La última niebla; María Luisa Bombal

Literatura hispanoamericana contemporánea del siglo XX. Narrativa (novela) de amor y pasión amorosa. Argumento. Personajes: la heroína romántica

  • Enviado por: Andoni Torrontegui
  • Idioma: castellano
  • País: Chile Chile
  • 9 páginas
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La heroína romántica, imagen de la mujer en “La última niebla”

“La ultima niebla” nos relata la vida de una mujer que se casa con su primo, Daniel, convirtiéndose en el segundo matrimonio de este. Viven en el campo y reciben una visita de el primo de su esposo, Jaime, su mujer, Reina, y un amigo que resultó ser el amante de Reina. En esa situación nuestra protagonista se da cuenta que tal vez con otro hombre pueda liberarse, ya que vivía oprimida al modelo de la anterior mujer de su marido. Una noche en un viaje a la ciudad ella decide caminar, recorre muchas calles y avenidas hasta que se encuentra con un hombre que la lleva a su casa, desatándose una pasión instantánea. Luego de este hecho ella vive ensoñada en que su hombre volverá e incluso lo ve una o dos veces más, pero según sus declaraciones está siempre a su lado. Finalmente siguiendo el ejemplo de Reina decide tratar de suicidarse, sin los mejores resultados, aunque sirvió para que abriera los ojos respecto de su modelo de vida actual, prefiriendo la muerte a la opresión.

En la novela es preponderante la imagen de la heroína romántica, como símbolo de liberalidad en nuestra protagonista. Considerando expuestas las ideas de la teoría del género, nos limitaremos a enunciar una de sus características, la dimensión erótica, sin dejar de lado las imágenes culturales de la mujer para comprobar nuestro supuesto.

Para comenzar, la dimensión sexual o erótica en este mundo interno señala como fundamental la conciencia femenina de su sexualidad, entendida en término de pareja y desde la maternidad. En general esta sexualidad es descrita frustrada, reprimida por los cánones sociales, que no puede ser ejercida libremente. También se busca romper con la concepción de la mujer, que solo sirve para la reproducción, con ideas como una sexualidad heterea, angelical y espiritualizada. Aunque la búsqueda de placer y goce en la mujer es vista pecaminosamente, no así en el hombre que es normal y aceptable. Incluso son frecuentes los testimonios de irrealización de las mujeres, debidos a las condiciones sociales. La esposa de Daniel encuentra en su sexualidad un escape a su vida rutinaria.

“Ardo en deseos de que me descubra cuanto antes su mirada. La belleza de mi cuerpo ansía, por fin, su parte de homenaje. Una vez desnuda, permanezco sentada al borde de la cama. El se aparta y me contempla. Bajo su atenta mirada, hecho la cabeza hacia atrás y este ademán me llena de íntimo bienestar. Anudo mis brazos tras la nuca, trenzo y destrenzo las piernas y cada gesto me trae consigo un placer intenso y completo, como si, por fin, tuvieran una razón de ser mis brazos y mi cuello y mis piernas. ¡Aunque este goce fuera la única finalidad del amor, me sentiría ya bien recompensada!”

En la mujer esta sexualidad no realizada la lleva a la rebelión remarcando esta característica como elemento fundamental del libro. Incluso la protagonista considera la muerte como la mejor opción declarando en reiteradas ocasiones reflexiones en torno a esto, la muerte.

“No me siento capaz de huir. De huir, ¿cómo, adonde? La muerte me parece una aventura más accesible que la huida. De morir, si, me siento capaz”

“El hecho de lanzarse bajo las ruedas de un vehículo requiere una especie de inconsciencia. Cerraré los ojos y trataré de no pensar durante un segundo.”

Por otra parte refiriéndonos a las imágenes culturales de la mujer, que en general son siempre degradatorias, buscando resaltar las características negativas de la mujer. En consecuencia pretenden reducir la identidad femenina a una sola dimensión de ella, la mujer abnegada.

Debido a estas imágenes nacieron los estereotipos, que pueden ser adheridos, como opción personal, o impuestos, la sociedad se lo impone al individuo. En ambos casos como son estereotipos, se produce una situación de crisis. En la novela esta crisis es gatillada por la pobre sexualidad de nuestra protagonista y por su cotidianidad de vida. En este trozo, encontramos descrita la vida trivial y cotidiana que la llevan a rebelarse.

“-Mañana volveremos al campo. Pasado mañana iré a oir misa al pueblo, con mi suegra. Luego, durante el almuerzo, Daniel nos hablará de los trabajos de la hacienda. En seguida visitaré el invernáculo, la pajarera, el huerto. Antes de cenar, dormitaré junto a la chimenea o leeré los periódicos locales. Después de comer me divertiré provocando pequeñas catástrofes dentro del fuego, removiendo atinadamente las brasas. Alrededor mío, un silencio indicará muy pronto que se ha agotado todo tema de conversación y Daniel ajustará ruidosamente las barras contra las puertas. Luego nos iremos a dormir. Y pasado mañana será lo mismo, y dentro de un año, y dentro de diez; y será lo mismo hasta que la vejez me arrebate todo derecho a amar y a desear, y hasta que mi cuerpo se marchite y mi cara se aje y tenga vergüenza de mostrarme sin artificios a la luz del sol.”

El estereotipo es adherido, ya que nuestro personaje principal asume sumiso su rol de mujer y sus obligaciones como tal en la vida de cónyuge con Daniel.

“ Ante el espejo de mi cuarto, desato mis cabellos, mis cabellos también sombríos. Hubo un tiempo en que los llevé sueltos, casi hasta tocar el hombro... Mi peinado se me antojaba, entonces, un casco guerrero que, estoy segura, hubiera gustado al amante de Reina. Mi marido me obligó después a recoger mis extravagantes cabellos; porque en tod debo esforzarme en imitar a su primera mujer, a su primera mujer que, según el, era una mujer perfecta.”

Además encontramos el estereotipo de la heroína romántica como fundamental en la narración, este es una imagen de mujer que antepone a la realización de su afectividad a todo propósito. Esta anteposición es absoluta, se pierde el control sobre su vida y se convierte en una conducta auto destructiva, demostrada claramente en párrafos anteriores.

“El suicidio de una mujer casi vieja, que cosa repugnante e inútil. ¿ Mi vida no es acaso ya el comienzo de la muerte? Morir para rehuir ¿qué nuevas decepciones? ¿ Que nuevos dolores?”

Esta sumisión de nuestro protagonista se ve reafirmada al final del libro, luego que Daniel la rescata del suicidio.

“Lo sigo para llevar a cabo una infinidad de pequeños menesteres, lo sigo para vivir correctamente, para morir correctamente, algún día.”

Al cabo, podemos determinar que la novela está influenciado en gran parte por una imagen estereotipada de la mujer romántica, debido a sus rasgos en la concepción de la sexualidad y a sus características principales descritas en la novela.

Por ultimo, en referencia al análisis de genero, como una manera de acercarse a la literatura. Nos parece sumamente válida y aprobaría su puesta en práctica para el próximo año, ya que permite intervenir al alumno en distintas visiones literarias y en distintos modos de ver cada una, tales como el perspectivismo y la teoría del genero. Desarrollando un sistema de aprendizaje atractivo e interpretativo.

“ La última niebla”