La Soliología como Ciencia

Ciencias Sociales. Rasgos fundamentales. Conocimiento fiable. Relaciones causales. Sentido común. Investigación social. Factores sociales y políticos

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  • Idioma: castellano
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UNIDAD DIDÁCTICA 1: PECULIARIEDADES DE LA SOCIOLOGÍA COMO

CIENCIA.

1.- ¿QUÉ ES LA SOCIOLOGÍA?.

La primera dificultad con la que nos encontramos, a la hora de definir esta ciencia, se debe a la coincidencia del sujeto y del objeto de estudio. Tal dificultad no sólo atañe a la Sociología, sino que es algo intrínseco a todas las llamadas ciencias sociales. Es el hombre el que ha de reflexionar sobre sus propias acciones en el mundo. La Sociología, por tanto, siendo una de las llamadas ciencias sociales, está “inmersa en su propio objeto”.

Esta primera dificultad nos lleva a una segunda: la de delimitar claramente su objeto de estudio. La Sociología, desde su nacimiento como ciencia, intentó ser el marco de comprensión de todo hecho social, es decir, pretendió proporcionar una teoría general de explicación de todos los fenómenos sociales: sus cambios y sus transformaciones. De entrada, y dejando de lado las polémicas, definiremos la Sociología como la ciencia que estudia las sociedades, los colectivos humanos.

De esta definición se extraen tres rasgos fundamentales que la diferencian del resto de las ciencias sociales:

1.- Es una ciencia más general que el resto de las ciencias sociales, ya que, en multitud de ocasiones, para realizar un estudio completo de los fenómenos sociales necesita de los datos que le proporcionan estas ciencias.

2.- Por eso, es una ciencia menos autónoma, es decir, más dependiente. El hecho de que la Sociología comprenda una parcela de la realidad social más amplia que la del resto de las ciencias sociales, le hace más dependiente de las conclusiones de las demás. Se nutre de la Economía, de la Demografía, la Ciencia Política, la Antropología, etc. Este amplio campo de estudio no merma la coherencia de sus investigaciones y resultados. Antes, bien, el propio método de esta ciencia conduce a la unidad en la diversidad, a la generalización ante la dispersión de las particularidades, a la interrelación de los fenómenos que se dan en la vida social.

3.- La originalidad de sus métodos de estudio. Dado que hemos definido la Sociología como la ciencia que estudia los colectivos humanos, se deduce que su propio objeto de estudio le fuerza a interrelacionar fenómenos que pertenecen a distintos ámbitos de la vida social. Así, este método de interrelación pretende sacar a la luz las conexiones que se dan entre los fenómenos religiosos y económicos, políticos y bélicos, etc.

Una última cosa nos queda por aclarar. Y es que hemos dado por supuesto que la Sociología es una ciencia y que forma parte de las llamadas ciencias sociales. Pero hasta aquí esto es sólo un supuesto que hemos de explicar.

2.- ¿SE PUEDEN ESTUDIAR CIENTÍFICAMENTE LOS PROBLEMAS SOCIALES?.

2. 1. Conocimiento fiable.

En el siglo XIX, que es el siglo en el que surge la Sociología, apareció en la historia del pensamiento una corriente filosófica conocida con el nombre de positivismo. El positivismo destacaba el valor supremo del saber científico y consideraba que el único conocimiento válido y verdadero sobre el mundo es el conocimiento que nos proporciona la ciencia.

Se entiende por conocimiento científico aquel que enuncia leyes universales y necesarias, es decir, que se cumplen en todos los casos y siempre, independientemente de la voluntad de los sujetos a los que afectan, y que resultan ser empíricamente verificables, esto es, comprobables experimentalmente. Digamos que el método que utilizan los científicos funciona de la siguiente manera:

  • Observación de un hecho.

  • Planteamiento de una hipótesis.

  • Deducción de las consecuencias teóricas que se desprenden de esa hipótesis.

  • Comprobación de la hipótesis mediante experimentos. Si se verifica:

  • Se enuncia una ley con validez general que permitirá anticipar acontecimientos futuros, es decir, hacer predicciones.

  • Este método de trabajo, que históricamente se ha demostrado como el más eficaz para resolver problemas, se conoce con el nombre de método hipotético-deductivo. Ciertamente este método de investigación, propio de las ciencias naturales, es muy útil para hacer avanzar nuestro conocimiento y, ciertamente, también es un método que ha sido y es utilizado por la Sociología. Pero en la época del positivismo se consideró que, dada la fascinación de sus resultados, era el método único, el modelo a copiar. Así, en su radicalidad, el positivismo cayó en el error de creer que sólo los conocimientos que se ajustan al método científico debían ser verdad y el resto, los que no se ajustan, pura opinión subjetiva, superstición o falsedad.

    En la actualidad, se defienden la existencia de diferentes tipos de ciencias, con diferentes objetos de estudio y por tanto diferentes tipos de métodos. Así, siendo el objeto de estudio de la Sociología la sociedad, está claro que sus métodos de investigación no pueden ser iguales a los de la Biología o la Astronomía:

    . Primero porque sobre la sociedad no se pueden enunciar leyes universales y necesarias, esto es, de obligado cumplimiento para todos y siempre. Los grupos sociales no son ni organismos ni constelaciones y, por tanto, no tienen una conducta predeterminada, es decir, no se comportan mecánicamente. Más bien, sucede al contrario, el ámbito de lo social es el ámbito de la libertad.

    . Segundo porque los acontecimientos sociales no se repiten. Con lo cual no se pueden ni reproducir en laboratorio ni experimentar con ellos.

    . Tercero porque las predicciones que se pueden hacer sobre los hechos sociales no tienen el grado de necesidad propio de las ciencias naturales.

    Veamos esto detenidamente. Para ello vamos a explicar lo que creemos son los aspectos claves en la consideración de cualquier ciencia.

    2. 2. Establecer relaciones causales.

    Toda ciencia, que se pretenda tal, ha de ser capaz de establecer relaciones causales entre los fenómenos que investiga. Si pensáramos que las cosas suceden por casualidad, que los hechos sociales no suceden por ninguna causa en concreto, sino porque sí, entonces no podríamos hablar de una explicación científica de estos fenómenos. Es pues una tarea prioritaria para la Sociología el ser capaz de determinar la relación causa/efecto que se da en los hechos sociales.

    Para explicar esto es necesario establecer la diferencia existente entre dos tipos de relación que suelen confundirse: la relación causal y la correlación.

    . Hablamos de correlación cuando señalamos dos fenómenos (o más) que se producen seguidos en el espacio y/o tiempo.

    . Y hablamos de causalidad cuando un fenómeno determinado provoca o desencadena otro fenómeno, que decimos ha sido causado por aquél.

    La diferencia entre ambos tipos de relación es tremendamente importante, pues si dos fenómenos se dan correlativos, pero sin relación causal entre ambos, no se puede atribuir al primero de ellos ser el responsable de que aparezca el segundo, pero si existe relación causal, sí que hablamos de que el primero determina o provoca el segundo. Así, pues, para cualquier ciencia es fundamental demostrar la relación causa/efecto que existe entre dos fenómenos. Una vez determinada la causa, podemos saber los efectos y, al revés, cuando nos encontramos con los efectos podemos remontarnos hasta la causa y actuar sobre ella.

    El estudio de las causas casi nunca resulta un ejercicio sencillo en Sociología, porque, a diferencia de las ciencias naturales, en muchas ocasiones aquí no suele existir una única causa que explique de forma automática por qué suceden las cosas. Más bien hay que ser consciente de que existen diferentes factores causales en las complejas relaciones sociales. Así pues, en ocasiones, para remontarse a la causa de algo hay que seguir una compleja cadena de relaciones causales responsables de las cosas que se estudian.

    2. 3. Realizar predicciones.

    Este es el segundo aspecto importante en la consideración de cualquier conocimiento como científico, pues, la posibilidad de establecer predicciones futuras con éxito, es algo que tiene mucho que ver con la relación causal. Efectivamente, si determinar la causa de un hecho social supone que necesariamente cuando aparezca la causa se producirá el efecto, tendremos una herramienta tremendamente útil para realizar predicciones. De esta manera, sería muy útil para resolver los problemas sociales, el que la Sociología fuera capaz de anticipar sucesos que se producirán en el futuro. Y así es en buena medida, aunque no son pocos los fracasos estrepitosos en este aspecto debido precisamente a las peculiaridades del tema objeto de estudio de esta disciplina, la vida en sociedad.

    La historia de la Sociología está plagada de ejemplos de fallos en las predicciones, precisamente porque sobre los hechos sociales no cabe hacer leyes universales al modo de la física o la biología. Si la Sociología quiere avanzar en su conocimiento del mundo social, tendrá que considerar a los factores sociales como factores no necesarios ( que no suceden siempre y que, por tanto, no permiten anticipar otros con total seguridad) como factores simplemente probables. Así tendrá que buscar la explicación de estos hechos en leyes más cercanas a la probabilidad que a la universalidad y necesidad.

    2. 4. Una ciencia difícil:

    . Estudiar la libertad.

    Antes comparamos a la Sociología con la Biología y la Astronomía. Una gran ventaja de los astrónomos y de los biólogos respecto del trabajo de los sociólogos es que ni los astros ni las células son libres de actuar como quieran, y así resulta más fácil poder establecer las relaciones causales necesarias para poder dar cuenta de forma científica de los problemas. Pero el objeto de estudio de la Sociología son las sociedades, los colectivos humanos, y estos ( a diferencia de células y astros) disponen de libertad para actuar, y esto dificulta mucho una explicación causal del comportamiento social. Los individuos siempre pueden actuar de otra manera a la prevista. Por eso, la presencia de ciertas causas no garantiza que se siga necesariamente un determinado tipo de acción o efecto.

    . El sentido común.

    La relación de la Sociología con el sentido común es peculiar. Por un lado, el investigador, en no pocas ocasiones, debe abstraerse de “lo normal”, pues precisamente su trabajo a veces consiste en determinar, sin prejuicios, qué es “lo normal”. Un sociólogo debe mantener una distancia crítica respecto de los hechos observados, cosa bastante difícil, pues estudia fenómenos de los que él mismo forma parte, y es muy difícil evitar los prejuicios que todos los integrantes de un grupo tienen respecto de cuál es el funcionamiento normal del grupo.

    Pero, por otro lado, precisamente las aportaciones de la Sociología al conocimiento de nuestro entorno, influyen en lo que el sentido común entiende que es la sociedad.

    . ¿Explicar o comprender?.

    Debemos a Dilthey la distinción: ciencias naturales/ciencias sociales, y lo más relevante de esta distinción es que, dado el objeto de estudio de cada una (la naturaleza por un lado y todo lo que tiene que ver con el ser humano, por otro) los propósitos y los resultados han de ser diferentes. Siguiendo a Dilthey, lo propio de las ciencias naturales es la explicación, mientras que las ciencias sociales deben aspirar a la comprensión.

    Las ciencias naturales consiguen un altísimo grado de certidumbre en sus respuestas, pues son capaces de explicarnos cómo son y por qué pasan los fenómenos naturales, de los que nos dan una explicación totalmente válida. Pero, las ciencias sociales, precisamente por la propia naturaleza de su objeto de estudio, no pueden dar explicaciones científicas con el altísimo grado de certidumbre que lo pueden hacer las ciencias naturales. Lo que se pide a la Sociología, en muchas ocasiones, es precisamente tratar de encontrar cuál es el sentido que los integrantes de un determinado colectivo dan a sus actos. Esta es una de las razones por las que no se puede lograr en las ciencias sociales el grado de certeza que se alcanza en las ciencias naturales.

    Por ello, al estudiar los fenómenos sociales, la Sociología puede explicar cuál es la relación causal que se establece entre dos fenómenos. Pero tal explicación no será como la de las ciencias naturales del tipo “si A, entonces B” (es decir, si se da esta causa sucede necesariamente este efecto) sino del tipo “si A, es probable que B” (es decir, A puede influir más o menos intensamente en B. De manera que la Sociología puede explicarnos por qué suceden determinados fenómenos sociales, pero no se trata de una explicación necesaria sino de una explicación probable. Algunos autores consideran que la investigación sociológica debe aspirar a la unión de explicación y comprensión.

    Lo cierto es que, sin entrar en polémica, el que la metodología sociológica acuda a la explicación o a la comprensión, o a ambos, de un hecho social, no depende del gusto del sociólogo; depende, como vamos a ver en el próximo apartado, del tipo de investigación social que se quiera hacer y del método de investigación que se escoja como el más adecuado.

    3.- INVESTIGACIÓN Y MÉTODOS.

    3. 1. Diferentes tipos de investigación social.

    Aunque existe una gran variedad de criterios de clasificación, proponemos estos dos pares de modelos que suelen ser usados indistintamente para clasificar los diferentes tipos de investigación sociológica:

    . I a) Explicativas: responden a la pregunta que se plantea el investigador sobre el motivo por el que suceden los fenómenos que se estudian.

    . I b) Descriptivas: aquí la investigación se dirige a tratar de responder a la pregunta por el cómo suceden los hechos que se pretende investigar.

    . II a) Cuantitativas: se trata de una clasificación que se atiene a la dimensión numérica de un fenómeno social. En algunos casos esa cuantificación se puede obtener fácilmente de forma objetiva; pero no siempre se pueden determinar objetivamente todos los fenómenos sociales.

    . II b) Cualitativas: lo que pretende no es tanto cuantificar datos como comprender el fenómeno que se estudia.

    Obviamente, ante un panorama tan variado de tipos de investigación social, han de existir diversos métodos de trabajo que nos den repuestas sobre los distintos aspectos del entramado social.

    3. 2. Diversos métodos.

    A continuación presentaremos diferentes métodos de investigación señalando, en cada caso, las virtudes e inconvenientes que tienen según sea el tipo de investigación social que se esté usando.

    a) Trabajo de campo: este método, también llamado observación participante, es usado más frecuentemente en Antropología que en Sociología, pero en determinadas ocasiones puede ser de gran utilidad. Consiste, como su propio nombre

    indica, en que el investigador conviva con el grupo o sociedad que se pretende estudiar.

    Es el método más indicado para conocer a fondo y comprender mejor aquello que se estudia, puesto que lo vive desde dentro. Pero su mayor virtud puede ser su mayor defecto, ya que la intención del investigador sé recoger respuestas sobre la colectividad que se está estudiando, no ser uno de ellos sin más, y esta situación de observación participante no se puede mantener indefinidamente: el investigador tiene que explicar y justificar su presencia y, desde ese momento, no está garantizado que la conducta de los integrantes del grupo sea auténtica, el conocimiento del investigador infiltrado puede distorsionar el comportamiento que se pretende observar. Además el estudioso debe ser muy fuerte psicológicamente, ya que debe ganarse la confianza de los miembros de la comunidad a estudiar. Por ello, este método, debe utilizarse sólo para pequeños grupos, y depende de la habilidad del investigador.

    b) Encuestas: para poder generalizar los datos el método más recomendable es la encuesta. Consiste en pasar una serie de preguntas que se pide que se respondan en un cuestionario o en una entrevista, y se puede hacer por correo, por teléfono o personalmente.

    Hay que destacar la forma en que se elaboran las preguntas. Sobre la base de ello distinguiremos entre preguntas abiertas y cerradas.

    . Preguntas abiertas, que permiten a los entrevistados contestar lo que deseen, sin imponerles unas opciones determinadas. Estas preguntas tienen la ventaja de que las respuestas pueden dar una información menos condicionada, y permite descubrir al investigador pautas de conducta imprevistas, que de otra forma no se conocería. Pero también tiene el inconveniente de que hacen más difícil la comparación de las respuestas, porque cada persona puede referirse a aspectos diferentes cuando contesta, e igualmente puede dar lugar a respuestas demasiado largas que son muy difíciles de analizar.

    . Preguntas cerradas, que obligan al entrevistado a elegir una respuesta entre un número limitado de opciones, y tienen la ventaja de que facilitan la comparación de las respuestas, permitiendo un rápido tratamiento de éstas.

    Tanto en el caso de las preguntas abiertas como en el de las cerradas, hay que ser muy cuidadoso en la redacción de la pregunta: ésta tiene que ser precisa. Hay que evitar preguntas sesgadas, aquellas en las que el propio enunciado de la pregunta sugiera ya una determinada respuesta. Las preguntas tienen que ser claras, hay que evitar enunciados que implican una doble elección a la misma pregunta. El mismo cuidado hay que llevar para que el enunciado resulte comprensible.

    . Muestreo: debe ser un grupo representativo de la población que se pretende estudiar. Si no es así extraeremos conclusiones equivocadas del conjunto de la población. Una forma muy extendida de conseguir esa representatividad es el muestreo aleatorio, seleccionar al azar a los miembros de un grupo en el que todos tienen las mismas posibilidades de ser elegidos.

    . Estudio piloto: consiste en ensayar en un reducido número de personas el cuestionario que después se pasará a una muestra mucho más amplia de la población. Así se consiguen detectar los problemas a tiempo de solucionarlos antes de pasar la encuesta real.

    El método de las encuestas es el ideal para generalizar los resultados (si la muestra es lo suficientemente representativa), y también para cuantificarlos, lo que le da a este método un rigor científico.

    c) Análisis secundario: tanto en el trabajo de campo como en la encuesta el investigador recoge él mismo sus propias informaciones; en éste nuevo método los datos que utiliza el investigador están ya recogidos por otros. En el análisis secundario se emplean informes de archivo: estadísticas publicadas por instituciones oficiales, informes jurídicos, trabajos de campo previamente publicados por otros autores...

    d) Experimento: permite al investigador controlar directamente los factores a estudiar. Es un método de investigación que trata de determinar cuál es la relación causal que existe entre dos variables controlando todas las demás circunstancias. ¿Cómo se hace esto? Hay que introducir la que pensamos que es la variable independiente (la que causa el fenómeno que queremos explicar) en un grupo experimental, mientras que en otro grupo, que llamamos control, no introducimos ninguna modificación. Si observamos que en el grupo experimental aparece determinado fenómeno, que no aparece en el grupo control, con ello habremos conseguido determinar, experimentalmente, cuál es la relación causal que se establece entre dos variables (la independiente y la dependiente).

    e) Triangulación: por la diversidad y complejidad de los problemas sociales, lo más frecuente es hacer un uso combinado de algunos de estos métodos; así lograremos, en la medida de lo posible, obtener unos resultados más fiables. Llamamos triangulación al uso de varios métodos (dos o más) de investigación sociológica.

    4.- EL DESARROLLO DE LA SOCIOLOGÍA.

    Como disciplina científica, la Sociología nace en el siglo XIX. En 1839 Comte utilizó por primera vez el nombre de “sociología” para referirse al estudio positivo de los hechos sociales. No existen razones para considerar un solo autor y una sola fecha. Su origen se debe a la acumulación de una serie plural de factores que coinciden en este periodo.

    1.- Factores de índole social y política.

    a) La revolución industrial. Transformaciones sociales, políticas y económicas que conmovieron a Europa como consecuencia de la revolución industrial y de la revolución francesa. La industrialización significó un cambio radical en el modo de producción económica. La agricultura deja de ser la base fundamental en la economía. La producción artesanal y la organización gremial dan paso a un nuevo modo de producción basada en la industria. La burguesía asumió el protagonismo en la dirección de la economía y se lanzó a la búsqueda del máximo beneficio mediante la organización “libre” del trabajo y la adopción de nuevas tecnologías derivadas del desarrollo científico.

    b) Auge de los ideales democráticos. Se cuestiona radicalmente el viejo orden jurídico y político del Antiguo Régimen. La revolución francesa significó el final del orden estamental basados en los privilegios de la aristocracia y el clero. La burguesía

    se consolidó como clase dominante y, aunque fuera de manera incipiente y, en gran medida, meramente “formal”, los ideales democráticos irrumpieron definitivamente en la teoría política.

    c) El capitalismo y el proletariado. La progresiva concentración de mano de obra en torno a los grandes centros fabriles, trajo consigo, necesariamente, la aparición de una nueva clase social: el proletariado. La organización “libre” del trabajo, significó la ausencia de toda regulación en las relaciones laborales y el empobrecimiento progresivo de las masas obreras como consecuencia de los salarios de miseria con los que el capital buscó incrementar la plusvalía. Esta nueva clase social se organizó en sindicatos y partidos revolucionarios, y Europa se vio envuelta en un clima de conflictividad social y política sin precedentes.

    2.- Factores de orden intelectual-teórico.

    a) El positivismo y las exigencias del método científico. El positivismo de Comte, con su exigencia de “atenerse a los hechos” observables empíricamente, fue un intento de aplicar al estudio de la sociedad el mismo método científico que había proporcionado resultados espectaculares en las ciencias de la naturaleza.

    b) El “descubrimiento” de la existencia de leyes sociales. Comte. Desarrollando una idea ilustrada, Comte creyó que la sociedad, lo mismo que la naturaleza está regida por leyes fijas e invariables, cuyo descubrimiento es misión del sociólogo.

    El propio Comte creyó haber descubierto una, en la formulación de la ley de los tres estados. El saber universal ha atravesado, a lo largo de la historia, tres etapas que denominó estado teológico, que corresponde a la infancia de la humanidad y en el que el hombre, en su afán de alcanzar un saber absoluto acerca de la realidad, explica los fenómenos como si fuesen producidos por la acción directa y continua, y a veces caprichosa, de seres sobrenaturales; el estado metafísico o filosófico, en el que los seres sobrenaturales se reemplazan por fuerzas y conceptos meramente teóricos y abstractos; y el estado positivo o científico, en el que el hombre, renunciando a alcanzar un saber absoluto sobre el origen y las causas últimas que rigen el universo, intenta en cambio “atenerse a los hechos” y conocer, mediante la observación y el razonamiento, las “leyes” que rigen la realidad.

    c) Autonomía de la “sociedad civil”. Que sea en este momento de la historia y no antes cuando se plantea la exigencia de estudiar científicamente la sociedad, tiene que ver con el hecho de que es ahora cuando se consolida la idea de la existencia de una “sociedad civil” con autonomía propia, al margen de la sociedad política (Estado) o de la religión (Iglesia).

    d) Las ideas evolucionistas de H. Spencer. Las teorías evolucionistas de Darwin formaron también parte importante en el clima intelectual de la época. Spencer las utiliza en la explicación de la sociedad. Las sociedades evolucionan de acuerdo con una ley universal que rige los tres niveles de la realidad: inorgánico, orgánico y superorgánico (o social), según la cual, la evolución avanza de lo homogéneo indeterminado, a lo heterogéneo determinado. En su evolución la estructura social se hace más compleja y la función de sus miembros se especializa progresivamente.