La sociedad en la poesía de Antonio Machado

Poesía española contemporánea. Generación del 98. Retrato social: gentes de Castilla. Mediocridad intelectual y moral

  • Enviado por: Toñi Prado Torres
  • Idioma: castellano
  • País: España España
  • 19 páginas
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0.- Prólogo

El tema que nos disponemos a tratar no es otro que la sociedad en la poesía de Antonio Machado.

Esta monografía consta de tres partes, subdivididas a su vez, esto es: para comenzar, nos introducimos en la descripción del hombre castellano en sus vertientes más genéricas (carácter, mediocridad intelectual y moral y la posible relación entre en paisaje y el reflejo de la sociedad); la parte central versa sobre la crítica a la España pasada y la esperanza en la de mañana; para concluir, trataremos la relación de Antonio Machado con su pueblo y la repercusión en la poética de éste.

Los temas anteriormente citados hemos intentado tratarlos con la máxima objetividad y distancia. El cotejar distintas fuentes de información nos ha ayudado en esta ardua tarea.

En el tema propuesto, todo parece estar dicho y así se toma por sentado. Nosotros hemos intentado abrir una posibilidad a la duda pero desde el respeto a todo lo estudiado con anterioridad. La nuestra es sólo una opinión más de tantas como hay.

1.- Etopeya Castellana

Para comenzar, nos gustaría matizar que cuando nos referimos a la sociedad castellana y a la soriana, en particular, hablamos de la española, en general: “La tierra y los hombres de Soria hicieron las veces de toda Castilla y de toda España, y así hicieron que Machado intuyera la realidad más dura de toda España”, dice Víctor Ouimette.

Ahora pasamos a comentar los rasgos más significativos del hombre castellano vistos desde la perspectiva de Machado. Podemos adelantar que el hombre machadiano estará tan lleno de virtudes como de defectos.

1.1.- El Carácter

De una lectura pormenorizada de la poética de Antonio Machado, podemos deducir que el carácter español fue una preocupación fundamental en su vida y, concretamente, en el período que escribió Campos de Castilla (1907 - 1917):

Abunda el hombre malo del campo y de la aldea,

capaz de insanos vicios y crímenes bestiales,

que bajo el pardo sayo esconde un alma fea,

esclava de los siete pecados capitales.

Como puede observarse, el hombre que nos retrata machado es un ser vil y sin escrúpulos, al menos en la época de Campos de Castilla. Luego veremos que don Antonio cambiará su parecer en Soledades.

José Luis Abellán parece achacar la perfidia del hombre castellano a la pobreza, madre de todo vicio, que desemboca en la maldad: “la envidia aparece entonces por tierras de España `por donde cruza errante la sombra de Caín' pero no sólo la envidia, sino otros muchos males.” Ahora bien, Víctor Ouimette, opinaba que: “por buenos que fueran los campesinos, eran víctimas de su propia ignorancia”.

Lo que podemos deducir de ambos autores es que parten de la base de que el “hombre es un ser bueno por naturaleza” pero es corrompido por la pobreza o por la ignorancia. Sin embargo, nosotros somos partidarios de una posición menos tajante y más unitaria entre ambas posturas. Puede que la maldad del hombre sea resultado de una simbiosis de varios elementos. Entre ellos pueden estar la pobreza y la ignorancia.

Característica fundamental del prototipo castellano que Machado tanto critica, en nuestra opinión, es el juerguista, devoto y amante de los toros:

La España de charanga y pandereta,

cerrado y sacristía,

devota de Frascuelo y de María

de espíritu burlón y de alma inquieta,

ha de tener su mármol y su día.

Para Abellán, don Guido es el arquetipo de caballero andaluz que, tras vivir como pagano, se pone a bien con Dios para morir:

Murió don Guido, un señor

de mozo muy jaranero,

muy galán y algo torero;

de viejo gran rezador.

Este fragmento, viene a apoyar también nuestra tesis anterior del prototipo español en el poema El mañana efímero aplicable, a su vez, a la sociedad de hoy en día.

Como anteriormente mencionaba, en Soledades, Machado deja a un lado la crítica mordaz para ver su sociedad desde un punto de vista más humano:

Son buenas gentes que viven,

laboran, pasan y sueñan,

y un día como tantos,

descansan bajo la tierra.

No llegamos a entender este cambio tan drástico en su parecer, pero algo debió ocurrir. El único dato que podemos aportar es que Soledades se escribió con anterioridad a Campos de Castilla. La primera se escribió entre 1899 y 1907 y la segunda comenzó en 1907.

1.2.- La Mediocridad Intelectual y Moral

Pedro Provencio, con respecto al tema que nos ocupa es tajante: “con frecuencia se ha considerado que en la poesía machadiana éste es el tema principal”. Además parece que a partir de Campos de Castilla, la poesía de Antonio Machado trata el tema de la necesidad de autocrítica histórica de España, a la vista de la mediocridad intelectual y moral que el poeta veía en la sociedad de su tiempo, aunque estas preocupaciones no fueron determinantes como otros temas en su obra. En nuestra opinión, el tema de la mediocridad intelectual y moral, puede ser relevante dentro de la poética de Antonio Machado, pero tal vez no sea el principal, como afirma Pedro Provencio, sino un subtema dentro de la sociedad en Machado.

En Proverbios y cantares (CXXXVI) hallamos un abanico de alusiones a la ignorancia española y, concretamente, hemos elegido el número XXIV:

De diez cabezas nueve

embisten y una piensa.

Nunca extrañéis que un bruto

se descuerne luchando por una idea.

El autor en estos versos juega con la ignorancia española y su gran afición: los toros.

Para Machado, en palabras de Víctor Ouimette: “La Iglesia era uno de los grandes lastres espirituales que impedía que el pueblo accediera a la cultura”. Esta afirmación la consideramos arbitraria y sin unas bases sólidas que la justifiquen. Es más, en sus escritos públicos, continúa diciendo Ouimette, habló poco sobre el tema. Puede que ni el propio Machado estuviera conforme con sus propias tesis, como tampoco nosotros lo estamos. Tal vez la Iglesia tuviera en la época un poder inusitado, pero dudamos que fuera la principal culpable de la mediocridad intelectual y moral de la sociedad machadiana.

1.3.- El Paisaje y la Sociedad Castellana

Son varios los autores que coinciden en destacar la importancia del paisaje vinculado al tema de la sociedad en Antonio Machado. Así Pedro Provencio afirma: “Un tema muy ligado al de la denuncia social es el paisaje. Los paisajes decrépitos eran la encarnación de la decadencia social. [...] El paisaje es, pues, un tema - puente por el que se llega a otros núcleos de interés”. Deducimos, por lo tanto, que el paisaje nos introduce en la sociedad y, desde nuestro punto de vista, aquí estriba su importancia.

José Luis Abellán está de acuerdo con el parecer de Pedro Provencio ya que, según el primero, en Campos de Castilla, el paisaje sirve de telón de fondo a toda la composición y, la esencia del espíritu del hombre castellano, se respira en todas y cada una de las páginas del libro.

Por su parte, Felipe B. Pedraza Jiménez y Milagros Rodríguez Cáceres continúan ahondando en el tema y desglosando la tesis: “Si apuramos podemos distinguir en el libro que nos ocupa un doble valor del paisaje. Hay - diríamos - unos paisajes que sirven a la reflexión y otros que encauzan la efusión sentimental.”

Ahora bien, acabamos de exponer los razonamientos de cuatro autores diferentes pero nuestra creencia es otra. De las palabras del propio Abellán surge la idea de que el propio Machado no fuera consciente de los efectos logrados: “Este tema se asocia enseguida, a veces de manera inopinada, sin que el poeta se dé cuenta, con el de la decadencia española”. Nuestra opinión coincide con la de Abellán. Puede que Machado quisiera retratar la sociedad castellana de este modo. Pero también es probable que no sea más que el deseo de los estudios de encontrarse con la sociedad, cuando realmente puede que no halla más que el retrato de la tierra castellana.

2.- Ayer Vs. Mañana

En la poética de Antonio Machado podemos observar una fuerte crítica al ayer decadente, frente a una férrea esperanza en un mañana alentador para el poeta. A continuación pasaremos a examinar las diferencias entre el ayer y el mañana.

Queremos aclarar antes de nada, que cuando hacemos alusión a España, queremos referirnos a la sociedad, en general, ya que opinamos que Machado quería entenderlo de este modo.

2.1.- El Pasado

Para Machado, afirma Ouimette: “España se encontraba en una encrucijada histórica y espiritual. O se quedaba inmersa en la contemplación de glorias pasadas y oportunidades perdidas, ignorante, torpe o brutal; o se lanzaba hacia un futuro noble con la energía de sus nuevas generaciones. España tenía la oportunidad de escoger su propio destino”. No tenemos más remedio que asentir con lo quiere transmitirnos Ouimette, por una razón esencial. En el poema nº LIII de Proverbios y Cantares (CXXVI) aparece una lucha agónica entre el pasado y el presente. De su lectura se desprende que España decidió romper con ese pasado para labrarse un futuro nuevo:

Ya hay un español que quiere

vivir y a vivir empieza,

entre una España que muere

y otra España que bosteza.

Españolito que vienes

al mundo, te guarde Dios.

Una de las dos Españas

ha de helarte el corazón.

Desde nuestro punto de vista, el pasado español era decadente en todas sus vertientes, pero Machado guardaba la esperanza en una España joven que hiciera olvidar la pasada.

2.2.- El Futuro

D. Gómez Molleda, nos habla del poema El mañana efímero, a colación del el tema que nos encontramos tratando:

Mas otra España nace,

la España del cincel y de la maza,

con esa eterna juventud que se hace

del pasado macizo de la raza.

una España implacable y redentora,

España que alborea

con un hacha en la mano vengadora,

España de la rabia y de la idea.

Continuamos con D. Gómez Molleda que pasa a explicar los fundamentos de estos versos. Para éste, las características de esa nueva España son: España del trabajo - el hacha, el cincel, la maza - y de la idea - el pensamiento, la reflexión inteligente -, que ha de llenar de sustancia la cabeza vacua del ayer. En nuestra opinión las reflexiones sobre el tema de D. Gómez Molleda, son totalmente acertadas y las metáforas están perfectamente interpretadas.

En definitiva, parece ser que Machado nunca desistió de su idea de labrar un nuevo futuro para España.

3.- Relación Amor - Odio en la Sociedad Machadiana

En nuestra opinión, esta es una de las paradojas de la poesía de don Antonio: el amor y el odio. Por un lado, tenemos el profundo amor que profesaba a su pueblo y, por otro, la crítica mordaz al mismo. Tal vez ese amor le hiciera enjuiciar a su pueblo de manera constructiva.

Caso aparte merece la falta de simpatía por la nobleza y clases acomodadas que no hacen más que explotar al trabajador de a pie

A continuación pasaremos a desglosar el amor al pueblo y su crítica a las clases altas.

3.1.- Amor al Pueblo

“Machado admiraba al pueblo, veía en él la fuerza de la nación, pero no lo idealizaba. Reconocía en el pueblo español su nobleza y su fuerza, pero también veía su trágica ignorancia, su falta de cultura, su comprensión defectuosa e incompleta de la moralidad”. Víctor Ouimette quiere darnos a entender que el amor no hacía estar ciego a don Antonio ante la realidad castellana. Veía defectos y virtudes de manera semejante y trataba de ser objetivo en sus juicios de valor.

El poema Desde mi rincón (nº CXLIII) está dedicado a Azorín. Todo parece indicar que Antonio Machado buscó apoyo en éste, ya que era “de los poquísimos intelectuales capaces de comprender bien las confusas aspiraciones sociales de este autor que tantos tachaban de reaccionario”: “¡Oh, tú, Azorín, escucha: España quiere / surgir, toda una España que empieza!”.

Su profundo amor, probablemente, le hiciera criticarlo tanto y, de este modo, intentar mejorarlo.

3.2.- Animadversión Al Pueblo

Es evidente que la “demofilia” de Antonio Machado le llevó a proteger al pueblo llano frene al opresor, pero con un matiz, según Víctor Ouimette: “más que reivindicar el valor de una clase explotada sobre otra clase cruel, Machado procuraba que todos los españoles abandonaran el concepto de clase para basar su juicio del prójimo en su mérito puramente humano”. Esta tesis nos muestra que el pensamiento social de Machado pretendía ser anticlasista. Además, según Ouimette, “el enemigo natural del

pueblo era cierta clase media, demasiado acomodada e indiferente. [...] El uso que hacía Machado de las palabras `burguesía' y `clase media' es poco riguroso, pero cuando las usaba con intención despectiva, equivalían a su noción de señoritismo, auténtica plaga española”. Desde nuestro parecer, el señorito por antonomasia de la poesía de Machado es don Guido, como anteriormente hemos mencionado. Revelador es este fragmento:

Buen don Guido, ya eres ido

y para siempre jamás...

Alguien dirá: ¿Qué dejaste?

Yo pregunto: ¿Qué llevaste

al mundo donde hoy estás?.

Desde nuestro punto de vista, el señorito representa la decadencia de cierto elemento de la clase media que, recordemos, es la auténtica lacra de la sociedad. Pero “su aborrecimiento por el señorito y el burgués no le lleva por principio a negarle el pan y la sal”. Vemos ahora más que nunca que don Antonio sí fue un “hombre bueno -en el buen sentido de la palabra.”

4.- Epílogo

Dejando a un lado la noria, los “universales del sentimiento”, las galerías y el agua, hemos conseguido sacar alguna que otra conclusión del tema que hemos estudiado.

Por un lado don Antonio, como nos hemos permitido llamarle en alguna ocasión, nos ha brindado el reflejo fiel de la sociedad de finales del siglo XIX y principios del XX. Esta sociedad posee tantos defectos como virtudes: juerguista, ignorante y se encuentra anquilosada a la vez que trabajadora, buena y honrada. Este conjunto de actitudes hace que Machado ame a sus gentes y las critique por igual para intentar mejorarlas en la medida de lo posible. Pero no se trata del conjunto de la sociedad a quien se refiere Manchado, sino a la gente de a pie que trabaja, aunque tenga la mente en “la charanga y la pandereta”.

Por otro lado, Machado se hace eco de otro sector de la sociedad no tan querido por él: el señorito. Éste también forma parte de la sociedad machadiana, pero nuestro poeta carga aquí sus tintas. Parece molestarle su pereza frente al trabajo, el boato y la vacua vida que llevan.

Para concluir, nos gustaría comentar que pese a la crítica de Machado a la sociedad, es considerado por muchos “el poeta del pueblo”. Este amor es recíproco - en alguna ocasión se declaró “demófilo”- y se hace patente en cada una de sus composiciones poéticas de don Antonio Machado y Ruiz.

5.- Bibliografía

  • Abellán José Luis: Sociología del 98. Un acercamiento a su significado, ed. Biblioteca Nueva, Madrid, 1997.

  • Machado, Antonio: Poesía, edición de Pedro Provencio, ed. Bruño, col. Anquel nº 17, Madrid, 1992.

  • Machado, Antonio: Poesías Completas, edición de Manuel Alvar, ed. Espasa Calpe, col. Autral nº 33, Madrid, 1997.

  • Gómez Molleda, D.: Guerra de ideas y lucha social en Machado, ed. Narcea, col. Bitácora nº 54, Madrid, 1997.

  • Pedraza Jiménez, Felipe B. y Rodríguez Cáceres, Milagros: Manual de literatura española VIII. Generación de fin de siglo: Introducción, líricos y dramaturgos, ed. Célnit, Tafalla (Navarra), 1986, tomo VIII.

  • Ouimette, Víctor: Los intelectuales españoles y el naufragio del liberalismo (1923 - 1936), introducción de José Luis Abellán, ed. Pre - textos, Valencia, 1998.

  • VV.AA.: Enciclopedia Multimedia Planeta de Agostini, ed. Planeta, Barcelona, 1996.

  • Zardoya, Concha: Estudios sobre Antonio Machado, editor José Ángeles, director Francisco Rico, ed. Ariel, Barcelona, 1997.

6.- Índice General

0.- Prólogo.....................................................................................................2.

1.- Etopeya castellana...................................................................................3.

1.1.- El carácter..................................................................................3.

1.2.- La mediocridad intelectual y moral...........................................7.

1.3.- El paisaje y la sociedad castellana.............................................8.

2.- Ayer vs. Mañana....................................................................................10.

2.1.- El pasado..................................................................................10.

2.2.- El futuro...................................................................................12.

3.- Relación amor - odio en la sociedad machadiana.................................13.

3.1.- Amor al pueblo........................................................................13.

3.2.- Animadversión al pueblo.........................................................14.

4.- Epílogo...................................................................................................17.

5.- Bibliografía............................................................................................19.

6.- Índice general.........................................................................................20.

Víctor Ouimette: Los intelectuales españoles y el naufragio del liberalismo (1923- 1936), introducción de José Luis Abellán, ed. Pre-textos, Valencia, 1998, pág. 484.

Fragmento perteneciente al poema Por tierras de España extraído de Antonio Machado: Poesías Completas, edición de Manuel Alvar, ed. Espasa - Calpe, col. Autral nº 33, Madrid, 1997, pág. 154.

José Luis Abellán: Sociología del 98. Un acercamiento a su significado, ed. Biblioteca Nueva, Madrid, 1997, pág. 130.

Ouimette: 1998, 483.

Torero español de finales del s. XIX.

Fragmento perteneciente al poema El mañana efímero, extraído de Machado: 1997, 232.

Abellán: 1997, 130.

Fragmento perteneciente al poema Llanto de las virtudes y coplas por la muerte de don Guido, extraído de Machado: 1997, 229.

Fragmento perteneciente al poema nº II de Soledades: Machado: 1997, 89.

Antonio Machado: Poesía, edición de Pedro Provencio, ed. Bruño, col. Anaquel nº 17, Madird, 1992, pág. 58.

Machado: 1997, 238.

Ouimette: 1998, 497.

Machado: 1992, 58 - 59.

Abellán: 1997, 129.

Se refieren a Campos de Castilla.

Felipe B. Pedraza Jiménez y Milagros Rodríguez Cáceres: Manual de literatura española VIII. Generación de fin de siglo: Introducción, líricos y dramaturgos, ed. Célnit, Tafalla (Navarra), 1986, tomo VIII, pp. 393 - 394.

Abellán: 1997, 129.

Ouimette; 1998, 490.

Machado: 1997, 246.

Fragmento perteneciente al poema El mañana efímero, extraído de Machado: 1997, 232.

D. Gómez Molleda: Guerra de ideas y lucha social en Machado, ed. Narcea, col. Bitácora nº 54, Madrid, 1977, pág. 47.

Ouimette: 1998, 487.

Ouimette: 1998, 490.

Machado: 1997, 257.

Ouimette: 1998, 513.

Ouimette: 1998, 516.

Llanto de las virtudes y coplas por la muerte de don Guido (nº CXXXIII) y forma parte de Campos de Castilla: Machado: 1997, 230.

Ouimette: 1998, 519.

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