La sima del diablo; Heinz Delam

Literatura juvenil. Narrativa de misterio. Aventuras. Amor. Descubrimiento. Crímenes

  • Enviado por: Nane
  • Idioma: castellano
  • País: España España
  • 20 páginas
publicidad

LA

SIMA

DEL

DIABLO

ÍNDICE

Resumen de la novela páginas: 1, 2, 3 y 4.

Personajes destacados páginas: 5 y 6.

Lugares que menciona la novela páginas: 7, 8, 9, 10 y 11.

Diferencia entre barranco y sima página 12.

Descripción e información sobre los tibicenas página 13.

Información sobre Vallencourt página 14.

Descripción e información sobre la Isla de San Borondón página 15.

Información sobre la sima de Jinamar y la Mar Fea página 16.

Información sobre Guayota página 17.

Epílogo y valoración personal página 18.

RESUMEN

Carlos es un niño que de vacaciones va a ir a Gran Canaria con sus padres. Allí su padre tiene un amigo que lo invitó para que viesen juntos un eclipse y conociesen la isla.

Cuando llegan a Gran Canaria David los va a buscar al aeropuerto y de camino al hotel les dice que no puede pasar mucho tiempo con ellos, pues es policía y está investigando un caso de unos perros que están asesinando a personas.

Por la noche Carlos va a dar una vuelta por el paseo de las Canteras, en donde se encuentra su hotel, y se sienta en la arena para contemplar el mar. Carlos siente una respiración en la nuca que lo deja helado. Cuando se da la vuelta descubre horrorizado que detrás de él había un gran perro negro. En cuestión de minutos aparece ante ellos Yraya, la dueña del perro, y se disculpa con Carlos, por el comportamiento de Bardi, su perro. Juntos pasean y hablan durante un rato. Pero ven algo ante ellos que los asusta, ven una sombra que también los observa y Bardi permanece en alerta, pasado un rato la sombra se va y llega el momento de despedirse, así que, Carlos vuelve a su hotel.

Al día siguiente Yraya y Bardi se ofrecen para enseñar a Carlos la isla. Carlos le cuenta a Yraya su afición por descifrar enigmas y ésta le da un papel con un enigma que hizo su abuelo y le pide que lo descifre. Luego le llevan a casa de la abuela de la niña. Allí Carlos conoce a Teresa, la abuela, y esta le dice a Yraya que Liam no dejaba de llamar y que le dijo que no volviese a llamar. La niña le dijo a su abuela que iba a enseñarle a Carlos algunos sitios de la isla y su abuela le dijo que tuviesen cuidado.

Esa noche, Carlos descifró el enigma que le había dado Yraya. Al día siguiente fueron a la casa de la niña, en Santa Brígida, y esta le enseñó una fotografía donde salía su abuelo y Liam. Luego fueron a dar una vuelta, pero esta vez sin Bardi.

Fueron a la sima de Bandama y allí Carlos le enseñó lo que había descifrado. En él ponía que era luna llena y que esperaba a Oscuro en la sima porque tenía que detener algo cuanto antes. Yraya le contó que habían encontrado en un barranco el cuerpo sin vida de su abuelo, Antonio, unos meses atrás, y que ella estaba segura que lo habían asesinado. La niña le pidió a Carlos que la ayudase a descubrir la verdad, pues él era muy especial para ella. Ya había oscurecido, así que, rápidamente cogieron sus bicis y fueron por un atajo que la niña conocía. A mitad de camino se escondieron y vieron a una manada de perros, cuyo líder era un rottweiler. Los perros siguieron su camino y no les hicieron nada. Carlos e Yraya siguieron su camino hasta la casa de la niña. Yraya le dijo a Carlos que conocía al líder de la manada, que era el perro del vecino y luego fueron a comprobar si el perro estaba en el jardín de su vecino. Pero no estaba allí. Vieron a un extranjero vigilándoles.

Esa noche Carlos no pudo dormir y al día siguiente Yraya lo llamó y le dijo que había estado vigilando la casa del vecino y vio a Cervero, el perro, llegar con el hocico lleno de sangre y ponerse el collar él solo. Yraya le dijo que fuese con ella a hablar con el vecino y luego a ver a Liam a Puerto Mogán. Este aceptó.

Carlos fue a casa de Yraya y esta le contó que había encontrado un mapa en el que su abuelo había puesto algunas anotaciones y lo más extraño es que coincidían con los lugares en donde habían habido asesinatos. Luego fueron a casa de Rafael Montesinos a hablar con él. Este les contó que su perro había sido adiestrado para matar a cualquier intruso, pero se veía que hasta él tenía miedo del perro. Carlos le pidió la dirección y el número del adiestrador y el dueño le dijo que él lo había contratado por internet y le dio lo que le pedía.

Mientras Carlos e Yraya iban en la guagua hacia el sur la niña le contó la leyenda de los tibicenas. Carlos se quedó helado al recordar a Cervero que coincidía con la descripción de los tibicenas. Luego Yraya se acercó a él y se besaron. Pero el beso quedó interrumpido cuando esta se percató de la presencia del extranjero, que habían visto la otra noche, observándolos en la guagua.

Cuando llegaron fueron a casa de Liam. Yraya le contó a este todo lo que habían descubierto. Carlos e Yraya le pidieron el libro que le había regalado el abuelo de la niña, pero este se negó, les dijo que nadie podía traducir el libro y los echó de su casa, pues tenía que ir a navegar.

Carlos e Yraya esperaron a que se fuese y entraron en la casa para copiar algunas hojas del libro y luego fueron a la tumba de Vallencourt, el autor del libro, pero en ella no había ninguna pista.

Por la noche Carlos descubrió gracias a su padre que en el mapa estaba dibujada la constelación de los perros de caza y la estrella sirio. Luego fue a dar un paseo por las canteras y se encontró con David. Carlos le contó todo lo que habían descubierto él e Yraya. Luego se dirigió hacia la parte más oscura de la playa para contemplar las estrellas. En ese momento vio a Cervero y se echó a correr hasta el hotel. No pudo dormir en toda la noche y al día siguiente Yraya lo llamó y este le contó lo que le había pasado por la noche. La niña le dijo que Rafael Montesinos estaba muerto y Cervero había desaparecido.

Carlos e Yraya se dirigieron hacia la parte de la playa donde este había visto a Cervero. Allí vieron un pozo taponado y un obrero les dijo que lo habían taponado muchas veces pero siempre volvía a abrirse. Yraya le preguntó si había más pozos y éste le dijo que seguramente había varios que conectaban con algún sitio de la isla. Yraya le dijo a Carlos que seguramente en esas cuevas subterráneas estarían los perros escondidos y que irían a navegar, así que, se escondieron en el barco de Liam para descubrir a donde se dirigía cuando salía con su barco. Cuando llegaron salieron de su escondite, estaban en una isla. Cuando Liam se iba a ir los descubrió corriendo hacia el barco para volver a esconderse. Liam les contó su secreto. Cuando él era joven salió a navegar y llegó hasta aquella isla. Allí conoció a una muchacha. Este le dijo que volvería otro día. Pero cuando intentó volver no encontraba la isla. Hasta que un día cansado de buscar se dejó llevar por la corriente y llegó hasta allí pero la muchacha había desaparecido.

Liam los acompañó hasta la parada de la guagua. Cuando Carlos llagó al hotel Yraya lo llamó y le dijo que le habían robado el diario y los papeles de su abuelo y a Liam el libro codificado. Al día siguiente Carlos estaba esperando a Yraya en la parada de la guagua para ir al barranco donde habían encontrado el cuerpo de su abuelo. Pero la niña nunca llegó. Carlos volvió al hotel y llamó a la niña por teléfono pero no contestaba, así que, llamó a la casa de esta y le dijo a su madre que Yraya no estaba con él. La madre de la niña le dijo que iba a llamar a la abuela y a los amigos de Yraya para preguntarles si la habían visto. Carlos fue a buscar a David a la comisaría para que le ayudase a buscar a su amiga. Pero en la comisaría le dijeron que David no trabajaba allí. Carlos volvió al hotel y se lo contó a su padre. Este le dijo que David también era adiestrador de perros.

Carlos esperó a que sus padres se fuesen y llamó a Liam, le dijo que él tenía los papeles que había copiado del libro codificado y Liam le dijo que descifrase los códigos, pues seguramente en el libro ponía donde tenían a Yraya y que al día siguiente pasaría a buscarlo.

Al cabo de unas horas David volvió a llamar a Liam y le dijo que ya había descifrado el libro y que ponía que estaría en la sima de Jinámar. Este le dijo que seguramente tenían a Yraya para que les ayudase a abrir la puerta hacia el mundo de los tibicenas y que eso sucedería a la hora del eclipse, o que, tal vez a quien quería era a él para que le resolviese el enigma sobre cómo hacer el ritual. Carlos le dijo que en lo que había descifrado ponía que si se hacía mal el ritual los absorbería hacia el mundo de los tibicenas. Liam le dijo que en una hora pasaría a buscarlo. Carlos fue a la casa de la abuela de Yraya y le pidió a Bardi.

Liam, Carlos y Bardi fueron en una camioneta a la sima de Jinamar. Cuando llegaron allí bajaron por unos peldaños dejando al perro arriba, pues no lo podían bajar, y entraron en una cueva. Carlos fue hacia la izquierda y vio una inscripción de Vallencourt en la que ponía que la trampa estaba en el puente. En ese momento oyó gritar a Yraya. Corrió hasta el puente y acto seguido llegó Liam alertado por el grito. Oyeron la voz de la niña y la ayudaron a salir del hueco por donde se habían caído ella y David. Yraya les contó que David llevaba consigo el libro y el Kanjar de Guayota cuando cayó por el hueco y que estaba esperando a que llegase Carlos. También les dijo que no había visto a Cervero.

Yraya, Carlos y Liam salieron de allí preocupados por Bardi. Cuando llegaron arriba, el perro no estaba. Pero se vieron rodeados por la manada de perros. Los perros atacaron a Liam y éste intentó defenderse con un revólver. Mientras, Cervero atacaba a Carlos e Yraya. Cuando este se disponía a atacar a la niña apareció Bardi y empezaron a pelearse. Carlos golpeó el costado del perro y Bardi aprovechó para clavarle los dientes en el cuello. Los animales rodaban mientras se peleaban y estaban a punto de caerse por el pozo, pero Carlos agarró rápidamente a Yraya y esta a su vez a Bardi. El cuerpo de Cervero se precipitó por el pozo desapareciendo en lo más profundo.

Liam se levantó del suelo y fue a la camioneta con Bardi. Mientras, Yraya y Carlos se preguntaban si Cervero estaría muerto. Pero eso no importaba, pues estaban vivos. Así que Yraya se lo demostró a Carlos, besándole.

¿Cómo está estructurada la obra?

La obra está estructurada en capítulos.

¿En qué tiempo transcurre?

A principios de verano.

PERONAJES DESTACADOS

David:

Era gordo y su piel estaba apergaminada alrededor de la boca, de labios finos. Su pelo escaso blanqueaba por algunas zonas, la mirada de sus ojos hundidos era penetrante.

Yraya:

La chica tenía una figura esbelta y grácil, con una melena negra azabache espesa y larga y una voz dulce. Vestía unos pantalones deshilachados y una sencilla camiseta ceñida. Las piernas, largas y bien formadas, acababan en unos pies embutidos en zapatillas deportivas de color oscuro.

Teresa:

Era encantadora y extremadamente culta. Sus facciones redondeadas y libres de arrugas conservaban vestigios de una antigua belleza, y la simpatía de su sonrisa contrastaba con la melancolía profunda de sus ojos oscuros. Llevaba el pelo plateado recogido en dos grandes moños, uno a cada lado de la cabeza.

Los padres de Yraya:

Eran una pareja joven y simpática. El padre era de aspecto fuerte y enérgico con una mirada sosegada y franca; la madre poseía una mezcla de belleza y dulzura.

El extranjero que seguía a Carlos e Yraya:

Tenía aspecto de turista nórdico e iba vestido de manera bastante estrafalaria, envuelto en una especie de gabardina de color oscuro. La prenda le llegaba hasta los tobillos y apenas dejaba asomar unas botas negras cubiertas de polvo. Llevaba las manos en los bolsillos, y su ancha cabeza desaparecía bajo un gorro de tela de un rojo chillón. Las grandes zancadas de su apresurado caminar desentonaban con la espalda encorvada y los hombros derrotados. Sus ojos mantenían una mirada intensa.

Rafael Montesinos:

Era un hombre pequeño, de movimientos apresurados y nerviosos. Su cuerpo rechoncho iba enfundado en un holgado chándal de algodón color gris. Aparentaba una edad de cincuenta y tantos, y llevaba su pelo canoso bien estirado hacia delante para disimular una calva que ya dominaba gran parte de su cráneo ahuevado.

Antonio:

Era de baja estatura y en sus ojos brillaba un destello de inteligencia y vitalidad que rejuvenecía su rostro arrugado y curtido por el sol.

Liam:

Tenía apariencia de extranjero y era un personaje fornido cuya despeinada melena rubia griseaba a la altura de las sienes.

PERROS QUE DESTACAN

Cervero:

Era un enorme rottweiler negro como el carbón. Poseía una actitud furtiva y gesto amenazador. Caminaba rápido y en silencio.

Bardi:

Era un presa canario con una silueta maciza y una enorme cabeza. Tenía algunas marcas en el hocico y en las orejas que parecían heridas recientes. Tenía un aspecto imponente con un curioso pelaje atigrado que despedía reflejos verdosos.

LUGARES QUE MENCIONA LA NOVELA

Las Canteras.

Vegueta.

Museo canario.

Catedral de Santa Ana.

La Casa de Colón.

El Parque Doramas.

Puerto Mogán.

Roque Nublo.

Auditorio Alfredo Kraus.

San Cristóbal, Tejeda, etc.

DIFERENCIA ENTRE BARRANCO Y SIMA

Sima:

Es una cavidad grande y profunda en la tierra.

Barranco:

Depresión profunda del terreno, especialmente si sus pendientes no están cortadas a pico.

DESCRIPCIÓN DE LOS TIBICENAS

Los tibicenas surgían de las tinieblas sin que nadie supiese de dónde procedían, ni tampoco el lugar al que regresaban. Su pelaje, tejido con las fibras negras de la noche, los hacía invisibles en la oscuridad. Sólo el resplandor de sus ojos de fuego traicionaba su presencia. O el brillo de sus dientes, cuando esbozaban la sonrisa del diablo. Nadie sabía dónde se ocultaban durante el día; quizá en barrancos sombríos, en cuevas olvidadas o en la sima sin fondo. No podrás verlos porque no son más que una sombra entre las sombras, pero sentirás un soplo helado en tu corazón y sabrás que están ahí.

INFORMACIÓN DE LOS TIBICENAS

Eran demonios malignos en forma de perros oscuros, eran hijos del demonio Guayota. Un día el demonio Guayota raptó al dios Magec, el sol y lo llevó consigo al interior del volcán del Teide en Tenerife, y sumió al mundo en las tinieblas hasta que Achaman (dios del cielo) lo rescató. Durante aquella larga noche nacieron los tibicenas. A parecieron sin que ningún rastro los atrajese, huyendo del dañino sol, hicieron de las cuevas y los fondos de los profundos barrancos su hogar, escarbando en lo profundo de las montañas durante el día, en su afán de huir de la luz. Los tibicenas merodean en la noche, sus aullidos llenan el aire y en los barrancos aguarda el daño y la muerte, el fuego rojo de sus ojos incendian lo oscuro. Descendían de las montañas para devorar el ganado sagrada haciendo estragos entre la población. En ocasiones salían del mar.

INFORMACIÓN SOBRE VALLENCOURT

Fue uno de los pocos que dedicaron su vida a desentrañar el enigma de los perros. Fue uno de los motivos que le animaron a afincarse en las Islas Canarias, pero no lo único, pues allí conoció a la que fue el amor de su vida, una dama canaria que le ayudó en su trabajo y con quien vivió un apasionado romance hasta el fin de sus días. Y después de tantos años consagrados al estudio de los tibicenas, solo legó un libro en el que ponía todos los descubrimientos que había hecho.

DESCRIPCIÓN DE LA ISLA DE SAN BORONDÓN

Era visible entre La Palma y El Hierro. Alargada, hendida en su centro por un valle verde y frondoso que quedaba encajado entre las dos poderosas formaciones montañosas que remataban sus extremos. Y la nube en forma de herradura, oscuro estandarte ensombreciendo su cielo.

INFORMACIÓN SOBRE SAN BORONDÓN

La isla de San Borondón es una leyenda popular de las Islas Canarias sobre una isla que aparece y desaparece desde hace varios siglos.

Debido a sus características y comportamientos extraños, como el aparecer y desaparecer o esconderse tras una espesa capa de niebla o nubes, ha sido llamada «la Inaccesible», «la Nom Trubada», «la Encubierta», «la Perdida», «la Encantada», etc.

Esta isla se localizaría al oeste del Archipiélago, a 550 km en dirección oeste-noroeste de El Hierro y a 220 km en dirección oeste-sudoeste de La Palma, aunque según otros «testigos» que dicen haberla visto, se sitúa directamente entre las islas de La Palma, La Gomera y El Hierro.

San Borondón mediría 480 km de largo (de norte a sur) y 155 km de ancho (de este a oeste), formando hacia el medio una considerable degollada o concavidad y elevándose por los lados en dos montañas muy eminentes.

INFORMACIÓN SOBRE LA SIMA DE JINAMAR

La "Sima de Jinamar" es un cono volcánico de más de 80 metros de profundidad,que quedó vacía al terminar la erupción y descender la columna magmática antes de solidificarse, en los conductos de emisión por los que finalmente salió agua caliente, el cual está marcado por un gran número de historias, muchas de ellas mitológicas y otras tantas ciertas, cómo que durante la época franquista fue utilizada cómo fosa natural para arrojar personas en ella.

La tradición popular de la isla de Gran Canaria afirma que lo que se tira por la Sima de Jinámar sale por la Mar fea.

INFORMACIÓN SOBRE LA MAR FEA

La Punta de la Mar fea es un corto tramo de cordón litoral del Sur de Las Palmas de Gran Canaria “arrinconado” por la autopista, entre la Punta del Palo y la playa de La Cunita. Se alza sobre un acantilado de unos 20 metros de altura y cuenta con un mirador abandonado, bajo el que se ha formado un llamativo hueco. Es un socavamiento de la base por el azotamiento de las olas. Es consecuencia de un proceso erosivo, aunque la tradición popular incita a pensar en la relación de la Mar fea con la Sima de Jinámar.

INFORMACIÓN SOBRE GUAYOTA

Guayota era el nombre que recibía una de las entidades mitológicas malignas en las que creían los guanches, antiguos pobladores de Tenerife. Era el demonio, aunque también se le asimila a los genios malignos aborígenes. Guayota era el eterno adversario del celestial Achamán (dios supremo del panteón guanche).

EPÍLOGO

Ya en el avión Carlos repasó todo lo que le había ocurrido durante los veintiocho días que había pasado en Gran Canaria. Se llevaba consigo la amistad de Liam y el cariño de Yraya. Además de la aventura que habían vivido los tres juntos.

Se asomó por la ventanilla para ver el archipiélago Canario y vio perplejo la Isla de San Borondón. Lugar en el que había estado con Yraya y Liam y del cual decían que no existía. Pero si no la buscabas acababas encontrándola.

Carlos se dijo para sí mismo que volvería e iría con Yraya a explorar aquella isla.

VALORACIÓN PERSONAL

El libro me ha gustado mucho pues he conocido las leyendas de la Isla de San Borondón y la de los tibicenas. Y además también he conocido más acerca de la isla en la que vivo. La historia es muy bonita y también me ha permitido conocer detalles acerca de la sima de Jinamar entre otras cosas.