La Segunda República

Historia contemporánea española. Proclamación. Reformas. Monarquía. Constitución 1931. Elecciones. Cortes constituyentes. El bienio reformista. Reformas. Anarquistas. Revolución de octubre. Azaña. Calvo Sotelo. Franco

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La Tema 13: La Segunda República.

Las elecciones municipales del 12 de abril de 1931 dieron el triunfo en las grandes ciudades a la coalición de republicanos y socialistas. Alfonso XIII abdicó y se proclamó la república.
Para muchos la república era el símbolo de las reformas políticas y sociales que necesitaba el país.
Muy pronto la república se enfrentó a graves dificultades.
Las reformas y los conflictos sociales dividieron profundamente la sociedad española de esos años.

1. La proclamación de la república y las primeras reformas.

  1. La caída de la monarquía y el gobierno provisional.

En las elecciones municipales del 12 de abril los monárquicos obtuvieron mayoría de concejales por el control que los caciques ejercían en las zonas rurales. Sin embargo, el triunfo en las grandes ciudades de la coalición republicano-socialista mostró la falta de apoyo a la monarquía.
La república llegó de forma pacífica y en un ambiente festivo.
En la noche del 14 de abril de 1931 Niceto Alcalá Zamora proclamó en Madrid la II república española y exigió al rey que abandonara el país. El Comité Revolucionario creado por el Pacto de San Sebastián se convirtió en el gobierno provisional de la república.
El gobierno estaba presidido por Niceto Alcalá Zamora y estaba formado por todos los partidos políticos favorables a la república.
La derecha liberal republicana, partido radical, partidos republicanos de izquierda, partido socialista, republicano gallego y un republicano catalán.
Estos partidos representaban a las clases medias profesionales a la pequeña burguesía y a los líderes obreros de ideas socialistas.

  1. Las reformas inmediatas

El objetivo principal del gobierno provisional era la convocatoria de unas Cortes Constituyentes. Abordar una serie de reformas inmediatas:
- el debate territorial: Las aspiraciones de los nacionalismos a una nueva organización territorial del estado planteó de inmediato a la joven república la cuestión autonómica.
- la miseria agraria: El reformismo social se plasmó en una legislación dirigida, sobre todo, a paliar a precaria situación de los campesinos. Se desarrollaron el decreto de laboreo forzoso y el de términos municipales.
- la reforma educativa: El objetivo prioritario fue erradicar el analfabetismo y promover una enseñanza laica.
- la reforma del ejército: Un asunto muy espinoso fue la reforma militar emprendida por el ministro de guerra, Azaña.
- la cuestión del orden público: En un asunto tan importante como la seguridad ciudadana, que minó el prestigio de la república, nunca se acometió una política decidida.

  1. Primeras reacciones y conflictos

Ante la implantación de la república, los agentes económicos, los terratenientes, industriales y financieros, reaccionaron con temor.
Pero el primer conflicto serio al que tuvo que enfrentarse la república fue con la Iglesia católica.
Las consecuencias fueron desastrosas para la república al provocar el deterioro irreversible de las relaciones con la iglesia y, sobre todo, por el descrédito del gobierno ante la opinión católica del país.

  1. La constitución de 1931

    1. Las elecciones a Cortes Constituyentes

El gobierno provisional convocó elecciones a Cortes Constituyentes, de una sola cámara, para el 28 de junio, con el fin de dotar a la república de una constitución.
La coalición de republicanos y socialistas obtuvo una aplastante mayoría, casi el 90% del parlamento. Destacaron dos grandes partidos: el socialista con 116 diputados y el republicano radical con 90.

  1. La constitución de 1931

Las Cortes Constituyentes elaboraron y aprobaron la primera constitución republicana de la historia de España. Esta redactó el proyecto de constitución, que fue el resultado de un compromiso entre los socialistas y los republicanos de izquierdas para establecer una república democrática y laica.
La Constitución definía a España como <una república democrática de trabajadores de toda clase>. Contenía una amplia declaración de derechos y libertades. El derecho de voto de las mujeres, el matrimonio civil y el divorcio, educación primaria obligatoria y gratuita.
Se reconoció el derecho a la propiedad privada. La propiedad privada podía ser objeto de expropiación forzosa, por utilidad social, con la correspondiente indemnización y se abrió la posibilidad de nacionalización de ciertos sectores de la economía.
Estableció una radical división de los poderes legislativo, ejecutivo y judicial. Las Cortes o Congreso de los Diputados, de una única cámara.
La jefatura del estado se atribuyó al presidente, entre cuyas funciones destacaron la de nombrar y destituir al presidente del gobierno y la de promulgar las leyes. Podía disolver las Cortes dos veces como máximo.
La justicia se basaba en la autonomía y la independencia de los jueces y tribunales. Se introdujo la institución del jurado. Se creó un Tribunal de Garantías Constitucionales.

Los grandes debates en las Cortes Constituyentes

Los temas más conflictivos fueron la propia definición de la república, el voto femenino, la organización territorial del estado y la cuestión religiosa, y provocaron las primeras fricciones entre los partidos de la coalición republicano-socialista.
El debate sobre la organización territorial del estado en que la generalitat de Cataluña buscó un compromiso intermedio entre el estado federal y el unitario que se plasmó en la constitución.
Según el texto constitucional, varias provincias podrían organizarse en región autónoma. Separación estado-iglesia. La constitución declaró la libertad de cultos y eliminó la financiación estatal de la iglesia. Se prohibió a las congregaciones religiosas ejercer la enseñanza, el comercio y la industria. Y se disolvió la compañía de Jesús, cuyos bienes fueron nacionalizados.

Una concitación sin consenso

El problema fue que la constitución aprobada el 9 de diciembre de 1931 nació sin el aconsejable consenso de todas las fuerzas políticas.

3 El bienio reformista (1931- 1933)
3.1 La formación del gobierno de Azaña

Una vez aprobada la constitución, fue elegido presidente de la república Niceto Alcalá Zamora con el apoyo de la coalición republicano-socialista.
Alcalá Zamora encargó a Azaña que formara gobierno.
3.2 La coyuntura: la crisis económica mundial

La instauración de la república coincidió con la crisis mundial de 1929-1933, aunque sus efectos fueron menores en ESP que en otros países europeos. La influencia de la gran depresión fue mayor en los sectores más dinámicos, como la agricultura de exportación y la minería. No obstante, las dificultades económicas se debieron más a los propios problemas tradicionales de la economía española. Los objetivos eran mantener un presupuesto equilibrado y una moneda fuerte. Pero las reformas aumentaron los gastos y los recursos económicos resultaron insuficientes.
La evolución negativa de la economía dificultó la realización de las reformas e intensificó la conflictividad social, lo que generó graves problemas en la vida de la república.

3.3 Las reformas

La política religiosa

El gobierno estaba decidido a establecer una clara separación iglesia estado y a reducir la influencia de la iglesia sobre la sociedad española.

El gobierno desarrolló una seria de leyes según los principios secularizadores de la constitución que alimentaron la beligerancia de la iglesia contra la república, como la Ley de divorcio y la ley de confesiones y congregaciones religiosas.

Reforma educativa y política cultural

Las bases de la reforma educativa eran hacer de la educación gratuita y laica un derecho universal. Se calculó que se tenían que construir más de 27.000 escuelas primarias y dotarlas de maestros formados, puesto que también había que paliar el previsto cierre de los colegios religiosos.
La política educativa se dirigió también a la extensión de la cultura popular. Se multiplico la red de bibliotecas en las escuelas primarias. Se crearon las misione Pedagógicas.
Reformas laborales

El ministro de Trabajo, Largo Caballero, líder socialista, prosiguió la política social y laboral que ya había iniciado en el gobierno provisional con una serie de leyes que fueron aprobadas por las Cortes entre 1931 y 1932.
-La ley de contratos de trabajo
-La ley de jurados mixtos
-La ley de asociaciones obreras
Largo Caballero orientó su actividad a mejorar las condiciones de vida y de trabajo de los obreros y de los jornaleros del campo, y a fortalecer a las organizaciones obreras, sobre todo a la UGT y su organización campesina, la Federación Española de Trabajadores de la Tierra, frente a los patronos. El objetivo ultimo era el establecimiento del socialismo.

Estatutos de autonomía

La constitución intentó resolver este problema mediante el reconocimiento del derecho de las regiones a constituirse en régimen de autonomía.
-Cataluña fue la primera en iniciar el proceso.
-Estatuto vasco
-Galicia
-Andalucía Blas Infante desempeño un papel crucial.
Reforma agraria

Fue sin duda la obra de mayor envergadura del bienio de izquierdas. El problema agrario en España mostraba una doble vertiente:
-Gran parte de la agricultura española seguía presentando rasgos arcaicos
-El grave problema social de sector agrario se había acentuado con la gran crisis económica internacional.

La reforma agraria se convirtió en un asunto capital para resolver el grave asunto de la propiedad y su reparto. Las discrepancias entre miembros de los partidos gobernantes, la oposición de la derecha y las presiones de los propietarios, retrasaron la aprobación de la ley.
La ley de bases de la reforma agraria de septiembre de 1932 era muy moderada y se hizo aplicable a todo el territorio nacional. Pretendía la modernización técnica, acabar con el latifundismo y redistribuir la propiedad mediante el asentamiento de campesinos en las tierras expropiadas.
Era un texto my complejo que establecía hasta trece categorías de tierras expropiables, aunque solo cuatro tipos lo eran en su totalidad: las propiedades de los antiguos señoríos, las tierras mal cultivadas, las permanentemente arrendadas.
Todos los propietarios expropiados, salvo los grandes de ESP y los dueños de antiguos señoríos, debían ser indemnizados. La propiedad de todas las fincas correspondió al Estado. El régimen de explotación colectivo o individual lo decidirían las comunidades de campesinos, salvándose así una de las diferencias entre socialistas y republicanos.
La ley puso a disposición del estado enormes cantidades de tierras a precios accesibles para intentar satisfacer las demandas campesinas. La aplicación de la ley quedó en manos del instituto de reforma agraria (IRA). Sus resultados fueron muy limitados. Las causas del fracaso caben destacar: su complejidad técnica, el exiguo presupuesto, escaso interés de los republicanos de izquierda…

3.4 Oposición y conflictividad social
La obra del bienio reformista provocó una fuerte oposición tanto en la izquierda como en la derecha.
Las anarquistas y el problema del orden público
La pauta del anarquismo la marcó la CNT, muy extendida en el mov. Obrero y campesino, y especialmente su sector más radical, la FAI. Su objetivo era establecer el anarquismo libertario mediante la acción directa. Los anarquistas protagonizaron una intensa agitación huelguística y graves alteraciones del orden público. El gobierno reaccionó con la ley de defensa de la republica, que permitía suspender las garantías constitucionales y que fue utilizada con dureza en episodios sangrientos como los de Castilblanco y Arnedo.
Reorganización y reacción de la derecha
Dos posturas diferentes:
-Los sectores de la derecha monárquica radicalmente antirrepublicana.
Los carlistas formaron la comunión tradicionalista y los monárquicos y algunos fascistas crearon Renovación española en 1933.
-La derecha católica hostil a la república optó por una vía pacífica. Se fundó la Confederación española de derechas autónomas.
3.5La crisis de la coalición republicano-socialista
A mediados de 1933 el gobierno de Azaña sufrió el acoso de las organizaciones de empresarios y patronos, que centraron sus críticas en las reformas laborales de Largo Caballero y en a reforma agraria. La CNT prosiguió sus huelgas y movilizaciones. Pero la crisis de la coalición de republicanos de izquierda y socialista fue consecuencia, sobre todo, de la postura de acoso y derribo del partido radical de Lerroux. Contribuyeron también las fisuras en la coalición y el malestar del presidente de la republica.
En septiembre encargaron a Lerroux formar gobierno. Pero su intento no recibió el respaldo de los republicanos y socialistas. Alcalá Zamora disolvió las cortes constituyentes y convocó las elecciones de noviembre de 1933.
4 El bienio de centro-derecha (1933-1935)
Las elecciones generales de noviembre de 1933 se celebraron con una nueva ley electoral que favorecía la formación de amplias alianzas electorales, y en la que por primera vez se hizo efectivo el derecho de voto de las mujeres, que constituían más de la mitad del censo.
La campaña electoral se desarrolló en un ambiente de fuerte confrontación política. El ala radical de los socialistas, representada por Largo Caballero, exhibió un discurso de ruptura de la colaboración con los republicanos, ”burgueses” y de llamamiento a la revolución social si ganaba la derecha. Los anarquistas de la CNT y de la FAI emprendieron una campaña contra los republicanos y los socialistas y a favor de la abstención, prometiendo la revolución si ganaba la derecha.
Un hecho destacable fue la fundación, en octubre de 1933, por José Antonio Primo de Rivera, el hijo del dictador, de Falange Española.
4.1 El triunfo electoral de las derechas
- Los partidos de la nueva derecha no explícitamente republicana y os monárquicos antirrepublicanos se representaron unidos en una coalición.
-Los socialistas desoyeron la recomendación de su dirigente Indalecio Prieto de reeditar la alianza con los partidos republicanos de izquierda.
4.2 Los gobiernos del partido radical

Los primeros gobiernos del centrista partido radical, entre diciembre de 1933 y octubre de 1934, se formaron en coalición con otros partidos republicanos de centro, presididos por Lerroux y Samper y con el imprescindible apoyo parlamentario de CEDA. La derecha consiguió que se modificasen varios aspectos de la política religiosa. Con respecto a la legislación laboral y la reforma agraria, con la que tampoco estaban de acuerdo los radicales. Se modificaron los jurados mixtos. También le fueron devueltas las tierras confiscadas a la aristocracia latifundista. Tras el aumento de las presiones de la CEDA, el gobierno radical propuso en las cortes una ley de amnistía que suponía el reintegro en el servicio activo de los generales implicados en el intento golpista de 1932. El partido radical se escindió y su ala izquierda, encabezada por Martínez Barrio, se unió a un sector de los radicalsocialistas para formar unión republicana. Por su parte, los republicanos de izquierda se unieron en un nuevo partido, izquierda republicana, dirigido por Azaña. Los mayores problemas que los gobiernos radicales tuvieron que afrontar, fueron los conflictos sociales, sobretodo en el campo y las tensiones autonómicas:

  • Huelga General de campesinos
  • 1934 estalló un conflicto de competencias con la Generalitat de Cataluña
  • El país vasco se produjo una controversia a raíz del bloqueo de la mayoría radical se dicta aúnan una propuesta de estatutos de autonomía.

4.3 la revolución de octubre de 1934

Los antecedentes de la revolución están en el cambio de estrategia en el socialismo. A principios de octubre de 1934, la CEDA exigió entrar en el gobierno para aplicar políticas más delicadas contra el desafío del movimiento izquierdista y para hacer frente al pulso de la generalitat en el tema de la ley de contratos de cultivos. Asi el cuatro de octubre se formó un nuevo gobierno radical contra el ministro de la CEDA. Los republicanos de izquierda consideraron la entrada de la CEDA el gobierno como una traición a la república. Alcalá Zamora había adoptado una opinión claramente moderada concediendo a la CEDA sólo tres ministerios no había ningún peligro real de que la derecha e intentas un golpe de estado de carácter autoritario.
El desarrollo de la revolución
La revolución se desató en octubre de 1934. Comenzó la insurrección de octubre con la convocatoria de la huelga General en las principales ciudades. Su incidencia fue escasa, salvo en Vizcaya y Guipúzcoa, puesto que no contó con la participación de los campesinos de la FETT ni con el apoyo de la CNT, por lo que fue fácilmente dominada por el gobierno. En Cataluña la entrada en el gobierno de los ministros de la CEDA fue interpretada como una amenaza al estatuto de autonomía. Lluís Companys, Presidente de la generalitat, proclamó el estado catalán dentro de la república federal española. Sólo en Asturias se produjo una auténtica revolución social entre los días 5:18 de octubre, ya que aquí sí se logró forjar una alianza obrera el grupo a la UGT, la CNT y los comunistas. Para sofocar la rebelión, el gobierno declaró el estado de guerra y recurrió al gobierno del protectorado de Marruecos, que, junto a la guardia civil llevó a cabo una fuerte represión. La represión siguió tras el fracaso de la revolución.
4.4 El final del bienio derechista

La represión contra los promotores y protagonista de la revolución que la CEDA quiso llevar hasta sus últimas consecuencias ocupó la mayor parte del debate político durante 1935, hasta el punto de originar una nueva crisis del gobierno radical-cedista. Lerroux tuvo que acceder a formar interno gobierno como la mayoría de ministros de la ceda, el que Gil robles entró como ministro de guerra. Desde ese momento se aceleró en la rectificación de las reformas republicanas.
-se demostró las reformas sociales y laborales.
-en el capítulo militar, Gil robles llevó a cabo una política de cambios en los mandos militares, que fueron ocupados por militares antifranquistas que dudosa fidelidad a la república.
-también se planteó una reforma constitucional, en la que se revisaría, entre otras cosas, la política religiosa.

Desde entender la revisión de la constitución, en la que los radicales también estamos hasta cierto punto de acuerdo, estalló la crisis del partido radical/y de los escándalos de corrupción del straperlo y el asunto Nombela. Pero ante la imposibilidad de gobernar sino apoyos parlamentarios, Alcalá Zamora decidió disolver las cortes y convocar nuevas elecciones para el 16 de febrero de 1936.
5. Frente popular
Al extranjero en 1936 se celebraron las últimas elecciones en la segunda república un su resultado mostró un equilibrio entre los dos bloques antagónicos en el que se había dividido ESP.
5.1 La victoria electoral de la izquierda
La contienen se planteó en términos de una gran polarización política en torno a dos grandes bloques: la izquierda y la derecha. Los partidos de izquierda constituyeron en enero de 1936 una gran alianza con el frente popular. Las derechas y el centro se presentaron desnudas. El resultado electoral arrojaron una victoria muy ajustada del frente popular, aunque esta casa diferencia en votos aumentó considerablemente su traslado a escaños. El sistema mayoritario establecido por la ley electoral otorgó una amplia mayoría en las cortes al frente popular. Respecto al reparto territorial del los votos, las derechas obtuvieron su mejores resultados en los medios rurales de Castilla, Aragón, Navarra, etcétera, y las izquierdas triunfaron en las grandes ciudades, en Extremadura, en Asturias y en los litorales mediterráneos.
5.2 La vuelta de Azaña al gobierno
Alcalá Zamora encargó a Azaña la formación del gobierno, compuesto solo por republicanos de izquierda, ya que los socialistas rechazaron integrarse en un gobierno de coalición con los republicanos. Se concedió una amnistía general se restableció la autonomía de Cataluña. Se reanudó el proceso reformista en los ámbitos agrario, religioso, social y militar rectificado durante el bienio derechista. La intensificación de os conflictos sociales en el mundo rural en los primeros meses de 1936 aceleró la puesta en marcha de la reforma agraria de 1932, en un intento por parte del gobierno de controlar la situación. Desde la derecha y los sectores mas conservadores, estos hechos fueron percibidos, con mayor intensidad que en los primeros años de la república, como una subversión y una amenaza al orden social. También volvió al primer plano la confrontación entre la iglesia y la república.
5.3 La crisis de la república
Una vez constituidas las nuevas Cortes, se abrió una inoportuna crisis que debilitó aún más al gobierno republicano. Las Cortes destituyeron al presidente de la república, Alcalá Zamora, rechazado tanto por la izquierda como por la derecha y fue sustituido por Azaña. Tras el orden público, el problema más serio al que se enfrentó el neuvo gobierno fue la crisis económica. La debilidad del gobierno pronto se hizo patente, viéndose desbordado por los conflictos y la violencia política. Los dos grandes partidos con mayor representación en las cortes, el PSOE y la CEDA, contribuyeron también, en estos meses, a la inestabilidad de la república. En la izquierda triunfaban las posiciones revolucionarias de los anarquistas y del sector más radical de la UGT, dirigido por Largo Caballero. Por su parte, la CEDA entró en crisis tras su derrota electoral, lo que favoreció a las juventudes de acción popular pasasen en engrosar las filas de la falange. Entre las derechas autoritarias de las que Calvo Sotelo se había erigido en líder, se afianzo el discurso de la subversión y de la insurrección. Tambie´n la prensa católica y de extrema derecha incitaba abiertamente a la rebelión. Ante la creciente espiral de enfrentamientos violentos callejeros entre militantes de la izquierda y de la derecha, en particular la impoulsada por milicias armadas falangistas, el gobierno reaccionó.
5.4 La conspiración militar
Esta ofensiva de las viejas oligarquías monárquicas y de las masas católicas de la CEDA no habría logrado echar abajo la república sin concurso de un importante sector del ejército. El gobierno republicano trato de desarticular la trama golpista realizando cambios y traslados en los altos mandos sospechosos de participar en la conspiración. El asesinato de Calvo Sotelo, el 13 de julio, como represalia por el asesinato del teniente Castillo de la Guardia de Asalto, aceleró el proceso y sumó al golpe a lso indecisos, entre ellos Franco.