La Reina triste; José Miguel Carrillo Albornoz

Literatura española contemporánea del siglo XX. Novela histórica. Corte de los Reyes Católicos. Argumento. Personajes históricos. Instituciones. Organismos. Fechas destacadas

  • Enviado por: Nayader
  • Idioma: castellano
  • País: España España
  • 21 páginas
publicidad

LA REINA TRISTE

JOSE MIGUEL CARRILLO DE ALBORNOZ

LA REINA TRISTE

1. FICHA DEL LIBRO

'La Reina triste; José Miguel Carrillo Albornoz'

AUTOR: José Miguel Carrillo de Albornoz y Muñoz de San Pedro, (

EDICIÓN: Segunda

EDITORIAL: BELACQVA

EXTRUCTURA: La novela muestra una estructura por capítulos y sub. Capítulos que van desde la pagina 11 hasta la pagina 315. Además de todo ello la edición viene acompañada en la conclusión de la novela de una página en la que se encuentra el árbol genealógico de Catalina de Aragón ( Pág. 319 ).

GENERO: Novela histórica

2. TEMA DEL LIBRO:

El tema que trata este libro gira en torno a la vida, obra y acontecimientos que le suceden a Catalina de Aragón desde su nacimiento, tanto en la corte de los reyes católicos, sus padres, como siendo reina de Inglaterra, hasta su muerte. Además el autor utiliza este pretexto para repasar tolos los grandes acontecimientos políticos, religiosos y dinásticos que suceden en las casa reales católicas más influyentes y poderosas de la época, haciendo especial hincapié en la inglesa y la española.

3. RESUMEN:

Este relato nos cuenta los acontecimientos más importantes de la hija menor de los reyes católicos, Catalina de Aragón, desde el comienzo de su vida hasta su muerte, centrándose en su vida como adulta y reina de Inglaterra y haciendo una visión subjetiva por parte del autor sobre el personaje, puesto que constantemente nos describe su carácter. Además nos cita los acontecimientos políticos, religiosos y dinásticos más importantes de la época en la que vivió.

El 15 de diciembre de 1485 nace Catalina de Aragón, la menor de los cinco hijos de los reyes católicos. Tras la conquista de Granada por Isabel I y Fernando II el 2 de enero de1492 y acabando así con la presencia de reinos musulmanes en la península ibérica los reyes católicos comienzan a realizar su política de sucesión, casando a sus hijos con las potencias cristianas mas importantes del siglo XV, exceptuando Francia. Así pues la princesa Catalina es enviada a la corte inglesa para contraer matrimonio con el príncipe Arturo Tudor, príncipe de Gales, en mayo de 1501. Pocos meses después de su matrimonio el príncipe Arturo fallece peligrando así la alianza inglesa con las coronas de castilla y Aragón que perjudicaba a la política de Fernando II que pretendía aislar a Francia para proteger los territorios de la corona aragonesa de Italia. Catalina paso a ser la princesa viuda de Gales en abril de 1502. Pero lo beneficioso de una alianza inglesa-española para Aragón y para la economía de la corte inglesa del rey Enrique VII, que si finalmente Catalina volvía a España tendría que devolver la cuantiosa dote que recibió de ella y el beneficio de una alianza con la poderosa corona española que había descubierto en 1492 las Indias Occidentales, hicieron que Enrique VII exigiera a los reyes católicos un enlace entre el príncipe Enrique, el nuevo heredero y Catalina. El matrimonio entre ambos podría llevarse a cabo gracias a la anulación del papa Julio II al matrimonio entre Arturo y Catalina, ya que este no fue consumado. Sin embargo los reyes católicos deseaban que Catalina volviera a España hasta que Enrique alcanzara la mayoría de edad pero el avaro Enrique VII no lo permitió por miedo a la anulación del compromiso y mantuvo retenida a Catalina en Dirham House. Sin percibir ninguna de las rentas que le debía Enrique VII, que se habían acordado en su dote, y expropiada de sus joyas por parte de este, Catalina permaneció en Durham House en un estado de miseria evidente y recibiendo constantes humillaciones por parte de Enrique VII, ya que Catalina no accedía a las pretensiones de este de casarse con ella y así poder casar al príncipe Enrique con otra princesa para tener dos alianzas poderosas. El 21 de abril de 1509, muere Enrique VII.

El 10 de mayo de 1509 Enrique VIII mantiene el pacto firmado entre las casas de Trastamara y Tudor y se casa con Catalina que el 24 de junio de 1509 es coronada como reina de Inglaterra. En Enero de 1510 Catalina da a luz su primera niña muerta. Sin embargo en 1511 dio a luz al príncipe Enrique que muere pocas semanas después de su nacimiento. Por todo ello comienza a cuestionarse la capacidad de Catalina de dar un heredero para el trono y Wolsey comienza a conspirar en contra suya, pues él era pro-francés y no deseaba una alianza entre Inglaterra y España.

En junio de 1513 Enrique VIII marcha en una campaña militar hacia Francia para apoyar las pretensiones del emperador Maximiliano y Fernando el Católico conquistando las plazas francesas de Tournai y Thérouane. Mientras tanto la reina Catalina se encuentra en Inglaterra al frente del gobierno. Y el 9 de septiembre de 1513 ocurre algo inesperado, Jacobo IV rey de Escocia invade Inglaterra. Catalina afronta la guerra sin apenas ejercito lo que provoca que los escoceses avancen si oposición gracias a su superioridad. No obstante los ingleses contaban con un armamento superior. Por ello y por la muerte en combate de Jacobo IV los escoceses huyeron de Inglaterra. En el transcurso de la guerra con escocia Catalina aborta de nuevo, pero en contra de lo que preveían sus enemigos y tras los dos difíciles años pasados ( 1514-1515) en los que las conspiraciones de Wolsey la habían apartado del rey y hacían peligrar su estancia en Inglaterra, el 16 de febrero de 1516 Catalina da a luz a la princesa María, futura Maria I, lo cual le ayuda a recuperar la confianza del rey. En ese mismo año Bessie Blount, una concubina del rey, pare a el que será el hijo bastardo del rey, Enrique Fitzroy.

En 1516 Carlos I de España, sobrino de Catalina, es proclamado emperador del Sacro Imperio Románico Germánico. Embarcando el 20 de mayo de 1520 rumbo a Flandes haciendo escala en Inglaterra, donde fue recibido por los reyes con mucho aprecio. Tanto es así que los reyes ingleses y el emperador hablaron sobre un posible enlace de Carlos V con María Tudor. En junio de 1522 Carlos V regresa a Inglaterra en su camino hacia España desde Flandes, confirmando el compromiso con la princesa Maria, pese a la niñez de esta.

En junio de 1525 Wolsey intriga nuevamente contra la reina y consigue separarla de nuevo del favor real. Haciendo que el rey diera a su bastando, Enrique Fitzroy, los títulos que pertenecían al heredero de la corona inglesa, menos el titulo de príncipe de Gales que ostentaba la princesa María. Aunque esto supuso una humillación para la reina y su hija, lo soporto sin contradecir la voluntad de su rey mostrando así el tipo de carácter que tenia. Además Enrique VIII separo a la princesa María de la reina, este era un castigo del egocéntrico rey por la conducta de Catalina que en los últimos años se había concentrado en la educación de su hija y lo había dejado de lado cosa que no gusto nada al rey.

En 1526 Carlos V rompió su compromiso de casarse con María Tudor por discrepancias con Enrique VIII sobre la dote que esta debía aportar y por su diferencia de edad. Así Carlos se caso con su prima la princesa Isabel de Portugal para contrariedad del rey ingles y agravamiento de la mala situación de Catalina al ser familia del emperador.

Por otra parte Ana Bolena comienza con su estrategia para llegar al trono de Inglaterra conspirando contra la rey con el que había sido su enemigo el rastrero Wolsey. Consigue ganarse el favor del rey, enamorándolo, y desplaza a la reina a un segundo plano, siendo incluso apartada de la corte del rey. En 1529 la ambiciosa Bolena convence al rey para que realice un proceso de nulidad de su matrimonio con Catalina, afirmando que la nulidad que dio Julio II en su matrimonio con Arturo había sido forzada por el rey Fernando el Católico. Si el matrimonio con Catalina era anulado Bolena podría casarse con el rey y así conseguir el trono. Catalina con la entereza que la caracterizaba soporto esta ofensa y se presento en el tribunal el 18 de junio de 1529 en el monasterio de Blackfrias que había nombrado el papa Clemente VII para decidir si debía ser anulado el matrimonio o no. El rey no acudió a ese tribunal y Catalina rehusó ser juzgada por un tribunal parcial formado por Wolsey y Campeggio ( obispo de Salisbury, nombrado por el rey para ganar su voto ) y afirmando que solo obedecería decisiones del propio rey, pues era el único en Inglaterra que mandaba sobre ella. No obstante se realizo otro proceso esta vez el 21 de junio de 1529 y con la presencia del rey. Pero sin embargo Catalina volvió a salir victoriosa tras dirigirse al propio rey y decirle que carecía de motivos ni pruebas para la nulidad a lo cual el rey no supo que contestar, pues era la verdad. Así Ana Bolena ve como se pierde su posibilidad de ser reina y Wolsey comienza su caída desde la cumbre de primer ministro y cardenal a no gozar de la simpatía del rey y encontrarse en la pobreza absoluta. De hecho el rey comienza a odiarlo animado también por Ana Bolena, que odiaba a Wolsey, decide su ejecución pero Wolsey muere camino de Londres por una rara enfermedad.

En 1532 como represalia contra el papa por no anular su matrimonio, Enrique VIII comienza lo que seria el camino del protestantismo en Inglaterra al suspender la contribución anual a la Santa Sede Y al proclamarse jefe de la Iglesia Inglesa. Y finalmente más tarde cuando Cranmer, arzobispo de Canterbury, se hizo reo de excomunión casando, en secreto, al rey con Ana Bolena el 25 de enero de 1533. Siendo excomulgado Enrique VIII por el papa en 1534, mientras el rey se nombraba autoridad eclesiástica suprema en Inglaterra y independizaba a la Iglesia Inglesa de Roma.

Por otro lado Catalina, la reina desterrada no acepta el divorcio ni el matrimonio del rey por no ser aprobado por el papa y se niega a utilizar el titulo que le otorgaba el rey de princesa viuda de Gales.

En septiembre de 1533 nació el hijo de Bolena, pero en contra del heredero esperado para Inglaterra nació una niña Isabel I de Tudor. En 1534 se aprueba una nueva ley de sucesión por la cual la heredera al trono debe ser Isabel Tudor, mientras que María Tudor, la heredera natural, perdía el derecho de sucesión y el tratamiento de princesa de Gales que pasaba a Isabel. De esta forma la hija de Catalina era humillada, con gran regocijo de Ana Bolena, por su propio padre, mientras Catalina esta indignada.

Y el rey ordena que Catalina sea desterrada al castillo de Fotheringate, pero esta se niega y es enviada al castillo de Kimbolton donde es custodiada por dos caballeros de confianza de Bolena. En este castillo Catalina paso los últimos años de su vida, abandonada y ajena a lo que ocurría en el mundo y con un estado de salud tanto física como mental que empeoraba con los días. Su personalidad le impidió rendirse ante el rey ingles pero se vio muy afectada por su decisión de eliminar el derecho de sucesión a su hija María.

Por ese tiempo Enrique VIII se alejaba de Ana Bolena ya que había aparecido una dama en la corte que le era interesante, Jane Seymour. Así Bolena iba poco a poco perdiendo el favor real y padeciendo lo mismo que Catalina. Además Cranmer y Cromwell intrigaban contra Bolena para hacerla caer, pues tenía demasiada influencia en el rey y Bolena estaba cayendo en la trampa al mantener relaciones con galanes de forma muy poco discreta para conseguir lo que ella tanto deseaba, un heredero para Inglaterra, pero eso no fue así y Bolena termino cayendo.

En Enero de 1536 Catalina recibía las últimas noticias que sabría sobre su hija de manos del embajador de Carlos V, Chapuys, pues a María Tudor, su hija, se le había prohibido visitar a su madre Catalina en el lecho de muerte. Catalina murió un día después de la partida de este, el 7 de enero de 1536 a las dos de la tarde. Enrique VIII no ofició luto alguno y ese mismo día celebro una fiesta en honor a Jane Seymour.

4. CAPITULOS INTERESANTES:

Los capítulos que me han parecido más interesantes han sido el 18. La frialdad de Ana Bolena ( Pág. 225) y el 20. La política de Hechos consumados. El hecho de que me parezcan los más interesantes se debe a que en ellos aparece la conspiración en contra de la reina y buscando beneficios propios y personales y la conspiración en contra de la propia Iglesia Romana a la que tanto habían adorado los reyes de naciones católicas hasta la rebelión luterana, hechos que no se habían dado en la realeza inglesa y marcarían el transcurso de su historia. Me parece impresionante que el capricho de un monarca por una mujer y la ambición de esta hagan que esta, sin tener el principal requisito para ser reina, ya que Ana Bolena no tenia sangre real, acceda al trono causando un giro tan grade en la religión inglesa y obligando al pueblo a acatarlo creando en el futuro conflictos religiosos internos por ello. Además también me parece interesante la bochornosa actuación de Enrique VIII, frente a Catalina de Aragón y su tipo de política, que influenciada por el renacimiento deja su poder en manos de gente como Wolsey o Ana Bolena que lo único que buscan el beneficio propio. Por otro lado también destacaría la ley de sucesión aprobada con el nacimiento de Isabel I de Tudor que llevaría en un futuro tras la muerte de Enrique VIII y la de su sucesor, su hijo bastardo, Eduardo VI, a una guerra interna por el trono de Inglaterra. Me ha gustado especialmente el dialogo entre Catalina y Ana Bolena (Pág. 261)

  • PERSONAJES, INSTITUCIONES , ORGANISMOS, FECHAS…HISTORICAS MAS IMPORTANTES QUE APARECEN EN LA OBRA.

  • Personajes históricos que aparecen en el libro:

    Realeza y Nobleza:

    Isabel I la Católica (1451-1504), reina de Castilla (1474-1504), durante su reinado se produjo el descubrimiento europeo del continente americano y la unión dinástica de la Corona de Castilla con la Corona de Aragón. En 1469 se casó con Fernando II de Aragón y cinco años después, a la muerte de su hermanastro, el rey Enrique IV, entabló una guerra contra los partidarios de su sobrina Juana la Beltraneja por la sucesión al trono castellano (la llamada guerra de Sucesión de Castilla). Su triunfo supuso la definitiva unión dinástica de las coronas aragonesa y castellana. Terminó la empresa medieval de la Reconquista, se inició el camino hacia la unidad territorial. Los Reyes decidieron terminar con el último bastión musulmán en Europa occidental mediante la conquista del reino Nazarí, obtenida merced a su victoria en la guerra de Granada (1481-1492). Se deben a las decisiones religiosas de la reina para mantener el catolicismo la creación de el Tribunal de la Santa Inquisición ( 1478 ); la expulsión de los judíos (1492) y la conversión de otras minorías religiosas como los moriscos de Granada.

    Gran empeño puso igualmente en la expansión ultramarina en el océano Atlántico, que iniciada ya con anterioridad en las islas Canarias, culminaría con el descubrimiento de América en 1492.En política internacional, aceptó las directrices de Fernando, heredadas de las relaciones internacionales ejercidas por la Corona de Aragón. La tradicional amistad con Francia fue sustituida por el acercamiento al Sacro Imperio Romano Germánico y a Inglaterra, con los que se concertaron los enlaces matrimoniales de sus hijos Juan (casado en 1497 con Margarita de Austria, hija del emperador Maximiliano I), Juana (la futura reina de Castilla y de Aragón, más conocida como Juana I la Loca, que contrajo matrimonio en 1496 con Felipe el Hermoso, asimismo hijo del emperador Maximiliano I) y Catalina de Aragón (casada sucesivamente con el heredero inglés, Arturo, en 1501, y con el futuro rey de Inglaterra, Enrique VIII, en 1509). Fruto de esta política mediterránea sería el título de Reyes Católicos que les concedió en 1496 el papa Alejandro VI. La reina Isabel I falleció el 26 de noviembre de 1504 en la localidad vallisoletana de Medina del Campo.

    Fernando II el Católico (1452-1516), rey de Aragón (1479-1516) y, con el nombre de Fernando V, rey consorte de Castilla (1474-1516); esposo de la reina Isabel I de Castilla. La guerra de Sucesión castellana se cerró con el Tratado de Alcáçovas (1479), al que contribuyó Fernando II, doblegando a la nobleza y afirmando la autoridad de la monarquía. A la muerte de su padre, y gracias a su boda, se produjo la unión dinástica de la Corona de Aragón con la de Castilla, unión que respetó las leyes e instituciones propias de cada reino. Consiguió la restitución del Rosellón y la Cerdaña (1493) y conquistó el reino de Nápoles, tomando la iniciativa al monarca francés y reforzando la presencia española en el Mediterráneo occidental. En 1492, puso punto y final, junto a su esposa, la reina Isabel I, a la toma del reino musulmán de Granada, con la que se daba por terminada la Reconquista. Entre 1484 y 1496, las islas Canarias fueron conquistadas y colonizadas. El descubrimiento de América por Cristóbal Colón así la expansión territorial de Castilla estaba asegurada. Su política matrimonial de alianzas con Portugal, Inglaterra y la Casa de Habsburgo dio frutos positivos. El Rey había asumido la Corona castellana tras la muerte de Isabel (1504), pero tuvo que retirarse a causa de la poca aceptación por parte de la nobleza castellana y cederla a su hija Juana. El fallecimiento en 1506 de Felipe I el Hermoso, su yerno, hizo que fuera aceptado de nuevo como regente. Durante esta etapa, Navarra se incorporó a la Corona de Castilla (1515), se conquistaron algunas plazas del norte de África —Orán y Bujía— y se obtuvo la sumisión del rey de Argel. En 1505, Fernando II se volvió a casar, en esta ocasión con Germana de Foix, la sobrina del rey de Francia Luis XII. La precoz muerte del hijo de este matrimonio y el nombramiento de su nieto Carlos (el futuro Carlos I y emperador Carlos V) como gobernador general de sus reinos hizo que, a su muerte (que tuvo lugar en la localidad cacereña de Madrigalejo, el 25 de enero de 1516), se consolidara la unión dinástica entre las coronas de Castilla y Aragón.

    Boabdil , el Chico(c. 1459-1528), último rey Nazarí de Granada (1482-1492). Era hijo del rey de Granada Muley-Hacén, ascendió al trono en 1482 tras una revuelta de la población del Albaicín a causa de los elevados impuestos, y obtuvo el respaldo de los Abencerrajes. Al año siguiente fue derrotado en las proximidades de Lucena por las tropas castellanas del rey Fernando II el Católico y hecho prisionero. El trono de Granada fue ocupado de nuevo por su padre. En 1486 Boabdil aceptó gobernar Granada como reino tributario de Castilla, por lo que Fernando el Católico le restauró en el trono. Sin embargo la guerra civil que estalló en Granada, y que enfrentó a Boabdil con su tío, el Zagal, que reinaba en parte del reino, facilitó el avance cristiano hacia Granada, sitiada desde la primavera de 1491. A pesar de la defensa que de ella hicieron los musulmanes, Granada cayó en enero de 1492. La ciudad estaba profundamente dividida sobre si debía o no rendirse, por lo que antes de la capitulación entraron en la ciudad tropas castellanas para evitar revueltas de los irredentistas. Se permitió que Boabdil se retirase a la comarca granadina de las Alpujarras, pero más tarde se trasladó a Fez (Marruecos), donde murió. Cuenta la famosa leyenda que, ante las lágrimas vertidas por Boabdil al abandonar Granada, su madre, Fátima, le dijo airada: “Llora como mujer lo que no supiste defender como hombre”.

    Juana I la Loca (1479-1555), reina de Castilla (1504-1555) y de Aragón (1516-1555), apenas desempeñó el poder que tales títulos parecían suponer, dado que los verdaderos gobernantes fueron, sucesivamente, su esposo Felipe I el Hermoso, su padre Fernando II y su hijo Carlos (el futuro rey Carlos I y emperador Carlos V).Tercera hija de Isabel I de Castilla y de Fernando II de Aragón (los Reyes Católicos). De acuerdo con la política internacional de su padre, tendente a reforzar las relaciones con el Sacro Imperio Romano Germánico y fortalecer la política antifrancesa, en septiembre de 1496 contrajo matrimonio con el archiduque Felipe, primogénito del emperador Maximiliano I y de María de Borgoña. Tras el fallecimiento de sus hermanos Juan e Isabel en 1497 y 1498, respectivamente, y el de su sobrino Miguel (hijo de esta última y del rey de Portugal Manuel I el Afortunado) en 1500, pasó a ser heredera de Castilla y Aragón. Pese a las claras señales de enajenación mental y a las tendencias francesas de su marido, su madre Isabel la nombró heredera en su testamento, aunque especificó que en caso de ausencia o incapacidad administrase el reino Fernando II el Católico hasta la mayoría de edad de su nieto Carlos.

    Juana y su marido fueron reconocidos como herederos por las Cortes de Castilla y las de Aragón en 1502. Muerta Isabel (1504), Fernando tenía esperanzas de conservar el gobierno en nombre de su hija, pero la actitud de una parte de la nobleza castellana, que se acercó a Felipe, le obligó a retirarse a Aragón. Durante un breve periodo, gobernó en Castilla Felipe el Hermoso, pero su fallecimiento (ocurrido el 25 de septiembre de 1506) y la consecuente acentuación del desequilibrio de Juana hicieron que su padre asumiera de nuevo el gobierno de Castilla en 1506. Cuando murió Fernando II (25 de enero de 1516), el nieto de éste, Carlos, se hizo dar el título de rey de las dos coronas (la de Castilla y la de Aragón), aunque Juana siguió siendo reina y en los documentos su nombre figuraba en primer lugar. Por lo demás, permaneció alejada de toda actividad política en su residencia de Tordesillas (Valladolid), donde se encontraba cuando se dirigieron a ella los principales dirigentes de la revuelta de las Comunidades en 1520 con el objetivo insatisfecho de ganarla para su causa. Falleció en dicha localidad el 11 de abril de 1555.

    Felipe I el Hermoso (1478-1506), rey consorte de Castilla (1504-1506) por su matrimonio (1496) con la heredera de los Reyes Católicos, Juana I. Hijo del emperador alemán, Maximiliano de Habsburgo, y de María de Borgoña, junto a las herencias hispánicas, transmitió a su heredero Carlos de Gante (el futuro Carlos I, como emperador Carlos V) la más vasta herencia vinculada a una Corona. La discutida locura de su esposa motivó que Isabel I nombrara regente de Castilla a Fernando el Católico (1504), hasta la mayoría de edad de Carlos, su primer nieto. El archiduque Felipe, siempre vinculado a la corte borgoñona, consiguió de su padre la titulación real. Así, Felipe I, con el apoyo de muchos nobles castellanos, desembarcó en España en abril de 1506. Sólo pudo reinar hasta septiembre, al morir súbitamente en Burgos.

    María de Aragón (reina de Portugal) (1482-1517), reina de Portugal (1500-1517). Hija de los Reyes Católicos, Fernando II de Aragón e Isabel I de Castilla, nació en Córdoba y contrajo matrimonio, en octubre de 1500, con el rey de Portugal Manuel I, viudo de su hermana Isabel, continuando así con la política de sucesivas bodas entre las familias reales portuguesa y española. Tuvo numerosa descendencia, en la que cabe destacar a don Juan, que sucedió en el trono a su padre con el nombre de Juan III; doña Isabel, que casó con el emperador Carlos V (el rey español Carlos I); y don Enrique, que reinó como Enrique I. Catalina de Aragón (1485-1536), noble española, reina de Inglaterra (1509-1533), hija de los Reyes Católicos. Su bisabuela era la reina Catalina de Lancaster e hija del duque de Lancaster, hijo a su vez del rey Eduardo de Inglaterra, por ello llevaba sangre inglesa y fue bien aceptada por el pueblo ingles. Nació en Toledo el 15 de diciembre de 1485. Como parte de la política de alianzas internacionales diseñada por sus padres, se casó con Arturo, heredero de Enrique VII de Inglaterra (1501). Al morir Arturo (1502) los intereses de Estado llevaron a negociar el matrimonio de la viuda con el nuevo heredero, el príncipe Enrique, hermano del difunto, aunque la boda se pospuso hasta que el príncipe de Gales se convirtió en Enrique VIII (1509). De la unión sólo nació una hija, María Tudor (1520), futura reina de Inglaterra. En 1527 el rey, preocupado por la falta de heredero varón y enamorado de Ana Bolena, planteó la ilicitud del matrimonio con la viuda de su hermano, pero el papa se negó a disolverlo. En plena efervescencia protestante, la cuestión se convirtió en una viva polémica sobre la primacía papal y en ella participaron intelectuales y teólogos. Finalmente, Enrique se divorció de Catalina (1533), se casó con Ana Bolena, ya embarazada de la futura reina Isabel I, y la Iglesia de Inglaterra le reconoció como su jefe supremo, separándose de la obediencia a Roma (1534). Catalina fue recluida en el castillo de Kimbolton, donde murió (7 de enero de 1536) sin renunciar jamás al título de reina.

    Maximiliano I (del Sacro Imperio Romano) (1459-1519), rey germano (1486-1519) y emperador del Sacro Imperio (1493-1519). En 1477 se casó con María, hija de Carlos el Temerario, duque de Borgoña, pero sus derechos sobre el reino borgoñón fueron desafiados por el rey francés, Luis XI. Maximiliano defendió con éxito los derechos dinásticos de su esposa en una guerra con Francia que duró hasta 1493. En 1493 Maximiliano sucedió a su padre como rey y emperador. Dos años después emprendió una guerra para evitar que Francia pudiera hacerse con territorios en Italia. En 1496 concertó el matrimonio de su hijo Felipe I el Hermoso con la hija de los Reyes Católicos y heredera del trono de Castilla y Aragón, Juana la Loca, asentando así las bases para dos siglos de gobierno Habsburgo en España. Maximiliano firmó la paz con Luis XII de Francia en 1504 y cuatro años después se unió a Luis en la Liga de Cambray contra Venecia. Sin embargo, en 1511 volvió a enfrentarse a Francia, en alianza con Inglaterra, España y el Papado (la Liga Santa), y fue en gran medida responsable de la victoria imperial e inglesa sobre los franceses en la batalla de las Espuelas (1513).

    Enrique VII (de Inglaterra), también llamado Enrique Tudor (1457-1509), rey de Inglaterra (1485-1509) y primer monarca de la Casa Tudor,.

    Después de que el rey Eduardo IV (de la Casa de York) arrebatara el trono a Enrique VI (de la Casa de Lancaster) en 1471, Enrique Tudor, que pertenecía a la Casa de Lancaster, tuvo que refugiarse en Bretaña. Ese mismo año, se convirtió en el cabeza de familia de la Casa de Lancaster, debido a la muerte de Enrique VI. En 1483, aprovechando la indignación provocada por el sucesor de Eduardo, Ricardo III, cuyos sobrinos, Eduardo V y Ricardo, duque de York (1472-1483), fueron asesinados en la Torre de Londres, al parecer por orden del propio Ricardo, Enrique se dirigió a Gales, donde reunió un ejército. En 1485, en la batalla de Bosworth Field, en Inglaterra, derrotó a Ricardo, que murió en la misma. Posteriormente, Enrique Tudor fue coronado en Londres con el nombre de Enrique VII. Al año siguiente se casó con la heredera de la Casa de York, Isabel (1465-1503), hija mayor de Eduardo IV, uniendo así las casas de York y Lancaster y poniendo fin a la guerra de las Dos Rosas.

     
    Enrique VIII (1491-1547), rey de Inglaterra (1509-1547), y fundador de la Iglesia de Inglaterra. Hijo de Enrique VII.

    Se casó con la viuda de su hermano, Catalina de Aragón, con quien se comprometió en matrimonio gracias a una dispensa papal obtenida en 1503. En su papel de monarca renacentista, recibió en su corte a numerosos eruditos y artistas, como el pintor alemán Hans Holbein el Joven, quien pintó varios retratos suyos y de miembros de su corte.

    En 1511 Enrique se unió a la Liga Santa en contra de Francia y en 1513 dirigió a las tropas inglesas en una victoriosa campaña al norte de Francia. Una vez abandonado por sus aliados, Enrique concertó (1514) el matrimonio de su hermana María con Luis XII de Francia, con quien formó una alianza. En 1527 Enrique anunció su deseo de divorciarse de su esposa, alegando que la dispensa papal que hizo posible su matrimonio era nula. El principal motivo del divorcio era que Catalina no le había dado un heredero varón. Su único descendiente era María, más tarde María I de Inglaterra. Además, Enrique estaba enamorado de Ana Bolena, una joven y bella dama de honor de la reina. Sin embargo, existían varios obstáculos para el divorcio. El emperador Carlos V, sobrino de Catalina, se oponía al divorcio, y el papa Clemente VII, a quien Carlos había hecho prisionero, no podía anular el matrimonio sin disgustar a su captor. En 1528 convenció al Papa para nombrar al político y cardenal inglés Thomas Wolsey y al legado papal Lorenzo Campeggio jueces del caso ante un tribunal inglés. En 1529, el Papa llevó la causa a Roma. Cuando perdió la esperanza de una anulación papal, Enrique destituyó a Wolsey y nombró en su lugar a Tomás Moro. No obstante, éste último no estaba de acuerdo con el divorcio. Enrique procedió a romper, uno por uno, sus lazos con el Papado. Con ayuda de la legislación parlamentaria obtuvo el control del clero obligando, a dicho estamento a reconocerle como jefe de la Iglesia inglesa (1532). Al año siguiente, Enrique se casó en secreto con Ana Bolena, quien fue coronada reina por el obediente arzobispo de Canterbury, Tomás Cranmer, declarándose nulo el matrimonio con Catalina y válido el contraído con Ana. Una ley de sucesión confirmó la actuación del arzobispo y designó a la progenie de Ana heredera del trono.

    Aunque Enrique fue inmediatamente excomulgado, repudió la jurisdicción papal en 1534, y se nombró a sí mismo autoridad eclesiástica suprema en Inglaterra. El pueblo inglés tuvo que reconocer, bajo juramento, la supremacía de Enrique y la ley de sucesión. Tomás Moro y el cardenal inglés Juan Fisher fueron ejecutados por negarse a aceptar la supremacía religiosa del monarca inglés. Enrique disolvió todas las comunidades monásticas y entregó casi todas sus propiedades a los nobles a cambio de su apoyo.

    En 1536, después de acusar a Ana Bolena de incesto y adulterio, Enrique ordenó su ejecución. Unos días después de la muerte de Ana se casó con Juana Seymour, quien murió en 1537 al dar a luz al único hijo legítimo de Enrique, Eduardo, más tarde Eduardo VI. En 1540 concertó su matrimonio con Ana de Clèves con el fin de establecer un lazo entre Inglaterra y los príncipes protestantes de Alemania. Unos meses después, debido al poco atractivo de Ana y dado que la alianza política con Alemania ya no le favorecía, Enrique se divorció de ella, y ese mismo año se casó con Catalina Howard. Esta última fue ejecutada en 1542 acusada de falta de castidad antes del matrimonio y por haber cometido adulterio. Al año siguiente Enrique se casó con su sexta (y última) esposa, Catalina Parr, que fue la única que le sobrevivió.

    Entre 1542 y 1546, Enrique VIII estuvo en guerra con Escocia y Francia. Sus tropas derrotaron a los escoceses en Solway Moss, en 1542. Arrebataron Boulogne a los franceses en 1544, y cuando se alcanzó la paz, en 1546, Enrique recibió una compensación de Francia.

    Todos aquellos que se negaron a aceptar las enseñanzas de la Iglesia de Inglaterra, así como los que rechazaron la autoridad eclesiástica de Enrique, fueron ejecutados.. La gran solidez del gobierno desarrollado por Enrique fue poderosamente utilizada durante el reinado de Isabel I, la hija que tuvo con Ana Bolena.

    Jacobo IV (1473-1513), rey de Escocia (1488-1513), unificó el país durante su reinado. Pocos meses después de su acceso al trono, puso fin a la rebelión de los nobles escoceses que le había costado la vida a su padre. En 1503 Jacobo se casó con Margarita Tudor, la hija mayor de Enrique VII de Inglaterra. Este matrimonio sería el origen de la futura unión de las coronas de Inglaterra y Escocia. A partir de 1509, año en que Enrique VIII se convirtió en rey de Inglaterra, las relaciones entre ambos países se hicieron tensas. Escocia era un aliado habitual de Francia y durante las hostilidades anglo-francesas de 1513 Jacobo invadió Inglaterra en ayuda de sus aliados. A pesar del éxito inicial, su ejército se vio afectado por las numerosas deserciones y fue derrotado en Flodden Field el 9 de septiembre de 1513. El propio Jacobo murió en el combate. Heredó el trono su hijo Jacobo V.

    María I Tudor (1516-1558), reina de Inglaterra (1553-1558). Nació en Londres el 18 de febrero de 1516, hija de Enrique VIII y su primera esposa, Catalina de Aragón. A la muerte de su hermanastro, Eduardo VI, el 6 de julio de 1553, se convirtió en la heredera legítima al trono. Sin embargo, el lord chambelán, John Dudley, duque de Northumberland, apoyaba la sucesión de su nuera, Juana Grey. El 10 de julio la proclamó reina, pero el pueblo respaldó a María.

    María inició su reinado suprimiendo las innovaciones religiosas de su padre. La misa, así como la autoridad del Papa, fueron restablecidas sin ningún tipo de oposición, pero el Parlamento se negó a devolver los terrenos confiscados por Enrique VIII a la Iglesia. No obstante, María le restituyó las propiedades que aún poseía la Corona. Aún más cuestionable fue su matrimonio en 1554 con Felipe II, rey de España y católico a ultranza, muy poco apreciado en Inglaterra. El compromiso fue recibido en Inglaterra con una tremenda rebelión, encabezada por sir Thomas Wyatt, con el fin de deponer a María y llevar a su hermanastra, Isabel, más tarde Isabel I, al trono. Por orden de Felipe II, María participó en una guerra contra Francia, que le hizo perder Calais, la última reliquia de las conquistas inglesas conseguida durante la guerra de los Cien Años con Francia, en 1558. Su pérdida afectó profundamente a María.

    La ferocidad que algunos escritores han atribuido al carácter de María debe imputarse a su fervor religioso. La llamaban María la Terrible por el gran número de persecuciones religiosas que tuvieron lugar durante su reinado: casi 300 personas fueron condenadas a muerte acusadas de herejía. María murió en Londres el 17 de noviembre de 1558, y le sucedió Isabel I.

    Ana Bolena, La Corneja Negra (c. 1507-1536), segunda esposa de Enrique VIII, rey de Inglaterra. Era hija de sir Thomas Bolena e Isabel Howard, hija del duque de Norfolk. Tras pasar los años 1519 a 1521 en la corte francesa, Ana regresó a Inglaterra y fue cortejada por el propio rey. Enrique se casó con Ana en secreto en enero de 1533; unos meses antes Thomas Cranmer, arzobispo de Canterbury, había declarado el divorcio de Enrique de su primera esposa, Catalina de Aragón. Ana fue coronada en el mes de junio y en septiembre dio a luz a la futura reina Isabel I.

    El 2 de mayo de 1536, Ana fue encarcelada en la Torre de Londres, acusada de mantener relaciones con su propio hermano así como con otros tres caballeros de la cámara privada y con un músico de la corte, y de conspirar con estos hombres contra la vida del rey. Todos fueron acusados de alta traición. La culpabilidad de Ana nunca pudo ser probada. Se sabe que Enrique quería volverse a casar. El tío de Ana, Thomas Howard, tercer duque de Norfolk, presidió el tribunal que la condenó a muerte. No queda constancia de las pruebas. El 17 de mayo el músico fue ahorcado, y los otros cuatro hombres decapitados. Dos días después Ana les siguió al cadalso. Al día siguiente Enrique se casó con Juana Seymour.

    Margarita de Austria (duquesa de Saboya) (1480-1530), gobernadora de los Países Bajos, hija del emperador Maximiliano I de Austria y de María, duquesa de Borgoña. Se educó desde 1482 en la corte francesa ya que se había concertado su matrimonio con el delfín, futuro Carlos VIII de Francia, pero en 1491 fue repudiada por este. En 1497, contrajo matrimonio con el hijo de los Reyes Católicos, el príncipe Juan, pero éste murió a los pocos meses de casado y el hijo que esperaba de este nació muerto. En 1501, Margarita se casó con Filiberto II de Saboya, pero tampoco duró mucho este matrimonio, al fallecer éste en 1504. Se trasladó a los Países Bajos para hacerse cargo de la tutoría de su sobrino Carlos (el futuro emperador Carlos V). Desde 1507 a 1515 y desde 1518 a 1530, le fue encomendado el gobierno de los Países Bajos, en calidad de regente, tarea que realizó con gran habilidad política. Fue mediadora de Carlos V en la Paz de Cambrai o de las Damas (1529), en la que se consiguió la paz entre la Casa de Austria (Habsburgo) y el trono francés. Isabel I (de Inglaterra) (1533-1603), reina de Inglaterra e Irlanda (1558-1603), hija de Enrique VIII, rey de Inglaterra, y de su segunda esposa, Ana Bolena. No tomó parte en las intrigas políticas que siguieron a la coronación de su hermano Eduardo VI. Cuando éste murió, Isabel se convirtió en partidaria de su hermana María, negándose a apoyar la rebelión encabezada por el militar y conspirador inglés, sir Thomas Wyatt. A María I, católica devota, le preocupaba el protestantismo de Isabel y la amenaza que suponía como posible heredera al trono. En 1554, Isabel fue encarcelada bajo la falsa acusación de estar implicada en la conspiración de Wyatt. Más tarde fue liberada, aparentando profesar el catolicismo, y recuperó el favor de María. A la muerte de María I en 1558, Isabel se convirtió en reina. En esos momentos Inglaterra se hallaba dividida por el enfrentamiento religioso, era económicamente inestable y estaba inmersa en una terrible guerra con Francia. El primer problema de Isabel como reina fue el religioso. Se convirtió al protestantismo inmediatamente después de la muerte de María, y su primer Parlamento (1559) tuvo mayoría protestante. Entre 1559 y 1563, este Parlamento aprobó la legislación religiosa que más tarde se convertiría en la base doctrinal de la Iglesia de Inglaterra. Por el Acta de Supremacía (1559), la Iglesia anglicana de Inglaterra se sometía a la autoridad de la reina "gobernador supremo del reino tanto en lo espiritual como en lo temporal". En 1563 se aprobaron los 39 Artículos, que definían los dogmas de la Iglesia anglicana, muy próximos al catolicismo. Durante todo el reinado de Isabel I, católicos y puritanos fueron perseguidos. La popularidad de Isabel I disminuyó al final de su reinado, debido a sus grandes gastos y a su abuso del poder real. Pasó los últimos años de su vida triste y sola, después de haber vivido una época gloriosa, el inicio de lo que iba a ser la Inglaterra moderna. Además de ser una época de triunfos políticos, la era Isabelina destacó como uno de los mejores periodos de la literatura inglesa. Edmund Spenser, Christopher Marlowe y William Shakespeare, fueron algunas figuras de toda una serie de escritores que crearon sus grandes obras durante el reinado de Isabel I. Juana Seymour (c. 1509-1537), reina consorte de Inglaterra (1536-1537) como tercera esposa del rey Enrique VIII. Hermana de Eduardo Seymour. Fue una de las damas de Catalina de Aragón y más tarde de Ana Bolena, las dos primeras esposas de Enrique. Antes de que transcurrieran dos semanas después de la ejecución de Ana Bolena (1536), Juana se casó en secreto con el rey. Murió el 24 de octubre de 1537, doce días después de dar a luz a su hijo Eduardo, el único heredero varón de Enrique, más tarde Eduardo VI. Carlos I (V del Sacro Imperio Romano) (1500-1558), rey de España (1516-1556) y, como Carlos V, emperador del Sacro Imperio Romano Germánico (1519-1558); hijo de Felipe de Habsburgo (el Hermoso) y de Juana de Castilla (la Loca). De su abuelo Maximiliano heredó los territorios centroeuropeos de Austria y los derechos al Imperio, de su abuela María de Borgoña los Países Bajos, de Fernando el Católico los reinos de la Corona de Aragón, además de Sicilia y Nápoles, y de su abuela Isabel I la Corona de Castilla, Canarias y todo el Nuevo Mundo descubierto y por descubrir. Carlos vivió y se educó durante los primeros años en la corte flamenca. En 1515 se hizo cargo del gobierno de los Países Bajos, que debido a su inexperiencia dejó en manos de Guillermo de Croÿ, señor de Chièvres, y a la muerte de su abuelo Fernando (1516), se convirtió en rey de España. En 1519 logró su máxima aspiración de convertirse en emperador. El malestar que produjo la llegada de Carlos a España, por su juventud, educación flamenca y consejeros extranjeros, aumentó en 1519 cuando, al descontento producido por su petición a las Cortes castellanas de subsidios para ser nombrado emperador, se unieron una serie de reivindicaciones políticas, dando lugar al levantamiento de las Comunidades (1520-1521). Fueron derrotados en la batalla de orintia (1521) que significó la sumisión de Castilla. En adelante, las Cortes cederían la mayor parte de sus antiguas prerrogativas políticas, limitando sus funciones a materia tributaria: los pecheros castellanos tendrían que soportar el peso del Imperio. Casi simultáneamente, se produjeron en Valencia los alzamientos de las Germanías. Su destrucción (1521-1524) constituyó otra victoria del poder del emperador. En el primer batalla contra Francia (1521) Navarra quedó definitivamente para España, y aunque Francisco I ocupó personalmente el Milanesado, al ser derrotado y hecho prisionero en Pavía, se comprometió a entregar Borgoña y retirarse de Milán. No cumplió lo pactado, y se reanudaron las luchas hasta la Paz de Crépy (1544), que confirmó prácticamente las cláusulas de Cambrai (1529), en las que Francisco I reconocía la soberanía de Carlos V sobre Artois y Flandes y retiraba sus pretensiones sobre Milán y Nápoles, mientras que el emperador, por su parte, renunciaba a Borgoña.El fracaso definitivo de la política de Carlos V llegaría de la nueva situación creada en Alemania con la aparición del protestantismo que, además de conectar con las inquietudes espirituales, aglutinó intereses económicos y políticos opuestos a los programas imperiales, reformistas y centralizadores, y dividió el Imperio en dos grupos antagónicos, católicos y reformados.

    El diálogo y la concordia empleados en las dietas y conversaciones (