La reina de las abejas; Irma Kraub

Literatura juvenil hispanoamericana contemporánea. Siglo XXI. Novela. Problemas de adolescentes. Amor. Bullying. Argumento

  • Enviado por: Gala
  • Idioma: castellano
  • País: Argentina Argentina
  • 5 páginas
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LA REINA DE LAS ABEJAS AUTORA: IRMA KRAUB

(Se desarrolla en Alemania)

La familia de Benjamín se muda al campo, a Lützelheim. No está feliz con ello. Porque por tres generaciones vivieron en la ciudad. El padre del protagonista había heredado del bisabuelo de Benjamín el terreno y decidió trasladar a la familia

Su lugar preferido es la casa del árbol que pertenece a Joaquín Sailer y su tropa: seis chicos y una chica vestidos con equipo de combate. Cuando ellos aparecían se tenía que escapar.

La tropa de Sailer se vestía como militares de combate y no aceptan civiles. Y como Benjamín no tiene un traje de combate verde oliva, ni una gorra militar ni borceguíes, no lo aceptan entre ellos. El padre, se había negado a comprarle esa vestimenta. En su oportunidad se negó a hacer el servicio militar y no equiparía a su hijo con esta ropa para hacer jueguitos militares. Y a la madre le recordaba con horror la segunda guerra mundial.

El padre está haciendo trabajo de campo, polinizando flores para tener frutos pero Benjamín no quería ayudarlo y se escapaba mintiendo de estas tareas.

La tropa de Joaquín Sailer está construyendo un bunker y por eso Benjamín aprovecha a ir a la casa del árbol. En la tropa de Sailer había una chica Arabella. La aceptaron porque consiguió la ropa. Son compañeros de clase pero no lo integran, en el viaje comentan el bunker que construyen para fastidiar a Benjamín.

Benjamín quiere conseguir dinero para comprar esa ropa y que lo acepten.

Un día se queda adormecido en la casa del árbol, lo atrapan y lo tratan como a un espía. Lo atan y maltratan. Para que declare, de donde viene, le dicen que es extranjero por el acento al hablar, haciendo como que no lo conocen, tienen cuchillos verdaderos. Benjamín escucha que lo quieren castigar y se escapa. Logra esconderse de ellos internándose en una plantación.

Logra salir y se encuentra con una pareja Jorge Kamp y Federica (alias Frida) Kamp. A estos se les había escapado un enjambre de abejas, que encontraron y debían llevar de vuelta. Estos no pueden bajar el enjambre. Le explica el hombre que las abejas enjambran para reproducirse. Que cuando nace una nueva reina, la vieja debe irse y arrastra con ella una gran cantidad de abejas y con ellas funda una nueva colonia. Pero primero tienen que buscar un lugar adecuado y si tienen suerte las atrapan y las ponen en una colmena. EL SEÑOR ES UN APICULTOR.

Llegan hasta donde hay una colmena y le dicen que no se acerque a la piquera y le traen un mameluco y un sombrero con un velo y guantes para Benjamín. Y este se sube y baja el enjambre. Lo invitan a ver la reina de las abejas. Lo llevan hasta la casa y le preguntan su apellido. Benjamín contesta que es Wolf.

Los padres estaban preocupados porque era tarde cuando llego y Benjamín les cuenta que bajó un enjambre lo cual sorprendió a su padre dado que ahora no se veían abejas y por eso debía él para tener frutos que polinizar con un pincel. La falta de abejas en la zona provocaba que ese trabajo lo tuviera que hacer el hombre.

Los Wolf pasan a buscar a Benjamín a la semana siguiente y le cuentan que donde él hoy vive, ellos tenían sus abejas las que le habían comprado a su bisabuelo, Conrado Wolf, pero que no habían podido comprarle la quinta. Que sólo su bisabuelo se ocupó de las abejas y los frutales pero después nadie más. Le dan un traje cuando llegan al sitio, ésta vez a su medida.

Los Kamp transportan un cajón de madera y a Benjamín le dan una sábana que debe extender en el piso y el cajón va sobre la sábana, al ver la piquera se da cuenta que es una colmena. Salvo la piquera no hay otros orificios. Jorge toma el canasto de mimbre, lo da vuelta y golpea y salen las abejas que revolotean sobre la sábana. Cuando miran el canasto vacío advierten un hexágono de cera, las abejas habían empezado a construir su panal en el canasto. Pero no las dejan ahí porque es más práctico el cajón donde se puede trabajar mejor con ellas. Jorge abre el cajón (la colmena) y le muestra un marco con una lámina de cera donde las abejas empiezan a construir distinta a las otras: Tiene el abdomen alargado y un hermoso punto redondo y brillante sobre la espalda. Y descubre que tiene un numero pegado la abeja reina, el 11, que luego le dijeron se lo habían pegado en la espalda. Le explican que el color amarillo es porque la reina es del año pasado y el número es porque es el número de la colmena de la que se marchó. Y las abejas iban entrando, funcionó la colmena. Lo llevan a ver el colmenar y abren el cajón número once. Está lleno de marcos de madera del cual brotan las abejas y se asoman a buscar la nueva reina. (Como se fue la vieja reina se supone hay una nueva). En el cajón hay entre 40 y 50 mil abejas y entre ellas deberán distinguir a la nueva reina. Frida propone buscar la celdilla de la abeja reina y Jorge saca un panal determinado.

Perciben el silbido de la abeja otra reina que significa que ya se va. Le explican a Benjamín que deberá partir sin encontrarse a la otra reina dado que eso ocurre una debe matar de un aguijonazo a la otra, porque no puede haber más de una reina (o sea una rival) en la colmena.

Y ven como la reina va naciendo abriéndose paso a mordiscones. La rodean otras abejas nodrizas, o sea las que la van a cuidar y Jorge le pide a Frida un Rulero con el que Frida la atrapa y las demás abejas lo rodean y alimentan por los huecos a la reina si no se muere.

Benjamín pregunta porque la reina debe ir en el rulero y le responden por si acaso se hubieran equivocado y dentro de la colmena no está la otra reina. Y mientras Jorge le cuenta esto, aprieta las otras cápsulas donde hay abejas y Benjamín está asustado. Jorge le dice que debe hacerlo que de todas formas morirían porque sobran y lo que sobra hay que desecharlo.

Beni queda triste y por eso le dan para sostener el rulero con la reina. Observa como las abejas nodrizas la cuidan como a un bebé. Y se da cuenta que si no la hubieran sacado de la colmena en la que estaba la otra reina hubiera sido una masacre de aguijonazos.

Jorge encuentra a la reina dentro del cajón. Ahora que habían encontrado a la reina, la que tenía Beni en el rulero debía morir. También sería abandonada por las nodrizas y moriría de todos modos. Beni no quiere y a Jorge se le ocurre que pueden para que no muera, abrir una pequeña colmena, pero solo si Beni se ocupa de ella.

Le pide a Frida que traiga un alza que es como un cajón y busca un panal del año pasado para que la colonia de Beni tenga algo que comer. Del panal con abejas sacude a las nodrizas dentro del alza pero aún no meten a la reina sino con una jaula, porque entraron abejas voladoras que pueden ser peligrosas para la reina. Mientras le explica las nodrizas más fieles la alimentarán. Beni no se imagina cuales son las más fieles y Jorge sostiene el rulero ente dos dedos, pasa una pluma sobre el delicadamente, algunas abejas se caen y otras quedan agarradas. Jorge le explica que las que se soltaron son las fieles que las que se aferraron a la jaula son más agresivas. Mete algunas en el rulero al que tapan con un tapón untado con una pasta alimenticia. Jorge le explica que aunque tenga el alimento la reina se hace alimentar no lo toma ella, se lo dan, puede tenerlo al lado pero si no se lo dan no come y se muere. Cierran el cajón y lo ponen al final de la fila diciéndole que ese es su cajón. Y Beni le pone a su cajón un nombre: Beni Wolf: el salvador de la Reina.

Jorge le explica como antes de volar as abejas limpian y ordenan la colmena y alimentan la nidada. Recién en l última etapa de su vida, dejan la colmena y recolectan alimento lo cual es tan agotador que a los 35 días mueren. La reina puede vivir 3 años.

Al día siguiente Beni le cuenta a su madre que ya tiene su colmena propia. Cuando llega el padre les cuenta a ambos que ya sabe que las abejas vuelan a las flores por 3 motivos: 1 para polinizar.

2. extraen néctar de las flores, con una parte se hace la miel y con otra la cera y 3 por el polen centrifugan la miel.

Le contaba esto entusiasmado a sus padres y les dijo que le permitirían los Kamp intervenir en el proceso de elaboración de la miel a cambio de algo que no sabia si era una propina o un frasco de miel (esto lo invento). El padre esperaba se quede con el frasco de miel y Benjamín dice que probablemente se quedaría con el dinero, pero no cuenta que lo quiere para comprarse el equipo militar.

En medio de la charla le cuentan que lo había pasado a buscar Arabella y que lo esperaba al día siguiente en el límite del bosque que era la casa del árbol (Beni se puso colorado y no sabía si fue por el o s tenía que ver con Sailer.

Se puso colorado y enmudeció cuando le cuenta esto el padre pero luego retoma la conversación y les dice que se olvidó de contarles lo más importante, que tiene su propia colmena y que los Kamp habían comprado las abejas a su bisabuelo lo que pone muy contento al padre porque por lo menos algo de su abuelo está vivo y empieza a saltar como canguro.

Al día siguiente se encuentra con Arabella en la casa del árbol y ella no estaba vestida como militar. Le pregunta donde está la tropa y ella le dice que hoy no estaban porque a Joaquín no lo dejaban salir dado que festejaban algo en su casa.

Arabella se da cuenta que Beni va a leer en la casa del árbol y le dice que no se puede estar ahí por que esa casa es zona militar y que les pertenece a ellos. Beni le dice que ellos no están nunca pero Arabella contesta que eso era porque estaban construyendo un bunker pero que pronto volverían.

Arabella quería saber como iba con lo de la ropa militar y Beni le dijo que tenía trabajo pero no sabía si podría. Arabella le comenta que buscó para él ropa usada pero que no se conseguía y que es preguntó a los demás si lo dejaban participar sin esa ropa y se negaron, porque también necesitaban enemigos.

El le dice que tampoco sabe si quiere estar con ellos y arabella le cuenta que cuando lo desató fue la que le dio el empujón ara que se escapara. Beni le cuenta que ya no sabe si quiere ese traje porque tiene uno mejor, el de protector contra catástrofes. Le cuenta que protege por ejemplo un ataque de abejas y que el traje era de su tamaño. Arabella no le cree, dice que ese traje es sólo para adultos. Ella no le cree le pide que se lo muestre pero Beni en realidad no tenía ese traje en su poder y no sabía si era de él. Por eso Arabella se cree que es un mentiroso y se va. En realidad él no la lleva a la colmena porque no sabe cual es el camino para llegar.

Arabella ya no le presta atención. Tampoco Joaquín. Pero ésta vez en el recreo le llega una notita de él que dice COMUNICADO todos los espías extranjeros serán fusilados sin excepción.

Trata DE no prestarle atención y le escribe una notita a Arabella que dice NO SOY NINUN MENTIROSO MAÑANA TE LO DEMOSTRARE A LAS 4 EN EL PUNTO DE REUNION. Pero ella no le da ninguna señal.

Al día siguiente lo pasa a buscar Jorge y Beni siente que lo reconocería con los ojos cerrados porque huele como el colmenar: a cera, humo (porque fumaba en pipa) y miel.

Llega al colmenar y ve una puerta que nunca había visto y le permite Jorge fijarse a donde conduce. Ahí descubre una habitación que reluce por lo limpia, que posee una mesada de trabajo y debajo de ella baldes y otros utensilios dispuestos en fila. En el centro hay una especie de pava apoyada en el suelo con una manivela para hacerla girar. Esa era la centrifugadora de miel.

Jorge le dice que puede ayudar en el proceso de centrifugación si quiere.

En el cuarto no puede entrar ninguna abeja porque quedaría atrapada. Por eso en el resto del colmenar, le explica entre los cristales y la pared de madera hay unas grietas a través de las cuales pueden salir las abejas perdidas.

Cómo Beni no es alérgico a las abejas, prueba sacarse los guantes y levantar el sobretecho de su colmena. Pero se le empiezan a posar las abejas y se asusta soltando la sobretapa. Jorge le explica que mejor que se ponga los guantes hasta que se le pase el miedo y Beni quiere saber cuando se le pasaría, pero eso depende de la persona.

Con los guantes puestos, retira el sobretecho, pasa una pluma pero piensa cuánto más hábil sería sin ellos dado que con los guantes no puede ni sostener el rulero donde está su reina.

Cómo van a liberar a su reina Beni pide a Jorge que le peguen un puntito pero éste le explica que eso sería en éste momento muy estresante para la reina porque aún no se había apareado.

Jorge le explica el proceso de apareamiento de las abejas. Toma dos abejas y Beni nota que una es más grande que la otra. Esa, la más gorda es el zángano (el macho) que tiene un aparato reproductor parecido al hombre. La reina es hembra. Abandona la colmena una sola vez en la vida y es cuando hace el vuelo nupcial, poco después de nacer. Tiene que ser una tarde de calor cuando hay muchos zánganos afuera. Se necesitan ocho zánganos para llenar el depósito de la reina de semen y los zánganos mueren en el acto. La reina les arranca el pene y los mata. También los demás zánganos están destinados a morir porque no tienen aguijón para defenderse y lo matan pon ende las demás abejas obreras. Tampoco los alimentan y como no saben recolectar alimentos mueren.

La reina de Beni vuela de su jaula rodeada de abejas y desaparece entre los panales. Ahora se cierra la colmena y se deja al enjambre en paz. Las abejas van a atender a su reina hasta que haga el vuelo nupcial, explica Jorge lo que sucederá de 3 a cinco días. Beni se preocupa porque piensa que sucede si no le toca un buen día. Le explica que espera otro pero que la reina en caso contrario, si no se aparea sólo pone huevos no fecundados, de los que nacen zánganos y al no haber descendencia el enjambre muere. Todos los procesos de la apicultura dependen del tiempo.

Le explica que por eso la miel tiene ese precio y la gente por ignorancia o envidia se piensa que es cara. Pero la miel lleva un proceso muy largo.

Jorge le muestra un sauce cuya flor es el Amento, y espera que sigan creciendo arbustos. Le cuenta que ese es el primer alimento de las abejas. Beni recuerda que él tiene un sauce en la quinta pero no tiene abejas. Jorge le dice que para la próxima primavera podrá tener su colmena en su quinta.

Al asistir Beni a la escuela recibe otro mensaje de Sailer “MEJOR PARA VOS ESPÍA, QUE NO TE ATREVAS A IR MÁS AL BOSQUE”. Beni no quiso seguirle el juego así Joaquín se buscaba otro enemigo.

Sí se acerca luego de mirar con largavistas, al punto de reunión con Arabella, la que acude vestida con ropa militar. Para ir les había mentido a los de la tropa diciendo que tenía cita con el dentista.

Beni le pregunta si puede caminar bastante porque hay que cruzar el monte y Arabella contesta que puede caminar por días. En un momento hay dos caminos y Beni toma uno. Nota que Arabella suspira aliviada, temía que los descubrieran y revelar el lugar. Allí supo sin que ella se lo dijera, que por el otro camino se llegaba al búnker donde estaba la tropa de Sailer.

Al llegar a la casa de los Kamp por suerte éstos no están y Beni puede pidiéndole se de vuelta, ponerse el traje de apicultor, demostrándole a Arabella que él no mentía. Cuando Arabella se acerca y la rodean las abejas se asusta y le pide salir de ahí. Luego le pide si puede entrar a ver la colmena y si hay abejas sueltas. Beni le cuenta que si no hay ninguna colmena abierta no las hay pero que no sabía si eso estaba así. Y aprovecha para decirle que mejor se van y que se de vuelta nuevamente. Esta vez no ya para sacarse el traje sino para esconder la llave de entrada. Esto pone furiosa a Arabella que manifiesta que no le importa saber donde se esconde. Pero Beni le dice que no debe enojarse porque ella tampoco le muestra donde está el búnker. Ella le dice que lo va a llevar. En la marcha se sientan en el bosque a comer las barras de chocolate que le habían regalado mientras Beni le cuenta todo sobre las abejas con excepción de lo del apareamiento, porque le daba vergüenza.

Siguen la marcha y cuando llegan al lugar donde Beni se había dado cuenta que quedaba el búnker ella le pide que no diga nada, a lo que el asiente. Escucha un grajo y se asusta. Cuenta Arabella que Joaquín, por su padre que es cazador, dice que los grajos advierten a los habitantes del bosque que hay intrusos o sea ellos. Ella le cuenta que hoy tuvieron otro enemigo un Teckel (perro sabueso) perdido. Beni le pregunta que hicieron con él. Pero Arabella no sabía porque tuvo que dejarlo para encontrarse con él. Preocupado le cuenta Beni que el sabueso perdido que no encuentra el camino para volver a su casa muere de hambre, que asustados no pueden encontrar el rastro. Arabella dice de volver a la casa y preguntarle a Joaquín. Se lamenta Beni porque por eso no va a poder conocer el búnker. Arabella le dice vamos y allí recuerda Beni que había cuidado uno, que los teckel son perros que se van con cualquier extraño o sea que debe haber seguido a los chicos. Le cuenta allí de su vida de ciudad y como sabe de perros entonces prosiguen la marcha hacia el búnker.

Siguen camino por el bosque y escuchan el quejido de un perro que venia de ramas secas debajo de las cuales había tablas puestas. Lo liberan y la perra lame a Beni de la alegría. Cuando la mira a Arabella esta parada mirando las tablas con los puños apretados y expresión sombría. Beni le pregunta si quiere sostener a la perra. Ella dice esos hijos de su madre y se larga a llorar. Beni no sabe que hacer pero mientras ve que la perra tiene un collar con su nombre Jenny, y un número de teléfono. Arabella está enojada, piensa como consuelo que igual no le hicieron nada. Acaricia furiosa a la perra pensando que idiotas son los de la tropa. Le muestra la ropa y le dice a Beni si quería esa porquería se la dejaba a mitad de precio, que ya no quería estar con ellos, que cortó con la tropa y que se iba a hacer deberes. Beni pensó en quedarse a Jenny pero recordó lo que sufrió la dueña del teckel que él conoció y dijo que lo primero que hacía al llegar a la casa era llamar a sus dueños.

Se levantó y llovía copiosamente, estaba preocupado por primera vez por eso Beni. Salió corriendo para tomar el autobús para el colegio y allí encontró a Arabella que le preguntó qué había pasado con Jenny. Beni le cuenta que la devolvió a sus dueños y como recompensa le dieron 100 marcos de los que la mitad le correspondían a ella, pero tenía que conseguir cambio. Le dice que en realidad era todo de ella porque el jamás hubiera descubierto el búnker y se lo da. Ella lo agarra con furia pero en realidad sólo quiere saber que clase de gente era la dueña de la perra. Beni le cuenta que estaban muy contentos de haber encontrado al perro y que le inventó donde lo había encontrado. Que no reveló lo del búnker y que lloraron con él. Arabella sarcásticamente le dice que con esa plata se puede comprar la ropa y que la suya está a mitad de precio. El le dice que ya se va a deshacer de esa ropa. Ella dice que mientras construyeron algo no estaba mal pero que desde que terminaron el búnker sólo discutían porque no tenían nada que hacer. Beni se da cuenta que la tropa necesita buscar enemigos para no aburrirse. Arabella dice los varones son todos infantiles y crueles pero Beni le dice que no todos.

Arabella decide no revelarles como encontraron al perro sus dueños pero manifiesta que ella ya cortó con ellos.

Llega Joaquín se apretuja en el micro al lado de Arabella y le dice que tienen un enemigo que se encuentran a la tarde. Ella le responde que no iría que ya está cansada de la tropa y de su Jefe. En la escuela Arabella sólo se queda con su amiga Marion y con las chicas. No le presta atención ni a Joaquín ni a Beni.

Beni llama a los Kamp y Frida le dice que su marido lo puede pasar a buscar y que le había sobrado un Strudell grande si quería comer, lo que era bueno porque en casa de Beni no había nada cocinado porque la madre salía a trabajar y no volvía hasta la noche, dado que todavía mantenía su viejo trabajo.

En el auto Frida le da el Strudell y Jorge le pregunta por los deberes del colegio y si sus padres estaban de acuerdo con lo de la apicultura. Beni les responde que ellos si todo va bien no se preocuparían y Jorge le dijo que más vale que vaya bien sino se le acabaría lo de la apicultura.

Jorge le pregunta si tiene abuelo. Beni le responde que sí. Pero en realidad Beni conocía más a los kamp que a sus abuelos. Jorge le dice que si quiere lo puede llamar abuelo, pero Beni no se anima, le dice que prefiere decirle Jorge. Y de ahí en más así empieza a llamarlo. Jorge le dice que lleve el recipiente de plástico y el banco plegable.

Beni quiere saber si su reina ya habrá salido a volar, en realidad Jorge aún no lo sabe y le cuenta que vuela una sola vez y durante la fecundación recibe tanto semen que le alcanza para el resto de su vida. Y que ella sola se ocupa de la reproducción de la colonia. Que una vez que la reina es fecundada empieza a poner huevos.

Mientras se sienta Jorge le cuenta que es jubilado y que todo lo que construyó con las abejas se iba a morir con él porque no había logrado interesar a ninguno de sus hijos en ello.

Beni quiere saber todo sobre las reinas. Jorge le pregunta cuanto pesa y le dice 34 kilos. Entonces deberías poner 34 kilos de huevos por día, para poder rendir lo mismo que las reinas. La reina pone mil quinientos huevos en sus mejores días. Por eso debe estar bien alimentada por las abejas obreras.

Saca la cuenta de la cantidad de abejas que tendría peo jorge le dice que vaya más despacio porque se van desgastando con los vuelos muchas y mueren. Pasan 21 días hasta que salgan las primeras abejas. Mientras la reina sigue poniendo huevos sin parar si todo va bien con la fecundación porque a veces los zánganos no llegan a acoplarse o el tiempo juega una mala pasada., a menos que abandone la colmena con un enjambre, lo que se evita dándole suficiente espacio. Las abejas obreras alimentan y crían reinas. Mientras la reina no tenga una rival, permanecerá en su colmena durante tres años seguidos. De los huevos que pone salen larvas, de las masculinas salen zánganos, de las femeninas abejas obreras pero algunas se desarrollan hasta convertirse en reinas. Las abejas obreras alimentan a las larvas con un jugo especial. Hay abejas constructoras que hacen celdas bien grandes para las reinas que están creciendo. Se llaman celdas reales.

Jorge enciende la pipa, con el humo mantiene a raya a las abejas. Como lo marea a Beni va a observar la piquera a ver si ve a su reina. Cada piquera desemboca sobre una tabla y cada tabla tiene un color diferente para que cada abeja sepa llegar a su colmena. La pista de aterrizaje de su colmena tiene poco movimiento.

Observa las pistas de vuelo de las abejas y piensa donde quisiera estar en este momento y se da cuenta que no con la tropa que son unos idiotas. Sobre su tabla de vuelo aterriza una abeja pero a diferencia de otras veces, ésta no se va. Ve que tiene un abdomen largísimo y excitado lo llama a Jorge. Jorge acude y asiente, es su reina que acaba de volver. Jorge le nunca pudo ver, a pesar de haber destinado su vida a las abejas, volver a una reina de su vuelo nupcial, si no es así dice que Beni ha tenido suerte o ha nacido para apicultor. La reina se dirige hacia la piquera y desaparece dentro de la colmena.

Beni piensa que ahora podrían pegarle la plaquita para identificarle, Jorge le dice que si pero que si se la quiere hacer fácil es mejor en otro momento hasta que sus propias hijas comiencen a alimentarla, porque es muy estresante para ella lo de la plaquita. Acá son las hijas las que alimentan a sus madres la sociedad de las abejas tienen sus leyes propias.

Beni quiere ponerle un nombre a su reina y Jorge le dijo que él les puso a sus reinas un nombre también. Su nombre sería ARABELLA MAJESTAD.

Jorge le pide recolecte el polen y ésta vez Beni se saca los guantes para hacer la tarea. Busca una fuente de plástico y retira el cajón de la colmena vaciando su contenido dentro de la fuente. Los granos de polen llegan allí porque las abejas que llegan con alimento desde afuera, tienen que pasar por una rejilla que está en el piso del alza, y eso les barre los granos de polen que están en sus patas traseras. El polen se agrega a la miel y así se obtiene la miel de polen que es muy especial. Esa trampa se instala recién cuando las abejas han juntado suficiente para su propio consumo.

Joaquín y Arabella se transformaron en enemigos y ella vendió muy barato su uniforme, ella nunca le dijo que había liberado al perro, pero él lo sospechaba... Joaquín trató de acercarse a Beni diciendo que ya no aceptaría más mujeres en la tropa...

Es la fiesta del pueblo y va a haber una procesión que terminará con una misa al aire libre. Los chicos tienen trajes típicos, el padre quiere que Beni vaya con ellos pero él no lo desea. Arabella estaba con un vestido rojo, deslumbrante!!! Al final se acerca a los chicos, después de la misa y la comida hay un partido de pelota y Joaquín lo elige para su equipo. El quiere poder acercarse a Arabella pero en un momento, no se sabe cual ella se va y él pierde el interés por jugar a la pelota. El padre piensa que a él le gustó pero la verdad es que Beni hubiera preferido ir al colmenar. Porque Su Majestad ya ha empezado a poner huevos y el resto de las abejas a trabajar, hacer celdas, traer alimento, su colonia funciona. Beni dice que preferiría que lloviera porque se necesitan dos días de mal tiempo para que la miel madure en el panal y poder centrifugarla. Todavía su colonia está en formación. Recién para agosto si todo va bien podrá obtener miel unos dos kilos y medio.

Les cuenta a sus padres que la llama abuela Frida y abuelo Jorge. Los padres los quieren invitar a la casa pero Beni no quiere.

Su reina está poniendo huevos, no exactamente 1500 y toda la colonia está trabajando: Las abejas cereras construyen celdas, las abejas pecoreadoras transportan néctar y polen a la colmena.

Beni recolecta de los pinos la pinocha que Jorge quema en su pipa con fuelle. Está con el traje puesto escucha ruidos y ve llegar una tropa verde oliva que lo rodea. Al grito de la criatura está armada (porque tenía un balde, pala y escobilla y el atuendo de apicultor puesto), dijo Joaquín RODEENLO LO QUIERO VIVO. Beni le dice terminala con esta pavada. Joaquín dice: ¿Sos vos Beni? Todos a él...Lo agarran y Joaquín dice: Acá tenemos un traidor, se pasó al bando de los extraterrestres. Entonces Beni decide seguirles el juego y empieza a inventar palabras raras. Joaquín dice que intenta tenderles una trampa y llevarlos al cuartel secreto de ellos. Joaquín decide ir al cuartel secreto y dejar que Beni los conduzca. Y se ponen en marcha. Se van acercando contra la voluntad de Beni al colmenar. Piensa que si estos idiotas se pasan puede gritar a Jorge así lo ayuda. Cuando llegan Beni nota que se aflojaron las ataduras, se escapa y salta a la zona de las abejas y se cubre las manos desnudas con el largo de su traje y lo rodean las abejas, ahora estaba seguro. Todos le gritan traidor. Como no se mueve Joaquín le dice: Dale Beni, Salí de ahí si no sos cobarde. Y de pronto giran la cabeza porque aparece Jorge preguntándoles que hacen allí. Ellos le dicen que sólo estaban conversando con Beni. Jorge dice que sonaba a otra cosa. Reconoce a Joaquín y le dice que él es un Sailer y que el padre es cazador, si el padre sabe como se está comportando. Joaquín le dice insolentemente que cómo, ¿cómo se está comportando? Beni no quiere que los rete y Jorge le dice que no se molesta a la gente que está trabajando. Sandro le devuelve el balde a Beni. Beni los protege dice que no le hicieron nada y dice bueno tengo que volver a juntar pinocha pensó y que Jorge los despache). Por un lado piensa que está protegido en el colmenar pero tampoco quiere que estos chicos le impidan juntar pinocha. Esta vez se arrodilla de manera que si se acercan los pueda ver. Se le ríen y dicen si está lustrando el piso. Beni le dice a Joaquín que por favor les explique que la pinocha es para quemar en el ahumador. (El ahumador es un pequeño hornito que sirve para ahuyentar a las abejas y que permite trabajar al apicultor tranquilo). Eso es todo y Beni se retira. Joaquín da un silbido y los demás lo siguen y se retiran.

Pensó que Joaquín lo dejaría en paz pero lo molesta en la parada del micro diciéndole: Hola Beni zángano ¿cómo están tus dulces abejitas?

En la escuela se siente seguro durante las clases. Se sienta con Manuel, un traga que lo único que piensa es en estudiar. Pero en el recreo se le acerca Tobías y le pregunta si es cierto lo que dicen que va al bosque con una escoba y una pala a barrer el suelo, está con Esteban y se burlan. Beni siente rabia. Y dice: Lo de la escoba y la pala es cierto. ¿Quieren escuchar el resto? Y les cuenta de las abejas yde los que trabajan en el bosque y los que juegan en el bosque correteando estúpidamente.

Joaquín manda a otros dos a molestarlo y le preguntan si es cierto que limpia el bosque con la lengua Iba a insultarlos pero eso era lo que Joaquín esperaba y se interrumpe. En cambio empieza a contar del ahumador y la pinocha, de las abejas y agranda el tema diciendo que ya sufrió como 90 picaduras, dejando a los chicos que venían a burlarse impresionados con la historia... Y se quedan junto a Beni aún después de que suena el timbre porque quieren saber más. Y les cuenta lo del pene, allí dicen si no los está engañando y Beni les jura que no.

Igual Joaquín sigue molestando y hace circular un papelito que dice: “¿Saben Beni Zángano tolera más de 500 picaduras de abejas? De ahí que su cerebro esté tan hinchado. FdoDr. J. Sailer. Logró que cuando llegaba a su compañero de banco éste le deslizara la nota y ella no circulaba más, pero ya lo había hecho por atrás de la clase. A la vuelta en el ómnibus se le sienta al lado Arabella. Y le dice: ¿Ese cretino leíste la esquela??? Y cuando se dio cuenta que Beni no estaba tan enojado se sintió aliviada, porque ella no pudo frenar que el papelito circule. A Beni se le ocurrió otra esquela divertida para circular sobre Joaquín pero Arabella le dice que lo mejor que puede hacer es matarlo con la indiferencia y le dice que lo que si le va a reventar es verlos a ellos dos juntos siempre en el ómnibus. Está muy contento y ella le pregunta por su reina. Beni espera que Arabella le pida la invite al colmenar pero ella no se lo dice. Lo que si lo alegra es que ve la cara de enojo de Joaquín al observarlos juntos. No sabía si era compasión lo de Arabella o que él le agradaba.

Llegó el gran día de centrifugar. Había que llevar un bidón de agua y una toalla para cuando se le peguen los dedos.

La tarea de Beni es girar la manivela del centrifugador a una misma velocidad.

Beni quiere saber como se hace para separar la cría, o sea las larvas de la miel. Hay una rejilla entre la cámara superior y la inferior y como las abejas son e distinto tamaño ni los zánganos ni la reina pueden pasar sólo las obreras nectarias.

Jorge traería los panales llenos de la cámara melaria. Frida toma un gran tenedor para destapar el panal, con dos pasadas se ve allí la miel espesa. Devuelta y repite la operación del otro lado. Luego cuelga el panal abierto sobre la centrifugadora.

Jorge trae otro panal, entran hasta tres. Beni tiene que girar la manivela pero despacio, si no se rompen los panales. Cuando no sale más del lado de un panal lo giran. A beni lo pica una abeja y suelta la manivela. Le quedó el aguijón. Jorge le dijo que esa fue su primera picadura y bautismo como apicultor. El primer frasco se lo da a Beni y le dice que es para él por haberlos ayudado.

Cuando faltaban pocos panales para terminar de centrifugar golpean la puerta y es Arabella. Pregunta Beni si puede entrar, aunque el cuarto centrifugador es muy chico para los tres, Jorge se da cuenta y le dice que si no le teme a las abejas, puede pasar. Beni dice que si bien le interesa el centrifugado le teme a las abejas, así que mejor sale él.

Le cuenta sobre las picaduras que son menos que aquellas con las que había fanfarroneado. Jorge le convida miel y lo siguen un par de abejas. Beni se da cuenta que ya no les teme. Arabella saborea la miel con placer. Beni dice si es buen momento para marcar a su reina. Beni ayuda a cargar la miel en el baúl para que la lleve junto con la abuela Frida y así poder prestarle su traje a Arabella para marcar a su reina.

Cuando vuelve Jorge, Beni decide mostrar su valor, no poniéndose guantes y le pide a Jorge si puede ser él, el que levante los panales. Saben que tienen que buscar una abeja bien larga. Arabella ya sabía lo que le había contado Beni. Descubre a su reina y la atrapa con un tubo de vidrio. Jorge pone en su lugar el panal y cierra el alza. Le dice a Beni que observe bien, porque a su próxima reina la va a marcar él sólo. Trae un vasito con cola de pegar, plaquitas de colores y un escarbadientes. Sopla tu reina para que salga del tubo y caiga en la tabla, le ordena Jorge. La reina sale tambaleándose y Jorge la toma entre el pulgar y el índice. Y le pegan una plaquita roja.

Jorge le informa a Beni que su colonia anda muy bien y agregarán tres cuadros más a su alza. Y que a partir de allí agregarían un cuadro por semana. Y para fines de agosto tendrás una colmena enorme. Y Beni dice y voy a centrifugar mi propia miel

Arabella ya sabía por Beni que danza de las abejas exploradoras trazan un mapa con la cola que lo siguen las otras para no perder tiempo. Lo que Jorge explicó y que Beni no sabía era sobre las abejas guardianas cuya labor es atacar si se las molesta. Jorge le pone tres abejas en la mano el se asusta hasta que se da cuenta que eran zánganos y que éstos no pican y allí se da aires de superioridad. Jorge los lleva a la casa porque ya era tarde.

Llegan las vacaciones (agosto) y la flia de Beni no puede salir por cuestiones económicas. Así que éste repartirá su tiempo entre la pileta y el colmenar. Además el padre había invitado a sus abuelos a la quinta. Le cuenta al padre la buena noticia que es que este año habrá mucha miel del bosque porque sus abejas ya llenaron dos panales.

Juega en la pileta con sus compañeros pero su mente esta en el colmenar.

En la pileta sólo hace cosas para llamar la atención de Arabella pero no lo logra. Ve que los demás son más altos y tienen vellos pero él no. Piensa que ya dará el estirón y mira a su padre que tiene vellosidades y cree tener chance para que a él también le salgan.

Cuando vuelven de la pileta ven una columna de humo y mientras se acercan observan que está sobre el colmenar de Jorge. El colmenar se había quemado íntegramente. Lo ve a Jorge de lejos y corre hacia él.

Jorge le pregunta susurrando sólo a Beni si se fijó si había apagado el ahumador. En ese momento supo que las cosas ya no serían como entonces.

Ya habían pasado nueve meses y Beni recuerda que ese domingo Jorge no había prendido el ahumador porque no hacía falta. Todavía no se había esclarecido como se inició el incendio. Si que era intencional, pero la tropa de Sailer estuvo en la pileta todo el día y ni Jorge ni Frida ni Beni podían recordar a nadie sospechoso.

Un día invitaron a Jorge y a Frida a tomar un café y el padre de Beni hasta les ofreció poner un colmenar en la quinta bajo su supervisión. Pero ellos estaban demasiado mal y eran ancianos.

Y aunque llegaba navidad le costaba hablar y hasta escribirles al abuelo Jorge y a la Abuela Frida tanto que su madre le tuvo que dictar una tarjeta para que se las mandara. Comenzó séptimo año que era más difícil, ahora ya no piensa Beni en la ciudad y se siente a gusto en el campo.

Pero al llegarla primavera como decía Jorge comenzó a tener recuerdos de lo que había pasado.

Al cabo de un tiempo Beni había crecido bastante. Estaba en la casa del árbol ya abandonada por la tropa, leyendo un libro y lo ve a Jorge que estaba en su casa. Corre y lo encuentra más viejo, más lento. No se lo dice. Jorge le comenta cuanto ha crecido. El padre de Beni le dijo a Jorge si había pensado en la propuesta de poner un colmenar en la quinta. Beni sabía que el tiempo había pasado y ya nada volvería a ser como antes.

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