La Rayuela; Julio Cortázar

Literatura hispanoamericana contemporánea del siglo XX. Narrativa. Novela creativa argentina. Existencialismo. Intertextualidad

  • Enviado por: Venseremos
  • Idioma: castellano
  • País: Chile Chile
  • 6 páginas
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Introducción

En la obra (“Rayuela”, Julio Cortázar, 1963) vemos los conflictos que sufre Horacio Oliveira con la realidad. Desde una confusa estadía en Francia, con la Maga y el club de la Serpiente, hasta la relación de armonía que entabla con Traveler y Talita al volver a Buenos Aires, Horacio nos interna en su inextricable- y espeluznantemente real- mundo interno, gracias a las técnicas renovadas de la literatura universal.

La técnica utilizada por Cortázar es la tónica de la literatura del siglo xx; litertura contemporánea. En ella, se experimenta con nuevos métodos narrativos, dejando de lado al narrador omnisciente, dando cabida a diversos puntos de vista, indeterminacón de hablantes, y expresión de la conciencia a través de monólogos, soliloquios y flujos de conciencia. Lo anterior es fruto de la poca credibilidad otorgada a los personajes e historias racionales y a teorías como el psicoanálisis- la cual postula la divergencia de la identidad humana- la ley de causa y efecto y la física cuántica. El lector puede jugar con la obra, haciendo suya la historia y participando activamente en los sucesos, incompletos a propósito por el escritor. Se juega con la tradicional ley de redacción y con la continuidad espacio-temporal, otorgándose vital importancia a la subjetividad. Con todo, los personajes se hacen más verosímiles. Aparte de lo mencionado, se innova en la perspectiva del texto en sí, intertextualizando, es decir, relacionando el texto con otros textos o contextos, de manera explícita. Éstas son de tipo popular, cultural y puramente literaria, denotando así la obra, las influencias del autor.

En “Rayuela”, se ven reflejados todos los aspectos de la literatura contemporánea. Intertextualidad, relatividad narrativa y efectos estéticos revolucionarios componen la magistral obra de Julio Cortázar, para adentrarnos en los recovecos de la conciencia e identidad humana.

Intertextualidad

La intertextualidad puede darse de diversas formas. Entre ellas están la intertextualidad popular, la cual corresponde a textos o contextos masivos o de conocimiento general; La intertextualidad puramente literaria, manifestada en la inclusión, por el autor, de otros textos literarios; Y por último la intertextualidad cultural, relaciones de la obra con conocimientos, movimientos y contextos cultos, de elite, y que tan sólo pocas personas comprenden. De lo popular, en “Rayuela”, identifico los comentarios musicales hechos por Ronald y la gente del Club, respecto al jazz en los capítulos 17 y 18, más el capítulo 106, dedicado a la canción de Jhony Temple “Yas Yas girl”, y la conversación que sostiene Oliveira con Traveler y un mozo de restaurante acerca del partido entre “chacaritas” y “Lanús”. Respecto a lo literario, numerosos epígrafes e incrustaciones, ajenas, pueblan los capítulos finales del libro. José Lezama Lima, Ungaretti, Artaud, Aulio Gelio, Octavio Paz, entre otros, son expuestos explícitamente durante la obra, siendo mencionado Borges, compatriota, en algún momento. Y lo cultural, sin duda, es inherente a la obra, debido a los diversos estudios y lecturas realizadas por el autor. Las charlas y tertulias del Club dejan al lector atiborrado de tanto conocimiento, arcano y exiguo por momentos, con el propósito de establecer y demarcar el contexto, culto de Europa, en el que los personajes se desenvuelven. Ossip y Horacio hablan de “El Bardo”, libro oriental comentado por Ossip y Oliveira. Cortázar, no bastándole lo anterior, crea un personaje, un escritor, Morelli, citado por los personajes continuamente en el Club, y notas dispersas en toda la obra “de puño y letra” del intelectual, llamándose a este fenómeno Intratextualidad, en que el autor sitia composiciones propias en los propios escritos, al estilo de Borges.

Técnicas de Narración

Las nuevas técnicas de narración, tienen por propósito estrechar la relación del lector con la historia que lee, convirtiéndose en un “lector libre”, viéndose obligado a completar e inducir la historia. El omnisciente narrador de antaño, sabelotodo y conocedor de los más íntimos detalles y desenlaces de la obra, mantiene al lector obediente y receptivo, quitándole la posibilidad de crear e inventar. Estas técnicas surgen ante la imperiosa necesidad de los escritores contemporáneos de hacer más creíbles, historias y personajes. Entre estos métodos, encontramos las expresiones de conciencia, como los Monólogos, diálogo interno, orientado hacia un tercero, Soliloquios, pensamiento destinado hacia la identidad misma, y Los flujos de conciencia, en el cual ésta esta desatada y libre de orden alguno, jugando el autor con puntos suspensivos, guiones y comas sin sentido- al menos racional-. Los tres se ven de manifiesto en “Rayuela”. El flujo de la conciencia, al encontrarse el protagonista en espera la Maga- o con ella-, debatiéndose y argumentándose sobre el desorden ordenado en que vive ésta o los crípticos pensamientos al comprobar la muerte de Rocamadour. Empero, ejemplo más claro del “flujo”, es el capítulo 34, debiendo ser leído éste entre líneas, ya que Horacio al tiempo que lee un “Novelón” de la Maga, piensa en ella y sus costumbres. Y los soliloquios y monólogos que interpreta el propio Horacio en el marco de ventana, preguntándose cómo dar el salto al cielo en la rayuela, discutiéndole a Traveler los motivos de la visita madrugadora. No sólo en estas situaciones, sino en otras innumerables, “ ...Rayuela se aleja del concepto clásico de un lector predominantemente receptivo y obediente, virtual en el mundo cerrado, perfecto, regido por un orden estricto en el que nada queda sin solución...” según palabras de Mauricio Ostra González, en el artículo “Rayuela: Poética y practica de un lector libre”, describiendo a la perfección lo que las obras contemporáneas buscan lograr con sus “incompletas” obras.

Efectos estéticos

El escritor contemporáneo utiliza diversos efectos renovadores en la estética, para ambientar y realizar aun más la obra. Así, como lector, encuentra uno utilizaciones excesivas de puntos, o de comas, o puntos y comas, logrando que el lector activo- o macho o libre- sienta “la apelación” del escritor a ser cómplice. Citando, nuevamente, el capítulo 34 como ejemplo, Cortázar logra - al menos es mi caso- que el lector haga empatía con Oliveira, y, menos en otros capítulos que en éste, sea uno Oliveira comprendiendo y queriendo a la Maga. Además, en la lucha de Horacio con la palabra- si no la de Cortázar- es aludida una revista llamada “renovigo”, cuyos escritos rompen las leyes ortográficas. “Poeta, versificaba kon gran facilidad en distintos géneros” (pág, 479) La cita, invención del autor, denota el conflicto con la palabra y, más aún, con la realidad, de Oliveira.

Conclusión

La obra cumple a cabalidad su intención; lograr la complicidad del lector con la historia, siendo así distinta la trama, acorde a las interpretaciones del activo lector, quien no debe temer a completar en su mente ciertos “huecos”, según Mauricio Ostra, en la historia y los hechos.

Espeluznante es conocer la dualidad en que Horacio se encuentra inmerso. Esas deformaciones voluntarias de hechos, personas y actitudes, nos sorprenden, no por su inverosimilitud, sino porque nos advierten que estamos viendo a un espejo, y en el fondo, la historia de Oliveira nos incorpora, y nos llama a la escabrosa realidad; la nuestra.

El hito de la contemporaneidad, “Rayuela”.