La psicología de las masas; Sigmun Freud

Freudiana. Ensayo. Psicología social. Filosofía. Trotte. Masa psicológica. Psiquismo. Sugestión

  • Enviado por: Buen Samaritano
  • Idioma: castellano
  • País: España España
  • 10 páginas
publicidad

La psicología de las masas

Nom de l'assignatura

Curs acadèmic

Profesor

Grup.

1. Introducción

Mi trabajo consiste en la recensión del un libro y he elegido Psicología de las masas. A continuación indico sus datos más significativos:

Titulo: La psicología de las masas (Mas allá del principio del placer y el Porvenir de una ilusión)

Autor: Sigmund, Freud

Titulo original: Massenpsychologie und Ich-Analyse (Jenseits des Lustprinzips, Die Zukunft einer illusion)

Traductor: Luis Lopez- Ballesteros y de Torres

Biblioteca Freud

Editorial: Alianza

Primera edición en El libro de bolsillo: 1969

Decimoséptima reimpresión en El libro de bolsillo: 1997

Primera edición en Biblioteca del autor: 2000

Diseño de cubierta: Alianza Editorial

Ilustración: Eugenio Granell, La gran solemnidad, 1946 (detalle)

Proyecto de colección: Odile Atthalin y Rafael Celda

El libro Psicología de las masas reúne tres trabajos escritos por Sigmund Freud, bajo la profunda impresión causada por la bárbara contienda que había asolado Europa entre 1914 y 1918. El ensayo que da titulo al volumen estudia al individuo como miembro de agregados sociales. Mas allá del principio del placer da entrada por primera vez en la teoría psicoanalítica al instinto de muerte, pareja dialéctica del instinto de vida. Por ultimo, El porvenir de una ilusión es una reflexión acerca de las posibilidades de una cultura no represiva. Mi trabajo lo he centrado en Psicología de las masas, ya que creo que es interesante ver el punto de vista de Freud sobre como la sociedad (o la masa) puede influir en el comportamiento humano, y también, en la educación y el desarrollo emocional.

2. Desarrollo:

Al principio en psicología de las masas Freud aclara lo que se entiende por psicología social o colectiva, dice que esta toma como objeto de la investigación la influencia simultanea ejercida sobre el individuo por un gran numero de personas a las que le unen ciertos lazos, pero que fuera de esto pueden serle ajenas desde muchos otros puntos de vista. Así, considera al individuo como un miembro de una tribu, casta, clase social o institución, como elemento de una multitud humana, que en un momento dado y con un determinado fin se organiza en una masa o colectividad.

Freud se centra en dos posibilidades a saber: que el instinto social no es un instinto primario e irreducible y que los comienzos de su formación pueden ser hallados en círculos más limitados.

Cuenta que en determinadas circunstancias debidas a la incorporación del hombre a una multitud humana que ha adquirido carácter de “masa psicológica”, este piensa, siente y actúa de un modo absolutamente inesperado. Por lo que se pregunta qué es una masa, como influye en la vida anímica individual y en qué consiste la modificación que impone al individuo.

Basándose en las explicaciones de Lee Bon dice que los individuos, solo por hallarse en una multitud están dotados de una especie de alma colectiva, que es la que les hace ser diferentes. La masa psicológica se caracteriza por ser un conjunto de individuos diferentes que al formar parte de una multitud se hallan fundidos en ella y forman un nuevo “ser” que muestra caracteres muy diferentes a los que poseen sus individuos particulares. En el individuo desaparece la personalidad consciente y se sitúa en condiciones que le permiten suprimir las represiones de sus tendencias inconscientes, por lo que esos caracteres nuevos que presenta no son más que exteriorizaciones de lo inconsciente individual. Según Bon esto se daba a que el individuo adquiere un sentimiento de potencia invencible y al ser una multitud pierde el sentimiento de responsabilidad. Además, todo sentimiento y todo acto le son en igual sentido por contagio y sugestión aunque sean opuestos a los individuales, por lo que en los individuos integrados en una masa hay caracteres especiales opuestos a los del individuo como efecto de ese contagio. El contagio lo atribuye a la acción recíproca ejercida por los miembros de la multitud unos sobre otros y derivando los fenómenos de sugestión identificados por Bon por los de la influencia hipnótica de una distinta fuente.

Freud describe la multitud como algo impulsivo, versátil e irritable, que se deja guiar exclusivamente por lo inconsciente, que no premedita nada, que no tolera aplazamiento alguno entre el deseo y la realización y no conoce la noción de lo imposible, lo inverosímil o lo imaginario, que es extraordinariamente influenciable y crédula, que carece de sentido crítico y racionalismo, con sentimientos simples y exaltados, que desconoce dudas y incertidumbres, que exagera rápidamente pero solo reacciona estímulos muy intensos, que puede contener ideas opuestas sin estorbarse unas con otras y que tiende más a la vida imaginativa y la ilusión sustentada por el deseo insatisfecho, fenómenos que se encuentran en el neurótico y el primero en el niño. También dice que tienen un nivel intelectual inferior al del individuo pero con una conducta moral que puede tanto sobrepasarlo como descender muy por debajo de él.

Surge entonces la idea que hay dos tipos de masas, las de existencia pasajera, constituidos por la asociación de individuos diferentes movidos por un interés común; y masas estables en las cuales pasan los hombres toda su vida y que toman cuerpo en las instituciones sociales.

Según MC. Dougall la masa no posee organización y le da el nombre de multitud, a la cual opone las multitudes que poseen una organización superior, que son las que elevan el nivel de la vida psíquica de la multitud y tienen como factores esenciales: una cierta medida de continuidad en la composición de la masa material o formal; que cada uno de los individuos se ha formado una determinada idea de naturaleza, de la que derivara para él una actitud efectiva con respecto a la totalidad de la masa; que la masa se halla en relación con otras formaciones colectivas análogas, diferentes; que la masa posee tradiciones, usos e instituciones propios; y que la multitud posee una organización que se manifiesta en la especialización. Para Freud mas bien seria crear en la masa las facultades precisamente características del individuo que ha perdido a consecuencia de su absorción por la multitud.

Se dice que existe en nosotros una tendencia a experimentar aquellos afectos cuyos signos observamos en otros y Freud se pregunta porqué muchas veces nos resistimos y otras, cuando formamos parte integrante de la masa, nos entregamos al contagio. A esto supone que debe ser por la influencia sugestiva de la masa. La sugestión se diría que es un fenómeno primario irreducible, un hecho fundamentalmente de la vida anímica humana.

Da la hipótesis que en la esencia del alma colectiva existen también relaciones amorosas basadas en la idea que la masa tiene que hallarse mantenida en cohesión por algún poder y bien podría ser el “Eros”, que mantiene la cohesión de todo lo existente, y a la idea que cuando el individuo englobado en una masa renuncia a lo que le es personal y se deja sugestionar por los otros, por lo que experimenta la impresión de que lo hace por sentir en él la necesidad de hallarse de acuerdo con ellos y no en oposición a ellos, con lo que concluye que esto es por “amor a los demás”.

Freud dice que hay multitudes efímeras y duraderas; homogéneas y no homogéneas; naturales y artificiales o necesitadas de una coerción exterior; primitivas y diferenciadas, con un alto grado de organización. Y añade que también hay las que tienen directores y las que carecen, que aunque no tengan sustituyen estos por una idea o abstracción o creencia común. Ambas hacen que el individuo este ligado por lazos libidinosos, que cree que es lo que caracteriza a la masa, tanto al jefe (verdadero o no) como a los otros individuos de la colectividad, que ven como a iguales, así sería fácil explicarse la modificación y limitación de ser personalidad.

Mas adelante habla del miedo pánico, diciendo que este presupone el relajamiento de la estructura libidinosa de la masa y constituye una justificada reacción al mismo, así sería errónea la hipótesis contraria de que los lazos libidinosos de la masa quedan destruidos por el miedo ante el peligro.

Freud habla de que casi todas las relaciones dejan un depósito de sentimientos hostiles pero que esto desaparece en la masa, así mientras que la formación colectiva se mantiene los individuos se comportan como coartados por el mismo patrón: toleran todas las particularidades de los otros, se consideran iguales a ellos y no experimentan el menor sentimiento de aversión que se cree que es provocado por el enlace libidinoso a otras personas porque el amor es lo único que pone límite al egoísmo y la prueba esta en qué en la masa surgen restricciones del egoísmo narcisista, inexistentes fuera de ella. Ante esto Freud se pregunta cuales son esos lazos y llega a la idea de la identificación que resumidamente es la forma más primitiva del enlace afectivo a un objeto que siguiendo una dirección regresiva se convierte en sustitución de un enlace libidinoso a un objeto, como por introyección del objeto en el yo y que puede surgir también siempre que el sujeto descubre es sí un rasgo común con otra persona que no es objeto de sus instintos sexuales. Cuando más importante tal comunidad más perfecta y completa podrá llegar a ser la identificación parcial y constituir así el principio de un nuevo enlace. La compara con el enamoramiento en sus desarrollos más elevados, en el primer caso el yo se enriquece con la cualidad del objeto, se lo introyecta, y en el segundo se empobrece dándose por entero al objeto y sustituyendo por él su más importante componente.

Así que atribuye a los numerosos lazos afectivos dados en la masa la causa de la mayoría de sus caracteres.

Nos dice que Trotter deriva los fenómenos psíquicos de la masa descritos de un instinto gregario que des del punto de vista de la teoría de la libido sería una nueva manifestación de la tendencia libidinosa de todos los seres homogénicos a reunirse en unidades cada vez más amplias. El individuo se siente incompleto cuando esta solo.

Las características principales del animal gregario serian la conciencia de la culpabilidad y el sentimiento de deber. De este instinto elemental no susceptible de descomposición emanan unas fuerzas de represión. Trotter se centra en asociaciones más generales. Freud dice que seria más acertada la proposición de que la sugestibilidad es producto del instinto gregario, que excluye por completo la necesidad de un dios y “deja al rebaño sin pastor”. Tampoco cree que el instinto gregario sea primario.

Freud dice que la reivindicación de igualdad es la raíz de la conciencia social y del sentimiento del deber, que el sentimiento social reposa en la transformación de un sentimiento primitivamente hostil en un enlace positivo de la naturaleza de una identificación, que se efectúa bajo la influencia de un enlace común a base de ternura, a una persona exterior a la masa. Exigencia absoluta y consecuente igualdad. En las masa artificiales la condición previa es que todos los miembros sean igualmente amados por un “jefe”, así, mas que un animal gregario seria de horda. Explica su teoría de la horda primitiva a partir de la cual entiende que el padre primitivo correspondería al jefe de la masa y sería su ideal, el cual dominaría el individuo sustituyéndose por su ideal del yo.

Aclara que un mismo individuo forma parte de varias masas y que ha construido su ideal del yo conforme a ellas y que si no lo hace luego es arrastrado “sugestivamente”, por identificación.

Explica que todos los enlaces en los que se apoya la masa son de naturaleza de los instintos coartados en su fin, por lo que habría una relación entre los instintos sexuales directos, desfavorables para la formación colectiva, con esta misma, ocurriendo esto en las grandes masas artificiales. Así, si estas tendencias sexuales sobrepasaran un cierto grado la formación colectiva quedaría disgregada. Añade que otros factores disgregantes serian el amor y la neurosis.

Por último, relaciona la masa con la hipnosis porque coincide en la naturaleza de los instintos que mantienen su cohesión y en la sustitución del ideal del yo por el objeto, pero agrega a ello la identificación con otros.

3. Conclusiones y Valoración Personal

Creo que el enfoque del libro es el adecuado. Para una ciencia tan novedosa, es mejor comenzar poco a poco, sin afirmar rotundamente muchas cosas. Con ello el autor da la impresión de que nos quiera convencer, ni obligar a aceptar sus ideas, simplemente dar su opinión.

Pienso, sin embargo que a veces da demasiadas vueltas a una misma cosa. Eso hace que el lector pueda perder la atención y tenga que concentrarse más de lo normal para poder leerlo. Personalmente creo que al no ser conceptos muy complejos, Freud podría haber simplificado su libro. Pero la causa que le de tantas vueltas hace que aunque el lector pueda perderse mas fácilmente también el le de vueltas al tema y intente reflexionar sobre lo que se le dice. A parte que si Freud solo se dedicara a decir las cosas de manera esquematizada el libro se haría mas comprensible, pero resultaría, a mi juicio, demasiado aburrido.

A pesar de este posible inconveniente pienso que se puede entender con facilidad lo que se plantea en el libro. Además, como las ideas que aporta son novedosas, aunque ahora ya no tanto, resulta a la vez curioso y agradable de leer.

Creo que los pensamientos de Freud tienen mucha credibilidad aunque la mayoría no estén demostrados y los que lo estén no lo suficiente.

Por mi parte acepto la mayoría de cosas que en el libro se tratan. Mis conocimientos sobre el tema son escasos y pobres y no me parecería justo hacer una critica cuando no tengo capacidad para argumentar mis ideas, quizás esto es lo que haya hecho que de alguna manera me halla resignado a creerme que lo que en el libro se nos dice pueda ser verdad. Aunque también el hecho que encuentre creíbles sus ideas es sobretodo porque Freud es uno de mis filósofos preferidos y encuentro en el una explicación muy convincente y verosímil de todo lo que trata, aunque a la otra gente le pueda parecer un tanto extremadas, sus ideas yo las veo muy exactas.

Uno de los puntos que quizás me haya chocado mas y no haya acabado de creerme, o quizás ha sido simplemente que no lo entendí bien es el tema cuarto de la psicología de las masas: la sugestión y libido, concretamente no acabo de estar de acuerdo en la hipótesis que “en la esencia del alma colectiva existen relaciones amorosas”. Para verificar ésta, se apoya en dos ideas:

La primera idea es que para que las masas estén unidas tiene que haber algo que las una y lo único que puede ser es el Eros, que dice que mantiene la cohesión de todo lo existente. Esta idea no la encuentro buena, porque no creo que todo lo existente este unido por el Eros, más bien encuentro al Eros una idealización, algo que podría existir pero no hay pruebas suficientes de ello, y aún menos se puede basar una teoría en algo que no se este seguro que exista. Haciendo esto Freud parece contradecirse porque más adelante, y también en “el porvenir de una ilusión” manifiesta que el amor podría bien ser una creación, algo inexistente donde el hombre se apoya porque se ve necesitado de el, igual que a la religión.

La segunda idea en la que se apoya es que cuando el individuo en una masa renuncia a lo que le es personal y se deja sugestionar por los otros, experimentamos la impresión de que lo hace por sentir en el la necesidad de hallarse de acuerdo con ellos y no en oposición a ellos, esto es, según Freud, por amor a los demás. Personalmente no encuentro sentido a lo que dice. Aquí vuelve a surgir la idea del amor, se dice que el hombre renuncia a lo que quiere y se deja influenciar porque necesita estar de acuerdo con el resto, que lo hace por “amor a los demás”. Des de mi punto de vista esto es totalmente erróneo, pero con esto solo quiero dar mi opinión y recuerdo que no tengo porque tener razón, simplemente digo lo que pienso. Creo que es verdad que el hombre se deja sugestionar por los demás, y quizás lo hace por estar bien con los otros hombres, pero no creo que eso sea por “amor a los demás”, ni tampoco que el hombre crea que debe estar bien con ellos, simplemente pienso que lo hace porque a él mismo le va bien. Podría ser que el hombre renunciara a lo que quiere por la masa no porque sienta amor por ella, sino porque sabe que si el deja de hacer algo por ella los otros también lo harán, y que si el no hace algo por ella los otros no harán algo por él. Con esto no niego la existencia de un amor a los demás, pero creo mas probable que el hombre piense egoístamente, aunque esto pueda ser inconscientemente, preocupándose por el mismo y pensando que le ira mejor estar bien con los demás por su propia supervivencia.

Estando en desacuerdo con esta teoría parece que también lo tenga que estar con las ideas que plantea basándose en estos lazos afectivos, pero eso no es así, porque aunque no crea del todo esta hipótesis, no la descarto, y aunque estos lazos no fueran afectivos si que creo que halla unos lazos, quizás mas interesados que afectivos, pero tanto si Freud tiene razón como si no, igualmente si que puede ser creíble y entenderse todo lo otro cambiando solo el concepto de lazos libidinosos por simples lazos sin concretar sobre ellos.

Bibliografía

FREUD, Sigmund: El porvenir de una ilusión, Alianza editorial, 1927

FREUD, Sigmund: Mas allá del principio del placer, Alianza editorial, 1920

FREUD, Sigmund: Psicología de las masas, Alianza editorial, 1920

http://www.iea.gob.mx/efemerides/efemerides/biogra/sfreud.htm

http://www.rrppnet.com.ar/psidelasmasas.htm