La Pantalla Ubicua; Diego Levis

Medios de comunicación. Sociedad digital. Desmaterialización. Innovación tecnológica. Tecnoutopía. Cibercultura

  • Enviado por: Florencia
  • Idioma: castellano
  • País: Argentina Argentina
  • 7 páginas
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Materia :Medios II

Resumen :  La Pantalla Ubicua: Comunicación en la sociedad digital

Autor : Diego Levis

  • Indaga en la transformación tecnocultural y el impacto de ésta en las practicas sociales configurando una nueva realidad.

  • Realidad virtual: simulación digital que aspira a crear realidades simbólicas. Es un proceso de desmaterialización de lo real. Progresivo dominio de las categorías de tiempo y espacio.

  • Nuevas tecnologías de la comunicación: telégrafo, imprenta a vapor, linotipia.

  • Hay un desarrollo de la prensa popular.

  • Los seres artificiales son producto de lo imaginario y la tecnología.

  • Surge la maquinaria automática.

  • Importancia de la imprenta en el proceso de comunicación que hace de la escritura depositaria del saber humano.

  • Telégrafo desarrolla nuevas técnicas de impresión.

  • Telégrafo, fonógrafo, radio, tv, cine: determinan importantes transformaciones en lo social. Surge la industria del entretenimiento.

  • Década del 90 caracterizada por la aceleración de la digitalización de los sistemas técnicos: hay una tecnoutopía.

  • Proceso de simulación permanente: lo conduce la digitalización de las técnicas de comunicación. También depende de factores económicos y socioculturales.

  • Globalización de la comunicación.

  • Lucha por control de los mecanismos de comunicación: participación de los gobiernos en la promoción de las tecnologías.

  • Falso igualitarismo (Internet es para un publico privilegiado)

  • Tecnologías regidas por la lógica del mercado.

  • Cuerpo como condición esencial del hombre

  • Levis critica la idea de la desmaterialización de las relaciones sociales y la negación del cuerpo (puede haber no-lugares - mundo virtual- pero no puede haber no-cuerpos).

  • Redes telemáticas funcionan como simulacros que excluyen el espacio físico y social.

Conclusiones:

Desarrollo de tecnologías, posible no solo a través del desarrollo de la técnica, sino también por su aceptación social.

Necesidad de desarrollar alternativas y nuevas posibilidades al actual modelo comunicativo global (excluyente y comercial).

Introducción:

La innovación tecnológica y su implantación social es uno de los instrumentos más efectivos para cambiar y mejorar la vida de las personas. De hecho, son las sociedades en las que el conocimiento, la información y las redes de comunicaciones han dominado este ciclo, las que se constituyeron lideres del desarrollo económico.

Vista desde el panorama de la comunicación, hay pocos fenómenos e intelectualmente tan desafiantes como los que introducen las modernas tecnologías de la información y la comunicaron digital, puesto que ponen e cuestión mas de 2 siglos de organización de la vida social, configurada por el establecimiento y desarrollo de nuestro modelo de sociedad industrial.

Dos elementos de este cambio radical: el espacio y el tiempo, que han determinado la experiencia de la vida social. Las modernas tecnologías de comunicación.

Este libro rastrea las huellas de esta profunda transformación tecnocultural: las consecuencias de este cambio en el tratamiento y distribución de la información son tan radicales que afectan por primera vez, para bien y para mal, la vida social (configuran una nueva realidad).

Las palabras son el discurso de la realidad. Una realidad, que en las sociedades de nuestro entorno político, económico y cultural se encuentra en pleno proceso de desmaterialización, conducido por la lógica que establecen las tecnologías de la información y la comunicación.

Las técnicas de comunicación y simulación digital representan una nueva etapa en el empeño del hombre por superar los limites que le imponen el tiempo y el espacio. Esta búsqueda conduce a la disolución de lo real en un largo y perpetuo simulacro, en el que lo material y lo inmaterial se funden.

La noción de realidad virtual, se refiere en su origen a técnicas de comunicación y simulación digital que aspiran a crear realidades simbólicas. Buscan producir en el hombre una sensación autentica de presencia física natural en el interior del espacio simulado.

La realidad virtual aparece como una nueva manera de hacer visible lo invisible, de dar volumen a lo que nunca fue ni será materia. “Estar allí donde no estamos”, nos obliga a preguntarnos a cerca de lo real.

La manera de relacionarnos con nuestro entorno, la percepción de la realidad, nuestra idea del mundo la noción del tiempo y el espacio, se han visto afectadas por el inicio de un lento proceso de mutación del cual, en ocasiones, no tenemos plena conciencia, la aceleración tecnológica provoca entusiasmos y esperanzas, pero también confusión e incertidumbre.

Las técnicas de comunicación y simulación digital constituyen el deseo siempre renovado de exploración de territorios desconocidos y el deseo de controlar y reducir, hasta anularlos, el tiempo y el espacio.

La aparición de la escritura representa un hito fundamental en el largo camino de las técnicas de la comunicación y la representación hacia el control del tiempo y espacio. La imprenta represento un paso trascendental para la difusión de la escritura como medio de comunicación de información, y permitió su definitiva consolidación como técnica de fijación y transmisión del conocimiento. Además hizo del libro el primer producto cultural fabricado en serie.

Por otra parte la radiodifusión impulso transformaciones importantes en el uso del tiempo libre y represento un vehículo fundamental para la integración social de amplias capas de la población.

La televisión basa su atractivo en su capacidad para recrear de un modo realista realidades de todo tipo. En la foto y el cine la imagen existe físicamente, en cambio en la televisión la imagen es una señal eléctrica invisible en la que están registrados los trazos luminosos de lo real. Donde el cine nos habla del pasado en presente la televisión en directo impone el presente inmediato.

Los 80 fueron los años de las “maravillas”. El gran hito fue el lanzamiento comercial de la PC, que permitió que el ordenador se convirtiera en una herramienta cotidiana de trabajo al principio y en medio de comunicación y de entretenimiento después. Los 90 están marcados por una aceleración de la digitalización. En esta pretendida sociedad del conocimiento algunos pronostican que la vida será más fácil y más justa. Una tecnoutopía que tiene por función reforzar “el autentico objetivo del capitalismo: la creación del espacio mundial de mercado único”.

La evolución de las técnicas digitales hacia formas cada vez mas sofisticadas de simulación sensorial, no pueden explicarse, solo a partir de sus aspectos meramente tecnológicos. Deben entenderse como el resultado de una evolución de un conjunto de factores sociales, culturales y económicos.

Un ordenador es una maquina que trata impulsos electrónicos, estos impulsos representan datos que tienen sentido para las personas, La maquina es estúpida, no conoce la fantasía ni interpreta las ordenes que le damos, se limita a cumplirlas de acuerdo a lo previsto por el programa. A medida que interiorizamos al ordenador como una prótesis cerebral nos encaminamos hacia el hombre descorporizado, un ser humano mutilado de toda emotividad.

En el imaginario creado alrededor de la informática, la computadora es objeto de todo tipo de fantasías en las que se le atribuye toda clase de virtudes y poderes. El carácter globalizador de la informática marca una nueva y decisiva etapa en la formación de esta representación mesiánica de la comunicación.

Muchos pensadores ven en las redes telematicas, como Internet, los cimientos de una sociedad más solidaria y democrática en la cual desaparecerán las clases sociales y los enfrentamientos. Están empeñados en convencer al conjunto de las bondades de las tecnologías de la comunicación y la simulación digital como instrumento básico para el reordenamiento económico, político y cultural. El ordenador, tótem de la modernidad, se convierte en un fin en sí mismo.

Los que anuncian la era del cibertodo se olvidan de que el mundo se caracterizara por la fractura social que existe entre los conectados ricos, y los ciberproletarios sin posibilidades de conexión. Internet sigue estando reservada a un publico privilegiado.

Las nuevas tecnologías no tienen en si mismas potencialidades intrínsecas de cambio que conduzcan necesariamente a una mejora de las condiciones de vida. No es seguro que viviremos mejor por el solo hecho de tener acceso a mas imágenes, mas informaciones y más canales de comunicación. Mucho menos cuando son controladas por grandes firmas comerciales. (Crítica a Negroponte. En las nuevas tecnologías se impone la lógica del mercado: ley de oferta y demanda, desigualdades, etc.).

El pensamiento de la cibercultura se revela cercano al totalitarismo político. Internet se ha convertido en verdad indiscutible. Para los fervientes paladines de la revelación digital el espíritu libertario de la red, es garante de conocimiento y democracia.

El desprecio y el rechazo por el cuerpo es un síntoma de la tendencia hacia la desmaterialización de las relaciones sociales que caracterizan a la sociedad posindustrial y que es uno de los rasgos más remarcables de la neocultura ciber. Sin embargo el cuerpo no es un símbolo. Es condición esencial de nuestra existencia. Los mundos virtuales s son no-lugares, pero nuestros cuerpos no pueden ser no-cuerpos.

Al funcionar a partir de simulacros, las redes telematicas excluyen el espacio físico y al hacerlo excluyen también el campo social, donde las relaciones humanas adquieren su razón de ser.

La palabra mágica para la cibercultura parece ser “ interactividad”. Interactividad que en las tecnologías informáticas implica la neutralización del otro. Lo que respondería a la tendencia general de nuestra sociedad a neutralizar la referencia natural al otro.

Gracias a los simulacros virtuales por primera vez es posible satisfacer el anhelo de romperse sensorialmente los limites de lo visible establecidos por la superficie plana de la pantalla.

Los simulacros virtuales, lejos de constituir espacios simbólicos universales, susceptibles de sustituir en determinados casos a lo real, son micromundos restringidos, limitados en el espacio y el tiempo. Cancelado el tiempo en la ilusión de simultaneidad y repudiado el cuerpo, solo permanecen la razón y la maquina,

El bombardeo continuo de imágenes al que somos sometidos en la vida cotidiana, ya sea a través de la televisión, el cine, juegos electrónicos, ha contribuido a provocar una disminución del uso del lenguaje verbal. ¿Se puede hablar de un nuevo lenguaje propio de las nuevas tecnologías?.

La imagen no tiene sintaxis ni gramática, no es verdadera ni falsa. Una imagen tiende a mostrar mas que a decir o analizar. Por este motivo, puede considerarse mas como un complemento que como un sustituto del lenguaje verbal; del cual, por otro lado, es habitual que la imagen se

sirva para facilitar su comprensión o interpretación.

Al respecto, Barthes decía: “ no parece muy apropiado hablar de una civilización de la imagen, estamos todavía y más que nunca en una civilización de la escritura. Una imagen de uso general, constituido exclusivamente por imágenes es una aspiración vana.

Realidades inmateriales:

El espacio virtual es un espacio dinámico en permanente construcción y renovación. Las realidades digitales se presentan como una manifestación de la necesidad de nuestra civilización de buscar caminos a través de los cuales expandir los limites de su imaginación.

En el interior del no-lugar generado por el ordenador la mirada del usuario, se pasea por el interior de un espacio artificial, en el que no existe posibilidad cognitiva, temporal o espacial, de contrastar ficción y realidad. Espacio simulado percibido como real que para existir, necesita de un cuerpo humano.

Disolución de lo social:

El investigador Murciano, observa que los contenidos de ficción que transmiten los medios de comunicación incorporan ”modelos, valores y estilos de vida que fijan una visión del mundo cohesionada: La del modelo industrial de los países centrales. En este contexto, las tecnologías de la información y de la comunicación, se convierten en base fundamental de la reestructuración industrial y social.

Las computadoras, al automatizar ciertas tareas, convierten en innecesario el trabajo de las personas que estaban encargadas de hacerlos. Esto les otorga una incidencia directa sobre la organización social.

Desmoralizado por la ausencia de alternativas el individuo se desentiende de los problemas sociales y se vuelca sobre sí mismo. Un individuo que, por obra y gracia del desarrollo de las técnicas de comunicación se siente cada vez más autosuficiente en una paradójicamente engañosa reafirmaron de su individualidad, que apenas esconde la culminación de un acelerado proceso de dessocialización.

Cada individuo ocupado en la búsqueda de su individualidad, abandona su identidad social, transformándose en pura variable económica: el Homo - consumens. Conseguir que cada individuo sienta que su destino personal y su bienestar se desarrollan al margen del devenir de los otros, es desde entonces el objetivo prioritario de muchas campañas publicitarias.

Las máquinas de comunicar pueden apenas proporcionarnos un precario, insatisfactorio, sustituto de comunicación interpersonal. Pero no todas las perspectivas de futuro son tan negras. Los medios de comunicación y simulación digital abren paso al desarrollo de nuevos mecanismos de integración ciudadana que permiten establecer lazos culturales y de solidaridad entre las personas y entre grupos de personas pertenecientes a comunidades nacionales. De este modo, como eventual factor de socialización de los individuos, loa medios digitales pueden contribuir a detener los procesos de fragmentación social.

Construyendo el mundo digital

Son más los autores (tecnodeterministas) que están persuadidos de que la digitalización está impulsando una transformación profunda en todos los aspectos de nuestra vida. En opinión de quienes participan de esta visión de los cambios sociales, los nuevos sistemas de comunicación multimedia digitales permitirían una amplia reorganización de la sociedad y de las instituciones.

La sociedad es un organismo vivo en el cual confluyen personas con hábitos e intereses distintos. Refugiarse dentro de un caparazón tecnológico no parece ser el modo mas adecuado para asegurar estos intereses ni tampoco resulta, el modo mas adecuado para enfrentarse a los desafíos que tiene planteados la humanidad.

Las tecnologías de simulación y comunicación digital no innovan socialmente. Son sencillamente una nueva etapa técnica en el desarrollo de la información.

La presentación de las tecnologías de la información y de la comunicación como solución a los problemas sociales se ha revelado falsa. Mientras los internautas aislados en su burbuja de cristal navegan a través de las redes telemáticas, sintiéndose poseedores de una fuente inagotable de saber; grupos inmensos de población están completamente entregados a la idea de sí mismos que les imponen y a las necesidades que les dejan tener. Un mundo en el cual los pueblos son remplazados por mercados, los ciudadanos por consumidores, las naciones por empresas y las relaciones humanas por la competencia comercial.

El artificio de las tecnologías consiste en presentarse como hacedoras de mundo cuando sólo son instrumentos, eficaces, al servicio de una estrategia política o económica determinada. Estas tecnologías proveen poderosas herramientas para asegurar la perpetuación y reproducción de las estructuras básicas sobre las que se sustenta el poder económico. Las tecnosociedades establecen sistemas cada vez más férreos y sofisticados de vigilancia y de control de los ciudadanos.

A partir de normas prefijadas por instituciones y organismos el individuo es marcado, etiquetado y clasificado. Son cada vez mas quienes a través de Internet exhiben el directo la intimidad de sus espacios privados a la mirada ubicua de todo aquel que lo desee. Definitiva simbiosis de lo privado en lo publico (reality show). Ser vistos sin ver, ver si ser vistos en una falsa ilusión de transparencia que desvela el temor creciente a enfrentarse a la angustia de la soledad.

La sociedad global de la información que comienza a dibujarse tiende a dar la espalda de las relaciones sociales. Solo una elite de privilegiados disfrutara las ventajas de las tecnologías digitales. Una ciber-aristocracia indiferente al padecer de un mundo de excluidos invisibles a sus ojos. Desde esta perspectiva se puede afirmar que la tenoutopía digital se acerca mas a una claustrofóbica pesadilla que al ideal prometido de una sociedad más justa y abierta.

Conclusiones provisionales:

El mundo contemporáneo, cada vez mas uniformizado y mediatizado es cada vez más difícil de comprender y de vivir para quienes conservan una relación con el saber, basada en la búsqueda de la separación entre realidad y representación, entre verdad y ficción.

El mundo que nos muestra los medios arrastra dolor confusión, y tristeza. La desesperanza nos envuelve. No es de extrañar que todas estas cosas disminuyan nuestra capacidad de reacción. Convencidos de que el mundo es un lugar peligroso, que nada podrá cambiar dejamos de ser actores de nuestra vida para ser objetos de temores inducidos.

La realidad se convierte de este modo en una gran simulación multisensorial programada por los intereses de los poderes políticos y económicos en la que tenemos absoluta libertad, siempre y cuando nos salgamos de los limites preestablecidos.

El desarrollo de las técnicas del simulacro virtual no depende solo de los avances tecnológicos en el campo de la informática, sino también de la conjunción de la aceptación social de las aplicaciones y usos propuestos.

Una sociedad prevenidamente global (de la información, la comunicación, el conocimiento y la soledad) que complacida en la contemplación de su propia imagen, desdeña a otros seres humanos incapaz de separar la realidad exterior de la imagen formadas por sus deseos y temores. En torno a este ambiente, envuelto por el narcisismo complaciente que caracteriza a las sociedades tecnológicamente avanzadas, las técnicas de comunicación y simulación digital, generan expectativas desmesuradas.

Solos, aislados en el no-lugar digital, se nos promete un mundo de maravillas artificiales que nos condena a la ausencia de toda calidad de vida en un simulacro perpetuo e imperfecto e comunicación al que nuestro cuerpo se resiste.

La sociedad contemporánea se debate entre el pensamiento globalizador y narcisista generado por los centros hegemónicos, el poder político y económico, y la necesidad de encontrar formas de relación humana y organización comunitarias capaces de asegurar la libertad el bienestar, y la dignidad de todos los habitantes del planeta.

No viviremos mejor por el solo hecho de tener acceso a mas imágenes mas informaciones, mas productos, mas canales de comunicación, si estos están concebidos con el solo objeto de mediatizar comercialmente el conjunto de nuestra vida. El funcionamiento no comercial de Internet durante años nos demuestra que existen alternativas al actual modelo comunicativo.

Explorar y desarrollar estas posibilidades marca una propuesta de transformación social al alcance de las organizaciones ciudadanas en general y de cada individuo en particular. Nuestra es la responsabilidad de aprovechar esta ocasión que nos brindan las técnicas de comunicación y simulación digital.

Síntesis del libro: La Pantalla Ubicua - Diego Levis U