La naranja mecánica; Anthony Burgess

Literatura universal contemporánea del siglo XX. Narrativa y novela inglesa de ficción. Delincuencia y adaptación social. Exacerbación de la violencia. Pandillas juveniles. Adolescentes y su familia. Drogas. Reinserción

  • Enviado por: Martín Hunter
  • Idioma: castellano
  • País: Argentina Argentina
  • 28 páginas
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Introducción

Elegimos la película “La Naranja Mecánica” porque en ella vimos la posibilidad de relacionar varios de los temas tratados durante el año y que a su vez tienen plena vigencia en nuestra sociedad actual.

Más concretamente tomamos como eje de análisis de la monografía a la adolescencia abriendo a partir de ello un abanico de posibilidades para tratar otros temas como la influencia de la familia, de la sociedad y la cultura en los que esta inmerso el protagonista. Cuando nombramos “abanico de posibilidades” cabe aclarar que nos limitamos a aquellos temas que a nuestro criterio son determinantes en la formación del sujeto.

Pese a que la teoría Conductista no nos compete ya que no es contenido del programa fue inherente abordar el tema debido a que la película refleja una dura critica a la misma.

Etimológicamente la palabra adolescencia proviene del latín adolescere, que significa crecer. La adolescencia, como toda etapa de crecimiento de la vida humana, esta signada por los cambios, las crisis y el paso a nuevos estados de vida. Las ansiedades acerca del presente y del futuro, y la pulsión sexual que requiere satisfacción, son los ejes fundamentales en los que se asienta la crisis vital adolescente.

Nosotros entendemos a la ultraviolencia como la exacerbación de la violencia, que se define como el “uso abusivo de la fuerza”.

Durante la realización de la monografía, nos fueron surgiendo interrogantes como: ¿Puede un sujeto como Alexander de Large (o Alex, el protagonista de “La Naranja Mecánica”) ser un integrante más de la sociedad? ¿Quiénes son los responsables de su comportamiento ultraviolento: la familia, el estado, la sociedad? ¿Es necesario llegar a un “Junior” para que los padres se den cuenta de la vulnerabilidad de la adolescencia? ¿Hasta que punto es entendible que Alex sea tan ultraviolento si la sociedad a la cual pertenece también lo es? ¿Por qué un adolescente se vuelve violento?

Estos interrogantes serán analizados a lo largo de nuestro trabajo.

Cultura y Contexto

Antes de comenzar con una descripción de la película, cabe hacer algunas aclaraciones sobre el autor de la novela: John Anthony Burgees Wilson, (nacido en Manchester, Inglaterra,1917-1993) es para muchos un autor autobiográfico ya que en muchas de sus obras incluía descripciones de hechos y personas reales.

Esta faceta de Burgees puede verse reflejada en “La naranja Mecánica” en la escena en donde Alex y sus “drugos” atacan a un escritor y violan a su esposa; dicho cuadro podría estar inspirado en una vivencia propia en la que su mujer fue atacada por cuatro desertores de la marina norteamericana donde queriéndole robar la golpearon provocando el aborto del primer hijo del matrimonio. Si bien escapa a nuestro conocimiento el manejo que el autor tenia con su arte no esta demás resaltar como Burgees utiliza el mecanismo de sublimación, transformando esa ira en un capitulo del la novela mediante el acto creativo.

Otro aspecto que influenció al autor fue su estadía en Leningrado en 1961, momento en el cual Rusia se encontraba plagado de pandillas de jóvenes delincuentes. Este aspecto no solo inspiró la creación de Alex y sus amigos sino también el dialecto por ellos creado y llevado como distintivo, en donde lo mayoría de los vocablos utilizados son rusos, adaptados para que puedan pasar por una jerga juvenil (bautizado “Lenguaje Nadsat”).

Para poder establecer una mas clara relación entre como una cultura, una familia y un entorno particular pueden influir en la vida de una adolescente (y viceversa) es necesario ubicar la novela, más bien en este caso la película.

Esta no es tarea fácil debido al alto grado de surrealismo plasmado en ella, no hay una locación especifica: “es una ciudad cualquiera”, aunque Stanley Kubrick la ambientó en una muy bizarra Dublín mostrando muchos aspectos futuristas, lo que a su vez da la pauta de que no es intención mostrar un espacio temporal especifico. Dan crédito de este futurismo tan fuera de lo común: la indumentaria de Alex y sus “drugos” (vestidos de blanco con los calzoncillos por fuera y sombreros negros en sus cabezas), el bar Lácteo Korova plagado de figuras sexuales, las casas con decoraciones y ambientaciones psicodélicas, las pelucas de colores extravagantes de la madre de Alex.

Para realizar esta película, el libro de 1962 “A Clockwork Orange”, fue adaptado por Kubrick en lo años setenta de manera tal que los cambios realizados no conformaron a su autor original en lo que respectaba a la extracción del capitulo seis de la tercera parte, en el mismo Alex rechazaba genuinamente la ultraviolencia que tanto lo apasionaba, planeando formar una familia y llevar una vida extremadamente tranquila, oponiéndose a todos los caracteres que lo formaron de adolescente.

De haber incluido dicho capitulo, el mensaje de la película hubiera sido distinto, ya que según nuestra opinión se entendería que el método empleado es la solución a “todas las malas conductas” mientras que la realidad nos muestra día a día que es muy difícil cambiar la conformación de una persona. Pensamos que si desde un principio, por su alto contenido violento y sexual, al director le fue difícil vencer a la censura, mas trabas éste hubiera encontrado si al impacto cultural se le sumara el “mensaje” citado.

Ya mencionado el impacto cultural es necesario hacer referencia a qué entendemos por cultura: “toda producción simbólica humana que conforma el mundo real en el cual se vive (queda fuera de consideración el mundo natural), puede pensarse la cultura en distintos campos como el arte, la ciencia, al política, la religión, la economía, la moda, los medios de comunicación, etc.”. Es decir: no es lo mismo el análisis de esta película quince años atrás (sin necesidad de retroceder tanto en el tiempo), que de la manera que lo hacemos nosotros en la actualidad; ni tampoco es igual valorada aquí que en otro país. Esta diferencia esta dada por las diferentes culturas en las que se vive, las diferentes “producciones” y creaciones propias de un pueblo, un grupo cualquiera de personas, en un lugar y tiempo determinado. Pero sí podemos establecer un factor común entre “todas estas culturas” que es cómo ingresar a la misma dejando a atrás a la naturaleza. Pasaje que se realiza asumiendo, aceptando y adoptando como leyes las prohibiciones a matar, al incesto y a la antropofagia. Las que a su vez nos constituyen como personas, sujetos deseantes con capacidad de decidir.

Entonces se plantea como dilema: ¿Alex ingresó en la cultura? ¿Es considerado una persona con derechos mas allá de que no se lo dejo elegir en el tratamiento que le fue impuesto?

En respuesta a la primer pregunta se puede observar que pese a que Alex creció entre padres pasivos que mucho no influyeron en su educación ética, lo consideramos como parte de la cultura ya que él era consciente de las reglas que estaba transgrediendo (siendo paradójicamente una de ellas la prohibición del asesinato, que lo llevo a formar parte de dicha cultura).

Excluyendo el aspecto morboso Alex aparenta para sus padres ser un chico “normal”, que trabaja, sale con sus amigos, fanático de la música clásica.

En lo que respecta a la segunda cuestión planteada, tanto el autor como el director comparten una dura critica hacia el “conductismo”.

Estos fragmentos del guión de la película dan cuenta de lo dicho anteriormente:

“- El problema de la elección - dijo una golosa rica y profunda, y era el chaplino de la cárcel- En realidad no tiene alternativa, ¿verdad? El interés propio, el temor al dolor físico lo llevaron a esa humillación grotesca. La insensibilidad era evidente. Ya no es un malhechor. Pero tampoco es una criatura capaz de una elección moral.

- Esas son sutilezas - sonrío a medias el doctor Brodsky - No nos interesan los motivos, la ética superior. Solo queremos eliminar el delito...

- Y - agrego el ministro... - aliviar la espantosa congestión de las prisiones...

Hubo mucha goborada y discusión, y yo estaba ahí, hermanos, casi completamente ignorado por esos brachnos ignorantes, así que criché.

- Yo, yo, yo. ¿Qué hay de mí? ¿Dónde entro yo en todo esto? ¿Soy un animal o un perro?...¿No soy mas que una naranja mecánica?-...”

Ya que se hace referencia al termino naranja mecánica se puede citar unas palabras del autor de la novela que hacer referencia al origen del titulo:

Y no lo creo porque, por definición, el ser humano esta dotado de libre albedrío, y puede elegir entre el bien y el mal. Si solo puede actuar bien o solo puede actuar mal, no será mas que una naranja mecánica, lo que quiere decir que en apariencia será un hermoso organismo con color y zumo, pero de hecho no será mas que un juguete mecánico al que Dios o el diablo (o el Todopoderoso estado, ya que esta sustituyéndolo a los dos) le darán cuerda”

Si bien escapa a lo que nosotros podemos llegar a juzgar, es debatible si una persona en las condiciones de Alex podrá elegir lo que mejor se acople a la sociedad pudiendo volver a insertarse en ella, pudiendo recuperarse o no, y si es merecedor de su libre albedrío.

Adolescencia En La Naranja Mecánica

En este punto nos referiremos al concepto de adolescencia ya definido anteriormente.

El adolescente pasa a cuestionar gran parte de las certezas y defensas de la edad de latencia, tales como la certeza de la omnisciencia y omnipotencia de los adultos. La adolescencia es una etapa de búsqueda, de ensayo y error, de avances y retrocesos. Es un momento de cambio importante en la identidad y en las relaciones con otros porque representa el nacimiento de nuevos vínculos y espacios de sociabilidad. Encontrarse a sí mismo de nuevo es la difícil tarea en la que está inmerso todo adolescente. Conlleva sufrimiento, inseguridad y miedo. Pronto buscará algún escape que le permita reducir su estado interior de desequilibrio.

La agresividad es un mecanismo habitual utilizado por el adolescente en la búsqueda de su identidad. Esto se ve reflejado en la película donde se muestra a Alex, un joven adolescente cuyos principales intereses son la violación y la ultra-violencia. Con frecuencia el adolescente se comporta como si se creyera invulnerable, como si no fuera a sufrir las consecuencias de los riesgos en los que incurre. Esta tendencia a participar en situaciones arriesgadas se incrementa, además, por la orientación del adolescente hacia la novedad y la independencia, que le lleva a buscar nuevas sensaciones. Es por esto que Alex y su banda de amigos roban golpean y violan a quien se les cruce por su camino. Tienen sus propios métodos para divertirse y descargar su tremenda agresividad y lo consiguen disfrutando a través de la desgracia de los demás. Esto ya se observa desde el comienzo de la película cuando Alex dice no aguantar ver la “roñosidad” y la borrachez de un viejo. Luego (sin motivo aparente) comienzan a golpearlo, mientras cantan y ríen.

En otra oportunidad, Alex y sus drugos entran a la mansión de un escritor y violan a su esposa delante de sus ojos al mismo tiempo que cantan “I´m singing in the rain”. Mediante estas actos, intentarán saciar sus apetitos sexuales ya que, en la adolescencia, nos adentramos en la etapa genital, etapa en la que los impulsos sexuales requieren satisfacción urgente. Los conflictos edípicos resurgen y se resuelven definitivamente con la elección del objeto sexual. La tarea primordial del adolescente será el logro de la primacía genital y la consumación definitiva del proceso de la búsqueda no incestuosa del objeto sexual. A su vez la adolescencia implica la puesta en cuestión de las identificaciones edípicas. Justamente se tratará de renovar estas identificaciones, lo que abre una brecha generacional, una grieta que separa de manera abismal al adolescente de sus padres.

Es en esta etapa cuando se establece una nueva relación con la familia, a la que sustituyen por el grupo de amigos. Para el adolescente quizá es más importante lograr reconocimiento en el grupo de sus iguales que ante los ojos de sus padres. La necesidad de sentirse importantes, aceptados o independientes mueve a los adolescentes a intentar destacarse. Hay una necesidad clara de participación: la uniformidad en el lenguaje y en vestimenta de los adolescentes no es más que la necesidad de ser considerado y aprobado por el propio grupo. Sin embargo el liderazgo que Alex asume dentro del grupo no es visto con buenos ojos por sus amigos, que una noche deciden traicionarle y tenderle una trampa para que le capture la policía.

Con respecto a la personalidad del protagonista podemos afirmar con certeza que Alex es un sujeto con una personalidad particular. Para analizar este aspecto consideraremos las definiciones de Jean-Claude Filloux y Gordon Alport sobre personalidad (ver “Salud Mental. Enfoque Transdisciplinario”).

Las ideas de Filloux y Albort son distintas: el primer autor destaca a la historia del sujeto como fundamental en el desarrollo de la personalidad; el segundo se inclina más hacia conocer las influencias ambientales y culturales que afectan al sujeto. En nuestro caso, tomaremos principalmente las ideas de Albort. Como no tenemos los elementos para conocer la historia pasada de Alex, nos enfocaremos en analizar cómo el contexto histórico y cultural pudo influir en el desarrollo de la personalidad de nuestro personaje.

Quizás nos sea “fácil” comprender que el personaje reaccione con violencia ante una mansión de intelectuales (con escaleras y proporciones más dignas de un museo que de un ambiente doméstico) que ostenta con un cartel casi publicitario que grita “HOME”, provocando envidia de un paraíso privado inalcanzable para la mayoría.

Además, Kubrick muestra el propio grado de locura de la sociedad mediante otro detalle en la noche en la que Alex y sus drugos visitan la casa de la profesora de yoga (quien luego es asesinada). Cuando Alex irrumpe en la habitación de esta mujer, vemos, en la escena, una escultura gigante y ridícula de un falo sobre una cómoda. Al verla, Alex juega y se divierte con ella, lo que enfurece a su inminente víctima. Es ella quien se refiere a la escultura de la siguiente manera: “No toque eso. Es una escultura muy importante!!”. La escena termina con una lucha bizarra entre la profesora de yoga y nuestro protagonista quien, paradójicamente, utiliza a dicha escultura como arma letal para asesinar a su víctima. A través de este ejemplo, se nos ocurre plantearnos el siguiente interrogante: ¿Por qué Alex no puede ser así de loco-ultraviolento-enfermo si pertenece a una sociedad que es tan o incluso más loca-ultraviolenta-enferma que él?

Para complementar este concepto citamos a continuación un fragmento de una sinopsis extraída del portal PASADIZO:

El diabólico Alex es una consecuencia de la sociedad que le ha tocado vivir y, al mismo tiempo, es una víctima de su crueldad sin límite. Es un monstruo (creado por el entorno) que empieza siendo verdugo, pero que acaba siendo casi ejecutado.”

Si nos concentramos en definir la personalidad pertinente de Alex, podríamos afirmar que es una PERSONA DE ACCION. De acuerdo al libro de texto de nuestra cátedra, una PERSONA DE ACCION es aquella que “necesita conducir a los demás utilizándolos como fuente de gratificación. Presentan características de liderazgo. Son exigentes con los demás. Tienden a manipular al otro e intentan hacerlo con el entrevistador”.

En la película vemos que Alex, como ya dijimos, presenta claros rasgos de liderazgo (él es el líder de su grupo de drugos) y además no tolera que otros tomen o intenten tomar su lugar. Hay una escena en la que sus drugos le exigen a Alex que no sea él quien tenga el monopolio de las decisiones del grupo. Luego vemos que Alex reacciona ultra-violentamente e incluso agrede físicamente a sus drugos. Inmediatamente después, la cámara enfoca a los 4 compañeros sentados tranquilamente, sumisos a su líder y, en esa misma escena, Alex arremete: “Estamos de vuelta en donde estábamos, no?”. Esto es un claro ejemplo de lo anteriormente expuesto.

Según Inés Puig de Materazzi, el mecanismo de defensa más utilizado por las PERSONAS DE ACCION es la proyección. Sin embargo, no pudimos encontrar en la película ejemplo de esto último.

El Adolescente Y La Familia

La adolescencia es una de las crisis evolutivas con un enorme potencial de desarrollo pero también un momento de vulnerabilidad en el cual la relación de los adolescentes con sus padres atraviesa un terreno sujeto a presiones, conflictos, escenario de lucha y de cooperación entre las distintas generaciones. Pero antes de desarrollar puntualmente este tema es conveniente aclarar un importante concepto como lo es la FAMILA.

La familia es una de las instituciones humanas más antiguas que ha perdurado a través de los tiempos y de las culturas más diferentes.

Analizando el capítulo, “Psicodinamismo del grupo familiar” del libro Salud Mental Enfoque Trasdisciplinario, vimos que en nuestra socio-cultura la célula de la familia es la pareja, es decir la interacción entre dos personas donde el sentimiento que indica y construye el vínculo es el AMOR. Teniendo en cuenta que el amor tiene muchas perspectivas podemos tomar como referencia la concepción freudiana del amor sinónimo de energía-libido. El amor de pareja sería encontrar otro ser del heterosexo que lo complemente integrativamente, es decir donde haya una fluida comunicación y una armónica integración a nivel emocional, intelectual y sexual. Generalmente la pareja se establece en un cierto momento de la vida que coincide con el principio de la edad adulta, convirtiéndose en una familia a partir del nacimiento de un hijo.

Desde el punto de vista descriptivo, podemos decir que la FAMILIA es una organización compleja, imprescindible para el desarrollo de una sociedad. Es una estructura que lleva un determinado orden, que es dinámico, y que debe adaptarse a distintas circunstancias en la que influyen diversos factores socio-ambientales, culturales, personales, psicológicos, económicos entre otros. Es por eso, que la estructura familiar puede estar sujeta a cambios con relación a los factores que inciden sobre ella.

Dentro de una familia, la relación entre los miembros se denomina “vínculo”. Los vínculos se dan con características de interdependencia, es decir los padres influyen sobre los hijos y los hijos sobre los padres. La relación es circular, es por eso que podemos tomar a la familia como un sistema. Los padres tienen obligaciones para con sus hijos, esto es proveer ciertos requerimientos básicos, como ser alimentación, salud, educación, etc. También, establecer un vínculo activo que permita el desarrollo de estos hijos, para que el día de mañana puedan convertirse en personas autónomas y tal vez también formar su propia familia.

Teniendo en cuenta las funciones de la familia, según Ackerman cumple con dos muy importantes:

  • Asegura la supervivencia física.

  • Constituye lo esencialmente humano.

La Familia y las Crisis

Teniendo presente el concepto de CRISIS, (desarrollado en el capítulo: “Crisis en la existencia humana”), es decir circunstancias en las cuales se producen cambios fuertes e inesperados debido a la aparición súbita de factores externos e internos que sobrepasan en el sujeto la capacidad de procesar los estímulos que se le presentan. Las crisis pueden ser: circunstanciales, es decir momentos fortuitos de la existencia, ó crisis evolutivas que tienen que ver con circunstancias del proceso evolutivo. Tomando esta última clasificación podemos nombrar las crisis evolutivas por las cuales atraviesa el grupo familiar:

  • Formación de la pareja o matrimonio y consolidación del vínculo.

  • Paternidad y desarrollo de los roles parentales.

  • Escolarización de los hijos.

  • Socialización de los hijos más específicamente: pubertad y adolescencia.

  • Hijos adultos y jóvenes.

  • Reformulación de la pareja mayor

  • Vejez familiar

Relación del adolescente con los padres

Si nos remontamos a la película “La Naranja Mecánica”, y analizamos la relación de Alex, el protagonista, con sus padres, podemos decir que esta era muy particular, ya que teniendo en cuenta la época en la que se desarrolla esta historia, notamos que había una amplia diferencia generacional entre padres e hijos, donde prácticamente no había diálogo entre ellos, y donde los padres ignoraban completamente la vida de sus hijos. En la película, los padres de Alex representan una edad más avanzada de la que en realidad tienen y el adolescente, que tiene alrededor de 15 años pareciera tener una edad mucho mayor. Alex tiene la llave de su casa de modo que puede entrar y salir cuando quiere. Esta independencia se ve acentuada en el hecho de que Alex posee una cerradura en su habitación. De esta manera le prohibe la entrada a la misma a sus padres. Su cuarto está decorado de una forma particular (la imagen de la mujer en la pared, las imágenes religiosas, tiene su propia mascota -una serpiente-). Lo ambienta según sus gustos, sin la intervención de sus padres y sin que éstos puedan acceder a su mundo privado. De esta forma, el protagonista quiere reafirmar su identidad y su autonomía emergente. Alex falta al colegio por supuestos dolores de cabeza y sus padres no hacen nada al respecto. Creen que su hijo se está comportando de una manera correcta sin sospechar de sus andadas, aunque saben que el chico en el pasado tubo comportamientos violentos y problemas que lo llevaron a ingresar en colegios correccionales.

Generalmente cuando los hijos entran en la adolescencia, la organización en el ámbito familiar sufre un desajuste, ya que la misma constituye la etapa donde se produce la desidealización de las figuras parentales. La crisis familiar que sobreviene es una etapa normal del desarrollo, necesaria para la afirmación de la identidad del adolescente. A pesar de la desidealización, los padres ocupan un lugar muy importante en la vida de los adolescentes, no solo en lo material sino también en lo afectivo, ya que el adolescente se encuentra en un continuo conflicto entre el deseo de ser independiente de sus padres y al darse cuenta de todo lo dependiente que es en realidad.

Esto se refleja en la película. Después de dos semanas de un cruel tratamiento, Alex regresa a su casa. Pero se encuentra con una situación muy diferente a la que existía antes de su arresto. Sus padres pusieron en alquiler su habitación. El nuevo inquilino es un joven de aproximadamente la misma edad que Alex. El protagonista se encuentra con un cuarto que ya no es el suyo, que su decoración es otra, que ya no representa “su mundo”, “su guarida”, el lugar donde encontraba paz escuchando a Beethoven. Los padres de Alex “adoptan” al joven inquilino como su hijo, que se aprovecha de la situación y defiende a sus nuevos padres, diciéndole al verdadero hijo que ya los había hecho sufrir demasiado y que no permitiría que lo hiciese de nuevo. Ante esto, los padres no reaccionan, no saben cómo manejar la situación y dejan que su hijo se vaya del departamento dejándolo a la deriva. No teniendo lugar a dónde ir, Alex camina solo por las calles. Es en ese momento en el que se refleja la vulnerabilidad del protagonista, que sin pertenecer a ningún grupo social (no tiene “familia” y no tiene amigos), se da cuenta de que sí depende de su familia. Necesita una base de dónde partir. El no es nada sin su lugar en el mundo.

Contrariamente a lo que sucede en la película, podemos decir que hay en el adulto tres elementos básicos que hacen conflictiva la relación con sus hijos:

  • Los padres generalmente consideran a sus hijos una prolongación de si mismos.

  • Intentan hacer adoptar al adolescente la conducta que a ellos les agrade y si ese deseo no se cumple los padres se sienten ofendidos. Están convencidos de que intentan cambiar al joven por su propio bien pero inconscientemente buscan que su hijo responda al ideal que ellos marcan.

  • El hijo representa un ser con múltiples posibilidades para su futuro. Ven al adolescente como una posibilidad real para cumplir metas e ideales que ellos no pudieron lograr.

  • Así también la mayoría de los adolescentes es objeto de reacciones suficientemente positivas por parte de sus padres. Padres que deben estar presentes, no eludir la responsabilidad que les cabe y ser capaces de proteger al joven, respetar al mismo tiempo su frescura y creatividad y no renunciar con ligereza a los propios ideales y convicciones.

Se puede observar que Alex tiene padres ausentes que no saben imponer su autoridad (no confundir con autoritarismo) sobre su hijo, un hijo problemático en busca de los límites de sus padres. Estos no saben transmitirle el cariño que le tienen, porque realmente deben de haber sufrido con el accionar de su hijo ultraviolento. Más allá de esto, sus padres lo van a visitar al hospital luego de su intento de suicidio. Allí reconocen que en parte son responsables de lo que le sucedió y le dicen que su casa siempre será su casa. Alex vuelve a tener un lugar en la sociedad (además de ser un personaje mediático gracias a la prensa y al Estado), por sobre todo en su familia, se encuentra de vuelta en su lugar de pertenencia.

Para concluir, creemos apropiado incluir un párrafo del libro “Manual de Salud Mental”, el cual dice “la transformación adolescente tiene que llevarse a cabo en un marco de provisión afectiva, confrontación, límites y autonomía paulatina. Esta idea de presencia parental, libertad y contención está implícita también en el papel de la cultura que señaló Erikson al referirse a la moratoria psicosocial. Ésta es el margen de maniobra que toda sociedad tiene que permitir a los jóvenes para experimentar la vida sin temor a las consecuencias y compromisos, con el fin de adquirir las características que necesitarán como adultos para hallar un sitio adecuado en la sociedad.”

Conductismo

El conductismo es una corriente psicológica que defiende el empleo de procedimientos estrictamente experimentales para estudiar el comportamiento observable, la conducta, y considera al entorno como un conjunto de estímulos-respuestas. La fundación de esta escuela psicológica es adjudicada al psicólogo estadounidense John Broadus Watson.

A comienzos del siglo XX, cuando se desarrolla la teoría conductista, aún estaba vigente la llamada psicología cognitiva, la cual pretendía estudiar la conciencia utilizando la introspección como método para alcanzarla. Watson criticó esta corriente por considerarla subjetiva y pretendió dar a la psicología una objetividad. De esta forma, propuso el empleo de procedimientos utilizados en laboratorios y diseñados para establecer resultados estadísticos válidos, y a la conducta como el objeto de estudio de la psicología por ser observable. Para construir el conductismo, Watson se basó fundamentalmente en las investigaciones sobre fisiología de Pavlov y en el concepto que éste había creado acerca de los reflejos condicionados. Según esta teoría, que Watson definió como una “ciencia natural”, todas las formas complejas de comportamiento se analizan como cadenas de respuestas simples o glandulares que pueden ser observadas o medidas. Incluso considera que las reacciones emocionales pueden ser aprendidas del mismo modo que otras cualesquiera. Estos postulados generaron gran cantidad de investigaciones tanto en animales como en seres humanos.

Los conductistas buscaron “controlar las reacciones del hombre” así como también “anticipar y fiscalizar la actividad humana”. Caben destacar aquellos trabajos que se realizaron en cárceles que condujeron al desarrollo de una serie de terapias denominadas “modificación de conducta”, y aquellas experiencias que estudiaron los efectos a largo y corto plazo de las drogas en el comportamiento.

En la película “La Naranja Mecánica” Alex, el protagonista, es un joven criminal que dedica su tiempo a cometer actos vandálicos con un grupo de personas que comparten su amor por la violencia. En una de sus violentas actuaciones, Alex es apresado y condenado a una larga condena en una prisión de máxima seguridad. Allí se le presenta la posibilidad de acortar su sentencia bajo la condición de someterse como voluntario a una “terapia de aversión“. Dicha terapia consistiría en un tratamiento conductista para la modificación de la conducta y aseguraría a Alex la completa remoción de su maldad en el plazo de dos semanas. Alex acepta el trato y se somete a la “terapia de aversión” (Tratamiento Ludovico) desconociendo los crueles procedimientos a los que luego sería sometido. En primer lugar, Alex es drogado y sentado a una silla delante de una gran pantalla de proyección. Luego, lo atan de pies y manos, y le colocan en los ojos un pequeño dispositivo para evitar que pueda cerrarlos. Finalmente comienza el procedimiento: Mientras en los rincones de la sala suena la Novena Sinfonía de Beethoven (la música preferida por Alex), en la pantalla en blanco se proyectan escenas de violencia, de destrucción y de muerte. El procedimiento transcurre durante varias horas y es repetido varios días. Al cabo de unos días, Alex desarrolla una sensación de malestar profundo frente a las imágenes de violencia, hasta el punto de desear su propia muerte.

Concluidas las dos semanas, el protagonista es presentado a un grupo de médicos y autoridades gubernamentales y eclesiásticas. Dicha presentación se hace enfrentando a Alex a un simulacro donde un hombre lo golpea y lo obliga a lamer la suela de su zapato y una mujer desnuda intenta seducirlo. Para sorpresa de los presentes, Alex no reacciona como lo hubiera hecho antes de la terapia, no puede devolver la agresión al hombre ni satisfacer su deseo sexual con la mujer porque ante tales estímulos sólo siente nauseas y deseos de morirse. Para el equipo médico, las reacciones de aversión hacen del procedimiento un éxito. Sin embargo, un sacerdote manifiesta su desacuerdo ante el despojo del libre albedrío que la terapia logra en Alex. La repulsión que la violencia y la lujuria producen en Alex no son concientes, no son elegidas; en cambio, son respuestas físicas asociadas a los estímulos que la terapia de aversión logró imponer como reflejos condicionados.

Luego hacia el final de la película, Alex cae accidentalmente en la casa de quienes alguna vez habían sido víctimas suyas. Estas pretéritas víctimas son amigos de ciertas personas pertenecientes a la oposición política oficialista, la cual intenta evitar la legalización y masificación de la “terapia de aversión”. Quienes hospedan a Alex, reconocen en él a su antiguo agresor y le tienden una trampa. Lo emborrachan y lo llevan a un cuarto en el último piso de la casa. Al mismo tiempo, los amigos opositores del dueño de la casa, son llamados y todos juntos planean como sacar provecho político de aquella situación. Así determinan hacerle escuchar a Alex la novena sinfonía de Beethoven, la cual estaba condicionada también a la sensación de nausea y de deseo de muerte. Finalmente, luego de un largo rato en el que Alex implora porque se apague la música, el protagonista determina quitarse la vida, lanzándose al vacío por una ventana. En el final de la película encontramos a Alex internado en un hospital, dialogando con un político que promete volverlo a su condición anterior; luego la prensa irrumpe en la habitación y se hace pública la determinación.

Es clara la crítica a la práctica conductista que encierra esta película. En ella se intenta mostrar como la teoría conductista pretende reducir al ser humano a la condición de un simple organismo biológico regido sólo por el principio de estímulo-respuesta, sin consideración de todos aquellos fenómenos internos que puedan movilizar al individuo, entre ellos la conciencia. Es también una crítica a la falta de humanidad que subyace en los métodos científicos, claramente plasmada en la crueldad que encierra la “terapia de aversión”. La película plantea la importancia que guarda la conciencia en los actos como única posibilidad de la redención de las faltas o del “mal”: de nada sirve que Alex no pueda hacer el “mal” por circunstancias meramente físicas, si a un nivel conciente es lo que él realmente quiere. También se deja en claro en la película, que en determinados momentos, bajo ciertos contextos en los que se pone en peligro la propia integridad física, la violencia es la única respuesta posible para la supervivencia.

Podemos concluir que “La Naranja Mecánica” es un claro ejemplo de como la institución psicológica puede llegar a ser más peligrosa que el propio paciente y de como ningún procedimiento científico debería subvertir a la ética a su antojo; así como no existe ciencia maquiavélica que por cualquier fin justifique cualquier medio, de la misma forma, ninguna terapia puede someter ni la conciencia, ni el “libre albedrío”, ni la propia vida de un hombre para encontrar una absurda armonía social absoluta.

Conclusión

Resulta imposible encontrar en “La Naranja Mecánica” una única temática posible de análisis y de reflexión. En primer lugar, como ya hemos desarrollado con antelación, hay una impugnación a la psicología conductista, entendiéndose a ésta como una disciplina que reduce a los individuos a meros entes biológicos que responden a un estímulo en particular. Los seres humanos tienen una conciencia; aunque esta sea única, irrepetible y resulte imposible su estudio y generalización. Está en la mente de todos los hombres: pasar su existencia por alto no es un avance científico sino una imprudencia absoluta.

Por otro lado, en un plano religioso -acaso filosófico- nos encontramos con la remoción de la capacidad de libre albedrío en la mente de Alex. De nada serviría que el actuar bien sea, en última instancia, la condición única y posible para apalear una sensación de muerte, si no es lo que concientemente deseamos. De alguna manera, todos los hombres somos libres de actuar, de hacer el mal o de hacer el bien. Ninguna terapia de aversión debe quitarnos esa facultad.

Cabe señalar un planteo que encontramos en el film: ¿Puede cualquier medio justificar cualquier fin? ¿Es justo que Alex ceda su libertad de actuar en pos de una presunta armonía social? ¿Es justo que todos los hombres sometan su libertad a una posible armonía absoluta? ¿Es más importante que el ser humano sea un ente libre o lo importante radica en que sea un ser condicionado para relacionarse armoniosamente con sus pares? El debate es inagotable en proposiciones y opiniones pero la solución brilla por su ausencia. Desde nuestra perspectiva, creemos menos importante una armonía social absoluta que una libertad de pensamiento y de acción. La libertad es nuestra redención y perdición. Es el capital más preciado y a su vez el más temido; pero de ninguna manera deja de ser indispensable para que el hombre pueda cumplir con su condición más básica de humano: ser libre.

Si bien la influencia familiar y cultural no son foco de atención de la película, sí fueron los que a nosotros, como estudiantes, nos llamó poderosamente la atención y nos condujo a tomar a la cultura y a la familia como pilares en la formación del adolescente. Debido a esto, concluimos que, aunque no encontramos una influencia explícita en la película sobre el actuar violento de Alex, es deducible que hay una responsabilidad social y familiar ante la conducta del protagonista. La condición de Alex es la consecuencia de varios estímulos sociales y culturales y la falta de otros familiares. La absoluta libertad que sus padres le profieren es acaso una de las peores irresponsabilidades. La falta de “premios y castigos”, elementos infaltables en cualquier crianza, no parecen estar contemplados en los avales de sus padres. Resulta paradójico que la sociedad que provee a Alex de ultraviolencia, sea la misma que pretende buscar a costa de la propia conciencia y libertad de Alex una armonía.

La sociedad deforma a los individuos y luego ésta pretende que quienes fueron deformados sean los culpables de su propia deformación. La televisión, la música, la guerra, la violencia en las calles, la intolerancia social y política, son elementos que cualquier adolescente puede contemplar y absorber. Hay a quienes dichos elementos le son inherentes; a otros los subvierte su influencia, ya sea en el modo de pensar como en el de actuar. Los jóvenes son construcciones familiares, sociales y culturales. Los jóvenes son aquellos garabatos que la familia, la sociedad y la cultura hicieron sobre esa hoja en blanco: la niñez. Estamos convencidos de que hay, más allá de la conciencia de Alex, un entorno social y familiar que influyó sobre la personalidad del protagonista.

Así concluimos que ningún ser humano puede ser reducido a ser un objeto de estudio empirizable y observable bajo la forma de conducta. De la misma manera, estamos convencidos de que ningún fin último justifica el padecimiento de un ser humano y menos la remoción absoluta de la libertad y la conciencia, los cuales son el basamento primordial del ser humano. Con todo esto queremos esbozar una suerte de “guia” (no solo para los padres sino para todos los que formamos parte de la cultura) lo que a nuestro criterio seria una más sana y eficaz solución: la prevención. Y he aquí un breve análisis basado en nuestro libro de texto.

El término “prevención” según el diccionario, significa anticipar, preceder, imposibilitar con medidas anticipadas. Dentro del campo médico, entendemos por prevención todas aquellas acciones anticipadas que, basadas en el conocimiento de la historia natural de la enfermedad, llevan a evitar la aparición o el desarrollo ulterior de ésta.

Cabe distinguir la diferencia entre prevenir y crear pánico, siendo esto último poco eficaz ya que sólo se lograría crear una censura sobre dicho tema sin atacar el problema de raíz, que es justamente lo que se quiere lograr mediante la “prevención primaria”. Con este tipo de prevención lo que se hace es promoción de la salud en la comunidad y la protección contra la aparición de la enfermedad..

Hechas estas citas y aclaraciones queremos ahora sí llegar a la final conclusión de que lo más sano es la prevención. Lo más eficaz sería llegar a “ejercerla” en una instancia primaria, todo esto sin tener que pensar utópicamente: es solo aumentar la calidad y cantidad de comunicación entre padres e hijos, entre “persona social” y “persona social”.

Creemos pertinente recordar que el contexto cultural que está representado en la película sigue siendo vigente hoy en día. Encontramos amplio paralelismo entre las vidas e “infortuitas” consecuencias de Alex y un muy reciente caso en nuestra ultraviolenta sociedad: “Junior” (el alumno de la escuela de Carmen de Patagones que provoco la muerte de tres de sus compañeros) ¿podrá volver a ser integrante “normal” de una sociedad por más “lavado intensivo” al que se lo pueda someter? ¿No sería mas efectivo que los padres de hoy busquen la manera de relacionarse con sus hijos mas allá de tabúes y retos? ¿No es mas fácil y sano prevenir?

Bibliografía

  • Burgess, Anthony, La Naranja Mecánica, Argentina, Ed: Sudamericana, 1974

  • Materazzi, Miguel Ángel, Salud Mental. Enfoque Transdisciplinario, Argentina, Ed: Salerno , 2003.

  • Ortiz Frágola, Alfredo y Fahrer, Rodolfo, Manual de Salud Mental, Argentina, Ed: Prensa Médica Argentina, 2002.

  • Watson, John Broadus, El Conductismo.

  • Diccionario Larrousse, Bs. As,Larrousse, 1994.

  • Diccionario Salvat, España, Salvat, 1992.

  • Diccionario Básico Latino-Español VOX, Barcelona, Biblograph, 1994.

Links Internet:

  • http://www.pasadizo.com/peliculas2.jhtml?cod=458&sec=11

  • http://www.geocities.com/psicoresumenes/public/conductismo.htm

  • http://www.geocities.com/Hollywood/Boulevard/6134/frames.html

  • http://www.miradas.net.estdios/2003/01_skubrick/lanaranjamecanica.html

Índice

Anexo

SINOPSIS

En esta simbólica y polémica obra clásica del cine, Kubrick reflexiona sobre la naturaleza de la violencia inherente al ser humano, las reglas sociales, las rígidas fuerzas del orden, la hipocresía de los gobernantes, el sensacionalismo de los medios de comunicación, la disgregada institución familiar y los métodos de represión y rehabilitación mediante el instrumento de la sátira pura y dura.

La historia se concentra en las aventuras y desaventuras de un joven (Alex), víctima de la sociedad que lo envuelve. El protagonista, junto con sus amigos (drugos) se dedica a la violencia y las drogas. Hasta que en el transcurso de la narración es encarcelado en una prisión brutal. Luego, con el fin de reducirle la condena, lo someten a un tratamiento (Ludovico) inventado por el gobierno como presunta medida correctora de la conducta criminal. Este tratamiento consiste en tratar de condicionar su respuesta a la violencia por la exposición a películas muy violentas mientras se le suministran sustancias que le producen efectos repulsivos. Finalmente la extraordinaria cura no le produce ningún resultado terapéutico favorable.

En todo momento se le restringió a Alex su capacidad de decisión, privándolo de su libertad.

Diccionario Salvat, España, Salvat, 1992.

Es el alumno de la escuela de Carmen de Patagones que provocó la muerte de tres de sus compañeros.

“Drugo”: amigo. Del ruso droog

Para conocer brevemente el lenguaje “Nadsat” dirigirse al anexo.

Si bien en la película Alex no aparenta de menos de 17 años, la creación original de Burgees contaba con apenas 15 años.

·Materazzi, Miguel Ángel, Salud Mental. Enfoque Transdisciplinario, Argentina, Ed: Salerno , 2003.

Golosa: voz, del ruso “golos”

Chaplino: sacerdote, “argot versificado”: Charlie Chaplin.

Goborada: conversación, del ruso govorit.

Brachnos :bastardos

Creech: gritar, del ruso kreechat.

http://www.miradas.net.estdios/2003/01_skubrick/lanaranjamecanica.html

·Ortiz Frágola, Alfredo y Fahrer, Rodolfo, Manual de Salud Mental, Argentina, Ed: Prensa Médica Argentina, 2002.

Watson, John Broadus, El Conductismo.

op. cit.

op. cit.