La Mujer desde el Siglo XVIII hasta el XX

Historia universal. Mujeres. Feminismo. Igualdad de sexos. Derechos y libertades. Discriminación. Trabajo. Familia. Pensamientos. Trabajadoras. Obreras. Hombres. Olimpia de Gouges

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ÍNDICE

1. LAS MUJERES, SUJETO DE LA HISTORIA. Pag.2

2EN EL SIGLO XVIII: TRABAJO, FAMILIA Y NUEVAS IDEAS Pag.3

Familia, casa y trabajo

Las ideas de la Ilustración

3. EN EL SIGLO XIX: DEL TRABAJO EN LA CASA A LAS FÁBRICAS Pag.4

De trabajadoras a obreras

Las ideas sobre las mujeres

La respuesta de las mujeres

4. EL SIGLO XX: HACIA LA IGUALDAD DE DERECHOS Pag.5

La segunda ola de feminismo

El reto del futuro: la igualdad de hecho

-BIOGRAFÍA DE OLIMPIA GOUGES- Pag.6

1. LAS MUJERES, SUJETO DE LA HISTORIA

El feminismo es un movimiento de toma de conciencia y lucha de las mujeres por sus derechos y su emancipación social; así como por la igualdad real en la sociedad, de todos, hombres y mujeres, como personas.

La situación social de partida de las mujeres es la de objeto decorativo y fuente de placer, además de ser la “chacha” de los hombres.

Las mujeres se han encontrado relegadas a un segundo plano salvo algunas excepciones, del proceso histórico. Superando en muchas ocasiones en número al sexo masculino. A partir del siglo XVIII esta situación empezó a cambiar y ahora, en el siglo XXI las diferencias entre mujeres y hombres en los ámbitos laborales y cotidianos aun no son nulas.

Las mujeres han sido marginadas y olvidadas a lo largo de los siglos, a excepción de algunas, que han hecho cosas muy muy importantes, y esas, no han podido ser apartadas del proceso histórico.

El hombre en sí ha sido el objeto de la historia, ellos han hecho las cosas “más importantes”, y así consta en los estudios históricos formando pues una historia androcéntrica. (Visión del mundo y de las relaciones sociales derivada de la consideración del hombre como el elemento más importante).

2. EL SIGLO XVIII: TRABAJO, FAMILIA Y NUEVAS IDEAS

A partir del siglo XV hubo algunas mujeres que se involucraron en la reivindicación sobre los derechos de la mujer. Esta corriente de pensamiento fue conocida como la querelle des femmes. Una disputa entre escritoras y escritores sobre la dignidad de las mujeres que se prolongaría el siglo siguiente y que tendría entre sus representantes a Margarita de Navarra. Reivindicaron reformas sociales así como el acceso a la educación y a la cultura. Este movimiento se extendió hasta finales del siglo XVIII, pues, en este siglo se iniciaron los cambios.

-FAMILIA, CASA Y TRABAJO-

En la casa se producía la mayor parte de lo necesario para subsistir. Todos los miembros, según su edad y sexo, colaboraban en casa. Las mujeres como siempre, tenían doble trabajo: el doméstico y en la industria rural (sistema doméstico).

En el ámbito rural, las familias vivían de lo que sus campos podían ofrecerles, siendo una situación bastante insegura, ya que eso dependía del tiempo, y eso no se podía predestinar.

En las ciudades la vida de la familia giraba alrededor de las factorías y talleres. Y sobre todo en esta situación las mujeres no solo se encargaban de las tareas domésticas sino que, también trabajaban en los talleres, sobre todo en las manufacturas textiles.

La mujer seguía estando regida por leyes morales y clasificada según su estado civil; los casamientos seguían siendo una elección paterna y de conveniencia. Una mujer soltera estaba mal visto en aquella época, sin embargo, la viudedad era el estado que más respeto se ganaba.

-LAS IDEAS DE LA ILUSTRACÍON-

La Ilustración trajo consigo principios de igualdad y libertad. Las mujeres aprovecharon el acontecimiento de la Revolución Francesa para reivindicarse e incluso participaron en los denominados motines de subsistencia. Además existían organizaciones de mujeres que apoyaban la causa. Una mujer reivindicativa de esta época es Olimpia de Gouges que escribió en 1791 los Derechos de la Mujer y de la Ciudadana que le llevaron al patíbulo en 1793.Napoleón Bonaparte dictó el Código Civil en el que se les quitaba los derechos a las mujeres. El contenido de este Código se extendió por Europa y Estados Unidos.

3. EL SIGLO XIX: DEL TRABAJO EN LA CASA A LAS FÁBRICAS

-DE TRABAJADORAS A OBRERAS-

Llevar el doble trabajo (el de la casa y en los talleres) a las mujeres se les hizo casi imposible, puesto que se duplicaron las horas de trabajo en el sistema fabril. Así que solo las solteras pudieron ejercer este trabajo.

-LAS IDEAS SOBRE LAS MUJERES-

La gente opinaba que la función de la mujer era ser ama de casa y esposa y madre. Así pues, trabajar en una fábrica estaba mal visto porque lo veían como un desafío al género trabajador (dícese el masculino).

 

-LA RESPUESTA DE LAS MUJERES-

En Estados Unidos nació el movimiento sufragista, una reivindicación de la equiparación política y legislativa, acto que hizo que se escuchara a las mujeres. En el Reino Unido se hicieron algunas reformas a favor de las mujeres.

Algunas otras se unieron en las “campañas contra el vicio” para quitar las leyes que regulaban la prostitución, que ellas calificaron como degradantes y que atacaban a su privacidad. Esta ley daba derecho a un policía a acusar a una mujer de prostituta sin más motivo que el de sospecha y hacer que esta mujer se hiciera una revisión médica y que el policía la registrara.

En Gran Bretaña se fundó la “asociación nacional de las damas” por Josephine Butler. Esta asociación fue fundada para la reivindicación de las leyes estatales que regulaban la prostitución.

4. EL SIGLO XX: HACIA LA IGUALDAD DE DERECHOS

Las asociaciones de mujeres se fueron disolviendo cuando, el 1 de Octubre de 1931 fue aprobado el sufragio universal en el Congreso de los Diputados.

A partir del siglo XX cambió la condición social de las mujeres; fumaban, conducían… y a nadie le parecía algo raro.

A partir de la Primera Guerra Mundial se incorporaron a las fábricas y se pusieron al cargo de servicios sociales.

Será después de la Segunda Guerra Mundial cuando el feminismo, como ideología, sea asumido por toda la sociedad, y ello gracias a la información y a la sociedad de masas. Las mujeres se incorporaron al ámbito laboral y esto supuso la segunda ola del feminismo.

-LA SEGUNDA OLA DEL FEMINISMO-

En los años 60 se puso en evidencia en toda Europa un sistema político y social sexista, racista e imperialista.

Se produjeron crisis de valores que llevaron a protestas por parte de la ciudadanía femenina como la de Mayo del 68.

En general las mujeres reivindicaron en condiciones de igualdad con los varones el acceso a todos los ámbitos y niveles de la actividad humana. Tras los años de entreguerras, las preocupaciones feministas volvieron a aparecer a finales de la década de los sesenta como el movimiento de liberación de la mujer. Este movimiento resucitó los antiguos sueños de igualdad política y económica, pero también fue más lejos, y exigió una transformación radical de la sociedad.

Esta ola tuvo su origen en la percepción por parte de las mujeres de la injusticia de su situación y en su rechazo a aceptarla. El nuevo movimiento de liberación de la mujer se creó en oposición a hombres de una misma ideología. Las feministas insistían ahora en que la igualdad que se suponía que habían alcanzado no era igualdad en absoluto. Criticaron la contradicción existente entre los ideales y la práctica, entre las promesas y la realidad, entre lo que les decían que habían conseguido y la percepción concreta de su propia situación. Uno de los primeros lemas y convicciones del movimiento de liberación de la mujer es que "lo personal es político", que las experiencias personales de las mujeres son válidas y tienen importantes consecuencias políticas para la sociedad y la cultura. Temas que antes eran "innombrables", como el aborto y la violación, se convirtieron así en cuestiones de discurso político y acción feminista.

A lo largo de la década de los setenta, el movimiento de la liberación de la mujer consiguió para las mujeres del mundo occidental un cierto grado de control sobre sus propios cuerpos, especialmente sobre su fecundidad y sexualidad. A lo largo de la historia europea, las iglesias y los gobiernos habían procurado regular ambas cosas. La liberación de la mujer luchó con éxito por conseguir derechos relacionados con el divorcio, por la igualdad en el matrimonio y respecto a la tutela de los hijos, por que se pusiera fin a las desventajas legales de las madres solteras y de sus hijos. El movimiento concentró sus energías particularmente en conseguir que las mujeres tuvieran acceso a los medios anticonceptivos y al aborto y en terminar con las leyes que declaraban ambos ilegales. Además, el movimiento promovió una nueva actitud ante la violación y logró hacer que la violencia sexual contra las mujeres fuera una cuestión política. Cuestionó la doble moral para los hombres y mujeres, el estatus marginal de las prostitutas, incluso la creencia de que los humanos eran por naturaleza heterosexuales. Las campañas por el derecho a los anticonceptivos y al aborto hicieron también que las mujeres rechazaran las tradiciones que intentaban controlar su sexualidad además de su fertilidad. Las feministas hacían visibles temas que antes habían sido tabú: la masturbación, el incesto, la homosexualidad, la violación, la menstruación. Hicieron de tres cuestiones asuntos de política general y reforma jurídica: los derechos de las prostitutas, la violencia sexual contra las mujeres y los derechos de los homosexuales, especialmente de las lesbianas.

En las últimas décadas, el movimiento de la liberación de la mujer ha tenido como objetivo prioritario cambiar todas las situaciones de desigualdad y discriminación que vivimos las mujeres a nivel social, económico y político, centrándose sobre todo en la violencia sexista y la feminización de la pobreza. Su meta sigue siendo transformar no sólo la vida de las mujeres, sino la de toda la sociedad.

-EL RETO DEL FUTURO: LA IGUALDAD DE HECHO-

La historia ya ha cambiado, pues los padres por igual, educan a los niños y hacen las tareas domésticas.

Pero, (como casi siempre tiene que haber un pero…) , todavía hay diferencias que nos afectan:

-Las mujeres trabajamos más tiempo que los hombres.

-Hay pocas mujeres en cargos de poder.

-Hay más mujeres desempleadas.

-Los medios de comunicación, sobre todo, ponen a la mujer de: ama de casa, tonta… (¿qué hace una mujer hablando con un dibujo? Me refiero a Mister Proper, ahora conocido como Don Limpio, y ¿por qué son los hombres los que tienen la mejor solución para asuntos de limpieza? El mayordomo del algodón…pues si tan listos son,¡qué limpien ellos!). 

OLIMPIA DE GOUGES (1748-1793)

Revolucionaria francesa

Su nombre verdadero era Marie Gouze. Gouges, considerada una de las precursoras del feminismo, escribió numerosas obras teatrales, además de novelas y opúsculos político-sociales, y dirigió el periódico L' Impatient. Fundó la Société populaire de femmes, y en 1791 redactó, en respuesta a la Declaración de los Derechos del Hombre y el Ciudadano (1789), la Declaración de los Derechos de la Mujer y de la Ciudadana, en la que Gouges reivindicaba la igualdad de derechos de las mujeres. Adversaria de Robespierre, publicó la carta Pronostic de Monsieur Robespierre pour un animal amphibie, por la que fue acusada de de intrigas sediciosas y guillotinada.
En este sentido, es  necesario conocer y recordar que la revolución francesa dio pautas para un nuevo sistema, proclamó la igualdad, la libertad y la fraternidad como los pilares fundamentales del nuevo orden constituido o que estaban por constituirse. Sin embargo, Olimpia de Gouges, militante y protagonista de la revolución fue guillotinada por sus compañeros de lucha por publicar la “ Declaración sobre los Derechos de la Mujer”. En 1793, después de su muerte, se prohibía toda clase de actividad.
En este sentido, es legítimo preguntarnos por qué si en teoría los Derechos Humanos son para todos los seres humanos, los derechos de las mujeres y de otros sectores de la sociedad eran entonces nulos.
Así vemos como a través del tiempo las clases explotadoras han predicado la naturaleza femenina deficitaria. Sustentándose en concepciones idealistas han reiterado la existencia de una naturaleza femenina independiente de las condiciones sociales, ésta no es sino parte de la tesis anticientífica de la naturaleza humana; pero a esta llamada naturaleza femenina, esencia eterna e invariable, se le añade el adjetivo deficitaria para indicar que la condición de la mujer y su opresión y tutelaje es producto de su natural inferioridad frente al hombre. Con esta supuesta teoría se ha intentado mantener y justificar el sometimiento de la mujer.
La revolución francesa, la más avanzada de las que la burguesía condujo, fue un gran caldo de cultivo para la acción femenina. Las mujeres se movilizaron junto a las masas y participando en los clubes políticos desarrollaron acción revolucionaria; en estas luchas organizaron una Sociedad de Mujeres Republicanas y Revolucionarias y a través de Olimpia de Gouges, en 1789 piden una Declaración de Derechos de la mujer y crean periódicos como “El impaciente” para reivindicar su condición. En el desarrollo del proceso revolucionario las mujeres conquistaron la supresión del derecho de primogenitura y abolición de los privilegios de masculinidad, obtuvieron igual derecho de sucesión que los varones y consiguieron el divorcio. Su participación combatiente dio algunos frutos.
Pero contenido el gran impulso revolucionario,  a las mujeres se les niega el acceso a los clubes políticos, se combate su politización y se las recrimina predicando su vuelta al hogar, se les dice: “¿Desde cuando les esta permitido a las mujeres abjurar de su sexo y hacerse hombres?” La naturaleza ha dicho a la mujer: Sé mujer. Tus trabajos son el cuidado de la infancia, los detalles del hogar y las diversas inquietudes de la maternidad. Mas aún, con la reorganización burguesa que inicia Napoleón, con el Código Civil, la mujer casada vuelve a ser sometida a tutela, cae bajo el dominio del marido en su persona y en sus bienes; se niega la indagación de la paternidad; se quita a la casada derechos civiles, como a las prostitutas; y se les prohíbe el divorcio y el derecho de enajenar sus propiedades.
En la revolución francesa ya se puede ver con claridad como el avance de las mujeres y su retroceso están ligados a los avances y los retrocesos del pueblo y la revolución.

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