La muerte

Teología. Textos bíblicos. Siracides. Salmos. Proverbios. Deuteronomio. Efesios. Levítico. Mateo. Timoteo. Jeremías. Génesis. Romanos. Reflexiones

  • Enviado por: Frederic Ferri
  • Idioma: castellano
  • País: España España
  • 15 páginas

publicidad
cursos destacados
Iníciate con Ableton Live
Iníciate con Ableton Live
El curso da un repaso general por las órdenes y menús más básicos, para poder generar...
Ver más información

Graba audio con Apple Logic Pro 9
Graba audio con Apple Logic Pro 9
En este curso aprenderemos a realizar grabaciones de audio de calidad utilizando Apple Logic Pro 9. Exploraremos todo...
Ver más información


TRABAJO SOBRE LA MUERTE CON CITAS BÍBLICAS

CANCION DE LA MUERTE

Débil mortal, no te asuste

mi oscuridad ni mi nombre.

En mi seno encuentra el hombre

un término a su pesar.

Yo, compasiva, le ofrezco

lejos del mundo un asilo

donde en mi sombra, tranquilo

para siempre duerma en paz.

Soy la virgen misteriosa

de los últimos amores

y ofrezco un lecho de flores

sin espinas ni dolor.

Y, amante, doy mi cariño

sin vanidad ni falsía.

No doy placer, ni alegría,

mas es eterno mi amor.

Deja que inquieten al hombre,

que, loco, al mundo se lanza

mentiras de la esperanza,

recuerdos del bien que huyó.

Mentiras son sus amores,

mentiras son sus victorias,

y son mentiras sus glorias

y mentira su ilusión.

COMENTARIO SOBRE TEXTOS DEL EVANGELIO:

ECLESIÁSTICO O LIBRO DE BEN SIRÁ

SIRÁCIDES, 3

HONRA A TUS PADRES

[1] ¡Hijos, óiganme, les habla su padre! Sigan mis consejos y se salvarán. [2] Porque el Señor quiso que los hijos respetaran a su padre, estableció la autoridad de la madre sobre sus hijos. [3] El que respeta a su padre obtiene el perdón de sus pecados; [4] el que honra a su madre se prepara un tesoro. [5] Sus propios hijos serán la alegría del que respeta a su padre; el día en que le implore, el Señor lo atenderá.
[6] El que respeta a su padre tendrá larga vida; el que obedece al Señor será el consuelo de su madre. [7] Servirá a los que le dieron la vida como si sirviera al Señor .
[8] Actúa así, honra a tu padre de palabra y de hecho, y su bendición se hará realidad para bien tuyo. [9] Pues la bendición de un padre afirma la casa de sus hijos, pero la maldición de una madre la destruye hasta los cimientos. [10] No te alegres de la deshonra de tu padre: su vergüenza nunca será motivo de gloria para ti. [11] El honor de un hombre depende de la reputación de su padre; cuando una madre mereció el desprecio, salieron deshonrados sus hijos.
[12] Hijo mío, cuida de tu padre cuando llegue a viejo; mientras viva, no le causes tristeza. [13] Si se debilita su espíritu, aguántalo; no lo desprecies porque tú te sientes en la plenitud de tus fuerzas. [14] El bien que hayas hecho a tu padre no será olvidado; se te tomará en cuenta como una reparación de tus pecados. [15] En el momento de la adversidad será un punto a tu favor, y tus pecados se derretirán como hielo al sol. [16] Abandonar a su padre es como insultar al Señor; el Señor maldice al que ha sido la desgracia de su madre.

SIRÁCIDES, 8

ERRORES QUE HAY QUE EVITAR

[6] No desprecies al hombre en su vejez; también seremos viejos un día. [7] No te alegres de la muerte de alguien: acuérdate que todos moriremos.

[9] No te apartes de la doctrina de los ancianos, pues ellos la aprendieron de sus padres; abrirán tu inteligencia y te harán capaz de responder oportunamente.

SIRÁCIDES, 22

[11] Llora por un muerto: perdió la luz; llora por un tonto: perdió el espíritu. Laméntate menos por un muerto, porque encontró el descanso, pero la vida de un tonto es peor que la muerte.
[12] Por un muerto son siete días de duelo, pero por el tonto y el impío, son todos los días de su vida.

SIRÁCIDES, 25

[4] Es bonito ver a un anciano que tiene criterio, un anciano que sabe aconsejar. [5] Es bonito ver a un anciano que es sabio, a un hombre estimado que comprende y sabe decidir. [6] Una rica experiencia es la corona de los ancianos; pueden sentirse orgullosos si tienen el temor del Señor.

SIRÁCIDES, 30


[1] El que ama a su hijo no le escatima los azotes, más tarde ese hijo será su consuelo. [2] El que educa bien a su hijo, tendrá sus satisfacciones; se sentirá orgulloso de él delante de sus parientes. [3] El que instruye a su hijo será envidiado por su enemigo; y se alegrará de él delante de sus amigos.

[4] Cuando su padre desaparezca, será como si no hubiera muerto, porque dejará tras de sí a otro como él. [5] Durante su vida, su felicidad era verlo, cuando llegue la muerte no sentirá pena. [6] Porque deja a los suyos un defensor frente a sus enemigos, y quien devuelva los favores a sus amigos.
[7] El que mima a su hijo tendrá que curar sus heridas; tendrá que ceder al más leve de sus gritos. [8] Un caballo chúcaro no se puede montar, un hijo dejado a sus caprichos se vuelve insolente. [9] ¿Quieres mimar a tu hijo? Un día te hará temblar; juguetea con él, te causará tristeza. [10] No te rías con él si no quieres un día afligirte con él y tener al fin que rechinar los dientes. [11] No le des rienda suelta en su juventud, [12] Pégale en las costillas cuando sea pequeño, no sea que se empecine y se te rebele. [13] Educa bien a tu hijo, lábralo, o si no su mala conducta se volverá en tu contra.
[21] No te dejes llevar por la tristeza, ni dominar por tus preocupaciones. [22] Un corazón alegre mantiene al hombre con vida; la alegría prolonga su existencia. [23] ¡Ea, vamos! Diviértete y alegra tu corazón; echa lejos de ti la tristeza, porque la tristeza perdió a muchos y no sirve para nada.

SIRÁCIDES, 38


EL DUELO POR LOS MUERTOS

[16] Hijo mío, derrama lágrimas por un muerto y entona la lamentación que expresará tu dolor. Luego entierra su cuerpo como se debe, no descuides nada referente a su sepultura. [17] Gime amargamente, golpéate el pecho, haz el velorio como conviene por uno o dos días para marcar la separación, luego consuélate de tu tristeza. [18] Porque la tristeza lleva a la muerte, y la pena interior consume las energías.
[19] Que la tristeza se acabe con los funerales: no puedes vivir siempre afligido.
[20] ¡No abandones tu corazón a la tristeza, échala y piensa en tu propio fin! [21] No lo olvides: es sin vuelta. Tu te perjudicarías y no le harías ningún bien. [22] Acuérdate de mi sentencia que un día podrás repetir: ¡ayer fue yo, hoy serás tú!
[23] Desde el momento que el muerto reposa, haz que también repose su recuerdo; consuélate desde el momento que haya expirado.

SALMOS

SALMOS, 35

[14] Caminaba sin rumbo

como por un amigo o un hermano,

me curvaba de tristeza

como quien llora a su madre.

PROVERBIOS

PROVERBIOS, 12

[25] Una pena profunda debilita las energías, una buena noticia devuelve la alegría.

PROVERBIOS, 15

[13] Corazón contento, rostro radiante; corazón triste, espíritu abatido.

PROVERBIOS, 17

[22] El buen humor hace bien al organismo; si el espíritu está triste los nervios se deprimen.

PROVERBIOS, 19

[26] El que deja sin nada a su padre y echa a su madre es un hijo infame y desnaturalizado.

PROVERBIOS, 20

[20] ¿Ha maldecido a su padre y a su madre? Su lámpara se apagará en el lugar más oscuro.

PROVERBIOS 23

[22] Escucha a tu padre que te dio la vida; no desprecies a tu madre cuando sea viejita.

PROVERBIOS, 30

[17] A los ojos que desafían a su padre y se niegan a obedecer a su madre, los cuervos del torrente los arrancarán, los aguiluchos los devorarán.

COLOSENSES

COLOSENSES, 3

SOBRE LA OBEDIENCIA

[20] Hijos, obedezcan a sus padres en todo, porque eso es lo correcto entre cristianos. [21] Padres, no sean pesados con sus hijos, para que no se desanimen.

DEUTERONOMIO

DEUTERONOMIO, 5

[16] Honra a tu padre y a tu madre, como Yavé, Dios tuyo, te lo tiene mandado, y tus días se prolongarán por mucho tiempo y te irá bien en la tierra que Yavé, tu Dios, te da.

DEUTERONOMIO, 8

[5] Comprende, pues, que del mismo modo que un padre educa a su hijo, así Yavé te ha educado a ti.

DEUTERONOMIO, 27

[16] Maldito aquel que desprecia a su padre o a su madre. Y responderá todo el pueblo: ¡Amén!

EFESIOS

EFESIOS, 6

[1] Hijos, obedezcan a sus padres, pues esto es un deber: Honra a tu padre y a tu madre. [2] Es, además, el primer mandamiento que va acompañado de una promesa: [3] para que seas feliz y goces de larga vida en la tierra.

LEVÍTICO

LEVÍTICO, 19

[3] Todos ustedes respetarán a su padre y a su madre y guardarán mis sábados. ¡Yo soy Yavé, su Dios!

MATEO

MATEO, 15

MANDATOS DE DIOS Y ENSEÑANZAS DE HOMBRES (MC 7,1)

[4] Pues Dios ordenó: Cumple tus deberes con tu padre y con tu madre. Y también: El que maldiga a su padre o a su madre debe ser condenado a muerte.

MATEO, 19

EL JOVEN RICO (MC 10,17; LC 18,18; 12,33; 22,29)

[16] Un hombre joven se le acercó y le dijo: «Maestro, ¿qué es lo bueno que debo hacer para conseguir la vida eterna?» [17] Jesús contestó: «¿Por qué me preguntas sobre lo que es bueno? Uno solo es el Bueno. Pero si quieres entrar en la vida, cumple los mandamientos». [18] El joven dijo: «¿Cuáles?» Jesús respondió: «No matar, no cometer adulterio, no hurtar, no levantar falso testimonio, [19] honrar al padre y a la madre y amar al prójimo como a sí mismo».

1 TIMOTEO

1 TIMOTEO, 5

[1] No reprendas con dureza al anciano; al contrario, aconséjalo como si fuera tu padre; trata a los jóvenes como a hermanos; [2] a las mujeres mayores como a madres y a las jóvenes, con gran pureza, como a hermanas.

RESPECTO A LAS VIUDAS

[3] Atiende a las viudas que son realmente viudas. [4] Si una viuda tiene hijos o nietos, que aprendan éstos primero a cumplir sus deberes con su propia familia y a ayudar a sus padres. Esto es lo correcto ante Dios.


JEREMÍAS

JEREMÍAS, 8

[18] El dolor se apodera de mí, el corazón me está fallando.

1 TESALONICENSES

1 TESALONICENSES, 4

NO SE APENEN COMO LOS DEMÁS

[13] Hermanos, deseo que estén bien enterados acerca de los que ya descansan. No deben afligirse como hacen los demás que no tienen esperanza. [14] ¿No creemos que Jesús murió y que resucitó? De la misma manera, pues, Dios hará que Jesús se lleve con él a los que ahora descansan.

PALABRAS CLAVE

PADRES

VEJEZ: Senectud.

HONRAR: Estima y respeto de la dignidad de una persona.

RESPETAR: Tener miramiento o consideración.

CUIDAR: Asistir, guardar, conservar.

EDUCAR: Dirigir, encaminar, doctrinar.

OBECEDER: Cumplir la voluntad de quien manda.

PREOCUPACIÓN: Juicio o primera impresión que hace una cosa en el ánimo de uno, de modo que estorba para admitir o pensar otra cosa.

ALEGRÍA: Grato y vivo movimiento del ánimo, que, por lo común, se manifiesta con signos exteriores.

DESPRECIAR: Desestimar y tener en poco.

TRISTEZA: Calidad de triste. TRISTE: Afligido, apesadumbrado. Doloroso, difícil de soportar.

PENA INTERIOR: Cuidado, aflicción o sentimiento interior grande. Dolor, tormento o sentimiento corporal.

DOLOR: Sentimiento, pena y congoja que se padece en el ánimo.

LLORAR: Sentir vivamente una cosa. LLANTO: Derramar lágrimas.

LAMENTAR: Sentir una cosa con llanto u otra demostración de dolor.

VIDA

MUERTE

MUERTE

La Biblia habla de dos clases de muerte la física-biológica y la espiritual. a) La muerte física es el acabamiento del hombre en cuanto ser terreno. Se trata de un destino que afecta a todos los hombres (2 Sam 14,14; 1 Re 2,1-2; Sal 89,49; 90,3; Ec 3,2; 9,5; Sir 8,7; 14,17; Heb 9,27); sólo Dios conoce el momento (Jb 14,5; Ec 3,20; Sir 17,12), mientras que el hombre lo ignora por completo (Ec 9,12; Lc 12,20.40; Apoc 3,3). La muerte física tal como hoy acontece, entre angustias e incertidumbres, es consecuencia del pecado del hombre (Gén 2,17; 3,3.19; Sab 1,13-14; Sir 41,4; Rom 5,12-17; 1 Cor 15,21-22.56). Dios puede liberarnos de esta muerte, tanto manteniéndola de momento alejada de nosotros (Sal 13,4; 49,15-16; 116,3) como sobre todo venciéndola mediante un proceso de resurrección e inmortalidad (Is 25,8; Ez 37,1-14; Os 13,14, Sal 16,10-11; 49,16; Dn 12,2-3; 2 Mac 7,9-33; Sab 3-5). Esta victoria sobre la muerte alcanza su punto culminante en Jesucristo, que la anticipa ya en su vida mortal a través de sus milagros (Mt 9,23-26 par; Lc 7,11-16; Jn 11,28-44), la verifica en su propio cuerpo resucitado (Mt 28,1-6 par; Jn 2,1-9; He 2,23-24; 3,15; Rom 6,9; 1 Tes 1,10; Apoc 1,18) y la comparte con la nueva humanidad redimida por él (1 Cor 15,26; Heb 2,14-15; 1 Pe 4,6; Apoc 20,13-14; 21,4). b) La muerte espiritual es la situación de lejanía de Dios en cuanto Dios es vida y fuente de vida. Durante la existencia terrena del hombre, esta muerte espiritual se materializa en el hecho del pecado, que, si no se elimina oportunamente, acarrea la ruptura definitiva de la comunión con Dios o «segunda muerte» (Apoc 2,11; 20,6.14; 21,8). Esta muerte-lejanía de Dios, temporal o definitiva, causada por el pecado, había sido intuida por los profetas (Ez 18; 33,7-20); los autores del NT se refieren expresamente a ella (Rom 1,32; 6,16.21-23; 8,6; Gál 6,8; Stgo 1,15). También, y sobre todo, de esta muerte " lo mismo que de la muerte físico-biológica" nos libera Cristo (Jn 5,24-26; Rom 5,21; 1 Cor 15,21; 1 Jn 3,14).

2 SAMUEL

2 SAMUEL, 14

[14] Todos somos mortales y así como el agua que se derrama en tierra no se puede recoger, así tampoco Dios devuelve la vida.

ECLESIASTÉS

ECLESIASTÉS, 3

NO HAY VALORES ABSOLUTOS

[1] Hay bajo el sol un momento para todo,
y un tiempo para hacer cada cosa:
[2] Tiempo para nacer, y tiempo para morir;
tiempo para plantar, y tiempo para arrancar lo plantado;
[3] tiempo para matar y tiempo para curar;
tiempo para demoler y tiempo para edificar;
[4] tiempo para llorar y tiempo para reír;
tiempo para gemir y tiempo para bailar;
[5] tiempo para lanzar piedras y tiempo para recogerlas;
tiempo para los abrazos y tiempo para abstenerse de ellos;
[6] tiempo para buscar y tiempo para perder;
tiempo para conservar y tiempo para tirar fuera;
[7] tiempo para rasgar y tiempo para coser;
tiempo para callarse y tiempo para hablar;
[8] tiempo para amar y tiempo para odiar;
tiempo para la guerra y tiempo para la paz.
[9] Al final ¿qué provecho saca uno de sus afanes?

SIRÁCIDES

SIRÁCIDES, 14

[17] Todo lo que vive envejece como un vestido; es la ley eterna: ¡tú morirás!

JOB

JOB, 14

EL HOMBRE TIENE CORTA VIDA

[1] El hombre nacido de mujer
tiene corta vida y llena de problemas
.
[2] Como la flor, brota y se marchita,
y pasa como sombra, sin detenerse.
[28] Se deshace como leña carcomida,
como vestido que se come la polilla.
[3] ¿Y sobre un ser así pones tú los ojos
y lo citas a juicio frente a ti?
[4] ¿Quién podrá sacar lo puro de lo impuro?
¡Nadie!
[5] Sabiendo que sus días están contados,
que de ti depende el número de sus meses,
y tú le has puesto un límite que no se puede pasar,
[6] aparta de él tu mirada y déjalo
hasta que termine su trabajo diario como un jornalero.
[7] El árbol tiene una esperanza:
pues, si es cortado, aún pueden salirle renuevos,
que seguirán brotando.
[8] Aunque sus raíces se hayan envejecido en la tierra,

y su tronco muera en el suelo,
[9] al contacto del agua rebrota
y echa ramaje como una planta nueva.
[10] Pero el hombre que muere, queda inerte.
Cuando un hombre expira, ¿dónde está?
[11] Las aguas del mar podrán desaparecer
o los ríos podrán agotarse y secarse;
[12] el hombre, en cambio, no se levantará.
Se gastarán los cielos antes que despierte,
nunca saldrán los hombres de su sueño.
[14a] Si pudiera un hombre revivir,
[13] quisiera que me escondieras en el lugar de los muertos
y me ocultaras allí hasta que cese tu ira,
fijando una fecha en que vuelvas a acordarte de mí!
[14] allí, mientras dure mi servicio,
esperaría la hora del relevo.
[15] Me llamarías y te respondería;
reclamarías la obra de tus manos.
[16] Acabado el tiempo en que contabas mis pasos,
no mirarías ya más mis pecados;
[17] mi delito quedaría sellado en un saco
y mi pecado blanqueado.
[18] Pero no; cae el monte
y la roca se cambia de lugar,
[19] las aguas desgastan las piedras
y las lluvias se llevan la tierra,
asimismo le quitas al hombre su esperanza.
[20] Lo derribas, se acabó, se fue,
lo desfiguras y lo mandas al diablo.
[21] Si son honrados sus hijos, él no lo sabe;
si son despreciados, él no se da cuenta.
[22] Sólo puede afligirse por su propia carne
y lamentarse por su alma».


GÉNESIS

GENÉSIS, 2

[15] Yavé Dios tomó al hombre y lo puso en el jardín del Edén para que lo cultivara y lo cuidara. [16) Y Yahvé Dios le dio al hombre un mandamiento; le dijo: «Puedes comer todo lo que quieras de los árboles del jardín, [17] pero no comerás del árbol de la Ciencia del bien y del mal. El día que comas de él, ten la seguridad de que morirás».

SABIDURÍA

SABIDURÍA, 1

[12] ¡Nada de vida desordenada, eso sería buscar la muerte! No hagan cosas que les acarrearían la desgracia.
[13] Porque Dios no hizo la muerte, y no le gusta que se pierdan los vivos. [14] Él creó todas las cosas para que existan; las especies que aparecen en la naturaleza son medicinales, y no traen veneno ni muerte. La tierra no está sometida a la muerte, [15] pues el orden de la Justicia está más allá de la muerte.

SIRÁCIDES

SIRÁCIDES, 41


LA MUERTE

[1] ¡Oh muerte, qué amargo es tu recuerdo para el que vive sin problemas, gozando de sus bienes, para el que va adelante y todo le resulta, para el que todavía tiene salud para comer!
[2] ¡Oh muerte, qué buena es tu sentencia para el que padece necesidad y al que abandonan sus fuerzas, para el anciano gastado que pierde la memoria, que se rebela y pierda la paciencia!
[3] No temas la sentencia de la muerte, acuérdate de los que te precedieron y de los que te seguirán. [4] El Señor la decretó para todo ser viviente: ¿rehusarás algo que le pareció bueno al Altísimo? Ya sea que hayas vivido diez, cien o mil años, a nadie le importará eso en la Morada de abajo.
[5] Los hijos de los pecadores formarán una raza detestable, buena para llenar las casas de los malvados. [6] Los hijos de los pecadores perderán su herencia, su raza arrastra una maldición.
[7] Un padre impío será reprochado por sus hijos, por culpa de él quedaron deshonrados.
[8] Ay de ustedes, hombres malvados, que abandonaron la ley del Altísimo. [9] Ustedes nacieron sólo para que los maldigan, y a su muerte no recibirán más que una maldición.
[10] Todo lo que proviene de la tierra vuelve a la tierra, es por eso que los impíos pasarán de la maldición a la ruina.
[11] Debemos hacer duelo por nuestro cuerpo, pero en cuanto a los pecadores hasta su nombre desaparecerá, al no evocar nada bueno.
[12] Cuida el honor de tu nombre, porque permanecerá mucho más que mil depósitos de oro. [13] Una vida, por buena que sea, dura sólo un tiempo, mientras que el buen nombre permanece para siempre.

ROMANOS

ROMANOS, 5

[12] Un solo hombre hizo entrar el pecado en el mundo, y por el pecado la muerte. Después la muerte se propagó a todos los hombres, ya que todos pecaban. [13] No había Ley todavía, pero el pecado ya estaba en el mundo. Mientras no había Ley , nadie podía ser tenido por rebelde, pero no obstante el pecado estaba en el mundo. [14] Por eso, desde Adán hasta Moisés, la muerte tuvo poder, incluso sobre aquellos que no desobedecían abiertamente como en el caso de Adán. Pero otro Adán superior a éste había de venir. [15] Así fue la caída; pero el don de Dios no tiene comparación. Todos mueren por la falta de uno solo, pero la gracia de Dios se multiplica más todavía cuando este don gratuito pasa de un solo hombre, Jesucristo, a toda una muchedumbre. [16] No hay comparación entre lo que pasó con este pecador único y el don de Dios en la hora presente. La condenación procedía de una sentencia individual, pero ahora son rehabilitados una multitud de pecadores. [17] Y si bien reinó la muerte por culpa de uno y debido a uno solo, con mucha mayor razón la vida reinará gracias a uno solo, Jesucristo, en todos aquellos que aprovechan el derroche de la gracia y el don de la verdadera rectitud.

1 CORINTIOS

1 CORINTIOS, 15

[21] Un hombre trajo la muerte, y un hombre también trae la resurrección de los muertos. [22] Todos mueren por estar incluidos en Adán, y todos también recibirán la vida en Cristo.

MATEO

MATEO, 9

JESÚS RESUCITA A UNA NIÑA
(MC 5,21; LC 8,40)

[23] Al llegar Jesús a la casa del jefe, vio a los flautistas y el alboroto de la gente. [24] Entonces les dijo: «Váyanse, la niña no ha muerto sino que está dormida». Ellos se burlaban de él. [25] Después que echaron a toda la gente, Jesús entró, tomó a la niña por la mano, y la niña se levantó. [26] El hecho se divulgó por toda aquella región.

LUCAS

LUCAS, 7

JESÚS RESUCITA AL HIJO DE UNA VIUDA

[11] Jesús se dirigió poco después a un pueblo llamado Naím, y con él iban sus discípulos y un buen número de personas. [12] Cuando llegó a la puerta del pueblo, sacaban a enterrar a un muerto: era el hijo único de su madre, que era viuda, y mucha gente del pueblo la acompañaba.
[13] Al verla, el Señor se compadeció de ella y le dijo: «No llores». [14] Después se acercó y tocó el féretro. Los que lo llevaban se detuvieron. Dijo Jesús entonces: «Joven, yo te lo mando, levántate». [15] Se incorporó el muerto inmediatamente y se puso a hablar. Y Jesús se lo entregó a su madre.
[16] Un santo temor se apoderó de todos y alababan a Dios, diciendo: «Es un gran profeta el que nos ha llegado. Dios ha visitado a su pueblo».

JUAN

JUAN, 11

LA RESURRECCIÓN DE LÁZARO

[28] Después Marta fue a llamar a su hermana María y le dijo al oído: «El Maestro está aquí y te llama». [29] Apenas lo oyó, María se levantó rápidamente y fue a donde él. [30] Jesús no había entrado aún en el pueblo, sino que seguía en el mismo lugar donde Marta lo había encontrado.
[31] Los judíos que estaban con María en la casa consolándola, al ver que se levantaba aprisa y salía, pensaron que iba a llorar al sepulcro y la siguieron.
[32] Al llegar María a donde estaba Jesús, en cuanto lo vio, cayó a sus pies y le dijo: «Señor, si hubieras estado aquí, mi hermano no habría muerto». [33] Al ver Jesús el llanto de María y de todos los judíos que estaban con ella, su espíritu se conmovió profundamente y se turbó. [34] Y preguntó: «¿Dónde lo han puesto?» Le contestaron: «Señor, ven a ver». [35) Y Jesús lloró.
[36] Los judíos decían: «¡Miren cómo lo amaba!». [37] Pero algunos dijeron: «Si pudo abrir los ojos al ciego, ¿no podía haber hecho algo para que éste no muriera?».
[38] Jesús, conmovido de nuevo en su interior, se acercó al sepulcro. Era una cueva cerrada con una piedra. [39] Jesús ordenó: «Quiten la piedra». Marta, hermana del muerto, le dijo: «Señor, ya tiene mal olor, pues lleva cuatro días». [40] Jesús le respondió: «¿No te he dicho que si crees verás la gloria de Dios?». [41] Y quitaron la piedra.
Jesús levantó los ojos al cielo y exclamó: «Te doy gracias, Padre, porque me has escuchado. [42] Yo sabía que siempre me escuchas; pero lo he dicho por esta gente, para que crean que tú me has enviado». [43] Al decir esto, gritó con fuerte voz: «¡Lázaro, sal fuera!».
[44] Y salió el muerto. Tenía las manos y los pies atados con vendas y la cabeza cubierta con un velo. Jesús les dijo: «Desátenlo y déjenlo caminar».

HEBREOS

HEBREOS, 2

[14] Puesto que esos hijos son de carne y sangre, Jesús también experimentó esta misma condición y, al morir, le quitó su poder al que reinaba por medio de la muerte, es decir, al diablo. [15] De este modo liberó a los hombres que, por miedo a la muerte, permanecían esclavos en todos los aspectos de su vida.

1 PEDRO

1 PEDRO, 4

[6] Pues no sin razón el Evangelio ha sido anunciado a muchos que han muerto; si bien en cuanto seres humanos han recibido la sentencia de muerte, a través del Espíritu viven para Dios.

ROMANOS

ROMANOS, 6

[21] Pero con todas esas cosas de las que ahora se avergüenzan, ¿cuál ha sido el fruto? Al final está la muerte. [22] Ahora, en cambio, siendo libres del pecado y sirviendo a Dios, trabajan para su propia santificación, y al final está la vida eterna. [23] El pecado paga un salario y es la muerte. La vida eterna, en cambio, es el don de Dios en Cristo Jesús, nuestro Señor.

ROMANOS, 8


EL ESPÍRITU NOS GUÍA

[6] Pero no hay sino muerte en lo que ansía la carne, mientras que el espíritu anhela vida y paz.

GÁLATAS

GÁLATAS, 6

VARIOS CONSEJOS

[7] No se engañen, nadie se burla de Dios: al final cada uno cosechará lo que ha sembrado. El que siembra en la carne, y en la propia, cosechará de la carne corrupción y muerte. [8] El que siembra en el espíritu, cosechará del espíritu la vida eterna.

SANTIAGO

SANTIAGO, 1

[14] Cada uno es tentado por su propia codicia, que lo arrastra y lo seduce; [15] la codicia concibe y da a luz el pecado; el pecado crece y, al final, engendra la muerte.

JUAN

JUAN, 5

LA OBRA DEL HIJO: RESUCITAR A LOS MUERTOS

[24] En verdad les digo: El que escucha mi palabra y cree en el que me ha enviado, vive de vida eterna; ya no habrá juicio para él, porque ha pasado de la muerte a la vida.
[25] Sepan que viene la hora, y ya estamos en ella, en que los muertos oirán la voz del Hijo de Dios, y los que la escuchen vivirán. [26] Así como el Padre tiene vida en sí mismo, también ha dado al Hijo tener vida en sí mismo.

1 JUAN

1 JUAN, 3

[11] Debemos amarnos unos a otros, pues este es el mensaje que ustedes han oído desde el comienzo. [12] No imitemos a Caín, que era del Maligno, y mató a su hermano. Y ¿por qué lo mató? Porque él hacía el mal, y su hermano hacía el bien. [13] No se extrañen, hermanos, si el mundo los odia, [14] pues el amor a nuestros hermanos es para nosotros el signo de que hemos pasado de la muerte a la vida. [15] El que no ama está en un estado de muerte.
El que odia a su hermano es un asesino, y, como saben, ningún asesino tiene la vida eterna.

PREGUNTAS

  • ¿Cómo prepararse a vivir el morir? Introducción general.

  • Que se hable con naturalidad de la vejez y de la muerte, como realidad fundamental que es de la condición humana.

  • Iluminar desde la fe la realidad de la muerte.

  • RESPUESTAS

    En la actualidad, la muerte y todo lo que la rodea, es objeto de reacciones contrapuestas. La muerte es un tema tabú, del que se prefiere no hablar ni pensar en él. Pero cuando por uno u otro motivo sale a relucir, suscita preguntas angustiosas de carácter teórico y práctico.

    Pero todos tendremos que enfrentarnos con la muerte. La muerte forma parte de la vida, como el nacimiento. Nada se improvisa y debemos prepararnos a vivir nuestro morir.

    La pretensión última es que se hable con naturalidad de la muerte, como realidad fundamental que es de la condición humana.

    La muerte no se improvisa. Cuando tenemos buena salud nos resulta casi imposible identificarnos con el sufrimiento, con una larga enfermedad, con la muerte. Estos acontecimientos les suceden siempre a los demás.

    La muerte forma parte de nuestra existencia, no sólo porque constituye su límite, sino también porque proyecta su sombre sobre toda nuestra vida.

    Sin embargo, nuestra civilización hace trampas con la muerte. Se las ingenia para camuflarla de múltiples maneras y así impedirnos pensar en ella.

    CÓMO PREPARARSE A VIVIR EL MORIR

    • Aceptemos la muerte y tendrá una interpretación positiva. En tiempos pasados, no muy lejanos en nuestra sociedad, el hombre organizaba su muerte cuando veía que se acercaba. Se retiraba a su casa e invitaba a los suyos a visitarle y a vivir con él su morir. Se apagaba entre los suyos, en el entorno familiar. La muerte, entonces, y vivida de esta manera, tenía una interpretación positiva.

    • La muerte es un modo de realizarse, como modos de realizarse son todos los hechos de la vida. Para los creyentes la muerte es el camino para encontrarnos con la plena vida, con la realización plena. Si no somos capaces de ver la muerte como un camino de realización personal, caemos en la desesperación ante el pensamiento de la muerte.

    • Nos debemos familiarizar con el pensamiento de la muerte. Las personas familiarizadas con el pensamiento de la muerte, viven con serenidad este acontecimiento. Lo dice la experiencia.

    • Tenemos que ir desasiéndonos de las cosas y de las personas. No podemos atarnos no a las personas, ni a los acontecimientos, ni a las cosas; si vivimos así, la muerte la percibimos como un naufragio.

    • Aceptemos la muerte como elección de una etapa de crecimiento. Cualquier trabajo nos resulta fácil si nosotros libre y conscientemente lo hemos elegido. Pero si se nos impone...

    • Vivamos honradamente. A la hora de la muerte, difícilmente nos perdonaremos haber vivido de mala manera. La insatisfacción de una vida mal llevada nos producirá culpabilidad a la hora de la muerte, y hará a este acontecimiento mucho más duro.

    • Saber que a la hora de la muerte, seremos tratados humanamente. Saber que si tenemos dolores serán tratados convenientemente, ayuda a acercarnos a la muerte con serenidad.

    • Parece que no podemos vivir serenamente la propia muerte, si no sabemos vivir la vida de cada día en profundidad: amando, haciendo felices a los demás, cultivando todas nuestras cualidades...

    TEXTO BÍBLICO: Jn 19, 25-30 (Muerte de Jesús)

    REFLEXIÓN Y DIÁLOGO

    ¿Cómo me gustaría a mi morir?

    ¿Cómo creo que puedo prepararme a vivir el morir?

    ¿Qué mensaje nos da a cada uno de nosotros la muerte de Jesús?

    ¿La muerte de una persona conocida nos dejó buen o mal recuerdo?

    ORACIÓN

    Señor, Señor, desde que he visto morir,

    sé que la muerte es una dura lucha.

    Ya sea porque la enfermedad destroza,

    o porque las fuerzas que todavía restan,

    retardan la hora de la capitulación.

    Y además, debe de ser tan duro,

    cuando todavía se está lúcido,

    ver lo que pasa,

    a pesar de todos los esfuerzos,

    en el rostro de los seres queridos...

    Por eso, por favor, Señor,

    cuando piense en la muerte,

    o cuando me acerque a ella,

    no me retires el don de la alegría.

    Que la fragilidad de mi cuerpo

    y su lenta descomposición

    no hagan jamás palidecer mi sonrisa,

    no alteren nunca mi valentía interior.

    Ya que soy el receptáculo de tu Vida,

    quisiera que dicha Vida brille a mí alrededor

    hasta ese momento inimaginable

    en el que quedaré dormido en tu regazo.

    ORACIÓN

    ENSÉÑAME, SEÑOR, A ENVEJECER

    Enséñame, Señor, a envejecer como cristiano.

    Convénceme de que no son injustos conmigo

    los que me quitan responsabilidad;

    los que ya no piden mi opinión;

    los que llaman a otro para que ocupe mi puesto.

    Quítame el orgullo de mi experiencia pasada;

    quítame el sentimiento de creerme indispensable.

    Que en este gradual despego de las cosas

    yo sólo vea la ley del tiempo, Señor, y considere

    este relevo en los trabajos como manifestación

    interesante de la vida que se releva

    bajo el impulso de tu providencia.

    Pero ayúdame, Señor, para que todavía

    pueda ser yo útil a los demás

    contribuyendo con mi optimismo y mi oración

    a la alegría y al entusiasmo de los que ahora

    tienen la responsabilidad;

    viviendo en contacto humilde y sereno

    con el mundo que cambia, sin lamentarme

    por el pasado que ya se fue;

    aceptando mi salida de los campos de actividad

    como acepto con naturalidad sencilla

    la puesta del sol.

    Finalmente, te pido que me perdones sí sólo

    en esta hora tranquila caigo en la cuenta

    de cuánto me has amado; y concédeme que,

    al menos ahora, mire con gratitud

    hacia el destino feliz que me tienes preparado

    y hacia el cual me orientaste

    desde el primer momento de mi vida.

    Enséñame, Señor, a envejecer. Amén.

    REFLEXIONES DE UN CRISTIANO IMPERFECTO

    Dios da sorpresas en situaciones difíciles.

    En la vida hay tres clases de personas: las preocupadas, que piensan qué hacer para mejorar; las ocupadas que piensan qué hacer para mejorar y lo ponen en práctica; y las desocupadas, que ni piensan ni hacen nada para mejorar. La pregunta es sencilla: ¿en qué grupo está usted?

    El sabio tiene orejas largas, ojos grandes y lengua corta. (Proverbio ruso)

    En el mar de la mentira todos los peces nadan muertos. (Proverbio ruso)

    Si superas la velocidad permitida en una carretera y tienes un accidente no achaques la culpa a la señalización. Si eres tentado y pecas no digas que es culpa de la oración.

    Dios no elimina las dificultades; las usa para tu bien y para su gloria; los mares tranquilos no forman marineros hábiles.

    Jesús vino para darnos una vida abundante, no una vida perfecta.

    No espere que le pidan ayuda; actúe cuando vea la necesidad.

    La respuesta a la oración es comparable a las piedras preciosas: si oras para que El Señor haga tu voluntad recibirás una auténtica... baratija; si oras para que El Señor haga su voluntad recibirás un auténtico... diamante.

    Jamás da al alma humana mejor prueba de fortaleza y nobleza que cuando renuncia a la venganza y se atreve a perdonar una ofensa.

    La ira es un ladrón de momentos preciosos.

    No importa que niegues que Dios existe; ese es únicamente tu problema.

    La oración es diálogo con Dios: ¡deja que Él te hable!.

    Los magos volvieron por otro camino luego de haber adorado al Niño. ¿Cuántas veces te hace cambiar de actitud un rato de alabanza?

    Lo primero que hizo Mateo para seguir a Jesús fue levantarse, ¿qué cosas te hacen seguir a ti sentado?

    ¿Sabía usted que la Biblia tiene 66 libros? ¿Sabía usted que el Antiguo Testamento tiene 929 capítulos y el Nuevo contiene otros 260? ¿Sabía usted que el Antiguo Testamento tiene 23.137 versículos y en el Nuevo aparecen 7.958? Si sabe, pues, que son 1.189 capítulos y 31095 versículos, ¿cuántos sabe usted de memoria?

    Si oyes hoy la voz de Dios presta atención: ¡sus brazos están cerca!.

    Feliz es el que perdona; muy feliz es que olvida que tuvo que perdonar.

    No podemos predicar más de lo que vivimos ni vivir menos de lo que predicamos.

    La Biblia es una mesa de banquete, no una bandeja de refrigerios

    El Señor es el Especialista que necesitamos en las experiencias insalvables e imposibles. Él se deleita en realizar lo que nosotros no podemos. Pero Él espera que clamemos. Espera que le hagamos la petición. Nehemías solicitó rápidamente la ayuda. Su posición favorita cuando se hallaba en problemas era la posición de rodillas. ¿Y cuál es la tuya?

    Un diamante con un defecto es mejor que un pedrusco sin ninguno. (Proverbio chino)

    Jamás el odio ha sido apaciguado por el odio; el odio se destruye con el amor, esta es una regla eterna.

    El que hace sufrir al prójimo se causa daño a sí mismo. El que ayuda a los demás se ayuda a sí mismo. (L. Tostoi)

    EL DINERO PUEDE COMPRAR... una cama, pero no el sueño.

    EL DINERO PUEDE COMPRAR... libros pero no cultura.

    EL DINERO PUEDE COMPRAR... comida pero no apetito.

    EL DINERO PUEDE COMPRAR... finura pero no belleza.

    EL DINERO PUEDE COMPRAR... una casa pero no un hogar.

    EL DINERO PUEDE COMPRAR... medicinas pero no salud.

    EL DINERO PUEDE COMPRAR... distracciones pero no felicidad.

    EL DINERO PUEDE COMPRAR... un crucifijo pero no un Salvador.

    EL DINERO PUEDE COMPRAR... un banco de iglesia pero no el Cielo.

    Para borrar nuestras faltas a los ojos de los hombres son precisos torrentes de sangre; pero ante Dios basta una sola lágrima.

    En medio de la oscuridad quiero ver la sombra; en medio de la desesperanza quiero vivir la fe; en medio del agobio quiero sentir tu calma; en medio de tanta tristeza quiero regocijarme; en medio de las lágrimas ansío tu sonrisa. Señor, en medio de mí te necesito a Ti.

    La Biblia no es simplemente un libro de bonitas frases; no es tampoco un interesante compendio histórico de hermosas historias; la Biblia es, simplemente, una radiografía del ser humano con receta incluida; aplicarla es responsabilidad del paciente.

    Tu casa puede sustituir al mundo; el mundo jamás sustituirá tu casa. (Proverbio alemán)

    La fe no es un sentimiento sino una decisión.

    La Biblia no es un manual de filosofía sino el manual de vida.

    El proceso de formación es siempre doloroso.

    Dios no solamente nos permite entrar en su presencia sino que insiste en ello.

    HAY HOMBRES

    Hay hombres que luchan un día y son buenos.

    Hay otros que luchan un año y son mejores.

    Hay quienes luchan muchos años y son muy buenos.

    Pero hay los que luchan toda la vida. ¡¡ESOS SON LOS IMPRESCINDIBLES!!

    La perseverancia en la oración aviva la fe en Dios.

    Más importante que lo que se pide a Dios es Dios mismo.

    El Señor no se revela al turista espiritual.

    Arrepentimiento significa un giro de 180º; lo demás es únicamente sentimentalismo.

    Jesús no se acerca para mortificarte, sino para aliviarte, descargarte.

    El Señor nunca nos deja de atender; siempre da la bienvenida.

    La bendición está al alcance del que busca al Señor.

    El hombre de Dios no está exento de lágrimas.

    Límpiate el dedo antes de señalarme.

    En boca del discreto lo público es secreto. (Proverbio español)

    Sea fuente, no desagüe.

    Nunca deje pasar una buena oportunidad de quedarse callado.

    Todos los que no tienen algo importante que decir hablan a gritos.

    La ignorancia se demuestra más hablando que callando.

    El sabio siempre quiere aprender; el ignorante siempre quiere enseñar.

    Es imposible ver una puesta de sol y no soñar.

    Quien no comprende una mirada no puede entender una larga explicación. (Proverbio árabe)

    El corazón que cae en manos de Dios cae en buenas manos.

    Una gran vida no se basa en una proeza sino en la acumulación de muchas cosas sencillas.

    La verdadera fe es como un cometa; un viento contrario simplemente ¡la hace subir más alto!

    Cuando el diablo y el mundo te hayan arrinconado, déjale a Dios hacer la próxima jugada.

    Si quiere recibir el amor de Dios, consiga un cubo muy grande.

    La fe en Cristo puede calmarnos cuando las tormentas azotan a nuestro alrededor.

    Cuando yo me preocupo por ti, cuando tu te preocupas por mí, ¡nuestras almas se benefician!

    En la vida cristiana la madurez no se le supone a nadie.

    Dios no es conformista.

    El que piensa que no se equivoca está muy equivocado.

    Quien no sabe dónde va, va donde no sabe.

    A Jesucristo no se le caían los anillos; lo cierto es que no llevaba anillos

    Reflejamos luz pero no somos luz.

    ¿De cuántas alegrías legítimas has privado a otros que te han ayudado?

    En toda historia hay tres lados: el tuyo, el mío y la verdad.

    Cuando quiero justificar "mi verdad" lo más probable es que diga mentiras.

    Ser agradecido a Dios no es una obligación sino una bendición.

    Cuando estés triste sonríe, porque más vale una sonrisa triste que la tristeza de no saber sonreír.

    17

    14