La microfísica del poder; Michel Foucault

Filosofía francesa. Filósofos franceses del siglo XX. Dominación. Resistencia

  • Enviado por: Luciana
  • Idioma: castellano
  • País: Argentina Argentina
  • 2 páginas
publicidad
publicidad

Paul-Michel Foucault nació en 1926 en Poitiers, Francia. Su padre, Paul Foucault, era un médico muy prestigioso y esperaba que su hijo siguiera sus pasos.

La vida personal de Foucault fue difícil, sufrió de agudas depresiones, e incluso intentó suicidarse. Fue llevado a un psiquiatra. Tal vez de aquí provenga su posterior fascinación con la psicología. Además de su licenciatura en filosofía, también obtuvo una en psicología.

Foucault fue miembro del Partido Comunista Francés de 1950 a 1953. A diferencia de la mayoría de los miembros del partido, Foucault nunca participó activamente.

Tenía una tendencia homosexual, que en esa época era considerada anormal, se sintió muchas veces deprimido. Es por esto la mayoría de las veces elegía estudiar instituciones cerradas, lugares oscuros, cárceles, psiquiátricos.

Muere el día 25 Junio de 1984, por complicaciones provocadas por el SIDA, que se complica con una infección, provocando su muerte.

En su texto, “Microfísica del poder”, Michael Foucault, plantea que el poder esta en todos y en cada uno de nosotros y que emerge en todo tipo de relación.

Con respecto a las relaciones de poder, afirma que atraviesan, caracterizan, constituyen y forman al cuerpo social, dice que estas relaciones de poder no pueden disociarse, ni funcionar sin una producción, una circulación del discurso.

EL poder, según Foucault, es un discurso que circula, el discurso del poder establecido.

Señala que no podemos ejercitar el poder más que a través de la producción de la verdad, la verdad hace la ley, elabora el discurso verdadero que, en parte, decide, transmite, empuja efectos del poder.

También plantea que no hay relaciones de poder sin resistencias, que la resistencia es móvil y cambiante, podrán ser espontáneas o estar bien organizadas, activas o pasivas.

Foucault plantea una serie de precauciones que debemos tomar en cuenta a la hora de analizar el poder:

  • Tomar al poder por sus extremidades, tomarlo en sus formas e instituciones más locales, menos centrales. Agarrar siempre al poder en los límites menos jurídicos de su ejercicio.

  • Estudiar al poder en su cara externa, allí donde está en relación directa con su objeto, su blanco, su campo de aplicación, allí donde se implanta y produce efectos reales. Por ejemplo, antes de preguntarnos como aparece el soberano en lo alto, intentar saber como se han, poco a poco, constituido los sujetos.

  • No considerar al poder ocmo un fenómeno de dominación masiva y homogénea de un individuo sore otros. El poder tiene que ser analizado como algo que circula, o más bien, como algo que no funciona sino en cadena. No está nunca localizado en un lugar central específico, no está nunca exclusivamente en las manos de algunos, no es un atributo como la riqueza o un bien. Como afirma Foucault: ”El individuo es un efecto del poder y al mismo tiempo, o justamente en la medida en que es un efecto, el elemento de conexión. El poder circula a través del individuo que ha construido”.

  • El poder no es la cosa mejor distribuida del mundo. Sin embargo, se debe hacer un análisis ascendente del poder, arrancar de los mecanismos “microscópicos”, más pequeños, que tienen su propia historia, su propio trayecto, su propia técnica y táctica y ver luego cómo estos mecanismos de poder han sido y están investidos, colonizados, utilizados, doblegados, transformados desplazados, extendidos, etc., por mecanismos más generales y por formas de dominación global.

  • El poder, cuando se ejerce por mecanismos sutiles, no puede hacerlo sin formar, organizar y poner en circulación un saber, unos aparatos de saber que no necesariamente son construcciones ideológicas.

En definitiva, Foucault, afirma que en lugar de dirigir la investigación sobre el poder al edificio jurídico de la soberanía, a los aparatos de Estado y a las ideologías que conllevan, se la debe orientar hacia la dominación, hacia los operadores materiales, las formas de sometimiento, las conexiones y utilizaciones de los sistemas locales de dicho sometimiento. Hacia los dispositivos de estrategia. Hay que estudiar el poder desde fuera del modelo del Leviatán, desde fuera del campo delimitado por la soberanía jurídica y por las instituciones estatales. Se trata de estudiarlo partiendo de las técnicas y de las tácticas de dominación.