La mente

Procesos mentales. Intencionalidad. Conciencia. Representación. Constructivismo. Innatismo. Modularidad. Conexionismo. Monismo. Dualismo

  • Enviado por: Sambrolla
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MENTE

La mente es el conjunto de los procesos mentales. Ello quiere decir

que entendemos por "mente" no una "cosa", una "entidad", etc., sino solamente una actividad (procesos). Por otro lado, nuestra definición parece circular, ya que se usa el término "mental" para definir a la "mente".

Noy hay problema: entendemos por "mental" todo proceso que posee estas tres carácteristicas: intencionalidad, conciencia y carácter representacional.

INTENCIONALIDAD

La intecionalidad es la propiedad de los procesos mentales de hacer referencia a un objeto, tener un objeto o contenido. Actualmente se suele definir a la intecionalidad como una "actitud proposicional". Es decir, el objeto o contenido de la mente es una proposición, y la intecionalidad es una actitud ante ella. La concepción de la intecionalidad expresa bastante claramente dos cosas:

-Que es indiferente el que el objeto de la intencionalidad, o actitud proposicional, sea real o no, se fruste o no, sea verdadero o falso.

-Que ésta es una diferencia entre acontecimientos mentales y físicos: carece de sentido preguntarse por la "actitud" del fuego o de la lluvia.

Y una diferencia entre la mente y el ordenador: éste procesa proposiciones, pero no tiene ninguna "actitud" ante ellas.

CONCIENCIA

La conciencia no es una "cosa" ni un "espacio" en la mente, es el conocimiento inmediato de los propios procesos mentales. Es la con-ciencia, es decir, "el conocimiento con conocimiento" .O también -aunque en principio no parece lo mismo- el darse cuenta de algo. Por esta razón, no tiene sentido distinguir entre conciencia y consciencia, cómo si aquélla fuera "la cosa" y ésta su actividad.

Hay dos tipos de conciencia: la conciencia de un objeto o conciencia directa, y la conciencia de un proceso mental, o conciencia refleja. El "darse cuenta" (la conciencia) no es un proceso distinto de los demás procesos mentales y que se sobreañada a ellos, sino una cualidad que los acompaña.

CARÁCTER REPRESENTACIONAL

Se suele insistir en el carácter representacional de la mente: un proceso mental es siempre un re-presentarse un objeto. El objeto no está presente en la mente en sí mismo o "en persona", sino sólo representado.

La tesis más simplificadora afirma que las representaciones mentales son exclusivamente simbólicas, es decir, de tipo linguítico. Por supuesto, el mentalés -que también es semántico, es decir, de significados- es distinto del lenguaje ordinario con el que nos comunicamos unos con otros. Esta tesis establece un claro paralelismo entre la mente y el ordenador.

Algo parecido sucedería con las mentes humanas: pensamos conscientemente y nos comunicamos con los demás en lenguaje ordinario, pero nada tendría de extraño que la mente manejara lenguajes simbólicos más comprimidos (el mentalés), que luego traduciría al lenguaje ordinario.

Las representaciones mentales no son exclusivamente simbólicas, sino que poseen, por decirlo de alguna manera, diversos formatos. Existen otras formas de representación que son "icónicas" o "pictoriales" y tienen carácter espacial: imágenes, esquemas, prototipos, etc.

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La estructura de la mente.

Teorías Clásicas

1.La teoría de las facultades del alma. Si el alma es concebida como una substancia espiritual, necesariamente es simple e indivisible: no tiene "partes", la experiencia descubre tal diversidad de operaciones anímicas, que eso conduce a afirmar que el alma posee también diversos poderes o potencialidades a los que llamó "facultades".

Pero existe un acuerdo unánime en afirmar que se encuentran jerarquerizadas: hay facultades superiores y facultades inferiores. El hombre es cuerpo y alma, como diría Descartes: "Un cuerpo dentro de un alma".

2.La teoría asociacionista. En el siglo XVIII un filósofo inglés -Hume- formuló la otra teoría clásica: el asociacionismo. Hume quiso fundar una "filosofía natural" de la mente: la mente no es sino un conjunto de ideas que se enlazan entre sí según las leyes de asociación de ideas. No hay alma, no hay facultades; la mente carece de toda estructura.

Para la primera concepción, la mente es eminentemente activa; para la segunda, sólo receptiva, pasiva.

Teorías actuales

En un ordenador se distingue: 1) la máquina física (hardware) y 2) los programas (software), los cuales procesan 3) la información. En el ser humano tenemos algo parecido. 1) el cerebro (hardware); 2) las estructuras mentales (software), y 3) la información. Siendo esto así, nos podemos plantear los siguientes problemas:

1.º El cerebro: ¿trabaja como un todo indiferenciado, o está estructurado en módulos y/o redes?

2º. Si existen estructuras mentales, ¿son construidas por la mente o son innatas?

¿Construstivismo o Innatismo?

1º Constructivismo. Es la doctrina de J.Piaget: todas las estructuras cognoscitivas y todos los contenidos del conocimiento son construidos por el sujeto en relación con el medio ambiente.

No hay estructuras innatas; toda estructura supone una construcción. Todas estas construcciones se remontan paso a paso a estructuras anteriores que nos remiten finalmente al problema biológico.

El bebé al nacer cuenta con sus órganos sensoriales, a partir de ahí tendrá que realizar -en intercambio con el ambiente que le rodea- la gran hazaña de construir todas las estructuras y contenidos del conocimiento.

2º Innatismo. Chomsky, la conclusión parece evidente: "Se puede afirmar que los seres humanos están dotados, de modo innato, de un sistema de organización intelectual que podríamos denominar (estado inicial) del entendimiento".

La mente, pues, posee estructuras innatas, programaciones transmitidas genéticamente que se activan en contacto con el medio ambiente. No son aprendidas o construidas por el sujeto.

Chomsky estudió las estructuras innatas del lenguaje, llegando a la conclusión de que éstas -a las cuales llamó "universales lingüisticos" de una "gramática universal"- son las mismas para toda la especie humana y que todas las lenguas se basan en la misma gramática universal.

La mente humana posee, pues, también un sistema de conceptos innatos que le permiten categorizar las cosas del mundo. Chomsky reconoce que recupera la teoría de las "ideas innatas" de Descartes.

¿Constructivismo o Innatismo?

No son teorías en sí mismas irreconciliables. Ambas exigen que se admita la existencia de estructuras mentales; y el que algunas de ellas sean innatas no impide pensar que otras puedan haber sido contruidas por el sujeto.

¿Modularidad o Conexionismo?

1. Modularidad. La tesis de la "modularidad de la mente", difundida por J. Fodor, dice que el cerebro se compone de "módulos" independientes y "sistemas centrales".

El cerebro hay que compararlo con una enorme cantidad de ordenadores independientes entre sí que envían datos a un ordenador central. Los módulos cerebrales son conjuntos de neuronas fuertemente interconectadas entre sí, con una localización anatómica precisa y con una función específica. Según Fodor, las principales carácteristicas de los módulos son las siguientes:

1. Son específicos de dominio. Es decir, hay un módulo para cada tarea específica.

2. Son automáticos.

3. Son rápidos.

4. Se encuentran encapsulados. Funcionan con independencia de los demás módulos y de los conocimientos del sistema central.

Los "sistemas centrales", examinan simultáneamente las representaciones que suministran los distintos sitemas de entrada y la información almacenada en la memória, elaboran la hipótesis más probable acerca del estado de cosas de la realidad.

En resumidas cuentas, los sistemas centrales corresponden a la conciencia humana, y lo que llega a ella es el resultado del trabajo sectorial de los módulos cerebrales.

2. Conexionismo. Ha nacido del intento de superar una de las más graves deficiencias de los ordenadores clásicos. Éstos se han mostrado extremadamente lentos e imprecisos en tareas en las que el cerebro humano muestra una desconcertante rapidez y seguridad. Los modelos conexionistas o modelos PDP;

1) Procesamiento en paralelo. Los ordenadores corrientes son seriales, es decir, realizan las operaciones una tras otra. Resulta que otras tareas las realiza el crebro funcinando en paralelo. Envía al mismo tiempo casi un millón de elementos distintos, y el cerebro los procesa simultáneamente, de golpe.

2) Las representaciones en el cerebro no tienen carácter local, sino que se encuentran distribuidas en redes de neuronas.

El ordenador clásico es una máquina superpuntillosa: el más mínimo error en una sentencia de programación, el ordenador no la reconoce. En cambio la mente humana funciona el "poco más o menos". La red de neuronas es probabilística y establece analogías. Las ventajas son evidentes, que la pérdida de algunas neuronas pueda resultar irrelevante.

¿Modularidad o Conexionismo?

El modelo PDP se opone, pues, a la existencia de módulos encapsulados y especializados; y propone una arquitecura más difusa y "distribuida", en la que las redes neuronales son abiertas y flexibles.

Las redes de neuronas pueden aprender, estableciendo nuevas conexines y salidas. Y quizá son resultado del aprendizaje. Importante diferencia con la teoría modular de Fodor, para quien los módulos son innatos.

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Alma y Cuerpo. Mente y Cerebro

Alma y Cuerpo

El problema del alma surge como respuesta a dos preguntas distintas y tiene dos tipos de respuestas:

1) Pregunta científica: ¿Que mueve los cuerpos?

2) Pregunta escatológica: ¿Cuál es el destino del ser humano?

Las respuestas son: el monismo y el dualismo. Ambas tienen en común el investigar acerca de la esencia de las substancias, es decir, acerca de lo que las cosas son en sí mismas. Si se afirma que no hay más que un tipo de substancias, tenemos el monismo; si se afirma que hay dos tipos irreductibles, el dualismo.

Monismo

En su versión más antigua, el monismo fue un materialismo. ¿Que mueve los cuerpos? Caben dos posibilidades: o la materia es de por sí inerte, y entonces hay que imaginar que "algo" mueve los cuerpos, o la materia está dotada de automovimiento.

Demócrito; todo se compone de partículas materiales indivisibles que se mueven espontáneamente en el vacío. ¿Qué mueve el cuerpo humano? El "alma". Pero ésta es también un conjunto de átomos. No volvemos a encontrar doctrinas materialistas hasta los siglos XVIII con La Mettrie y XIX con Engels.

Se puede llamar acosmismo a la forma de monismo opuesto al materialismo: el que afirma que todo lo que realmente existe es espiritual. El cosmos material, por tanto, no existe: sólo es una representación de la mente.

Dualismo

Sin duda muere el cuerpo, pero hay algo en nosotros que pervive: el alma, que es un espíritu inmaterial. Hay, por tanto, dos tipos de substancias, los cuerpos y las almas.

Se trata de un problema metafísico, es decir, de una cuestión que no puede resolverse mediante procesos empirícos. En el siglo XVIII Kant, pareció demostrar que los problemas metafísicos pueden ser pensados, pero no pueden ser resueltos, que cuando la razón humana se interna en ellos, cae en contraindicaciones -"antinomias", son sólo objeto de creencia, no de conocimiento.

Mente y Cerebro

El problema que se plantea, la "filosofía de la mente" es: el de la relación entre los procesos mentales y los procesos físico cerebrales.

La creencia básica es que las conductas humanas se explican por la actividad mental de las personas, la cual es su causa (esta creencia se suele llamar "mentalismo"). La Psicología Popular supone, que los procesos físicos están en interacción con los procesos mentales. Éste es el problema que investiga la filosofía de la mente. Las más recientes teorías cognitivas:

1ª. Conductismo lógico. Cualquier proposición en que se haga referencia a un estado mental equivale a otra en la que tal referencia no existe. Los estados mentales pueden reducirse a disposiciones definibles en términos de conducta.

2ª. Teoría de la identidad. Su tesis es que (A 2) = (A 1), es decir, que los estados mentales son estados físicos, se trata de un reduccionismo.

Una segunda versión de la teoría de la identidad: el eliminitavismo. Ahora, los estados mentales no son reducidos, sino reemplazados, eliminados: sólo hay estados físicos.

3ª. El Funcionalismo. Acepta (A 1), (A 2) y (C); niega (B). Afirma que aunque los procesos mentales son producidos por procesos físicos, no se identifican con ellos y son capaces de producir (causalmente) conductas.

Una función es una operación causal que tiene un fin determinado. El meollo del funcinalismo consiste en: 1) distinguir entre operaciones funcionales y operaciones físicas, y 2) que los procesos mentales son operaciones funcionales.

Del modo que los procesos mentales -justamente por su carácter funcional- no se identifican con los procesos físicos, aunque sean producidos por éstos. Estos procesos, son procesos de un lenguaje del pensamiento. Los procesos mentales tienen carácter representacional y poseen carácter causal.

El emergentismo suele ser materialista, pero no es reduccionista, ya que las propiedades mentales son justamente emergentes, y por tanto no reducibles a propiedades físicas.