La Mascara del Poder, Luis Britto García

Literatura. Novela contemporánea. Política y gobierno. Conquistadores. Líderes de masas. Modernidad. Sociedad de poder. Ideologías. Situación actual

  • Enviado por: HONDONE
  • Idioma: castellano
  • País: Argentina Argentina
  • 9 páginas
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PLANTEO DEL TEMA

El autor en su obra plantea principalmente la instalación y existencia del poder dentro de la sociedad y en todos los aspectos que le infieren en su desarrollo a través de la historia.

Demuestra, también, claramente la forma en que el poder como culto de dominación y superioridad sobre el más débil, sobre el desprevenido o desinformado, se manifiesta. Esta manifestación además de estar representada en la política, la economía o el deporte, aparece también fuertemente representada en las ideologías.

Se afirma que el poder es creación pura del hombre individualmente, pero cuando estos hombres se juntan con otros que presentan características similares, el poder se concentra y se fortalece permitiendo la dominación sobre los demás.

El autor advierte al lector de todas las artimañas que tiene el poder para implantar cierto estado de incertidumbre en el hombre, propicio para su manipulación. Explica que la información de tipo individual y no solo la que se encuentra en los medios informáticos, es la que nos servirá para poder conocer y también predecir el comportamiento y dirección del poder, para que de esta forma podamos prevenirnos o en otros casos liberarnos de su dominio.

LA MÁSCARA DEL PODER

Descubrir lo oculto, lo camuflado en la naturaleza, puede ser considerado como una tarea pura de los filósofos, como así también de los poetas. Los griegos advirtieron que la naturaleza se esconde, la piedra se hunde en el océano, el agua corre debajo de ella. Los animales se camuflan para cazar, el hombre los imita en sus estrategias militares.

La metáfora que a menudo pone a prueba nuestra agudeza mental es el arte de captar una evidencia oculta. Los refranes acostumbran a jugar con una comparación y con un salto dialéctico, por lo que algo se trueca en lo contrario de sí mismo.

Descubrir lo oculto no es solo habilidad de los poetas, filósofos, niños o refraneros. También lo hace la economía quien anda a la caza de yacimientos sean tanto de minas, de petróleo, etcétera. Éstos están debajo de una capa que los oculta. La economía comenzó con la agricultura, es decir con el aprovechamiento de los frutos de las plantas. Pero esta economía va a exigir luego, la capacidad de distinguir entre la cáscara y el fruto, un juego entre el envoltorio y la semilla oculta. Esta agricultura va a combinar el conocimiento del tiempo en las diferentes épocas del año con el de las propiedades ocultas bajo la superficie de la tierra.

Luego en la economía de intercambio tienen valor los metales preciosos que pueden ser encontrados en la superficie de la tierra. Estos llaman nuestra atención debido a que no son opacos, de ellos mismos sale una luz inagotable que impide que pasen de alto a nuestra mirada.

Adam Smith sostiene que la economía moderna surge al descubrirse el principio del trabajo entendido éste como la capacidad de transformación que permite que todo cambie, que se eleven las ciudades, que el tren arrolle las llanuras y los medios de comunicación permitan anular las distancias.

EL HOMBRE ES UN ANIMAL ENMASCARADO

Nos damos cuenta que el hombre ah sustituido la cáscara del caracol o la de la tortuga por el vestido. El sombrero, la capa y la armadura son unas de las tantas cosas que nos emparentan con los crustáceos.

Igualmente la corteza o cáscara del hombre es más compleja que la del animal. Los humanos sustituimos el cuero por la superestructura mental. Mientras que el crustáceo produce la corteza para cubrir su debilidad y poder sobrevivir, el hombre por otro lado lo efectiviza mediante el sistema de medios de producción e ideas, no le basta con su metabolismo para poder sobrevivir. Es sabido que el hombre a lo largo de la historia ha sacrificado muchas vidas para poder defender sus ideas.

La ideología es comparable a la colmena de las abejas. En ésta cada abeja sobrevive como individuo gracias a un perfecto encasillamiento en el conjunto. Esto se ve reflejado en el caso de los hombres por la religión, las creencias, las costumbres, etcétera que hacen posible la existencia en grupo. A ésta dimensión se la denomina “mundo de la vida”. Diversos pensadores han interpretado el mundo de la religión y de los dioses como una objetivación alienación de la esencia humana, es decir, como un proceso de proyección de las propias fuerzas en un mundo superior al hombre, a esto se le suma el olvido de la subjetividad humana como origen de tales proyecciones. Acá el yo es el mirador desde donde el hombre contempla las propias imágenes.

Lo colectivo, así entendido, confiere la identidad, lo permanente y unificante del pueblo. Lo colectivo es a su vez el dique que delimita lo individual y le da consistencia, “todo fluye” (heráclito) pero el más fluido y fugaz de todos los flujos es la vida interior del individuo. Las pasiones rugen en el hombre como las olas lo hacen en el océano, siempre en medio de la incertidumbre: amar-odiar, soberbia-humildad, ira-atracción, etcétera. El ritmo de esto va a ser marcado por lo colectivo y el dique del inquieto corazón humano.

Las imágenes colectivas, en tanto se establecen como una realidad firme por encima del hombre, engendran el poder social. En épocas teocráticas el poder de lo colectivo se acepta sin vacilación, y es exhibido con gloria y majestad realizándose un culto al poder.

Las acuñaciones colectivas de la mente humana han sido decisivas en las guerras y conquistas históricas (El Imperio Romano, las guerras de religión, la conquista de América).

Hoy en día al respecto del poder sentimos vergüenza por un lado debido a nuestro pasado sangriento, por las batallas y conquistas del territorio.

Pero, por el otro, está difundida una teoría y una manera generalizada de pensar que entiende el poder como fuerza y sentido fundamental de la naturaleza y de la historia exhibiéndose una tónica de legitimación del poderío por sí mismo. El ciudadano normal no tiene nombre, aparece como un sumando en las dimensiones funcionales de nuestro sistema: tantos muertos en tal accidente, etcétera. El pequeño ciudadano que se queda solo es como un bárbaro fuera de las murallas de la ciudad.

La gran individualidad no es ahora el genio concentrado en sí mismo, sino el imán colector de partículas, P = MxL. Poder es igual a la masa multiplicada por la información.

EL PODER EN LA MODERNIDAD

La modernidad aspira al dominio de la naturaleza, pero rechaza las relaciones de dependencia y dominación entre los hombres. Los ideales básicos que prosperaron en esta época son: la supresión de la esclavitud y el derecho a la independencia de los pueblos, hay ciertas pautas destinadas a la supresión del dominio político. El parlamentarismo moderno nace en aras de la tendencia a suprimir las dimensiones irracionales y los arcanos del poder. Toda legitimación y justificación se transparenta en un razonamiento público, por eso todo lo que atañe a la esfera pública es característico de una burguesía que busca su emancipación por medio de la razón universal.

Hay modalidades diferentes en el disimulo y la manifestación del poder. Las democracias occidentales tienen una configuración unitaria que se desarrolla a través del proceso de la ilustración. Mediante ésta puede lograse una encarnación de la razón en el cuerpo social que debe ser articulada por la constitución, las leyes y el derecho.

Según la teoría de los ilustrados, el poder es una máscara que envuelve lo originario, oculta lo humano. El mimetismo de un político actual lo lleva a vestirse como las presas que quiere atraer a sus fauces políticas.

El antropocentrismo renacentista implica una apelación al hombre en su inmediatez: su razón, su voluntad, sus necesidades. La democracia es desenmascadora, no se ampara en teologías ni en ideologías, sino en conceptos e ideas.

LA IDENTIDAD COLECTIVA EN UNA SOCIEDAD QUE ABJURA PODER

El filósofo comentado entiende por religión del pueblo el conjunto de creencias, relatos y fiestas que fundan y vigorizan la vida colectiva de cada pueblo.

Hegel y Nietzsche aspiran a una vida popular que brote de un espíritu henchido y alegre. Para lograrlo propone crear una nueva mitología estética donde se unifiquen la verdad y la belleza, luego recurre a una apropiación filosófica del cristianismo y advierte que desconfía en todo momento de la vida comunitaria.

August Comte toma al catolicismo como pauta para la construcción de un nuevo cuerpo social en la época de la ciencia positivista. Para evitar que la sociedad se desmorone quiere dotarla de un nuevo principio orgánico. Sustituye los dogmas por las verdades científicas.

LAS IDEOLOGÍAS

Son el combinado de ciencia, ideas y estimulación de fuerzas vitales. Es el caso del comunismo, el nacionalsocialismo y el neocapitalismo.

EL comunismo y el nacionalsocialismo son ideologías y ocaso que experimentaron con las masas quienes presentan en nuestro siglo un verdadero problema. La masa arrolla todo lo diferente, individual, calificado y selecto. Quien no sea como todo el mundo corre el riesgo de ser eliminado. Las masas se han hecho indóciles frente a las minorías, no las obedecen, siguen, ni respetan.

Stalín y Hitler asumieron en el siglo XX la tarea de dirigir las masas, donde reinaba una indiferencia bastante generalizada frente a la vida de los partidos; muchos individuos sin vínculos sociales y se consideraban fracasados, condiciones propicias para la instauración de estas ideologías. Para la formación de éstas fueron piezas claves la interpretación unitaria de la historia, la suplantación de la persona individual por la del caudillo y la inmersión en un común torrente vital.

Los partidos y las democracias de la actualidad, es posible que sean continuadoras de ciertos rasgos fascistas. Por ejemplo, los partidos no se fortalecen mientras no encuentran un presidente que provoque la adhesión fuerte del respectivo público; hay espectáculos y programas que canalizan la emotividad de grandes masas, como ser el fútbol.

En un mundo en el que por principio nada obedece a principios permanentes, el individuo debe encontrar su propia orientación, su propio sistema de valores, un mundo donde la verdadera información sólo la tienen los privilegiados, los que hacen ellos mismos el mundo.

EL FINAL DE LAS IDEOLOGÍAS

En el período de posguerra se forja, en Europa un clima común que acentúa el primado de la libertad y dignidad humana junto al valor de la democracia, y progresa en el desarrollo de los derechos sociales. A la fe en una mejora del aspecto moral y cultural en los hombres, se oponía la experiencia de Auschwitz. También en el comunismo había un montón de hechos deslegitimantes. Esto provocó un desencanto del totalitarismo que luego produjo un repliegue en lo individual, lo que permite interpretarse el existencialismo de Sastre, el cual propone salvar la persona en el mundo de las masas y la organización.

Kart Popper y su lema “La sociedad abierta y sus enemigos” se oponía a toda concepción cerrada de la sociedad y abogaba porque las ciencias se extendieran en su totalidad también a la sociedad.

Frente a la idea de separar los límites entre la sociedad ideológica y la sociedad científica se desarrolló una crítica implacable. El enfrentamiento de las dos posiciones se esclarece al expresarse que la tecnología provee todo lo necesario para la falta de la libertad del hombre y demuestra la imposibilidad “técnica” de ser autónomo. Ya que ésta contribuye como sumisión al aparato técnico. La racionalidad tecnológica protege la legitimidad de la dominación y el producido de la razón permite el desarrollo de una sociedad racionalmente totalitaria.

En el liberalismo planteado por Haberlas el Estado está puesto en sentido que en un principio no ejerce ningún poder, tampoco necesita ninguna ideología enmascarante o legitimante del mismo, lo que no sucede en el neocapitalismo. En éste surge una ideología tecnocrática, la cual consiste en cubrir bajo capa de ciencia la renuncia a la actividad política. El estado patrocina el progreso científico lo cual implica una mejora humana. Ahora este acumulado crecimiento científico hace que el ciudadano común no tenga la información necesaria para participar en los grandes debates y decisiones, lo que hace que éste renuncie gustoso a intervenir siempre y cuando el gobierno le proporcione bienestar, lo que hace que sin lugar a duda se siga manteniendo la estructura de la dominación.

LA SITUACIÓN ACTUAL

Las grandes ideologías han sufrido un gran desgaste. La actualidad está caracterizada por una yuxtaposición de juegos lingüísticos donde se da un mundo abierto, caracterizado por un pluralismo radical. En este pluralismo se incluyen el mito del progreso, el liberalismo, el socialismo, un sistema que procede con cautela y que no impone nada, deja que prosperen las muchas modas. De esto se denota que existe una oposición a las economías dirigidas y también un intento de legitimación de la unidad económica mundial. La victoria del capitalismo corre el peligro de haber encontrado una solución tan amplia que permita al mismo tiempo caer nuevamente en otro problema. Éste es, la tarea de otorgar las necesidades mínimas como la educación, el desempleo y la jubilación. Pero el Estado social ha caído en manos de camarillas que manejan los partidos y los ingentes recursos recaudados volviéndose contra la intención originaria de libertad, autonomía y participación política de los individuos.

En el sistema tecnocrático se da una situación en la cual lo que hoy tiene vigencia (valores, virtudes, creencias), mañana cae en el olvido.

El factor emotivo de la identidad es remplazado mediante la diversión organizada estructurando a la comunidad mediante una sucesión de espectáculos.

El dominio de la tecnocracia continúa aún vigente bajo la figura del “gran sueño americano”, la perfección del sistema impuesto y emulado por el resto del mundo. Éste mundo cotidiano, hoy está dominado por la información que la prensa y la televisión transmiten. Por más que “el mundo de la vida” sea una expresión de moda, a penas hay distancia entre éste y el sistema técnico. Su “colonización” es casi completa.

La idea democrática de suprimir el poder, en la actualidad no causa efecto alguno, este poder no se oculta ya bajo ninguna máscara, se muestra libremente y alcanza cotas insuperables.

Las teorías filosóficas coinciden hoy en que la modernidad ha desarrollado una forma de dominación técnica que encierra la vida en su duro caparazón y le dificulta la salida hacia fuera, hacia un mundo diferente.

Lo refinado de la ideología moderna está en ser máscara de la máscara, en no dejar entrever que haya nada enmascarado.

CONCLUSIÓN

El autor concluye su obra afirmando la existencia del hecho de que el poder busca figuras mentales para embellecerse. Los enlaces del poder con la belleza muchas veces son fugaces. En otro sentido, el autor expresa que el poder es una máscara utilizada por los hombres, quienes siempre quieren ser totales en el ejercicio de su poder y nunca alcanzan lo absoluto. Es una expresión de la impotencia de los seres finitos, que sienten en lo más hondo la necesidad de conservarse. Huye del abismo y abre los abismos del hombre. Hoy se ha convertido en un auténtico frenesí en todos los niveles de la sociedad humana de nuestro tiempo. El duro y rígido caparazón a través del cual se manifiesta, es como la máscara de un temblor, de un drama escondido en el interior de la naturaleza humana.

OPINIÓN PERSONAL

Bajo mi punto de vista, nos encontramos frente a un texto muy rico en objetividad, es muy claro en lo que se refiere al respecto y por sobre todas las cosas, es un texto muy interesente.

No solo confirma y está de acuerdo con la mayoría de mis ideales y principios respecto a los temas planteados, sino también, refleja lo que un ciudadano común afronta al cruzar la puerta de su casa, al tener contacto con nuestra realidad circundante. Esto le imprime, verdaderamente, un impacto dentro de la conciencia de todos, o por lo menos, dentro de la mía.

Es muy claro el manejo que se hace de la información recopilada, y lo más confortable es que este manejo se efectúa para poner en evidencia una realidad que existió desde el comienzo de la humanidad y que parece no tener planes ni apuro alguno para su retirada. Lejos de ser un texto tendencioso ni mucho menos ideológico, corresponde en gratitud a su mensaje inapagable una calificación excelente.