La mansión de los abismos; Joan Manuel Gisbert

Literatura española contemporánea siglo XX. Narrativa. Novela fantástica. Argumento. Personajes. Misterio

  • Enviado por: Sheyrat
  • Idioma: castellano
  • País: España España
  • 12 páginas
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Personajes

THÉODORE BERTRAND:

Este es el personaje principal de la novela, tienen la función de sujeto.

Théodore Bertrand es un hombre con un pasado oscuro y diferente, difícil de entender, es un hombre rico pero desgraciado que sufre las consecuencias de algo misterioso y más para su desgracia es acusado de asesinato. A causa de su pasado se ve obligado a cambiar su identidad y al principio de la novela se llama Clément de Brienne.

En la novela el personaje es tan oculto y distante que no sabes si es el asesino o no, es un hombre reservado que oculta algo pero que no te lo deja adivinar hasta el final. Todo da a pensar que él es el asesino pero no entiendes cual es el motivo que le lleva a hacerlo. Por lo tanto, no se nos da de él un retrato directo; sino que vamos descubriendo cómo es y el porqué de su forma de actuar.

Por esto el personaje sufre cambios, sufre mutaciones en el discurso de la novela, con lo cual Théodore Bertrand es un personaje actor.

Su nombre es este porque la novela transcurre en Francia, y el autor da este nombre al personaje para dar más credibilidad a la novela.

El lenguaje es un lenguaje de variedad diastrático porque el personaje pertenece a una clase social elevada y utiliza un lenguaje muy educado, además también esa educación al hablar con las mujeres es debido a la época en que se desenvuelve, al principio del siglo XX.

GUNDULA ERFUT

Gundula Erfut es una joven que llega a Paris después de que muera toda su familia en Alemania. Es una persona solitaria que pasa desapercibida en la gran ciudad del amor, es una persona más en aquella ciudad menos para Théodore, que pronto se fija en ella al descubrir unas cualidades que la hacen especial para ser capaz de ayudarle a salvar a tres mujeres que viven atrapadas en un lugar irreal y tras varios encuentros la convence para que se case con él.

Esto demuestra que Gundula es una persona confiada que en el rol de la novela juega dos papeles, el de auxiliar del sujeto y de auxiliar del opositor, el porqué es muy sencillo, Gundula en un primer momento y sin que ella tenga conocimiento de ello, tiene que ayudar a Théodore a llevar a cabo un acontecimiento casi mágico, y por otra parte cuando ella intenta huir los agentes de policía la obligan a ayudarles a capturar a Théodore.

El personaje de Gundula sufre pequeños cambios de personalidad, pero apenas significativos, por eso para mi es un personaje tipo, pues los cambios que sufre son de pasar a ser confiada a ser algo más precavida. Pero en esencia, Gundula es la misma en toda la novela.

Su lenguaje, acorde con la época y su clase social, es también muy educado y respetuoso. Sobretodo también en su manera de hablar con Théodore se nota que estamos en otra época pues hay una sumisión y un estar de acuerdo con todo lo que le dice a su falso marido.

GENEVIÈVE

Geneviève es la mayordoma de Théodore Bertrand, ella hace creer que es sordomuda cuando puede hablar perfectamente, pero hace creer que es sordomuda porque siempre lo había sido hasta que entró en la habitación del espacio vivo. Geneviève es una anciana que siempre ha estado al servicio de la familia Bertrand, por eso ayuda a Bertrand en todo.

Ella en la trama de la novela desempeña la función de auxiliar del sujeto, que en este caso es Théodore. Es un actor tipo.

TRUILLET

Es el jefe de la Brigada Especial de Homicidios de París que dirige la misión para capturar a Théodore. Truillet como tiene que ser un hombre de su status es un hombre serio y disciplinado en su trabajo; parece tener una obsesión casi personal por inculpar a Théodore. Truillet hace la función de opositor.

LECOUVREUR

Su función es más que nada de auxiliar del sujeto, aunque más tarde se arrepienta. Lecouvreur es un ilusionista que se deja convencer por Théodore, primero, para encontrar a una mujer con unas cualidades especiales que en estado de hipnosis fuera capaz de abrir una caja negra incapaz de abrirse, como es Gundula, y segundo, para hacerse pasar como sacerdote, el padre Jacques Garnier, para llevar a cabo una falsa boda entre Théodore y Gundula.

MATHILDE

Es una vieja mujer loca que siempre va borracha y que tiene un fuerte rencor y un fuerte odio contra Théodore. Ese odio y ese rencor le llevan a una venganza contra él, ella es quien quema la “Vieille Maison”. Ella aun sin saberlo es un auxiliar del opositor.

LOUIS FÉBLOUIN

Joven redactor del Journal de Dunquerke interesado en la historia de Théodore, durante toda la novela su única preocupación es conseguir detalles sobre el presunto asesino y lo que quiere es averiguar toda la verdad, aunque ello implique tener que ocultarse de la policía. Finalmente, Louis obtiene lo que tanto busca una entrevista con Théodore de toda la verdadera historia.

THOMAS, FIX, MARAIS, TARDIER, DELUMEUAU, DUBOIS, CONDORCET… Son algunos de los hombres de Truillet, que también actúan en la misión de inculpar a Théodore.

HAMON. Es un habitante de Rochers que seguido de algunos vecinos más pretende inútilmente aprisionar y apalear a Théodore.

GERTRUD. La primera esposa de Théodore que murió a los pocos meses de la boda, a causa de unas fiebres.

MARLENE Y FRIDDA. Marlene fue su segunda esposa, que lo buscó más que nada para poder tener acceso a la habitación del espacio vivo y se quedó ahí atrapada, luego pasó a llamarse Anna. Fridda es una amiga de Marlene que tuvo que ir a la Vieille Maison para ayudar a Marlene; pero ella también quedó atrapada.

CARLA. La tercera esposa y a la que más quiso Théodore, pero también se le fue arrebatada por el espacio vivo.

ERIC BERTRAND. Era el tío de Théodore, un magnífico arquitecto y quien construyó la Vieille Maison con aquel puente de unión entre la vida y la muerte, el espacio vivo.

Théodore salvar a las mujeres policía

AUX. AUX

Gundula Gundula

Geneviève Mathilde

Lecouvreur

Espacio

La novela transcurre en la Vieille Maison, situada en la ciudad de Rocher (Francia).

También al comienzo de la novela los dos personajes principales: Théodore y Gundula se encuentran en Paris, pero no están allí mucho tiempo y pronto dejan atrás la ciudad del amor para trasladarse a la Vieille Maison.

La Vieille Maison no es solo una gran casa, sino, que también es una gran finca con árboles, un parque, un camino y hasta un viejo faro que ya no funciona y que tiene dos habitaciones, en una de ellas es donde pasa Gundula las primeras noches.

El lugar más importante de la Vieille Maison es sin duda la cámara del espacio vivo; para acceder a él hay que saber el secreto de la casa, pues no es una cavidad oculta corriente que se distinga a simple vista, de hecho se habían hecho varias investigaciones y nunca nadie había encontrado habitaciones ocultas, pero porque para acceder al espacio vivo se tienen que seguir una serie de pasos, mirar fijamente el cruce de dos pasillos y luego sin una explicación lógica el cruce que parecía convexo se convertía en cóncavo. En esa habitación se encuentra el mayor secreto de la novela y lo que pone tanto misterio a la cosa, el espacio vivo es algo difícil de explicar es como un puente de unión entre la vida y la muerte que crece por momentos en esferas, donde el tiempo transcurre muy lentamente y que te deja fascinado de tal manera que te atrapa. Hay una gran sensación de paz, es maravilloso. Allí es donde están atrapadas la tres mujeres supuestamente asesinadas por Théodore y donde queda atrapada Gundula.

El espacio juega un papel muy importante pues da a la novela el aire de misterio que se busca, en verdad se podría decir que la mansión es casi como un personaje más, casi con vida propia.

Tiempo

La mansión de los abismos es una novela que transcurre en el verano de la Francia del principio de siglo, exactamente en 1914; muy poco antes de que estallara la Primera Guerra Mundial.

El tiempo de la novela se presenta desordenado.

En un principio Eric Bertrand, gran arquitecto y tío de Théodore Bertrand construyó la Vieille Maison, su obra cumbre; al morir dejó como heredero de su fortuna a Théodore que por aquel entonces era un joven adolescente, la madre de Théodore quedó como albacea de aquella fortuna hasta que el joven tuviera los 30 años de edad. Los dos, madre e hijo, decidieron trasladarse rápidamente a la Vieille Maison que por su abandono estaba en bastante mal estado; la madre de Théodore decidió ponerse a arreglar todo aquello, pero un día, mientras lo hacía, descubrió entre los papelorios del arquitecto algo que no le gusto nada, algo misterioso relacionado con la casa. Y desde ese momento no desistió en su empeño de abandonar inmediatamente aquella casa, sin apenas darle explicaciones a su hijo, tan solo le hizo jurar que cuando cumpliera 30 años vendería la casa, Theódore se lo juró. Y se casó con Gertrud, pero que murió a los pocos meses de la boda a causa de una fiebresm, Théodore lo pasó muy mal pero lo superó.

Pero efectivamente, cuando alcanzó la edad en la que era el verdadero dueño de toda la fortuna su madre ya había muerto e incumpliendo aquel juramento se fue a vivir a la mansión, llevandose a Genevievè como mayordoma, sin encontrar nada extraño en aquella casa. Théodore alternaba su vida en la casa con viajes, y en uno de aquellos viajes conoció a Marlene, su segunda mujer. Ella pronto demostró un peculiar interés por la Vieille Maison y reconoció haber hablado con Eric Bertrand sobre ella; su interés la llevó a deambular día y noche por la casa, y poco después descubrió los espacios desconocidos de la casa y el singular modo de entrar en ellos. Marlene no dudó en entrar en aquel lugar, no antes sin decirle que ella se encerraría, pero dejaría la llave debajo de la puerta y si pasados tres días no volvía, que él volviera a la antesala, la llamara, pero que no abriera la puerta. Pasados los tres días ella no volvió y lo que Marlene le dijo con una voz desfigurada fue que trajera a Fridda, una mujer austriaca que ella conocía, porque por ella misma no podía salir. Con todo esto y sin entender nada de lo que estaba pasando, Théodore se fue a buscar a la tal Fridda y llevarla a la Vieille Maison. Una vez allí para justificarse ante la servidumbre se le ocurrió decir que iba a casarse con Fridda porque Marlene le había abandonado. Fridda quiso reunirse con Marlene de inmediato y después de unos días le dijo a través de la gran puerta de la antesala que las dos iban a volver, pero que se olvidara de ellas porque Marlene ya no era la misma. Pasado un tiempo, llegó una forastera que pidió acogida en la mansión, cuando Théodore la vio no dudo un momento de que se trataba de Marlene, aunque estaba muy cambiada y le dijo que ya no se llamaba Marlene, sino Anna , y que había vuelto porque Fridda aun se encontraba dentro. Entonces Théodore tuvo que anular el matrimonio con Marlene para casarse con Anna, que había sido Marlene. Un tiempo después desapareció de nuevo al encuentro con Fridda, Théodore espero a que Anna volviera, pero quien lo hizo fue Fridda, aunque muy cambiada, que le explico aquello que estaban viviendo, que querían que quedara libre de todo aquello y que siguiera con su vida; mientras ellas seguirían con su aventura y saldrían y entrarían por un tunel de salida que tenía la casa. Pero Théodore no pudo evitar que para la servidumbre aquella fuese la cuarta desaparición misteriosa y así empezó el rumor de que él era un asesino de mujeres.

Un buen día, Geneviève entró en el lugar secreto y cuando volvió podía hablar y oír perfectamente, esto no tendría la mayor importancia si Geneviève no hubiese sido sordomuda desde nacimiento. Tras esto, Théodore decidió reemprender sus viajes y fue en uno de ellos donde conoció a Carla, su verdadero amor, y con quien se casó de nuevo. Él no quería que Carla tuviera la menor información sobre el secreto de la Vieille Maison, ni siquiera quiso llevarla allí, pero fue inevitable y una vez allí Carla no tardo demasiado en penetrar en la cámara del espacio vivo. Théodore estaba hundido y Geneviève se prestó a ayudarle, y de nuevo entró en la cámara; al salir, llevaba una caja negra en las manos y le dijo a Théodore que Carla quería continuar dentro, pero que había un problema y es que el espacio vivo crecía cada vez más y se habían quedado atrapadas. Geneviève le continuó diciendo que lo que ellas querían era que buscara a una mujer para ayudarlas, esa mujer tenia que ser capaz en estado hipnótico de abrir aquella caja negra y comprender que alguien la esperaba en un lugar desconocido, luego esa mujer tendría que ir allí sin saber lo que debe hacer y conocer la puerta que esconde el espacio vivo, pero tener prohibido entrar aunque se le dejaría la llave y hacerle creer que estaba sola. Sin la ayuda de esa mujer ellas no podrían salir de allí.

Théodore sufrió entonces una investigación judicial a causa de la desaparición de Carla, se le acusaba de habar asesinado a seis mujeres, afortunadamente y a causa de falta de pruebas salió airoso del caso. Pero en Rochers era ya considerado un asesino y el odio entre los vecinos de la localidad contra él no pudo evitar escamparse.

Al pasar todo, se fue en busca de la mujer que pudiera reunir

aquellas condiciones y con la ayuda de un mago, Lecouvreur, descubrió a Gundula. Él se le presento bajo el nombre de Clément de Brienne y poco a poco convenció a Gundula, aunque apenas la conocía, para que se fuera con él y se casaran. Gundula tras varios encuentros aceptó, pues estaba sola en Paris y nada le ataba a quedarse allí, aunque había algo misterioso en aquel hombre. Días más tarde, los dos se fueron de París en dirección a la Vieille Maison y él le dijo su verdadero nombre.

Allí los habitantes de Rochers, la misma noche en que la pareja llegó de París, no tardaron en enterarse que el dueño de la Vieille Maison había vuelto, la indiganación y el odio se respiraba en la taberna del pueblo; mientras Gundula estaba, se podría decir, casi prisionera en el faro bajo la atenta vigilancia de Geneviève. Gundula pronto empezó a sospechar de que algo extraño iba a ocurrir, de que Théodore era un hombre peligroso. Mientras, fuera de la mansión, los agentes de policía dirigidos por Truillet tenían vigilada la casa, vigilaban cada movimiento que allí dentro se producía, querían esta vez encontrar las pruebas necesarias para demostrar que Théodore era un asesino. Y no solo estos vigilaban los movimientos de Théodore, sino que también Louis, el cronista, estaba atento a los acontecimientos.

Al día siguiente, Théodore siguió con cortejando a Gundula y le presento al padre Jacques Garnier, quien iba a llevar a cabo la ceremonia de la boda. Gundula pensó que este hombre le ayudaría a comprender el oculto pasado de Théodore, puesto que él se negaba a contarselo, pero el padre Garnier le contó exactamente lo que Théodore quiso que le contara, que había tenido seis mujeres. Mientras tanto, fuera de la mansión, los policias seguían atentos los hechos, y descubrieron que el padre Garnier no era un sacerdote, era un impostor que estaba actuando. A Gundula no le tardó en instalarse en su mente que el padre Garnier no era un verdadero sacerdote y el hecho de que Théodore hubiese tenido seis mujeres que le habían abandonado era más que suficiente para que Gundula se sintiese incómoda y asustada. Por eso después de la cena y cuando estaba ya en el faro pensó en huir, pero la vigilancia de Geneviève era amenazadora, pero entonces apareció en el faro un mujer, Matilde, quien se puso a discutir con Geneviève, y Gundula no desaprovechó el momento de huir. Cuando Gundula llegó por fin a saltar la valla y se sentía ya a salvo, fue aprisionada por los policias, Truillet le contó lo que estaban haciendo ahí y fue literalmente obligada por Truillet a entrar de nuevo en la mansión y simular que no sabía nada y por supuesto volvió al faro. La pelea entre Mathilde y Geneviève acabó con Geneviève herida, pero cuando Mathilde quiso salir también la cogieron los policias, le golpearon con una piedra y la llevaron junto con Geneviève cerca de los acantilados. Cuando Théodore vió la puerta del faro abierta se imaginó que Gundula había escapado y fue corriendo hacía allá, pero al ver que Gundula estaba en un profundo sueño, se preocupó entonces por la mayordoma y entonces descubrió a las dos mujeres, llevó a Genenviève al faro y a Mathilde la llevó al cobertizo, la ató y la amordazó.

Al día siguiente, ´Théodore le mostró a Gundula el extraño pasadizo secreto que conducía al espacio vivo y su peculiar manera de acceso y le prohibió abrir aquella gran puerta; por la tarde fue cuando tuvo lugar la falsa ceremonia de unión entre Théodore y Gundula, Gundula logró disimular todo lo que sabía y descubrió entonces que el padre Garnier no era otro que el mago Lecouvreur. Lo que no supo Gundula, fue que mientras se estaba celebrando la boda, fue llevada de nuevo al estado de hipnosis por el ilusionista y dijo que esa misma noche se reuniría con ellas. Mientras, fuera, los policías seguían vigilando. Después de la ceremonia Lecouvreur se fue, y cuando ya era de noche y los cónyuges se disponían a instalarse en la alcoba, llamaron al timbre de la puerta y Théodore bajo a abrir, Gundula distinguió voces y poco después subió Théodore de nuevo para decirle que él debía marcharse de la casa. Lo que ellos no sabían es que dentro de la casa había varios hombres de Truillet y lo que también ignoraba Gundula era que Théodore había llamado él al timbre y había mantenido una conversación él solo. Gundula creyéndose sola, sin saber que Théodore estaba escondido entre la arboleda, siguió el camino que llevaba a la salida, pero al llegar, movida por alguna poderosa razón volvió hacia la casa. Una vez dentro, Gundula sin saber por que entró en el pasadizo secreto y una vez dentro no pudo resistirse a entrar dentro del espacio vivo; se cumplía así todo aquello que debía pasar.

Mientras tanto, unos vecinos del pueblo, Hamon y algunos más, merodeaban por allí con la intención de agarrar a Théodore y hacerle pagar todo lo que había hecho; Louis seguía en su puesto de vigilancia a la espera de hechos, cuando vio salir por un túnel a Lecouvreur; Lecouvreur le contó lo sucedido y arrepentido decidieron entrar de nuevo a salvar a Gundula; los policías se acabaron de dar cuenta que el verdadero peligro estaba en la casa; Mathilde se había desatado y escapado del cobertizo; y Théodore había entrado en la casa y se introdujo en el acceso secreto y le cerró la puerta a Gundula, sin que ella se diera cuenta.

Entonces Truillet y sus hombres empezaron la busca de Théodore en el interior de la casa y del pasadizo secreto, pero no lo podían encontrar; Hamon y sus secuaces estaban golpeando una puerta del tunel, tras haber oído a Louis y a Lecouvreur allí dentro; Théodore tras oír los golpes y los pasos, decidió salir de la estancia secreta, pero al salir fue detenido inmediatamente por los policías y llevado al baño para ser interrogado, pero él se negó a responder; Louis y Lecouvreur llegaron entonces delante de la gran puerta secreta y llamaron a Gundula, pero ella ya no era capaz de responder. Lo que nadie sabía era que Mathilde estaba libre y que había conseguido, sin ser vista, entrar en la casa, abrir todo el gas de la mansión y provocar fuego en la planta baja que no tardaría en propagarse. Cuando todos se dieron cuenta, la idea de Truillet fue tirar a Théodore por la ventana, pero como creían que el falso sacerdote era el culpable de aquel incendio se fue a buscarle y al volver al baño descubrió que Bertrand ya no estaba. Théodore no estaba porque Louis se le había llevado y habían escapado juntos.

La casa ardía en llamas, todos habían tenido que desalojar la mansión. Los policías habían detenido a Lecouvreur, a Geneviève e incluso a la pandillita de Hamon, pero Truillet seguía buscando a Théodore. Théodore se encontraba con Louis en una cueva que estaba en el acantilado, allí Louis consiguió que Bertrand le contara la historia de su vida, la historia de las extrañas desapariciones y descubrió así que Théodore no era el terrible asesino que se creía. Entones apareció Truillet en la cueva dispuesto a arrestarle, pero no lo consiguió, pues Théodore prefirió arrojarse por el acantilado y quitarse así la vida, pues todo estaba ya perdido; la casa era ya ceniza.

Gundula se reunió con las otras tres mujeres, y allí quedaron las tres atrapadas al derrumbarse la única salida que tenían, mientras aquel espacio seguía creciendo hasta que alguien en el futuro pueda producir de nuevo la conexión entre aquella dimensión y la vida.

Después de esto,Lecouvreur y Geneviève fueron sometidos a extensos interrogatorios, que no bastaron para poder acusar a Théodore Bertrand de la desaparición de aquellas mujeres, pues tras el incendio, la policía no hayó entre las cenizas ninguna muestra de cadáveres.

Acción

S.1. Salvar a las mujeres

Conocer a Ir a la Conocer la Tener Creerse Entrar Salvar

Théodore Vieille existencia del prohibida sola en en el a las

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ASPECTUALIZACIÓN

La novela se cuenta en tercera persona y el narrador sabe más que los personajes, él sabe los pasos de todos los personajes y cómo piensan y el pasado, lo sabe todo; por tanto el narrador es omnisciente y hay en la novela un dominio.

Temporalización

El tiempo de la novela abarca unos cuantos días, a lo mejor semanas, pero no se sabe exactamente.

La novela se divide en tres partes bien diferenciadas: 1ª La seducción; 2ª El acoso; 3º La devastación. Cada una de estas partes está dividida en capítulos, la 1º parte con 6 capítulos, la 2ª parte con 9 capítulos y la 3º parte con 5 capítulos, en total 20 capítulos.

También hay un epílogo. Con lo cual la novela tiene un total de 275 páginas. Pero es amena y hay agilidad al leer, se hace corta y nada pesada, pues enseguida te engancha ese misterio y te hace seguir leyendo.

MODALIZACIÓN

Sin duda predomina la acción, por tanto la narración.

Resumen

La mansión de los abismos trata de una mujer que sin ella saberlo debe salvar a otras mujeres que están atrapadas, pero ellas están en otra dimensión, ni vivas ni muertas, existen solo en su realidad del espacio vivo.

La novela cuenta una emocionante historia llena de enigmas, misterios y secretos que no llegas a descubrir hasta el final.

La historia de una enigamática casa, la Vieille Maison,llena de secretos que llevan al protagonista, Théodore Bertrand a hacer muchas cosas.

Théodore encuentra a Gundula y no tarda en pedirle que se vaya a vivir con él a la Vieille Maison, en Rochers. Allí Bertrand tiene la fama de ser un asesino en serie, se le acusa de haber matado a seis mujeres y aunque Gundula no sabe nada, sospecha que Théodore esconde algo en su pasado. Gundula siempre vigilada por Geneviève intenta la huida y una noche lo consigue, pero al llegar fuera de la finca, la policía que tiene rodeada la mansión le obliga a entrar de nuevo en la mansión, pues ellos necesitan una prueba para culpar al presunto asesino y suponen que él está dispuesto a matarla.

Al día siguiente, en la casa se lleva a cabo una falsa boda, llevada a cabo por un falso sacerdote que en verdad es un mago entre Gundula y Théodore, después de la boda él le enseña a ella un extraño pasadizo, que da a una antesala con una gran puerta cerrada, y su peculiar manera de entrar y le prohíbe entrar en la gran puerta. Pero por la noche, cuando Gundula se creía sola en la casa, movida por un extraño impulso, abre la gran puerta y entra en el espacio vivo, un mundo a parte, algo maravilloso que crece en esferas y donde el tiempo transcurre muy lentamente, allí dentro Gundula nota la presencia de más mujeres, pero no físicamente, sino en un estado que no es vida, ni muerte. Las mujeres le dicen que ella ya no tiene nada que hacer allí, que lo que tenía que hacer ya no sirve de nada, que se vaya; pero Gundula está tan fascinada que se queda allí dentro y cuando se da cuenta está atrapada.

Mientras tanto, los policías que quieren capturar a Théodore encuentran muchas dificultades, pues tras capturarlo, la mansión empieza a arder en llamas y Théodore escapa con un periodista al que le cuenta toda su vida y su manera de actuar y todo lo que allí ha pasado esa noche, pero la policía le encuentra y Théodore decide quitarse la vida.

En definitiva, un novela llena de sensaciones y misterios.

SU

OB

OP