La malaria

Paludismo. Enfermedades parasitarias. Parásitos. Vacuna. Mosquito Anopheles. Vacunación

  • Enviado por: Jamespadrub
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NOTA:Este trabajo ha sido realizado únicamente a partir de la asistencia a una conferencia del señor Manuel Elkin Patarroyo (descubridor de la vacuna de la malaria) en el Auditorio de Cornellá (Barcelona) en noviembre del 2000

Cada año mueren 42.000.000 de personas aproximadamente; 18.000.000 por causa de las guerras y la violenica, 17.00.000 por enfermedades infecciosas, de los cuales 4.500.000 son niños.

Dentro de estos 17.000.000 de personas 3.500.000 mueren por diarreas, 2.500.000 por malaria, 3.000.000 por tuberculosis, 4.500.000 por broncopneumonías, 1.000.000 por hepatitis, otro millón de personas por sida y el mismo número por sarampión.

Manuel Elkin Patarroyo nació en Colombia, el 3 de noviembre de 1984.

Este hombre es el descubridor de la vacuna contra la malaria, y para ello inició un proyecto: La búsqueda de .

El bacilo de la tuberculosis tiene 4.637 proteinas, y no cambia de forma.

El bacilo de la hepatitis tampoco cambia de forma.

La malaria, en cambio, tiene 26.000 proteinas, y sí que cambia de forma.

Cuando se produce una aplicación de una vacuna, en realidad, lo que se está haciendo es aplicar microbios de la enfermedad muertos o hervidos.

Hay dos tipos de vacunas

De 517 enfermedades infecciosas existentes, tan solo hay 21 vacunas para ellas.

Alrededor de 300.000.000 de gente es afectada anualmente por la malaria, de las cuales 3.000.000 muere.

Es una enfermedad tropical en la que una persona a los ocho días o se muere, o sale de ella.

Su diagnóstico es rápido viendo la sangre, ya que si está infectada por la enfermedad, la sangre será espesa.

Malaria proviene de mala aria (mal aire); y paludismo proviene de pantano, de lo que se puede deducir que significa “mal aire de los pantanos”.

Esta enfermedad es curable con quina o derivados.

Existen unos monos en el Amazonas a los que se les puede transmitir esta enfermedad, aunque para éstos la enfermedad es mortal. Son los huéspedes susceptibles de la malaria, los únicos que pueden contraer la malaria humana.

Para experimentar con ellos, M.E. Patarroyo les insertó 200.000 microbios de esta enfermedad, y la enfermedad empezó a hacer efecto sobre los primates a la semana y media. Para evitar la contracción por completo de la enfermedad, disecó el genoma de las defensas del mono.

La máxima probabilidad de error era del 11%.

La malaria es transmitida por un mosquito hembra, que, cuando detecta cambios de temperatura, va a picar a ese ser vivo.

La larva, una vez insertada por la mosquita, se reproduce 30.000 veces más en una semana, sale en forma de pera e infecta a los glóbulos rojos.

También se pueden convertir en gámetos.

Cada mosquita tiene una corta viva de unos 158 días. El DDT, un insecticida que paralizaba el sistema nervioso de las mosquitas, para así matarlas y evitar a las transmisoras de la enfermedad, quedó inservible cuando éstas ya no se apoyaban en las paredes, ya que el DDT se rociaba en las paredes de manera que cuando la mosquita se adhería, su sistema nervioso quedaba paralizado.

M.E. Patarroyo separó las moléculas de la membrana de la malaria en dos:

Una parte para hacer estudios químicos ; y otra parte para hacer vacunas.

La moléculas que pueden proteger contra la malaria son:

la 155, 83, 55 y 35.

El sr. Patarroyo obtuvo la 35, para después clonar la 55, así que ya tenía el 50%,

Pero los ingleses descubrieron la 83, y los australianos la 155.

Patarroyo pidió la 155 a los australianos, éstos últimos accedieron, todo y que no sabían con qué finalidad se la pidió Patarroyo, así que cuando se enteraron le dijeron que no había jugado limpio, “y desde ese momento se convirtieron en mis máximos rivales”-dice Patarroyo-. Aunque dijo que era bueno tener rivales, “ya que sin ellos posiblemente mi ritmo de trabajo no hubiese sido tan intenso”-dijo Patarroyo.

El resultado de la vacuna sobre los primates fue que el 50% de ellos se protegieron de la enfermedad.

Ahora que lo había probado en los primates, debía probar su eficacia en la spersonas, pero por ello podía acabar con la vida de alguien.

Sintetizó la molécula 155, 55 y 35 y les puso broches.

La vacuna no era segura, era la primera vacuna química hecha.

Para probar su eficacia unos militares colombianos se ofrecieron voluntarios, presentando las firmas de ellos y de sus mismos padres.

El resultado fue que 3 de los 5 a los que se les aplicó la vacuna se protegieron de la enfermedad.

La vacuna se disuelve en suero fisiológico y se le añade hidróxido de aluminio.

Finalmente se puedo comprobar que la vacuna era segura al 100%, no había ningún riesgo.

Los primeros en vacunarse fueron los militares, seguidos de Patarroyo y su familia y sus ayudantes de laboratorio.

Posteriormente se aplicó en 15.635 niños, y la vacuna protegió con una eficacia del 29-60%.

Cuando presentó la vacuna, ésta fue rechazada muy probablemente por motivos de raza, ya que él era colombiano, y normalmente son los estadounidenses quienes descubren las vacunas, alegando que él vacunó a personas individualmente, y tendría que haber vacunado por grupos de gente.

Pero él no se rindió y lo repitió tal y como le habían dicho que lo tenía que hacer, vacunando a grupos de gente.

En Venezuela la vacuna tuvo una efectividad del 59%; en el Ecuador tuvo un efecto del 60%, y en Brasil tan solo del 39%.

La vacuna fue rechazada en Cabo Verde y Ghana.

Patarroyo propuso a la reina de España la entrada de nuestro país en la investigación, y la reina accedió.

Con la entrada de España el estudio se adelantó, para más tarde adelantarse también en Kenya.

La vacuna se aplicó a kenyanos de 1 a 5 años, y su efecto de protección fue del 35%.

La vacuna protege como mínimo 3 años.

EE.UU. pidió a Patarroyo la vacuna, y una vez conseguida, la probaron en Thailandia, con una eficacia ridícula del -20%, es decir, que no solo no tenía ningún efecto, sinó que la gente que se vacunaba con esa vacuna contraía la enfermedad.

Para poder seguir trabajando Patarroyo necesitaba sueros de gente que hubiese tenido malaria.

Patarroyo no podía introducir anticuerpos a monos con células conservadas, ya que las células suprimen las defensas contra la infección.

Todas las especies somos ciegos a las células conservadas

Cada aminoácido crítico puede tener 20 variantes.

Han sintetizado 25.800 moléculas, y han hecho servir 16.000 células.

Todos los cambios en las células están configurados para encajar

La malaria