La jóven de la perla; Tracy Chevalier

Novelas inglesas del siglo XX. Histórica. Holanda. Veermer. Personajes

  • Enviado por: Fefi
  • Idioma: castellano
  • País: Uruguay Uruguay
  • 14 páginas
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Análisis de

“La Joven de la Perla”

De Tracy Chevalier

El autor de “la joven de la Perla” es Tracy Chevalier (nacida en Washington, DC el 19 de octubre de 1962) es una escritora de éxito de novelas históricas. Su carrera empezó con el libro “El azul de la virgen” pero alcanzó la fama con su novela “La joven de la perla, un libro basado en la creación del famoso cuadro La joven de la perla de Vermeer. La película basada en la novela recibió tres nominaciones al Premio de la Academia en 2004.

Chevalier creció en Washington, D.C. Se graduó en sus estudios de bachillerato en la "Bethesda-Chevy Chase High School" en Bethesda, Maryland. Tras recibir el "Bachelor in Arts" en inglés del Oberlin College, se trasladó a Inglaterra en 1984 donde trabajó varios años como editora de referencias de libros. Dejando su trabajo en 1993, empezó su año de programa de posgraduado en escritura creativa en la Universidad de East Anglia. Sus tutores en el curso fueron los novelistas Malcolm Bradbury y Rose Tremain.

Chevalier, que es ascendencia suiza (con posibles ancestros franceses hugonotes) por parte de padre, vive en Londres con su marido e hijo.

Su libro más reciente, publicado en marzo del 2007, es El maestro de la inocencia y trata sobre dos niños que fueron vecinos de William Blake en Londres en 1792.

Actualmente está trabajando en una novela titulada en inglés She Sells Sea Shells (Ella vende conchas) basada en la historia de Mary Anning una coleccionista inglesa de fósiles del Siglo XIX. Fue una persona relevante y pionera en el campo de los fósiles y la paleontología. Sus descubrimientos permitieron a la gente darse cuenta de que existieron animales en la Tierra muchos millones de años atrás, y que por tanto la versión de la creación de la Biblia no debe tomarse literalmente.

La obra “la joven de la perla” pertenece al genero narrativo, pues la misma narra una historia con un conflicto y desenlace o final.

El titulo es epónimo ya que nos adelanta una parte de la trama de la historia, sabemos que la misma se trata de una joven criada que la pintan con una perla, pero además es emblemático porque nos indica con “joven” que es un personaje en este caso uno de los personajes principales la joven llamada Griet.

La obra esta constituida por 4 capítulos, divididos por años, respectivos según el tiempo en que se encuentren los personajes, 1664, 1665, 1666, 1676.

La novela recrea la casa del pintor, su celosa y caprichosa mujer, la dominante suegra, el ambiente doméstico y mezquino, con su crudeza, sus abusos, entre los canales de una ciudad holandesa, donde el cariño, la comprensión, la ternura eran tan escasos como la luz del día y había que hacer un esfuerzo para aprehenderla, para plasmarla en cuadros. En la atmósfera católica opresiva, llena de sospechas, la joven no puede distinguir el amor, sin embargo se encandila con la alquimia de los colores y con el mago que los convierte en figuras. Ella no levanta pasiones, su alma es un filtro silencioso de esa sombría muchedumbre recién salida de la Edad Media que la transita.

Griet, una chica de 16 años, vive con su familia en el barrio más pobre de Delft en el Siglo XVII. Debido al accidente que sufrió su padre en un horno de cerámica, en el cual perdió su vista, Griet empieza a trabajar como criada en la casa del famoso pintor Vermeer. Al principio se encuentra un poco incómoda, pero pronto se acostumbra a su nueva vida.

Mientras sirve allí, la zona donde vive su familia sufre un ataque de peste, y su hermana Agnes fallece. En esos momentos, empieza un romance con Pieter, el hijo del carnicero.

Gradualmente, la relación de Griet con Vermeer cambia. Le manda hacer recados y tareas para él, que solamente el haría, manteniéndolo en secreto al resto de la casa. Ella empieza a ayudarle, y cuando el modelo de su pintura cae enferma, ella toma su lugar.

Mientras tanto, el rico pero desenfrenado mecenas de Vermeer, van Ruijven, se fija en ella y presiona a Vermeer para que los pinte a los dos sentados juntos. Griet y Vermeer son reacios a consentir, debido al escándalo que ocasionó la última vez que van Ruijven fue pintado con una chica. Finalmente, Vermeer llegó a un acuerdo y pinta Griet sola. Sin embargo, la obliga a ponerse las perlas de su mujer. Cuando ésta se entera, Griet debe marcharse.

Diez años más tarde, casada con Pieter hijo y con dos hijos, es llamada de vuelta a la casa del pintor. Vermeer ha muerto y como parte de su último deseo, recibe los dos colgantes de perlas, que más tarde empeña, saldando así la deuda entre el carnicero y los Vermeer.

El narrador es Griet uno de los personajes principales, es interno porque pertenece a la historia y narra en 1º persona. La novela se encuentra en el tiempo de años, 1664, 1665, 1666, 1667. El espacio en el que se encuntran los personajes es en Delft, Holanda (en la casa de su amo en la Oude Langendijck)

Uno de los personajes principales es Griet, la joven de la perla. Griet es una joven de dieciséis años, humilde de bajos recursos, protestante, que vive con sus padres y su hermana Agnes en Delft, Holanda, en el canal Rietveld, cerca de la puerta Koe. Se la presenta en un principio en su casa, cocinando, de manera peculiar ya que se da cierto énfasis en su forma de ordenar las verduras, y los colores.

Se demuestra que es una chica muy ordenada, detallista, que se encargaba de los quehaceres de la casa, y es muy limpia. Iría a trabajar a la casa de los Vermeer por ocho stuivers, lo que no era mucho pero su situación se lo obligaba, viviría con ellos, y podía visitar a sus padres los domingos. No tenía ningún tipo de educación, sabía leer palabras simples, principalmente de su libro de oraciones.

Tenia pertenencias muy queridas por ella que eran un peineta de carey con forma de concha que era de su abuela, el mejor de los cuellos que le hizo su madre y el mejor azulejo que le dio su padre tras su partida donde se muestran dos niños que avanzaban por un camino que le hacia recordar a su hermano y a ella, muy preciado para ella, la cual cuando Cornelio lo rompió le dolió mucho a ella siendo un bien material muy apreciado.

Siempre tenia la cofia puesta en su cabeza de forma singular ya que no la usaba como todos los demás sino que la utilizaba a modo que le cubría todo el cabellos, y se plegaba en un ancho reborde que terminaba en punta a ambos lado de la cara, ocultándole el perfil, nadie nunca le había visto su cabello, marrón, sentía que ese era su único secreto, y utilizaba esa cofia para tapar su perfil y así que no la vean, la cofia tapándole el perfil, hacia que solo se le viese la cara de frente, ayudándola en momentos vergonzosos para tapar su rostro de arrepentimiento. Su llegada a la casa de sus nuevos amos no fue muy grata, pero aun así puso gran empeño a la gran cantidad de trabajo que debía realizar. Se sintió maravillada por la cantidad de cuadros que había dentro de la casa, pero un poco incomoda con algunas de las que representaban imágenes bíblicas como la crucifixión de cristo, principalmente con uno puesto a los pies de su cama que debía taparlo para poder dormir. Uno de los grandes esfuerzos fue tener que ir a una casa extraña, conocer tantas personas nuevas y ver tantas cosas nuevas y hacerlo de forma tan diferente de cómo estaba acostumbrada ya que antes que debía conocer algo o alguien nuevo lo hacia rodeada de sus padres o vecino, junto a su padre o madre o Frans el conocer algo nuevo no era algo amenazante

Griet, era de ojos grandes, quien se lo recordaba continuamente van Ruijven, era baja, y pareciere ser una chica atractiva pues hombres como aquel que le pidió ayuda ella para agarrar la jarra que Cornelio habría tirado, le quiso robar un beso, y después Pieter hijo se enamoro de ella, tenia el pelo medio rizado y medio, lacio color castaño oscuro, largo y rebelde.

El hecho de tener que limpiar el estudio de su amo sin mover nada se le hacia complicado, pero con astucia lo soluciono, introduciendo un practica de ella, como por ejemplo, cuando tenia que mover la carta que estaba casi en la esquina de la mesa, si ponía el pulgar inferior del papel y el índice en el derecho, formando un Angulo, y plantaba la mano sobre la mesa enganchando el meñique en el borde de esta, podría mover la carta limpiar debajo y alrededor de donde estaba y volver a poner en lugar que indicaba su mano, así se las ingeniaba para limpiar.

Sentía un aprecio a la mayoría de las niñas principalmente a Maertge pero no con Cornelia. Con su ama trataba de esquivarla, y con Maria Thins buscaba sus mejores palabras para no ser indebida. Con Tanekee no se llevaba muy bien pero de vez en cuando le sacaba una sonrisa. Con su amo, el señor Vermeer, su situación era diferente, oír su voz la hacia sentir como si estuviera caminando al borde de un canal, insegura de sus pasos, cuando fue acercándose mayoritariamente a el se sentía cada vez mas atraída por el y sentía algo, aunque era imposible.

La gente que la conocía decía que era una chica tranquila, Maria Thins consideraba que era un chica inteligente por la manera que ayudo a su amo a moler los colores. Es una chica que no se sabe guardar sus palabras para si misma en momentos que era debido no decir nada, y por mas que no dijese nada su cara lo demostraba.

Comenzó a dormir en el desván lo que le gustaba no había ninguna imagen de la crucifixión solo el olor del aceite de linaza a pesar de tener que quedar encerrada, estaba mas cerca de el, comenzó a encandilarse en la alquimia de los colores, la fabricación de colores le gusto tanto que llego a compensar todo las mentiras que debía decir a su causa, ayudándolo a el en su oficio, sin la aprobación de su amo realizo un cambio en la escena sabiendo las consecuencias de las mismas aunque su amo quedo sastifecho por dicho cambio y hasta llego a posar en un cuadro a pedido de Van Ruijven, este era un hombre poderoso con dinero y de vez en cuando asechaba a Griet pero esta siempre se escabullía de sus intenciones, su amo y ella no se pudieron oponer a la propuesta de pintarla con Ruijven, pero por el escándalo que sucedió la ultima vez que se le pinto a Ruijven junto a otra mujer se decidió que debían pintar a Griet sola, ella poso sola, su mirada se dirigía por enzima del hombro izquierdo, y tenia en la cabeza tapando su cabello unos trapos azules y amarillo, en este cuadro solo se la veía a ella con un fondo oscuro que hacia que contraste sus rasgos y los sentimientos que en ella expresa no como en otros cuadros que había un mapa, una mesa diferentes cosas que llamaran la atención, el se limito a hacerla solamente a ella, ella permaneció mucho mas tiempo cerca de el mirándolo a sus ojos grises por horas, todo a escondidas de su esposa, Griet se sentía atraída, tanto que después de que el vio al descubierto su pelo, en otras instancias que se soltó el cabello para ponerse luego la cofia espero unos instantes haber si el entraba otra vez. Llego tanto a unirse a su trabajo que descubrió junto con el que faltaba algo en el cuadro que era la perla, la perla de su esposa, aun así era su amo, y el le pidió que se pusiere las perlas y no se podía negar además ella sabia que las perlas le daría el toque perfecto para terminar el cuadro, aunque esto significaría su despido ella no se negó.

Comenzó a tener un romance con Pieter hijo era la persona que le aseguraba su futuro por ser carnicero, sus padres lo apoyaron y la estimularon para que se produzca ese romance y luego de diez años después de haber escapado de la casa de los Vermeer, ellos ya estaban casados y con dos hijos los cuales los llamo Jan y Frans. Ella sinceramente no estaba muy interesada por Pieter pero se dio así, y el era un buen hombre, que no le hacia tantas preguntas y que la hacia sentir bien.

Los volvió a ver muy pocas veces desde aquel momento tan vergonzoso en que Catharina encontró el cuadro que Vermeer había hecho pintándola a ella, había veces que se los cruzaba.

Con su ex amo en esa instancia nunca mas volvió a cruzar palabras con el, algunas veces lo veía de lejos, en su camino hacia la Hermandad o cerca de la posada de su madre o de camino hacia la casa de Van Leeuwenhoek, nunca se acerco a el, ella solía en un principio sentirse media mal cada vez que lo veía, se le encogía el corazón y se le cortaba la respiración, aunque luego de nacer su hijo eso dejo de sucederle.

Ella termino trabajando junto a Pieter y su padre en la carnicería, se termino acostumbrando a tener los dedos sucios de la sangre de los animales, lo cual detestaba de Pieter, le sorprendió el hecho de que su amo dejara como ultimo deseo que ella se quedara con las perlas que uso cuando la pinto, aun así decidió no contarle nada a su familia, y hacer que los Vermeer simplemente pago un deuda, y por otro lado se sintió aliviada.

Otro personaje, era el amo, Johannes Vermeer, vivía junto a su esposa Catharina, su suegra Maria Thins y sus cinco hijos: Maertge, Lisbeth, Cornelia, Aleydis, Johannes, en la Oude Langendijck, en el cruce con Molenpoort, en el barrio papista; eran de religión catolica.

Vermeer era pintor, de ojos grises como el mar, con un cara larga y angulosa, no tenia ni barba ni bigote, lo que lo hacia lucir un aspecto mas limpio, y tenia el cabello color rojo como ladrillos mojados por la lluvia, era un caballero bueno y justo. En un primer instante cuando va a la casa de Griet y sus padres a conocerla junto a su esposa se le ve muy participativo de la conversación, dando énfasis en la forma que disponía las verduras Griet, a lo contrario que fue su presencia en la casa luego que Griet fue allí, cruzándose con ella recién el tercer día de su llegada, no era alguien que se inmiscuía en las cosas de la casa. Era una persona detallista, que le gustaba no solo pintar lo que veía a simple vista sino yendo mas a fondo, por lo que esta característica de detallista hacia que pintara muy lento y llegara a 3 cuadros por año y con suerte, esto arraigo que la familia no fuera tan rica.

No le agradaban las multitudes era una persona tranquila y apacible, prefería el silencio, la tranquilidad y el ambiente de trabajo de su estudio que el barullo y la multitud de una fiesta.

Otras personas creían de el que era una persona excepcional, tanto que sus ojos valen el peso de una habitación llena de oro, pero también creían que a veces el ve el mundo como el quiere que sea, y no como realmente es, no comprende las consecuencias que pueda tener para los otros ese punto de vista, solo piensa en el y su trabajo.

Comenzó a tener un especial acercamiento a Griet, mandándola a hacer recados que solo el haría, mandándola a la botica a buscar cosas que usaba para pintar, le pidió que le ayudara a producir los colores, hasta se entrometió en los problemas de la casa para poder hacer que Griet pudiera dormir en el desván y fuera mas fácil para ella realizar los colores. Pero aun así mantuvo su postura como su amo y en ningún momento la ayudo a mentir o le pregunto si le sobraba tiempo para las tareas que le encomendaba el. En momentos que ella le decía todas las tareas que debía de hacer incluida comprar carne el como que pensaba ese tema de ir a la carnicería, la defendió cuando Cornelia le cambio la peineta de carey que tenia guardada con la de su madre, no dijo nada sobre ella pero con el simple echo de que bajara y se preocupara implicaba de que el estaba de su lado. El hecho de que tenia que pintar a Griet junto a Van Ruijven no le agradaba y llego al acuerdo de pintarla a ella sola protegiéndola del interés que ha demostrado Van Ruijven por ella. Vermeer se interesa por Griet en parte porque Ruijven también esta interesado, realzándose como una especie de competencia que hace a los hombres posesivos.

El día que Catharina descubrió el cuadro de Griet y quiso destruirlo con una espátula el no lo permitió, demostrando que tenia un aprecio a ese trabajo.

Luego de ese día en que Griet se fue, no se volvieron a ver, el falleció, dejando muchas cuentas para pagar a su esposa y once hijos, se supo que cuando estuvo medio enfermo pidió prestado el retrato que le hizo a Van ruijven de Griet, y se paso mirándolo, en ese instante queda claro su sentimiento por ella, aunque era imposible por el hecho de que era casado y de que en ese momento y sociedad en que vivían no era algo posible divorciarse e irse con una criada. Tuvo como ultimo deseo que las perlas que le hizo poner a Griet en el retrato quedaran para ella, a pesar de que no era un articulo de una criada.

Catharina su esposa, estaba embarazada de Franciscus, tenia la cara ovalada como una bandeja, los ojos castaños claros y el cabello rubio rizado.

Tenía muy poca imagen de cómo ser un ama, no era tan inteligente y audaz como su madre, tomaba arbitrajes apresuradas sin pensarlas para que los demás especulen que es una buena señora de casa a la que se mereciere el respeto que le tenían. Nunca comprueba, nada nunca se fijaba, se limitaba a tomar órdenes porque cree que tiene que hacerlo. Solía hablar en tono desabrido, y el embarazo no le había mejorado el humor, el cual le daba un aspecto desgarbado y torpe, que nada se correspondía con el de la grácil señora de la casa que ella creía ser. Era torpe, por lo que le temía a Van Leeuwenhoek por haberle roto la cámara oscura, una razón por la que su esposo no le permite entrar en su estudio es su torpeza, que puede hacer que tire alguno de sus cuadros. Le gustaba dar grandes festejos de nacimiento de sus hijos, estar entre gente y ser el centro de la atención.

Luego de diez años su aspecto ya no era tan hermoso, y su rostro no hacia justicia a su elegancia, pese a eso seguia elegante con la pelliza amarilla aunque parecia usada y desgastada, las mangas tenian varios rasgones mal cosidos y en la piel se veia el rastro de las polillas, no obstante ella cumplia con su papel de elegante señora de la casa. La guerra los llevo a la ruina teniendo que vender mucho de los cuadros, luego de lamuerte de su esposo quedo sola, con deudas y once hijos que alimentar.

Su madre era un persona mayor, muy parecida a su hija ya que ambas tenían los ojos castaños claros y el pero rizado pero el de ella ya era gris, caneado por el paso de los años. Era perspicaz y audaz. Aunque Catharina era la señora de la casa y la que daba ordenes, Maria Thins era la que de verdad decidía y tenia la ultima palabra y pese a su rectitud, nunca le regaño a su hija por algo mal hecho, era una mujer lista, tenía muy claro que si se le apresuraba a Vermeer para pintar se le echaría a desaprovechar su arte, también aprobó que Griet lo ayudara sabiendo que esto lo haría pintar mas rápido. Acostumbraba a fumar una pipa, tenía los dientes marrones, usaba un vestido negro con cuello de encaje con la cofia bien tiesa, aunque había cierta severidad en su cara surcada de arruga habían veces que sus palabras eran tranquilizantes, como cuando le dijo que se quedara tranquila a Griet.

Luego del momento de la huida de Griet Maria Thins le saludaba con una inclinación de la cabeza, en la reunión que tuvieron en la casa luego de 10 años, ella se veía como siempre parecía que nunca envejecería, siempre con su pipa, pareciere que un día iría a dormir y no se despertaría jamás.

Pieter, era el hijo del carnicero, era un buen hombre que hacia sentir bien a Griet, era mas alto que su padre también llamado Pieter, un hobre guapo, tenia el pelo rubio y rizado y dos ojos brillantes color azules, su rostro siempre tenia una sonrisa para Griet y sus padres que con sus bromas lograba quitarles una sonrisa. Pieter era el como el medio seguro para el futuro de Griet, la familia de un carnicero siempre come bien, y sus padres a pesar de su orgullo como que la entregaron a el, Pieter comenzó a asistir al servicio religioso de la iglesia de Griet, inició conocer a sus padre, luego a visitarlos algunos domingo y comer con la familia, a regalarles a sus padres carne, y cada vez acercándosele mas, hasta un punto que solían ir juntos, Pieter y Griet a un callejón, un día la pudo besar, otro le descubrió un rizo de su cabellera, otro en un momento de querer liberarse de Griet, ella fue totalmente de el. Pieter estaba decidido con Griet y le tenia mucha paciencia principalmente en esos momentos que se quedaba muda o tenia tono desabrido. Sus intenciones eran buenas, un día fue hasta la casa de los Vermeer a decirle que debían casarse. Ambos tuvieron dos hijos y siguieron con el puesto de la carnicería. Pieter no era de hacerle muchas preguntas ni siquiera pregunto porque tenia las orejas agujereadas. En cambio su padre solía hacer muchas bromas, a veces algunas de mal gusto, vanagloriarse por la buena carne que tenía.

Los padres de Griet, sufrieron mucho por la perdida de Agnes, quien era la única que podría llevarle a su padre una sonrisa quien después del accidente de que se fue su hija Griet a trabajar como criada y que se murió su otra hija, se había vuelto mas serio, quien le sacaba un sonrisa era Pieter hijo, le gustaba oír sobre los cuadros que estaba pintando que Griet le describía, falleció.

En cambio su madre era desconfiada, sabia cuando su hija mentía, y le dolía verle las manos desechas luego de un arduo trabajo en la casa de los Vermeer, talvez no le caía bien esa familia decía que el hacia cuadros católicos, otro día lo cuadro como vago. Con la vejez se había vuelto mas desconfiada y a veces hacia demasiadas preguntas.

El final de esta novela, es cerrado pues ella recibe la noticia de que Vermeer murió, esta casada y tiene ya dos hijos, y se cumplió el ultimo deseo de su ex amo, que era que estuvieran en su poder las perlas, y habilidosamente, para que nadie se enterara de lo sucedido en el pasado decide empeñarlas para así con los quince florines decir que pagaron la cuenta debida los Vermeer, por otro lado tapando la boca de su suegro que reprocha en forma de burla que fue lo que ella valió, y también como que ella se gano su libertad. Los cinco florines los guardó bien en un lugar donde solamente ella sabía con el fin de que nadie los encontrara. Y siguió su vida como la tenía hasta ese momento pero ahora con más libertad.

En mi opinión es una fantástica novela, en la que se representa los sentimientos, talvez me hubiera gustado que Johannes Vermeer fuera mas expresivo, que demostrara mayoritariamente lo que sentía, con palabras, pero mantener el suspenso y en algunas parte poder deducir que pensaba según el lector es interesante. Me gusto el hecho de que ella se quedara con Pieter que era un buen hombre y la quería, además de que era guapo, y talvez yo hubiera preferido quedarme con las perlas, aunque su decisión fue audaz. No me gusto que el muriera dejando tantos hijos y tantas deudas, y que después de que ella se fue de la casa de su amo nunca mas cruzaron palabras.

En general es una hermosa novela sobre el despertar a la vida y el arte