La historia de Julián; Juan F Gamella

Delincuencia juvenil. Problemática social. Adolescentes. Educación especial

  • Enviado por: Ángela Francés
  • Idioma: castellano
  • País: España España
  • 22 páginas
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LA HISTORIA DE JULIAN

PROFESORA:

ASIGNATURA:

REALIZADO POR:

Curso 97/98.

Universidad de Salamanca.

ÍNDICE

  • FICHA TÉCNICA.

  • HISTORIA DE JULIAN.

  • II.I. Resumen.

    II.II. Comentario personal.

  • HISTORIA DE JULIAN. DELINCUENCIA JUVENIL.

  • III.I. Ampliación de un punto.

    III.II. Delincuencia juvenil.

  • FACTORES DE LA DELINCUENCIA JUVENIL.

  • PREVENCIÓN DE LA DELINCUENCIA JUVENIL.

  • INTERVENCIÓN EN LA DELINCUENCIA JUVENIL.

  • ¿PROBLEMA SOLUCIONADO?

  • CONCLUSIÓN.

  • AGRADECIMIENTO

  • BIBLIOGRAFÍA.

  • I. FICHA TÉCNICA.

    CONCEPTO: Lectura del libro “La Historia de Julián”, ampliación de un punto del libro.

    CONTENIDO: A lo largo del libro se tratará de:

  • Dar una opinión sobre el libro.

  • Ampliación del punto.

  • METODOLOGÍA: Mi metodología está basada en:

  • Lectura del libro con las posibles anotaciones que me han llamado la atención.

  • Búsqueda de libros sobre el tema elegido, la delincuencia juvenil, cogiendo de cada uno aquello que me interesaba.

  • Establecer unas conclusiones sobre mi trabajo y aquello que me ha servido para ampliar mi interés por el tema.

  • DIFICULTAD: La verdad es que la dificultad no ha sido mucha, porque el libro es ameno, es muy actual lo que ayuda su “comprensión” y encontrar libros sobre la delincuencia no es del todo complicado además los medios de comunicación están todos los días dando información sobre la delincuencia juvenil en nuestras ciudades.

    II. HISTORIA DE JULIÁN.

    II.I. Resumen

    El libro trata de la evolución social de un chico desde la etapa escolar hasta la plena juventud, un “documento personal” como nos dice el autor en la introducción. Julián comienza siendo un chico que quema unas notas en el colegio y acaba en un centro para drogadictos pasando largo tiempo en la cárcel y en su “tiempo libre” en la comisaria.

    La familia es un agente que en todo el libro se ha preocupado por el, la madre de Julián va ofreciendo sus sentimientos al lector dando la impresión de ser una madre que al principio está confiada en su no querer saber, y acaba admitiendo que su hijo era un drogadicto que no ha querido ser ayudado, hasta que su vida ha dejado de tener sentido para él.

    Su hermano, otro agente familiar se da cuenta del camino de su hermano y nos ofrece sus comentarios.

    Es una historia ilustrativa, activa repleta de movimiento ocular donde se dan a conocer las diferentes características de la nueva “delincuencia juvenil”.

    Por lo tanto, el libro es una biografía interesante y donde el lector puede desde maravillarse por el vocabulario hasta opinar que es una caso normal y corriente, este libro ofrece la posibilidad de después de leerlo crear su propia idea sobre la delincuencia juvenil, la sociedad, la familia, etc... y la implicación real de cada uno de los elementos sin dejar de lado el aspecto educativo.

    II.II. Comentario personal.

    Antes de comenzar mi opinión, reconozco que este libro es fácil de leer que te enganchas y no acabas por lo menos hasta que se ha resuelto un juicio o hasta saber donde llevan a Julián y a sus amigos.

    Pero a mí en especial no me ha gustado demasiado.

    Me ha parecido un libro muy “aparentemente real” pero no es lo que suele suceder, lo que suele suceder es que un chico que empieza siendo tan joven un delincuente en un mínimo grado termina siendo un delincuente de primer grado, también es cierto que las familias tienen mucho que ver, lo que no es tan real es que un chico que se mete doce picos al día de repente de la noche a la mañana encuentra sentido a su vida y sale sin ningún tipo de problema, sin recaimientos y sin reenganchamientos.

    Pero bueno, siempre hay excepciones y este caso será dicha excepción.

    Otro aspecto que no he visto reflejado en el libro es la relación escuela - delincuencia, para nada se menciona la labor de la escuela, me parece rarísimo que la escuela fuera tan pasiva, bueno la verdad es que no aparece ni como pasiva ni como activa, me extraña porque como dice el autor en el libro la época de Julián es una época de expansión masiva de pautas de consumo de drogas de manera exagerada sin que el país estuviera realmente preparado, por eso me extraña que no se la mencione, porque el sistema escolar siempre se ha tratado de paliar los problemas o al menos disimularlos.

    Quizás el problema de no haberle encontrado el gusto al libro es que no me he sabido situar en esos años, cuando la delincuencia era seguir los pasos del Vaquilla, etc...

    Para mí no existe “nueva delincuencia” ni existen “nuevos delincuentes”, siguen siendo chicos que hace 20 años con problemas parecidos, que utilizan los mismos medios robo, atracos, pero con más violencia, el fin quizás sea el mismo, tener dinero para comprar droga, ya que pocos son los delincuentes que roban para comer. Pero lo que sí es un problema y sí es diferente ahora que entonces es que esos chicos sí están informados la mayoría y la delincuencia no la ocasiona la familia como es este caso, ni las instituciones escolares, sino la sociedad con su falta de trabajo, insatisfacción etc...

    Esto es lo que yo pienso que sucede en este libro, Julián es un chico normal que no tiene problemas en casa pero que su falta de personalidad y sus compañeros le llevan poco a poco a descubrir un mundo alejado al resto de la sociedad, y por ello se le lleva a la cárcel... y se comienza a liar una madeja que termina, ojalá todos terminaran así en una asociación y vuelve a ser el mismo que cuando fue al “cole” pero con muchos años más.

    Muchos de los adolescentes comienzan su carrera delictiva por conocer lo prohibido, por una aventura, como es el caso de Julián, “¿Pero por qué lo hizo?. No fue por dinero, sino por afán de aventura”. (pág. 40) la madre de Julián nos dice en el libro que su hijo comenzó quemando las notas como si de un juego se tratase, pero realmente lo que después vendría sería un robo tras otro y eso ya no sería un juego sino su vida.

    Todas las personas somos distintas y no todos tienen la suerte de tener una vida estable tanto personal como social, por lo que existirán personas que caerán en el mundo de la droga, delincuencia, etc... y es importante que desde la escuela se detecte cualquier tipo de indicio pues unos refranes muy sabios dicen “Más vale un por si acaso que no un pensé”, “Más vale prevenir que lamentar”.

    En el libro se trata el tema de las asociaciones que ayudan a los drogadictos, pero aunque en este caso fuera una farsa sí existen asociaciones que ayudan a este tipo de enfermos, remar, reto, proyecto hombre etc... pienso que siempre una ayuda es buena y si es de gente preparada mejor que mejor, lo peor es que muchas de las asociaciones tienen unos objetivos confusos, y detrás de estos objetivos unos fines que además de lucrativos persiguen fines ideológicos.

    III. HISTORIA DE JULIÁN. DELINCUENCIA JUVENIL.

    III.I. Ampliación de un punto.

    JUSTIFICACIÓN

    Después de leer el libro estaba un poco liada, ya que no sabía que desarrollar, en un principio pense en las drogas, pero ya había realizado algo sobre ellas en magisterio y quería hacer algo distinto.

    Rebeca, amiga y compañera de clase, y yo tuvimos la oportunidad de ir a Madrid donde un amigo que trabaja de Educador de Calle nos invito a pasar unos días, después de estar allí, y hablar con él ella optó por el mundo gitano y yo por la otra cara del barrio “La delincuencia juvenil”.

    Me venía genial porque la base del libro de Julián pienso que es la delincuencia antes de pasar a las drogas e incluso ahí sigue en una etapa delictiva.

    Me surgió el problema de que tipo de delincuencia tratar, si delitos contra la propiedad, homicidios, o agresiones sexuales, porque ahí de todo había. Y como tampoco quería complicarme ni sabía si podría sacar provecho decidí tratar la delincuencia en general, delincuencia juvenil.

    A lo largo del desarrollo de mi punto tratare en especial:

    Factores.

    Prevención.

    Intervención.

    En ocasiones me remito a casos prácticos ya que estando allí aproveché para hablar con gente, aunque a la hora de tratar con un menor el tema no me dio pie a hacer lo que yo quería, pero en fin había que intentarlo.

    Antes de establecer mis conclusiones al final, yo de verdad nunca pense que el ser educador de calle y el tratar con delincuentes, así tan claro, fuera tan complicado, nunca.

    Acompañando este trabajo teórico - práctico entrego una cinta donde se ve reflejada la labor de una persona, educador de calle con la delincuencia juvenil, así como la opinión de la gente de la calle y mis conclusiones.

    III.II. Delincuencia juvenil.

    Con el término “delincuencia juvenil” se etiqueta la mayoría de las veces a aquellos chicos/as con problemas de conducta social.

    El uso indiscriminado del término delincuencia juvenil, yo pienso que oculta en el fondo, el simplismo de quienes piensan en los problemas de conducta social juvenil como algo unívoco y uniforme.

    La “conducta antisocial” puede reflejar hechos muy dispares, en términos generales, hace referencia a cualquier hecho o acción que viole las reglas sociales o vaya contra los demás, con independencia de su gravedad.

    A razón de esta definición, yo creo que hay que tener en cuenta que el “quemar unas notas” y por lo tanto tener una conducta antisocial, no significa ser un delincuente, por lo tanto yo creo que hay que tener muy claro, que muchas de las conductas antisociales pueden reflejar un transcurso normal del desarrollo evolutivo del menor, otra cosa es que los ejemplos antisociales se acumulen o alcancen una especial gravedad, como es el caso de Julián, roban coches, cafeterías etc... Ahí es donde empieza la barrera entre conducta antisocial y delincuencia juvenil.

    Yo definiría la Delincuencia juvenil, como un problema de la sociedad.

    La delincuencia juvenil es un aspecto, usualmente divorciado al contexto social en que se desenvuelve y ligado afanosamente a todas las calamidades que afligen a la sociedad.

    Una sociedad que se desatiende de ellos, descuidando la atención mínima de sus necesidades esenciales; que no les diseña las infraestructuras requeridas para la canalización positiva de sus energías y potencialidades; pero que rauda y veloz, se lanza a inculparlos, sancionarlos aún con la pena capital si fuera posible.

    La sociedad se preocupa de sus menores, casi exclusivamente cuando matan, los matan o se embarazan.

    La idea que por ejemplo en el barrio donde estuve se entiende por delincuencia juvenil, no está alejada de la que los autores de diversos libros tienen, pero con un punto de vista más real sin sustentarse en ideologismos baratos o en mesianismos sin cuento.

    Y lo que me quedo muy claro es que la “ delincuencia juvenil no se puede cambiar “ lo que si se tiene y se debe hacer es hacer algo con el delincuente juvenil.

    CLASIFICACIÓN DE “DELINCUENTES JUVENILES”

    1.- Delincuente activo.

    Integraría el grupo que comete actos legalmente delictivos de cierta importancia. Normalmente suele tener entre 15 y 20 años.

    En general, constituyen grupos agrupados en los que hay algún o algunos jóvenes con un alto índice de conflictos de personalidad.

    Sin que el inicio sean uniformes, constituyen un tipo de grupo que acabará tendiendo a la delincuencia activa como hábito de conducta normalizada y propia del grupo.

    Con frecuencia las conexiones y derivaciones del grupo acaban en la delincuencia adulta más o menos organizadas.

    El grupo sólo se mantiene estanco y cerrado para algunas acciones (algunos “palos”), pero para el resto “ligar carros” requieren normalmente la amplia participación del grupo.

    Aunque existen más tipos de delincuentes Julián se encuentra muy bien representado por la clase de delincuente activo.

    2.- Disocial paraviolento.

    Se distingue del anterior porque este tipo de delincuentes o pre- delincuentes suelen tener un comportamiento socialmente agresivo.

    Se agrupan en pandillas, esta agrupación constituye en cierto modo un mecanismo de defensa contra la sociedad adulta, de la que se siente enormemente distante, podríamos decir que Julián no estaría del todo dentro de este tipo de delincuentes.

    A pesar de que este grupo está formado generalmente por jóvenes con edades comprendidas entre lo 14 -17 años son fácilmente reconvertibles una vez que se incorporan a la vida laboral, el problema es como veremos más adelante cuando no hay esa posibilidad y se adentran dentro del mundo del paro.

    3.- Joven marginal.

    Constituye un sector social muy amplio, que engloba a los dos anteriores.

    Suelen ser hijos de inmigrantes, chicos con fracaso escolar.

    Son el producto de las crisis de los barrios. El consumo de drogas tiene, entre ellos, un carácter marcadamente diferente del que tiene en el joven contracultural. Constituye una especie de “toxicomania social” destinada a mejorar la visión que la cruel vida diaria proporciona.

    En muchas ocasiones, lo que ocurre, y que pude ver en el barrio donde estuve es que, las redadas que la policía hace simplemente en función de la pinta juvenil, acaba poniendo en el grupo delincuencial a bastantes jóvenes que sólo eran marginales.

    4.- Niños y preadolescentes disociales y marginales.

    El problema de este grupo radica en la edad, de 6- 9 años, su intención se basa en copiar la actuación de niños de más edad.

    Gran apego a la calle, más que a la propia familia.

    PERSONALIDAD DEL DELINCUENTE

    (Miguel Angel Educador Social).

    La personalidad del delincuente se basa en:

    • Inmadurez: Es lógico porque la edad, no hace eco de tener coco para desenvolverse de forma racional en la vida.

    • Vacío de si mismo: No asumen su propia historia personal. Su pasado lo rechazan. El presente es vivir aquí y ahora, no aprenden de sus errores. No tienen muchas expectativas.

    • Comportamiento contradictorio: Son chicos muy metidos en su vida, y no se paran analizarla. Tienen una sorprendente capacidad de adaptación.

    • Inseguridad: Desconfianza con respecto a las demás personas que no encajen en su mismo tipo.

    IV. FACTORES DE LA DELINCUENCIA JUVENIL.

    Después de mirar algunos libros y de hablar con el Educador de Calle a estas alturas mi mejor amigo, me he decidido por los siguientes factores.

  • FAMILIARES.

  • ESCOLARES.

  • AMBIENTALES- RELACIONALES.

  • SOCIOECONÓMICO.

  • Antes de comenzar con los factores propiamente dicho, comentaré que la delincuencia en general, y la juvenil en particular, es un fenómeno complejo, al que evidentemente, no se le pueden aplicar causalidades estrictas.

    La delincuencia juvenil es una conducta humana que se da en unos medios sociales, en unos momentos históricos, y por lo tanto según el elemento que se analice puede aparecer una causalidad de un tipo u otro.

    Empezaré por los FACTORES FAMILIARES, ya que los considero de gran importancia.

    Familia no completa: Este factor que parece de gran importancia, y que algunos autores han defendido como paso para prevenir la delincuencia (Reinhart, Ortega), ha dejado de ser importante por el simple hecho, de que una familia completa puede estar destruida en su interior y, por otro lado puede darse también el caso inverso de familias incompletas, que a pesar de ello, ofrecen buenas condiciones para un desarrollo sano. A pesar de esto, no se descarta la idea de que pueda ser un factor de riesgo, aunque no es el mas importante dentro de la familia.

    Familia que plantea problemas en la evolución afectiva de los hijos: Entre los jóvenes con problemas de delincuencia siempre existen abundantes sujetos con un grupo familiar gravemente alterado. No creo conveniente enumerar todos lo índices de falta de afecto pero algunos importantes son: el alcoholismo, abandono del padre o de la madre, drogas etc...

    Familia con dificultades en los procesos de identificación: Quizás este no es un factor muy importante, ya que el que los padres asuman plenamente sus papeles es una cosa normal, pero en muchas familias el joven al llegar a la adolescencia su vida cambia, y si el padre o la madre no tiene un carácter apacible o es excesivamente inimitable pueden tener consecuencias nefastas.

    Famila con fracasos educativos: Falta de unas bases educativas, no económicas sino educativas hace que el joven no sienta afición por la formación, aunque esto siempre ha sido tema de debate, ya que por otro lado, esta la familia con nivel educativo bajo que espera que sus hijos alcancen lo que ellos no pudieron conseguir.

    Familia con problemas económicos: Paro...

    FACTORES ESCOLARES.

    Se van a tratar más adelante sólo decir que en el grupo nuclear de los delincuentes, sólo 1 de cada 5 no tuvo dificultades en la escuela.

    ( Julián dejó la escuela en séptimo).

    FACTORES AMBIENTALES - RELACIONALES.

    Es necesario remarcar que cualquier conducta humana, pero más todavía la que analizamos, se inserta en medio de una estructura urbanística, en medio de un entramado social, en medio de una estructura o desestructura social.

    No es por azar que la delincuencia sea crónica en unos barrios, crítica en otros y sólo esporádica en algunos. Y. Por lo tanto algún papel han de jugar las características del barrio.

    Para no extenderme mucho en este punto decir, que en su conjunto, una gran parte de las problemáticas de delincuencia y de disociabilidad juvenil está estrechamente ligada a la historia del barrio en que se produce.

    Por esta razón hay que insistir en que el análisis incluya no sólo el fenómeno actual de los barrios sino los procesos desencadenantes que hubo detrás.

    En el caso de Julián, el barrio era periférico y constituía uno de sus mejores refugios.

    Otro de los factores además del barrio, puede ser el grupo de amigos, los medios de comunicación etc...

    FACTORES SOCIOECONOMICO.

    Aunque he puesto este factor el último no es que sea el menos importante.

    Actualmente quizás sea el desencadenante más vivo ya que el paro hace que la delincuencia juvenil se proclame a los cuatro vientos.

    - EL PARO: Paro juvenil

    La historia de Julián; Juan F Gamella
    Hay más de 1.880.000 jóvenes parados en España, según una Encuesta de Población Activa de 1995. Es una tasa De paro cercana al 43%, según los datos de la OCDE (los países más desarrollados industrialmente). Es la mayor cifra en toda la Unión Europea y la mayor en todos los países de la OCDE, diez veces más que en Alemania, tres más que en Estados Unidos y el doble que en Francia.

    El problema es todavía mayor entre los chicos de 16 a 19 años: cada dos que dicen buscar empleo, uno no lo encuentra. ¿Por qué?

    "En España no se generan suficientes puestos de trabajo, para nadie. Es un problema de volúmen de empleo: hay poco el mercado va libremente negociando su remuneración y sus condiciones, que cada vez son más bajos. Empleos escasos, poco remunerados y precarios. Por eso se tiende a expulsar del mercado de trabajo a los más débiles: mayores y jóvenes hasta los 20 años". Este es el punto de vista de Dolores Liceras, la secretaria de Empleo de sindicato CCOO.

    Para ella, ni un mercado laboral absolutamente libre, en el que sea muy fácil y barato contratar y despedir, arreglará el principal problema: en España no se genera trabajo para todos.

    Algunos de los indicadores del desempleo que llevan a la delincuencia pueden ser:

    Pobreza

    La mayoría de los desempleados viven en la pobreza. Esta se expresa en forma de viviendas inadecuadas e insalubres, falta de viviendas, estrés, hambre, falta de calificaciones, falta de oportunidades sociales y recreativas.

    Lo triste de esto es que los jóvenes trabajadores desempleados suelen ser también hijos de familias con bajos ingresos. Estas situaciones crean estrés en todos los familiares.

    Esto lleva a buscarse la vida y que mejor manera que robar...

    Salud

    El desempleo es una enfermedad política. Este y la consiguiente pérdida de autoestima surten efectos en la salud mental y física de los jóvenes trabajadores. Además, el tener mala salud impide también que los jóvenes trabajadores encuentren empleo.

    La falta de ingresos provenientes de la situación de desempleo significa que los jóvenes trabajadores no pueden asumirse bien por sí mismos. Los jóvenes desempleados viven en la pobreza y cuando se enferman no tienen medios para costear un tratamiento. El desempleo crea asimismo un sentimiento de falta de control sobre la vida, lo cual lleva a situaciones de estrés y depresión, lo cual en ocasiones lleva al círculo vicioso de drogas para saciar la depresión- robar para conseguir las drogas - delincuencia.

    Este sentimiento provoca reacciones diferentes entre los jóvenes trabajadores: enfadarse con sus amigos o con su familia, echarse a la droga o pensar en el suicidio.

    Exclusión

    Cuando los jóvenes salen del colegio, experimentan una transición profunda y frágil hacia la edad adulta. Entre las aspiraciones de los jóvenes en su transición a la edad adulta está la de obtener un empleo, salir de casa de sus padres en determinados países, y formar un hogar estable.

    Es una época en la que los jóvenes asumen progresivamente un control sobre su vida, un proceso facilitado por las oportunidades de participación en la vida comunitaria y la vida de las personas que los rodean.

    Estas oportunidades no existen cuando los jóvenes están desempleados. Se les niega la oportunidad de desarrollar sus propias potencialidades, su capacidad profesional, su sentido de la vida y su identidad social.

    Los jóvenes trabajadores desempleados se ven excluidos de una verdadera participación en la sociedad y corren el riesgo de pertenecer a una nueva subclase en la que estén enajenados.

    Impotencia

    La exclusión social, la pobreza y la dependencia llevan a una situación de impotencia en la que los jóvenes trabajadores desempleados son cada vez menos capaces de orientar su propia vida.

    La impotencia de estos jóvenes se concreta también en su rechazo del sistema actual sin que tengan la posibilidad de proponer cualquier alternativa a dicho sistema.

    V. PREVENCIÓN DE LA DELINCUENCIA.

    Un refrán chino sabio dice “Mas vale prevenir que lamentar”.

    La verdad es que la delincuencia se puede prevenir teniendo en cuenta, los factores antes citados, pero yo me voy a centrar en algo que he echado de menos en la Historia de Julián y es LA PREVENCIÓN DESDE LA ESCUELA.

    ¿ Por qué prevenir desde la escuela?.

    La gran mayoría de los delincuente juveniles son fracasados escolares. Las conductas perturbadoras en la escuela se relacionan con la conducta delictiva posterior.

    No es por criticar el Sistema Educativo y su reforma, pero actualmente la escuela previene la delincuencia con los denominados Programas de Garantía Social.

    Lo más lógico es que la observación, el seguimiento de conductas antisociales y el cercioramiento de esas conductas llevaran a concluir si es necesario o no una intervención previniendo cuando es necesario, lo cierto es que estos pasos son difíciles de realizarlos de manera adecuada, pero para eso está los técnicos de la educación. Y los esperanzadores Educadores Sociales.

    No obstante, todo profesor puede prevenir desde su actuación mediante la constancia y la perseveración.

    No debemos olvidar que a la hora de adjudicar una función preventiva a la escuela esta debe estar en continuo contacto con la familia.

    Si esta relación es adecuada la detección del problema no supondrá un gran bache para comenzar de forma rápida la intervención.

    En conclusión, es clara la necesidad de integrar en la escuela estrategias dirigidas a la mejora de ciertas capacidades y habilidades en los jóvenes con aquellas otras encaminadas a alterar la comunidad, el medio social, donde toda persona se moldea. (Genoves.).

    VI. INTERVENCIÓN EN LA DELINCUENCIA JUVENIL.

    Existen diferentes modelos:

    El modelo de control: Apoya la idea del castigo y la disciplina ya que los delincuentes no pueden ser rehabilitados mediante tratamientos de reeducación.

    Modelo médico: Entienden que el delito es causado por diversos factores que pueden ser tratados, los delincuentes son enfermos que necesitan a la medicina.

    Modelo de reintegración: El delincuente debe participar en programas comunitarios. No al internamiento, excepto en casos de peligrosodad para la comunidad.

    Existen más modelos pero los más representativos son los citados.

    En el proceso general de intervención socioeducativa con menores propongo destacar cuatro grandes posibilidades de intervención:

    1.- CENTROS DE ACOGIDA.

    Posibles medidas:

    Regreso al medio familiar.

    Acogimiento familiar.

    Ingreso en centros de acción educativa.

    2.- CENTROS DE OBSERVACIÓN/RECEPCIÓN.

    Posibles medidas:

    Libertad vigilada.

    Acogimiento familiar.

    Prestación de servicios en beneficio de la comunidad.

    Ingreso en los denominados genéricamente como “CENTROS DE TRATAMIENTO O TERAPEUTICO”.

    Centros de régimen abierto.

    Centros de régimen semiabierto.

    Centros cerrados.

    3.- CENTROS DIURNOS O CENTROS ABIERTOS.

    Centros de Día Abiertos.

    Aulas Taller.

    4.- EQUIPO DE EDUCADORES DE CALLE.

    En general, un programa de tipo de intervención, tanto en medio abierto como semiabierto o cerrado, suele recoger como objetivos el desarrollo de los siguientes tipos de habilidades:

    HABILIDADES MORALES:

    Justicia social.

    Deberes para con los demás.

    Fidelidad, solidaridad y tolerancia, para con los demás y con la comunidad.

    HABILIDADES SOCIALES:

    Habilidades sociales de autoafirmación.

    Habilidades sociales de interacción.

    Habilidades verbales.

    Habilidades no verbales.

    HABILIDADES CIVICO - POLITICAS:

    Solidadridad, responsabilidad, tolerancia, educación por la paz...

    A la hora de intervenir el caso de los jóvenes de 12 años, conviene tener en cuenta el caso específico que presentan los menores de 12 años (edad mínima por debajo de la cual los menores no tienen capacidad para infringir las leyes penales y, por lo tanto, sólo serán susceptibles de aplicación de medidas educativas o de protección). Es decir, el menor de 12 años no puede ser internado en un centro cerrado de reforma.

    VII. ¿PROBLEMA SOLUCIONADO?.

    Muchas veces se piensa que con una intervención adecuada se arregla el problema, internar al delincuente o como el caso de Julián internar en una asociación... pero el problema es que la delincuencia se sustituya por conductas sociales aceptadas, de manera que el mismo individuo se encuentre consigo mismo feliz.

    Una pedagogía de la delincuencia, no puede sustentarse en ideologismos baratos. Necesita de profesionales, técnicos, de personal culto e intelectualmente inquieto y a la vez crítico.

    Cualquier acción no puede cambiar la delincuencia juvenil, pero el trabajar con cada menor, con cada delincuente juvenil, ha de servir para solucionar la realidad del sujeto a corto y a largo plazo.

    VII. CONCLUSIÓN.

    El joven delincuente, con sus razones, características y forma de actuar deberá ser tratado ante todo como persona. Es muy difícil que el delincuente deje de serlo completamente, pero lo que no es tan difícil es conocerlo e intentar que su actitud cambie lo más ajustada posible.

    Los jóvenes que me encontré en el barrio eran la verdad muy majos, bueno había excepciones pero los chicos que estaban en el taller de cerámica, taller en el que pude tomar contacto con algún chico, la mayoría de ellos tenían las ideas muy claras, salir del paso, vivir al día y no preocuparse por el mañana.

    El realizar el trabajo me ha gustado más que el libro, la verdad, me alegro de tratar este tema porque he tenido la oportunidad de conocer gente super maja y de comprender como es la delincuencia juvenil desde dentro y no tanto libro, aunque para tratar los diferentes puntos teóricos de mi trabajo he tenido que recurrir a los libros.

    IX. AGRADECIMIENTO.

    Mi primer agradecimiento es para el Educador de Calle, Miguel Angel Hernández, el cual muy amablemente me permitió estar con el durante tres días en el barrio, su lugar de trabajo.

    A los diferentes chico/as que han participado de manera tan amable en mi trabajo.

    A las diferentes personas que me han dado bibliografía.

    A todos ellos muchas gracias.

    X. BIBLIOGRAFÍA.

    + Jaime Funes, “ La nueva delincuencia infantil y juvenil “. Ed. Paidós Educador. Barcelona . 1990.

    + Garrido Genovés, Vicente. “ Pedagogía de la delincuencia juvenil “ Ed. Ceac. Barcelona 1990.

    + Reinhart Lempp “ Delincuencia juvenil “. Ed Herder. Barcelona 1989.

    + Internet.

    + Ortega, A.” Delincuencia, reformatorio y educación liberadora “. Edt. Amarú. Salamanca. 1985.

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    La Historia de Julián