La filosofía: una invitación a pensar; Jaime Barilko

Literatura hispanoamericana. Filosofía. Escritura filosófica, pedagógica, psicológica. Ética. Valores. Moral. Corrientes filosóficas

  • Enviado por: Lilyta
  • Idioma: castellano
  • País: Perú Perú
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INTRODUCCIÓN

El libro “LA FILOSOFÍA Una Invitación a pensar” de Jaime Barylko, nos ha permitido conocer las diversas corrientes filosóficas que van desde Sócrates hasta las últimas escuelas del S. XX; condensados en cuatro capítulos, con títulos que nos lleva a pensar del por qué la filosofía.

La importancia e interés que tiene cada capítulo, y por lo tanto, cada tema nos ha llevado a realizar un resumen de cada uno de ellos. Obviarlos nos hubiera conducido a tener una idea incompleta de tan importante obra.

Por medio de la lectura del libro aludido hemos podido conocer los pensamientos de cada época, las corrientes filosóficas, asimismo sus representantes, profundizando el pensamiento sobre la vida y la existencia.

LA FILOSOFÍA: Una invitación a pensar

1. CONOCETE A TI MISMO:

1.1 Cuando fallan las apariencias:

Lo que aparentemente es o tiende ser, muchas veces no lo es…toda la “realidad” en la que vivimos puede y no puede ser verdadera, y muchas veces es más falsa que verdadera. Arriesgarnos significa guiarnos de nuestra percepción e interpretación de lo que vemos; eso significa que nuestra vida es: “Un riesgo continuo”…” Nada es lo que parece ser”

La crisis: El punto de partida del filosofar:

La filosofía precisamente es cuando uno despierta y se da cuenta que está rodeado de apariencias (detrás de cada conducta hay creencias y/o ideas), y decide ir en busca de la verdad. Cuando dudamos y nos preguntamos si es real lo que vivimos estamos haciendo filosofía, y para llegar a esa situación es necesario que algo falle; que caigamos en crisis (ella nos obliga a pensar y analizar lo que estamos viviendo.) o que ya no estemos satisfechos de nuestra vida.

Ideas y creencias:

Las creencias constituyen la base de nuestra vida. Toda conducta del hombre incluso la intelectual depende de cuales sean nuestras creencias de las que a veces no somos conscientes, cita el antropólogo Ralph Linton como ejemplo: Una tribu que para desterrar la fiebre tifoidea persigue a brujas que es la creencia de su cultura en cambio en nuestra sociedad hará uso de vacunas y hervirá el agua para desterrar la tifoidea.

A pesar de que nadie ha visto un germen en su vida, creemos en su existencia porque eso es lo que nos han enseñado.

Las ideas surgen cuando en una creencia nace la duda, para salvar la duda es donde aparecen las ideas porque hay un problema que resolver.

1.2 Sócrates o el alumbramiento de la verdad:

La crisis en los tiempos de Sócrates se dio en la polis, la ciudad. La madre de él era partera, por eso decía haber federado el oficio de su madre; ya que pensar consistía en dar a luz las ideas y las verdades que cada uno guarda dentro de sí. Él era griego, ateniense para ser exacta, su gran invento fue la libertad íntima, el nos enseño a pensar.

Sócrates y su mujer:

La mujer de Sócrates se llama Xantipa (arisca, y de muy mal humor), a él le resultaba difícil vivir con su ella pero tampoco podía vivir sin ella, así que hizo de su problema cotidiano un problema filosófico, es así que se volvió filósofo. Es así que su mujer terminó siendo un gran bien para él.

Pensar en la calle y el arte de gobernar:

Sócrates contaba con métodos para enseñarnos el modo de llegar hacia la verdad. El primero consistía en que sus interlocutores descubrieran la verdad a partir de ellos mismos (mayéutica); el segundo en donde él hacía caer al otro en contradicciones ante insistentes preguntas (ironía socrática), y el tercero: la dialéctica basada en el razonamiento, la cual opera a través de conceptos opuestos.

La máxima de Sócrates: Conócete a ti mismo se refiere a que debemos conocer todo lo que encierra nuestra existencia: temores, penas, etc., y aprender a vivir; solamente de esta manera podremos ser sabios.

La función que tienen los gobernantes es de ser educadores, filósofos, preocuparse por los verdaderos problemas de su ciudad, tomar las medidas más convenientes para volver a los ciudadanos cada vez mejores. Pero la realidad es otra lo único que saben hacer los gobernantes es preocuparse por los bienes materiales, inclusive armarse de arsenales es más importantes para ellos. Con esto sólo logran aplacar la sed de los ciudadanos por un momento, darles solamente atenuantes y consuelos de medio pelo, olvidándose de lo fundamental: el estado del ser y su pensar.

Los más adecuados para gobernar son los que educan a la ciudad que está bajo su mando, y los que poseen la inteligencia para hacerlo.

La dialéctica es todo lo descrito anteriormente, es decir, el pensamiento de Sócrates, o más bien el razonamiento que va de un extremo al opuesto.

Las dos cárceles:

Gran parte de Atenas odiaba a Sócrates porque se burlaba de de su falso poder, por esa razón lo acusaron falsamente de corromper a la juventud.Lo rescatable de esta penosa situación es que él aceptó con valentía la sentencia de los jueces, no se acobardó y respetó sus ideas hasta el final (a la polis hay que respetarla) a pesar de que mucho de sus amigos quisieron ayudarlo a escapar, el decidió enfrentar lo que le esperaba y serle fiel a sus ideas.

El gallo de Sócrates:

El autor español Leopoldo Alas escribió el cuento “El gallo de Sócrates” en donde hacía referencia a Critón discípulo de Sócrates, como su seguidor era incapaz de pensar por sí mismo.

Cuando mis hijos crezcan:

Un filósofo ante sus jueces le pide que al crecer su hijos los corrijan si se preocupan más por la fortuna o por cualquier otra cosa de su perfección.

1.3 Platón: La felicidad, la política y la pedagogía:

Platón va de lo particular a lo general al referirse a concepto “gobierno”, para él era necesario restituir la polis para ser felices. Esencialmente el tema política está ligado al de pedagogía, este último quiere decir enseñarle al niño el camino de la verdad; es decir, enseñarle a los ciudadanos qué es la polis, y cómo tienen que ser y pensar para mejorarla.

Así como Sócrates plantea que la polis debe ser gobernada por gente sabia, y preparada, Platón también llega al mismo punto: todo era por un bien público.

La utopía de Platón:

Su obra “La República” es considerada una utopía, en donde él imagina como debería ser una sociedad ideal y plantea un sistema pedagógico rígido.

Cómo ser felices:

La mayor preocupación de Platón fue la búsqueda de la felicidad, dice que para ser felices no debemos hacer lo que queramos, de esa manera el caos nos dominaría, por eso hay que hacer lo que debemos. La persona que determinaría nuestro deber sería el gobernante que elijamos (hombres sabios y educadores).

Lo que Platón plantea es la aristocracia, al decir que sólo los mejores deben gobernar.

La ciudad platónica:

La ciudad ideal de Platón estaba dividida en tres clases sociales, pero en lo que correspondía a partes del alma: en el piso que se situaba más abajo estaba las funciones de supervivencia, el piso encima de éste estaba lo sensible, el de las relaciones humanas, y en lo más alto el sector de lo intelectual (el que caracteriza al hombre). Ya en la base de la sociedad Platón plantea articular al Estado en tres grupos:

  • Artesanos: Les corresponde satisfacer las necesidades materiales.

  • Guardianes o soldados: Les toca defender la ciudad

  • Sabios y maestros: Les correspondía legislar, dirigir y gobernar.

Los dos últimos estratos tenían un régimen comunista, es decir, Platón proponía el comunismo.

Las clases bajas no había alcanzado el grado intelectual necesario como para ubicarse en los estratos superiores. Pero eso sí, a un comienzo todos tendrían las mismas oportunidades de ascender y superarse, -mediante la educación-, sin distinción alguna ni de clases ni de razas; la mujer podía aspirar a realizar las mismas actividades que el hombre realizaba en sus tiempos: “feminismo”.

Elegirse a sí mismo:

El hombre se hace a través de la educación, tiene que decidir si se dejará llevar por los sentidos, por lo transitorio o por la razón; por eso “El hombre depende de sí mismo” y de las decisiones que tome.

Cuando ya no estemos vivos, lo único que permanecerá eterno serán nuestras ideas, esto explica la “inmortalidad del alma”: “La verdad emerge del interior de cada uno”

El aprendizaje en sí es una construcción del que aprende, donde puede elegir que idea va a retener o rechazar, el maestro es el que produce la verdad, tal como lo dijo Sócrates, el que hace parir a la mente y brotar el verdadero conocimiento.

El Mundo de las Ideas y el Mundo de los Sentidos:

Las verdades son inherentes al ser humano, o más bien al alma; ellas vienen con nosotros cuando nacemos. Por eso se dice que el alma proviene de otro mundo superior (Mundo Inteligible). Al llegar a un cuerpo se encuentra sepultada por los sentidos y apariencias (Mundo sensible), éstos últimos son engañosos; lo que realmente nos conlleva a la verdad es la razón (logos).

Las guerras cotidianas:

Los sentimientos negativos (envidias, egoísmos) son los que nos impiden ser felices. Sabemos que concepto abarca la palabra pero sin embargo no lo aplicamos y todo por la falta de educación.

La alegoría de la caverna:

Los hombres prefieren la rutina, la comodidad, conservar su creencias y opiniones en vez de ir en busca se la verdad,- se quedan estancados-, y cada vez que alguien destierra prejuicios, verdades insólitas, ellos lo agraden, masacran, lo odian (Sócrates, Jesús, Galileo, etc.)

En busca de la mitad perdida:

El ser humano es hombre con otros hombres, necesita de él (complemento), con esto se busca recuperar la unidad que en un principio teníamos, y sólo se lograra mediante el amor a la totalidad del ser (alma).

1.4 Aristóteles: Elogio del ocio

Aristóteles fue discípulo de Platón, fue considerado por él como “la inteligencia de la escuela”. Su obra filosófica más importante fue “Metafísica”.

Sus ideas eran contrarias a las de Platón (donde habla del Mundo Sensible y el Mundo Inteligible); el al contrario sugiere que sin los sentidos no podemos llegar a nada; ellos son la base de todo y nos permiten aprehender el mundo, nos educan. Para pensar, es decir filosofar, hay que tener tiempo, estar desocupados; es necesario: ¡Ser vagos!

La independencia de los sabios:

Un sabio es el que da órdenes, es a quien otros menos sabios le obedecen.

La potencia y el acto:

Un acto es el que está en presente, lo que sucede ahora. Potencia es lo que puedo llegar a ser o suceder. La realidad es cambiante, verdaderamente en ella no se produce nada nuevo, y lo que aparenta ser nuevo y no lo es, es la aparición de lo que ya estaba (oculto); es decir: potencia.

El motor inmóvil:

Dios es acto, el puedo mover todo, pero no es movido por nada, por eso es perfecto, y al no ser movido por nada no es potencia. Para Aristóteles Dios es la inteleligencia suprema, él fue quien inició el concepto de Dios: Él no quiere nada, querer es una imperfección.

La materia y la forma:

El acto y la potencia pueden ser considerados a su vez materia y forma. La forma determina qué es el acto ahora, en cambio la materia puede llegar a tener varias formas, potencia, El alma no es la forma del cuerpo, pero este último no es la cárcel del primero, tal como lo planteaba Platón el cuerpo es: la materia del alma.

El justo medio:

Aristóteles no nos propone alejarnos de la realidad, sino encontrar un justo medio (el de los extremos opuestos; amor y frialdad por ejemplo). Para llegar a él hay que practicar y adquirir buenos hábitos, de esto precisamente trata la vida humana: “educación”, mediante hábitos y costumbres que nosotros podamos elegir.

La filosofía aparece cuando ellos entran en crisis (hábitos y costumbres); lo que podría unirnos en esta situación es la verdad, pero lamentablemente en la actualidad cada individuo cree tener su propia verdad (se diversifica el sentido de la “verdadera verdad”), haciendo difícil mantener una comunicación; nosotros somos los que podemos llegar a la verdad.

La vida contemplativa:

Se requiere al asombro como actitud de la filosofía, y al ocio como circunstancia imprescindible para filosofar. Son las ocupaciones materiales las que no nos permiten que el alma llegue a su punto más alto “la vida contemplativa” (acercamiento a la felicidad).

La felicidad posible:

El hombre sabio es el único que podrá alcanzar la felicidad, ya que el es independiente y autosuficiente; ciertamente esta independencia es la que lo acerca a Dios; a Él nadie lo mueve, nadie lo cambia, esto trae como consecuencia una semejanza entre Dios y un sabio.

La inteligencia es la que nos diferencia entre otros hombres, para llegar a la felicidad es preciso que los hombres se dediquen a lo que le corresponde a cada uno de ellos, y así alcanzar su fin.

Aristóteles y Alejandro de Macedonia:

Durante largos siglos Aristóteles, Platón y Sócrates dominaron el pensamiento intelectual indicando que lo que distingue al hombre del resto de seres es su inteligencia. En estos últimos años el Romanticismo y posteriormente Freíd reivindicaron la afectividad y las emociones.

2. LA FE EN BUSCA DE LA RAZÓN:

2.1 Nuestro mundo de palabras:

El problema que enfrentan los hombres es el de la falta de comunicación, precisamente una de las funciones de la filosofía es tomar las palabras y redefinirlas. La relación constituye una comunidad y es quien hace posible la vinculación entre los hombres.

Existen diversas religiones, ellas se diferencian, -algunas con mayor notoriedad que otras-; y ya sea en el caso de una misma religión; lo que la diferenciaría en dentro de sus límites mismos; es la fe que sus creyentes poseen: “la fe siempre es íntima”.

La religión y la soledad:

La religión es lo que el individuo hace de su soledad. Cada uno posee una experiencia diferente respecto a ella, eso hace de la situación algo personal e íntimo, incomparable a las demás.

El Dios de los filósofos:

El intelecto fue el Dios de los filósofos: “el motor inmóvil que mueve toda la existencia”. El Dios de Aristóteles era la razón (logos). Como el pueblo no podía autogobernarse (les faltaba sabiduría), sólo les quedaban las sobras de los dioses, los mitos.

La filosofía de la derrota:

Sobre la ciudad de griegos nació una ciudad una nueva ciudad, aún más esplendorosa: el imperio romano; el cual prometía en sus comienzos un mundo de felicidad, cambios. Todo estuvo bien hasta que ese mundo se derrumbó; entrando en crisis reiteradamente.

Fueron pocos lo que se salvaron de esa realidad repetitiva, y se sometieron a las ideas, logrando alcanzar de esta manera la paz interior. Los dioses impuestos por los gobernantes ya no infundían respeto, fue en ese momento en que una nueva corriente religiosa, surgió en medio de esta crisis: el cristianismo

El cristianismo y el “Buen Mensaje”:

Los seguidores de esta religión eran descendientes de judíos, sus creencias se basaban en el gran salvador Jesús y en su buen mensaje que planteaba que la verdadera riqueza se encontraba en el interior de los seres humanos.

La fe y la razón:

En el s. I los primeros judíos se encontraban desesperados, porque sus gobernantes corruptos sin justicia los había entregado a las invasores romanos, quienes no sólo dominaban al Tierra sino que quería dominar el alma, extirpando los ideales de los profetas y la cultura de Moisés.

Los judíos llamados también “pueblo elegido”, se sentían abandonados y sólo esperaban un mesías (rey), y pues cuando la muerte nos espera, nace la fe.

Dentro de todos los individuos que se presentaron como mesías, sólo uno cautivó y ese fue Jesús de Nazaret. El se dirigió a los hombres para enrolarlos en las enseñanzas de los profetas del Antiguo Testamento. Tarso que secundó en la predica a Jesús redescubrió el pecado en el origen de un hombre; es parte de la esencia humana esa fuerza que el hombre no puede dominar y lo domina es el pecado.

La gran confrontación:

El saber no significa creer, la filosofía es saber, pero no es ni religión ni fe, la fe no es saber. En el campo de la religión el Dios del misterio el Dios aristotélico, el cual es incompatible con el religioso, he aquí el choque entre filosofía y religión. La religión se fue convirtiendo en un órgano político. Quien cree no necesita saber, y aquel que sabe no necesita creer.

San Agustín: El hombre interior:

San Agustín cuyo nombre de pila es Agustín de Hipona, fue un hombre dado a los placeres de la carne, un día leyendo a Cicerón su alma depertó en búsqueda de algo que diera sentido a su vida, se interiorizó en la lectura de la Biblia y con la influencia de San Pablo comenzó su carrera en la religiosa y filosófica.

San Agustín indicaba que quería conocer a Dios y el alma que Él creó a su imagen y semejanza. Finalmente San Agustín unió la razón y la fe. Como todo filósofo decía que ya nada se podía esperar de la ciudad terrenal (ciudad romana), había que construir otra en el reino de los cielos: “la ciudad de Dios”.

Las dos ciudades:

La idea de San Agustín de las dos ciudades ya había sido formulada en otros términos, los hebreos hablaban de la Jerusalén terrenal y la celestial, las dos ciudades representaban los poderes que se contraponían: el pecado y la materia versus el espíritu y la verdad.

El río infernal de la costumbre:

Aquello que tenemos como verdad absoluta suele ser un mito establecido como verdad. La tarea del pensamiento es revisar la educación recibida. Todo lo que habita en nosotros en calidad de verdad se debe repensar, revaluar.

Bateson (pensador contemporáneo) denomina a esta actividad “Deutero-educación” es decir la educación segunda lo que viene después de haber crecido y desarrollado un pensamiento: pensar y repensar. Hay que hacer de la deutero-educación el más saludable de los hábitos.

Creer para comprender:

La fe coincide con la razón, la primera sale en búsqueda de la segunda.

La Escolástica fue un gran movimiento de integración entre dos mundos (el de los pastores y creyentes civilizados de Oriente Medio y el mundo de la literatura, la ingeniería, la arquitectura, el arte y la filosofía de Occidente.)

Se trabaja en la escuela, surgieron las universidades y se tenía libertad de pensamiento siempre y cuando se respetaran los límites de la filosofía griega de Aristóteles, Platón, Virgilio, lo que fuera en contra de esas verdades resultaba falso.

Se usaba frecuentemente la expresión “lo que dijo el maestro” (no podía ponerse en duda la palabra del maestro, ellos eran autoridades definitivas.

La escolástica se caracterizaba por leer y discutir lo leído.

2.2 Averroes: La religión bajo la lupa

Ibn Rosh Averroes fue el filósofo que mayor convulsión espiritual produjo no sólo dentro de su propia religión (árabe) sino también dentro de la judía y la católica.

En la Edad Media los árabes encendieron la chispa. La fe debió rendir rendir cuentas ante la razón “si Dios es omnipotente, es también omnisciente (lo sabe todo), entonces ¿cómo ser libres?, si el ya tiene todo nuestro destino hecho.

La teoría de la doble verdad:

Para Averroes entre la filosofía y la religión no había contradicción, ambos perseguían el mismo fin, es decir, dar respuesta a las grandes interrogantes del hombre por eso se le denomina la teoría de la doble verdad, esto no quiere decir que sean dos verdades, más bien dos caminos: uno de la ciencia del pensamiento y otro superficial.

2.3 Maimonides: Guía de perplejos

El cordobés Moshé Ibn Maimón, siguió los pasos de Averroes, referente a la filosofía judía de la época, para él, el tema capital de su religión era el cumplimiento de los preceptos. En el judaísmo no hay dogma, u buen judío no se define por lo que cree sino por lo que hace y si se le preguntara diría: “que es la ley y así debo hacerlo también”.

Un solo Dios y múltiples religiones:

Las religiones son múltiples, debido a que ellas fueron edificadas en diferentes tiempos, culturas, etc. Los judíos vieron en Maimonides a un hereje, por eso hicieron censurar su pensamiento quemando sus obras públicamente, mediante esto podemos corroborar que: “el que piensa es un peligro”.

2.4 Tomas de Aquino: El gigante del cristianismo:

Tomás de Aquino de contextura corpulenta y robusta se hizo monje mendicante en la orden dominica. Para vergüenza de su familia que no lo apoyó en su proyecto puesto una cosa era el estado eclesiástico (bien visto) y otra ser un monje mendicante, a pesar de esta situación a él solo le interesaba conservar la pureza de su interior.

Tomás distinguió la fe de la razón. La razón tiene por objeto el mundo exterior y para desarrollarla se tiene que cultivar los sentidos, y la inteligencia. A través de la razón se puede tener cierto conocimiento limitado de Dios. La fe en cambio sirve de ayuda para conocer los misterios de la Trinidad y del pecado. En cada religión se manifiesta manifiesta Dios medio de la revelación

La razón y la fe:

La razón y la fe no se oponen pero tampoco son iguales, según Tomás de Aquino y ratificado por Duns Escoto “es el camino que conduce a la ciencia moderna” y devuelve al hombre el uso de la razón independiente de la religión que profesa.

Dios es intelecto, el hombre se contacta con Él mediante el Gran intelecto también, según Maimónides con la moral podíamos estar tranquilos, contactarnos con el Gran Intelecto.

La aspiración suprema es Dios, todo lo que hacemos tiene como finalidad alcanzar su eternidad, eso sólo se logra cuando el alma se desprende del cuerpo.

3. PIENSO, POR LO TANTO EXISTO…

3.1 El Renacimiento

El Renacimiento se da en la Edad Media, es “el sol en el horizonte después de una larga noche”. En esta época aparecieron los textos originales de Aristóteles y diversos autores; así como también renació el mundo clásico (el de Grecia y Roma) en todo su esplendor.

El Humanismo surge en medio del Renacimiento,- al hombre nada lo humano le era ajeno-, el cuerpo cobra una nueva significación, ya no es el mismo de épocas pasadas: desvalorizado y humillado, es decir, el pecado, ahora toma un sentido diferente, reivindicando la sensibilidad y sensualidad.

Italia fue el primer lugar en donde se reconoce plenamente al hombre como un individuo espiritual. Lo que el Renacimiento logró modificar el dogma de la religión. Aún en nuestros tiempos las sombras de religión están ahí.

René Descartes (S. XVII) propone que para todo esfuerzo del pensamiento (búsqueda de la verdad) es necesario un método. En esta época el hombre ya no se encuentra alejado de Dios, se encuentra junto a él.

La Revolución Copernicana:

Nicolás Copérnico fue matemático, astrónomo, mediante un observatorio construido por él mismo puedo apreciar y descubrir que es la Tierra y los planeas lo que giran ardedor del Sol (teoría heliocéntrica). Sus detractores pusieron en duda su propuesta sustentando que al bambolearse la Tierra se derrumbarían ciudades y montañas.

Giordano Bruno y el Dios inmanente:

Giordano Bruno pasó gran parte de su vida en el convento de Santo Domingo. Recibió el título de doctor en Telología.; pensaba por cuenta propia, fue calificado de hereje, e iba de exilio en exilio.

Se anticipó a su época pues decía que Dios es el alma del Universo, que está presente en todo ser y que todo ser es un espejo de lo divino, contrario al pensar de la época que sostenía que Dios era trascendente de una naturaleza distinta más allá de nuestro mundo.

Sus ideas revolucionarias para la época lo llevaron a la hoguera.

Galileo Galilei y el orden del universo:

El Renacimiento fue la transición hacia el Modernismo.

El descubrimiento de Galileo anticipado por Copérnico sostenía que el sol era el centro del Universo, este gran descubrimiento hizo que fuera perseguido por la Inquisición, porque desencadenaba una serie de pensamientos que estaban dirigidos a que el hombre es un ser pensante, y que en él estaban todos los conocimientos, el es el centro del Universo. Por eso lo hicieron abjurar para que no alterara o hiciera tambalear el orden de la iglesia.

El desafío de pensar:

Galileo como todos los eruditos del Renacimiento descubrió que Dios era el creador del mundo; y que el sujeto humano era el creador del saber del mundo.

El YO entra en escena:

El hombre moderno se basa en sí mismo. Aunque la Tierra no sea el eje del Universo el hombre es el eje del mundo: Existo y pienso, pienso y existo.

3.2 Descartes o el poder del pensamiento

El planteamiento que Descartes hizo “pienso luego existo” era todo lo contrario a lo que San Agustín planteaba: “El hombre no cuenta con nadie a su alrededor, lo único que le queda es pensar por él” (preocuparse solamente de su existencia).

Descartes creía en la superioridad del YO; en su razón y su capacidad por alcanzarla sin la necesidad del dogma.

Tiempo, serenidad…y una buena estufa:

Para pensar y así alcanzar la verdad es requisito no tener preocupaciones, Descartes sugiere no derrumbar de golpe todo lo que tenemos por cierto sino formarnos una idea y moral provisional de la vida mientras dure nuestra búsqueda hacia la verdad, -esto no ayudará a no quedarnos en el vacío-.

Demostración de la existencia de Dios:

No se puede dudar de nuestra existencia, porque pensamos y esto involucra existir. Tal vez la forma en que existimos no es como la percibimos, pero esto no significa no existir.

Descartes llega a la conclusión de que Dios existe, ya que todo lo que está en nosotros, - la idea de infinito por ejemplo-, tuvo que provenir de alguna parte, quién más sino Él para introducírnosla. Kant sugiere lo mismo, si nosotros tenemos dentro de nosotros la idea Dios es porque Él mismo nos la introdujo.

El idealismo parte de esto (los materiales del conocimiento son las ideas).

3.3 Pascal: La insoportable mortalidad del ser

Pascal parte de la idea que la razón por su falta de amor, es la solución más no la salvación, lo que nos podía salvarnos y hacernos felices realmente es la fe -por medio de ella podemos alcanzar a Dios.

Dos líneas en la historia de la filosofía:

Existen dos líneas filosóficas posibles en la historia del pensamiento humano:

Existencionalismo: Parte de la existencia personal, muestra presencia en el mundo, nuestros gustos, etc., es decir nuestro YO.

Racionalismo: Se encuentra en dirección al universo, esta línea filosófica se pregunta porque existe el dolor, y que significa la muerte, se enfoca en el hombre en general, no se ocupa de casos particulares como si lo hace el existencionalismo.

En el existencionalismo se busca la verdad para cada YO, pero esta es transitoria y genera nuevas interrogantes y dudas, a diferencia del racionalismo, en donde la verdad es casi absoluta, por eso brinda reposo.

3.4 El hombre y el Estado:

Es cierto que el Renacimiento abrió las puertas de la Edad Moderna y que Dios existe pero eso sí, en él ya no se encuentra la realidad, sino entre los gobernantes y los gobernados.

Platón fue calificado de absolutista y fascista porque deseaba que gobernaran solamente los que sabían, y éstos a su vez les enseñaría a los demás (el pueblo) lo que era correcto, así habría igualdad.

Maquiavelo y el gobernante ideal:

Maquiavelo, ya en el S. XVI dice que hay que separar: ¿cómo es la realidad? y ¿cómo queremos que sea la realidad? Por eso el gobernante no debe ser bueno siempre, sino comportarse según la realidad y ser astuto como el zorro y fuerte como un león, no tener por enemigo al pueblo , porque ellos son la gran mayoría, no malgastar las riquezas del Estado, más bien guardarlas,- ser avaro con ellas-.

Hobbes: El hombre es un lobo para el hombre:

Hobbes llama al Estado “Leviatán” (monstruo de la mitología de la Biblia) - el hombre estaba meramente implicado en ese Estado- y al contrario de Descartes, él afirmaba que el hombre no estaba frente a Dios porque el había sido eclipsado y marginado.

Hobbes en su frase: “El hombre es un lobo para el hombre” da a entender que es “la guerra de todos contra todos”, existen fuerzas o corrientes contradictorias en cuantos a nuestros deseos, por eso hay que aprender a conciliarlos.

Locke y los derechos del hombre:

Locke habló sobre los derechos naturales del hombre y estableció que la única manera de no ser aplastados por el gran Estado era mediante ellos mismos (derechos naturales: derecho a vivir, al trabajo, a la propiedad). Para Locke la propiedad era una consecuencia del trabajo.

Según Chatelet debería haber un Estado tal y como lo concibieron Locke, Hobbes y Rousseau.

Rousseau: El Contrato Social:

“El hombre ha nacido libre y sin embargo vive en todas partes entre cadenas”.

El orden social constituye un derecho sagrado que sirve de base a todas las demás, sin embargo este derecho natural está fundado sobre convenciones.

Rousseau propone el Contrato Social ante esta situación en donde se le daría libertad al Estado para decidir pero también se le dictaría reglas y leyes; esta sería la única forma de ser iguales.

3.5 La fuerza de la razón:

La etapa del Modernismo culmina con la aparición del Iluminismo (El Siglo de las Luces), donde se pretendió terminar con los prejuicios en virtud de la “luz de la razón”: Dios no podía otorgar el poder a los reyes, con estos fundamentos el despotismo quedaba injustificado; y la reivindicación de los derechos humanos. Esta etapa concluyó con las revoluciones francesa y americana.

François Voltaire poeta dramaturgo y filósofo no creía en el Dios de las religiones pero sí en el Dios que era incapaz de alterar las leyes por él creadas.

El Iluminismo concedió el derecho de ser diferente, de pensar diferente, ya que surgió la tolerancia (realidad fácil de proclamar pero difícil de poner en práctica); proclamó la fe en la educación: “No había tolerancia hasta que no haya educación para la tolerancia para todas las ideas y pensamientos”

Educación al buen salvaje:

La fe en el individuo no bastaba, se necesitaba educarla, ello traería la luz.

Rousseau (considerado padre de la pedagogía moderna) en su obra Emilio escribe sobre la educación. Dice que el hombre en estado salvaje “estado natural”, es bueno, es decir, un “buen salvaje” y que mediante su propia experiencia aprenderá por sí mismo y no por la imposición de ideas.

Sugiere que durante los primeros años de la educación de un niño se postergará el uso de libros, en esta etapa él aprendería por su propia experiencia. A los doce años debería empezar el aprendizaje de los grandes temas de la vida y a los quince años comenzaría la lectura y estudio de la religión.

Cada cual, según Rousseau debe llegar a ser lo que puede ser, No debe existir manipulaciones por parte de los maestros y padre.

El momento de pensar el pensamiento (meta-pensamiento) lo inició David Hume y lo radicalizó Immanuel Kant.

Racionalismo versus Empirismo:

René Descartes fue el emblema del Racionalismo. David Hume es el filósofo que prepara el camino hacia la doctrina de Kant del conocimiento (la culminación del Empirismo).

Para el Racionalismo la verdad estaba dentro de la razón, sugería que las ideas del hombre eran innatas, esta corriente se desarrolló en el continente europeo).

Y para el Empirismo la verdad consistía en recoger los datos de la experiencia, ésta sucede afuera y es percibida por los sentido; corriente desarrollada en Inglaterra)

3.6 Hume: La ficción del YO

Hume se enfocó en el tema del YO, el cual ya estaba sobreentendido.

Y llega a la conclusión que el YO como unidad no existe. La unidad no se puede observar empíricamente porque el YO es cambiante, por eso dejar de ser lo que es a cada instante.

Los seres humanos somos un conglomerado de percepciones, lo único que observamos son percepciones. La ilusión que nos motiva a considerar que hay un YO previo y uno posterior es porque todas las situaciones por las que pasamos son vertiginosas y continuas (sucesiones) que parecen unirse en un interminable hilo (tienen relación), el hilo está solamente en nuestra fantasía, y ese hilo precisamente es el alma.

Un mundo ilusorio:

Los seres humanos realizan una serie de relaciones entre ideas de un mismo modo: semejanza, contigüidad y causalidad, esto fue descubierto por Hume.

Estas relaciones se dan a medida que vamos combinando impresiones, ideas y organizamos el caos de sucesos. La mente influida por la costumbre, la rutina y el hábito vincula situaciones diversas que nada tienen que ver.

La causalidad es una ficción producto de nuestra mente, si no tuviéramos memoria no tendríamos noción alguna de ella.

Leve desvío reflexivo hacia Borges:

Borges quería ser sólo su obra y que su vida se disolviera para aquellos que quisieran que escudriñar en ella.

En un texto de “Otras inquisiciones” (obra de Borges) se da un desorden jerárquico y de organización de animales. Foucault expresa que tal vez ese texto fue escrito porque el autor ya sospechaba y sabía de la existencia de un desorden peor entre lo ya establecido.

Borges expone que no importa la vida del genio si no su obra así lo demuestra una dicotomía planteada por él hacia su persona: “Borges y yo”, en donde afirma que uno es el Borges que vive -esto esa escoria- y el otro Borges el que hace literatura.

Fragmentaciones del YO:

Existen tradiciones del pasado que no se resignan a retirarse de escena, una de esas tradiciones es aferrase a la idea de la existencia de un solo YO, eso es tan solo una ficción.

En el análisis empírico Hume señala la inexistencia del YO como unidad.

Girando y Lewis Thomas han sufrido por esa afirmación, ellos quieren tener y ser un solo YO, y no pasar por tantos cambios de “YOES”.

Para acostumbrarnos a la idea de que existen más de un YO es necesario reeducarnos para no sentirnos en una contradicción.

3.7 Kant y la fábrica del conocimiento:

Cada una de los libros fundamentales de Immanuel Kant comienza con la palabra crítica, porque el pensamiento era dogmático y él decidía criticarlo.

Y es así como produce la revolución del criticismo, en donde se pone en duda los dogmas y absolutismos.

Kant en una de sus obras críticas dice que la crítica no se opone al procedimiento dogmático de la razón en su conocimiento puro, sino al dogmatismo (pretensión de avanzar con un conocimiento formado por concepto). El ideal mayor de Kant era la autonomía y sencillez, por eso sólo fue profesor de universidad, amó a las mujeres pero nunca se casó para conservar siempre su independencia. Fueron los escritos de Hume quienes lo despertaron de su “sueño dogmático”. A partir de Hume comenzó a dudar, inclusive; de su capacidad de dudar. Para Kant el conocimiento comienza en la experiencia (Empirismo) pero tampoco todo proviene de ella (Racionalismo).

La “fábrica del conocimiento” implica dos grandes moles: espacio (principio a priori) y tiempo (sucede a través de mi persona, en el ordenamiento que yo hago de los acontecimientos).

El fenómeno de categorías:

Para que el conocimiento se produzca a parte del espacio y tiempo se necesita de las categorías (facultad de juzgar), las cuales son doce y se dividen en cuatro grupos.

Categoría de cantidad (uno, poco, muchas), categoría de relación (relación de causalidad), en estos moldes se vuelcan los datos y sobres ellos todos construimos un mismo mundo. Todo conocimiento conjuga dos actividades: percibir (elaborar ideas de lo que observamos) y contraatacar (reaccionar frente a lo que no creemos que está bien).

Lo incognoscible:

Lo que está ahí tiene dos maneras de ser:

  • Una es su ser para mí, es decir la forma en que percibimos.

  • La otra manera es el ser en sí, que es en sí y que no puedo captar.

Lo incognoscible es lo que no es producto de la experiencia, es la “cosa en sí”, a diferencia de lo cognoscible que es objeto de la experiencia posible.

Todo esto se encuentra expuesto en la “Crítica de la razón pura” en donde Kant marca la diferencia entro lo que el sujeto aprehende de lo que le rodea (parte de la experiencia) y metafísico (de lo que no tenemos experiencia).

El cielo está estrellado y la ley moral:

La ley moral eleva infinitamente nuestro valor, ahí encontramos nuestra dignidad, aquello que nos diferencia de los planetas y estrellas y nos pone encima de ellos.

A comparación del cielo estrellado no somos más que un pequeño punto en el Universo, por eso esta ley nos anula a diferencia de la ley ética que nos reivindica. Kant también abarcó el tema religioso en “La religión dentro de los límites de la mera razón”, explica que por medio de la razón es imposible alcanzar a Dios. Cuando el hombre religioso considera que está haciendo el bien solamente para agradarle a Dios está actuando por conveniencia, aquí su acto pierde el valor religioso moral.

La ética formal:

Dentro nuestro interior se encuentra la ley de la moral, la libertad.

La libertad nos es hacer lo que uno quiere, mas bien es elegir entre la ley que me hace humano, la ley del deber la del deber, la ley de los sentidos, etc.

En la ley formalista planteada por Kant se dice que lo bueno y lo malo se deciden por la regla del imperativo categórico (incondicionado), el imperativo condicionado es hipotético.

La voluntad del bien:

En la consciencia moral se liga lo más intimo de uno mismo.

El deber no depende de condicionamientos exteriores, es una exigencia de la razón.

El bien está en la voluntad, lo ético es, independiente de las consecuencias de los condicionamientos exteriores.

El individuo y la persona:

La moral equivale al deber. Persona es el ser que se coloca por encima de su individualidad.

Todos somos individuos pero no somos de la misma manera personas.

El individuo es egoísta, se guía por sus impulsos, quiere lo suyo, solamente busca satisfacer sus necesidades, a toda costa quiere hacer lo que quiere. La persona es una máscara sobre el individuo, es por esto que cada uno se comporta de acuerdo a su persona.

Nos definimos como personas cuando cumplimos nuestras necesidades, pero no a costa de otros.

Dios y la inmortalidad:

Es fácil obedecer a nuestros deseos que vivir en conflicto entre el deber ser y el ser de la naturaleza… ¿A dónde conduce tanta dignidad de la persona y tanto esfuerzo? ¿Qué tiene de bueno ser bueno? Kant no podía responder desde el conocimiento, solamente emitió la hipótesis de que para saldar esa injusticia debe existir la inmortalidad, porque ella puede alcanzar a retribuir el bien por el que se ha actuado. La inmortalidad requiere de la presencia de Dios. Pero es imposible demostrar su existencia, sólo nos queda la fe para creer en Él.

Umberto Eco: La ética de Kant:

Humberto Eco se pregunta acerca nuestra de posición en la filosofía de Kant.La responsabilidad de Kant era bastante limitada por tanto podía ser más moral que nosotros y menos responsable que nosotros.

4. TODO LO SÓLIDO SE DESVANECE EN EL AIRE:

4.1 Diálogo abierto con el lector acerca de la filosofía:

Cada teoría aporta un nuevo enfoque, implica mirar la realidad desde otro punto de vista, desde otra perspectiva y, por lo tanto, las ideas no se excluyen las unas a las otras.

La filosofía busca un sentido para la vida, y en su mundo no hay progreso. La filosofía, el filosofar, piensa y vuelve a pensar.

Ninguno de los filósofos tienen la razón, todos parten de que les es propio y que no pueden eludir.

4.2 Hegel o el idealismo de la filosofía:

El idealismo es la propia esencia, el concepto mismo de filosofía. Idealismo deriva de “idea”. La idea pertenece al orden de lo finito, de lo universal.

Lo finito en sí, por sí, es irracional: no puede ser captado por la razón, por eso es inconcebible.

En La filosofía del idealismo alemán Nicolai Hartmann determina que la filosofía trata de lo universal; lo universal es la verdad; lo universal verdadero no está en los objetos; en el pensar de lo universal no dependo de nada fuera de mí y permanezco dentro de mí; no depender es ser libre, el ejercicio de la verdad es ejercicio de la libertad.

Mirar desde las estrellas:

Mirar las cosas sub specie aeternitatis, desde el punto de vista que sería Dios, y que Hegel llamó Idea o Absoluto; ese asenso es filosofar: despojarse de las pasiones del sí-mismo para alcanzar la idea-misma

Filosofía e historia:

En la historia se representa aquello que es mudable, lo que ha ocurrido, lo que ha sido, lo que ha pasado, lo que caído en la noche de los tiempos, lo que ya no existe.

Para Hegel la historia es lo mudable y la filosofía lo inmutable, lo universal.

El ser concreto y sus contradicciones:

En su libro: Introducción a la historia de la filosofía, Hegel caracteriza de este modo lo concreto: Lo concreto en cuanto actividad, esta esencialmente desarrollándose.

La contradicción desarrolla al ser, no lo anula, lo hace crecer y madurar, ella debe ser resuelta en la totalidad del ser.

La filosofía como reflejo de su época:

La verdad va ocurriendo y luego se va acumulando en sucesivas capas: la historia. Nuestro tiempo es la última capa, es la que resume todo lo anterior.

Hegel explica:” Hablar de muchas filosofías tiene directamente el sentido de que ellas son las etapas necesarias del desarrollo de la razón que llega a la conciencia de sí misma”

Con esto podemos entender que incluso lo accidentes, lo errores, se ligan a la filosofía y le quitan validez a la verdad.

No podemos eludir nuestro pasado; tampoco podemos eludir nuestro presente. Hegel en vez de considerarlo una condena, vio en estas perspectivas claridad de orientación: debo ser mi presente, absorber mi pasado. No se trata de lo que se quiere o se sueña. Se trata de poder. Debemos enfrentarnos con nuestro tiempo, con nosotros mismos.

Filosofía, religión y libertad:

Para Hegel el hecho de filosofar suponía que no estábamos satisfechos con nuestras vidas. La vida es tensión y la tensión es insatisfacción. Hegel ponía el acento sobre el hecho de que en la época moderna la filosofía se había unificado en sí con la religión, en tanto surgida dentro del mundo cristiano.

En consecuencia; la posibilidad de la filosofía depende la posibilidad de la libertad dentro de un espíritu de la época.

4.3 Marx y la importancia de la sociedad:

El pensamiento de Marx ha servido de fuente a movimientos revolucionarios, posturas políticas, tendencias de izquierda, etc.

Marx se sintió influenciado por la dialéctica hegeliana e inauguró lo que se llamará luego Sociología del Conocimiento.

Todo lo dicta la sociedad, la sociedad produce el conocimiento que más le conviene, es decir, que más le conviene a la clase que gobierna y que domina esta sociedad.

La historia define a sociedad como fuerzas de producción, economía, clases y luchas de clases. Marx concebía el devenir de la historia, como una ley, como algo que no podía ser detenido.

El materialismo histórico:

Marx era un pensador, en él se juntaron el razonamiento inteligente y la pasión salvadora. Cuando se habla de de Marx se habla de materialismo histórico (dialéctica histórica). Su preocupación es la historia y su desarrollo, el progreso hacia la revolución del proletariado.

Es Materialismo porque la realidad es solamente materia en el sentido de lo que el hombre hace y las relaciones de producción dentro de la sociedad, la cultura es resultado de estas relaciones.

Una de las primeras preocupaciones de Marx fue de la alienación del proletariado; el proletariado vive enajenado dedica su vida a hacer cosas que no son para él, que el no consume y cuyo destino desconoce. Por lo tanto todo su trabajo se llena de amenidad, y él queda fuera de aquello que él mismo produce.

El credo marxista:

La antigua relación existente de explotadores y explotados da origen al fenómeno capitalista.

En el polo opuesto se encontraba la clase trabajadora (proletariado). El capitalismo es un fenómeno moderno.

En el capitalismo toda la realidad se reduce a mercancía, lleva en su seno el germen de su propia destrucción, porque va armando las filas del proletariado a media que avanza.

Las diversas posturas materialistas son ateas. Si la base de todo es materia, entonces Dios y el espíritu no existen.

Marx logró la fusión del materialismo y la historia, el odiaba la religión, pero sin darse cuenta fundó una “religión”: el marxismo.

La corriente que triunfa actualmente es el liberalismo. El marxismo sostiene que solo el cambio de la sociedad producirá nuevos hombres, en cambio el liberalismo considera que solo el cambio de individuos producirá una nueva sociedad.

Breve retrato de Marx:

Karl Heinrich Marx nació el 5 de mayo de 1818 en la Reniana alemana, era de origen judío. El joven que luego escribiría El capital estudió derecho y tenía particular afición por la literatura romántica de su tiempo. Luego se trasladó a Berlín en donde se encontró con las grandes corrientes en donde estaba incluido el pensamiento de Hegel.

En su vida familiar era cálido, amable con su esposa, pero se aleja de ella no la tolera o no se siente tolerado por ella.

Sus versus tener:

La teoría marxista aspira a redimir al hombre no solo de su penuria económica, sino sobre todo de su existencia sin sentido, de esa existencia fragmentad, alienada, usada al servicio de algo que no le pertenece y en la que definitivamente se pierde de vista la totalidad del ser.

El concepto de ideología:

El término ideología alude al a una idea que se presenta con carácter de objetividad, que tiene una apariencia de verdad, pero en realidad encubre un interés subjetivo.

Las creencias religiosas, filosóficas, etc., para Marx son ideologías al servicio del poder económico que domina las relaciones de producción.

La ideología puede tener buenas así intenciones, así como malas; pero es ideología cuando se disfraza de verdad objetiva. Otro término de “ideología” es el positivo, el utópico, es un conjunto de ideas por las cuales un grupo de gente lucha imponerlas en lo futuro.

Ser de izquierda:

En el mundo moderno estar ligados al marxismo significa ser de izquierda.

Ser de izquierda es ser de vanguardia, ser socialista y estar a favor de los grandes valores universales de la igualdad humana, también significa se insatisfecho y considerar que este mundo no es bueno y podría ser mejor para todos.

4.4 Introducción al existencionalismo:

Hegel tuvo la astucia de calificar la dispersión de la multiplicidad como abstracciones de la realidad.

Espíritu es contemplación, es pensamiento. Es alejamiento de la llamada realidad (porque esta se encuentra fragmentada y dispersaría mi ser y me conllevaría al fracaso), y el momento en donde buscamos unidad, totalidad y comunidad

Cuando la vida niega la naturaleza de la fluidez de la existencia, hay que pensar. El pensamiento es aquel que niega la vida, obviamente nadie piensa a solas. Lo que le sucede a uno solamente a uno no es real, no alcanza el grado de vida necesario.

Existir: entre Dios y la nada:

En Hegel culmina la historia de la filosofía de la razón, del concepto, de lo universal. Para poder entender qué soy, debe entender qué es el hombre, este concepto me ayuda a definirme.

La filosofía estudia qué es la vida y qué es la muerte en general.

Hay otra corriente que se ubica detrás de la rama de Hegel: el Existencionalismo, esta corriente no evade lo universal.

4.5 Kierkegaard: querer una sola cosa:

Lo común es querer muchas cosas, esto hace que el alma se tironee en distintas direcciones.

Hay que querer una sola cosa, así en la unicididad del querer se plasmaría la unicidad del individuo y se ratificaría su existencialidad.

El hombre frente a Dios es individuo, porque reconoce la presencia de Dios, como presencia, no como objeto de fe. Contar con la existencia de Dios es algo que trasciende los marcos de cualquier dogma o catecismo, algo que va más allá del filosofar académico de querer saber “muchas cosas”

Cada individuo es responsable de sus actos, porque está frente al Absoluto, frente a Dios.

El individuo y la multitud:

“Donde hay muchos, allí encontramos exterioridad, comparación, indulgencia, excusas y evasión”.

Kierdegaard entendía que la verdad está en el individuo y la falsedad en las masas (porque la sociedad consiste en hacer lo que los demás esperan que hagamos)

4.6 La profanación de lo sagrado:

...”Todo lo sólido se desvanece en el aire; todo lo sagrado es profanado, y los hombres, al fin, se ven forzados a considerar serenamente sus condiciones de existencia y sus relaciones recíprocas” (Marx y Engels; “Manifiesto del Partido Comunista”).

Cuando el pensamiento no alcanza describir por su complejidad a la vida, ahí es donde entra en juego el arte literario.

La nueva consciencia:

El positivismo lógico dice que todo lo que cabe es reflexionar en torno a palabras (tiempo de literatura). Ninguna de las frases de un texto literario es verdad o falsa.

Nietzche quien anunció: “Dios ha muerto”, creía que el hombre podía ser superado por el Superhombre (ser libre que solo puede ser halagado por lo infinito). Nietzche destruía todo, pero creía en nuevas construcciones y el la superación del hombre.

4.7 Nietzche: preludio a la muerte de Dios:

El hombre es el tema central del pensamiento filosófico del siglo XX.

“La esencia es lo que vale, y la esencia es la esencia del “hombre”, aquello que merece ser estudiado”

El YO como existente es particular, como esencia humana , es universal.

Una fábula de budismo zen:

Pensar es estar en el desierto, el desierto no posee límites y no hay posibilidad del que alguien nos oriente. Desierto es estar solos, y esta es la única manera de pensar. Tal vez por eso es más fácil mantenerse en una tradición y pensar a partir de ella.

Nietzsche dice que si negamos a Dios no habría autoridad, por eso reclamaba que el hombre diera a luz a un Superhombre (la superación del hombre). Pensar es instalarse en la inseguridad perpetua, la seguridad es confortable pero impide caminar

La caída de la razón:

Nietzsche al difundir la noticia que Dios ha muerto se refería a que la superioridad de la razón se había hecho añicos paulatinamente, hasta desmoronarse con la Modernidad.

El Superhombre:

No vivimos por y para la verdad; la vedad es ilusión que creamos para sustentar el deseo, la pasión y la voluntad del poder. Somos valores. El valor superior es la nobleza, y el valor inferior es la mediocridad. La verdad universal es ser como uno mismo, no la universal. Todos necesitamos de una verdad propia. La masificación (ser como los demás) es una gran falsedad.

Nietzsche era el visionario del Superhombre (hombre solo, divinizado por su propia potencia creadora de valores en contra del hombre masa).

Más allá del bien y del mal:

Nietzsche manifiesta La suprema soledad del YO en sus últimas expresiones. El repudiaba el bien común: si es bien no es común, solamente es bueno para mí.

En Más allá del bien y el mal postuló que la moral era una cárcel para los inválidos, para esclavos (la moral pertenece a las masas). La moral es la defensa del ego frente al otro, el que se defiende es el indefenso, el desesperado, es decir, la mayoría.

4.8 El existencionalismo de Heidegger:

No hay esencia humana, nada es sólido, todo se desvanece.

La existencia está necesitada (Heidegger llamó a esta característica cura). Es la preocupación la que la caracteriza. La existencia debe proyectarse lanzarse hacia delante en el tiempo sin libreto.

La muerte es la constante posibilidad, es una antigua experiencia registrada en todas las literaturas.

Ser para la muerte:

Para Heidegger la muerte no es un tema literario, sino es la consciencia de la preocupación. Sé que existo y sé que dejaré de existir, porque soy para la muerte.

Es por esto que se traza un campo de angustia. Esta preocupación tiene dos aspectos diferentes: el primero banal en donde es la preocupación de “todo el mundo”, y la segunda la preocupación deriva en una angustia ante el abismo que nos circunda, por el desamparo.

La existencia banal o el malestar existencial:

En la existencia banal no somos nadie.

En la existencia auténtica me encuentro a mí mismo pero la angustia me asalta. “Todo el mundo” es un modo de ser del cual nadie se puede liberar porque ese preciso mundo es donde estamos todos nosotros.

La angustia produce el malestar y la existencia se despliega en el tiempo.

4.9 Bergson y el tema del tiempo:

Henri Bergson es el que desplegó el tema del tiempo más intensamente a comienzo del siglo pasado. Para él no hay un tiempo medible sino un espacio (medición del movimiento de las agujas del reloj en un cuadrante, en un espacio por ejemplo). Lo que se mide es el espacio no el tiempo.

La duración y la intuición:

El tiempo real es la vivencia y no se puede medir con un reloj, tampoco se mide en el espacio sino en el transcurso interior de esa vivencia irrepetible.

Al querer construir todo intelectualmente reducimos el tiempo en el espacio para dominarlo y medirlo. El fundamento de la ciencia necesita que cada cosa esté en su lugar y sea siempre igual a sí misma.

Todos trascurrimos en dos planos alternativos: el de la existencia programada (el del tiempo del reloj) y el de la diferencia de esta hora de la mañana, que en nada se compara con la que ya transcurrió.

La memoria-hábito y el recuerdo-vivencia:

Bergson explica: “La inteligencia y el instinto están dirigidos en dos sentidos opuestos; aquélla, hacia la materia inerte, éste, hacia la vida…

La intuición es la transformación del instinto, de la vitalidad, etc.

La inteligencia es alejamiento, es ego frente al mundo, ella clasifica para tener al mundo dominado, regular, repetible; quiere que todo sea ordinario y esté en orden, ese orden es el del reloj.

Existen dos tiempos: el devenir temporal y la ocasión excepcional, y dado que hay dos tiempo existen dos memorias: memoria-hábito (rutinaria) y la memoria vital.

La verdad existencial:

El ser se incluye en el tiempo, y sea en su dimensión de autenticidad y de amenidad, o de alienación, por existen dos alternativas de tiempo:

  • El tiempo vulgar: se mide en relojes y calendarios, es el tiempo de lo cuantitativo.

  • El tiempo primordial: es el de la existencia desnuda, es futuro y ser para la muerte.

Heidegger sugiere que el nuevo pensamiento es el de la interpretación.

El misterio de la ambigüedad humana

El hombre es la totalidad de sus obras, pero también es cierto que las obras de arte o aun la obra científica merecen ser consideras independientes de la vida del autor.

4.9 El espíritu latino de Jean Paul Sartre:

En sus cavilaciones el autor señala que el escritor latino es ensayista por naturaleza, fragmentario, extrovertido, irrespetuoso y encasilla en esta descripción al francés Jean Paul Sartre notable prosista a quien pueden criticar por su falta de profundidad mas no por el deleite que produce la lectura de sus obras.

El ser arrojado en el mundo:

Sartre como uno de los preconizadores del existencialismo sostiene que a cada instante estamos arrojados en el mundo y comprometidos, lo que significa que actuamos antes de poner nuestros posibles, igualmente sucede con los valores que los actuamos para no tener que pensarlos pues nos produciría angustia.

El ser para los otros:

Sostiene Sartre “el infierno son los otros”, “ el prójimo es por principio lo inaceptable; me huye cuando lo busco y me posee cuando le huyo”, la salida a esto sería la tolerancia, la aceptación pero no se puede evadir el círculo al que se esta condenado.

Revisión del Infierno:

El existencialismo atea de Sastre, indica que en la pena del hombre esta su gloria. No es necesario desaparecer el infierno ya que no se puede salir de él, sino se debe procurar conseguir dentro del infierno parcelas del paraíso.

4.10 Buber: La alternancia del Yo - Tu y del Yo - Ello:

Mientras que el existencialismo ateo plantea que el otro es mi infierno, los filósofos religiosos Marcel, Buber, consideran que Yo y el Otro configuran una relación esencial.

La relación más común es la de Yo - Ello ( lo impersonal) osea materia, objeto, utensilio; las cosas sirven para algo al igual que los amigos, la relación es de servicio por mas interesada que sea o aparente ser.

La crisálida y la mariposa:

En el matrimonio en la relación con los hijos puede albergar al Yo - Tú, es decir la libertad para ser, para dejar ser. “el ello es la eterna crisálida, el tú es la mariposa eterna”.

El Yo - Tu es un punto de llegada, una meta o como decía el novelista austriaco Stefan Zweig “los momentos estelares de la humanidad”

El misterio de eros:

El filosofo francés (uno de los últimos) no compartía la idea de que se vea en el otro el espejo del yo, realiza un enfoque en el que la lejanía entre ambos es donde se tiene conciencia de la necesidad reciproca.

El eros es la relación con el misterio, con el porvenir con el que en un mundo en el que todo esta ahí jamás esta ahí.

La escuela de Frankfurt y la crisis de la razón instrumental:

En la escuela de Frankfurt destacae Max Horkheimer que plantea la crisis de occidente era la crisis de la razón; la razón es instrumental es un instrumento que el hombre usa para sus intereses.

Antiguamente la razón equivalía a bien hoy sirve para conseguir eficientemente algo y culpa de esto a la religión.

Benjamín y el ángel de la historia:

Walter Benjamín una de las mentes más lucidas contemporáneas escribe en su libro la historia de un cuadro donde un ángel al alejarse de algo que mira, una serie de acontecimientos se van sucediendo como catástrofes y al querer despertar y recomponer lo destruido una tormenta que desciende del paraíso se arremolina en sus alas y lo arrastra el futuro mientras todo lo destruido se va desapareciendo ante sus ojos. Esta tempestad es lo que llamamos progreso.

La libertad en juego:

En las teorías que se van modificando en el transcurso de la historia siempre se pierde o se gana: la dignidad reside en la libertad que sobrevive aún y es lo último que nos sostiene

4.11 El Positivismo Lógico:

Se viene siguiendo una línea de desarrollo temático, hay dos tipos de hechos, los acontecimientos que se dan ahí, fuera de mi, y lo que yo, tú, nosotros opinamos al respecto, lo que decimos.

El primer positivismo trata de explicar aquello que pasa ahí fuera, esta palabra fue utilizada por August Comte quien plantea que la humanidad tuvo varias etapas: la teológica, la metafísica y la “positiva” que significa concreta, tangible. El positivismo que plantea Comte termina siendo un naturalismo es decir, sostenía que los hechos merecen ser considerados como realidad.

Dentro de los logros de Comte se tiene el regreso a los hechos, a lo positivo en cuanto concreto y verificable; y dentro de las fallas el creer que uno realmente conoce lo positivo sin prejuicios, él sonaba que todos fuésemos positivistas no habría más guerras y todo el universo sería concordante.

Palabras, Palabras:

Existe una segunda manifestación del positivismo, de la época contemporánea, es la corriente del positivismo lógico llamado también empirismo lógico.

Para los positivistas lógicos, su única preocupación era el lenguaje.

Las verdades se expresan en palabras. Los ideales toman forma de palabras.

Según la lógica una cosa no puede ser A y no A al mismo tiempo en ese sentido una frase no puede ser verdadera y falsa al mismo tiempo.

El empirismo lógico se ocupa de deslindar las oraciones con sentido que aquellas sin sentido.

Wittgenstein: Del Sinsentido al Misterio:

El gran filósofo analítico Ludwig Wittgenstein dice no discutamos este tema porque para discutir algo deberíamos ponernos de acuerdo previamente en la definición de ese algo. Y si no concordamos en la definición, cada uno está hablando de cosas distintas, entonces es mejor callar.

Wittgenstein entiende que en las proposiciones sin sentido está lo invisible, y ello es llamado a silencio. Lo más profundo es inefable, inexpresable.

Mientras que por un lado, esta teoría limita el campo del conocimiento a lo verificable o refutable, por otro lado deja libre el campo de lo religioso, de los místico, de lo más personal del hombre.

Schlick: “El Viraje de la Filosofía”:

El Viraje de la Filosofía es el título de Moritz Schlick, uno de los puntales del positivismo lógico y de sus primeros adeptos, dio a un ensayo que publicó en 1930 y en el que expuso las bases de esta nueva corriente filosófica que da un nuevo enfoque sobre qué es y para qué sirve la fisolofía.

Las ciencias se ocupan de la verdad. Según Schlick la filosofía no es una ciencia porque tiene por objeto de estudio el mundo de los acontecimientos. A partir de este viraje, la filosofía es una actividad que consiste en estudiar las proposiciones.

Frases con sentido, frases sin sentido:

Las frases se dividen en dos categorías:

  • Las que dicen cosas con sentido

  • Las que dicen cosas sin sentido

Con sentido significa que el contenido de la frase puede ser verificado o experimentado por otro, por todos como “las manzanas arrojadas al aire caen al suelo”, esta frase tiene sentido pues puede ser corroborada o refutada por alguien.

En cambio si se dice “Ah, cómo me gusta comer manzanas recien caídas del árbol…” es una frase sin sentido, pues el que oye no puede comprobar ni refutar tal afirmación solo puede ser cierta para el que la dice y para nadie más

El derecho a la libre expresión:

Al emitir cualquier expresión de tipo privada, emotiva, válida solamente para emisor, no se debe esperar del otro ninguna reacción lógica.

Al emitirse una frase, sólo es válida para el que la reproduce y si otra persona contesta con otra frase semejante existe un intercambio de frases privadas, sin sentido, aunque valiosas para cada uno que las pronuncia.

Las frases infalibles:

La frase tiene sentido, porque es verificable. La lógica y análisis semántico, gramatical son suficientes para comprobar la verdad o falsedad del enunciado. Por eso estas frases nunca fallas, son siempre verdades, nada nueve dicen del mundo, hablan de sí mismas, son infalibles.

Juicios y juicios:

Los juicios analíticos son absolutamente verdaderos porque son tautologías, repeticiones de lo mismo. Poseen sujeto y predicado, aunque con distinto contenido. Son deducciones y apreciaciones que se producen en mi cerebro, en la realidad exterior nada se modifica.

Los juicios sintéticos me vienen desde el exterior, de la experiencia (por eso se habla de empirismo lógico)y se va atando, ligando esos datos y aprendiendo cosas nuevas.

Reichenbach y el lenguaje filosófico:

Hans Reichenbach otro de los filósofos del positivismo empírico, autor de La Filosofía Cientifica, trata de de ligar a la filosofía con la ciencia y arrancarla de los terrenos religiosos, metafísicos o emotivos.

El lenguaje debe decir algo. Si tiene algún significado, el lenguaje debe transmitir un contenido verificable, es decir que conduzca a alguna acción frente al objeto al que se refiere.

El significado del significado:

Dios, la ética y los grandes ideales y valores del hombre (la libertad, la belleza, el amor) caen en el saco roto de lo indemostrable, y por lo tanto terminan siendo también incomunicables sin sentido o sin significado.

Pensar es analizar palabras. Las palabras o los significados tienen múltiples usos y referencias, en consecuencia, la ética se reduce a expresiones emotivas.

Carnap: La nada que nadea:

En su autobiografía Rudolp Carnal segura “ya antes de ir a la universidad comencé a dudar gradualmente de las doctrinas religiosas sobre el mundo, el hombre y Dios”, bajo la influencia de libros y conversaciones con amigos advertí que esas doctrinas eran incompatibles con los resultados de la ciencia moderna.

Russel y el conocimiento humano:

Russel revolucionó el campo de la lógica en su libro Principia Matemática, fue el aporte más grande y novedoso, en su publicación se aprende que: matemática y lógica son lo mismo; Sólo en la matemática y en la lógica obtenemos verdades, certezas ya que operan con proposiciones analíticas.

Luego se tiene las otras creencias, las relativas a la vida, al amor, a la esperanza, para conocer conviene alejarnos de nuestro mundo humano, cuando mas independiente de nuestros problemas existenciales sea el objeto de nuestros deseos, tanto más próxima podrá estar la verdad.

4.12 La Posmodernidad:

La Posmodernidad es aquello que viene después de lo moderno, porque lo moderno entroniza a la razón en lugar de Dios, entroniza la ciencia, la tecnología y en ella estable el fundamento de lo humano y de la historia humana.

Yotard sostiene que la Posmodernidad es la caída de todos los grandes mitos que generaciones anteriores han cultivado.

El alma, el cuerpo y el mercado:

El alma es la dignidad humana, el símbolo del sentido y la respuesta. En el siglo XX se produjo la reivindicación del cuerpo.

Ya no se oculta nada. Todo conocimiento tiene una finalidad generalmente inconfesa, en cuanto a la conciencia.

CONCLUSIONES

  • Sócrates fue fiel a sus principios y enseñanzas hasta el final, siempre defendió las leyes impuestas por la polis (aunque algunas veces no le parecían las más correctas), por eso aceptó con determinación y valor su fin: ¡Beber la cicuta!

  • La muerte del pensamiento ocurre cuando no tomamos las palabras con ambigüedad sino como una verdad absoluta.

  • La filosofía enseña a pensar, a distinguir entre apariencia y verdad. Nos enseña que los bienes materiales, las riquezas son sólo juguetes que nos divierten.

  • Según Platón los hombres sabios son los únicos que podrán alcanzar la felicidad.

  • En la gran ciudad que proponía Platón todos tenían las mismas oportunidades de ascender de rango, todo lo decidía la educación. Tampoco existía diferencias de sexo.

  • Cada vez que alguien quiere desterrar un prejuicio o idea vana es agredido, odiado, tal es el caso de Jesús, Sócrates, etc.

  • Para Aristóteles así como también para otros filósofos es necesario tener tiempo para filosofar, estar libre de preocupaciones, es decir: ¡Ser vagos!, así como también entrar en una crisis que nos despierte de lo que estamos viviendo.

  • El Dios de los filósofos es la razón (logos), él es el motor inmóvil, puede mover todo pero no es movido por nada.

  • Los dioses impuestos por el gobierno griego ya no infundían respeto y es en ese momento en que aparece el cristianismo.

  • La filosofía es saber, pero no es religión, ni la fe, la fe no es saber.

  • Las religiones son múltiples, ello se debe a que fueron edificadas en diferente tiempo, culturas, situaciones.

  • En cada religión se manifiesta Dios mediante la revelación.

  • La razón y la fe no se oponen pero tampoco son iguales, la razón tiene por objeto el mundo exterior y la fe sirve de ayuda a los misterios de la Trinidad y del pecado. Todo lo que hacemos tiene como finalidad alcanzar a Dios.

  • No se puede dudar de nuestra existencia porque pensamos y esto involucra existir, he ahí que nace la famosa frase de Descartes:”Pienso, luego existo”

  • El Racionalismo se enfoca en el hombre en general y el Existencionalismo se encarga de la parte existencial de nuestra persona.

  • El Racionalismo y el Empirismo se contradicen enormemente, el primero asegura que la verdad está dentro de la razón y el segundo que la verdad se basa en las experiencias.

  • Para Hume no existe solo un YO sino más bien, varios.

  • Para que el conocimiento se produzca se necesita de la facultad de juzgar.

  • Para Kant existe una gran diferencia entre personas e individuos. El individuo es egoísta, sólo busca satisfacer sus necesidades, en cambio la persona es el individuo que tiene una manera de comportarse, es decir, “una máscara”.

  • Marx sin proponérselo fundó una nueva religión: el Marxismo (él odiaba las religiones). Su pensamiento ha servido de fuente a movimientos revolucionarios, posturas políticas, tendencias de izquierda, etc. En el mundo moderno estar ligados al marxismo significa ser de izquierda.

  • El hombre frente a Dios es individuo, porque reconoce la presencia de Dios, como presencia, no como objeto de fe. Contar con la existencia de Dios es algo que trasciende los marcos de cualquier dogma o catecismo, algo que va más allá del filosofar académico de querer saber “muchas cosas”

  • Cada individuo es responsable de sus actos, porque está frente al Absoluto, frente a Dios.

  • Nietzsche dice que si negamos a Dios no habría autoridad, por eso reclamaba que el hombre diera a luz a un Superhombre (la superación del hombre). Pensar es instalarse en la inseguridad perpetua, la seguridad es confortable pero impide caminar.

  • Con Nietzsche el concepto Dios se va marginando, él plantea que lo vivido anteriormente por sus antepasados no puede existir Dios.

  • No hay esencia humana, nada es sólido, todo se desvanece.

  • Para Heidegger el hombre es la totalidad de sus obras, pero también es cierto que las obras de arte o aun la obra científica merecen ser consideras independientes de la vida del autor, lo mismo plantea Borges al decir que quería ser sólo su obra y que su vida se disolviera para aquellos que quisieran escudriñar en ella.

  • Cada filósofo propone un sistema diverso para lograr salvar el sentido de la existencia, el sentido de lo humano.

  • La Posmodernidad es el movimiento que surge porque lo moderno entroniza a la razón en lugar de Dios, ya no se oculta nada, los mitos se terminan.

  • .

    INDICE

    Introducción

    3

    1.

    CONÓCETE A TI MISMO

    3

    1.1

    Cuando fallan las apariencias

    3

    La crisis: El punto de partida del filosofar

    3

    Ideas y creencias

    3

    1.2

    Sócrates o el alumbramiento de la verdad

    4

    Sócrates y su mujer

    4

    Pensar en la calle y el arte de gobernar

    4

    Las dos cárceles

    5

    El Gallo se Socrátes

    5

    Cuando crezcan mis hijos

    6

    1.3

    Platón: La felicidad, la política y la pedagogía

    6

    La utopía de Platón

    6

    Cómo ser felices

    6

    La ciudad platónica

    7

    Elegirse a sí mismo

    7

    El Mundo de las Ideas y el Mundo de los Sentidos

    8

    Las guerras cotidianas

    8

    La alegoría de la caverna

    8

    En busca de la mitad perdida

    9

    1.4

    Aristóteles: Elogio del ocio

    9

    La independencia de los sabios

    9

    La potencia y el acto

    9

    El motor inmóvil

    10

    La materia y la forma

    10

    El justo medio

    10

    La vida contemplativa

    11

    La felicidad posible

    11

    2.

    LA FE EN BUSCA DE LA RAZÓN

    11

    2.1

    Nuestro mundo de palabras

    11

    La religión y la soledad

    12

    El Dios de los filósofos

    12

    La filosofía de la derrota

    12

    El cristianismo y el “Buen Mensaje”

    13

    La fe y la razón

    13

    La gran confrontación

    13

    San Agustín: El hombre interior

    14

    Las dos ciudades

    14

    El río infernal de la costumbre

    14

    Creer para comprender

    14

    2.2

    Averroes: La religión bajo la lupa

    15

    La teoría de la doble verdad

    15

    2.3

    Maimonides: Guía de perplejos

    16

    Un solo Dios y múltiples religiones

    16

    2.4

    Tomas de Aquino: El gigante del cristianismo

    16

    La razón y la fe

    17

    3.

    PIENSO, POR LO TANTO EXISTO

    17

    3.1

    El Renacimiento

    17

    La Revolución Copernicana

    18

    Giordano Bruno y el Dios inmanente

    18

    Galileo Galilei y el orden del universo

    18

    El desafío de pensar

    19

    El YO entra en escena

    19

    3.2

    Descartes o el poder del pensamiento

    19

    Tiempo, serenidad…y una buena estufa

    19

    Demostración de la existencia de Dios

    20

    3.3

    Pascal: La insoportable mortalidad del ser

    20

    Dos líneas en la historia de la filosofía

    20

    3.4

    El hombre y el Estado

    21

    Maquiavelo y el gobernante ideal

    21

    Hobbes: El hombre es un lobo para el hombre

    21

    Locke y los derechos del hombre

    22

    Rousseau: El Contrato Social

    22

    3.5

    La fuerza de la razón

    22

    Educación al buen salvaje

    23

    Racionalismo versus Empirismo

    23

    3.6

    Hume: La ficción del YO

    24

    Un mundo ilusorio

    24

    Leve desvío reflexivo hacia Borges

    25

    Fragmentaciones del YO

    25

    3.7

    Kant y la fábrica del conocimiento

    25

    El fenómeno de categorías

    26

    Lo incognoscible

    27

    El cielo está estrellado y la ley moral

    27

    La ética formal

    27

    La voluntad del bien

    28

    El individuo y la persona

    28

    Dios y la inmortalidad

    28

    Umberto Eco: La ética de Kant

    29

    4.

    TODO LO SÓLIDO SE DESVANECE EN EL AIRE

    29

    4.1

    Diálogo abierto con el lector acerca de la filosofía

    29

    4.2

    Hegel o el idealismo de la filosofía

    29

    Filosofía e historia

    30

    El ser concreto y sus contradicciones

    30

    La filosofía como reflejo de su época

    31

    Filosofía, religión y libertad

    31

    4.3

    Marx y la importancia de la sociedad

    32

    El materialismo histórico

    32

    El credo Marxista

    33

    Breve retrato de Marx

    33

    Sus versus tener

    33

    El concepto de ideología

    34

    Ser de izquierda

    34

    4.4

    Introducción al existencionalismo

    34

    Existir: entre Dios y la nada

    35

    4.5

    Kierkegaard: querer una sola cosa:

    35

    El individuo y la multitud

    36

    4.6

    La profanación de lo sagrado

    36

    La nueva consciencia

    36

    4.7

    Nietzche: preludio a la muerte de Dios

    36

    Una fábula de budismo zen

    37

    La caída de la razón

    37

    El superhombre

    37

    Más allá del bien y del mal

    38

    4.8

    El existencionalismo de Heidegger

    38

    Ser para la muerte

    38

    La existencia banal o el malestar existencial

    39

    4.9

    Bergson y el tema del tiempo

    39

    La duración y la intuición

    39

    La memoria-hábito y el recuerdo-vivencia

    40

    La verdad existencial

    40

    El misterio de la ambigüedad humana

    40

    4.10

    El espíritu latino de Jean Paul Sartre

    40

    El ser arrojado en el mundo

    41

    El ser para los otros

    41

    Revisión del Infierno

    41

    4.11

    Buber: La alternancia del Yo - Tu y del Yo - Ello

    41

    La crisálida y la mariposa

    42

    El misterio de eros

    42

    La escuela de Frankfurt y la crisis de la razón instrumental

    42

    Benjamín y el ángel de la historia

    42

    La Libertad en juego

    42

    4.12

    El Positivismo Lógico

    43

    Palabras, Palabras

    43

    Wittgenstein: Del Sinsentido al Misterio

    44

    Schlick: “El Viraje de la Filosofía

    44

    Frases con sentido, frases sin sentido:

    45

    El derecho a la libre expresión

    45

    Las frases infalibles

    46

    Juicios y juicios

    46

    Reichenbach y el lenguaje filosófico

    46

    El significado del significado:

    46

    Carnap: La nada que nadea

    47

    Russel y el conocimiento humano

    47

    4.13

    LA Posmodernidad

    47

    El alma, el cuerpo y el mercado

    48

    CONCLUSIONES

    49

    INDICE

    52