La felicidad

Religión católica. Catolicismo. Ensayo filosófico. Estado de ánimo. Alegría. Sentimientos. Satisfacción. Bienestar espiritual

  • Enviado por: Matias Rivera
  • Idioma: castellano
  • País: Chile Chile
  • 3 páginas
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Titulo: obvio

Resumen: Ensayo sobre la felicidad

Ramo: religión (también puede ser filosofía)

Ensayo Religión

La Felicidad

La felicidad. ¿Qué es la felicidad? ¿Cómo se llega a ella? A primera vista, preguntas simples, pero al meditarlas se descubre la profundidad y complejidad de ellas. Una aparentemente simple pregunta como ¿qué es la felicidad? tiene una gran cantidad de respuestas distintas, ninguna de las cuales se podría asegurar que está totalmente correcta, ni incorrecta. Simplemente depende de la persona; lo mismo sucede en el caso de cómo alcanzar la felicidad, miles de personas intentan caminos distintos, muchos de ellos encontrando esta sensación tan codiciada, y muchos nunca encontrándola. A lo largo del siguiente ensayo, intentaré dar una respuesta a estas dos preguntas, al analizar y comparar distintas respuestas que se han dado a ellas a lo largo de la historia.

En cuanto a qué es la felicidad, existen una gran cantidad de respuestas. En la antigua Grecia, Platón la definió la felicidad como “lograr el equilibrio entre las partes del alma; esto es vivir de acuerdo al orden natural,” Sócrates sostiene que es la “imperturbabilidad.” mientras que Santo Tomás de Aquino la identifica con “la contemplación beatífica de Dios, y la vida de un santo.” Ahora bien en la actualidad el concepto de felicidad ha cambiado. Por definición de diccionario sabemos que es un “estado de ánimo que se complace con la posesión de un bien,” sin embargo muchos sostienen que los bienes materiales no son necesarios para alcanzarla, y hasta otros la definen como un estado de ánimo que se alcanza mediante el despego de los bienes, tanto materiales como morales, o espirituales.

Se puede apreciar lo distintas que son estas diversas definiciones, sin embargo, en mi opinión se puede encontrar un punto medio en estas definiciones, una “definición general,” la cual puede ser “(la felicidad) la más alta de todas las sensaciones, un estado de ánimo sublime de satisfacción y bienestar espiritual.”

Ya definida la felicidad como tal, más importante es el “cómo alcanzarla.” Esta interrogante tiene aún mas respuestas que “qué es la felicidad,” y es también mucho más trascendente, debido a que las vidas de las personas giran alrededor de la felicidad, y el cómo alcanzarla define como una persona vive su vida.

En cuanto a la respuesta misma, se puede apreciar que las definiciones de felicidad dadas anteriormente también nos indican el camino que cada autor propone para llegar a ella: así Platón cree que hay que lograr el equilibrio entre las partes del alma; Sócrates considera que se alcanza a través de la imperturbabilidad, es decir, del despego de las emociones, al llevar una vida “estoica;” y Santo Tomás sostiene que se llega a ella a través de la contemplación beatífica de Dios, y al llevar la vida de un santo, es decir vivir en amor constante.

También la religión católica nos ha explicado muy bien como podemos alcanzar la felicidad: San Benito, en su Regla, nos dice que “si quieres vivir una vida verdadera y perpetua , guarda tu lengua del mal y tus labios no hablen con falsedad; apártate del mal y obra el bien, busca la paz y síguela.” (P. 17). También nos dice que “[no seamos celosos], pero hay también un celo bueno, que aleja de los vicios y conduce a Dios y a la vida eterna.” (72, 2). En cuanto a la Biblia misma, en ella se nos dice en la famosa parábola del joven rico “vete, vende todo lo que tienes y reparte el dinero entre los pobres, y tendrás un tesoro en el Cielo.” (Marcos 10, 21) También la Biblia nos dice, en las bienaventuranzas, que “Felices ustedes los pobres, porque de ustedes es el reino de Dios. Felices ustedes los que ahora tienen hambre, porque serán saciados.” (Lucas 6, 21) Y así también para quienes lloran, y quienes son odiados. Ahora bien, esto no nos indica directamente como podemos llegar a la felicidad en nuestras vidas, sino que podemos alcanzar la felicidad eterna a pesar de, o hasta mediante, las penas en la tierra.

Ahora bien no todos tienen conceptos tan definidos en cuanto a cómo se llega a la felicidad, especialmente ahora en tiempos actuales, cuando las vidas no están tan estrictamente estructuradas en base a la religión, y muchos se han replanteado sus vidas sin considerar la religión, mientras que también otros viven sus vidas sin nunca ni planteárselo de forma seria. Existen quienes creen que la felicidad se encuentra en lo material, es decir el dinero y los bienes, mientras otros creen que se encuentra a través de los placeres, en especial los placeres corporales. Sin embargo, estas metas ordinarias de la existencia -el poder, las riquezas, los placeres de los sentidos, la fama- pueden procurar satisfacciones momentáneas, pero nunca son una fuente de satisfacción permanente y el día menos pensado se acaban transformando en descontento, justamente el opuesto de la felicidad. Luego la felicidad se debe encontrar en algo que va más allá de lo corporal, material; y pasa a ser algo que enriquece el ser mismo. Nuevamente buscando una definición más general, pero personal, me atrevo a afirmar que la felicidad se alcanza mediante “el amor y la satisfacción, a la cual se llega al hacer el bien.” Sin embargo, es muy probable que esta definición haya sido influida por mi educación -católica- al ver las semejanzas que existen entre mi definición personal y aquella dada por la Iglesia Católica. Así puedo decir que una persona de otra religión, por ejemplo la budista, sostendría que la felicidad se alcanza al evitar el deseo, el apego, el odio, el orgullo, los celos, y de todas las emociones negativas; es decir se es feliz mediante la imperturbabilidad, el despego al yo.

En conclusión, puedo decir que la felicidad es algo mucho más complejo de lo que se puede imaginar a simple vista, pero que sin embargo mediante un poco de investigación y reflexión es posible llegar a las respuestas de las preguntas de qué es la felicidad, y cómo se llega a ella; aunque estas respuestas claramente varían de persona en persona, así como cultura en cultura, puedo afirmar que a lo menos yo personalmente he descubierto respuestas satisfacientes a estas interrogantes. De ahí lo único que falta es poner estas conclusiones en acción, y hacerlas presentes en mi vida diaria, y de esta forma idealmente encontrar la felicidad profunda y duradera que todos buscamos.