La familia de Pascual Duarte; Camilo José Cela

Literaratura española contemporánea siglo XX. Narrativa y Novela tremendista. Tremendismo. Argumento. Personajes

  • Enviado por: José Antonio Díaz
  • Idioma: castellano
  • País: España España
  • 6 páginas
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FICHA DE LECTURA

  • Autor.

  • Camilo José Cela ha destacado hasta ahora como poeta, narrador, dramaturgo, ensayista y articulista, nació en Iria Flavia (La Coruña) el 11 de mayo de 1916. Ganó el Premio Nóbel de Literatura en 1989 y el Premio Cervantes en 1995. Aunque ha tocado prácticamente todos los géneros, ha destacado con indiscutible singularidad en la novela, el cuento y el ensayo. La brillantez de su prosa, heredera de una plástica acidez que está en la línea del conceptismo quevedesco y el tremendismo valleinclanesco, así como sus audaces innovaciones experimentales en el campo de la novela, hacen de su vasta obra literaria una de las más ricas y fértiles entre las letras hispánicas del siglo XX. “La familia de Pascual Duarte” es una de sus obras más importantes.

  • Tema.

  • El tema de esta obra es el primitivismo y la dureza de la vida campesina en la España de la posguerra.

  • Argumento.

  • La novela comienza con una carta del protagonista, Pascual Duarte, a Don Joaquín Barrera López, al que le envía sus memorias, las cuales ha escrito desde la cárcel.

    Nuestro protagonista comienza describiendo el pueblo dónde nació; Torremejía, una pequeña localidad campesina de Badajoz cercana a Almendralejo. Su casa estaba en las afueras del pueblo, con pocas habitaciones, pero grandes y espaciosas, aunque un tanto rústicas. Como toda familia campesina, en su casa tenían también una cuadra para los animales. Comenta también su afición por la pesca y la caza y habla de su perra a la que un día disparó por la forma en que se le quedó mirando.

    Tras esto, comienza a narrar su vida desde su niñez. Primero nos habla de su padre, Esteban Duarte Diniz, al que le tenía un tanto respeto como miedo, debido a las grandes palizas que daba a su madre y a él cuando estaba enfurecido. También habla de su madre, una mujer enlutada, analfabeta, de muy mal carácter y muy violenta. La relación entre sus progenitores no era nada buena, ya que estaban siempre con grandes peleas. También cuenta cómo dejó la escuela nada más saber leer y escribir pese a la oposición de su padre.

    Tras esto narra el nacimiento de su hermana Rosario, relata la dureza del parto de su madre, la cual daba tales gritos que parecía una endemoniada. Menciona, también, a la partera del pueblo; la señora Engracia, que era experta en duelos, partos y remedios para las enfermedades. El nacimiento de su hermana supo sacar la recóndita ternura de su padre. Rosario, debido a las miserias en las que vivían y a su debilidad, pasó por duras enfermedades que acabó superando.

    Cuando creció, destacó por su astucia y su belleza y, finalmente, harta de vivir en la miseria y la dureza de su pueblo decidió marcharse de casa hasta que unas fiebres la hicieron volver. Finalmente, se enamoró de un hombre de Almendralejo al que llamaban “el Estirao” y se marchó a vivir con él. Era un hombre un tanto creído que supo ganarse la enemistad de Pascual muy pronto.

    Quince años después del nacimiento de su hermana, su madre, que se veía a escondidas con otro hombre, se quedó embarazada de nuevo. Estos acontecimientos agravaron la enfermedad en la que su marido había caído desde hacía poco tiempo debido a la mordedura de un perro que le contagió la rabia. Ella, en el deseo de deshacerse de su marido, lo tuvo encerrado en la alacena, enfermo y sin ninguna atención, hasta el día de su muerte que fue a coincidir con el nacimiento del segundo hermano de Pascual, al que llamaron Mario. Tras esto, el amante de su madre, el señor Rafael, fue a vivir a su casa. Era un hombre desagradable y que maltrataba al pobre e indefenso Mario, que no había sufrido más que desgracias desde que llegó al mundo, hasta que finalmente murió ahogado en una tinaja. Durante este tiempo, Pascual se había enamorado de una muchacha llamada Lola y, cuando ocurrió el trágico suceso ya eran novios.

    Lola le acompañó en el entierro de su hermano. Al finalizar el funeral, se quedaron solos en el cementerio y, de pronto, en un arrebato, se dejaron llevar por sus pasiones, allí mismo.

    Tras escribir esta primera etapa de su vida, cesó de escribir durante quince días debido al sentimiento abrumador que le embargaba. Pero una vez pasado este tiempo, volvió tomar papel y lápiz y comenzó a relatar la segunda etapa, la que comienza con un hecho que marcó su vida: el embarazo de Lola. Una noticia que recibió con impacto y que cambió su vida totalmente.

    Debido a que en aquella época, tener un hijo fuera del matrimonio no estaba muy bien visto, tuvieron que agilizar los trámites de la boda, que no fue ni más ni menos que una sencilla celebración campesina que culminó con una comida entre vecinos y la ida a Mérida a pasar unos cuantos días de “luna de miel”.

    Lamentablemente esta luna de miel se vio truncada debido a que, sin querer, atropelló a una señora que hizo que, en la pensión en la que se alojaban, se presentara un nieto de esta señora con una pareja de la guardia civil. Finalmente, para disculparse le dio al nieto seis pesetas y quedó zanjado el asunto. Como estaba apunto de acabárseles el dinero, decidió retornar a Torremejía. Como era costumbre, al llegar a la entrada del pueblo mandó a su mujer montada en la yegua hacia casa y el se marchó a la taberna. Una vez allí, se reunió con los vecinos y amigos. Ya de madrugada, y debido a la gran cantidad de alcohol que había consumido y que le privaba de ser consciente de sus actos se enzarzó en una pelea con un vecino, Zacarías, al cual acabo apuñalando. Tras esto, lo acercaron a su casa y vio que había un poco de alboroto y es que a su mujer la había descabalgado la yegua y debido al fuerte impacto había perdido al niño. Pascual, lleno de ira, se dirigió hacia la cuadra y acabó con la vida del animal.

    Este incidente le hundió enormemente, pero al cabo de un año, Lola volvió a quedar encinta y esta vez si que nació el niño. Debido al impacto de la anterior desgracia, se adueño de ellos, sobre todo de Pascual, una conducta obsesiva de sobreprotección hacia el niño que, desgraciadamente, once meses después acabó muriendo de, lo que llamaban entonces, un “mal aire”.Esta última desgracia sumió a Pascual y a Lola en un aire de conflicto que conllevaron que Pascual se marchase de casa, dejando solas a su esposa y a su madre.

    Tras un mes sin escribir, Pascual recibe la visita de un sacerdote en su celda ya que quería confesar. Realizada la confesión y reconfortada su alma se puso otra vez a escribir. Comenzó a contar cómo llegó hasta Madrid e hizo amistad con un obrero que le albergó en su casa por diez pesetas diarias. Pero no estuvo mucho tiempo en la capital española, ya que su idea era la de marcharse a América y para ello debería de coger un barco, para lo que emprendió un viaje hacia La Coruña. Pronto su sueño se vería interrumpido por la escasez de dinero, por lo que decidió buscar alojamiento y trabajo en dicha ciudad. Año y medio después, decidió volver al pueblo de donde había salido para no volver nunca.

    Cuando regresó se encontró que todo estaba igual que cuando lo había dejado, todo excepto una cosa: su mujer estaba de nuevo embarazada, y esta vez el niño no era suyo. Su esposa estaba sometida a grandes tensiones desde que le comunicó a Pascual la noticia, pero a un quedaba lo peor; quería saber de quién era el hijo que esperaba. Lola finalmente desistió y se lo dijo; el hijo era del “Estirao”, su enemigo a muerte, el traidor que maltrataba a su hermana. Dicho esto, Lola sufrió un infarto en el mismo instante y falleció en el acto.

    Una vez enterrada Lola fue a casa de su hermana en busca del “Estirao” que, en su actitud provocadora, hizo que Pascual, dominado por su ira, acabase finalmente con su vida.

    Como es natural, este homicidio llevó a Pascual a estar tres años encerrado en prisión. Allí conoció a Don Conrado, el director del penal, que fue muy comprensivo con él.

    Cumplida la condena, regresó a su casa donde le aguardaba su madre. Su hermana se había marchado a vivir a Almendralejo con el señorito Sebastián para hacer una nueva vida. Nada más regresar conoció a la que sería su segunda esposa; Esperanza. Era una mujer muy religiosa y dada a la mística, sobrina de doña Engracia, andaba enamorada de Pascual desde antes que se casase con Lola. Poco tiempo después, y por si fuesen pocas las tragedias vividas, ya casado con Esperanza, una noche se levantó del lecho para condenarse definitivamente: decidió poner fin a la vida de la última persona que le hacía daño; su madre.

    Ella dormía plácidamente cuando de pronto notó la presencia de alguien en la habitación, su hijo se abalanzó sobre ella y tras un duro forcejeo, que presenció su mujer, asesinó a su madre de una puñalada certera en el cuello. Pascual echó a correr y huyó, pero finalmente fue detenido y encarcelado.

    La novela finaliza con otra serie de correspondencias en las que se intenta recabar información sobre el final de Pascual Duarte, que según se cree fue condenado a morir a garrote vil.

  • Personajes.

  • PASCUAL DUARTE: es el protagonista y narrador de la historia que relata su vida desde su infancia hasta sus últimos días. Tiene una vida llena de desgracias y mala suerte. Es un hombre rencoroso e impulsivo lo cual le llevará a asesinar sin escrúpulos y a acabar sus días en la cárcel.

    ESTEBAN DUARTE DINIZ: era de origen portugués, rondaba los cuarenta años cuando Pascual nació; físicamente era gordo y alto y tenía la piel tostada y un estupendo bigote negro. También era áspero y brusco y no toleraba que se le contradijese nada. Poseía muy mal carácter, ya que cuando se enfurecía, les pegaba palizas a su mujer y a su hijo Pascual Duarte. Estuvo un tiempo en la cárcel por contrabandista. Podemos apreciar como sufre una modificación del carácter cuando nació su segunda hija Rosario.

    MADRE DE PASCUAL DUARTE: es la madre de Pascual, Rosario y Mario, la mujer de Esteban Duarte y la amante del señor Rafael. No se menciona su nombre. Desde el principio se ve que la madre no se preocupa por sus hijos. Es cruel, despiadada y violenta; cuando muere su marido se alegra y se ríe al ver su cadáver. Finalmente, Pascual no la soporta más y la asesina.

    ROSARIO: era la hermana de sangre de Pascual. Era muy débil y propensa a todo tipo de enfermedades. A los 14 años se fue de casa y volvió con una fiebre que la mantuvo un año en la cama. Cuando se recuperó, volvió a irse a Almendralejo y conoció al “Estirao”, que la maltrataba y humillaba. Mantenía una buena relación con su hermano Pascual. Finalmente decide emprender una nueva vida y se va a vivir con el señorito Sebastián.

    SEÑOR RAFAEL: es el amante de la madre de Pascual. Era malvado especialmente con Mario, su hijo.

    MARIO: es hermano de Pascual por parte de madre, ya que no era hijo de Esteban, sino del señor Rafael. No vivió mucho ya que a él acudían las desgracias, (como la de que un cerdo le comió las orejas) a esto había que unirle los constantes maltratos de su padre. Finalmente, muere ahogado en una tinaja de aceite.

    DON JESÚS: vivía en el mismo pueblo que Pascual y poseía una de las mejores casas del pueblo, con muchas plantas y una rica ornamentación. Solo se le menciona.

    SEÑORA ENGRACIA: mujer que asistió en los distintos partos a la madre de Pascual y a su hermana en todas sus enfermedades. Era especialista en duelos y partos, medio bruja y algo misteriosa. Es la tía de la segunda mujer de Pascual; Esperanza.

    LOLA: era la novia de Pascual Duarte. Era alta, morena y de ojos verdes y profundos. Su relación con Pascual Duarte es muy apasionada, de hecho enseguida se queda embarazada y tienen que casarse. Tiene que abortar a su primer hijo y el segundo se le muere a los pocos meses de nacer. Finalmente, concibe un tercer hijo del “Estirao” en ausencia de Pascual, pero no llega a dar a luz ya que muere antes del parto de un infarto.

    DON MANUEL: era el cura del pueblo. Pascual se lleva muy bien con el y le tiene mucho respeto.

    DON RAIMUNDO: es el boticario que administra a Mario un medicamento cuando el cerdo le comió las orejas. Aparece solo en esta ocasión.

    “EL ESTIRAO”: era un mozo guapo y que según decían había sido novillero. Era muy creído y provocador de conflictos. Se aprovechó de Rosario, a la cual humilló y maltrató. Pascual le guardaba un gran odio y, finalmente, acaba con su vida cuando se entera de que había dejado embarazada a Lola.

    ESPERANZA: fue la segunda mujer de Pascual y era sobrina de la señora Engracia. Era muy religiosa y dada a la mística. Estaba enamorada de Pascual desde antes de que se casase con Lola. Finalmente se casa con él cuando sale del Penal y contempla como mata a su madre.

    DON CONRADO: es el director del penal de Badajoz. Es un hombre bueno y comprensivo, que ayuda a Pascual a salir de la cárcel la primera vez.

    ZACARÍAS: es un vecino de Torremejía al que Pascual apuñala en el hombro sin ser consciente de ello cuando se emborrachan y discuten en la taberna tras volver Pascual de su luna de miel.

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