La defensa de Puerto Rico contra la invasión Británica del 1797

Historia latinoamericana. Invasiones. Conflictos bélicos. Playa Cangrejos. Ramon de Castro. Desembarco. Expedición

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Universidad de Puerto Rico

Recinto de Rio Piedras

Facultad de Humanidades

La defensa de Puerto Rico contra la invasión Británica del 1797

El 17 de abril de 1797, el general británico Ralph Abercromby con una fuerza de seis a siete mil hombres ingleses y alemanes y una armada de 60 buques, ataca la isla de Puerto Rico. En este trabajo investigativo se examinará como el gobernador y capitán general, Don Ramón de Castro y sus fuerzas que en su mayoría consistían de nativos puertorriqueños del Regimiento Fijo de Puerto Rico y de la Milicias Disciplinadas repelaron el ataque. También se hablara de cómo a lo largo de dos semanas desde la invasión, después de varios intercambios de artillería y hasta combate de persona a persona, Abercromby no pudo sobrepasar a la primera línea de defensa de San Juan y tuvo que entonces retirarse. Se discutirá el porqué y el como del ataque.

En el 1796, España y Francia hicieron una alianza. Inglaterra no miro con buenos ojos esta alianza y entonces comienza una guerra entre España e Inglaterra que duro trece años. En el Caribe entonces fueron llegando grandes flotas, bajo las órdenes del general Sir Ralph Arcromby. Los ingleses tenían como meta el establecer un triangulo defensivo en el Caribe con las islas de Jamaica, Trinidad y Puerto Rico. Jamaica ya era una colonia inglesa por lo tanto habría que conquistar solo a Trinidad y a Puerto Rico. En febrero de 1797 los ingleses invaden y capturan a la isla de Trinidad y ahora sobre confiados a causa de esa victoria, toman rumbo hacia Puerto Rico en miras de conquistar la isla al igual que a Trinidad.

A las seis de la mañana del 17 de abril se vio frente a la costa de Loíza la flota británica. Entre navíos, fragatas, bergantines, corbetas, goletas corsarias, urcas y buques menores de transporte sumaban sesenta velas. Dice el diario del brigadier de Castro:

"Inmediatamente se convocó á los Gefes de la plaza y con presencia del plano de defensa que anticipadamente tenía formado su Gobernador, se dió á cada uno de éstos y demás oficiales nombrados, el destino señalado en aquél. Se tocó la generala y se distribuyó oportuna y proporcionalmente toda la tropa existente, guarnición en los castillos, fuertes, baterías y demas puestos de las obras interiores y esteriores de esta plaza. Se dio armas al paisanage alistado, colocándolo en los puestos convenientes. Se habilitaron y colocaron en los sitios que estaban detallados los cuatro ganguiles, dos pontones y doce lanchas cañoneras armadas y tripuladas bajo la dirección del capitán de fragata D. Francisco de Paula Castro. Se envió un cuerpo volante proporcionado al número de la guarnición con cuatro cañones de campaña á las órdenes del teniente coronel D. Isidoro Linares, capitán de este regimiento Fijo, con el fin de impedir el desembarco. . . “

En Puerto Rico no causo sorpresa la invasión pues ya se tenían noticias de lo ocurrido en Trinidad. De esta manera, la flota inglesa encontró a los puertorriqueños muy bien preparados.

El desembarque de los ingleses en la playa Cangrejos duro del 17 al 18 de abril.

“En la madrugada de este día se sintió un vivo fuego de los buques fondeados que se conoció era para proteger el desembarco, como efectivamente así sucedió.”1

No fueron suficientes los esfuerzos de Puerto Rico para evitar el desembarque de los invasores. En la mañana del 18, la milicia puertorriqueña se vio obligada entonces a retirarse hacia atrás. El general Abercromby estableció su cuartel y estado mayor en la casa llamada del Obispo.2

“Informados estos tres oficiales de que el enemigo con un cuerpo muy crecido de gente marchaba hácia ellos, determinaron la retirada haciéndola Linares y Toro al puente de Martin Peña y Vizcarrondo al del de San Antonio, segun las instrucciones que se les habia dado.” 3

En ese mismo día se acercó un bote cerca del Morro. Un oficial inglés entregó una carta de los jefes británicos Abercromby y Harvey, pidiendo la rendición de Puerto Rico. El Gobernador de Castro contestó:

“Excmos. Señores.-He recibido el pliego de VV. EE. de este dia intimándome la rendición de la plaza de Puerto Rico, que tengo el honor de mandar; y defenderé como debo á mi Rey Católico, hasta perder la última gotade sangre. Esta circunstancia me priva de admitir las generosas ofertas que VV. EE. se sirven hacerme en él, particularmente á mí, á mí guarnicion y habitantes, los cuales, como su Gefe, están dispuestos á vender caras sus vidas; y espero que en su defensa obtendré la gloria que he conseguido de la nacion Británica en el puesto del Wilage cercano á Panzacola en el año pasado de 1781.

-Nuestro señor guarde á VV. EE. muchos años como deseo.

Puerto-Rico 18 de Abril de 1797.

-Ramon de Castro.

-Excmos. Señores. D. Ralph Abercromby y D. Henry Harvey.”4

El día 19 una partida británica saqueó dos ingenios en Puerto Nuevo y San Patricio. Para evitar que el enemigo se internase en el interior, se ordenó que se fortificara el puente de Martín Peña. En Río Piedras se formó una guerrilla para hostilizar al enemigo.

“De Rio Piedras avisaron la llegada de 400 hombres de los partidos inmediatos, y se previno que 200 se trasladasen inmediatamente á la ciudad, y que los restantes se quedasen en aquel punto para resistir y rechazar las hostilidades que los enemigos pudieran intentar por aquella parte. Tambien se recibió parte de que una partida de 20 á 30 enemigos habian pasado por el sitio de Baña Caballos, y saqueado los ingenios inmediatos de Giral y O'Daly en los puntos de Puerto nuevo y San Patricio.”5

Las luchas continuaban alrededor de la isla. El día 20 los ingleses enviaron barcos a Punta Salinas en busca de un nuevo sitio de desembarco.

“…Por la tarde se observó que una fragata de las fondeadas se hizo á la vela y agregó á los buques del bloqueo. Cerca de las nueve de la noche las fragatas y bergantín, se acercaron á la plaza con dirección á punta Salinas; el castillo del Morro y del Cañuelo les hicieron fuego, pero sin efecto por hallarse fuera de tiro.”6

El día 21 de abril, los hermanos Vicente y Egmidio Martínez de Andino hicieron una expedición y como resultado, las defensas lograron desalojar las fuerzas inglesas en Martín Peña y recobrar el Puente.

"Vicente Andino, y ayudante de Plaza D. Emigdio Andino, fueron atacadas por una avanzada superior de los contrarios como de 150 hombres que se hallaba emboscada fuera de la línea en el puente de Martin Peña, y á pesar de la inferioridad de nuestras partidas sostuvieron el fuego... cargaron al enemigo con tan buen orden, que lo pusieron en precipitada fuga… En esta ocasión hubo mucho número de muertos y heridos, se tomaron 32 prisioneros y un subteniente que fueron conducidos á la Capital: por nuestra parte hubo 5 muertos, 20 heridos, cuatro de ellos gravemente, y dos dispersos.”7

Del 22 al 24 de abril, los ingleses sufrieron muchos retrocesos. En este último, se llevó a cabo una de las acciones más impactantes de la campaña. El Sargento de Milicias puertorriqueño Francisco Díaz, organizó un ataque a la retaguardia inglesa infligiendo numerosas bajas al enemigo entre muertos, heridos y prisioneros.

Hablando Don Pedro Tomás de Córdobasobre este golpe:

“El general que fue testigo del valor y arrojo de la partida y de sus operaciones desde S. Gerónimo, dio á todos las gracias en nombre del Rey, particularmente al sargento Díaz, y mandó distribuir quinientos pesos á la partida. En la acción tuvimos un hombre muerto del presidio, y heridos dos de éste y uno de Milicias, todos de gravedad.”8

El día 25, los ingleses llevan a cabo una operación cerca de la isla de Miraflores y logran establecer allí nuevas baterías para bombardear desde un punto estratégico. El próximo día se llevó a cabo una operación de desalojo contra las posiciones inglesas de Miraflores, pero ésta, al mando del Comandante Pedro Tomás de Córdova, tuvo un resultado desgraciado para los puertorriqueños, que tuvieron que retirarse sin cumplir su objetivo.

“En la tarde de este día9se observaron movimientos del enemigo con dirección á situarse en el puerto de Miraflores… En la observación del día antecedente se vio que los enemigos se apostaban en Miraflores, salió D. Pedro Córdova y el sargento de milicias disciplinadas Rafael García, con 60 negros armados… los negros con un tiroteo por no ser capaz esta clase de gente de obrar con la disciplina y arreglo necesario, y su Comandante… obligó á los nuestros á la retirada.”

Durante los próximos dos días, 27 y 28, continuaba el intercambio de artillería entre los de Miraflores y los de la ciudad. El Gobernador de Castro reconocía el peligro que presentaban los ingleses en Miraflores y ordenó entonces que se emplazaran baterías en La Puntilla para de esta manera neutralizar las baterías inglesas de Miraflores. Luego Castro planeó y ordenó una contraofensiva española contra las líneas inglesas que se puso en efecto el 29 de abril y duró hasta el 30 del mismo mes. El plan consistía en un ataque coordinado contra las líneas inglesas. Por el sur atacó las fuerzas de Lara, por el este las de Canales, por el noroeste se logró cerrar el paso de la Bahía de Boquerón para impedir la retirada de la flota, y los corsarios franceses atacaron las playas del Condado. Los ingleses, sospechando la trampa, se lanzaron en precipitada fuga a la seguridad de sus barcos.

“…y reflexionando que la disposicion del terreno no le permitia avanzar mas, y que el enemigo se escusaba á hacerlo, se retiró con su tropa dejándolos bien escarmentados… Luego dieron parte los prácticos del puerto y vigias de la escuadra que los ingleses se estaban embarcando con mucha precipitacion lo que informaron algunos desertores que muy temprano pasaron á nuestra línea.”10

La escuadra y fuerzas de desembarco inglesas se alejaron de nuestras costas el 2 de mayo de 1797, poniéndole fin a esta invasión.

“Se descubrió la escuadra contraria como habia quedado al anochecer del dia anterior, y cuando entró la brisa empezaron á levarse los buques de guerra, estando todos á la vela á las once y media de la mañana. Toda la escuadra siguió con poca vela en vuelta del Norte, y al anochecer de 
este día los buques más atrasados estaban separados de nuestros puertos”11

El ataque inglés de 1797 dejó comprobada la excelencia del sistema defensivo de la plaza fortificada de San Juan en la isla de Puerto Rico. Si no hubiese ocurrido de esta manera, y el imperio británico hubiese logrado invadir y tomar el control y posesión de la Isla, Inglaterra habría logrado una de las invasiones más importantes en el Caribe y la historia en el mundo occidental habrá sido uno muy diferente. También esto demostró la vocación de armas del pueblo, así como su valentía ante el invasor.

Bibliografía

Fuentes Primarias

  1. Ramón de Castro. "Diario de las disposiciones y órdenes dadas por el Brigadier Don Ramón de Castro, Gobernador, Intendente y Capitán General de la plaza e Isla de Puerto-Rico, desde el día 17 de abril de 1797 en que se presentaron buques enemigos a su vista y de las operaciones y movimientos más principales de los dos ejércitos y escuadra hasta el día de la fecha.
  1. Carta del Brigadier Don Ramón de Castro, Gobernador, Intendente y Capitan general de la plaza é Isla de Puerto-Rico, a su Majestad el Rey relatando los hechos ocurridos durante la invasión británica de 1797 (Carta dirigida al Rey a través de D.n Mig.l Jph (Miguel Joseph) de Azanza)
  1. Memorias geográficas, históricas, económicas y estadísticas de la isla de Puerto Rico" Tomo 3, escritas por Don Pedro Tomás de Córdoba en la década de 1830.

Fuentes Secundarias

  1. Historia de Puerto Rico" de Paul G. Miller, Rand McNally, editor, 1947

Fuentes Cibernéticas

  1. http://en.wikipedia.org/wiki/Anglo-Spanish_War_(1796)
  1. http://en.wikipedia.org/wiki/Ralph_Abercromby
  1. http://www.fortunecity.com/victorian/churchmews/1216/Invasion1797.html
  1. http://www.nps.gov/archive/saju/14.html

1 Extracto de: Ramón de Castro. "Diario de las disposiciones y órdenes dadas por el Brigadier Don Ramón de Castro, Gobernador, Intendente y Capitán General de la plaza e Isla de Puerto-Rico, desde el día 17 de abril de 1797 en que se presentaron buques enemigos a su vista y de las operaciones y movimientos más principales de los dos ejércitos y escuadra hasta el día de la fecha”

2 Vease 1

3 Véase 1

4 Véase 1

5 Extracto de: Memorias geográficas, históricas, económicas y estadísticas de la isla de Puerto Rico" Tomo 3, escritas por Don Pedro Tomás de Córdoba en la década de 1830.

6 Véase 5

7 Véase 5

8 Vease 5

9 26 de abril de 1797

10 Véase 1

11 Véase 1

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