La ciudad de las bestias; Isabel Allende

Literatura hispanoamericana contemporánea siglo XX. Narrativa y novela de aventuras. Indígenas y progreso. Selva del Amazonas

  • Enviado por: Eneko
  • Idioma: castellano
  • País: España España
  • 9 páginas

publicidad
cursos destacados
Curso de reparación de teléfonos móviles / celulares
Curso de reparación de teléfonos móviles / celulares
El curso de Reparación de Telefonía Celular o Móvil está orientado a todas aquellas...
Ver más información

Curso completo de piano - Nivel básico
Curso completo de piano - Nivel básico
Este curso de piano está pensado para todos aquellos principiantes que deseen comenzar a tocar el piano o el...
Ver más información

publicidad

Personajes principales:

Alexander Cold:

Página 27

De la línea 1 a la 3.

(...)Su propio rostro delgado, con lentes redondos y el cabello oscuro, como el de su madre (...)Es bajo, según dice él es que no a realizado aún el cambio de niño a adolescente, y tampoco tiene pelos en la barba como casi todos sus amigos. Para Nadia es atractivo y simpático.

Sus talentos eran tocar la flauta y escalar montañas como su padre, tiene 15 años.

Alex es un chico bastante realista que a lo largo de la historia va creyendo en cosas que nunca él habría creído que existían, como él poder ver un espíritu, el que todos tenemos un animal totémico, a lo largo de la historia va conociendo cosas y poco a poco va madurando.

Kate Cold:

Paginas 37 y 38

Líneas: de la 19 a la 3 de la página siguiente.

(...)Kate cold tenía sesenta y cuatro años, era flaca y musculosa, pura fibra y piel curtida por la intemperie; sus ojos azules, que habían visto mucho mundo, eran agudos como puñales. El cabello gris, que ella misma se cortaba a tijeretazos sin mirarse al espejo, se paraba en todas direcciones como si jamás se lo hubiera peinado.

Se jactaba de sus dientes, grandes y fuertes, capaces de partir nueces y destapar botellas; también estaba orgullosa de no haberse quebrado nunca un hueso, no haber consultado jamás un médico y haber sobrevivido a ataques de malaria hasta picaduras de escorpión. Bebía vodka al seco y fumaba tabaco negro en una pipa de marinero. Invierno y verano se vestía con los mismos pantalones bolsudos y un chaleco sin mangas, con bolsillos por todos lados, donde llevaba lo indispensable para sobrevivir en caso de cataclismo. En algunas ocasiones, cuando era necesario vestirse elegante, se quitaba el chaleco y se ponía un collar de colmillos de oso, regalo de un jefe apache. (..)

Según la descripción de este personaje es una señora con comportamientos masculinos mas que femeninos.

Es una mujer que no reconoce su afecto a los demás, y tiene un fuerte carácter.

Ludovic Leblanc:

Página 45

Líneas de la 8 a la 13.

(...)un hombrecito de unos cincuenta años, bajo, flaco, nervioso, con un gesto permanente de desprecio o de crueldad en los labios y unos ojos hundidos de ratón. Iba disfrazado de cazador de fieras al estilo de las películas, desde las armas que llevaba al cinto hasta sus pesadas botas y un sombrero australiano decorado con plumitas de colores.(...)

Es un famoso antropólogo que escribió una guía sobre los Indios.

Lo que se puede entender de la personalidad de este personaje es que es muy engreída, tiene una mala visión ante los indios, cree que son asesinos por defenderse.

Omayra Torres:

Página 47

Líneas de la 1 a la 5.

(...)Una bella mulata de unos treinta y cinco años, con cabello negro, piel color ámbar y ojos verdes almendrados de gato. Se movía con gracia, como si bailara al son de un ritmo secreto. Los hombres la seguían con la vista, pero ella parecía no darse cuenta de la impresión que su hermosura provocaba.(...)

Es la doctora con la misión de vacunar a Los Indios, que el final era un malvado plan de Mauro Carías, estos dos son amantes.

En la historia no hay descripción de su carácter.

César Santos:

Página 54

Líneas 18 a la 21.

(...)Un hombre alto, con un perfil afilado de pájaro, facciones visibles y expresión abierta, la piel curtida por la intemperie y una melena oscura amarrada en una cola en la nuca(...)

Es el padre de Nadia, la amiga de Alex, él es el guía brasilero que les conduce a Manaos.

Nadia Santos:

Pagina54

Líneas 25 a la 31.

(...)Tenía unos doce o trece años. Tenía el cabello crespo y alborotado, desteñido por el sol, los ojos y la piel color miel; vestía shorts, camiseta y unas chancletas de plástico. Llevaba varias tiras de colores atadas en las muñecas, una flor amarilla sobre una oreja y una larga pluma verde atravesada en el lóbulo de la otra.(...)

página 189

Líneas de la 4 a la 11.

Nadia, en cambio, todavía era larga y angosta como un junco, sin formas femeninas, puro hueso y piel bronceada, un ser andrógino con olor a bosque. A pesar de su aspecto infantil, inspiraba respeto: poseía aplomo y dignidad. Tal vez porque carecía de hermanas o amigas de su edad, actuaba como un adulto; era seria, silenciosa, concentrada, no tenía la actitud chinchosa que a Alex tanto le molestaba de otras niñas. (...)

Es una niña que sabe muchas lenguas de los indios y el Inglés, no va a la escuela, y se hace muy amiga de Alex, le enseña a tener fé en las cosas, es decir, a creer sin la necesidad de ver.

Walimai:

Página 68

Líneas 17 a la 30.

(...)Un hombre increíblemente anciano. Parecía haber vivido siglos, a pesar de su postura erguida y sus movimientos ágiles. Era muy pequeño,(...)Usaba un breve delantal de fibra vegetal y una docena de collares de conchas, semillas, y dientes de jabalí cubriéndole el pecho. La piel, arrugada como la de un milenario elefante, caía en pliegues sobre su frágil esqueleto. Llevaba una corta lanza, un bastón del cual colgaban una serie de bolsita de piel y un cilindro de cuarzo que sonaba como un cascabel de bebé.(...).

Es el Chamán de la tribu, un brujo capaz de sanar y predecir el futuro.

Es un hombre que guia a los jóvenes a creer en sus culturas, los indios, y que se hará amigo de Nadia.

Este anciano no habla mucho durante la novela, es un hombre con sabiduría, el hombre que conoce la entrada a La Ciudad de las Bestias.

Iyomy:

Página 251

Líneas 26 a la 27.

(...)Iyomi, jefe de los jefes de Tapirawa-teri. Venía sola, desnuda, increíblemente anciana, toda arrugada y sin dientes.(...)

Esta anciana es la esposa de Mokarita, el difunto jefe, deja toda su confianza en los jóvenes.

Es una mujer muy testaruda, pero es una buena persona.

La Bestia:

Página 197

Líneas 3 a la 9.

(...)Parecía un gigantesco hombre mono, de más de tres metros de altura, erguido sobre dos patas, con poderosos brazos que colgaban hasta el suelo y una cabecita, de rostro melancólico, demasiado chica para el porte del cuerpo. Estaba cubierto de pelo hirsuto como alambre y tenía tres largas garras afiladas como cuchillos curvos en cada mano. Se movía con tan increíble lentitud, que era como si no se moviera en absoluto.(...)

Este ser tan temido por los forasteros por sus asesinatos, resulta ser un ser que guarda la historia de los Indios.

Estos seres son de desarrollo muy lento y rara vez se han visto nacimientos de ellos, son muy pocos.

Son los que ponen justicia, son los que han acudido siempre que un forastero se ha acercado al ojo del mundo.

Al tener este desarrollo tan lento es difícil que pueda matar porque la victima podría correr pero posee una glándula de olor muy desagradable que les paraliza.

Personajes secundarios:

Lisa Cold:

Página 12 y 13.

Líneas 24 a la 6 de la página siguiente.

(...)Echaba de menos a su madre y cuánto pesaba ahora su ausencia. Echaba de menos su risa fácil y su cariño, tanto como su severidad. Ella era más estricta que su padre y más astuta: resultaba imposible engañarla porque tenía un tercer ojo para ver lo invisible. Ya no se oía su voz canturreando en Italiano, no había música, ni flores, ni ese olor característico de galletas recién horneadas y pintura. Antes su madre se las arreglaba para trabajar varias horas en su taller, mantener la casa impecable y esperar a sus hijos con galletas; ahora apenas se levantaba por un rato y daba vueltas por las habitaciones con un aire desconcertado, como si no reconociera su entorno, demacrada, con los ojos hundidos y rodeados de sombras. Sus telas, que antes parecían verdaderas explosiones de color, ahora permanecían olvidadas en los atriles y el óleo se secaba en los tubos. Lisa Cold parecía haberse achicado, era apenas un fantasma silencioso.(...)

John Cold:

Pagina 13

Líneas de la 11 a la 15.

(...)Ya no era la persona serena de antes, se irritaba con frecuencia, no sólo con los hijos, si no que también con su mujer. A veces le reprochaba a gritos a Lisa que no comía lo suficiente o no se tomaba sus medicamentos, pero enseguida se arrepentía de su arrebato y le pedía perdón, angustiado.(...)

Es el padre de Alex. Él es el que le enseño a escalar montañas ya que él era un gran escalador.

Andrea y Nicole:

Página 12

Líneas de la 1 a la 11.

(...)Andrea, quien siempre fue algo diferente a las otras niñas, ahora andaba disfrazada y se perdía durante horas en su mundo de fantasía, donde había brujas acechando en los espejos y extraterrestres nadando en la sopa. Ya no tenía edad para eso, a los doce años debiera estar interesada en los chicos o en perforarse las orejas, suponía él. Nicole, la menor de la familia, estaba juntando un zoológico, como si quisiera compensar la atención que su madre no podía darle. Alimentaba varios mapaches y zorrillos que rondaban la casa; había adoptado seis gatitos huérfanos y los mantenía escondidos en el garaje; le salvó la vida a un pajarraco con una ala rota y guardaba una culebra de un metro de la largo dentro de una caja(...).

Morgana:

Pagina 24

Líneas de la 3 a la 13

(...)La chica llevaba una bolsa de lona al hombro, un sombrero metido hasta las cejas, las uñas pintadas de azul y una argolla de plata atravesada por la nariz. Alex se quedó mirándola maravillado, era casi tan bonita como su amor secreto, Cecilia Burns, a pesar de sus pantalones rotosos, sus botas de soldado y su aspecto mas bien sucio y famélico. Como único abrigo usaba un chaquetón corto de piel artificial de color naranja, que apenas le cubría la cintura. No llevaba guantes(...)

Era apenas un par de años mayor que Alex, casi tan delgada y baja como su madre.

De la línea 27 a la 30.

(...)Hacía años que no iba a la escuela (...)y se había escapado de casa porque no aguantaba a su padrastro, que era un cerdo repugnante.

-Voy a pertenecer a una banda de rock, ese es mi sueño-agregó...(...).

Esta joven se le puede considerar una antagonista pero no pertenece a la historia si no a uno de los momentos en el viaje de Alexander.

Joseph Cold:

Este es el difunto abuelo de Alex.

Fue un importante músico en su época, tocaba al igual que Alex, la flauta.

Joel González:

Este es uno de los personajes secundarios, que pertenece a la expedición encargado de hacer fotos como prueba de lo que han visto.

Padre Valdomero:

Pagina 58

Líneas de la 17 a la 23

(...)Un hombre alto y fornido, con unas tremendas espaldas de leñador y el cabello blanco, a quien Nadia presentó como el Padre Valdomero. Carecía de solemnidad que se espera de un sacerdote: estaba en calzoncillos, con el torso desnudo, encaramado a una escalera pintando las paredes con cal. Tenía una botella de ron en el suelo.(...).

Matuwe:

Pagina 92

Líneas de la 22 a la 26.

(...)Matuwe, el guía Indio empleado por César Santos, era Indígena y les serviría de intérprete con las tribus.(...).

Karakawe:

Página 93

Líneas de la 15 a la 20.

(...)Karakawe era un hombre hosco y lacónico, solo contestaba con una o dos palabras cuando alguien le hacía una pregunta ineludible; no se llevaba bien con los extranjeros, con los Cablocos ni con los Indios. Servía a Ludovic Leblanc de mala gana y en sus ojos brillaba el odio cuando debía dirigirse al antropólogo. No comía con los demás, no bebía ni una gota de alcohol y se separaba del grupo cuando acampaban por la noche.(...)

Este hombre resultó ser trabajador del departamento a la protección indígena.

Mokarita:

Este resulta ser el difunto jefe de la tribu del la gente de la neblina, murió al intentar escalar una montaña.

Tahama:

Página 141

Líneas de la 5 a la 11.

(...)Uno de los hombres jóvenes se distinguía entre los demás, era más alto y fornido y, a diferencia de los otros iba enteramente pintado de negro, excepto una especie de antifaz rojo en torno a los ojos y la frente. Caminaba siempre al lado del jefe, como si fuera su lugarteniente, y se refería a sí mismo como Tahama; Nadia y Alexander se enteraron después que ese era su título honorífico por ser el mejor cazador de la tribu.(...).

Cecilia Burns:

Este personaje casi no se menciona en la historia, es decir, se habla de ella pero no sale en la historia, es el amor de los sueños de Alexander.

Resumen

La madre de Alexander Cold, un chico californiano aficionado a escalar y a tocar la flauta, está enferma de cáncer y tiene que iniciar un tratamiento de quimioterapia, su padre envía a sus hermanas con la abuela materna y a él con la otra. Esta abuela, Kate Cold es una intrépida y aventurera reportera del National Geographic no hay nada que se le dé mal, cocinar o cualquier otra cosa que las abuelas hacen tan bien. Al llegar a Nueva York su abuela no aparece para recogerlo y tiene que apañárselas para llegar hasta su casa, donde no ha estado nunca, y en el camino unos individuos le atracan. Cuando consigue llegar hasta casa de su abuela, le dice que tienen que partir hacia el Amazonas a hacer un reportaje sobre una misteriosa bestia que ha dado muerte a varios blancos. En la búsqueda de la bestia, y comandando la expedición que llevará a la abuela y su nieto. En la búsqueda del objetivo de estudio, va el doctor Leblanc, un reputado científico que ha hecho fama a costa de su supuesto gran conocimiento respecto de los aborígenes amazónicos. Les acompañan César Santos y su hija Nadia, un par de aborígenes y la doctora Omayra Torres, encargada de vacunar a los habitantes del Ojo del Mundo para protegerlos de las enfermedades propias del mundo civilizado. Mauro Carías, un acaudalado forastero que ha hecho su fortuna con los prodigios madereros y minerales de la zona, y el Capitán Ariosto terminan de dar forma al cuadro que impulsa la expedición. A lo largo de la expedición varios hombres mueren a manos de la bestia o de los indios que habitan la selva y Alexander que rápidamente establece amistad con Nadia y vivió una misteriosa aventura.

Nadia conoce a un personaje misterioso, el chaman de una extraña tribu: la gente de la neblina, una gente extraña que parece tener la cualidad de volverse invisible. Una noche fueron secuestrados por estos personajes y llevados hasta su poblado, que al igual que los habitantes se confundían con el entorno. Tras la muerte del jefe de la tribu son nombrados para negociar con los blancos y Alexander hace el rito de iniciación que todos los varones de la tribu hacen al llegar a la pubertad. Esa noche toda la tribu toma una extraña droga que los envuelve en una serie de visiones que los ayudaran a decidir el nuevo jefe y el destino de la tribu. Nadia y Alexander sueñan con sus animales totémicos un águila y un jaguar respectivamente, Nadia soñó con unos huevos de cristal que se encuentran en lo mas alto de unas montañas que ayudarán a la tribu a negociar con los blancos. Al día siguiente nombraron a la mujer del anterior jefe nuevo jefe de la tribu y el chamán guió a los chicos por unos túneles subterráneos, en los que vieron las más insólitas criaturas, hasta un cráter hueco de abundante vegetación en el que se encuentra “El Dorado” que no es una ciudad de oro sino unas enormes formaciones cristalinas que con los rayos del sol brillan con el color del oro. Allí van a negociar con los dioses de la tribu unas enormes bestias, que se coinciden con la descripción de la que busca la expedición, que parecen gigantescos perezosos y tienen la cualidad de hablar y almacenar toda la información que se les proporciona, así la historia de la tribu nunca se pierde. Nadia le pide los huevos y Alexander agua de vida de la fuente de la eterna juventud para curar a su madre, a cambio de las peticiones toca la flauta y bailan para los dioses. El camino a sus objetivos es muy duro y lo tienen que realizar solos, a cambio de lo que deseaban tienen que dejar lo que más valoran, Alexander la flauta de su abuelo, y Nadia un amuleto para llamar al chamán. De vuelta convencen a la tribu para que se dejen vacunar pero descubren los planes de la doctora Omayra Torres y Mauro Carías que es el exterminio de la población y consiguen detener la “vacunación”. Los tres huevos resultaron ser enormes diamantes que se usarán para crear una reserva para proteger el Ojo del Mundo.

Marco de la historia:

Tiempo:

La historia se desarrolla en dos meses mas o menos y en la época actual, ya que en la historia menciona palabras como “vacuna”o “helicóptero”; y la forma de hablar de los personajes es prácticamente actual.

Espacio:

Mayormente la historia se desarrolla en la selva del Amazonas, pero la historia comienza en un pueblo de California y desde allí recorren los protagonistas diferentes lugares como Nueva York, Alto Orinoco, en el Río Negro, Manaos, y “El dorado” en La Ciudad de las Bestias.

Opinión personal:

Cuando compré el libro y vi cuantas páginas tenía pensé que iba a tardar un montón de tiempo en leerlo, sin embargo, empecé a leerlo hace dos semanas cuando me entraron las prisas y no me costó mucho leerlo a pesar de que no suelo leer libros por mi cuenta.

El comienzo del libro me parece un poco penoso por la forma de vida que lleva Alexander y su familia por la situación en la que se encuentra su madre.

En general me gusta la historia, pero me parece que se desarrolla bastante despacio; es normal ya que durante ella se detiene en bastantes instantes y nos muestra unas descripciones muy detallas de los personajes que intervienen como de los distintos lugares en los que se encuentran los personajes.

En mi opinión este libro es muy apropiado para jóvenes como yo como para cualquier adulto al que le gusten las aventuras con animales o bestias desconocidas y que además están situadas en lugares fácilmente reconocibles por cualquier ser humano que tenga un mínimo nivel de cultura general menos alguno que otro como el túnel que conocían los de la tribu india. Hay algo que tenemos en común el protagonista Alexander y yo, que es que a los dos no gusta la escalada y la naturaleza. A mi me encanta la naturaleza y si además hay alguna aventura por medio todavía mejor. Aunque no me gusten mucho las historias en las que aparecen animales desconocidos, esta sin embargo si que me gusta porque esta muy bien explicada y hay una gran variedad de personajes, y eso lo hace aún mas interesante. Pero no me parece bien la idea o el plan que tenían la doctora Omayra y Mauro Carías, que les querían vacunar a los indígenas de la selva del Amazonas supuestamente contra las enfermedades que podrían ser infectados, pero esa vacuna era todo lo contrario, era una vacuna para poder exterminar a los indígenas de las selva y así poder enriquecerse gracias a la explotación de la selva Amazónica. A mí este tipo de gente no me gusta para nada y bien como dice Nadia en la historia “su corazón lo lleva metido en una bolsa” y yo con eso entiendo que es un avaricioso, que lo quiere todo y que para conseguirlo le da igual “destruir” una selva y arrasar las culturas y los indígenas que la habitan.

Al comienzo del relato nos cuenta un sueño que tuvo Alexander que trata de una especie de ave gigantesca; pues esta misma ave es la que ven los personajes cuando se adentra por el Amazonas.

Concluyendo, me parece que la autora de este libro, Isabel Allende, tiene un gran talento para escribir libros, ha sabido describir muy bien los paisajes sin que ella estuviera presente y además lo ha hecho de forma sencilla pero a la vez muy detallada para que la lectura sea mas amena.