La Celestina; Fernando de Rojas

Literatura española siglo XV. Obras cumbres. Novela humanista. Tragicomedia. Argumento. Personajes. Siglo de Oro español

  • Enviado por: Sir Guy Montes
  • Idioma: castellano
  • País: España España
  • 11 páginas
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-Ficha

- Localización de la obra Época en que se escribió.

Problemas textuales.

2º- Síntesis

3º- Estructura: externa e interna (partes).

4º- Coordenada espacio-temporal

5º- Doble plano: *Personajes Primarios o protagonistas.

Secundarios.

- Crítica personal.

Ficha:

- Autor: Fernando de Rojas.

- Obra: La Celestina.

- Género literario: Tragicomedia de Calisto y Melibea.

- Movimiento literario: Baja Edad Media: prerrenacimiento.

- Siglo: XV

Localización de la obra:

* Época en la que se escribió:

En los últimos siglos del periodo medieval, se observan profundas transformaciones en el sistema feudal que afectan a la concepción del mundo. En este marco de cambios, se produce el nacimiento de la prosa castellana.

La tragicomedia reproduce un viejo argumento medieval. Una comedia latina del siglo XII, relataba el asedio de un galán a una dama, a la que conseguía rendir gracias a la mediación de una vieja.

El triángulo principal de personajes son: Calisto, Melibea y Celestina. La tragicomedia constituye un mundo de personajes en torno de los tres protagonistas, comunicándolos por el ir y venir maligno de Celestina, que con su codicia y perversidad va fraguando la ruina de todos. Se trata de una verdadera tragedia; y si Rojas la llamó "tragicomedia" es porque en ella se mezclan personajes típicos de la tragedia antigua (los ricos enamorados) y de la comedia (criados, rufianes, mujeres de mal vivir).

Pero, por otro, todos los personajes pagan al final su locura o su perversidad, como si la mano justiciera de Dios hubiera intervenido para castigar tanta rebeldía y tanto error. La gran obra hunde sus raíces en la Edad Media.

* Problemas textuales:

La Celestina tuvo un éxito de público extraordinario desde su primera aparición por eso se conservan bastantes ejemplares que proceden de primeras ediciones antiguas e incluso tempranas traducciones. El texto de estas ediciones no es el mismo ya que el autor fue modificando la obra. La primera edición y más antigua de las conservadas se imprimió en Burgos, por Fadrique de Basilea en 1499, y consta de dieciséis actos con el título de Comedia de Calisto y Melibea. Hubo después varias segundas ediciones de Toledo, Valencia y Salamanca (1500), de las que se conserva la de Toledo, impresa por Pedro Hagenbachc, que añade los versos acrósticos, cuyas primeras letras, leídas verticalmente, dicen: "El Bachiller Fernando de Rojas acabó la comedia de Calisto y Melibea y fue nascido en la Puebla de Montalbán".

Estos libros tienen en común el título, que constan de dieciséis actos, que incluye una carta del autor a un amigo en el que le dice que se ha encontrado un texto anónimo y que como le ha gustado mucho ha decidido reunirlo todo en un acto —el primero— y concluir la obra. Entre 1502 y 1507 aparecieron muchas ediciones ampliadas y con el título de Tragicomedia de Calisto y Melibea (contaba con cinco actos más que la anterior) y también El libro de Calisto y Melibea y de la puta vieja Celestina, en Sevilla, Toledo, Salamanca y Zaragoza; ésta, de 1507, es la más antigua que se conserva de la Tragicomedia, que inserta cinco actos nuevos entre el XIV y el XV de la Comedia, fijándose el texto en veintiún actos definitivamente. Dado el enorme éxito de la obra y la garra del personaje de la alcahueta empezó a llamársela La Celestina, título que ha triunfado, y además el nombre del personaje ha pasado a designar en el léxico español a aquellas mujeres que median en amores bien por interés o por gusto.

Síntesis:

- La acción de La Celestina se construye sobre los amores de Calisto y Melibea, en torno a los cuales se incorporan otros episodios que a su vez son causa y consecuencia del argumento principal. Calisto, de noble linaje y claro ingenio, persiguiendo un halcón entra en la huerta de casa de Melibea, una joven, rica y de serenísima sangre, por lo cual queda prendado de ella. Él intenta hablarle pero ella le despide con gesto airado. Calisto marcha a su casa compungido y su criado Sempronio le convence para que use los servicios de una vieja alcahueta llamada Celestina. En un principio, Pármeno le advirtió sobre ella pero como su amo no le hizo caso, se puso de acuerdo con el otro criado y La Celestina, en repartir el dinero que consiga sacarle a Calisto. Celestina cumple su misión y Melibea se entrega a Calisto.

Los criados van a casa de Celestina a reclamar su parte, mas cuando ésta se niega a darles nada, ellos la matan, y ante los gritos de las pupilas de Celestina, Elicia y Areúsa, acude la justicia, los coge y ejecuta públicamente. Elicia y Areúsa deciden vengar las muertes y, sabiendo que esa noche los amantes se verían en la torre de casa de Melibea, envían a un bravucón contra Calisto, el cual al oír ruidos intenta acudir en ayuda de su criado, y cayendo por la escala, muere. Melibea se desespera y ante la presencia de su padre se tira de la torre.

Temas que se tratan

Los temas principales que se tratan en la obra son los siguientes:

La pasión amorosa.

Trata sobre el deseo irrefrenable que aunque a veces aparezca envuelto en los típicos del amor cortés, se salta todas las normas sociales y morales llevando así a la destrucción de todos los personajes.

"La pasión amorosa" se ve reflejada en la ceguedad de Calisto.

La codicia y la pasión por la riqueza

El origen de todos los conflictos secundarios que aparecen en la obra son la codicia y la mezquindad de la Celestina y de los criados y el dinero es lo que los arrastra a la muerte.

"La codicia y la pasión por la riqueza" se ve reflejada cuando Sempronio y Pármeno son capaces de traicionar a su propio amo por dinero.

La astucia

Una de las características que mejor describe a la Celestina es su astucia por la cual es capaz de manejar a todos los personajes a su antojo pero su mezquindad puede más y la lleva a la ruina.

"La astucia" se ve reflejada en los diferentes momentos y situaciones en los que la Celestina maneja a los personajes.

La muerte

Fernando de Rojas, en cierto modo, hereda el concepto de la muerte en la Edad Media pero para él, la fe religiosa no es un consuelo en la desgracia, es decir, no tiene la esperanza cristiana de que hay una vida después de la muerte. Por ese motivo todos los conflictos aparecidos en la obra acaban en muerte, de ahí el nombre de tragicomedia.

"La muerte" se ve reflejada al final de la obra cuando acaban muriendo la mayoría de los personajes.

Estructura:

* Externa:

- La Celestina, y nos referimos a la versión completa, la cual consta de veintiún actos, a diferencia de las demás obras teatrales no se divide en escenas ni acotaciones que describan el lugar en donde se desarrollan los actos.

Fernando de Rojas, en La Celestina, tiene un punto de vista que varía a lo largo de esta, desde el autor que lo sabe todo, es decir, autor omnisciente al que va informando de aquello que ve desde fuera, es decir, el autor observador objetivo.

* Interna:

- La estructura del argumento es organizada por Fernando de Rojas, de una manera complejísima en la que no queda ningún cabo suelto. En esta estructura es fundamental la intriga de oscuros manejos para conseguir unos fines determinados y en su doble acepción de suspense.

La estructura interna o acción dramática se divide en tres partes:

Planteamiento: El acto que corresponde a esta parte es el I, el cual trata sobre el enamoramiento de Calisto hacia Melibea y el rechazo de esta lo cual lleva a Calisto a una profunda tristeza y se deja manipular por sus criados y por la Celestina.

Nudo: Los actos que corresponden a esta parte son desde el II hasta el XII, en los cuales se trata desde el comienzo de la manipulación de la Celestina hacia Calisto y los diferentes personajes. Hasta su muerte, incluyendo todos los engaños que sufren por parte de esta.

Desenlace: Los actos que corresponden a esta parte son desde el XIII hasta el XXI, en los cuales se trata desde la muerte de Celestina hasta la muerte de Calisto y Melibea, incluyendo la de Sempronio y Pármeno.

Coordenada espacio-temporal:

- Las clases urbanas de la época y los personajes, en La Celestina, se mueven en distintos ambientes sociales, sin que haya ninguna ruptura entre el mundo de los criados y el de los amos. Un ejemplo sería la facilidad con la que la alcahueta, que tiene un nivel social bajo, tuvo acceso a Melibea, de un nivel social más alto.

Eso mismo, es la causa por la que aparecen distintos escenarios urbanos. Nos encontramos con lugares abiertos:

La calle, es el lugar más utilizado por la Celestina ya que siempre está yendo de un sitio para otro.

La iglesia, es el lugar donde probablemente se encontraban muchos enamorados de la Edad Media, entre ellos Calisto y Melibea.

El huerto de Melibea, es el lugar donde los dos enamorados tienen todos sus encuentros.

También hay lugares cerrados:

La casa, donde se llevan a cabo acciones íntimas, secretas o criminales. Un ejemplo sobre una acción íntima que se produzca en la casa son las relaciones que mantenían Calisto y Melibea en la habitación de ella. Otro sobre una acción secreta es cuando los criados llevan en secreto la traición de su amo y por último una acción criminal que se produce en una casa es el asesinato de la Celestina.

EL TIEMPO:

El tiempo en La Celestina va adecuando a las características de la acción. Hay periodos cortos narrados extensamente para darnos la sensación de lentitud, o saltos temporales para indicar lo contrario. En la obra el primer caso se presenta desde el acto I hasta el acto XVI los cuales son muy largos y solo narran tres días; y en el segundo caso pasa lo contrario, empieza en el acto XVII y termina en el XXI y narra todo lo ocurrido en un mes.

Doble plano: personajes

Calisto.

Es un joven noble, atormentado por la pasión amorosa y víctima fatal de ella. Se presenta como personaje rico, sin raíces familiares sólidas, viviendo de las rentas y rodeado de criados cuyo servicio se paga con moneda contante y sonante. Lejos de cualquier trascendencia heroica, los autores pretendieron dejar en Calisto el ejemplo del loco amador. En la obra se avisa al lector que se escribe "en reprehesión de los locos enamorados, que, vencidos en su desordenado apetito, a sus amigas llaman y dicen ser su dios". Aunque Rojas va más allá y en su indagación humana no duda en presentar a un joven indolente dispuesto a gastar su fortuna por satisfacer su deseo y en manifestarse ante su diosa Melibea como un ser vulgar y grosero ante su apetito carnal.

Con un escaso sentido del honor, actúa como un egoísta incontrolado, fuera de toda mesura y perdido el norte de la realidad de su entorno. Enamorado de Melibea, cae en una melancolía y se encierra en sí mismo recluido en sus habitaciones, desterrada la voluntad y entregado en manos de sirvientes desleales y alcahueta ambiciosa.

Como rico, Calisto lleva una vida con una cultura poco cimentada, y apenas tenia conceptos y expresiones de la literatura moderna de aquella época. Aunque pretende deslumbrar, con ellos, a todos y en especial a Melibea. Esto da pie a que los autores lo marquen de modo indeleble con el hierro de la parodia.

Su comportamiento es desde el primer momento como el de un loco enamorado a la manera cortés, cuando no al de un soberano estúpido, lo que explica que sus criados se burlen y lo insulten a sus espaldas y en su cara. Al recurrir a los servicios de la Celestina convierte a su amada Melibea en una prostituta más: la vieja se la traerá por dinero. En los encuentros amorosos con la doncella, su comportamiento es claramente descortés, egoísta y con frecuencia blasfémico. La muerte del joven enamorado es muy deshonrada para un caballero de la época.

Los criados.

Aparecen cuatro sirvientes: Sempronio y Pármeno, de mayor responsabilidad en la historia y más complejo papel, y Sosia y Tristán, que los reemplazan a su muerte y son de menor importancia.

Sempronio, el más viejo y también el más sabio, representa el papel del criado desleal. Desde las primeras escenas muestra la maldad que lo va a caracterizar hasta su muerte, ya que en su personalidad no se produce ningún cambio. Burlón y socarrón, aparece en la obra como consumado teórico del misoginísmo de la época. En realidad más teórico que otra cosa, pues en la práctica se ha enamorado de Elicia al modo calistiano. Y lo peor es que en más de una ocasión se deja ver que anda enamoriscado de Melibea, lo que lleva hasta el histerismo a Elicia. Egoísta y rencoroso, acaba mal, como no podía ser de otro modo. Después de dar muerte a la vieja, muere de mala manera en manos de la justicia, ejecutado sumariamente.

Pármeno, en principio, comienza siendo otra cosa para terminar del mismo modo. Recibe una perversión elaborada por la vieja, para eso, la Celestina utiliza un pasado que se hace presente y que lo condiciona en el transcurso de la historia, con este pasado a cuestas, Pármeno no tiene más remedio que sucumbir las artes de persuasión de la vieja alcahueta. El relato del joven criado, se completa con la historia de sus relaciones amorosas con Areúsa, que, una vez más, guardan el tufillo paródico del amor cortés de los señores.

Pármeno, tan inexperto en la vida erótica, se entrega en los brazos de la sabia Areúsa, a partir de aquí, no hay nada que hacer. Estamos a un paso del final lamentable de este criado, compañero ya para siempre de Sempronio, con el que participa en el crimen y en el castigo.

Muertos estos dos criados, los sustituyen Sosia y Tristán. Sosia es el mozo de espuelas de Calisto, el más humilde de sus servidores, de procedencia rural; él sabe esta condición y la sufre. Comienza su papel trayendo a casa de Calisto la noticia de la muerte de la Celestina y los criados, y luego, con Tristán los acompañan a su señor por las noches a casa de Melibea.

Manejado con engaño por la hábil Areúsa, que finge hacerlo su amante en lugar de Pármeno ha dejado, descubre los secretos de las entrevistas nocturnas facilitando, sin querer, la venganza de las muchachas con la muerte de Calisto. Sosia es tratado por Rojas con cierta simpatía. Tristán, es el más joven de todos, un mozalbete apenas, y sirve de paje a su señor. Descubre a la primera la trampa de Areúsa y alecciona al atolondrado Sosia. Ambos son valientes y leales en el servicio, y nobles y virtuosos. Tristán es el encargado de recoger el cuerpo destrozado de Calisto y retirarlo del lugar para que no sufra su honra.

Celestina

Celestina, vieja, barbuda, con la cara marcada por una cuchillada, cubierta con su manto y toca y vestida con unas malditas haldas prolijas y largas, esta trotaconventos recorre con presteza la ciudad de punta a punta, siempre trajinando en sus negocios nefandos. En su boca, el halagado, el dicho preciso, la filosofía más descaradamente hedonista, el consejo interesado; en su quehacer, las artes de la hechicería, los ritos brugeriles, el conjuro demoníaco, la seducción. Tenía seis oficios, labrandera, perfumera, maestra de hacer aceites i de hacer virgos, alcahueta y un poquito hechicera. Todos estos oficios los desempeña con envidiable maestría. Con su saber práctico y su sabiduría consigue hablar con Melibea, poner de su parte a Pármeno, engañar a Sempronio y utilizar al enamorado Calisto.

Sempronio la presenta a Calisto como hechicera y poco después Pármeno le hará una relación pormenorizada de su laboratorio hechizeril y de las artes que emplea para conseguir sus propósitos. La vieja es herbolaria, cosmética, conoce las entrañas de los animales, maneja el vestuario mágico y el poder de las piedras como lapidaría experta. Rojas presenta a la vieja alcahueta actuando de lleno en su papel de bruja. Una de las debilidades de Celestina es la afición desmedida al jarro, que se le ha acentuado, con los años. Celestina se alza como el personaje central de la obra por su inteligencia, habilidad, avaricia, falsedad y malas artes. Es el lado oscuro medieval y pecador, y a la vez quien va repartiendo sexualidad y pasiones porque también las ha conocido. Será su avaricia lo que la conduzca a la muerte, no sus artes para despertar el deseo en jóvenes que están deseando caer en sus redes.

Las muchachas y rufián hispano

Elicia y Areúsa son las pupilas de la vieja alcahueta; bajo su dirección forman una microsociedad femenina que tiene su espacio vital en la casa de la vieja, un prostíbulo semiclandestino y desde luego fuero de los espacios de la ciudad. Este prostíbulo se extiende a la casa de Areúsa. Celestina impone allí su dominio indiscutible y su magisterio no contestado. Elicia, en realidad la única pupila de la vieja, la sigue pero con su propio ritmo que, a veces, se convierte en indolencia irritante.

Areúsa es la teórica del grupo, y con la declaración inequívoca, marca la independencia irrenunciable y la envidiable libertad en que vive. Areúsa será la maquinadora de la venganza y para llevarla a cabo se va a servir de un personaje allegado al prostíbulo, el rufián Centurio.

Centurio aparece solo en los actos añadidos de la tragicomedia, que se conocen por ello como tratado de Centauro. Se presenta desde el comienzo como un bravucón jactancioso, pero algo consciente de su propia cobardía. Se pasa la vida empeñado por los naipes, presumiendo de valiente cuando en realidad es un bellaco de más de la marca.

Melibea

Melibea vive en un cómodo y holgado estado social, rodeada de halagos y en ese marco económico establecido por el emperador Pleberio, la joven se siente preocupada por su honra, posee una buena cultura para ser mujer en aquella época y se luce, en retahílas de ejemplos de la antigüedad sacados de su lectura.

Rojas va perfilando y enriqueciendo este personaje que llega a ser uno de los más complejos y mejor trazados de la literatura española. Después de las primeras embajadas de la vieja alcahueta, Melibea aflojará su furia para terminar por reconocerle su pasión sin fronteras y la necesidad perentoria de las entrevistas. Desde ese momento solo vivirá para este amor a la espera de la llegada del amado. Melibea es un personaje lleno de matices: es la más espiritual de la obra, lo que no significa que sea ingenua, es tentada y una vez que su lujuria se ha despertado lucha por no caer en el deshonor que presiente que se le avecina, mas no puede resistirse. Cuando Melibea presencia la muerte de su amado se tira de la torre ante los ojos de su padre.

Los padres

Pleberio y Alisa pasan sus días mirando a su hija Melibea. Los personajes son reflejo de los padres de la comedia romana, esta pareja, trazada con esmero y ambigüedad, supera a sus antecedentes al tiempo que ofrece un tipo de padres que no volverá a aparecer.

Alisa, lleva una vida de señora pudiente con un abandono llamativo de sus obligaciones maternales, llegando incluso a abrir, al dejar a su hija sola con Celestina, la puerta de la tragedia que se le vendrá encima. Pasa por la historia como una irresponsable, ajena a lo que ocurre en su misma casa. Al final, no podrá soportar la magnitud del desastre que nunca llegó a comprender.

Pleberio ha acumulado una buena fortuna y sus negocios, marchan a las mil maravillas; por ello recibe de todos la consideración social de rico mercader. Aunque tiene fama de celoso guardador de su hija, la verdad es que demuestra lo contrario: se muestra confiado, tranquilo mientras su hija, desparrama su honra por la ciudad. Demasiado ingenuo para tener una hija joven y sin casar, al abandonar sus deberes paternales recaerá sobre él una buena parte de la responsabilidad de la tragedia.

Crítica personal:

- En mi opinión, La Celestina, es un tipo de obra literaria que nunca antes había leído y que por su estructura, los temas en que ella se tratan y, a pesar de la forma de escribir en la que está la obra a la que creo que ni yo ni ninguno de mis compañeros estamos acostumbrados a leer, es muy interesante y se la recomendaría a todos para que la leyesen.

El hecho de que tuviera que hacer un trabajo acerca de esta obra de Fernando de Rojas, hizo que no pudiese disfrutar de la obra tanto como hubiese deseado pero creo que la lectura comprensiva me ha hecho descubrir la fama de esta obra.

En general, es una obra que aconsejaría a todos y que nos muestra claramente como algunos personajes, en este caso Celestina, se apoya en mentiras para realizar sus malditas y desafortunadas hazañas y así conseguir los bienes que le ayudan, aunque en esta ocasión la llevan a la muerte.

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