La Celestina; Fernando de Rojas

Literatura española. Renacimiento literario. Siglo de Oro. Tragicomedia. Novela humanista. Argumento

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INDICE

Primer día de acción 2

Segundo día de acción 7

Tercer día de acción 12

Restantes días de acción 13

Historia vista por.. 18

Resúmenes de los actos.

Primer día de acción.

Acto primero:

Calisto entra en el huerto de Melibea en busca de su halcón que se le había escapado, allí se encuentra con Melibea y ya le dice lo enamorado que esta de ella, y ésta le hecha de allí.

Cuando Calisto llega a su casa, llama a su criado Sempronio, que estaba arreglando y cuidando a los caballos, le pide que deje toda la habitación a oscuras que tiene que meditar sobre el amor que siente, le desvela que esta enamorado de Melibea y Sempronio le intenta quitar esa idea, pero Calisto le dice que ya no es cristiano que es solo Melibeo, por Melibea, vive y por ella muere. Sempronio decide ayudarle con este mal y le cuenta que conoce a una vieja llamada Celestina que podría ayudarle a que Melibea se fije y se enamore de él, inmediatamente Calisto quiere hablar con ella y manda a Sempronio en su busca.

Cuando Sempronio llega a casa de Celestina, esta allí su amada, Elicia acompañada por Crito. Celestina se alegra de verle ya que hacia tres días que no pasaba por allí, le dicen que arriba esta una nueva joven que han encomendado a Celestina, este se lo cree aunque al principio desconfía y dice a Celestina que se ponga el manto y que por el camino le cuenta el motivo por el que ha ido. De camino a casa de Calisto, Sempronio cuenta que Calisto esta enamorado de Melibea y que tiene que conseguir que esta se enamore de él.

Cuando llegan a la puerta de la casa, Calisto manda a Pármeno abrir la puerta, ve que es Celestina quien esta con Sempronio y éste le dice a Calisto que es una vieja que todos odian porque es una mentirosa y se burla de la gente. Calisto le pregunta que porqué sabe todo esto y éste le contesta que su madre la conocía y que él la servía cuando era pequeño, le daba de comer y la acompañaba a los seis oficios que desempeñaba, le contó un poco de cada uno. Calisto le dijo que lo tendría en cuenta y que le decía todo eso porque le tenia envidia y éste le contesta que no.

Celestina le dice a Pármeno que es muy normal lo que le pasa a Calisto, que el hombre, esta hecho para amar a la mujer y la mujer para amar al hombre, Pármeno la contesta que no quiere ver a su amo sufrir ya que le quiere mucho y es muy leal y ella le dice que puede liberar a su amo de ese sufrimiento. Pármeno la llama puta y Celestina le contesta que como se atreve y éste le dice que la conoce y sabe como es, le explica quien es, que es hijo de Alberto y Claudina, ya que su madre se dedicaba a lo mismo que ella. Entonces Celestina le cuenta que cuando murió su madre y antes de que viniera su padre le dijeron que le buscara y que cuidara de él hasta que tuviera edad suficiente también le cuenta que no tiene amigos, que estos son para toda la vida y que con su amo no debe de tener amistad y le aconseja que se haga amigo de Sempronio que le va a ser de provecho y Pármeno le contesta que no quiere porque ve que son totalmente diferentes los dos criados.

Al final Celestina, le ofrece una chica llamada Areúsa que a Pármeno le gusta mucho, entonces Pármeno cede e intimida con Sempronio e intentaran llevarse bien.

Calisto le da las cien monedas de oro a Celestina y le dice que ya puede irse a su casa en paz y que vuelva pronto.

Acto segundo:

Calisto le dice a Sempronio que ha dado cien monedas de oro a Celestina y éste le dice que es lo mejor que ha podido hacer y que todo le va a salir bien. Calisto dice a Sempronio que vaya a acompañar a Celestina, ya que su salud esta en sus manos, de paso así le habla de su mal, porque a él no le ha dado tiempo de contarle todo y con su presencia consigue meterla prisa para que lleve a buen fin su trabajo, así se va Sempronio acompañando a Celestina y Pármeno se queda con su amo.

Calisto se queda hablando con Pármeno y le pregunta, que le ha parecido todo lo que ha acontecido en esa parte del día. Pármeno le dice que su dinero mejor lo podría haber gastado en regalos para Melibea que gastártelo en los servicios de Celestina.

Calisto se enfada mucho con Pármeno, porque le dice todo lo que no quiere oír sobre este tema, le cuenta a su manera todo lo que ha pasado desde que conoció a Melibea. Calisto le reprocha que debería haber ido él con Celestina que más valía estar solo que mal acompañados. Le manda que arreglen un caballo, por si pasa por casa de Melibea y como Sosia el criado encargado de los caballos no se encuentra en casa Pármeno mismo prepara el caballo. Calisto sale montándolo y le dice que si llega a casa Sempronio con Celestina que esperen a que él vuelva.

Pármeno se lamenta y dice que debería ser como Sempronio que siempre le da la razón a su amo y nunca le lleva la contraria.

Acto tercero:

Sempronio le reprocha a Celestina, porque va mucho mas despacio que como iba en el camino de ida a casa de Calisto, también le dice que Calisto esta impaciente y que no esta contento porque piensa que le debía de haber pagado mucho más dinero.

Sempronio tiene miedo de que salga todo este tema mal porque piensa que pueden salir perjudicados los sirvientes. Celestina le dice que este tranquilo que ella sabe como llevar el negocio y lo que tiene que hacer en cada situación. Sempronio le pregunta por lo que le dijo a Pármeno mientras él y Calisto fueron a por el dinero, celestina le contesta que le dijo toda la verdad, que con ellos iba a ganar mas dinero y le recordó quien era su madre para que no la maldijese ni la reprochase en ningún momento y ya de paso le cuenta a Sempronio quien era en realidad para que el también sepa toda la historia. Sempronio tiene sus dudas porque piensa que Pármeno es un traidor y Celestina le dice que se este tranquilo ya que ella sabe como convencerle, le presentará a Areúsa y ya se aliará con ellos. Sempronio le pregunta si cree que puede sacar algo sobre el tema de Melibea, que si tiene esperanzas de conseguirlo y ella le dice que no hay nada que le sea imposible y que todo lo consigue y encima las mujeres siempre aman a las personas que más odian o a la que tanto le requiere. Sempronio le dice que tenga cuidado que vaya despacio ya que Melibea pertenece a una familia noble y Celestina tendrá muchas sospechas en cuanto la vean aparecer por allí.

Por fin llegan a casa de celestina y Elicia que ve a Sempronio se sorprende porque no suele ir allí dos veces en el mismo día. Celestina la dice que se calle, que no esta allí con el propósito de verla sino que tienen otra cosa entre manos, y le pregunta que si la novia se había ido ya y Elicia le contesta que se fue pero que había venido otra. Celestina la manda a que busque los ingredientes que necesita para hacer las pócimas necesaria.

Hace el conjuro, mencionando a plutón, sobre el hilado que posteriormente ofrecerá a Melibea para que lo compre y una vez que lo haya comprado el conjuro le haga efecto, la envuelva y arda en amor por Calisto, sino es así le dice a plutón que la tendrá como enemiga.

Acto cuarto:

Celestina va sola por la calle camino de casas de Melibea, y va pensando sobre todo lo que le dijo Sempronio sobre este negocio. Duda si seguir su camino o volverse, no sabe que hacer, porque teme por su vida, también, le preocupa lo que le pudiera decir y hacerle Sempronio y Calisto si no lleva a cabo su trabajo, se imagina todo lo que le pudiera decir Calisto. Asíque por ultimo decide seguir su camino, porque más vale hacerlo que quedar como una cobarde. Sigue su camino hasta que ve la puerta de la casa de Melibea, esta muy segura porque todo le a salido bien, no le ha ocurrido ningún contratiempo, a tenido mucha suerte porque cuando llega a la puerta de casa de Melibea se encuentra Lucrecia, que es prima de Elicia.

Lucrecia le pregunta que hace por allí, celestina le contesta que trae recuerdos de parte de su prima y ella le dice que no es posible que haya salido de su casa solo para eso, algo se tenia que traer entre manos, y ya celestina le dice que como tiene que criar hijas ajenas, necesita vender un poco de hilado y Lucrecia le dice que esta de suerte que su señora esta necesitada de él, ya que acaba de empezar un tejido así que le invita a entrar y le hace esperar un rato.

Lucrecia le pregunta a Alisa con quien estaba hablando, le dice que esta hablando con Celestina, pero no le dice el nombre hasta que ella no se lo pide, sino que se la describe y le dice a que se dedicaba, cuando ya le dice el nombre, cae en la cuenta de quien es y dice que la haga pasar que algo le ira a pedir.

Celestina le ofrece el hilado que trae, ya que sabe que esta necesitada de él, ya que esta haciendo unas toquillas o algo semejante. Alisa le dice a Melibea que se quede con celestina ya que se le esta haciendo tarde para ir a visitar a su hermana que estaba enferma y puede que sea un dolor mortal, le pide a celestina que pida por ella y le dice que lo hará porque ira a ver a los frailes de los que ella es devota y pedirá por ella.

Celestina, habla con Melibea, sobre la vida, así poco a poco, quiere ir tomando confianza, para más adelante decir el verdadero motivo de porque ha ido a visitarlas. Al principio Melibea no sabe quien es, pero según habla y la cicatriz que tiene en su cara se da cuenta de quien se trata, así que Melibea le da el dinero y le dice que se vaya a comer, que seguro que todavía no había comido. Celestina, le dice que siempre come algo y que si sale de casa es por los trabajos que le han encomendado, así que Melibea le dice que le diga cual es el verdadero motivo por el que ha ido a su casa a visitarla y ella le dice que hay una persona que esta enferma y que sólo sanara si lleva una palabra suya, Melibea le dice que si no aclara algo más, no la entiende, porque ella le provoca enfado pero a la vez le mueve a la compasión, así que Melibea le pide que no de tantos rodeos, que le diga de quien se trata ya Celestina le dice que se trata de Calisto. Al oír este nombre, Melibea se enfada e incluso le dice a Lucrecia que se la quite del medio, le vuelve a mencionar a Calisto y Melibea le dice que sabe quien es pero que ella le dio por loco cuando le vio en el huerto y se le declaró, le dice a celestina que se vaya que su respuesta ya la sabe y que otra no va a escuchar.

Celestina le pide una oración para el dolor de muelas y su cordón, que se dice que ha sido pasado por las reliquias de Roma y Jerusalén, que por eso había ido a su casa y Melibea le reprocha que si eso era lo que quería porque no se lo había pedido antes y con menos palabrería. Celestina le dice que tiene unos veintitrés años y que lleva unos ocho días con ese mal Melibea ya le dice que solo le puede dar el cordón, ya que para la oración no tiene tiempo porque esta a punto de llegar su madre y le dice que vuelva al día siguiente a por la oración en secreto sin que nadie lo supiera.

Celestina le dice a Lucrecia que pase por su casa a por un tinte sin que lo sepa su señora y a por unos polvos para que no le huela el aliento, Lucrecia le dice que eso le hacia mas falta que el comer y Celestina entonces le dice que deje de relatar en contra de ella.

Melibea le pregunta a celestina que le ha dicho a Lucrecia y ella le responde que solo le ha dicho que le acuerde la oración. Así que Celestina ya se va de casa de Melibea.

Acto quinto:

Celestina va hablando sola por la calle, de lo que ha sucedido en casa de Melibea y se alegra porque sabe que eso puede llegar a buen puerto y va a conseguir su propósito hasta que llega a su casa, donde Sempronio la esta aguardando.

Sempronio le pregunta a celestina si ha habido suerte con Melibea, o no, ella le dice que no le va a contar nada y que si quiere oírlo, lo escuchará cuando se lo cuente todo a Calisto. Le dice que no se preocupe que no romperá el acuerdo que tienen ellos, ya que sabe que ira a buen puerto y conseguirá todo lo que se proponga de Calisto. Así que van a casa de Calisto a contarle todas las noticias nuevas.

Pármeno avisa a Calisto de que ve como se acercan Sempronio y Celestina. Calisto manda a Pármeno abrir la puerta y ya esta impaciente por todo lo que le tiene que contar Celestina.

Acto sexto:

Celestina entra a casa de Calisto y Celestina entre las explicaciones que le da sobre Melibea, le pide diversos bienes que Sempronio y Pármeno, ven mal ya que no es dinero que pueda ser divisible entre los tres.

Celestina le cuenta como vio a Melibea y la cara seria que tenia cuando la vio, Calisto la pide que le cuente como acabó todo y como se lo tomó Melibea. Celestina le dice que ya esta todo arreglado que no pierda la alegría pero que tiene que descansar ese sufrimiento y que la espera le llevara a buen recaudo, Calisto le dice que suba a su habitación para que allí le relate todo lo sucedido con detalle, así poder llorar de tristeza y de gozo sin que los criados puedan escucharlos y hablar y pedir todas las explicaciones necesarias a Celestina.

Celestina se sienta en el aposento y se dispone a empezar a contar todo lo que aconteció, cuenta que entró en la casa para vender un poco de hilado, se lo empezó a vender a la madre de Melibea, pero esta se tuvo que ausentar a visitar a su hermana y dejó allí a Melibea, celestina cuenta que se puso un poco nerviosa y le dijo a Melibea que había un hombre que estaba triste y que solo le podía sanar si decía algo a su favor y cuando le mencionó su nombre, Melibea se enojó, hablaron un rato Celestina y Melibea y Celestina le contó que su mal era dolor de muelas y que necesitaba una oración suya para hacerle sanar, también le pidió un cordón que tenia ya que le dijo que eso ayudaría a sanarle. Celestina entonces le dijo a Calisto que si quería que siguiera contando le tenia que dar un manto nuevo, así que Calisto, mando llamar a su sastre. Antes, Pármeno dice que es tarde para que vaya el sastre y Calisto dice que no se preocupen que el día siguiente viene. Calisto pide a Celestina que le enseñe el cordón, que se muere de ganas de verlo y de tocarlo, Celestina le da el cordón y Calisto se pone muy contento y feliz.

Sempronio interrumpe a Calisto y le dice que a quien preferiría si al cordón o a Melibea, que si sigue alabando tanto al cordón, se le pasará el tiempo, lo perderá y no podrá conseguir a Melibea, Celestina le da la razón, Calisto entra en razón y le pregunta a Celestina, por la oración y ella le responde que por la brevedad del tiempo que disponían no se la pudo dar, pero que si su sufrimiento no disminuyera, que volviera al día siguiente que ella se la daría.

Calisto pregunta a Celestina, que como le han permitido la entrada a esa casa y Celestina dice que le fue muy fácil ya que fueron vecinas durante cuatro años y tenían mucha confianza. Calisto acaba diciendo que Melibea es la mujer más hermosa que nunca hubiera existido, que todas deberían tener envidia de su belleza.

Celestina antes de irse, le pide el cordón y Calisto se queda triste diciendo que le gustaría pasar la noche acompañado o por el cordón o por Celestina o por ambos, se lo da y ya llama a los mozos para que acompañen a Celestina hasta su casa y celestina se despide hasta el día siguiente ya que volvería con nuevas noticias y a por su manto.

Acto séptimo:

Celestina habla con Pármeno le dice que en estos días no ha tenido tiempo para demostrarle lo mucho que le quiere, que le quiere como un hijo y que no sabe porque ha estado hablando así de ella, ante Calisto, también dice que su casa era la primera que debería haber visitado en cuanto hubiese llegado de nuevo a esa ciudad y que le gustaría que se hiciese mas amigo de Sempronio ya que si esta a buenas con él, lo estará con todo el mundo, además fue ella quien le hizo hombre. Pármeno le dice que eso es difícil ya que los dos son personas muy diferentes y dispares y dice que rezara x el alma de sus padres ya que a ella le encomendaron, Celestina, le pide que no mencione a su madre ya que se le llenan los ojos de lagrimas porque era una gran amiga suya, siempre estaban juntas y encima ella trabajaba mucho más y mejor. Celestina se sorprende de que Pármeno se acuerde que las prendieron a las dos siendo él muy pequeño.

Celestina le cuenta que a su madre la prendieron varias veces y le cuenta que una de ellas la tuvieron en una escalera en la plaza del y con un sombrero en la cabeza. Pármeno dice que mejor dejar hablar de los muertos y ponerse a hablar de los negocios que les ocupaban y del presente y le recuerda a Celestina que le prometió a Areúsa cuando se enteró que estaba enamorado de ella, Celestina le responde que este tranquilo que todavía lo recordaba, que no tenía tan mala memoria Pármeno, la dice que él ya había perdido todas las esperanzas y ya desconfiaba en poderla conseguir Celestina le recrimina diciéndole que cómo podía haber desconfiado de ella conociéndola como la conoce..

Van los dos a casa de Areúsa y Celestina dice a Pármeno que se quede debajo de la escalera mientras ella sube para hablar con ella. Celestina sube y allí se encuentra a Areúsa a punto de acostarse, se quiere vestir otra vez pero celestina le dice que se meta en la cama y así estaría mas a gusto Celestina alaba el cuerpo de Areúsa, ésta le dice que le duele el vientre, pero que no tiene importancia que le dijese a que había ido a su casa a esas horas. Celestina le dice que ya conoce toda la historia sobre Pármeno y que estaba allí esperando. Areúsa tiene miedo que el soldado con el que está la descubra que es infiel, pero Celestina le dice que eso es lo mismo y que disfrute, así que llama a Pármeno para que suba. Areúsa le pide que no suba ya que es muy vergonzosa pero Celestina le dice que no se preocupe que él también lo es y que para eso esta ella allí. Celestina le dice a Areúsa que Pármeno le promete ser muy amigo de Sempronio y estar en todo en contra de su amo si consigue lo que se propone con ella, así que celestina le dice que se meta ya en la cama que los quiere ver antes de irse. Areúsa le dice que por favor no haga nada mientras esta Celestina presente y Celestina la convence de que no sea tan vergonzosa y que haga todo lo que debe delante de ella. Areúsa le pide perdón por haber obrado mal. Celestina les dice que allí se quedan los dos, besándose que ella se va y que no hace falta que Pármeno la acompañe.

Celestina llega a su casa y manda a Elicia abrirle la puerta, ésta la recrimina por llegar tan tarde y dice que donde había estado que le habían ido a buscar un señor que quería casar a su hija en tres días y necesitaba que Celestina hiciera algo. Celestina pregunta si volverá Elicia le dice que si porque dejó una pulsera en prenda por sus servicios y Celestina ya recuerda quien es y dice a Elicia que debería hacerlo ella y así aprendería. Elicia le dijo que no se preocupara mientras tuvieran algo de comer.

Segundo día de acción:

Acto octavo:

Pármeno y Areúsa despiertan siendo ya mediodía, Pármeno dice que se tiene que marchar ya que si no su amo se lo tomará mal y que ya hablarían ellos sobre Areúsa al día siguiente o cualquier otro día.

Pármeno llega a casa de Calisto pero antes por el camino iba hablando alegre sobre lo que había ocurrido y acontecido la noche anterior. Cuando llega a la puerta de la casa, Sempronio le recrimina su tardanza e incluso se burla de él, porque no sabe cual es su motivo para llegar tan tarde y se cree que ha sido por estar con Celestina como cuando era pequeño. Pármeno habla con Sempronio como si fuesen buenos amigos y que tiene mucho que contar sobre lo que aconteció la noche anterior. Sempronio le pregunta si tiene que ver algo con Melibea y Pármeno le contesta que tiene que ver con alguien que quiere mucho más. Sempronio se alegra ya que todos están enamorados. Sempronio dice a Pármeno que ya todos son locos, porque él sabe como opina acerca de los temas amorosos porque ha oído como contradice siempre a Celestina y a Calisto. Pármeno le dice que son muy buenos amigos, pero que Sempronio le trata muy mal que le tiene mucho rencor, también le dice que si esta enfadado con él, que no le importa ya que no todos los sentimientos duran eternamente. Sempronio le dice que él trata peor a Calisto aconsejando lo que no quiere para él y si son tan buenos amigos, le reprocha no haberle ayudado cuando más le necesitaba. Pármeno habla y dice que esta contento por haber tenido tantos consejos de Celestina ya que gracias a ella ha estado con Areúsa y Sempronio se extraña de que mencione a Areúsa ya que es la prima de Elicia y no cría que la conociera y Pármeno le dice que no solo la conoce sino que ha estado toda la noche con ella. Sempronio le dice que tenga cuidado ya que detrás de todo esto se encuentra Celestina y le pregunta que si le ha dado algo y Pármeno le dice que no, pero la ha invitado a comer en casa de Celestina y le dice a Sempronio que vaya ya que allí estará también Elicia. Sempronio se alegra mucho y le pregunta que qué va a llevar para allá y le Pármeno le dice que cosas que tienen en la despensa. Sempronio se alegra mucho de esta situación ya que sabe que ya están unidos en alianza los 3, Celestina, Pármeno y él, y ya no les va a llevar la contraria delante de Calisto. Suben a la habitación de este y allí se le encuentran tendido donde estaba la noche anterior, llevaba toda la noche despierto, si alguien se acercaba roncaba, si se marchaba cantaba o hablaba.

Calisto esta recitando versos y escucha que alguien esta hablando llama a sus criados y les pregunta que si es d noche y estos le dicen que no es de noche que ya es tarde para levantarse, le recomiendan que olvide un poco a Melibea ya que esta tan cegado que no ve la realidad, Calisto les dice que traigan su ropa que va a ir a misa para pedir para que Melibea le quiera y termine ya con su tormento, Sempronio le intenta hacer razonar pero Calisto no quiere y le dice que le dejen en paz que se va solo a misa y que llegará a casa cuando llegue Celestina y le aconseja que coma aunque sea una lata de conserva para que no le pase nada mientras espera a Celestina. Pármeno, le trae algo de comer y Calisto les dice que ya se pueden ir y que esperen a Celestina.

Acto noveno:

Sempronio y Pármeno ya van para casa de celestina pero deciden ir por el camino d la iglesia por si ven a celestina acompañarla ya a su casa. Ya llegan a casa de Celestina, ya que no ha n pasado por la iglesia porque Sempronio ha dicho que no esta allí cuando tiene cosas pendientes.

Llegan a casa de Celestina y ella les recibe, les llena de elogios y Pármeno dice que Sempronio que eso es normal ya que llevan la comida y ella tiene necesidad de comer algo. Celestina llama a las dos chicas. Elicia y Areúsa están molestas con Sempronio ya que es el primero que dice que se sienten a comer y que empiecen. Sempronio le dice a Celestina que se siente primero y ella dice que no que se sienten todos sin problemas porque hay sitio para todos. Celestina pide que le dejen la botella y el vaso de vino cerca ya que ella esta sola y es lo único que le da calor por la noche y le hace compañía por el día.

Elicia se molesta con Sempronio porque ha mencionado a Melibea en la comida. Areúsa apoya a su prima y le dice que tiene razón y critican a Melibea. Sempronio comenta que todas dicen que son más bellas que la otra para alabarse ellas mismas y parecer mejores. Sempronio defiende a su amo y dice que la ha buscado porque los dos son personas de linaje y se tienen que juntar entre ellos. Celestina media entre todos para poner paz y pide a Elicia que vuelva a la mesa ya que se había ido a causa de su enfado. Celestina pide otra vez que nadie responda a las provocaciones del otro, para cambiar de tema y tranquilizar a todos, Celestina pregunta por Calisto, y Sempronio le contesta que fue a la iglesia de la Magdalena a rogar a Dios por Celestina para que pueda hacer todo lo posible con el tema de Melibea y que ya tiene el manto en su casa, pero que no sabe cuando se lo dará, Celestina dice que el cuándo no le importa ya que él es rico y no le importa malgastar todos sus bienes si consigue lo que tanto persigue y lo que quiere. Sempronio le da la razón a celestina pero él dice que hizo lo mismo que Calisto y que no se queja por la persona que se ha ganado, Elicia que sigue enojada con él, le dice que no crea que la tiene tan ganada ya que él no sabe quien viene a visitarla cuando él no llega. Celestina le pide a Sempronio que no la haga caso ya que esta así por haber alabado a Melibea en la mesa, y que para terminar todos contentos se besen y abracen, mientras que tengan cuidado en no tirar todo lo que había encima de la mesa. Llaman a la puerta, cosa que interrumpe todo, es Lucrecia. Celestina manda abrir la puerta para que entre y mientras Areúsa, se compadece diciendo que las criadas no tienen amigas, no tienen tiempo libre, tienen que aguantar los enfados de la señora y que a la mínima ya las echan de casa, por eso ella no ha querido ser criada y es dueña de su casa y no tiene a nadie a quien servir. Celestina le da la razón pero la pide que se calle para no molestar a Lucrecia que en esos instantes entra a la casa.

Lucrecia entra y saluda a todos diciendo que son todos muy honrados y Celestina le cuenta como estaba hace veinte años, rodeada de chicas jóvenes y en esa época si que eran honradas pero con el paso del tiempo eso a disminuido. Lucrecia le dice que con tantas chicas tendría mucho trabajo y Celestina le dice que no tenia trabajo ya que todas le obedecían todo lo que le decían o le pedían. Sempronio le dice que les ha sorprendido a todos contando eso, ya que en aquel entonces todas las personas era muy devotas y creyentes pero celestina le interrumpe y le dice que como había tanta nobleza, no todos eran creyentes ni devotos, todos le daban alimentos y podía vivir decentemente. Areúsa le pide que no llore que dios arreglara todo y Celestina le dice que tiene que llorar ya que se acuerda de todas esas situaciones y le dan pena. Sempronio le dice que no es bueno vivir de recuerdos ya que de ellos no se puede vivir y no se puede ir a la misma situación y su tristeza les ha sacado a todos del gozo y del placer que ya habían experimentado antes, así que dice que se marchan y así puede atender a Lucrecia.

Celestina le dice que a que ha venido y ella le responde que ya ni se acordaba por escuchar todas esas historias, le dice que ha ido a recoger el cordón de su señora Melibea y a decirla que vaya a visitarla ya que tiene mareos y dolor en el corazón. Ya marchan para casa de Melibea las dos juntas y Celestina lleva su cordón.

Acto décimo:

Melibea esta sola en su casa meditando sobre lo que aconteció en la casa el día anterior y se lamenta porque no sabe como se va a tomar Lucrecia cuando se entere que esta enamorada o atraída por Calisto ya que nunca se lo ha reconocido anteriormente y se va a enterar cuando se lo confiese a Celestina. Esta deseando que aparezca Celestina para que le cure su mal y así Calisto no viviera dolorido y ella penada.

Lucrecia y Celestina llegan a casa de Melibea, Lucrecia entra para ver con quien esta hablando Melibea, Melibea saluda a Celestina, diciendo que qué bien que haya llegado ya que ella esta aquejada de un gran dolor. Le dice que tiene un gran dolor en el pecho, Celestina se alegra de verla así, ya que así es como quería verla, para poder todo lo posible con el tema sobre Calisto. Melibea le pregunta si sabe cual es el mal que le aqueja y Celestina le dice que eso sólo lo sabría Dios y que ella intentaría curárselo.. Melibea confía que solo con las palabras de Celestina se cure su corazón. Celestina le dice que para curarla tiene que saber tras cosas, donde la duela, cual es la causa de ese dolor y si lo ha sentido alguna vez anterior o no. Melibea le contesta que el dolor esta situado en el corazón hacia la parte izquierda, que es un dolor nuevo para ella y el motivo no lo sabe ya que no la ha ocurrido nada a parte de la turbación que le hizo Celestina el día anterior a causa de lo que le contó de Calisto. Celestina le dice que no puede ser la causa nombrar solo a un hombre, y que ella le va a decir cual cree que es la causa. Melibea le dice a Celestina que pida ya lo que desea y que haga lo que crea conveniente hacer. Celestina dice a Melibea que mejor cura a los enfermos si están solos, Melibea manda a Lucrecia salir de la habitación. Melibea manda callar a Celestina, ya que menciona a Calisto y ella le tiene prohibido que lo mencione y Celestina le dice que su mal es amor dulce, Melibea se alegra cuando Celestina le dice lo que tiene y que su enamorado se llama Calisto. Melibea, se desmaya en cuanto Celestina le repite el nombre de Calisto y Celestina llama a Lucrecia para que la ayude, Melibea se repone y le dice a Celestina que se tranquilice y que no la agobie. Celestina la dice que estuvo a punto de no ir a su casa a contarle todo lo que le contó de Calisto ya que su padre tiene mucho poder y temía que la pasase algo, también le dice que no se preocupe que hará todo lo posible para que los deseos de Melibea y de Calisto se vean cumplidos. Melibea le pide que quiere verle y Celestina dice que le va a ver y a hablar y le dice que esa noche a las doce, le vera y hablará con él, por las puertas de su casa. Ya Celestina se despide de Melibea porque llega su madre.

Melibea pide a Lucrecia que le guarde en secreto todo lo que en esa casa a acontecido y que no se lo diga a nadie. Celestina se encuentra con Alisa, madre de Melibea, que le pregunta que hacia por allí, y celestina le dice que el día anterior le faltó hilado y lo había traído.

Alisa habla con Melibea y le pregunta que quería Celestina y esta le responde que venderla una crema y ya la madre le dice que tenga cuidado con ella y que no vuelva a verla si no esta ella en casa, Melibea dice que así lo hará.

Acto undécimo.

Celestina, va hacia su casa, pero se ve a Pármeno y a Sempronio que van a la Iglesia de la Magdalena a buscar a Calisto. Sempronio habla con Calisto y le dice que es mejor que si tiene alguna pena que se vaya a casa ya que allí no da que decir a nadie ni nadie le puede criticar, además que no se debería preocupar del negocio porque esta en buenas manos. Celestina, llega a donde esta Sempronio y Pármeno. Calisto le pregunta que si tiene noticias nuevas y Celestina le dice q salga n a la calle y desde allí asta su casa le contara todo.

Celestina le dice que le trae muy buenas noticias ya que Melibea es suya y que solo le obedecería a él, vamos que está enamorada de él. Sempronio dice a Calisto, que le de algo a celestina por su trabajo que se lo merece y Calisto le da una cadena y se la pone, para que siga contando todo lo sucedido y todas las noticias que trae consigo. Le dice que Melibea pena mas por él que Calisto por ella, y que le quiere ver, que a las doce este en casa de Melibea que le hablara entre las puertas.

Sempronio y Pármeno están temiendo que celestina se vaya a quedar con todas las ganancias y no reparta nada con ellos. Celestina se va, tiene prisa por irse de la casa con la cadena que ya le había dado anteriormente Calisto por sus servicios.

Celestina llega a su casa, llama a la puerta y la abre Elicia, ésta le echa la bronca por llegar tan tarde y celestina le pide perdón por haberla dejado toda la tarde sola. Se van a cenar y luego a dormir.

Acto duodécimo

Calisto esta impaciente porque lleguen las doce y poder ir a ver a Melibea y hablar con ella y los criados le dicen que mejor que aderezara las armas que se pusiera a hacerse preguntas y a poner supuestos. Le parece bien lo que le dicen y se pone sus corazas y pide a sus criados que se armen también ellos, para ir más seguros. Pármeno ayuda a su amo a ponerse la coraza y Sempronio mira por la ventana a ver si pasa alguien, pero es tanta la oscuridad que no se ve a nadie.

Calisto manda a Pármeno ir a la ventana de Melibea para que sepan que ya están allí, pero Pármeno, le dice que mejor que vaya el para que no se ponga de mal humor ni para que se moleste al ver que lo sabia demasiada gente, en realidad le dijo todo eso, porque teme por su seguridad ya que no se fía de Celestina, Sempronio le dice que no arme mucho escándalo, que al final van a ser oídos, y que se mantenga alerta que nada mas que venga alguien, ellos huyen para que no les vean ni tomen represalias con ellos.

Calisto ya esta en la ventana y habla con Lucrecia y ésta convence a Melibea para que se acerque para hablar con Calisto. Melibea manda a Lucrecia acostarse, Melibea le hace unas preguntas para cerciorarse de que se trata de Calisto y no de otra persona. Calisto maldice a Celestina ya que se da cuenta de que Melibea a estado allí engañada porque creía que era Calisto el que le quería hablar. Melibea le dice que no se preocupe que todo lo que le ha dicho Celestina lo da por verdadero, ya que le mandó sus mensajes a través de ella, para que lo pudiera saber. Celestina le dice a Calisto que vuelva al día siguiente pero esta vez por la pared del huerto, porque si van ahora despertarían bastantes sospechas a su padre.

Sempronio y Pármeno están atemorizados porque escuchan ruidos y creen que van a ser los soldados del padre de Melibea que salen a matarlos, escuchan un ruido y salen corriendo pero pronto se dan cuenta de que es en la calle de al lado y vuelven a los puestos que anteriormente ocupaban, mientras Calisto sigue hablando con Melibea, ésta le dice que tenga cuidado a ver si le van a ver ya que se oyen ruidos y alboroto en la calle, Calisto esta tranquilo porque sabe que son sus criados. Pármeno avisa a Calisto de que se acerca gente con hachas y no hay donde esconderse, así que se despide de Melibea, hasta el día siguiente, que el encuentro se realizara por la puerta del huerto.

Pleberio se despierta y pregunta que pasa ya que se escucha ruido en la habitación y Melibea dice que el ruido era Lucrecia que había ido a por un poco de agua ya que Melibea estaba sedienta.

Llegan a casa de Calisto y manda cerrar la puerta y a Pármeno le dice que le suba una vela y así de paso le pregunta que le parecía lo que había hecho la Celestina, si se habían dormido o estaban temerosos por lo que les podría pasar.

Pármeno le pregunta a Sempronio que va a hacer y él le dice que haga lo que quiera pero él va a ir a ver a celestina para que le de su parte de la cadena y de todo, a Pármeno se le había olvidado, pero le dice que van a ir los dos juntos y así si lo necesitan le dan un susto y sobre el dinero no hay ningún tipo de amistad. Llegan a casa de Celestina, la despierta y la dice que les abra, que son ellos, Celestina, les pregunta por Calisto y ellos la responden que esta bien si no es por ellos, le cuentan una historia y Celestina se la cree, y ya le echan en cara que ella tiene dinero porque Calisto la dio las monedas y la cadena. Celestina no quiere repartir nada de lo que le ha dado Calisto con Sempronio ni con Pármeno. Se enfadan con ella y Pármeno le dice que le va a mandar con su madre, la amenaza y celestina llama a Elicia para que llame a la justicia ya que no permite que la amenazasen así. Sempronio mata a Celestina y ella como pide justicia a sus vecinos vienen todos, Pármeno le dice que se esconda, al final los mata la justicia.

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Tercer día de acción.

Acto decimotercero:

Calisto se despierta hablando sobre lo acontecido la noche anterior, no sabe si ha sido un sueño o no, por eso llama a sus mozos, Tristán aparece y Calisto le pide que llame a Sempronio y a Pármeno, vuelve Tristán y dice que no hay ningún mozo más en casa y Calisto le pide que entonces vuelva a cerrar la ventana que va a dormir otra vez asta la hora de dormir.

Tristán para dejar descansar a Calisto, baja a la puerta, desde la que escucha un gran griterío, esta extrañado por lo que pasaba, de repente ve a Sosia que viene llorando ya que había visto en la plaza a Sempronio y a Pármeno moribundos ajusticiados y deciden subir a la habitación de Calisto a contárselo todo.

Llaman a Calisto, éste se molesta porque estaba descansando y le dicen que vaya a recoger a los suyos porque Sempronio y Pármeno estaban en la plaza degollados porque habían matado a Celestina. Calisto les pregunta que como estaban, y Sosia dice que uno tenia todos los sesos salidos y el otro estaba magullado, les habían cortado la cabeza después de todo y que seguramente no habrían sentido nada. Calisto estaba preocupado porque había perdido la honra, le pregunta que cual fue el motivo, por el que mataron a celestina y Sosia dice que su criada estaba diciendo que todo había ocurrido porque no quería compartido una cadena que Calisto la había dado.

Calisto esta preocupado, dice a sus criados que se preparen escalas largas, y que va a hacer como si volviera de un viaje y si puede vengará sus muertes sino se hará el loco o que no se ha enterado de nada por estar ausente a causa del viaje.

Acto decimocuarto

Melibea esta impaciente por la tardanza de Calisto ya que hace tiempo que debería haber estado allí, Melibea oye ruido en la calle. Son Calisto y Tristán, que están hablando y opinando donde ponen la escalera y si sube Calisto sólo o también le acompaña Tristán. Calisto le dice que sube solo ya que esta oyendo a Melibea.

Melibea le pide que tenga cuidado a bajar del muro para que no se haga daño ni nada. Melibea y Calisto por fin se encuentran se dicen que tienen muchas ganas de estar los dos juntos como buenos enamorados y piden a Lucrecia que se marche y los deje solos.

Tristán y Sosia hablan sobre lo que han escuchado y lo que han visto sobre los amores de Calisto y Melibea y mejor dejarlos ya que están muy abrazados y Calisto ya no se acuerda de sus sirvientes que han sido muertos.

Melibea esta decepcionada consigo misma, ya que ha perdido la virginidad por no saber parar a tiempo la situación, esta decepcionada, porque ha quebrantado las costumbres y las convenciones que en esa época tenían todas las personas. Calisto se sorprende de lo rápido que ha pasado la noche, Melibea se declara y le dice que esta muy enamorada de él, le dice que vuelva cuando quiera que le estará esperando llena de gozo y de pasión. Calisto llama a sus mozos para que le pongan la escalera y pueda bajar y Melibea llama a Lucrecia para que le haga compañía ya que se ha quedado sola y ésta le dice que no ha oído nada porque se ha quedado dormida.

Sosia le dice a Tristán y a Calisto que deben de ir en silencio y callados porque a esa hora ya se levantan muchas personas y así no son vistos y nadie sospechara lo que ha pasado entre Calisto y Melibea. Llegan a casa de Calisto y el les dice que vayan a sus cuartos que el sube solo al suyo. Calisto se lamenta ahora por la pérdida de la honra y por la pérdida de sus criados, esta preocupado porque ya no tiene a quien contarle sus asuntos ya que siempre se los contaba a sus criados. También, cuenta con melancolía el encuentro con Melibea, y sobre todo la despedida, esta deseando que el reloj vuelva a dar las doce, para poder verla otra vez.

Sosia esta preocupado por Calisto ya que son las cuatro de la tarde y no se ha levantado ni ha comido ni nada, dice Tristán, que se le ha juntado todo, la muerte de sus criados y la noche tan maravillosa que ha pasado junto con Melibea. Desde la ventana ven a Elicia que va de luto, por la muerte de Celestina y por la de Sempronio, que se acerca asta la casa de Elicia que le va a contar las muertes que ha habido.

Los restantes días de acción:

Acto decimoquinto:

Elicia se acerca hasta casa de Elicia y la encuentra gritando. Areúsa echa a Centurio de su casa porque ya que le ha dado armas, vestiduras y placer se niega a hacerla un favor. Areúsa le describe, demasiado realista y Centurio le dice que si a él le pasa algo, alguien se hartará de llorar y que bajen la voz que alguien va a entrar en la casa que no quiere que les oigan.

Areúsa le pregunta que quien a muerto, para que vaya con el manto negro, de luto. Elicia le dice que Pármeno y Sempronio ya no están entre los vivos, también le dice que Celestina esta dando cuentas de todos sus actos, que la mataron sobre el regazo de Elicia. Elicia le cuenta como sucedió todo, como mataron Sempronio y Pármeno a Celestina y el motivo que tenían éstos y como murieron. Areúsa intenta animar a Elicia que esta muy mal ya que ha perdido a su madre y a su amado. Areúsa le dice a Elicia que ella si se entera de cómo y cuando se encuentran Calisto y Melibea, mandará a Centurio que se vengue de la muerte de Celestina y de los criados de Calisto. Elicia dice que se va a enterar de todo eso ya que conoce a otro criado de Calisto llamado Sosia. Alisa manda a Elicia que se vaya a vivir a su casa que estaría sola y allí la pena la pasarían las dos juntas y no seria tanta pena. Elicia le agradece mucho que le haya ofrecido su casa para vivir, pero le dice que no, porque ningún hombre, sabia de esa casa, nadie la conocía por allí y encima tenían el alquiler pagado, no tendrían que desaprovecharlo.

Acto decimosexto:

Pleberio habla con Alisa sobre su hija, que la deberían casar, antes de que la muerte les sorprendiera porque su hija era guapa, lista, joven, virgen y forma parte de una familia acomodada y adinerada. La madre dice que ella le buscara el pretendiente y que la hija lo tendrá que aceptar sin oponerse en ningún momento.

Lucrecia escucha a escondidas la conversación que tienen sus padres, avisa a Melibea que tienen prisa por casarla, y que pena que ya no haya ninguna mujer que haga virgos porque Celestina esta muerta. Melibea le manda callar y dice que eso no es nuevo ya que llevan un mes hablando de eso, desde que la debieron escuchar que estaba con Calisto, ella dice que se quiere casar con Calisto, que él es su hombre, que sabe que están muy enamorados y que no va a querer a otro hombre, que no quería casarse ya que no quería manchar el sacramento de la unión ante dios, como habían hecho otras mujeres a lo largo de la historia.

Pleberio dicen que tienen que llamar a Melibea para preguntarle que hombre quiere y Alisa dice que eso no es problema, que se casara con el hombre que ellos elijan y que quieran.

Melibea llama a Lucrecia y le dice que entre donde están sus padres ya que esta enfadado con ellos ya que se creen que es totalmente ignorante sobre el tema de los hombres.

Acto decimoséptimo:

Elicia se compadece ya que como esta de luto, nadie la va a visitar, nadie pasea por su calle, ni le pide remedios ni sus servicios, como se encuentra muy sola, se va a visitar a Areúsa, a ver si ha estado con Sosia, tiene miedo de interrumpirla, ya que siempre esta rodeada de galanes y esta ocupada con ellos. Llega a su casa encuentra la puerta cerrada, la llama, le dice que es ella, la abre y Areúsa se lleva una gran alegría ya que ha visto como su amiga se ha quitado el manto de luto y le dice que la muerte de Celestina le ha venido muy bien ya que le ha abierto los ojos y ve la vida de otra manera, al rato llaman a la puerta y Elicia se queja porque no han tenido tiempo de hablar y sólo le quería preguntar si había hablado con Sosia y que le había dicho.

El que llama a la puerta es Sosia, así que Elicia se esconde para dejar que actúe Areúsa sola, Areúsa le hace un poco la pelota para que sosia se sienta a gusto y él hace lo mismo, la halaga. Areusa le dice que espera que no le mienta con todo lo que le ha dicho, él le responde que todo lo que le ha dicho es verdad.

Areúsa le recomienda que si vuelve a ir a casa de Melibea no haga tanto ruido como la otra vez que fue ya que así les descubrirán. Sosia dice que el que daba voces como un loco era Calisto que quería ir en cuanto antes y que no quería llegar tarde, que quien le hubiese informado lo ha hecho mal y que las habladurías dicen que se han visto todas las noches dl ultimo mes y solo han ido unas ocho veces. Sosia dice que esa noche a las doce habrá otro encuentro en el huerto y Areúsa le dice que le cuenta todo eso porque no quiere que le pase nada porque tienen que disfrutar todavía muchas noches más. Cuando ya le ha contado esto, Areúsa le dice que se vaya que ya lleva mucho tiempo con él y que tenía otro negocio entre manos y no se podía entretener mas tiempo, Sosia le pide perdón por si la a enfadado, con algo que le ha dicho o por su tardanza.

Areúsa manda salir a Elicia de donde estaba y le dice que así es como trataba ella a los que venían a verla y Celestina pensaba que era tonta y que no sabia tratarlos. Areúsa propone a Elicia ir a casa de Centurio para decirle cuando van a ir al encuentro, le dice que haga como si hubiese llevado a Areúsa obligada para que hicieran las paces.

Acto decimoctavo:

Elicia entra en casa de Centurio sin llamar y sin nada, Centurio manda a un criado a que vaya a ver quien se atreve a entrar así y cuando ve que se trata de Elicia y de Areúsa, le dice que se vuelva, que no haga nada, que ya sabe quien son y que no pasa nada. Areúsa se quiere marchar cada mas llegar ya que parece que le va a ir a suplicar que vaya. Elicia le pide que se quede y Centurio también. Centurio les dice que le pidan lo que quiera, mientras que sea algo que sepa hacer. Areúsa le pide que se vengue de Calisto ya que les ha faltado a las dos, le dice que esa mismo noche lo matará, le dice que le acompañan dos mozos, y Centurio se sorprende porque dice que esos son poca presas para él. Centurio les explica de donde viene su nombre y le quiere enseñar todas las muertes que sabe, pero Areúsa le corta y le pide una muerte que no sea muy bulliciosa, Elicia le piden que le den palos para que no quede muerto, pero que sufra, han cambio Areúsa le pide que le mate como quiera. Él les promete que le va a matar y que va a pagar por haberlas faltado. Se van las dos chicas y Centurio se queda hablando solo.

Centurio se queda pensando como lo hará para que nadie sepa que lo que ha prometido no lo ha llevado a cabo, así que, como no lo quiere matar él, dice que va a avisar a un amigo suyo para que vaya a ajustar cuentas con Calisto y que lleve a sus criados, para que lo tengan mucho mas fácil.

Acto decimonoveno:

Llegando al huerto de Melibea, Sosia le cuenta a Tristán que le había visitado Elicia y le había dicho que Areúsa estaba enamorada de él, por lo que había oído hablar a la gente, porque era muy servicial y siempre obedecía al amo, le cuenta que se entregó a él como algún día se habría entregado a Pármeno y que la visitase siempre que quisiese ya que ella estaba dispuesta a disfrutar por mucho tiempo más de su compañía. Tristán le dice que tenga cuidado que todo el mundo conoce lo que hace y que seguramente le engatusó para sacarle algún secreto sobre la visita de esa noche ya que la envidia es muy mala consejera. Calisto manda poner la escalera.

Lucrecia y Melibea están esperando a que llegue Calisto, Lucrecia esta cantando para que Melibea, se entretenga, en un momento, Melibea, canta sola, y Calisto se queda escuchándola.

Calisto le interrumpe alabando su voz y Melibea, le recrimina que estuviese escondido escuchando sin decir nada, Calisto le pide que le cante algo para él, pero a Melibea nada mas verle se le ha destemplado la voz, le pregunta que si quiere comer algo que manda a Lucrecia y él le dice que no. Calisto y Melibea, no quieren que amanezca nunca ya que no quieren separarse. Sosia habla que habla con alguien que les va a sorprender, Calisto al oírlo se despide de Melibea porque no quiere que le pase nada, ya que esta con él Tristán que es muy joven. Melibea no quiere dejarle marchar, Calisto se lo pide y le dice que le deje que ya tiene la escalera preparada y todo. Con las prisas de bajar a ayudar a Sosia, Calisto se ha caido de la escalera, no habla ni se mueve, esta muerto. Lucrecia y Melibea escuchan los lamentos de Sosia y Tristán Melibea, quiere subir a la pared para verlo por si misma y cerciorarse de lo que esta escuchando.

Lucrecia le pregunta a Tristán que es lo que esta diciendo, Tristán, le dice que su amo se ha matado y que se lo llevan a otro sitio para no perder la honra y que se lo avise a Melibea que ya no tendrá nunca mas su visita. Melibea que lo escucha se pone a llorar y muy triste. Lucrecia le dice a Melibea, que no se quede allí vaya que se despierte y la encuentre en ese lugar tan sospechoso, la dice que se vaya a la habitación, que se acueste y que avisara a su padre ya que ese mal no se puede esconder tan fácilmente.

Acto vigésimo:

Pleberio es llamado por Lucrecia y este le pregunta que es lo que quiere y que le pasa a su hija, ella le contesta que se de prisa si quiere ver a su hija viva, ya que no sabe porque esta así, le pregunta a Melibea que le pasa, que porque esta así, y ella solo le dice que siente dolor y que murió, dice que siente un dolor en el corazón y que nadie lo podrá curar. Pleberio manda levantar a su hija que la va a llevar a tomar el aire fresco para que se anime. Melibea le pide que suban a la azotea más alta para poder tomar la brisa mejor de todas. Cuando están arriba Melibea y Lucrecia le dice a ésta que diga a su padre que se quede abajo en la torre que no suba.

Melibea cierra la puerta de la torre para que nadie la interrumpa en su muerte, se quiere reunir con Calisto ya que éste está muerto. Pleberio le pregunta que qué hace sola que si quiere que suba y le acompañe en algo. Melibea le dice que no hace falta que no la interrumpa y que siente mucho que se va a quedar sin su única hija, le cuenta que esta así por un hombre llamado Calisto, al que conocía bien el padre, que estaba enamorado de ella, cuando lo supo, contrató a Celestina para que fuera a la casa y hablase con ella, a Celestina, le descubrió todos sus sentimientos, Calisto venia a verla todas las noches que podía, estaban en el huerto, perdió su virginidad y esa noche se calló de la escalera que normalmente usaba y se mató, Melibea, le pide que si la ha querido en todos estos años de vida que les entierren en tumbas contiguas.

Acto vigésimo primero:

Alisa le pregunta a Pleberio porque llora, porque quiere su muerte, porque dice todo eso, Pleberio le enseña el cuerpo de Melibea hecho pedazos Pleberio hace un planto, preguntando que por qué a hecho todo eso, por qué se ha matado ahora, que él había conseguido todas esas fortunas, todos esos bienes, para ella, ahora no sabe a quien tendría que dárselos, la verdad que el padre esta muy afectado, no entiende como ha podido ocurrir eso, como ha tenido fuerzas para llevarlo acabo, el padre esta apenado y concluye su planto con una serie de preguntas a las que no encuentra respuesta y la ultima es que por qué le dejó triste y solo en este valle de lágrimas.

Historia vista por: Pármeno.

Pármeno nunca a ha visto con buenos ojos la historia que se ha traído con Celestina para poder conseguir el amor de Melibea, al principio, le dice todo lo que no quiere oír, le abre los ojos y le dice que celestina no moverá ni un dedo, hasta que no consiga algo de provecho de él, y Calisto, siempre le ha dado todo lo que quería, Pármeno, conocía muy bien a Celestina ya que de pequeño la servia, porque su madre cuando murió la dejo a su recaudo.

Al principio se llevaba muy mal con Sempronio ya que éste apoyaba todo lo que le decía Celestina, hasta que un día Celestina le convenció para que se llevara bien con su compañero Sempronio, con Calisto y con ella misma, le convenció porque le dijo que su oficio no era tan malo ya que su madre se dedicaba a él y que es mejor llevarse bien con los compañeros como amigos que con el propio amo, porque el amo con mucho que tenga no comparte nada con sus criados. Así que como no le veía muy convencido le dijo que si se ponía de su parte y dejaba de poner a Calisto en contra suyo, que le diría a Areúsa, que era por la mujer que él penaba y estaba enamorado, que le diese una alegría y gozaran juntos. Con todo esto convenció a Pármeno, para ya estar más segura de que estaría siempre de su lado le dijo que se llevara bien con Sempronio y que así repartiría las ganancias que obtuviese de Calisto entre los tres.

Al pasar el tiempo, Celestina conseguía bienes y no los repartían, y como los criados veían que se estaba quedando con todo, la amenazaron y la mataron, ya que habían pasado de ser criados fieles a ser criados interesados.

Al principio de la obra Pármeno no creía en el amor espiritual solo en el amor carnal y era leal, pero al final no es nada leal, solo cree en el amor carnal, es interesado por el dinero y no le interesa nada más que el mismo.

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