La Celestina; Fernando de Rojas

Renacimiento literario. Siglo de Oro de la literatura española. Tragicomedia. Novela humanista. El amor y los criados en la Celestina

  • Enviado por: Julia Aranzazu
  • Idioma: castellano
  • País: España España
  • 18 páginas

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La Celestina; Fernando de Rojas

La Celestina; Fernando de Rojas

ÍNDICE PÁGINA

INTRODUCCIÓN 3

PRESENTACIÓN DE PERSONAJES 4

AMOR Y MISOGINIA 8

AMOR E INTERÉS 10

AMOR Y EL “TEMPOS FUGIT” 12

AMOR CORTÉS Y AMOR CARNAL 14

CONCLUSIONES 16

INTRODUCCIÓN

En este trabajo se tratara de explicar las reacciones y relaciones que provoca el Amor en los criados de La Celestina. En esta búsqueda de Amor se ponen en juego el interés, la falta de lealtad, el dinero y la traición.

Todo el grupo de personajes del estrato social bajo, se mueven, al compás del amor y del interés, parece como si en el pensaran en aquel dicho “en el amor como en la guerra, todo vale”, y así incluso en los protagonistas, Calisto y Melibea. Calisto acepta los servicios de Celestina, persona no recomendable y sus favores también son requeridos por Melibea. Pármeno cae también en la trampa de la vieja incluso conociéndola bien, Sempronio es el motor del negocio y la codicia, en cuanto a Areúsa y a Elicia, la primera mantiene relaciones con Pármeno porque Celestina le ha ofrecido una parte de las ganancias y Elicia que no quiere perder el amor de Sempronio.

Todo esto daría dos ramas de conclusión respecto a la función que el autor le quería dar a su obra.

Para algunos, el autor ha querido ofrecer una lección moral, mediante la crítica de unos amores ilícitos, lo que justifica el desarrollo de la obra y su desenlace esta opinión es defendida por Menéndez Pelayo, M. Bataillon, M. de Riquer entre otros y para esto se basan en múltiples y explícitas declaraciones de intencionalidad moral desperdigadas en el texto, desde el prólogo en prosa hasta el lamento final de Pleberio.

Justifican su juicio, también, haciendo hincapié en el carácter didáctico - moral de la literatura medieval y en el hecho de que ésta fue la intención advertida, de modo más amplio, por los críticos y escritores del siglo XVI, contemporáneos del autor.

Otros como J.Mª Aguirre dice que << Rojas, que ha delineado unos personajes subsumidos en las ideas del amor cortés, tan extendidas en el siglo XV, habría intentado mostrar el error de las costumbres amorosas de su tiempo. De esta manera, La Celestina, se convertiría en la obra capital de la literatura anticortés española.>>. Aunque en este trabajo nos fijaremos en los principales personajes, haremos una descripción de todos los protagonistas del estrato social bajo.

DESCRIPCIÓN DE PERSONAJES DEL MUNDO BAJO

Para empezar a describir los senderos del amor entre los personajes más bajos de La Celestina, primero hace falta hacer un perfil de cada uno de los personajes que intervienen en él. Y estos son: Sempronio, Pármeno, Celestina, Elicia, Areúsa, Lucrecia, Sosia, Tristán y aunque no entre dentro de este grupo directamente Centurio, indirectamente tiene su parte de influencia.

Si empezamos por Celestina, vemos que es una mujer anciana, pobre, pero con la vejez se encuentra toda la sabiduría condensada en su cerebro gracias a tantos años de supervivencia diaria dedicándose a muy variados oficios que se integran en uno. Se nos dice de ella, por boca de Pármeno:<<“¡Puta vieja!”, sin ningún empacho luego buelve la cabeça y responde con alegre cara.>>-->[Author:M] y no solo nos da esta descripción más tarde hace un perfil más claro y completo de ella.

Tiene esta buena dueña al cabo de la cibdad, allá cerca de las tenerías, en la cuesta del río, una casa apartada, medio caýda, poco compuesta y menos abastada. Ella tenía seys oficios, conviene a saber: labrandera, perfumera, maestra de fazer afeytes y de fazer virgos, alcahueta y un poquito hechizera.

Como se puede observar, este personaje no ofrece en principio ninguna confianza, pero por amor Calisto confía en ella, por el amor de Areúsa, Pármeno termina cayendo en sus redes, por codicia Sempronio se confabula con ella y así todo este conjunto de personajes dejan sus en sus manos su vida y en sus manos los domina en su provecho, porque todo lo que hace esta mujer es por el interés, como ya expuso Lida de Malkiel: << Celestina es desleal con Sempronio, el cómplice que ha puesto en sus manos el “negocio”, y desleal también con las mozas, que cuidad de ella en vida y la lloran sinceramente después de muerta.>>

En otro lado se encuentran Sempronio y Pármeno, criados de Calisto. El primero es un avispado siervo que en todo momento busca sacarle al amo algo más. El segundo en cambio siente afecto por Calisto, es más joven e inocente y advierte a su amo sobre Celestina. Veamos una descripción más concreta de ambos personajes:<< Sempronio es quien muestra el carácter más rico en notas diversas, como la actitud de predicador misógino y la de fino enamorado; la de cómplice medroso y la de violento asesino>>.

De Pármeno conocemos su procedencia, se nos cuenta que su madre tenía el mismo empleo que Celestina, conocemos también su infancia ya que se nos dice que su madre lo dejo al cargo de Celestina cuando era pequeño y más aún que ha cambiado de amos varias veces. << Su juventud le mantiene postergado con respecto a Sempronio>> y aún así le avisa a su amo de las intenciones de Celestina, en principio parece un buen criado, pero al final termina cayendo bajo la astucia de la anciana, es el personaje que en el transcurso de la obra cambia más y termina siendo la mano ejecutora de su mala consejera. En cierto modo es como Hamlet de Shakespeare, Pármeno reflexiona sobre todo y esto le hace dejarse llevar por la situación pero en un momento de arrebato en el que sus manos no están dominadas por la mente, comete el fatal error de dar muerte a la alcahueta y eso como en el relato del inglés será su perdición y la del resto de los personajes.

En Sosia podemos ver al criado más humilde de todos los que tiene Calisto, se ocupa de los caballos de su amo, es leal a su jefe y le tienen afecto:

-¡O malaventurado yo! ¡O qué pérdida tan grande! ¡O deshorna de la casa de mi amo! ¡O qué mal día amanesció éste! ¡O desdicahados mancebos!

Aquí vemos como después de muertos Sempronio y Pármeno, se preocupa por la honra de su amo cuando este casi ni le importa y en esta otra sentencia en la que se preocupa por el sueño de Calisto:

- Tristán, ¿qué te paresce de Calisto, qué dormir ha hecho? Que son ya las quatro de la tarde y no nos ha llamado ni ha comido.

En cuanto a Tristán, parece similar a Pármeno en su edad, pero sin sentirse inferior por ello, usa esta cuestión para destacar y igualarse a otros. Este personaje contiene una gran agudeza y astucia para su edad, así acompaña a su amo en la última noche de amor y lo hace porque no se fía de lo que le pueda ocurrir: << Yo iré contigo, porque no sabemos quien está dentro>>

En el otro lado tenemos a la criada de Melibea, Lucrecia, aunque pariente de Areúsa, Elicia y Celestina, es opuesta a todas ellas ya que es una sirvienta de alta categoría, honesta, prudente, observadora, fiel al revelar la condición de Celestina ante su ama, pero aún así pretende sacarle algo a la vieja como decolorante para hacer rubio su cabello o una solución para el mal aliento.

Y por otro lado y aunque parece raro, Lucrecia siente envidia cuando su ama esta en plena acción amorosa, y a ella no le hacen caso ninguno de los criados, y así dice:

Mala landre me mate si más los escucho. ¿Vida es ésta? ¡Que me esté yo deshaziendo de dentera y ella esquivandose porque la rueguen! Ya, ya, apaziguado es el ruydo: no ouieron menester despartidores. Pero también me lo haría yo, si estos necios de sus criados me fablassen entre día, pero esperan que los tengo de ir a buscar.

En otro ámbito se encuentran las dos prostitutas, Elicia y Areúsa, estas dos, son parientes de Celestina y dos guapas muchachas, pero muy distintas la una de la otra. Aquella vive con Celestina y se dedica no solo a la prostitución en su casa, sino también es la ayudante de la vieja, y Areúsa en cambio vive sola y se dedica a un solo hombre.

Elicia es un personaje irascible, su afecto lo demuestra provocando a los más cercanos y maneja a sus amantes Sempronio, Sosia, Centurio y su juego preferido es el de jugar con la verdad, y este es un acto peligroso que en más de una ocasión.

Sem.- ... ¿qué passos suenan arriba?

Eli. - ¿Quién? Un mi enamorado

Sem. - Pues créolo!

Eli. - ¡Alahé, verdad es! Sube allá y verle has.

Areúsa tiene el negocio por su cuenta y en una zona de la ciudad en la que no esta permitido, por eso siempre esta atenta a lo que puedan pensar sus vecinos, eso hace estragos en su personalidad. Es más callada y piensa más en lo que va a decir, es más independiente y así lo demuestra su situación en realidad solo tiene un amante Centurio, pero acepta a Pármeno por la influencia de las palabras de Celestina y por último es limpia y va bien vestida.

... Ande, pues, mi espejo e alcohol, que tengo dañados estos ojos; andes mis tocas blancas, mis gorgueras labradas, mis ropas de plazer. Quiero adereçar lexía para estos cabellos, que perdían ya la ruvia color; y esto hecho, contaré mis gallinas, haré mi cama, porque la limpieza alegra el coraçón, barreré mi puerta y regaré la calle, porque los que passaren vean que es ya desterrado el dolor.

Por último tenemos a Centurio, que aún no siendo criado tiene relación con ellos y tiene una de las partes fundamentales en la trama final del texto. Como ya se ha dicho anteriormente, Centurio es un cliente fijo de Areúsa y esta no solo le proporciona placer sino que también le viste y le da empleo, se preocupa por él. Este personaje es feo, manco, traidor, jugador, mentiroso y vago, no hace nada por Areúsa.

AMOR Y MISOGINIA

En el texto hay un personaje que siente un odio hacia la mujer y lo que representa, es Sempronio. Esta forma de pensar no cambia durante toda la obra, se mantiene firme a sus principios. Para él, la mujer solamente es un objeto de deseo que proporciona placer a los hombres y que puede provocar la locura en ellos, por eso se debe condenar esta situación y así se lo hace saber a Calisto, cuando este le habla de su amada Melibea. Sempronio nos dice acerca de las mujeres:

... Pero destas otras, ¿quién te contará sus mentiras, sus tráfagos, sus cambios, su liviandad, sus lagrimillas, sus alteraciones, sus osadías? Que todo lo que piensan, osan sin deliberar. ¿Sus dissimulaciones, su lengua, su engaño, su olvido, su desamor, su ingratitud, su incostancia, su testimoniar, su negar, su rebolver, su presunción, su vanagloria, su abatimiento, su locura, su desdén, su soberbia, su subjección, su parlería, su golosina, su luxuria y suciedad, su miedo, su atrevimiento, sus hechizerias, sus embaymientos, sus escarnios, su deslenguamiento, su desvergüenza, su alcahuetería? Considera ¡ qué sesito está debaxo de aquellas grandes y delgadas tocas! ¡Que pensamiento so aquellas gorgeras, so aquel fausto, so aquellas largas y autorizantes ropas! ¡Que imperfección, qué alvañales debaxo de templos pintados! Por ellas es dicho: arma del diablo, cabeça de pecado, destruyción de parayso...

Y no sólo le dice a Calisto esto, también le insta a que lea a los clásicos y sabios, porque en ellos esta la verdad sobre las mujeres, esto hace que Sempronio adquiera un carácter erudito sobre el tema.

- ¿Escozióte? Lee los ystoriales, estudia los filósofos, mira los poetas. Llenos están los libros de sus viles y malos exemplos, y de caýdas que levaron los que en algo, como tú, las reputaron. Oye a Salomón do dize que las mugeres y el vino hazen a los hombres renegar. Conséjate con Séneca, y verás en qué las tiene. Escucha a Aristóteles, mira a Bernardo...

También hace referencias a la mitología, poniendo como ejemplos a Pasifae y el minotauro, o Minerva y Vulcano. El primer mito es una leyenda cretense en el que Pasifae hace un maleficio contra su marido para que este no se vaya con otras mujeres.

...Tan aficionado era Minos al amor en todas sus variedades y, por supuesto, extraconyugal, que Pasifae, que además de muy celosa era una maga consumada, decidida a poner término a aquel despilfarro pasional que tanto le perjudicaba, le echó un << maleficio >>, en virtud del cual, todas las mujeres con las que se unía, perecían devoradas por escorpiones y serpientes que salían de su cuerpo...

El otro mito corresponde a la leyenda de Minerva y Vulcano o lo que es lo mismo Atena y Hefesto, por el cual en un arrebato pasional de este fue persiguiendo a Atena hasta que la alcanzó y de esta relación nació Erichtonios.

... habiendo ido a visitar a Hefaistos para que éste la procurase armas, el dios cojo, a quien Afrodite había abandonado, se encaprichó de ella y quiso poseerla. Atena escapó. Pero Hefaistos, cojo y todo, espoleado por el deseo, consiguió cogerla y la estrechó entre sus brazos. Atena le rechazó con violencia. Pero la pasión del Herrero divino era tan fuerte, que en el forcejeo, no pudiendo hacer otra cosa, profanó una de las piernas de la diosa con su esperma. Ella, llena de asco, se limpió con un trozo de lana, que luego arrojó al suelo. Y de la tierra así fecundada nació Erichtonios, (nombre que recuerda la lana y el suelo, donde el niño había nacido), al que Atena consideraba como su hijo...

Con estos dos ejemplos Sempronio trata de explicar lo que el piensa de las mujeres y como se ve en la historia de Minos y Pasifae, ella harta de los devaneos amorosos de su marido le tiende una trampa, luego como se ve trata de justificar que las mujeres son vengativas, que poseen artimañas y juegos para conseguir sus propósitos que son los que dañan a los hombres. Y con el otro ejemplo trata de acreditar que las mujeres son un objeto de deseo que da gozo al hombre y no sirven para otra cosa que para ese fin. Como dijo ya Erna Brent, <<Para Sempronio la mujer es imperfecta. Ella “apetece” al hombre y acaba siempre por entregarse sometiéndose>> Y que como sigue diciendo son un plagio del Ars Amandi de Ovidio.

AMOR E INTERÉS

Amor e interés es una relación continua en La Celestina , casi todos los personajes del mundo bajo, el de los criados, se mueve por el interés, por la búsqueda de algo que les apetece y todos son dominados por Celestina maestra en este juego de engaños. Lo primero que hace es decirles a Sempronio y a Pármeno que se unan en el negocio, para que no puedan volverse contra ella y aviesen a Calisto.

Celestina sabe todo acerca de la naturaleza del amor humano, y hace un discurso sobre la forma de responder la juventud hacia el amor y cuando Melibea afirma lo opuesto de lo que desea, ilustrando así lo que Celestina había dicho de esas escondidas docellas:

...avnque están abrasadas é encendidas de viuos fuegos de amor, por su honestidad muestran vn frío esterior, vn sosegado vulto, vn apazible desuío, vn constante ánimo é casto propósito, vnas palabras agras, que la propia lengua se marauilla del gran sofrimiento suyo, que la fazen forçosamente confessar el contrario de lo que sienten.

Así engaña a Pármeno que en un principio es fiel a su amo, le promete una parte de las ganancias que le saque a su amo y las gracias de Areúsa, por aquí cae el pobre Pármeno, sabe que él joven sirviente esta enamorado de ella y sabe que sin su ayuda la muchacha nunca le haría caso. También engaña a Areúsa, y le dice <<pecado ganas en no dar parte destas gracias á todos los que bien te quieren>> Y le dice a Pármeno que lo mismo que su amo puede estar loco de amor, lo puede estar él.

...Has de saber, Pármeno, que Calisto anda de amor quexoso. E no lo juzgues por eso por flaco, que el amor imperuio todas las cosas vence. E sabe, si no sabes, que dos conclusiones son verdaderas. La primera, que es forçoso el hombre amar á la muger é la muger al hombre. La segunda, que el que verdaderamente ama es necesario que se turbe con la dulçura del soberano deleyte, que por el hazedor de las cosas fue puesto, porque el linaje de los hombres perpetuase, sin lo qual perescería...

Con estas palabras la vieja le hace ver que como su amo, el también necesita el amor y el goce corporal, y con las siguientes palabras le pone en canción a Areúsa <<Sempronio ama a Elicia, prima de Areúsa >>. Y no solo tenemos las palabras de Celestina, sino que también Sempronio se une a este propósito de querer captar a Pármeno y le dice:

¡Maldeziente venenoso! ¿Por qué cierras las orejas a lo que todos los del mundo las aguzan...? Que sólo por ser de amores estas razones, avnque mentiras, las hauías de escuchar con gana

Este cambio de parecer, en Pármeno se debe también a su estado de sirviente, en teoría el criado no era un servidor contratado, sino un miembro de la casa, con deberes morales entre él y el amo. Y por el texto se desprende que Pleberio, padre de Melibea, posee más criados y mejores que los de Calisto.

Como dice Maravall, Pármeno es primero fiel, cambia de actitud en medio del libro y pasa a ir contra Calisto, porque en él ha nacido un rencor que guarda hacia su amo por el deshonor que su desorden echa sobre todos y porque se han venido abajo las razones en que se basaba su aceptación del sistema social de respeto al señor, en que había vivido, así su relación con su amo es de mero contenido económico. Los sirvientes de Calisto no son heredados, no tienen la fidelidad, ayuda.

Los servidores de la Celestina se mueven por la deliberada voluntad de conseguir su medio, en detrimento de los intereses de su amo, << Los personajes celestinescos de los extractos inferiores quieren vivir, gozar, enriquecerse por su cuenta y para sí mismos. Su egoísmo es la fuerza que mueve su voluntad individualista...>>

AMOR Y EL TÓPICO “TEMPOS FUGIT”

Todos los personajes de la obra tanto los protagonistas de la clase alta como los del estrato social bajo, sienten la necesidad de aprovechar el tiempo porque son jóvenes, ya Petrarca recomendaba que el hombre viviera cada día como si fuera el último.

Así Celestina utiliza este tópico para convencer a sus jóvenes allegados, procurando que tuvieran una “vida activa”, que gozaran de ella, y sobre todo del amor. No sólo se lo repite a los diferentes personajes a lo largo del texto, sino que también recuerda sus tiempos de juventud y le da envidia cuando los jóvenes siguen sus consejos.

... Paresce, hija, que no sé yo qué cosa es esto, que nunca vi estar un hombre con una muger juntos y que jamás passé por ello ni gozé de lo que gozas y que no sé lo que passan y lo que dizen y hazen...

Y más adelante dice: << ... Quedaos a Dios, que voyme sola, que me hazéys dentera con vuestro besar y retoçar; que aun el sabor en las enzías me quedó, no le perdí con las muelas.>>

Como ya explico Benrdt <<Desde el comienzo de la obra notamos una agudísima conciencia del paso del tiempo por parte de los personajes.>>, y este paso del tiempo hay que aprovecharlo para gozar en todos sus sentidos, por eso Pármeno hace esta especie de declaración:

Oydo lo hauía dezir e por esperiencia lo veo, nunca venir plazer sin contraria çoçobra en esta triste vida. A los alegres, serenos e claros soles, nublados escuros e pluuias vemos suceder; a los solazes e plazeres, dolores e muertes los ocupan; las risas e deleytes, llantos e lloros e passiones mortales los siguen; finalmente, a mucho descanso e sosiego, mucho pesar e tristeza.

En su ímpetu azaroso, todos los sirviente se desesperan al notar el tiempo correr, manifiestan una preocupación por el paso del tiempo y una ansiedad por vivir, especialmente en cuestiones de amor, por ejemplo, Elicia no ve la hora de estar con Sempronio y viceversa, ya que sabemos que incluso la va a visitar dos veces en un mismo día y aunque esta se lo eche en cara es su forma de demostrar su cariño, ya hemos dicho que Elicia es una mujer irascible.

Y en cuanto a los personajes elevados Melibea espera con impaciencia la llegada de Celestina, pero manda llamarla por medio de Lucrecia, su criada, con una excusa tan falsa de encontrarse mal. Y Celestina como es muy sabia dize:<< No es cosa más propia del que ama que la impaciencia. Toda tardança les es tormento. Ninguna dilación les agrada>>

Esa impaciencia también se trasluce a la hora de poner en marcha la venganza, pues Areúsa esta deseosa de destruir el amor de Calisto y Melibea, porque les hecha la culpa de que haya muerto Celestina y ya no tenga como amante a Pármeno.

Y a la hora de volver a amar, porque Areúsa lejos de estar llorando la muerte de su familiar y de su amante, enseguida encuentra otro que lo sustituya, y de este modo se los encuentra en pleno arrebato pasional Elicia, cuando va a verla.

Y en cuanto a las palabras de Areúsa sobre las sirvientas de clases altas que no pueden aprovechar su juventud y no pueden compartir con los demás sus experiencias, demuestra su sentido individualista y parece una declaración de principios.

... estas, que siruen a señoras, ni gozan deleyte ni conocen los dulces premios de amor. Nunca tratan con parientes, con yguales a quien pueden hablar tú por tú, con quien digan: ¿que cenaste? ¿estás preñada? ¿quantas gallinas crías? lléuame a merendar a tu casa; muéstrate tu enamorado; ¿quanto ha que no te vido? ¿cómo te va con él? ¿quién son tus vezinas? e otras cosas de ygualdad semejantes...

Este es el caso de Lucrecia la criada de Melibea, pues no puede comportarse como quisiera ya que es una buena criada, y tiene que corresponder con su comportamiento a la casa a la que sirve. Y sin embargo contrarresta, el deleyte y el gozo de Pármeno, y las ganas de este de contar su noche con Areúsa a los demás:

...¿A quién contaría yo este gozo? ¿A quién descubriría tan gran secreto? ¿A quién daré parte de mi gloria? Bien me dezía la vieja que de ninguna prosperidad es buena la posesión sin compañía. El plazer no comunicado no es plazer...

AMOR CORTÉS Y AMOR CARNAL

Como ya dijo Whinnon << todo hombre, criatura de Dios, siente - quiera o no - cierta ansía del más allá, el impulso a unirse con lo divino... este impulso, que el hombre no entiende bien, le lleva a veces por caminos errados>>. Por eso en La Celestina, el amor produce tantos estragos y errores que terminan en desgracia.

En la teoría del amor cortés, que era el modo de conducta usado en esta época en cuestiones sentimentales, el amado prestaba todos sus servicios a su amada para ganarse su afecto, el aspirante a amado debía sufrir dolor y lo debía aceptar porque en sí era un placer y se valoraba el amor como un don precioso para el que lo vive. En general esta última parte es así, los personajes de La Celestina sienten el amor como algo supremo. Pero difiere en esta teoría en algunos aspectos, por ejemplo nunca se consumaba ese amor, porque el amado no podía aspirar a nada más que a adorar a su enamorada y nunca ilusionarse con el matrimonio, pues eran incompatibles, ya que la dama ya estaba casada.

Por otro lado, la amada, no podía permitir enseguida una serie de cosas y menos, entregarse en la primera visita del pretendiente, y además este tipo de relación era propia, de las clases altas de la sociedad, así pues los criados no tenían este modo de actuar. En cambio en La Celestina, el papel de los criados con respecto de sus amos es parecido.

Vemos como Pármeno al hablar de Areúsa la compara equilibra a una diosa, porque para él así lo es y que después de pasar la noche con ella le dice:

Señora mía, si lo hablado no basta, lo que más es necessario me perdona, porque es ya mediodía. Si voy más tarde, no seré bien recebido de mi amo. Yo verné mañana y quantas vezes después mandares.

La trata de “señora mía”, un cumplido que estaba reservado a las doncellas de alta clase, y además se pone a su servicio ya que le dice que cuando lo necesite el vuelve y que lo mande llamar.

Quizás esto se deba a la juventud de Pármeno y también al tratar de imitar las costumbres que ha visto con sus diferentes amos y que el ha vivido.

También este modo de tratar a las amadas es utilizado por algunos criados para, sacar provecho de sus amantes y excusarse, por ejemplo Sempronio al tratar de convencer a Elicia de sus tardanzas y de sus pocas visitas.

¡Calla, señora mía! ¿Tu piensas que la distancia del lugar es poderosa de apartar el entrañable amor, el fuego de mi coraçón? Do yo vo, comigo estas. No te aflijas ni atormentes más de lo que yo he padecido...

Pero también un cambio por parte de Sempronio cuando Calisto da la visión divinizada de la amada y este le contesta:

Dexa, señor essos rodeos, dexa essas poesías, que no es habla conueniente la que a todos no es común, la que todos no participan, la que pocos entienden. Dí: avnque se ponga el sol, e sabrán todos lo que dizes.

<<Y tanto encanto tenía que decir, que lo dicho se iba posando en las sensibilidades, por acumulación lenta, la consistencia, el carácter orgánico de una concepción poética que afecta totalmente a la vida del hombre.>>

CONCLUSIONES

En resumen podemos ver que el amor el mundo social bajo de La Celestina gira en torno a varios aspectos como son: el interés, amor cortés, misoginia y el “tempos fugit”.

En cuanto al amor es una búsqueda de afectos por parte de algunos personajes como Pármeno, y otros como Celestina lo utilizan como trampolín para conseguir sus propósitos, porque ella conoce bien la naturaleza del amor.

El amor carnal en esta obra es muy importante, porque en los tiempos entre los que transcurre la trama, podía ser impensable, pero rompe con los aspectos más visibles de la literatura del momento, lo que pudo hacer que el público al ver algo diferente y por eso tuvo tanto éxito.

El fin de todo esto lo podríamos encontrar en el puro amor carnal,<<instinto religioso pervertido el que produce el amor cortés, amor que intenta deificar a la amada, amor que dicta una sumisión completa a otra voluntad, amor cuya expresión más típica es la del sufrimiento causado por el amor no correspondido y por el deseo de lo imposible, de fundirse y perderse en otro ser.>>

El amor en esta obra juega un papel dominante, y es el eje central de todo el texto y de la vida de los personajes, tanto los principales como el resto, el amor es joven y alocado, no sin miramientos, es carnal y pasional, y lo es todo.

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Ibit., p.138, cap VIII.

Salinas, Pedro, Jorge Manrique: tradición y originalidad, Madrid, Seix - Barral, 1974.

Whinnon, p.21, cap.II

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El Amor En El Mundo De Los Criados De La Celestina.

Amor E Interés