La Celestina; Fernando de Rojas

Renacimiento literario. Siglo de Oro de la literatura española. Tragicomedia. Novela humanista. Criados de calisto: Sempronio, Tristán, Pármeno, Sosia. Criadas de Celestina: Elicia, Areúsa. Criadas de melibea: Lucrecia

  • Enviado por: KIWY
  • Idioma: castellano
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LOS CRIADOS

EN LA

CELESTINA

CRIADOS DE CALISTO

Al principio de la obra son dos, tras la muerte de estos dos aparecen otros que los sustituyen hasta el final de la obra.

SEMPRONIO

Sempronio, criado de Calisto y uno de los personajes secundarios más importantes de la obra, es un personaje totalmente desleal a su amo, y además muy materialista, que lo único que quiere es conseguir un poco de riqueza de su amo y aprovecharse de que está totalmente enamorado de Melibea y de que ha contratado los servicios de Celestina, ya que es este quien recomienda a Celestina a su amo para conseguir el amor de Melibea. Sempronio hace esto por que él y Pármeno tenían un trato con Celestina que era que Celestina iva a repartir los beneficios que esta obtuviera de Calisto, en esta acción se puede observar la deslealtad que tiene Sempronio hacia Calisto. También se ve como un personaje irrespetuoso hacia su amo, ya que en numerosas ocasiones habla ``APARTE`` es decir con la intención de que su amo u otra persona no le escuche, cosa que no ocurre, y que él ágilmente lo camufla con otras palabras:

Sempronio: (Aparte) No me engaño yo, que loco está este mi amo.

Calisto: ¿Qué estas murmurando, Sempronio?

Sempronio: No digo nada

Sempronio: (Aparte)¡Qué mentiras y que locuras dirá ahora este cautivo de mi amo!

Calisto: ¿Cómo es eso?

Sempronio: Dije que digas; que muy gran placer habré de lo oír.(Aparte).¡Así te madre Dios, como me será agradable ese sermón!

Esto además nos demuestra la cobardía de Sempronio ya que no es capaz de decir a su amo lo que piensa.

Es una persona que siente odio hacia las mujeres y cree que el único propósito de estas es dar gozo a los hombres.

Esta actitud se mantiene durante toda la obra y no cambia, Sempronio se mantiene fuerte en sus principios a pesar de que su amo, Calisto, intenta convencerle de lo contrario y le pone como ejemplo su amor hacia Melibea, Sempronio cree que las palabras de su amo son fruto de la locura que producen las mujeres y el amor que los hombres pueden sentir hacia las mujeres. A pesar de todo lo que piensa Sempronio, él lo único que quiere es estar con Elicia una de las criadas de Celestina.

La avaricia de Sempronio le lleva hasta la muerte, porque Celestina se niega a pagar y Sempronio y Pármeno se toman la justicia por su mano matándola, finalmente son condenados a morir degollados en la plaza mayor.

TRISTÁN

Tristán es uno de los dos criados que sustituyen a Sempronio y a Parmeno tras la muerte de estos dos (el otro era Sosia). Era un criado muy fiel a su amo y siempre procuraba dar buenos consejos a este aunque pasara desapercibido ante Calisto.

Tristán es un personaje que aparece bastante poco en la obra debido a que los dos criados anteriores de Calisto mueren bastante tarde en la obra y además no es un personaje muy influyente o decisivo en la obra.

La lealtad que Tristán tiene a su amo se puede observar en la lamentación que este siente al caer Calisto de la escalera:

CALISTO: ¡Oh, válame Santa María! ¡Muerto soy! ¡Confesión!

TRISTÁN: ¡Llégate presto, Sosia, que el triste de nuestro amo es caído del escala, y no habla ni se bulle!

PÁRMENO

Pármeno es criado de Calisto, junto con Sempronio.

La primera vez que Pármeno interviene en la obra cuando Calisto obliga a este a acompañar a Celestina a su casa, ya que, en casa de Calisto, estaba hablando sobre si tenía Calisto alguna posibilidad con Melibea, ya que, Celestina le quitó un cordón a Melibea y le hizo creer a Calisto que se lo había regalado, y se lo entrega.

Durante el trayecto, Pármeno y Celestina discuten del mal que la anciana está provocando en Calisto.

Celestina trata de hacer entrar en razón a Pármeno y convencerle de que se una a ella, de que Calisto no da nada por él y que solo lo explota con trabajo. Celestina le recuerda la promesa que le hizo a Pármeno de ir a ver a Areúsa y que sería solamente suya. Tras la conversación deciden ir a ver a Areúsa.

Cuando llegan, Celestina intenta convencer a Areúsa diciendo que si deja que Pármeno se quede en su casa durante una noche, después se podrá aprovechar de él en el futuro. Pármeno se queda en casa de Areúsa y por tanto sella la alianza con Celestina.

En estas acciones se pude ver perfectamente la deslealtad de Pármeno hacia su amo, Calisto, aunque no tanto como Sempronio.

La avaricia de este personaje también la lleva hasta la muerte.

SOSIA

Sosia es uno de los dos criados que aparecen en la obra tras la muerte de Sempronio y de Pármeno, él junto con Tristán sustituyen a los dos criados antes mencionados.

Sus intervenciones en la obra delatan su principal personalidad:

SOSIA: ¡Oh Tristán, discreto mancebo! Mucho más has dicho que tu edad demanda. Astuta sospecha has remontado, y creo que verdadera. Pero, ya llegamos al huerto y nuestro amo se nos acerca, dejemos este cuento, que es muy largo, para otro día.

Al igual que Tristán, este criado aparece muy poco en la obra debido a la tardía muerte de los otros criados, los que sustituyen en la obra.

Otro parecido de Sosia en Tristán es que él también es muy fiel a su señor, no como los otros dos criados.

CRIADAS DE CELESTINA

Las criadas de Celestina son Elicia y Areúsa, son dos jóvenes prostitutas que ejercen en casa de Celestina. Para ellas la vieja alcahueta, Celestina, es como una madre de la que reciben muchos consejos.

ELICIA

Es una de las prostitutas que trabajan en casa de Celestina, además esta liada con Sempronio, criado de Calisto. Elicia para Celestina es como una hija, Celestina siempre le dice los pasaos que debe seguir en la vida. Elicia tiene trabajo y clientela fija en la casa de Celestina, esta joven solo busca el placer de tener relaciones sexuales, no le importa nada lo que le rodea, tiene además envidia y asco por Melibea.

SEMPRONIO: Tía señora, a todos nos sabe bien, comiendo y hablando; porque después no habrá tiempo pera entender en los amores de este perdido de nuestro amo y de aquella graciosa y gentil Melibea.

ELICIA: ¡Apártateme allá, desabrido, enojoso!¡Mal provecho te haga lo que comes, tal comida me has dado!¡Por mi alma revesar quiero cuanto tengo en el cuerpo de asco de oírte llamar aquella ´´gentil``! ¡Mirad que gentil!¡Jesús, Jesús!¡ Y qué hastío y enojo es ver tu poca vergüenza!...

ACTO XV

ESCENA 3:

Elicia le relata el crímen a Areúsa. Pactan vengar esa muerte destrozando los amores de Calisto y Melibea, a los que consideran culpables de too lo sucedido. Elicia agradece el ofrecimiento que le brinda su amiga de irse a vivir con ella, pero refiere seguir morando en la que fuera casa de Celestina.

AREÚSA

Es la otra joven prostituta, no muy experimentada, también siente envidia y asco hacia Melibea. Celestina la convence para que se acueste con Pármeno y así entraría también en el juego. Si Celestina no hubiese muerto ella podría, haber aprendido todo lo que ella le hubiera enseñado porque Areúsa tenía un carácter muy fuerte.

CRIADAS DE MELIBEA

Melibea tiene muchas criadas pero en la obra solo interviene una, Lucrecia.

LUCRECIA

Lucrecia es una fiel criada de Melibea y sus padres no la abandonaban.

Al principio de la obra es la criada que escucha las confidencias de Melibea y además esta la aconseja.

Cuando aparece Calisto, Melibea se enamora, Lucrecia rechaza el amor de Melibea hacia Calisto. Durante los encuentros de Calisto y Melibea en el huerto la actitud de la criada es de celos, esto se percibe cuando Lucrecia criticaba la actitud de Melibea hacia Calisto.

LUCRECIA: (Aparte. Adentro). La voz de Calisto es esta. Quiero llegar. ¿Quién habla?¿Quién está fuera?

CALISTO: Aquel que viene a cumplir tu mandado.

LUCRECIA: (Aparte. Adentro). ¿Por qué no llegas, señora? Llega si temor acá, que aquel caballero está aquí.

MELIBEA: (Aparte. Adentro). ¡Loca, habla paso! Mira bien si es él.