La casa de los espíritus; Isabel Allende

Literatura hispanoamericana contemporánea. Escritores hispanoamericanos. Novela de acción. Narrativa latinoamericana. Venganza. Argumento

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La casa de los espíritus

Durante misa, un día en que la familia Del Valle estaba reunida, se supo que la pequeña Clara tenía dotes sobrenaturales. La niña dedicaba largos ratos a escribir en sus cuadernos de anotar vida. Su padre era Severo Del Valle y su madre Nívea Del Valle. Clara tenía una hermana, Rosa, que era muy bella y estaba a punto de casarse con Esteban Trueba, un joven que trabajaba duro en las minas para hacerse rico y darle a Rosa las riquezas que merecía.

La tragedia llega a la familia con la muerte de Rosa. Ésta fue envenenada por accidente, y Clara sabía lo que sucedería. Esteban se entera de la noticia por mano de su hermana Férula. Esteban quedó destrozado, y se fue a probar suerte a una antigua propiedad que se caía a pedazos. Clara se sumió en un profundo silencio. Esteban hace resurgir aquello que no eran más que ruinas, y un día Esteban descargó su tensión sexual con una campesina, fruto de esta violación nació Esteban García, y el nieto de éste daría verdaderos problemas a la familia más adelante.

Poco más tarde Esteban recibió la noticia de que su madre estaba al borde de la muerte, y fue a la ciudad para darle su último adiós. Clara rompió por aquellos entonces su silencio para anunciar que se casaría con Esteban. Y así fue como Esteban fue a pedirle la mano, y más tarde se casaron. Esteban hizo construir una lujosa casa para Clara, La Gran Casa De La Esquina. Durante la ceremonia murió el perro de Clara, Barrabás, y acabó disecado en el sótano. Poco antes de marcharse a La Gran Casa De La Esquina, Clara aseguró a Férula que no se quedaría sin nadie, pues con la muerte de su madre estaba completamente sola. Férula llegó a obsesionarse con la idea de que Clara fuese sólo para ella. Al poco tiempo Clara quedó embarazada, y así llegó al mundo la pequeña Blanca. La niña creció a pasos agigantados, y pasaban los veranos en Las Tres Marías, el fundo en el campo de su padre. Se hizo amiga de Pedro Tercero García, nieto del señor de la casa cuando Esteban no estaba. Su Padre no quería que se juntara con gente fuera de su nivel, pero Blanca hacía caso omiso de lo que su padre le decía.

Clara volvió a quedar embarazada. Esta vez gemelos, Nicolás y Jaime. Durante el embarazo, Esteban visitó a una prostituta, Tránsito Soto, a la cual dio cincuenta pesos para que se instalara como prostituta de categoría. En el avanzado estado de gestación de Clara, sus padres sufrieron un accidente en el cual la madre de Clara perdió la cabeza. Clara adivinó dónde estaba la cabeza, y la escondió en sótano. Clara se volcó en sus hijos, y trasladó a la Nana, su niñera en la infancia, a La Gran Casa De La Esquina, y entre ella y Férula surgió una gran enemistad. Clara se hizo amiga de Las Tres Hermanas Mora, que también poseían dotes espirituales. Por la casa merodeaban espíritus, predecían el futuro en una mesa con sólo tres patas… Poco después Esteban echó de casa a Férula, pues él creía que si su hermana y su mujer seguían teniendo esa fuerte amistad, él pasaría a un segundo plano. Clara deshizo lo poco que quedaba de su afecto por Esteban en aquella decisión.

Los años pasaban, y los gemelos fueron internados en un internado inglés con el fin de que se hicieran hombres de provecho. Blanca crecía ansiosa porque llegara el verano y así encontrarse con Pedro. El muchacho andaba metiendo ideas comunistas a los campesinos, y Esteban iba detrás de él.

Tras el verano Blanca pasó de niña a mujer, y en su regreso falleció Férula. La enterraron, y Clara lo pasó muy mal. Pasó el tiempo y Blanca cada vez ansiaba más ir a Las Tres Marías. Empezó a verse por las noches con Pedro en el río, y la primera vez que se encontraron, hubo un terremoto. Ellos no se dieron cuenta, pero la casa se destrozó, Esteban quedó sepultado en un montón de escombros y la Nana murió del susto en La Gran Casa De La Esquina. Pedro García, el viejo, curó los destrozados huesos de Esteban. Clara tuvo que hacerse cargo de él día y noche, llegándole a odiar.

Blanca fingió una enfermedad para poder ir a Las Tres Marías, y así verse con Pedro. Su sorpresa fue que Pedro no estaba, pues Esteban le había echado del fundo por las ideas revolucionarias que sembraba entre los campesinos. Esto no fue obstáculo, Blanca y Pedro se veían igualmente, y Pedro seguía con sus ideas desbaratadas.

Años después, Las Tres Marías volvió a ser lo que era antes del terremoto. Clara cada vez estaba más distante de Esteban. Blanca y Clara no querían volver a la ciudad. Por aquellos entonces, apareció un conde francés metrosexual, Jean de Satigny. También llegaron a Las Tres Marías Jaime y Nicolás. Jaime era estudioso, fornido, huraño, muy humilde y quería ser médico. Nicolás, sin embargo, era muy bello, de inteligencia brillante, y un poco creído. Éste se interesó por la adivinación, pero no tenía el don que poseía su madre.

Pedro García murió cuando las elecciones presidenciales. Ganó la derecha, los de siempre. Jean de Satigny, por su parte, se enteró de los encontronazos entre Pedro y Blanca por las noches en el río. Avisó a Esteban, quien los encontró. Cuando Clara discutió con él para decirle que los chicos no hacían nada que él no hubiese hecho antes, refiriéndose a la violación de la joven, Esteban le propinó un puñetazo que la dejó casi sin dientes. Clara se sumió en su mudez de antaño, y se fue con Blanca a la ciudad de nuevo. Esteban quedó solo, y en la soledad, su ira creció contra Pedro. Así fue como se reencontraron Esteban y su bastardo. Su hijo le avisó de dónde se escondía Pedro, y en un intento de matarle, dejó a Pedro sin parte de sus dedos.

Blanca estaba embarazada. Esteban, en enterarse, hizo casar a su hija con el noble francés. Jean siempre había ansiado estar con Blanca. Tras la ceremonia, los recién casados se fueron a vivir al extranjero.

Jaime y Nicolás, que siempre se habían llevado bien, se distanciaron definitivamente. Nicolás tenía como novia a Amanda, una joven estrafalaria que distraía a Jaime mientras estudiaba con el tintineo de sus collares y pulseras. Jaime estudiaba medicina y ayudaba a los pobres todo lo que podía. El dormitorio de Jaime se convirtió en un túnel de libros impenetrable. Amanda tenía un hermano, Miguel, que después sería parte de la familia. Esteban Trueba se presentó a senador, y la casa se llenó de nuevas habitaciones que se incluían con las nuevas visitas. Al final Trueba ganó las presidenciales. Pedro seguía implantando sus ideales y se hizo un famoso cantante. Nicolás retomó el instinto aventurero de un tío suyo llamado Marcos. Intentó elevarse por los aires con un globo aerostático, sin conseguirlo. Con sus ideas estúpidas, se olvidó de Amanda. Cuando se acordó de ella, ésta le dijo que estaba embaraza. Jaime le practicó un aborto. Después la joven drogadicta y su hermano se quedaron bajo los cuidados de Clara.

A un millar de quilómetros, Blanca gestaba a su hija, fruto de las relaciones con Pedro, mientras Jean se dedicaba a sus negocios, no siempre legales. Jean tenía una pasión por la fotografía algo extraña, se pasaba las horas en su estudio. Blanca notaba algo misterioso en el estudio fotográfico. Un día que consiguió entrar, vio una sala llena de pornografía con los sirvientes de la casa. Le produjo tal asco, que volvió inmediatamente a su casa.

Nació y creció Alba bajo la admiración de su tío Jaime, quien le permitió entrar en su túnel de libros, los dulces cuidados de su abuelo, que incluso le hizo el regalo de pintar las paredes de su habitación como quisiese. Nicolás, por su parte, empezó a viajar por el extranjero explorando extrañas sujeciones. Cuando Alba fue lo suficiente madura, Blanca le llevó a ver a Pedro Tercero. Alba siempre creció pensando que su padre era un noble francés de reputado nombre. También conoció a Esteban García en Las Tres Marías.

Falleció Clara. Murió el día que Alba cumplía 7 años. La muerte de Clara dejó a la familia con un tremendo vacío. Cuando pasó un tiempo, el destrozado Esteban echó a su hijo Nicolás de casa por las innumerables ideas descabelladas que llevó a cabo. La última avergonzó al senador de tal manera que no pudo aguantar más. Nicolás se estableció en Norte América, y abrió una academia de espiritismo que le fue bastante bien. Alba fue trasladada a un colegio de señoritas.

Esteban se achicaba en cuerpo y alma. Se volvió más gruñón, y ultraderechista. Poco después se reencontró con Tránsito Soto, que ahora era una prostituta muy reconocida gracias a sus 50 pesos. A los 18 años, Alba se hizo una mujer que estaba enamorada de Miguel, el hermano de Amanda. Miguel era comunista, pero no compartía los mismos ideales que Jaime. Miguel creía que para que el país estuviese con la parte obrera, hacía falta una revolución, cosa que a Jaime le parecía una barbaridad. Alba tuvo un encontronazo con Esteban García. Éste la besó, y ella jamás olvidó a aquel asqueroso hombre. El amor entre Miguel y Alba prosperó. Cada vez Alba, Jaime y Esteban discutían más por la política, y es que algo terrible se aproximaba.

Todo dio un vuelco cuando ganó la izquierda en las elecciones. Blanca y Pedro dejaron de verse porque Pedro no quería casarse con ella. La gente podía ser libre de verdad, y los ricos guardaban el champán. Cuando el pueblo tenía algo de dinero para comprar lo que siempre había querido, el país sufría una crisis de escasez. Entonces en La Gran Casa De La Esquina empezaron a entrar armas, y tal y como entraban salían porque Alba y Jaime se enteraron de los planes de su abuelo y las escondieron en la montaña. A Esteban le quitaron Las Tres Marías los campesinos, y cuando fue a reclamar, los campesinos le secuestraron. Tal fue el bochorno del ex gobernador, que tuvo que salir avergonzado horas más tarde.

Hubo entonces un golpe de estado. Estalló la guerra. Esteban se puso muy contento, pero le duró poco la alegría. Mataron al presidente, y como entre los protectores de éste estaba Jaime, le sometieron a todo tipo de vejaciones. Lo mataron. Cuando Esteban se enteró, dejó de creer en aquella derecha corrompida que ni siquiera quería contar con él para el nuevo gobierno. Alba tuvo que destruir todo lo que conservaba de Miguel para no ponerle en peligro, y empezó a esconder a gente comunista en las abandonadas habitaciones de La Gran Casa De La Esquina. Blanca le pidió a Esteban que ayudara a Pedro a salir del país con ella. Así lo hizo, y ellos dos fueron felices en el extranjero.

Poco después los carabineros cogieron a Alba, y entonces apareció Esteban García, quién la violó, la torturó y destinó a la cárcel con el propósito de averiguar el paradero de Miguel. Su abuelo, impotente, junto a Miguel pidió ayuda a Tránsito Soto, quién sacó del calvario a Alba.

Murió Esteban, pero no como un perro, tal como maldijo Férula. Murió apaciblemente junto a su nieta. Ésta le explicó su sufrimiento durante su reclusión. Fue Alba la que rescató los cuadernos de su abuela para relatar la historia de su familia.