La casa de las muñecas; Henrik Ibsen

Literatura universal contemporánea del siglo XX. Teatro y arte dramático de las ideas y realista. Renovación. Argumento

  • Enviado por: Nacho
  • Idioma: castellano
  • País: Argentina Argentina
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Análisis de “Casa de Muñecas”: El protagonista

El Protagonista es el actor que representa el papel principal en una obra y el que lleva la acción hacia adelante. En general los protagonistas en una obra de teatro son masculinos, más aún en la época en que se escribió Casa de Muñecas, (1879), en Noruega, un lugar donde la sociedad era totalmente machista, al igual que en el resto de Europa. Pero Ibsen, conciente de este hecho dice: “Nuestra sociedad es masculina, y hasta que no entre en ella la mujer no será humana” (Henrik Ibsen), e incluso escribe esta obra de teatro, la cual tiene como protagonista una figura femenina. Este hecho y su comportamiento a lo largo de la obra fue un escándalo para la sociedad y una revolución para las mujeres de la época, quienes tomaron a Nora como un modelo de mujer moderna y libre.

Nora es la protagonista de esta obra. Está casada con su marido hace ocho años , Torvaldo Helmer, abogado y próximamente director de un banco, con quien tuvo tres hijos. Para describir a Nora se debe dividir la obra en dos partes, ya que no es la misma mujer en ambas, y puede decirse que tiene distintas facetas.

Para empezar, en la primera parte de la obra Nora se muestra como una mujer feliz, que palmotea y juguetea con su marido. Él la llama con nombres de animales:

“¿Es mi alondra..?”

“¿Es mi ardilla...?” “Casa de Muñecas” (Pág.12)

Y ella no se muestra ofendida por estos comentarios, al contrario, se dice que:

“Juguetea con los botones de la chaqueta

de su marido, sin mirarle.” “Casa de Muñecas” (Pág.14)

y que

“Canturrea y sonríe alegremente” “Casa de Muñecas” (Pág.15)

“Palmotea” “Casa de Muñecas” (Pág.17)

Es por esto que a Nora se la describe como una mujer feliz y sin preocupaciones, y también se sabe que ella no es la encargada de educar a sus hijos, sino que la niñera, Ana María, se ocupa de hacerlo, mientras Nora juega a las escondidas y se muestra como si fuera una más de ellos:

“¡Anda, vamos a jugar!” “Casa de Muñecas” (Pág.39)

Ella está contenta de poder jugar con los niños y realmente lo disfruta, sabiendo que ellos lo disfrutan de igual manera.

Pero también se muestra otra Nora, totalmente distinta. Una mujer preocupada, seria, amargada y temerosa. Esta faceta de Nora aparece cuando se ve amenazada por Krogstad, quien dice que va a contarle a Torvaldo la verdad sobre Nora, quien tuvo que falsificar una firma en el pasado para poder salvarle la vida a su marido. Por lo tanto Nora comienza a tener miedos y preocupaciones, y se siente presionada y amenazada por este hombre que no la deja en paz.

Esta faceta de Nora se descubre en la conversación que lleva a cabo con Cristina, su amiga de confianza. Hasta el momento Nora se había mostrado como se la describió por primera vez, pero luego de este dialogo, su imagen cambia. En la conversación Nora le cuenta a Cristina toda la verdad sobre su matrimonio, que en realidad ella se hace pasar por una tonta, porque así le gusta a su marido. También le contó que siempre le está pidiendo dinero al marido porque necesita pagar una deuda que se originó cuando necesitaban irse de vacaciones a Italia por razones de salud de Torvaldo, y que este préstamo lo consiguió ilegalmente, por lo tanto debe mantenérselo oculto a su marido, o éste se enojaría mucho.

Luego, ya para el final de la obra, el marido de Nora se entera sobre la verdad de su esposa, y la trata de muy mal modo, lo cual culmina con la huida de Nora de su casa:

Torvaldo: - “¡Desgraciada!... ¿Qué has hecho?”

Nora: - “Déjame marchar...” “Casa de Muñecas” (Pág.113)

Él la llama “hipócrita”, “impostora” y “criminal”, pero en realidad no se da cuenta del error que está cometiendo. Nora está muy segura y decidida de lo que va a hacer, no teme abandonar su casa y sus hijos. Piensa que no puede educar a sus hijos ya que antes de poder hacerlo se debe educar a ella misma, algo que nunca tuvo tiempo de hacer porque estaba muy entretenida complaciendo a su marido y a su padre en su momento. Incluso esta es la primera vez que se muestra seria:

“Llevamos ocho años casados. ¿No te percatas de que hoy es la primera vez que tu y yo, marido y mujer, hablamos con seriedad?” “Casa de Muñecas” (Pág.118)

Esta frase dicha por Nora refleja su madurez la cual nunca antes se había mostrado en su matrimonio.

Hay tres símbolos que se refieren a Nora: la muñeca, los animales, y el disfraz. Ella misma se compara con una muñeca y dice que ese fue el problema que arruinó su matrimonio:

"He sido una muñeca grande en esta casa, como fui una muñeca pequeña en casa de papá. Y a su vez los niños han sido mis muñecos. Me divertía que jugaran conmigo, y a ellos les divertía verme jugar con ellos. Esto es lo que ha sido nuestro matrimonio..." “Casa de Muñecas” (Pág.119)

También es llamada muchas veces por su marido con diminutivos de animales, de forma cariñosa, pero que en realidad refleja la inmadurez y poca seriedad del matrimonio.

Durante el baile, Nora debe usar un disfraz de Marinera Napolitana, y siempre es guiada por su marido. Esto demuestra que Nora no tenía poder alguno sobre Torvaldo, y que ella depende totalmente en sus decisiones. Como por ejemplo cuando estaban en el baile que siempre ella debía hacer lo que él decía, y a pesar de que ella se quería quedar, se tuvieron que ir porque Helmer quería.

La relación entre Nora y los otros personajes es importante para el desarrollo de la obra. La señorita Linde es una amiga de Nora desde hace mucho tiempo, pero no se habían visto desde hace unos años. Sin embargo, Cristina es la primera en enterarse de la farsa que tuco que realizar Nora para poder salvarle la vida a su marido. Es por medio de esta conversación por la cual el lector conoce su pasado. Y también gracias a este dialogo el lector puede conocer la verdadera actitud de Nora frente a la vida, que no era hacerse pasar por una mujer hueca e inmadura, sino salvar la vida de su marido y poder continuar con la suya sin tener problemas con su marido.

El Doctor Rank es un íntimo amigo de los Helmer, pero ahora está enfermo y a punto de morir. Siempre fue el médico de la familia y hubo cierta especie de complicidad entre los dos personajes ya que pocas personas aparte del doctor y Nora sabían que Helmer se encontraba muy enfermo y debía tomarse unas vacaciones en Italia para recuperarse. Por lo tanto esta amistad al igual que la de Cristina se muestra relevante para Nora.

La relación entre Nora y Krogstad es algo fría y Nora desea verlo lo menos posible ya que él fue el que le otorgó el préstamo para el viaje, pero el préstamo se debió hacer de forma oculta e incluso ilegal y por esto Nora trata de omitir relacionarse con este personaje, quién también la presiona y chantajea para poder permanecer en su puesto de trabajo en el banco de su marido.

Para concluir, se puede decir que el personaje de Nora tiene dos facetas: la verdadera parte de ella y la que simula ser. Su personaje es visiblemente comparado con una muñeca y por esto el título lleva este nombre. Nora era un personaje femenino, algo que ya era raro para la época (la mayoría de los protagonistas eran masculinos), ella evoluciona a lo largo de la obra, y concluye separándose de su marido y abandonando a su casa e hijos. Esto le demuestra a toda la sociedad que las mujeres pueden ser libres e iguales a los hombres, incluso superiores. Pero para esto tienen que ser personas decididas y capaces de luchar, como dijo Ibsen: “Si dudas de ti mismo, estás vencido de antemano.”. La sociedad de la época tenía una idea muy equivocada de cual era el rol de la mujer en la familia e incluso en la sociedad; pasaban de las manos de los padres directamente a la de sus maridos, sin tener libertad alguna. Es por esto que el libro “Casa de muñecas”, de Henrik Ibsen fue una revolución para la sociedad y Nora un modelo a seguir.