La casa de Bernarda Alba; Federico García Lorca

Literatura española contemporánea, siglo XX. Generación del 27. Cinematografía. Mario Camus. Comparación libro y película. Transcurso de la historia

  • Enviado por: Elisa
  • Idioma: castellano
  • País: España España
  • 20 páginas
publicidad
publicidad

Proyecto Integrado

La casa de Bernarda Alba

Proyecto Integrado

FICHA TÉCNICA Y ARTÍSTICA

Título original: La casa de Bernarda Alba

Dirección: Mario Camus

País: España

Año: 1987

Fecha de estreno: 03/04/1987

Duración: 99 min.

Género: Drama

Reparto: Irene Gutiérrez Caba, Ana Belén, Florinda Chico, Enriqueta Carballeira, Vicky Peña, Aurora Pastor, Mercedes Lezcano, Pilar Puchol, Rosario García Ortega, Ana María Ventura.

Distribuidora: Diario El País S.L.

Productora: Televisión Española (TVE), Paraíso Films S.A.

  1. Aspectos de la película

DIRECTOR: MARIO CAMUS

Biografía

(Santander, 1935) Director de cine español. Nada más terminada la Guerra Civil, inició sus estudios al tiempo que fue descubriendo el mundo del cine a partir de las sesiones que podía ver en los locales que se improvisaron entonces. La lectura fue otra de sus pasiones de niño. Estudió derecho en Madrid hasta que Basilio Martín Patino y la revista italiana Cinema Novo orientaron sus pasos hacia el Instituto de Investigaciones y Experiencias Cinematográficas, la escuela de cine oficial de la época, en la que ingresó en 1956.

Durante su estancia vio mucho cine, escribió todo lo que pudo y, especialmente, colaboró con Carlos Saura en el guion de Los golfos. Fue una época en la que su trabajo le alejó del IIEC, en donde finalizaría su carrera en 1962 con una práctica que tituló El borracho, después de haber escrito, también, el guion de Young Sánchez.

Su vocación de guionista no le impidió dar al paso hacia la dirección. Tras colaborar en varios cortometrajes, Ignacio Farrés Iquino le contrató para dirigir Los farsantes (1963), su estreno no tuvo la repercusión necesaria para que todo el mundo hablara de Camus como joven director del que cabía esperar muchas cosas.

Plasmó un nuevo tema realista al poder dirigir su propio guión, Young Sánchez (1963), sobre el mundo del boxeo, con unos resultados mucho más alentadores que le valieron una serie de premios. Esta trayectoria personal seguiría su proyección en películas como Con el viento solano (1965) o Los pájaros de Baden Baden (1975), en las que colaboró con Ignacio Aldecoa.

Mientras iba orientando su línea artística, fue también definiendo los aspectos formales: una mirada singular a través de encuadres, planos y movimientos precisos que le convertirían en un director siempre eficaz y que muchos definieron como artesano. No obstante, le tocó afrontar, como a otros muchos, proyectos comerciales que no se acercaban especialmente a sus intereses, pero que le sirvieron para afianzar sus conocimientos y economía personal: son las películas interpretadas por Raphael (Cuando tú no estás, 1966; o Digan lo que digan, 1968), Sara Montiel (Esa mujer, 1969) y Ornella Muti (La joven casada, 1975).

Fueron años en los que trabajó con intensidad en televisión (TVE), medio para el que dirigió varios documentales de la serie “Conozca usted España”, “Históricos del balompié”, “Cuentos y leyendas”, “Si las piedras hablaran” y “Los camioneros”. De la televisión no se desvinculó con los años, y fue en este medio donde ofreció, también, una muestra de su buen hacer con la serie “Curro Jiménez”, que fue un hito de la programación de finales de los años setenta; “Fortunata y Jacinta”, una ajustada adaptación de la obra de Benito Pérez Galdós; “Los desastres de la guerra” y “La forja de un rebelde”.

Su carrera dio un giro sorprendente y sobre todo lo afianzó en el cine español con tres películas que alcanzaron notoriedad por su fuerza expresiva, el rigor en el planteamiento de los temas y el trabajo general de puesta en escena, con un protagonismo indiscutible de unos actores que supieron engrandecer su oficio.

En este sentido se debe tomar Los días del pasado (1977), con Antonio Gades y Pepa Flores en el mundo de los maquis que resisten el acoso policial en sus últimos tiempos; pero también las versiones de las obras de Camilo José Cela La colmena (1982) y de Miguel Delibes Los santos inocentes (1984), de gran repercusión en España y en el extranjero, cosechando numerosos premios. El espectador, en los tres casos, asistió con inusitado interés a la historia de unos personajes que eran espejo de otros muchos desconocidos que tuvieron que vivir en propia carne aquellos años del primer franquismo.

Superados estos años, Camus decidió, además de colaborar en guiones de coetáneos suyos, continuar con su línea personal que le llevó a La casa de Bernarda Alba (1986), en la versión del texto original que escribiera Federico García Lorca; La rusa (1987), una novela de Juan Luis Cebrián, entre otras.

La sobriedad y contundencia con la que Camus abordó sus proyectos más notables se fue difuminando en una corrección que dejó de interesar a muchos espectadores; en especial, a aquellos que disfrutaron con lo bueno de sus primeras películas, y que supieron reconocer la capacidad y eficacia artesanal en el trabajo con los actores. Camus se ha movido en el difícil terreno del llamado cine de autor, lo que le ha permitido desarrollar una trayectoria artística sin interrupción a lo largo de los años.

Filmografía

ACTORES Y ACTRICES PRINCIPALES

Irene Gutiérrez Caba que hace el papel de Bernarda. Su filmografía es La casa de Bernarda Alba 1987, Viva la clase media 1980, Otra vez adiós 1980, ¡Cómo está el servicio! 1968, Historias de la frivolidad 1967, Querido profesor 1966 La tía Tula 1963, Nosotros dos 1954. Fue candidata por la mejor interpretación femenina a los premios Goya por la participación en La casa de Bernarda Alba. Ganadora del premio Fotogramas de Plata en la mejor intérprete de televisión en Tiempo y Hora en 1966 también fue candidata por mejor intérprete de teatro en El cementerio de los pájaros en 1982. Ganadora del premio Círculo de Escritores Cinematográficos en Yo la vi primero en 1974 por mejor actriz secundaria. Ganadora del premio Antena de Oro en Estudio 1 en 1967 por mejor actriz. Ganadora de un TP de Oro en Suspiros de España en 1974 por mejor actriz nacional.

Irene Gutiérrez Caba

Enriqueta Carballeira

Enriqueta Carballeira quien interpreta el papel Angustias. Su filmografía es La flaqueza del bolchevique (2003), Franky Banderas (2003) El sueño de Ibiza (2002), Cómo ser mujer y no morir en el intento (1991), Tata mía (1986), Viva la clase media (1980), La otra residencia (1970), No somos ni Romeo ni Julieta (1969) y Tiempo de amor (1964). Ganadora del premio Círculo de Escritores Cinematográficos en La Tía Tula y Tiempo de amor en 1965 por mejor actriz.
Aurora Pastor como Magdalena. Su filmografía es poca. Alguna de ellas son La casa de Bernarda Alba (1987) 1919. Crónica del alba. 2ª Parte (1983) y A.T.M.: ¡¡A toda máquina!! (1951).

Mercedes Lezcano

Mercedes Lezcano como Amelia. Su filmografía es Cómo ser mujer y no morir en el intento (1991), La casa de Bernarda Alba (1987) La mitad del cielo (1986), Futuro imperfecto (1984) y Stico (1984).

Vicky Peña quien interpreta a Martirio. Su filmografía consta de Pactar con el gato 2007, Jóvenes, una huida a ninguna parte 2004, Las voces de la noche 2003, Smoking_room 2001, La caverna 2000, El deseo de ser piel roja 2000, Sé quién eres 1999, Morir (o no) 1999, La buena vida 1996, La casa de Bernarda Alba 1987. Ha sido ganadora del premio Festival de Cine en Estocolmo en Piedras en 2003 por mejor actriz.

Ana Belén

Florinda Chico

Vicky Peña

Ana Belén que hace el papel de Adela. Su filmografía consta de Cosas que hacen que la vida valga la pena 2004, Antigua vida mía 2001, Cada día hay más besos (cortometraje) 1991, El amor perjudica seriamente la salud 1996, Libertarias 1996, La pasión turca 1994, Tirano Banderas 1993, El marido perfecto 1993, Después del sueño 1992, Divinas palabras 1987, La casa de Bernarda Alba 1987, Adiós pequeña 1986

Florinda Chico que hace el papel de Poncia. Su filmografía es muy extensa algunas de ellas son 1982 Las chicas del bingo, 1982 El hijo del cura, 1982 En busca del huevo perdido, 1982 El gran mogollón, 1983 El currante, 1983 El cura ya tiene hijo, 1983 Mi amigo el vagabundo, 1984 Cuando Almanzor perdió el tambor, 1985 Una y sonada..., 1986 Capullito de alhelí, 1987 ¡No, hija, no!, 1987 La casa de Bernarda Alba, 1987 ¡Viva la banda!, 1988 Simpáticos degenerados, 1988 Jarrapellejos , 2002 No somos nadie.

ESCENOGRAFIA

La importancia principal es que la mayoría de la obra se desarrolla en el mismo espacio: la casa de Bernarda. Al principio aparece la iglesia típica y un vestuario acorde con la escena, la misa por el difunto esposo de Bernarda. Las actrices presentan poco maquillaje y vestuario de luto: negro con velos. Esta es la única escena en la que se ve el exterior de la casa de Bernarda, ya que el resto de la película se desarrolla en el interior de la misma. Por lo tanto la escenografía de la película se basa en una casa de la época, de grandes habitaciones y grandes patios, con paredes blancas y con muebles antiguos y típicos de la época por lo tanto. En cuanto al vestuario, las actrices, ya que no aparecen hombres, visten prendas recatadas, de luto, por lo que predomina el color negro en la ropa, y no presenta apenas maquillaje, debido a ese luto y estado de “prisión”. Sin embargo, hay una escena en la que Adela viste un vestido verde, por lo que crea una gran discusión en su casa, ya que no quiere guardar el luto impuesto por su madre.

El hecho de que la obra se desarrolle solo en la casa y que Bernarda prohíba a sus hijas salir condiciona mucho la actitud de estas.

DETALLES SOBRE EL RODAJE

El rodaje se desarrolla principalmente en la casa de Bernarda Alba aunque también transcurre la acción en la iglesia, al principio de la película. Las calles también aparecen, aunque sea escasos minutos: cuando la Poncia sale de la iglesia para ir a la casa de su señora y en el momento que aparece el pueblo apaleando a una joven que tuvo un hijo y lo mató por vergüenza. Aparece también una vista aérea del pueblo. Este fotograma es el que abre y cierra la película.

Con respecto a la grabación, el director ha querido mostrar más intensidad utilizando primeros planos. Un ejemplo es el primer plano de Bernarda en uno de sus discursos. Esto se consigue ya que no hay nada en pantalla más que su cara hablando. De este modo, el espectador pone toda su atención en la actriz y su discurso.

La primera referencia que se tiene de Bernarda es en la misa. Pero no se ve a ella, sino su mano sujetando el mango de su bastón. Esto quiere decir que ya desde ese momento ella es la que tiene la vara de mando, ella es la autoridad.

El director también quiso mostrar la rivalidad futura que iba a existir concerniendo a Pepe el Romano. Esto ocurre durante la reunión posterior a la misa del marido de Bernarda: una de las mujeres hace referencia a Pepe. Entonces, la cámara enfoca a Angustias, Martirio y Adela, haciéndonos ver indirectamente el interés que ellas sienten hacia él.

PREMIOS

  • Recibió el XI premio del público de canal sur.
  • La obra ha sido la gran ganadora de la quinta edición de los Premios Butaca de Teatro y de Cine de Cataluña al conseguir tres de los siete galardones para los que estaba nominada.
  • Por último, el premio al mejor director y a la mejor escenografía, a cargo de Paco Azorín.
  1. Estructura de la obra

SINOPSIS ARGUMENTAL

La obra se sitúa en un pequeño pueblo donde, tras la muerte del segundo esposo de Bernarda Alba, ésta obliga a sus cinco hijas a vivir encerradas durante ocho años guardando el luto del difunto. Pepe el Romano, un joven del pueblo, pide casarse con Angustias, la heredera de su segundo marido por lo cual las hermanas dan por hecho que es por su dinero. Adela, la hija menor de Bernarda, está enamorada de Pepe el Romano, igual que Martirio, pero Adela es la que mantiene relaciones con él. Aunque Poncia, la criada de Bernarda, intenta evitar esto, no puede, Adela no quiere olvidarse de Pepe el Romano, ella quiere ser libre, y sigue manteniendo relaciones con él. Una noche,

cuando todas duermen y Adela se levanta para ir al encuentro de su amado, Martirio se despierta y ambas comienzan una discusión. Esta discusión hace que Bernarda se desvele y es cuando Martirio le cuenta que Adela viene de estar con Pepe el Romano, por lo cual Bernarda no duda en coger una

escopeta y disparar al joven. No consigue matarlo, pero Adela, que piensa que sí lo mató, se suicida.

Tras la muerte de Adela, Bernarda les dice a sus hijas que deben decir que Adela murió virgen.

RESUMEN DE LOS ACTOS

Acto primero

La obra comienza con un diálogo entre las dos criadas, la Poncia y la Criada. A través de este diálogo, observamos el odio que existe entre Poncia y Bernarda, a la que ha servido y obedecido sin protestar. Y si algo no se había hecho a su gusto, exagera los hechos para poder acusarla. Se oyen las campanas de la iglesia: el marido de Bernarda Alba ha muerto y se está celebrando el funeral.

Bernarda llega a su casa, seguida por las mujeres del pueblo. Las mujeres que la acompañan, todas vestidas de luto, se ponen a hablar y Bernarda hecha a la Poncia discriminándola por sus estatus social (cosa muy importante para Bernarda). Las mujeres del pueblo odian a Bernarda por su frío corazón, su mal genio y sus habladurías. Había una gran crueldad en los pensamientos de Bernarda, consecuencia de su insoportable comportamiento. Bernarda y las mujeres del pueblo hablan sobre la necesidad que tienen las hijas de la anfitriona de tener un novio, pero Bernarda les manda a callar y lo niega, porque ella piensa que los hombres que hay en el pueblo no son dignos para sus hijas. Después de marcharse, las mujeres se reunieron con sus maridos (que esperando en el patio), y Bernarda les dice a sus hijas que se preparen porque se han tapiado las puertas y ventanas van a llevar a cabo un luto de ocho años. Todas se resignan, excepto Adela. Ésta habla con su hermana Magdalena y le dice que quiere salir a la calle y que no quiere que su madre la domine. A todas las hermanas les da lastima porque es la más joven de todas, las más agraciada y a la cual le queda toda la vida por delante. Adela, llena de rabia e impotencia se marcha a su cuarto. Cuando todas las mujeres y hombres se marchan, las hijas de Bernarda comienzan a hablar de la herencia que les ha dejado su difunto padre. Angustias, la hija mayor de Bernarda, es la que se lleva la mayor parte y por eso Pepe el Romano, que es el mozo más apuesto del pueblo le va a pedir matrimonio. Las demás hermanas comentan la suerte de Angustias y al mismo tiempo, todas, muertas de envidia, empiezan a criticar a la hermana porque en realidad todas se morían de ganas de poder estar con un hombre. En este mismo momento entra Adela al salón, vestida con un vestido de color verde, que refleja el sentimiento de libertad y felicidad que existe en Adela. Pero como su madre no les permitía llevar vestidos de colores por el luto, se veía obligada a llevarlo solo dentro de casa. Adela entra en el salón y lo primero que le dicen es que se lo debería regalar a Angustias porque se va a casar con Pepe el Romano. Adela estalla. En ese momento de tensión, una de las hermanas dijo que Pepe el Romano estaba pasando por delante de su casa, por lo que todas fueron a la ventana para verlo. Una vez dentro de casa aparece María Josefa, la madre de Bernarda, diciendo que quería volver a casarse. Bernarda la manda inmediatamente a su habitación.

Acto segundo

En el segundo acto, las hermanas y la Poncia están cosiendo y bordando las sabanas de sus ajuares. De repente Magdalena le pregunta a Adela si no va con ellas a coser, pero no le responde, entonces las demás hermanas empiezan a comentar lo extraña que estaba últimamente, hasta que la conversación desemboca en Pepe el Romano y Angustias, de lo tarde que se había ido la noche anterior. Una de ellas de preguntó a Angustias de que estaban hablando y no les quiso contestar. La Poncia comenzó a contarles cómo había sido la declaración de su marido. Éste se había acercado a su ventana, se saludaron y estuvieron más de media hora los dos callados. La Poncia estaba muy nerviosa y con ganas de que él dijera o hiciese algo, y él, muy fogoso se acercó a la reja y comenzó a acariciarla. Luego empezaron a reír todas y la Poncia explicó su experiencia matrimonial entre alabanzas y risas de las chicas. De repente Magdalena sale del cuarto y va a buscar a Adela.

En cuanto entran en el cuarto donde estaban todas, Martirio no hace más que preguntarle acerca de la mala cara que tiene y el cansancio. En ese momento llega a la casa el hombre de los encajes y salen todas menos Adela y Poncia, que se quedan solas. La Poncia le dice a Adela que lo sabe todo acerca de su enamoramiento, sabe que una de las noches que Pepe el Romano vino a ver a su hermana, Adela se puso junto a la ventana desnuda y con la luz encendida; sabe que cada noche se levanta muy tarde y se va hacia el granero, donde Pepe le espera, y que es por eso por lo que tiene esa cara de cansada y esas ojeras, pero le dice que ese hombre es para su hermana y nunca será para ella. Entonces Adela, ofendida, reta a Poncia, y la criada le dice que se lo dirá a su madre si ella no le deja en paz, pero Adela no tiene intención. Vuelven las demás hermanas. De repente sienten, a lo lejos, los muchachos que trabajan como segadores en los campos, de pueblo en pueblo. En ese momento pasaban por la calle cantando y todas las hermanas se fueron a la ventana a mirarlos.

Cuando acabaron de pasar, una de las hermanas, Angustia, dice que alguien le ha quitado el retrato de Pepe, y comienza a acusar a sus hermanas, sobre todo a Adela. De repente sale Bernarda y pregunta que estaba ocurriendo. Entonces la Poncia se pone a registrar las habitaciones, y encuentra el retrato en la habitación de Martirio. Todas se quedan muy sorprendidas, sobre todo Angustias.

Bernarda, ordena a sus hijas a dormir, pero ella se queda hablando La Poncia.

Ésta última se puso a hablar sobre las hijas de Bernarda, le intentó advertir de lo que estaba ocurriendo con indirectas, pero Bernarda, seguía en sus trece y no quiso hacer caso de las advertencias de su confidente, pero una cosa si queda clara: hay que casar a Martirio cuanto antes para calmar los ánimos de las hermanas. Al oír sobre qué estaban hablando Poncia y Bernarda, una a una fueron saliendo de sus cuartos para explicar a su madre lo de las voces a las cuatro de la mañana. La Poncia les cuenta una anécdota, con la mirada puesta en Adela, para que se diera cuenta de que lo que hacia no estaba bien. Les contó que la hija de Librada estaba soltera, pero tuvo un hijo no se sabe con quién, y para ocultar su vergüenza ante las malas lenguas del pueblo, lo mató y lo metió debajo de unas piedras; pero unos perros, unos días después, lo encontraron y lo sacaron de allí y lo primero que hicieron fue ponerlo en el tranco de su puerta. Por todo lo ocurrido el pueblo se rebeló contra ella y la quisieron matar.

Todas estaban en desacuerdo, sobretodo Martirio, pero Adela, la defendía, porque creía que la señora tendría sus motivos.

Acto tercero

Al principio del acto, todas están sentadas comiendo, todas menos Prudencia que está sentada en una silla aparte. Bernarda y Prudencia están hablando sobre sus cosas y Bernarda le pregunta por su marido mientras la invita a comer. Prudencia acepta la invitación, y le explica que esta enfadada con sus hermanos por la herencia y no sale mucho a la calle por el enfado. Entonces Bernarda le pregunta por su hija y Prudencia le cuenta que está enfadada con su hija por contestarle. Bernarda y Prudencia empiezan a hablar de la boda de Angustias, y Prudencia le pide que le enseñe el anillo de compromiso y le pregunta a Angustias por los preparativos de su boda.

Cuando Prudencia se va, Adela sale al portón acompañada de Amelia y Martirio. Magdalena se queda sentada medio dormida en una silla, Angustias recoge la mesa y Bernarda que está allí, le dice a Angustias que hable con Martirio, por lo que había ocurrido con el retrato. Bernarda le pregunta que si esta noche va a ir Pepe a verla a lo que Angustias contesta negativamente, porque éste se va con su madre a la capital. Entran las otras tres hermanas y Bernarda les manda acostarse. La Criada y la Poncia se quedan hablando del lío con el Romano. Se quedan criticando la mala actuación de Bernarda. Saben que es tan orgullosa que ella misma se pone una venda en los ojos, y las dos están de acuerdo en que les gustaría dejar la casa, pero no pueden. Cuando las dos criadas se iban a retirar a sus alcobas, Adela sale de su cuarto diciendo que la sed la a despertado. Adela sale sigilosamente y desaparece por la puerta del corral. A su vez se levanta Martirio, la cual sale a buscar a Adela para detenerla en sus intenciones, pero se cruza con Maria Josefa, su abuela. Ésta, se haya en el patio cantando a una ovejita que se encuentra entre sus brazos, cantándole como si fuera su hijo e insultando y burlándose de Bernarda y Magdalena. Le dice al corderito entre cánticos que se quiere marchar muy lejos, que la puerta se abrirá y se irá a la playa a casarse. Entonces ve a Martirio, y después de burlarse de ella, le pide que le ayude a escapar, pero Martirio, tomándola por loca, la manda a la cama. En ese momento Martirio empieza a decir el nombre de Adela en voz baja, y esta sale del granero un poco despeinada y las dos comienzan a discutir. Adela y Martirio discuten sobre a quien de ellas dos le pertenece Pepe. Martirio le quiere y haría lo que fuera por tenerlo, pero es Adela quien lo tiene y eso a Martirio le come por dentro y decide que si no es ella quien lo posea, que tampoco será Adela, y en ese momento levanta la voz llamando a su madre. En ese momento salen Bernarda y las demás hermanas. Martirio le dice a Bernarda que Adela está con Pepe en el pajar, por lo que Bernarda comienza a gritarle. Angustias esta desolada por lo que ha hecho su hermana y Bernarda coge una escopeta y dispara contra Pepe.

En ese momento, después de oír el tiro, Adela pensando que le había alcanzado sale corriendo y se encierra en su cuarto. Cuando la Poncia consigue entrar, descubre que Adela se había ahorcado.

Al final, cuando Bernarda descubre que Adela está muerta, empieza a gritar: “¡Mi hija a muerto virgen! ¡Nadie diga nada!” Bernarda no quiere que en el pueblo se entere nadie de cómo y por qué a muerto su hija y por eso grita que ha muerto virgen.

Ésta les dice a sus hijas que no lloren, y si quieren, que lo pueden hacer cuando estén solas. Las últimas palabras de Bernarda fueron: “Ella, la hija menor de Bernarda Alba, ha muerto virgen. ¿Me habéis oído? ¡Silencio, silencio he dicho! ¡Silencio!”

HISTORIA, SOCIEDAD Y LITERATURA DE LA ÉPOCA

Cuando Lorca escribe La casa de Bernarda Alba, España se encuentra en un tiempo de crisis anterior a la Guerra Civil de 1936, lo cual hace al escritor plasmar muchos de los problemas de la sociedad en sus obras. La sociedad de la época era una sociedad totalmente machista y conservadora, con ideales muy cerrados y nada liberales. La libertad de la mujer en este tiempo era casi nula, debido al machismo implantado, y temas como el honor de una familia eran muy importantes para la gente de esta época. Era algo que estaba al orden del día, y se basaba sobre todo en la opinión que los demás tenían de la familia, punto que Bernarda trata de conservar por encima de todo con hipocresía: el caerle bien y estar bien con los demás aunque ella no los quisiera ni ver.

Por lo tanto, Lorca intenta mostrar la vida en pueblos rurales, sobre todo la vida de esta mujer oprimida por el mando masculino sin derecho a voz ni voto en la mayoría de las ocasiones. Ante obras como esta, podemos pensar que Lorca quería que se realizasen cambios ante esta situación en concreto, haciendo aparecer el problema de la solterona española, realmente, lo pone de manifiesto.

En cuanto a la literatura, es una época difícil para los escritores con ideales como Lorca, ya que este firma La casa de Bernarda Alba poco antes de su muerte, al ser asesinado durante la Guerra Civil. Muchos de ellos corrieron la misma suerte de Lorca y otros tantos tuvieron que recurrir al exilio durante este periodo, por lo que la literatura se ve afectada, siendo esta considerada antes y después del 36, pero no durante este año de penurias para el territorio español.

AUTOR DE LA OBRA: FEDERICO GARCÍA LORCA

Poeta y dramaturgo español; es el escritor de esta nacionalidad más famoso del siglo XX y uno de sus artistas supremos. Su asesinato durante los primeros días de la Guerra Civil española hizo de él una víctima especialmente notable del franquismo, lo que contribuyó a que se conociera su obra. Sin embargo, sesenta años después del crimen, su valoración y su prestigio universal permanecen inalterados.

Nació en Fuente Vaqueros (Granada), en el seno de una familia de posición económica desahogada. Estudió bachillerato y música en su ciudad natal y, entre 1919 y 1928, vivió en la Residencia de Estudiantes, de Madrid, un centro importante de intercambios culturales donde se hizo amigo del pintor Salvador Dalí, el cineasta Luis Buñuel y el también poeta Rafael Alberti, entre otros, a quienes cautivó con sus múltiples talentos. Viajó a Nueva York y Cuba en 1929-30. Volvió a España y escribió obras teatrales que le hicieron muy famoso. Fue director del teatro universitario La Barraca, conferenciante, compositor de canciones y tuvo mucho éxito en Argentina y Uruguay, países a los que viajó en 1933-34. 


Sus primeros poemas quedaron recogidos en Libro de poemas, de 1921, una antología que tiene grandes logros. En 1922 organizó con el compositor Manuel de Falla, el primer festival de cante jondo, y ese mismo año escribió precisamente el Poema del cante jondo, aunque no lo publicaría hasta 1931. El Primer romancero gitano, de 1928, es un buen ejemplo de poesía compuesta a partir de materiales populares, y ofrece una Andalucía de carácter mítico por medio de unas metáforas deslumbrantes y unos símbolos como la luna, los colores, los caballos, el agua, o los peces, destinados a transmitir sensaciones donde el amor y la muerte destacan con fuerza. Tras los Poemas en prosa, escribió en Nueva York un gran ciclo profético y metafísico en el que el autor apuesta por los oprimidos, sin dejar de sacar a relucir sus obsesiones íntimas. El ciclo iba a constar de dos libros, Poeta en Nueva York, escrito entre 1929 y 1930, pero que no se publicó hasta 1940, y Tierra y Luna, del que algunos poemas fueron incluidos en Diván del Tamarit, concluido en 1934, aunque también se publicó póstumamente. Calificados muchas veces de surrealistas, los poemas de esa obra clave de Lorca, Poeta en Nueva York, expresan el horror ante la falta de raíces naturales, la ausencia de una mitología unificadora o de un sueño colectivo que den sentido a una sociedad impersonal, violenta y desgarrada. Por su parte, los incompletos Sonetos del amor oscuro, escritos durante una temporada en Nueva Inglaterra (Estados Unidos), expresan una desesperación más personal y constituyen unas muestras admirables de erotismo, que sólo recientemente han sido dadas a conocer. Otro importante poema de Lorca, dentro de la línea del neopopularismo, es el Llanto por Ignacio Sánchez Mejías, de 1935, una elegía compuesta al morir ese torero intelectual, amigo de muchos de los poetas de la generación de Lorca. Mientras que los Seis poemas Galegos, del mismo año, consiguen trascender las referencias populares evidentes. 

El teatro de Lorca es, junto al de Valle-Inclán, el más importante escrito en castellano durante el siglo XX. Se trata de un teatro de una gama muy variada con símbolos o personajes fantásticos como la muerte y la Luna, lírico, en ocasiones, con un sentido profundo de las fuerzas de la naturaleza y de la vida. Entre sus farsas, escritas de 1921 a 1928, destacan Tragicomedia de don Cristóbal y Retablillo de don Cristóbal, piezas de guiñol, y sobre todo La zapatera prodigiosa, una obra de ambiente andaluz que enfrenta realidad e imaginación. También pertenece a la categoría de farsa Amor de don Perlimplín con Belisa en su jardín. De 1930 y 1931 son los dramas calificados como -irrepresentables-, El público y Así que pasen cinco años, obras complejas con influencia del psicoanálisis, que ponen en escena el mismo hecho teatral, la revolución y la homosexualidad, a partir de un complejo sistema de correspondencias. Dos tragedias rurales son Bodas de sangre, de 1933, y Yerma, de 1934, donde se aúnan mitología, mundos poéticos y realidad. En Doña Rosita la soltera, de 1935, aborda el problema de la solterona española, algo que también aparece en La casa de Bernarda Alba, concluida en junio de 1936, y que la crítica suele considerar la obra fundamental de Lorca. La casa de Bernarda es considerada para muchos como la obra maestra del autor. Ésta se ha llevado al cine, al teatro, a ópera (por Miquel Ortega), y existen diversas adaptaciones, en las cuales destacan la de Mario Camus (1982).

Al comienzo de su carrera también había escrito dos dramas modernistas, El maleficio de la mariposa (1920) y Mariana Pineda (1927). El mundo de Lorca supone una capacidad creativa, poder de síntesis y facultad natural para captar, expresar y combinar la mayor suma de resonancias poéticas, sin esfuerzo aparente, y llegar a la perfección, no como resultado de una técnica conseguida con esfuerzo, sino casi de golpe. La variedad de formas y tonalidad resulta deslumbrante, con el amor, presentado en un sentido cómico, la esterilidad, la infancia y la muerte como motivos fundamentales. Sus posiciones antifascistas y su fama le convirtieron en una víctima fatal de la Guerra Civil, en Granada, donde le fusilaron.

PERSONAJES EN LA OBRA

Bernarda una mujer de 60 años que todo lo negativo se centra en ella. Es tirana, hipócrita, déspota y es blanco de casi todas las críticas de la obra. Su lenguaje ya advierte su carácter: el uso reiterado de palabras prescriptivas y su apoyo sobre el bastón nos da ha entender el poder que tiene.

Angustias es la hija mayor, nacida del matrimonio de Bernarda con su primer esposo. Se piensa casar con Pepe el Romano gracias a su dinero. Aunque es consciente de ello, le es indiferente, ya que su único deseo es salir de la casa y del poder de su madre. Tras casi 40 años no quedan en ella pasiones ni alegrías.

Magdalena, es la segunda hija de Bernarda y la que más quería a su difunto padre, llegando incluso a desmayarse durante el primer responso de la misa funeral. Está convencida de que nunca se casará, y habría deseado haber nacido varón. Tanto ella como Amelia han aceptado el poder de su madre con resignación.

Amelia, la tercera hija de Bernarda posee el carácter más tímido y asustadizo de todos. Apenas habla a lo largo de la obra.

Martirio, el personaje más complejo de todos. Su madre frustró su boda con el joven Enrique Humanes por ser éste hijo de un gañán. Siente resentimiento y grandes celos de su hermana menor, ya que ve impotente como ésta atrae a Pepe el Romano.

Adela la hija menor de Bernarda. No está dispuesta a someterse a la tiranía materna y todo en ella es vitalidad. Desafía la moral establecida, llegando incluso a romper el bastón de su madre, aunque le es imposible vencerla y esto la lleva a un destino trágico.

Poncia una mujer de 60 años, es la criada principal de la casa. Sería casi de la familia, pues Bernarda y ella se criaron juntas desde la niñez, de no ser por el brutal clasismo imperante, si bien es la principal confidente de Bernarda pese al odio que siente por ella.

Pepe el Romano, en la obra no aparece físicamente en ningún momento, aunque es omnipresente. Es el catalizador de todas las pasiones e iras en la casa.

TEMAS

Los temas que se tratan en esta película son diversos, aunque quizás los que más destaquen sean los de problemas sociales. El mayor problema social que aquí se pone de manifiesto está en relación con la mujer, cuya situación en la época no era nada buena. Esta idea puede ser también extraída del subtítulo que Lorca incluye en su obra: Drama de mujeres en los pueblos de España, recogiendo así la idea principal de la obra.

Por lo tanto, como temas principales de la obra, podemos mencionar:

  • Clases sociales: el pueblo que explica Lorca es un pueblo que tiene distinguidas clases sociales, cada miembro del pueblo sabe en qué posición está y tiene claro que tiene la obligación de resignarse con ello. El claro ejemplo de esto es que Poncia y Bernarda, a pesar de llevar desde la niñez juntas, no tienen una relación de amigas, ya que Bernarda deja claro que no son del mismo status, así que no se pueden tratar a iguales. Bernarda es el personaje que transmite más claramente la importancia de las clases sociales porque habla con desprecio de la gente que no está a su altura con frases como "los pobres son como los animales, parece que estuvieran hechos de otras sustancias", con la que deja claro que los pobres no son personas y que ella no los va a considerar iguales que ella.
  • Papel de la mujer: Lorca habla en sus libros sobre personajes que sienten algún tipo de opresión por la sociedad y en este caso, la mujer es un claro ejemplo. Las mujeres de la casa hablan en diversas ocasiones sobre la "forma de hacer de las mujeres" y eso afirma que Lorca quería dejar claro para qué funcionaban las mujeres en aquel pueblo. Adela siempre será la forma de rebeldía para dejar claro que ella no acepta el por qué las mujeres tienen que hacer ciertas cosas y los hombres no. A pesar de que Bernarda hace el papel del hombre más que el de la mujer porque es la que pone orden en la casa, ordena a las criadas y vigila que sus hijas vayan por el camino correcto, las mujeres en el pueblo están muy diferenciadas con los hombres. La mujer en el pueblo en el que reside Bernarda es obligada a estar por debajo del hombre y a hacerle caso hasta el punto de que están sometidas a su dictadura. Mujeres como Adelaida son claros ejemplos de esta diferencia.
  • Sociedad opresiva: en el pueblo todas las mujeres mantienen un cotilleo y una habladuría continua que hace que todo el mundo actúe de manera hipócrita porque hacen cosas que no haría si no estuvieran sometidas a tanta presión. Las murmuraciones se distorsionan con cada persona que lo cuenta y eso crea un ambiente de tensión continua. Bernarda y sus hijas están sometidas a las críticas y los rumores en todo momento durante la obra.
  • La tradición: la tradición se divide en varios puntos. El primero es el luto: Bernarda, para ser la que más destaca en todo, quiere que sus hijas y ella mantengan un luto exagerado de ocho años. Todas sus hijas se resignan excepto Adela, que piensa que no es justo que en sus mejores años de vida tenga que estar encerrada en casa. Por ello, Adela va en contra de las normas y deja claro que no va a seguir ese luto. También aparece el matrimonio concertado: Angustias va a casarse con Pepe el Romano. En el pueblo que Lorca explica, el matrimonio concertado era un tema muy típico y la mayoría de las mujeres con dinero y yuntas se casaban con los mejores hombres. Pepe el Romano se quiere casar con Angustias porque tiene mucho dinero de su padre. Relacionado con este tema está la decencia: Bernarda tiene este afán negativo por aparentar. Además, los comentarios sobre la vida de los personajes externos y las referencias a la biografía de Poncia dejan claro que este es uno de los temas centrales de la obra. Por último, podemos encontrar la moral conservadora: la obsesión por la virginidad, la religión, las falsas apariencias y el “qué dirán” son los temas que rodean a Bernarda y a sus hijas.
  • El autoritarismo: Bernarda es un personaje déspota y cruel. Bernarda actúa sin sentimientos y de una manera radical en la mayoría de los asuntos que trata durante la obra. Uno de los símbolos que usa Lorca para expresar el poder de Bernarda es su bastón.
  • El deseo de libertad. Todas las hermanas sienten unas enormes ganas de salir de la casa, pero todas se resignan a lo que les toca vivir, excepto Adela, que intentará, mediante sus indirectas, ir en contra de los pensamientos de su madre.

Y como temas secundarios:

  • El odio: las hermanas sin quererlo ni buscarlo se ven encerradas en una casa durante ocho años, en un luto exagerado. Todas ven como la única que se salva de este cruel destino es Angustias, ya que es la hija del primer marido de Bernarda, y encima se lleva al mejor galán del pueblo, con lo que el odio entre las hermanas incrementa a medida que pasa la obra.
  • La envidia: Angustias es el mejor partido de la casa de Bernarda, con lo que Pepe el Romano decide ir a por ella. Adela considera que la mejor cualificada tanto físicamente como por edad es ella, pero aún así Pepe el Romano se queda con la más rica. Tanto Martirio como Adela envidian lo que le está ocurriendo a su hermana y Martirio ve como, a su vez, Adela está por las noches con Pepe, así que, poco a poco, se crea un conflicto grande entre ellas.
  • El dinero: en esta obra se habla mucho de las clases sociales y por lo tanto del dinero y los bienes de cada uno. El dinero en la casa de Bernarda se centra en Angustias, aunque podemos considerar que la familia Alba pertenece a la clase media. En la obra hay muchas discusiones por el dinero porque Angustias se lleva al galán más guapo del pueblo solo por su dinero.

CONCLUSIÓN

La casa de Bernarda Alba es una obra con gran cantidad de símbolos literarios perfectamente logrados, ya que se puede establecer una relación inmediata respecto a lo que en realidad significan. Esto es debido a que el estilo global es entendedor. Al ser una pieza teatral, tiene que ser claro no sólo para el lector, sino también por el espectador, que no posee el texto para poder captarlo. Los personajes tienen mucha fuerza y permiten un cierto posicionamiento del lector a favor o en desacuerdo con cada uno de ellos, ya que la situación es tan extrema que despierta valoraciones morales fácilmente comparables con la actitud de los personajes. El mito más claro que pueda generar esta obra, es el creado con el personaje de Adela, cuya personalidad y ansias de salir de aquella prisión doméstica, es tan grande, que se quita la vida por ello.

La casa de Bernarda Alba es una obra breve, pero llena de contenido que puede servir para sacar conclusiones morales y abrir los ojos frente a determinadas situaciones.Lorca critica la situación de la mujer en esa época, las anticuadas costumbres y tradiciones españolas, que eran llevadas férreamente e impedían salir adelante nuevos pensamientos e ideas, pues los valores eran los impuestos por la figura patriarcal (el hombre, por supuesto), y no había más que decir; lo que hacía mantener en retraso a nuestro país.La temática de esta obra es tremendamente interesante, el desarrollo está perfectamente estructurado y el lenguaje adecuadamente escogido. Sin lugar a duda, Federico García Lorca nos consigue transmitir el ambiente que se cuece en la obra; la hipocresía y apariencias: señala la clase de persona que podemos llegar a ser. Privamos de la felicidad de otra persona por nuestros celos y envidia.

  1. Del libro a la película. Detalles, semejanzas y diferencias

AÑADIDOS DE CARÁCTER DRAMÁTICO

Hay añadidos de carácter dramático que suponen una mayor intervención que las representaciones de hechos supuestos o sugeridos en orden a construir la narración y la dramatización del texto teatral. Hay un diálogo de miradas entre Adela, Martirio y Angustias; Angustias se mira en el espejo o es mirada por Poncia; Mª Josefa llama a Magdalena; Adela abre la habitación de Mª Josefa; hay voces de Mª Josefa…

VISUALIZACIÓN DE ACCIONES “FUERA DE ESCENA”

El film ofrece imágenes de acciones que suceden fuera de la escena en la obra teatral, aunque se hace referencia directa a ellas a través de los diálogos, por lo que no se trata -como en el caso anterior- de reconstrucciones, sino de hechos presentes en el texto literario. Concretamente se trata del funeral de Benavides, de Mª Josefa, de los hombres en el duelo, del paso de Pepe el Romano a quien ve Adela, de la hija de Librada que es apaleada por la gente, y se visualiza el caballo. Esa visualización, coherente con el texto dramático, carece de diálogos añadidos y proporciona una mayor variedad al relato cinematográfico. La legitimidad de este procedimiento -insistimos- radica en que esas visualizaciones no suponen alteración alguna (interpretación, concreción) del texto teatral y, por el contrario, éste se ve enriquecido con presencias que la dramaturgia impide representar por las limitaciones propias de la puesta en escena teatral. Cabe destacar que la secuencia del funeral sirve para presentar a los personajes y el enunciador se hace presente en el texto mostrando los rostros de las hijas y la mano empuñando el bastón en el caso de Bernarda.

TEXTO DE LA OBRA, DIÁLOGOS...

Con respecto a la semejanza del texto de la obra y los diálogos de los personajes en la película, decir que existe una gran semejanza entre uno y otro. Algunas intervenciones en la película son calcadas de la obra.

Pero en casi todas las secuencias hay supresiones breves de diálogos -en su mayoría redundantes- con el fin de agilizar la acción. Por otra parte, hay una supresión de un fragmento mayor en el episodio de los mendigos. Estas supresiones -incluso de páginas completas, no afectan a la obra de un modo esencial, aunque empobrecen algunas características de personajes como el de la criada.

Existen también diversas alteraciones en el orden de la obra original:

En un diálogo entre Bernarda y Poncia, continúa con otra acción que en la obra teatral es previa y en la que no interviene Bernarda y sigue con un diálogo entre Berriarda y Angustias. Esta alteración no afecta a la causalidad narrativa ni a la progresión dramática y, muy probablemente, esté buscada con el fin de darle variedad o ritmo al relato fílmico por la vía de conseguir que un mismo personaje (Bernarda) no esté presente en dos secuencias correlativas. También existen otras alteraciones por la misma razón del ritmo del relato, aunque esta vez se busque fragmentando en secuencias discontinuas la acción que en la obra teatral aparece como continua.

Un aspecto relevante en el texto, son los símbolos que aparecen en todo momento tanto en la obra como en la película:

En la obra de Lorca podemos encontrar distintos símbolos que ponen de manifiesto ideas relacionadas con los temas de la obra. Además, Lorca era un autor que estaba fuertemente influido por el simbolismo, común en la Generación del 27.

  • Algunos de esos símbolos son: El agua: sed como referencia al deseo sexual (véase el sofoco: por eso Bernarda quiere cerrar ventanas y Adela/Martirio tienen sed. El caballo cuando da coces tiene sed). El pueblo no tiene ríos (igual a vida) pero sí pozos (oscuros símbolos de muerte). Se contrastan las referencias al agua estancada/envenenada de los pozos con el agua limpia e infinita de mar (con el que se asocia María Josefa).
  • La luna: viene dado por el hecho de que Adela adora la luna y las estrellas símbolo de erotismo, lo cual nos habla de su pasión con Pepe el Romano y su deseo por poseerlo, ya que habla de lo bonita que es la noche con la luna y sus estrellas, lo cual nos descubre su deseo de libertad.
  • El color verde: significa la rebeldía en Lorca. Lo demuestra mediante el vestido verde que luce Adela y el abanico que usa, ella es la única de las hijas que se rebela contra la voluntad de su madre. El verde es también representación de la muerte para Lorca, así lo podemos apreciar en el mismo personaje de Adela (vestida de verde) que acabará su vida trágicamente.
  • El calor reinante contribuye a intensificar la tensión dramática y a moldear el carácter triste de los habitantes de las tierras secas frente a la de los habitantes de las tierras húmedas. Además, se asocia también con el hado y la fatalidad de los personajes.
  • El caballo garañón representa otro papel simbólico claro. Es la correlación de Pepe el Romano en el mundo animal, y por lo tanto, un símbolo sexual muy acusado. Hasta tal punto es así que la respuesta de Bernarda, Prudencia cuenta, en el manuscrito con una variante tachada muy significativa: “Al amanecer se le echará cinco” (yeguas). Cinco, como las hijas de Bernarda. Con el caballo garañón se introduce otro espacio dramático de función decisiva.
  • El bastón como símbolo del poder tiránico de Bernarda. Cuando Adela lo rompe acaba la tiranía, muestra la rebeldía de Adela. El bastón como símbolo fálico. El bastón como símbolo de la ceguera de Bernarda ante las pasiones de sus hijas.
  • Y, finalmente, el color blanco de las paredes de la casa se va apagando a medida que transcurre la trama, pasando de blanquísimas (Acto 1) a "ligeramente azuladas" (Acto 3), lo que simboliza la pérdida de la pureza (tema que obsesiona a Bernarda) a lo largo de la obra.

Asimismo, los nombres de cada una de ellas guardan estrecha relación con su personalidad, forma de ser etc.

BERNARDA ALBA. Según su etimología, Bernarda significa “guerrero fornido” o “fuerza de oso”, debido a su fuerza y carácter imperante.

PONCIA. Etimológicamente significa “aquella que viene del mar”. En una ocasión, Poncia muestra sus deseos de atravesar el mar: “a mí me gustaría cruzar el mar y dejar esta casa de guerra”.

ANGUSTIAS. “estrechez, aflicción…”. 39 años en una casa la ha hecho estar acongojada y con ansiedad. Además no va a sentir otra cosa más que angustia por lo que le va a ocurrir con su pretendiente.

MAGDALENA. Sensible, que llora fácilmente. En la película, Bernarda manda a callar un par de veces a Magdalena para que pare su llanto.

AMELIA. “Abeja de la casa” Es muy sumisa y bastante tímida.

MARTIRIO. La RAE determina que su significado es “muerte o tormentos padecidos por causa de la religión cristiana” y tiene algo que ver por el sufrimiento de este personaje por las tradiciones y las apariencias cuando su madre no le permitió casarse con Enrique Humanes. Como adición, lleva el peso de la debilidad, inestabilidad a causa de sus enfermedades.

ADELA. “aquella de origen noble”

OTRAS TRANSFORMACIONES

En la obra teatral, Bernarda utiliza el bastón para pegar a su hija Angustias -lo que refuerza el carácter simbólico del mismo y caracteriza el tipo de autoridad que representa- mientras que en el film emplea una correa que hay colgada en el patio, con lo que se desecha ese simbolismo en favor de subrayar la agresión.

Los autores han preferido situar todas sus modificaciones en los dos primeros actos teatrales, dejando el tercer acto prácticamente como el texto teatral. En este proceso de trasposición del texto teatral merece la pena destacar el hecho de que el personaje de Mª Josefa tiene mayor protagonismo en el relato cinematográfico, lo que se consigue respetando sus intervenciones y multiplicando su presencia.

TRANSCURSO DE LA HISTORIA – TIEMPO

Hay diversas elipsis de tiempo, pero no hacen perder la continuidad de la obra, aunque no se sabe muy bien durante cuanto tiempo transcurre la película.

  Añadidos documentales

Se añaden acciones breves con valor documental que tienen por función darle a la acción dramática un «tempo» cinematográfico, además de proporcionar algunas pinceladas descriptivas de los personajes al indicar brevísimas acciones en las que participan. Así, las gallinas en el patio, la criada encalando la pared y Mª Josefa meciendo una cuna, el rezo del rosario y costura; el patio con la perdiz, la sala de costura, a Poncia picando hielo y a Bernarda abanicarse en la sala de estar; la criada limpiando al caballo; cuando las mujeres rezan el rosario, Adela echa aceite en los goznes y Bernarda está en su habitación. La perdiz enjaulada es una metáfora que expresa la situación de las hijas de Bernarda.

Estos añadidos, que se recrean en la descripción de detalles y de acciones sin peso específico para el discurso dramático, proporcionan al texto fílmico un ritmo lento que subraya el paso del tiempo e intensifica la tensión por la vía de dilatar su resolución trágica. Al mismo tiempo, los añadidos documentales proporcionan realismo a la narración.

Ampliación y diversificación del espacio dramático

La película presenta cambios de ubicación de la acción dramática dentro de la casa (el patio, la cocina, el comedor, los dormitorios, la sala de costura, el establo) proporcionando de ese modo una mayor variedad de espacios dramáticos. La obra teatral exige un espacio único y cerrado que en los tres actos cambia de luz (blanquísimo, blanco y blanco ligeramente azulado, respectivamente) porque se corresponde a tres habitaciones, progresivamente más interiores, de la casa. La diversificación de espacios ha sido el recurso elemental que ha empleado el cine en la traslación de obras para la escena, con el fin evidente de disimular la «teatralidad». Sin embargo, el drama lorquiano no permite salir de ese espacio porque tiene un valor dramático de primer orden (subrayar el enclaustramiento de las mujeres y la agresividad que, a partir de ahí, surge entre ellas, propiciada por esa clausura) por lo que la cinematografía no puede sino respetar ese valor dramático, aunque amplíe el espacio de un modo realista al conjunto de la casa. Los personajes se mueven con la libertad que proporciona la cámara por las habitaciones, el patio y el corral». Cabe indicar también que el espacio lorquiano resulta abstracto e impreciso, mientras que en el film deviene realista y concreto.

ELECCIÓN DE LOS PERSONAJES…

En la película queda muy bien reflejado el carácter de cada personaje descrito por Federico García Lorca y muy bien conseguido por las actrices. Un ejemplo de ello es Bernarda: un papel complicado ya que es fría, recia y con un carácter profesionalmente representado por la actriz. Otro ejemplo de ello es el papel de enamorada de Adela que queda totalmente reflejado por su forma de actuar, el como dice las cosas y se pasaba todo el día pensativa. Además, le molestaba que su hermana Angustias se viera con Pepe el Romano.