La casa de Bernarda Alba; Federico García Lorca

Literatura española contemporánea. Generación del 27. Drama lorquiano. Argumento. Temas. Personajes

  • Enviado por: Martukita
  • Idioma: castellano
  • País: España España
  • 12 páginas
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Federico García Lorca

ÍNDICE

1. Ficha bibliográfica........................................................página 2

2. Biografía del autor.......................................................páginas 2 y 3

3. Contexto ....................................................................páginas de la 3 a la 6

4. Crítica literaria.............................................................páginas de la 6 a la 9

5. Estudio de los personajes.............................................páginas de la 9 a la 11

6. Análisis del espacio y del tiempo..................................página 11

7. Valoración crítica personal...........................................páginas de la 11 a la 12

8. Fuentes de información ..............................................página 12

1. FICHA BIBLIOGRÁFICA

  • Autor

  • Federico García Lorca

  • Título

  • La casa de Bernarda Alba

  • Editorial

  • Austral

  • Lugar y fecha de edición

  • Junio de 2007, Madrid

    2. BIOGRAFÍA DEL AUTOR

    Federico García Lorca es un escritor español nacido en Fuentes Vaqueros (Granada) en el año 1898 y fallecido en Víznar en 1936. Vivió en las fincas de su padre hasta los ocho años. Estudió el bachillerato y la carrera de letras en Granada, donde empezó a escribir versos y estudió música con Manuel de Falla.

    Aprendió pronto a tocar el piano y la guitarra pero acabó dedicándose por completo a la poesía. 1918 fue el año de publicación de su primer libro, Impresiones y paisajes, que es una colección de prosas poéticas y de recuerdos de un viaje por la Península Ibérica.

    En el año 1919 marchó a Madrid para continuar sus estudios universitarios, de su vida allí destacamos la amistad con Salvador Dalí, Emilio Prados y José Moreno Villa.

    Su primera obra dramática, El maleficio de la mariposa, fue estrenada en 1920 en Madrid. Esta obra fue un gran fracaso, lo que no desanimó al poeta que un año después (1921) publicó su primer libro de poesía, Libro de poemas. Esta obra pasó prácticamente inadvertida ante la crítica.

    En 1927 publicó sus Canciones y se representó con éxito en Madrid y Barcelona su obra Mariana Pineda.

    El auténtico éxito lo obtuvo al publicar en 1928 su Romancero gitano

    En 1929 viajó a los Estado Unidos de América. De su estancia en Nueva York nació su libro Poeta en Nueva York que no vio la luz hasta 1940 en Méjico. En su estancia en el Nuevo Continente escribió también La zapatera prodigiosa.

    En 1930 fue a vivir a Cuba donde escribió El público y Así que pasen cinco años ambas escritas en 1930.

    Volvió a España en ese mismo año. Estrenó La zapatera prodigiosa.

    La proclamación de la república española en 1931 supuso para el granadino una nueva opción. Su amistad con Fernando de los ríos, ministros de Instrucción Pública, le permitió realizar uno de sus sueños: la creación de un teatro universitario llamado <<La barraca>> y con el que viajó por muchas zonas españolas. Su actividad con la compañía teatral coincidió con la creación de sus mejores obras dramáticas y algunos de sus más notables poemas como el Llanto por Ignacio Sánchez Mejías (1934) En 1933 obtuvo su gran éxito teatral con el estreno de Bodas de Sangre, más tarde estrenaría Amor de Don Perlimplín con Belisa en su jardín.

    Vivió en Argentina de 1933 a 1934.

    En 1934, ya en España, estrenó con gran éxito Yerma

    En 1935 estrenó en Barcelona Doña Rosita la soltera o el lenguaje de las flores.

    Al comienzo de 1936 trabajó en una tragedia llamada La casa de Bernarda Alba que terminó ese verano.

    En julio marchó a Granada para pasar el verano en el campo. Allí le sorprendió la guerra civil. En agosto fue detenido y fusilado en la madrugada del día 19 en Víznar.

    En 1937 tuvo lugar el estreno póstumo de Los títeres de Cachiporra, tragicomedia de don Cristóbal y la señá Rosita en la Zarzuela de Madrid.

    3. CONTEXTO HISTÓRICO Y CULTURAL

    El mismo año del nacimiento del poeta, 1989, se firma el Tratado de París mediante el cual España dejaba de ejercer su poder sobre Cuba, Puerto Rico y las Filipinas, esto significó la pérdida final del imperio español, así como el inicio de la intervención estadounidense.

    La decadencia de la monarquía se hizo inminente y el momento de buscar un nuevo esplendor había llegado. El papel tomado por la sociedad española , activo frente a los cambios y la cultura dio lugar a la Generación del 98 llamada la Edad de plata de la cultura española.

    Este movimiento supone un grupo renovador que querían el cambio para su país.

    La Generación del 98 se caracteriza por:

    • El Desastre del 98 es el hecho en torno al cual se reúnen estos autores desde un punto de vista temático e ideológico.

    • Se rebelan contra la prosa inflada y grandilocuente de finales del siglo XIX y responden con obras claras y luminosas con párrafos cortos, con oraciones simples de manera que la compresión del lenguaje resulta sencilla.

    • Se considera a Unamuno con el guía del grupo.

    • Descripción del paisaje español, especialmente castellano, recreándolo.

    • Interés por la historia del pueblo no la de las grandes hazañas o batallas. Unamuno la calificó como intrahistoria.

    • Compromiso social.

    • Predomina la prosa sobre la poesía pero ésta también tuvo su lugar.

    • Estilo sobrio y directo.

    • Les molestas las imprecisiones o las confusiones.

    • Usan palabras en desuso en sus escritos para no desechar el pasado.

    • Tienen una visión subjetiva, entonación lírica y sentimental. Paisaje relacionado con el sentimiento del escritor

    • Los temas principales son los relacionados con el país y el problema de España.

    En España existía una sociedad predominantemente rural, con escasa economía, con grandes desigualdades sociales y culturales, con una monarquía supuestamente restaurada que se presentaba como constitucional, donde dos partidos políticos se alternaban el poder, sin embargo la democracia no era más que teoría, pues aunque el voto había sido establecido, era desvirtuado por las prácticas políticas de la monarquía oligárquica.

    En septiembre de 1923 el general Primo de Rivera da un golpe de estado que desembocaría en una dictadura militar apoyada por los simpatizantes de Alfonso XIII.

    En 1930 el general desistió en su intento de renovar la monarquía y sanear la política interna, España seguía en el retraso de los siglos anteriores.

    En abril de 1931 se realizaron elecciones y los republicanos de izquierdas tomaron el poder. Comienza así la II República Española, siendo Manuel Azaña presiente estableciendo al país como: República democrática de trabajadores de toda clase, que se organizan en régimen de Libertad y de Justicia".

    La Generación del 98 formaba parte activa de la construcción histórica y social de España, durante la II República, su irrupción en la escena pública se vuelve determinante; la cultura se lleva al pueblo, siendo vehículo de expresión, denuncia, exaltación patriótica, solidaridad y participación activa en la renovación, donde la necesidad de comunicarse con las masas era una exigencia y el arte se abría hacia experiencias personales y colectivas, hacia un compromiso social con el pueblo.

    Bajo el legado de la Generación del 98 surge la Generación del 27 que buscaban un sentido verdadero de creación por y para el pueblo, un arte que formara parte de la construcción democrática. Un movimiento creativo sin conformismo ante sus circunstancias sociales y políticas, con tintes de lucha, denuncia y esperanza.

    La II República se enfrentó graves problemas por la larga crisis anterior, la oposición de los partidos de la derecha conservadora fue evidente desde el inicio y, cuando en 1933 un grupo de campesinos fue asesinados por la Guardia de Asalto el prestigio del presidente se vio seriamente afectado y derivó en una nueva convocatoria a elecciones.

    La derecha salió vencedora y se instauró un gobierno de índole conservadora. Grandes cambios sucedieron y la inconformidad social y política se hizo evidente. En ese momento grupos con matices fascistas surgieron y firmaron un pacto de cooperación plena con Mussolini, mediante el cual Italia prometió ayudar en el derrocamiento total del bando republicano, enviando dinero, armas y ofreciendo apoyo en formación militar a las tropas españolas de derecha en Italia.

    En el país entero los conflictos eran cada vez más patentes, la izquierda preparaba una insurrección armada y era detenida violentamente por el gobierno, que prohibió la prensa socialista y obrera, utilizando la censura en todas sus formas y votando una contrarreforma agraria que revocaba los avances de la II República en esa materia.

    En 1935 Francisco Franco fue Jefe del Estado Mayor Central y el autoritarismo se apoderó de España, en las filas mismas de la derecha la inconformidad ante el nuevo régimen fue evidente y su oposición sumió al país en un clima tenso que se presentaba propicio para el estallido de una lucha.

    Hacia 1936 se convocó a elecciones nuevamente y la izquierda unida a los partidos obreros en el Frente Popular resultó triunfante. Azaña asumió la presidencia nuevamente en medio de graves conflictos. Ya en el poder, el Frente Popular aceleró la reforma agraria, restableció el gobierno autónomo de Cataluña y declaro la amnistía. No obstante, las oposiciones se volvieron radicales y la posibilidad de la derecha de recuperar el poder se tornó cada vez más difícil.

    Los conflictos continuaron, el teniente Castillo fue asesinado por fascistas armados y sus camaradas de armas en venganza mataron al jefe de la oposición, Calvo Sotelo, cinco días después el 17 de julio de 1936 la Guerra Civil dio inicio con las sublevaciones en Marruecos y Sevilla. El enfrentamiento entre dos sectores radicalizados fue encarnizado, por un lado los republicanos defensores de la II República, por el otro, el grupo conservador de derecha liderado por el general Francisco Franco.

    Durante esta guerra se vivió una de las demostraciones de solidaridad más significativas; para defender la II República se contó con el apoyo de la entonces Unión Soviética y, voluntarios de todos los países acudieron a España agrupados en las Brigadas Internacionales. Por el otro lado, Mussolini envió ayuda armada y Adolfo Hitler cuerpos de aviación que realizaron, el 26 de abril de 1937, un bombardeo aéreo de saturación, a manera de ensayo, sobre la población de Guernica.

    En agosto de 1936, Madrid era bombardeada mientras que 2,500 anarquistas liderados por Buenaventura Durriti intentaron proclamar en Zaragoza una comuna libre que no se subordinara ni a Madrid ni a Barcelona. Madrid resistió hasta el 28 de marzo y el 1º de abril de 1939 terminó oficialmente la guerra. Franco asumió el gobierno e instauró un régimen con tintes fascistas. En 1960, junto con Don Juan de Borbón acordó que Don Juan Carlos, su hijo, fuera designado el heredero del trono. Franco gobernó España hasta su muerte, ocurrida el 20 de noviembre de 1975, entonces el mando quedó en manos del clero ortodoxo, los militares y miembros de la antigua monarquía.

    Durante la contienda el grupo intelectual no abandonó su ideal y se encaminó hacia la lucha, ya sea desde su creación artística o bien desde la trinchera misma.

    Al finalizar la Guerra Civil, Antonio Machado había muerto poco después de abandonar España. De los poetas que se agruparon bajo el nombre de Generación del 27, salvo Lorca, que fue fusilado en 1936, la mayoría se exiliaron en Francia, Estados Unidos, Puerto Rico y
    nuestro país. La obra que algunos prosiguieron en el exilio y la que se escribió durante la posguerra inmediata agrupó a artistas bajo el nombre de Generación del 36. Tanto en España, como fuera de ella, los temas recurrentes de la poesía fueron la evocación de la patria perdida, el recuerdo de la lucha y la derrota y la preocupación del hombre y su existencia.

    4. CRÍTICA LITERARIA

    El argumento de la obra lo podríamos resumir en:

    • Acto primero

    El comienzo de la obra es un diálogo entre criadas de una casa en el campo sobre las campanas de la iglesia que anuncian un duelo. Estas mujeres roban comida a Bernarda (la dueña de la casa) debido al hambre que sufren. Esta situación les lleva hablar mal de Bernarda.

    La muerte de Antonio María Benavides hace que gentes del pueblo acudan a la casa. Este hombre era marido de Bernarda y padre de Angustias, Magdalena, Amelia, Martirio y Adela. Las personas que acuden al duelo odian a Bernarda, al igual que las criadas.

    Entra una mendiga con una niña pidiendo las sobras para poder alimentarse. La criada las echa de la casa ya que las sobras de Bernarda y su familia son sus alimentos y no los puede compartir.

    Entran mujeres de luto y Bernarda con sus cinco hijas.

    El conjunto de mujeres en el interior de la casa rezan en memoria del difunto. Salen mujeres y quedan en la casa Bernarda, sus hijas y las criadas quienes deberán permanecer en ella ocho años de luto. Magdalena se opone pero su madre la reprime.

    Bernarda pega a su hija Angustias por acercarse a los hombres del duelo que salían de la casa. Se entera por Poncia que estaba escuchando la conversación mantenida por los supradichos sobre una mala mujer del pueblo que había sido infiel.

    Amelia y Martirio hablan sobre los hombres, la segundo confiesa su miedo a ellos.

    Adela, Martirio, Amelia y Magdalena comentan sobre Pepe el Romano el pretendiente de Angustias. Piensan que la pretende a ella y no a ninguna otra de ellas porque Angustias pese a ser la menos agraciada físicamente y la más mayor de todas es la que más heredará.

    Pepe el Romano se dirige a la casa y todas salen corriendo para asomarse por las ventanas y verlo.

    Angustias se echa polvos para salir a ver a su pretendiente pero al verla su madre se los quita rápidamente y se enoja con ella.

    Mª Josefa, madre de Bernarda, sufre problemas mentales que le hacen vestirse de novia y querer casarse en la playa. Bernarda manda a las criadas que la encierren.

    • Acto segundo

    El acto comienza con la escena de Martirio, Amelia, Angustias, Magdalena y Poncia cosiendo y bordando sus ajuares (excepto la última) como mandara su madre. Angustias es la única que no se encuentra con el estado anímico bajo al contrario que sus hermanas, debido a su relación con Pepe el Romano.

    Hablan del pretendiente de Angustias y de su visita nocturna la hija de Bernarda. Las hermanas desean saber cómo comenzó Pepe el noviazgo con Angustias. La Poncia habla sobre su matrimonio y su dominancia sobre su marido. Aconseja a las jóvenes sobre los hombres.

    Adela se encuentra en su habitación reposando, puesto que no se encontraba bien. Van a buscarla para que se una a la conversación. Al incorporarse a la conversación Martirio y ella exponen sus diferencias.

    Poncia es la única que sabe que Adela mantiene una relación oculta por las noches con el pretendiente de Angustias, Pepe el Romano. Le advierte que solo conseguirá traer la desgracia. Es a causa de su vida nocturna por lo que durante el día se encuentra cansada, con mal cuerpo y sin ganas de salir de su habitación. Adela confiesa su loco amor por Pepe y le deja claro a Poncia que nada ni nadie podrá separarla de su amor.

    Se retoma la conversación de todas las mujeres y se habla sobre los nuevos hombres llegados al pueblo para trabajar el campo. De sus cuerpos morenos y fornidos. Poncia les cuenta la llegada de una mujer para satisfacer a esos hombres. Las hermanas se lamentan de su condición de mujeres.

    Pasan los trabajadores del campo y se van a verlos por la ventana Poncia, Magdalena, Adela y Angustias. Se quedan a solas Amelia y Martirio, la última dice que oye ruidos por las noches en el patio y desea saber a que hora se duerme Amelia.

    Angustias está enfurecida porque le ha desaparecido el retrato de Pepe el Romano. La intervención de bernarda hace que Poncia deba registrar los cuartos en busca del retrato. Finalmente se encontraba entre las sábanas de Martirio. Ante este hecho, Bernarda iracunda maldice a su hija y le intenta golpear con el bastón. Martirio se impone a su madre. Angustias interviene para ayudar a su hermana. Martirio se excusa diciendo que era una broma. Adela se enfurece y se crea un momento de mucha tensión entre Adela y Martirio. Martirio le recrimina a Angustias que Pepe solo la quiere por su dinero.

    Se quedan Bernarda y La Poncia solas. Bernarda expresa sus pensamientos de castigarlas ya que esa es su obligación. Poncia hace pensar a Bernarda sobre lo que ocurre en su casa. Angustias ha de casarse con Pepe lo antes posible y marcharse de allí. Bernarda no quiere ver lo que Poncia intenta contarle y piensa que lo que le cuenta es fruto de su odio hacia ella y sus hijas. Está totalmente segura de que ella y sus hijas tendrán un buen fin. Poncia vuelve a intentar que Bernarda se dé cuenta de la situación entre Pepe, Martirio y Adela. Poncia le dice que Pepe el Romana se fue de su casa a las cuatro de la madrugada mientras que Angustias jura que ella terminó de hablar con él a la una. Bernarda se da cuenta de que algo está sucediendo en su casa y que no parará hasta saberlo.

    Entra la criada anunciando un revuelo en las calles. Bernarda manda a Poncia a enterarse de lo sucedido a sus hijas al patio.

    Martirio y Adela se quedan a solas, la primera le dice que le agradezca el no haber contado nada, a lo que la segunda le responde con la misma amenaza. Discuten por Pepe el Romano.

    Poncia regresa con las nuevas, la hija de una vecina tuvo un hijo de padre desconocido, la vergüenza de este hecho hizo que lo matara y lo enterrara. Más tarde unos perros lo habían encontrado y habían depositado el cadáver en la puerta de su casa. Las gentes querían matar a la mujer. Bernarda quiere acompañar a la gente a realizar el castigo por sus pecados, Adela se opone y pide que la dejen escapar.

    • Acto tercero

    Se encuentran todas las mujeres cenando mientras Poncia las sirve. Prudencia se encuentra con ellas. Bernarda charla con ella sobre su marido y su hija.

    La conversación trata sobre el casamiento de Angustias.

    Prudencia sale de la casa.

    La cena ha terminado y se quedan Bernarda y Angustias hablando sobre lo ocurrido con Martirio y el retrato de Pepe. Bernarda le pregunta por Pepe a lo que la conversación llega a que la madre aconseje a la hija sobre el matrimonio.

    Entran todas las mujeres. Angustias se va a la casa ya que Pepe ese día no iba a ir a verla. Se van acostando las hermanas. Se quedan Poncia y Bernarda y vuelven a hablar sobre el gran misterio que se oculta en la casa. Bernarda no quiere ver lo que ocurre ante sus ojos. Se marcha a la cama. Poncia y la criada se quedan hablando sobre este hecho. Realizan una crítica a la situación insostenible que se vive en la casa. Prevén que algo malo pasará tarde o temprano.

    Adela y Martirio vuelen “semidesnudas” al patio entre la oscuridad aparece la abuela abrazando una oveja, se muestra con claros trastornos mentales. Habla con Martirio. Mª Josefa se marcha y Martirio llama a Adela, la cual aparece un poco despeinada. Se enzarzan en una discusión sobre Pepe el Romano. Adela defiende su relación con dicho hombre mientras que Martirio le recuerda que se casará con su hermana y que no debe hacerlo. Martirio confiesa su amor por Pepe ante los reproches de Adela por boicotear su relación. Adela defiende su amor pese a que éste le cueste el rechazo de su familia y su pueblo.

    Adela es llamada por Pepe y ella acude a su llamada, Martirio se opone y ambas pelean. Martirio grita llamando a Bernarda.

    Martirio acusa a Adela de mantener relaciones con Pepe delante de su madre. Bernarda se enfurece y Adela le planta cara y le rompe el bastón declarando su emancipación del poder de su madre y la entrega de su ser a Pepe.

    Comienzan a llegar el resto de las mujeres. Adela intenta marcharse pero Angustias no la deja. Pepe huyó a caballo.
    Adela se encierra en la casa. Bernarda ordena que abra la puerta. En esto, entra la criada anunciando que los vecinos se han despertado por el ruido. Consiguen abrir la puerta y al hacerlo descubren el cuerpo de Adela ahorcado. Todas quedan conmocionadas. Bernarda ordena que se la trate como si hubiera muerto virgen.

    La obra finaliza con Bernarda ordenando luto y silencio.

    El género literario al que pertenece la obra es el dramático y el subgénero corresponde con el drama en el que se intercalan un desarrollo trágico con toques amenos.

    La estructura externa refleja la típica y tradicional del teatro español. La obra se divide en tres actos. En el primero de ellos el autor expone la introducción, donde se da a conocer el ambiente, los personajes, las relaciones entre ellos y la problemática que será tratada en el desarrollo de la obra. En el segundo acto, el que corresponde al desarrollo, se plantea el mal ambiente, la envidia y los celos que se viven en la casa de Bernarda.

    La estructura interna repite y alude a elementos y situaciones para que la obra se acerque a la vida real, a su organización y unidad.

    La función del lenguaje que predomina en la obra

    En La casa de Bernarda Alba se aprecian diferentes niveles lingüísticos:

    -Registro coloquial La mayoría de la obra lo utilizan todos los personajes. Por ejemplo cuando Poncia dice “¡Ya me chocó a mí verla escabullirse hacia el patio!”

    - Registro medio En algunas ocasiones Bernarda y sus hijas.

    El léxico empleado en muchas ocasiones está plagado de andalucismos, “¡Cómo han puesto la solería”! , “Por tus marjales y tus arboledas” Uso de bastantes expresiones coloquiales como “A lo mejor de pronto, un golpe de sangre te para el corazón” o “¡mal dolor de clavo le pinche en los ojos!” También llama la atención el uso de apócopes popular como “Ya he cortado la tercer sábana

    Las particularidades fonéticas del ambiente rural andaluz no han sido transcritas por el autor, sería de esperar que Poncia dijera *Mejó lo sabra' tú que yo, que duerme' paré por medio, y no “Mejor lo sabrás tú que yo que duermes pared por medio”

    5. ESTUDIO DE LOS PERSONAJES

    Bernarda

    Mujer de sesenta años. Señora de la casa en la que se desarrolla la obra.

    Definida por Poncia como “Tirana

    Tiene un carácter muy fuerte y agrio, domina la casa y a sus habitantes.

    Representa de manera exagerada la represión. En ella se encarnan las convenciones morales y sociales antiguas. Su mentalidad es tradicional. Muestra mucho interés por las apariencias y la opinión pública. Defiende a ultranza la decencia, la honra y los valores católicos de la época, como por ejemplo la virginidad. Tiene una visión “machista” de la mujer, a las que se les exige rigidez frente al consentimiento en el hombre. No consiente que sus hijas se desposen con algún hombre de menor alcurnia que ella.

    Todas las hijas viven entre la reclusión impuesta y el deseo del mundo exterior. Todas ellas están más o menos obsesionadas por lo erótico. Sus cinco hijas de Bernarda toman actitudes desde la sumisión o la resignación a la rebeldía.

    Mª Josefa

    Mujer de ochenta años, madre de Bernarda.

    Sufre trastornos mentales. Quiere casarse. Mezcla palabras de locura y verdad.

    Angustias

    Mujer de treinta y nueves años, hija del primer matrimonio de Bernarda.

    La mayor de las hermanas, lo que hace que tome mayor herencia. Pepe el Romano la pretende, sus hermanas piensan que es debido a su fortuna.

    Magdalena

    Mujer de treinta años, hija de Bernarda.

    No piensa guardar el luto encerrada en la casa junto a su familia.

    Muestra sumisión pero también se notan en ellas amargas protestas. Ella hubiera preferido ser un hombre, ya que ya ha abandonado la idea de casarse.

    Amelia

    Mujer de veintisiete años, hija de Bernarda.

    Es la hija más resignada y tímida.

    Martirio

    Mujer de veinticuatro años, hija de Bernarda.

    Es un personaje complejo que pudo haberse casado de no haber sido por Bernarda. Es enferma;; depresiva y pesimista.

    Adela

    Mujer de veinte años, hija de Bernarda.

    Simboliza la rebeldía. Es la más joven y hermosa. Su amor por Pepe le lleva a la muerte. Prefería ser la amante de Pepe el Romano y ser humillada por la sociedad a no tenerlo.

    Criada

    Mujer de cincuenta años, criada en la casa de Bernarda.

    Odia a la dueña que la casa y al difunto marido que la acosaba sexualmente.

    Poncia

    Mujer de sesenta años, criada en la casa de Bernarda

    Vieja criada: que interviene en las conversaciones, en los conflictos, da consejos y tiene una cierta confianza con Bernarda. Contiene mucho rencor hacia Bernarda.

    Pepe el Romano

    Pese a no aparecer directamente en la obra es uno de los personajes más importantes y está presente en toda la obra.

    Prudencia

    Mujer de cincuenta años.

    Mendiga con niña

    Mujeres de luto

    Mujer 1ª

    Mujer 2ª

    Mujer 3ª

    Mujer 4ª

    Muchacha

    6. ESTUDIO DE ESPACIO Y TIEMPO

    La acción se desarrolla en la casa de Bernarda Alba, un espacio cerrado. Se vive en constante luto, silencia y ocultación. Este lugar, es comparado a lo largo de la obra con un “convento”, un “presidio”, un “infierno”.

    La obra se desarrolla en un mismo lugar, la casa de Bernarda y en un tiempo que se podría decir que concuerda con las reglas racionales del espacio, el tiempo y la acción.

    La alusión a la blancura de las paredes contrasta con el luto y la oscuridad vividos en la casa.

    7. VALORACIÓN CRÍTICA PERSONAL

    Me gustaría comenzar la valoración crítica puntuando a la obra con una calificación numérica sobre diez: 8. Me ha gustado bastante la forma en que García Lorca trata a unos personajes tan complejos como Bernarda o Adela.

    Como se ha dicho en el punto 4 no son trascritos los rasgos fónicos del andaluz en la obra pero sí el uso de expresiones y términos propiamente andaluces y más en concreto del ámbito rural andaluz.

    También me gustaría poner en tela de juicio la preocupación de Bernarda por sus hijas. En mi opinión, su conducta refleja más una preocupación por lo que ella quiere que la gente opine de sí misma y de sus hijas que de lo que sus hijas puedan sentir o desear. Si verdaderamente deseara la felicidad de sus hijas con personas que las quieran y respeten, y no que sean un objeto de compra es incorrecto el que haya educado a sus hijas en el deseo de tener marido a sabiendas de que este no las ame. Es típico de la sociedad de su época, esta tradición se lleva practicando en España desde siglos anteriores. Así se ve refleja en la crítica de Leandro Fernández de Moratín a la sociedad que vivió en su conocida obra El sí de las niñas. En la que doña Paquita (protagonista) está enamorada de un hombre que no es con el que se ha de casar, pese a todo ella es una “mujer de bien” y obedece en todo a sus padres. Reprime sus sentimientos hasta llegar a la infelicidad absoluta. Esa devaluación de la opinión de la mujer en la sociedad nos ha llegado hasta hace muy pocos años. Aún hoy se ven muchos ejemplos de supremacía masculina.

    Bernarda no representa la idea de madre actual, que es cariñosa y amable, sino que es ruda y tirana.

    Las diferencias de carácter entre las hermanas son sorprendentes frente a Amelia (la más tímida y retraída de todas) nos encontramos con Adela (pasional y fuerte).

    Esta obra nos muestra una realidad ya olvidada en muchas ocasiones y que debe ser borrada de nuestras memorias, ya que pese a lo que creamos cambiado aún hoy el dinero y el estatus social mueve a muchas personas a olvidar sus sentimientos por el “qué dirán”, lo que les lleva a una insatisfacción total. Debemos ser felices sin preocuparnos si a la sociedad le parece bien o mal, cada uno ha de actuar según su ética y no según la moral vigente en su contexto.

    8. FUENTES DE INFORMACIÓN

    Federico García Lorca, La casa de Bernarda Alba , Acto primero , página 104, Austral.

    Federico García Lorca, La casa de Bernarda Alba , Acto primero , página 98, Austral.

    Federico García Lorca, La casa de Bernarda Alba , Acto segundo, página164, Austral.

    Federico García Lorca, La casa de Bernarda Alba , Acto tercero, página 200, Austral.

    Federico García Lorca, La casa de Bernarda Alba , Acto primero , página 83, Austral.

    Federico García Lorca, La casa de Bernarda Alba , Acto segundo, página 129, Austral.

    Federico García Lorca, La casa de Bernarda Alba , Acto segundo, página 138, Austral.

    La casa de Bernarda Alba, Federico García Lorca

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