La casa de Bernarda Alba; Federico García Lorca

Literatura. Teatro contemporáneo siglo XX. Guerra Civil española. Mujeres. Pueblos españoles. Moral conservadora. Autoritarismo

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LA CASA DE BERNARDA ALBA

La casa de Bernarda Alba es la última obra de Federico García Lorca antes de que fuera asesinado, escrita en 1936, el autor no la vería estrenada. Fue estrenada en 1945 en Buenos Aires y en España la censura no permitiría su estreno hasta el año 1964.

Posiblemente, las frases que mejor aclaran su idea sobre el teatro de Lorca son estas, formuladas en 1936 cuando leía a sus conocidos La Casa de Bernarda Alba: “El teatro es la poesía que se levanta del libro y se hace humana. Y al hacerse, habla y grita, llora y se desespera. El teatro necesita que los personajes que aparezcan en escena lleven un traje de poesía y al mismo tiempo que se les vean los huesos, la sangre”.

Lorca pretendía hacer otro teatro diferente al burgués de Benavente y buscar organizaciones diferentes de la empresa privada (forma un grupo universitario “La Barraca”), así como un público diferente al que asistía al teatro mencionado. Buscaba la espontaneidad y frescura en la interpretación y huía de la sobreactuación.

Argumento: Tras la muerte de su segundo marido, Bernarda Alba impone, según la tradición, un luto riguroso de ocho años a sus cinco hijas, que en su vida han tenido apenas contacto con el sexo opuesto. La obra comienza con la entrada de las criadas criticando el autoritarismo de Bernarda y con su aparición al frente de las hijas y del cortejo fúnebre, confirmando su trato déspota a ellas y a sus hijas, e imponiendo silencio. Cuando Angustias, la hija mayor hereda la mayor parte atrae a un pretendiente (Pepe el Romano) y de ese modo la posibilidad de salir de la casa, se desatan celos y pasiones entre las hermanas que desembocan en un final trágico con la muerte de Adela, la más joven, quien se rebela contra la voluntad de su madre. Bernarda finaliza la obra diciendo a sus hijas que su hija ha muerto virgen, y ordenando silencio, como su entrada al principio.

Conflicto

La tensión dramática surge de la oposición entre dos fuerzas el principio de autoridad representado por la voluntad dominadora de la madre y el principio de las hijas y la madre que reflejan las dos salidas la locura y la evasión a la que se une la forma de rebelión fallida de Adela.

Tema.

Los temas en Lorca son repetitivos y coinciden con los que aquí vemos. Hay en la mayoría de sus obras (“Yerma”, “Mariana Pineda”, “Rosita la soltera”, “Bodas de sangre”) un protagonismo de la mujer y se pone en relevancia el mundo desde su punto de vista y su relación con el hombre y la sociedad.

El tema que rige la obra es la lucha de la libertad (encarnado por las hijas de Bernarda y sobre todo por Adela y Maria Josefa) contra la autoridad establecida (encarnada por la madre y auxiliada por la fuerza de la tradición, la costumbre, y los valores sociales); la oposición del deseo y los instintos y la realidad, la búsqueda del amor frente al convencionalismo.

Otros temas presentes son:

-El amor como algo inasequible para la mujer, lo que la conduce a la evasión-locura (es el caso de Maria Josefa), evasión-celos y resentimiento (presente en Martirio) o el suicidio (Adela).

-La recreación del mundo andaluz; un pueblo en el que no hay ríos sino pozos, agua estancada en el que el calor veraniego es asfixiante. En el que se reproduce el sentir y pensar de unas mujeres cuya vida se pone en contraste con el hombre, objeto de deseo y generador de conflictos.

-El clasismo imperante en la época y las enormes desigualdades sociales. Se presenta una jerarquía social desde Bernarda que encarna una familia “con posibles” aunque venida a menos, las criadas (donde también vemos la diferencia de posición entre Poncia y la criada) y los gañanes y, en el último escalafón, la mendiga con su hija.

-Recreación de la lengua. Pretende llevar la lírica al teatro. Para ello utiliza un lenguaje cuidado en el que abundan las metáforas.

- El mundo religioso como parte de la tradición represora.

-La muerte.

-La honra asociada a la mujer (un tema muy tratado en los siglos XVI Y XVII desde el punto de vista del hombre. Ahora será tomado desde el punto de vista de la mujer).

Los temas están tomados del modernismo que influyó en Lorca a través de autores como Viallaespesa o Marquina y entroncan con los autores de la Generación del 27 que buscan expresar los temas: el amor, la muerte, el destino, etc., con un lenguaje que cuida la expresión y cargado de lirismo.

Del realismo poético está presente el simbolismo acusado en la obra a través de objetos (bastón, abanicos, etc.), animales (el caballo garañón, los perros, o los animales a los que María Josefa asocia a las hermanas), el cromatismo (el color verde, el blanco y el negro), los espacios (dentro/fuera), la música y los ruidos (campanas, las canciones de los segadores, etc.) y otros elementos como el agua del río o estancada de los pozos, las ventanas…

Las fuentes de la obra no son literarias sino tomadas de la realidad. Se inspira en una vecina suya “Frasquita Alba” cuyas hijas solteras tenía sometidas. Aunque también está presente la influencia del teatro clásico griego en el coro de plañideras y en la muerte de Adela como héroe trágico(Bernarda hace incluso una alusión a los rayos de Zeus) y los dramas del Siglo de Oro donde aparecía el tema de la honra aunque en ellos la víctima era el hombre.

El Tiempo es cerrado. Sucede durante el verano, aunque no se precisan los años que pasan entre el primer acto y el último. Sabemos que el tiempo ha pasado cuando en el segundo acto se dice: “Angustias: Ya he cortado la tercer sábana.”. O en el tercer acto cuando dice La Poncia: “… Es verdad que el año pasado anduvo detrás de Adela, y ésta estaba loca por él…”. Pero el tiempo transcurrido es impreciso. No obstante, Lorca quiere dar la impresión de que la acción sucede en un día. El acto primero sucede por la mañana (al comenzar dice la Poncia: “Llevan ya más de dos horas de gori-gori.” Y más adelante “Magdalena: Ya deben ser las doce.”). El segundo acto se desarrolla por la tarde (de nuevo la Poncia: “Hace un minuto dieron las tres”) cuando el sol es más agobiante. Y el último acto es de noche (lo indica la acotación inicial y que están cenando en la casa) y a tres días de la boda. No hay pues unidad de tiempo.

Hay otras referencias al tiempo asociadas a los encuentros nocturnos. Nos indican las horas de los encuentros y cómo dependiendo del tiempo se modifican; Angustias se ve con Pepe el Romano hasta la una de la madrugada en el segundo acto y en el tercero ese tiempo se reduce, a las doce y media ya se ha ido. Se nota así como el tiempo que pasa con Adela es mucho mayor y va en aumento. En el segundo acto nos informa Poncia de que lo oyó irse a las cuatro y en el tercero, se menciona que faltan tres días para la boda, Adela va al encuentro aunque Angustias dijo a Bernarda que no iría esa noche.

El Espacio en el que se desenvuelve la acción es la casa de Bernarda, que adquiere entidad, como si fuese parte de ella misma. Es un espacio cerrado, asfixiante al que los personajes se referirán como “presidio” Adela, “infierno” para Angustias y “convento” para Poncia. En las acotaciones se irá configurando de diferentes maneras acompañado por la iluminación que se va oscureciendo; primero predominan los muros gruesos y blancos que impiden el contacto con el exterior y recuerdan al blanco mortuorio, en el segundo acto están visibles las puertas de los dormitorios (sugiriendo esa idea de convento o laberinto del que no pueden salir) y en el patio interior el tercero.

Representa la opresión, la represión, el odio y la muerte en contraste con el otro espacio latente, el exterior, que significa la vida, la libertad, el deseo del que tenemos noticias por los personajes.

Estarán presentes por medio de ruidos (las campanas, las patadas del caballo garañón, el silbido de Pepe el Romano, los perros que avisan de la presencia de gente, etc…) y música como las coplas de los segadores. En esos espacios tienen lugar historias paralelas que amplifican lo que pasa en el interior de la casa (la muerte de la hija de la Librada por matar a su hijo de padre desconocido en el momento que Adela está embarazada dentro). También ocurren las escenas violentas, se esconde al público el asesinato de la hija de la Librada y el suicidio de Adela. Los espacios ausentes suelen estar más cerca del simbolismo, la alusión al mar o al pueblo por parte de Maria Josefa, se refieren a la libertad, los espacios de la vida frente al pueblo de agua estancada.

Estructura externa

La obra se divide en 3 actos: en el primero se presentan personajes (al fin del primer acto conocemos a todos salvo a Prudencia), antecedentes y conflicto (luto de ocho años que propicia el enfrentamiento de la libertad contra la autoridad). En el segundo acto el desarrollo (las hermanas quieren salir, el conflicto se desata cuando una de las hermanas puede liberarse, lo que dará lugar a escenas de celos, peleas en torno al deseo del hombre y ahí se ponen de manifiesto las relaciones entre las hermanas y la revelación de Adela) y, el desenlace en el tercero, aparece el amor inasequible perseguido y frustrado por Martirio. Que desencadena la visión inexistente del amor verdadero (el Romano escapa).

Según la entrada o salida de personajes, puede dividirse en escenas. El acto I se dividiría en 21 escenas, el acto II en 20 escenas (son más largas hay menos movimiento de los personajes) y en 21 escenas (donde hay mayor movimiento de personajes que entran y salen en menos tiempo) el acto III. Del mismo modo, para ver la extensión según el número de páginas, vemos que también es bastante semejante; 48 el acto I, 50 páginas el acto II y 40 el acto III.

Vemos como el segundo acto, donde se desarrolla el conflicto es el más extenso, aunque con poca diferencia respecto al primero de presentación de la acción y mayor respecto al acto último donde se produce el desenlace. Predominan las configuraciones con más de tres personajes que incluyen a las hermanas, a las criadas y a Bernarda. Pero las escenas más extensas son aquellas en las que están dos personajes (las criadas, Poncia y Bernarda, Poncia y Adela, Martirio y Adela, etc.) o de tres (Magdalena, Martirio y Amelia; las criadas y Adela, etc.). Son estas escenas las que mejor nos permiten conocer a los personajes por ser escenas donde se hacen confidencias entre los personajes como es el caso de las criadas que hablan de otras personas y, al hacerlo, definen su propio carácter. Pero también son propicias a los enfrentamientos; es el caso de las escenas de Adela y Poncia o Adela y Martirio, donde se ponen en valor los rasgos que caracterizan a los personajes, lo que los opone, sus intenciones, etc.


ACTO I