La casa de Bernarda Alba; Federico García Lorca

Literatura española contemporánea. Generación del 27. Drama lorquiano. Argumento. Temas. Personajes

  • Enviado por: Mari Jose
  • Idioma: castellano
  • País: España España
  • 10 páginas

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ÍNDICE

1. TRABAJO SOBRE LOS PERSONAJES

· Bernarda Pág. 1

· Angustias Pág. 1

· Magdalena Págs. 1 y 2

· Amelia Pág. 2

· Martirio Pág. 2

· Adela Págs. 2 y 3

· La Poncia Pág. 3

2. TRABAJO SOBRE LOS TEMAS

1. El enfrentamiento entre el “yo” liberador y la colectividad represora Pág. 4

2. El ansia de amor Págs. 4 y 5

3. El sexo Pág. 5

4. Las clases sociales: jerarquía y enfrentamiento

Págs. 5 y 6

5. La envidia Pág. 6

6. La rebelión (Adela) Pág.7

7. La locura (Mª Josefa) Pág. 7

8. La represión de la mujer Págs. 7 y 8

TRABAJO SOBRE LOS PERSONAJES:

BERNARDA:

Una madre de 60 años con un carácter muy fuerte, severa y siempre organizándolo todo, inclusive la vida de sus hijas, nunca acepta consejos de nadie, cree que ella es superior, es muy orgullosa. Piensa que sus hijas no necesitan nada y menos a hombres que no tengan dinero. Es una mujer malévola, recta, autoritaria y egoísta. Se pasa el día guardando las apariencias, pendiente del qué dirán sus vecinas. Bernarda, recta, simboliza la autoridad.

“Afortunadamente mis hijas me respetan y jamás torcieron mi voluntad” (Pág. 171)

Dicho por la Poncia: “Es tan orgullosa que se pone una venda en los ojos” (Pág. 188)

“...No es por eso... Pero desde aquel sitio las vecinas pueden verla desde su ventana” (Pág. 130)

“No he dejado que nadie me dé lecciones “ (Pág. 124)

“No han tenido novio ninguna ni les hace falta. Pueden pasarse muy bien” (Pág. 134)

.

ANGUSTIAS:

Es la hija mayor de Bernarda, tiene 39 años. Solamente era hermana por parte de madre. Nunca había tenido novio excepto Pepe el Romano. Que sólo la quiere por su fortuna. Es una ricachona, egoísta, reprimida y totalmente individualista. Sólo quiere casarse con Pepe el Romano, aunque sea por dinero (ya que guapa no es), para salir de la casa y de la autoridad de su madre. Angustias, la afortunada, simboliza la suerte o desgracia de ser la heredera.

“ Yo me encuentro bien, y al que le duela, que reviente” (Pág. 148)

“ Y además, ¡más vale onza en el arca que ojos negros en la cara” (Pág. 148)

Respondiendo a la pregunta de Bernarda: ¿Has tenido el valor de lavarte la cara en el día de la muerte de tu padre?

“ No era mi padre. El murió hace tiempo. ¿es que ya no lo recuerda usted? (Pág. 143)

MAGDALENA:

Es la segunda hija de Bernarda, tiene 30 años. Es sumisa, enamoradiza, comprensiva y buena. La personalidad de Magdalena coincide con el personaje homónimo de la Biblia en la abundancia de su llanto y en el amor desinteresado. Magdalena, la domada, simboliza la resignación.

Refiriéndose a Adela: “¡Pobrecilla! Es la más joven de nosotras y tiene ilusión. Daría algo por verla feliz” (Pág. 138)

“Si viniera por el tipo de Angustias, por Angustias como mujer, yo me alegraría; pero viene por el dinero” (Pág. 139)

“ Lo mismo me da” (Pág. 129) Respondiendo a la petición de su madre para bordar una sábanas.

AMELIA:
Es la tercera hija de Bernarda, tiene 27 años. Ella no trae problemas, no es demasiado egoísta se preocupa por Adela y por el resto de sus hermanas. Tímida. Siente el deseo de casarse y de disfrutar de la vida. No quiere seguir siendo una reprimida como la mantiene su madre.

“De todo tiene la culpa esta crítica que no nos deja vivir” (Pág.135” )

“Nacer mujer es el peor castigo” (Pág.159)

“A mi me da vergüenza de estas cosas” (se lo dice a Angustias cuando ella le habla de cómo se le declaró Pepe el Romano)

MARTIRIO:

Es la cuarta hija de Bernarda, tiene 24 años. Es muy rara, esconde mucho sus secretos, es enamoradiza, mentirosa y chivata. Martirio, la envidiosa, simboliza la maldad.

Es egoísta , y siente muchas ganas de vengarse de su hermana Adela. Siente ese amor reprimido e imposible.

“Esa es la peor. Es un pozo de veneno” (Frase dicha por La Poncia , Pág.189)

“Ese hombre sin alma vino por otra. Tú te has atravesado” (Refiriéndose a Adela Pág.194)

“Yo romperé tus abrazos “ (A Adela Pág.174)

“Clávame un cuchillo si es tu gusto, pero no me lo digas más”

“Aunque quisiera verte como hermana, no te miro ya más que como mujer” (le decía a Adela, después de reconocer su romance con Pepe el Romano Pág.195)

ADELA:

Quinta hija de Bernarda, tiene 20 años, es la más joven de la casa. Adela, la humanitaria simboliza la ingenuidad. Es ingenua porque no se da cuenta de que Pepe el Romano sólo quiere tener un futuro asegurado, y al ver el problema que hay en la casa decide huir como un cobarde.

Es la más romántica y la más guapa. Intenta luchar por su felicidad.

Adela es la única inconformista que lucha por su libertad (romper las normas que impuso su madre desde la muerte de su padre), las demás, quien más, quien menos se resignan con el puesto que les ha tocado en la vida. Adela es la protegida de su padre, pero cuando éste muere se siente más desamparada ante su madre que las demás, por eso se rebota con más facilidad.

“Me gustaría segar para ir y venir. Así se olvida lo que nos muerde “ (Pág.160)

“ Mirando sus ojos me parece que bebo su sangre lentamente” (Refiriéndose a Pepe el Romano Pág. 156)

“Estrenaré mi vestido verde aunque sea con las gallinas” (Ignorando completamente el luto de su padre, Pág. 178 )

PONCIA:

Es la criada tiene 60 años es sincera y sabe dar buenos consejos, aunque sea de clase baja sabe comportarse. Poncia es directa, simboliza la anti-hipocresía. Lleva 30 años sirviendo a Bernada. Está cansada de su egoísmo hacia sus hijas, de que trate tan mal a la gente. Odia la hipocresía. Siempre se ha dirigido a Bernarda con sinceridad. Le muestra incluso los problemas de su casa y ella se dignaba ignorarlos.

“No, Bernarda , a cambiar...claro que en otro sitios ellas resultan pobres” (Pág. 134)

Hablando de Bernarda: “Es tan orgullosa que se pone una venda en los ojos”

(Pág. 188)

“Eso no lo sé yo. En el pueblo hay gentes que leen también de lejos los pensamientos

escondidos” (Pág. 170)

“Bernarda, respeta la memoria de mi madre” (Pág. 170)

“Pero yo soy buena perra; ladro cuando me lo dicen y muerdo los talones de los que piden limosna cuando ella me azuza...” (Pág. 120)

TRABAJO SOBRE LOS TEMAS

1) El enfrentamiento entre el “yo” liberador y la colectividad represora.

Este tema es principal en la Casa de Bernarda Alba. La obra entera es un conflicto dentro de la casa. Las hijas de Bernarda quieren poder tomar decisiones, pero su madre es muy autoritaria y quiere dirigirlas en todo, quiere tener todo bajo su control y conocimiento. Bernarda impone un luto después de la muerte de su marido y varias hijas, entre ellas Adela, piensan que son jóvenes y tienen que disfrutar de la vida, por ello quieren librarse de la presión a la que están sometidas. Adela decide dar el paso y velar por su felicidad aunque sabe que no va a ser tarea fácil opinar en casa.

“ MARTIRIO

¿Qué piensas Adela?

ADELA

Pienso que este luto me ha cogido en la peor época de mi vida para pasarlo

MAGDALENA

Ya te acostumbrarás

ADELA

No me acostumbraré. Yo no puedo estar encerrada...”

Final del primer acto Págs. 141 y 142

“BERNARDA

Afortunadamente mis hijas me respetan y jamás torcieron mi voluntad

LA PONCIA

¡Eso sí! Pero en cuanto las dejes sueltas se te subirán al tejado

BERNARDA

¡Ya las bajaré tirándoles cantos!”

Final del segundo acto Págs. 171 y 172

2) El ansia de amor

Las hijas de Bernarda quieren casarse y sentir el amor. Pero no lo dicen por temor a la posible actuación de su madre, ya que ella quiere que sigan estando solteras. La que más ansía este amor es Adela, que quiere unir su vida a la de Pepe el Romano. Todas las hermanas quisieran estar en la situación de Angustias.

“MARTIRIO

Deja a ese hombre

ADELA

¿Quién eres tú para decírmelo?

MARTIRIO

No es ese el sitio de una mujer honrada

ADELA

¡Con qué ganas te has quedado de ocuparlo!”

[...]

ADELA

“Por eso te preocupas de que no vaya con él. No te importa que abrace a la que no quiere; a mí tampoco. Ya puede estar cien años con Angustias, pero que me abrace a mí se te hace terrible, porque tú lo quieres también, lo quieres”.

Final del tercer acto Págs. 193 - 195

3) El sexo

Este tema está muy bien reflejado en el final de la obra. Para Bernarda es importantísimo que sus hijas se alejen de los hombres, y no pierdan su virginidad. El sexo lo consideran tema tabú, del que debe hablarse lo menos posible. Los personajes hacen referencias como las escenas de amor de Adela y Pepe el Romano. También este tema aparece al principio de la obra cuando hablan de Paca la Roseta.

“BERNARDA

A eso vienen los duelos. ¿De qué hablan?

LA PONCIA

Hablaban de Paca la Roseta. Anoche ataron a su marido a un pesebre y a ella se la llevaron en la grupa del caballo hasta lo alto del olivar.

[...]

BERNARDA

Es la única mala mujer que tenemos en el pueblo

LA PONCIA

Porque no es de aquí. Es de muy lejos”

Mitad del primer acto Págs. 132 y 133

BERNARDA

No. ¡Yo no! Pepe, tu irás corriendo vivo por lo oscuro de las alamedas, pero otro día caerás. ¡Descolgadla mi hija ha muerto virgen!

Final del tercer acto Pág. 199

4) Las clases sociales jerarquía y enfrentamiento

Bernarda tiene claro que ella pertenece a la clase social alta y no tiene que emparentarse bajo ningún concepto con nadie que no esté a su nivel. Nada más empezar el primer acto asistimos a cómo Bernarda trata a la mendiga y posteriormente, más avanzada ya la obra, Bernarda deja a la Poncia en su sitio que es servir y callar. Aunque haya estado trabajando la Poncia para Bernarda 30 años, y mantengan una relación de confianza, Bernarda sigue por encima de ella, y la maneja a su antojo.

MUCHACHA

Comer es necesario para vivir

BERNARDA

A tu edad no se habla delante de las personas mayores

MUJER 1ª

Niña, cállate

BERNARDA

No he dejado que nadie me dé lecciones. Sentarse.

Comienzo del primer acto Pág. 124

LA PONCIA

Mejor será que no me meta en nada

BERNARDA

Eso es lo que debes hacer. Obrar y callar a todo. Es la obligación de los que viven a sueldo.

Final del segundo acto Pág. 171

5) La envidia

La envidia está muy presente en la vida de la familia. Todas las hermanas tienen envidia de Angustias, que siendo la menos favorecida físicamente, se va a casar por dinero. También las sirvientas de Bernarda la tienen envidia porque es una mujer que lo tiene casi todo y no se merece nada.

CRIADA

Sangre en las manos tengo de fregarlo todo

LA PONCIA

Ella, la más aseada; ella la más decente; ella la más alta. ¡Buen descanso ganó su pobre marido!

Comienzo del primer acto Págs. 119 y 120

ADELA

“Por eso te preocupas de que no vaya con él. No te importa que abrace a la que no quiere; a mí tampoco. Ya puede estar cien años con Angustias, pero que me abrace a mí se te hace terrible, porque tú lo quieres también, lo quieres”.

MARTIRIO

¡Sí! Déjame decirlo con la cabeza fuera de los embozos. ¡Sí! Déjame que el pecho se me rompa como granada de amargura.

ADELA

Martirio, Martirio, yo no tengo la culpa

Final del tercer acto Pág. 195

6) La rebelión

Adela es la protagonista de esta rebelión. Es la única que tiene el valor de enfrentarse directamente con su madre, asumiendo todo lo que se le puede venir encima. Esta rebelión causa desconcierto en la casa, debido a que todo el mundo bailaba al son de Bernarda. Adela decide que tiene que luchar por sus intereses y aunque no consigue nada ella está satisfecha de haber podido decir lo que pensaba.

MARTIRIO

¡Madre, madre!

BERNARDA

Quietas, quietas. ¡Qué pobreza la mía, no poder tener un rayo entre los dedos!

MARTIRIO

¡Estaba con él! ¡Mira esas enaguas llenas de paja de trigo!

BERNARDA

¡Esa es la cama de las mal nacidas!

ADELA

¡Aquí se acabaron las voces de presidio! Esto es lo que hago yo con la vara de la dominadora. No dé usted un paso más. En mí no manda nadie más que Pepe.

MAGDALENA

¡Adela!

ADELA

Yo soy su mujer

Final del acto tercero Pág. 197

7) La locura

María Josefa es la madre de Bernarda. Según se da a entender en la obra, está loca. Pero yo no lo creo así. Defiende en todo momento la libertad de la persona, su derecho a recrearse como mujer y a vivir. Quizás es porque desde que empezó a envejecer Bernarda la tiene encerrada en un cuarto de su casa y por eso siente más la necesidad de liberarse y hacer lo que le apetezca .

“No, no me callo. No quiero ver a estas mujeres solteras rabiando por la boda

haciéndose polvo el corazón, y yo me quiero ir a mi pueblo. Bernarda yo quiero un varón para casarme y para tener alegría ”(Pág.145)

“¡Quiero irme de aquí Bernarda! ¡A casarme a la orilla del mar!” (Pág. 146)

8) La represión de la mujer

Este tema es muy secundario en la obra, aunque no por ello deja de ser importante. Para Bernarda la mujer tiene que estar sometida en todo momento, y no tiene más derechos que el de obedecer. La mujer en casa y el hombre a trabajar. Para Bernarda las cosas están bien como están, no hace falta cambiar nada.

BERNARDA

Las mujeres en la iglesia no deben mirar más hombre que al oficiante, y este porque tiene faldas. Volver la cabeza es buscar el calor de la pana.

Comienzo del primer acto Pág. 125

ADELA

Si no quieres bordarlas, irán sin bordados. Así las tuyas lucirán más.

MAGDALENA

Ni las mías ni las vuestras. Sé que yo no me voy a casar. Prefiero llevar sacos al molino. Todos menos estar sentada días y días dentro de esta casa oscura.

BERNARDA

Eso tiene ser mujer

MAGDALENA

Malditas sean las mujeres

BERNARDA

Aquí se hace lo que yo mando. Ya no puedes ir con el cuento a tu padre. Hilo y aguja para las hembras. Látigo y mula para el varón. Eso tiene la gente que nace con posibles.

Mitad del segundo acto Pág. 129