La Carretera; Cormac McCarthy

Narrativa contemporánea. Literatura siglo XX. Novela norteamericana. Novela apocalíptica

  • Enviado por: Lois
  • Idioma: castellano
  • País: España España
  • 4 páginas
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Contenido del texto:

El texto elegido es el extraído de La Carretera, de Cormac McCarthy.

En este fragmento una persona busca algo en una casa al parecer ajena, ya que no conoce la ubicación de las instalaciones. Se deduce que busca algo muy concreto ya que las acciones son muy pausadas. No se describe al personaje, solo se deduce que es un hombre por la frase se quedó quieto.

Esta persona inspecciona cada rincón de la casa, se deduce que busca alimento y agua ya que al comienzo del texto se encuentra en la cocina vaciando un cesto lleno de frascos de conserva. Interrumpe esta acción al ver un caño de desagüe, sale de la casa e inspecciona el exterior, tal es su asombro de encontrar la cañería que aún conserva la cesta vacía en la mano, observa el exterior y encuentra un depósito de hormigón al final de la cañería, aparta los desperdicios, diferentes capas que transmiten sensación de angustia porque no llega al final, y cuando llega encuentra que el depósito está lleno de carbón. Tras esto vuelve a colocar la bandeja en su sitio, y en ese momento descubre una anilla verde en el suelo tras la que hay un depósito de agua, de la que bebe detenidamente.

El texto solo muestra las acciones de un hombre, aunque se describen con mucho detalle, pero hay elementos que sitúan al lector ante una persona desvalida, en una casa abandonada y posiblemente tras un suceso fatídico que le ha dejado sin nada. Estos elementos son:

-La oscura serpiente de una parra vieja que bajaba por él como la trayectoria de una empresa en un gráfico.

-Reflejando en día gris y anónimo.

-Desperdicios y trozos de mosquitera podrida.

-Cieno gris.

-Enteros quemados.

Pero cuando el hombre va a encontrar su objetivo, el agua, los elementos que aparecen en el texto son coloridos y dinámicos:

-Anilla verde.

-Lo abrió todo.

-Tan dulce que pudo incluso olerla.

-En su memoria absolutamente nada tan bueno ni de lejos.

-Cazo esmaltado azul.

-Que transparente era.

-Lo izó chorreando.

Hay una evolución en los colores de las cosas que el hombre va encontrando que reflejan la actitud de él. Comienza con la oscura serpiente, pasa al día gris, cieno gris, tras su decepción al no encontrar en el primer deposito lo que busca aparece ramas enteros quemados. Pero luego aparece la anilla verde que representa esperanza y cuando ya ha encontrado el agua va a por un cazo esmaltado en azul.

Las acciones al comienzo son muy pausadas, para transmitir sensación de abatimiento, de que parece que no va a encontrar nada, para dar esa imagen el autor utiliza mucho la conjunción -y: se incorporó y volvió a la cocina y salió al patio y se quedó mirando la casa.

En la cocina y agarró la escoba y salió y barrió la tapa y dejó la escoba y levantó la tapa.

En resumen, este texto narra en tercera persona a un hombre que busca algo en una casa ajena. No se describe el aspecto de este, ni el de la casa, pero todos los elementos transmiten al lector la sensación de una persona prácticamente acabada, que ni siquiera busca el objeto deseado de manera rápida, desesperada, no, lo busca de manera pausada, como si ya ni siquiera el hecho tan esencial de beber agua tuviera importancia para él.

Y en la segunda parte del texto, cuando encuentra el agua se transmite al lector una sensación de bienestar. El personaje encuentra el agua entre la oscuridad, como una esperanza que aparece de repente allá abajo en la oscuridad (…) tan dulce que pudo incluso olerla. Y hay una sensación de satisfacción en su memoria absolutamente nada tan bueno ni de lejos.

Hace reflexionar sobre como algo pequeño, básico que en otro momento no valoraríamos, en un momento duro puede convertirse en lo más grande y valioso.

En condiciones normales esa persona no echaría en falta el agua, ni siquiera se daría cuenta de que la tiene, son las condiciones las que hacen que un elemento tan normal adquiera el valor que realmente posee. Es cuando nos falta algo cuando realmente lo valoramos.

También se podría deducir que las cosas que en un momento parecen importantes, como al principio del texto el cesto que vacía el personaje, quedan olvidadas para dar paso a nuevas cosas, y que al final lo que en un principio habíamos despreciado se vuelve importante, como los tarros vacios del texto que pasan de parecer lo más importante al principio, para ser olvidados y al final usarlos para beber el agua.

-Elementos de Comunicación Verbal y Comunicación No Verbal:

En el texto el silencio es el signo más reiterado. El autor narra los hechos de un personaje en tercera persona, como si lo hubiera visto y posteriormente narrado. Solo hay un momento en que hace referencia a los pensamientos del personaje en su memoria absolutamente… Y también solo hay un elemento que sirve para interpelar con el lector ¿Qué había visto?

Solo se muestra a una persona, en continuo silencio. Cambia su estado emocional, se mueve, cansancio.

El ánimo de un primer momento al ver la cañería, intensificado por: ¿Qué había visto? Da paso a la decepción y ésta a la alegría, pero todas estas emociones no son expresadas por el lenguaje verbal del personaje si no por el lenguaje no verbal, como realiza las acciones pausadamente, observa los remolinos del agua, ansioso saca los frascos del cesto…

El lenguaje no verbal en este caso expresa las emociones del personaje. Y es que el personaje no necesita decir nada, o mejor dicho, el personaje dice mucho solo con sus actos, el silencio lo abarca todo.

No existe diálogo, ni siquiera monólogo, en este texto nadie habla y nadie escucha, aparentemente no existe proceso de comunicación porque tendemos a pensar que si no hay palabra no hay comunicación.

Pero el personaje transmite continuamente información con sus actos. Es la fuerza de la comunicación no verbal.

A pesar de que en los humanos la comunicación no verbal es frecuentemente paralingüística, es decir acompaña a la información verbal matizándola, ampliándola o mandando señales contradictorias, hay que decir que no es la única forma de comunicación no verbal. En el texto no se encuentra el mencionado paralenguaje, ya que no tiene una comunicación verbal a la que acompañar, pero si podemos ver apreciar otro tipo de comunicación.

El personaje del texto se mueve en un espacio determinado y de una forma determinada. Según la proxémica podemos ver a una persona que se mueve por un espacio en busca de algo. Sabemos que es un espacio desconocido para esa persona, todo es extraño para ella, parece no haber estado nunca allí. Se mueve de una habitación a otra, comienza a hacer algo, pero observa otra cosa e interrumpe lo empezado. A pesar de su inquietud, observa hacia todas partes, puede parecer que está nerviosa, pero eso no le impide seguir con su cometido. Al final su persistencia le lleva a su objetivo y la actitud del personaje comienza a ser mucho más pausada. Se detiene a limpiar, se preocupa por el estado del agua, la prueba antes de beber, vuelve a por los frascos, los limpia y los llena para ir bebiendo.

Se puede imagina como la imagen de alguien que busca algo sin importarle lo demás y se relaja cuando lo encuentra, pero en el caso de este personaje, no descuida ningún detalle a pesar de parecer impaciente por encontrar lo que desea, incluso en su búsqueda, antes de encontrar el agua, cuando encuentra el primer deposito para la búsqueda, va a la cocina, coge una escoba y barre el lugar.

Por otra parte, no podemos ver, pero sí intuir el lenguaje corporal del individuo, lo hacemos a través de la quinésica, otro de los aspectos más importantes de la comunicación no verbal. La quinésica estudia el significado de los movimientos corporales, así como de los gestos.

-Resumen del texto:

Un hombre desesperado busca agua en un lugar extraño.