La caricia del dia; Toño Blázquez

Literatura española contemporánea. Novela. Periodismo. Argumento

  • Enviado por: Isidoro Sanchez Casquero
  • Idioma: castellano
  • País: España España
  • 8 páginas
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LA CARICIA DEL DIA

“Al fin y al cabo, aquella atronadora tempestad de agua y emociones tan sólo había dado la bienvenida, cual experto cicerone, a la caricia del día”.

Así termina esta primera novela de Toño Blázquez que da título a esta obra literaria y que se ha inspirado en lo que desde hace muchos años conoce muy bien: el mundo del periodismo.

Un mundo rico de experiencias y lleno de matices. Y aunque de manera distinta conozco un poco, puedo decir que atrapa al que participa de esta experiencia. Experiencia que te provoca más de un berrinche, pero que tiene su encanto.

No he tenido la oportunidad de hablar con Toño sobre su novela. He querido que mi sencilla presentación nazca de lo más fresco de la novela, sin influencias de ningún tipo y les aseguro que después de esta presentación me servirá para hablar largo y tendido con su autor, para profundizar sobre ella.

Toño ha nos permite a través de su breve novela de 87 páginas de que conozcamos unos breves, pero interesantes retazos y además reales -diría yo con certeza- de lo que se mueve en el mundo periodístico de provincias.

Tal vez no solo de provincias, sino en un periódico nacional, aunque a otros niveles.

Quien no conozca este mundo tiene la oportunidad de acercarse a él desde otro prisma y aunque novelado, en ocasiones muy realista y descriptivo.

Cuando leía los cinco capítulos pensaba que Toño estaba adelantando apuntes para desarrollar perfectamente una gran novela donde se entremezclan las historias de varios periodistas que trabajan en un periódico de provincias. Pero no solo la vida de los periodistas, sino también los protagonistas de las noticias que aparecen en ese periódico. El periodista no puede vivir si no hay noticia.

Temas de candente actualidad como la violencia de género a través de la muerte de Isabel, o las palizas que recibía Teresa -hermana del alcalde, Carlos Guerrero, a manos de su marido, Jesús San Juan.

Con esta novela, “La Caricia del día”, Toño deja buen sabor de boca en el lector. Hace bueno el refrán de que lo bueno si breve, dos veces bueno.

No sé si es eso lo que provoca que no tengamos prisa por terminar su lectura. Esto te permite saborear, paladear cada línea de la novela, disfrutar en definitiva con el verbo ágil, descriptivo de Toño. En esta novela aflora el poeta, el gran poeta que lleva dentro Toño Blázquez.

Cuando disfrutaba con estas páginas pensaba: qué buen guionista de cine, o de una serie de TV, sería este poeta.

Y qué buen director de cine sería si a la pantalla transportara sus descripciones.

Uno se imagina a los periodistas de “Actualidad”, el periódico levantino, que sirve de disculpa para dar trabajo al elenco de personajes que desfilan por la novela.

Son pocos, podrían ser muchos más, pero son parte de un periódico con vida propia.

Para Toño quizá -no quisiera equivocarme- el personaje al que tiene más cariño es Fran Morcillo, periodista de fibra, un tipo bebedor y pendenciero que recuerda sus primeros agobios e ilusiones en el periodismo. Pero hay muchos personajes más que tienen fuerza, vida propia.

Quizá para que al lector llegara la fuerza y el protagonismo de Fran Morcillo, la novela tendría que tener muchas páginas más para poder desarrollarlo más ampliamente y en la misma línea que el resto de la novela. Ampliar esa riqueza de matices descriptivos y poéticos que encontramos en cada página.

He disfrutado mucho con lo que ha escrito Toño. Me parece que escribe muy bien y que en esta línea debería seguir con novelas más largas, pero que seguro le costarán mucho esfuerzo.

Estamos ante una gran pluma y aunque estemos entre amigos -lo digo en serio- es una gran pluma que no debiera desaprovecharse.

En la vida se queman etapas, y una fue la de periodista taurino de Toño Blázquez. Sinceramente le pediría una recopilación de todo lo que ha escrito de toros. Creo que ahí está la clave de que escriba como escribe. Ahora las nuevas tecnologías lo harían más fácil. Pues se escribe con ordenadores y todo se puede guardar.

Sinceramente no he conocido a Toño como periodista taurino, aunque algo leí en El Adelanto, pero lo descubrí como poeta en Alba de Tormes, como presentador de los conciertos de la Banda de Música de Alba de Tormes y me gustó.

Es un personaje completo porque además de escribir bien, presenta bien, recita bien y tiene esencia de poeta.

Pero como de estas cosas no se vive hay que trabajar en otras cosas y se pierde un gran escritor, aunque de vez en cuando nos sorprenda con esta novela corta que espero sea la puerta que abra un camino a otra serie de relatos novelados.

Yo he descubierto con entusiasmo a un gran escritor y me gustaría que aumentara su creación literaria. Además cuando se escribe se hace para que le lean. Esa es la ilusión de los que escriben o en otro tiempo escribimos en los periódicos, de los que realizan fotografías.

Todos, en un momento determinado, deseamos que nuestro trabajo sea la portada de un periódico.

Si me permiten voy a volar sobre la novela para animarles a leerla y a disfrutar con ella como yo lo he hecho

“La caricia del día” se divide en 5 capítulos:

  • El vuelo de la mariposa.

  • Asesinato con efectos especiales.

  • Intereses personales.

  • La foto del difunto y

  • Lágrimas y lluvia al amanecer.

  • Fíjense en el título del primer capítulo: El vuelo de la mariposa. Este capítulo podría ser un corto de cine.

    Se me antoja ese vuelo de la mariposa cuando escribe Toño: “La besó deslizándose en sus labios, casi sin atreverse al contacto, con la misma levedad con que una mariposa se posaría en el intenso malva del chupamiel” . Se dan cuenta? Esto es pura poesía.

    Este primer capítulo derrocha poesía, sensualidad y habla del mundo del toro con pinceladas muy gráficas. ¡Qué gran observador es Toño, que detallista!. Me admira que no tenga prisa y que fruto de su observación nos trasmita a través de estas páginas multitud de detalles como si de fotografías descriptivas se tratara. Este primer capítulo se dedica al mundo del toro. Cada capítulo tiene vida propia en sí mismo. Ahí se ve lo que le atrae este mundo del toro.

    A través de una estudiante de periodismo, Sandra Guantánamo, conocemos la sensualidad y la sexualidad, cuando nos la describe enamorada, encaprichada del torero, Jaime Guerra, que visita en el hospital para entrevistar tras una cogida.

    Cuando Jaime Guerra va a torear en Ávila y llega Sandra a su habitación me parece magnífica la descripción de los cuadros de Sorolla y la inacaba relación sexual entre ambos me parece sensual y morbosa llena de delicadeza. Hasta cuando escribe de sexo lo hace con mucha delicadeza. Pero el mundo del toro está lleno de traiciones. De eso sabe mucho Toño y nos podría escribir un libro enorme. Y a veces el protagonista de la noticia( el torero) se aprovecha del periodista, ( en este caso de la periodista Sandra ), le manipula a su antojo y no pocas veces éste se siente manipulado y estalla como en novela lo hace Sandra Guantánamo cambiando caprichosamente de torero, aunque éste aún no haya triunfado, pero es más joven.

    En este capitulo ubica la sede del periódico “Actualidad”. La ciudad no es otra que Alicante. Fíjense lo que dice de la ciudad: “Sin hogueras, junio olía a fuego todo el tiempo en Alicante”. Poesía pura. Se me ocurre que su pluma sería extraordinaria describiendo ciudades, viajes.......

    En este mismo capítulo vemos como se tejen las relaciones y los intereses. Sandra accede a trabajar en Actualidad como contraprestación a que su padre, Federico, que es directivo de una entidad bancaria y a quien precisamente Abel Frutos, responsable de la gestión administrativa de “Actualidad” va a pedirle un préstamo de 300.000 €uros.

    Una cosa a cambio de la otra.

    Veladamente a lo largo de la novela Toño denuncia los entresijos del mundo del periodismo, los sinsabores y las presiones.

    El sorteo de los toros, los reventas y los que sacan a hombros a los toreros desfilan por estas páginas del mundo taurino de la mano de Toño, que se convierte en un gran observador.

    El segundo capítulo: Asesinato con efectos especiales. Crisanto Martín, el nuevo director de Actualidad es descrito como tipo duro, soberbio, dictador, seguramente aleccionado por los editores con unas premisas contundentes en cuanto a resultados de venta a corto plazo. Las presiones por las ventas es una constante en los periódicos, sobre todo de provincia. Toño, aunque novela, opina y recoge la realidad cuando escribe: “La ciudad había aumentado considerablemente su potencial humano, pero este hecho concreto que afectaba más a la estadística que otra cosa, no se había reflejado en el interés de la población por salir de la crónica siesta intelectual en que se encontraba, ajustándose como un guante a los parámetros sociológicos del español medio: es un pésimo lector de periódicos, no porque los lea mal, sino porque no intenta siquiera comprarlos, carece de interés, lo cual ahonda más si cabe su, de por sí débil, capacidad cultural”.

    La figura del director al que le gusta escribir, es algo esencial, necesario. Es la figura que dirige, pero al mismo tiempo quiere seguir en contacto con el lector habitual del periódico. En este capítulo está la presencia de Alex Ner redactor de Tribunales y Sucesos (tercero de periodismo que quiere trabajar en la TV, pero sabiendo que tiene que empezar desde abajo), tiene buen olfato para saber que puede estar al lado del suceso. Muy buena la descripción del Bar Casa Joaquín. ¿Dónde se ha inspirado Toño? Y cómo describe el paso de la bayeta por la barra del bar para escribir a continuación “Amparo pasaba presurosa la bayeta, hacía espejos de cascabeleos mudos el efecto de cristal descolorido, amorfo y pegajoso”.

    Destacan descripciones como la que sigue para indicar el navajazo que da muerte a Isabel. “Un ruido metálico agujereó el caliente aire del bar de Joaquín a aquella hora del medio día”.

    Otra sección descrita: la de deportes con personajes como el jefe de deportes Gil Roy y Fran Morcillo. De Gil Roy dice Toño que era de pluma fácil y orgásmica, habitualmente escribía mucho texto para decir pocas cosas realmente interesantes. Pero a diario Camino le dejaba cuatro páginas y tenía que llenarlas fuera como fuera.

    El mundo de las exclusivas deportivas y la compra de silencios con otro tipo de favores, en ocasiones sexuales está presente en su novela.

    A través del capítulo 3º, Intereses personales, describe Toño la política municipal. La alcaldía presidida por Carlos Guerrero con una hermana maltratada cuyo marido, Jesús San Juan, es poseedor de unos terrenos que de ser cambiada la calificación supondrá un pelotazo urbanístico. Hecho que se logra presionando a su esposa con la disculpa de sacar de la droga a su hijo para que convenza al alcalde de la recalificación.

    La debilidad familiar hace que el alcalde conocedor de todos los resortes políticos, a pesar de su honradez, logre tal fin a cambio de colocar a la hija del presidente de la comisión de urbanismo que pertenece a la oposición, pero que por ver colocada a su hija en la entidad Bancaria de la que el alcalde es consejero, paga ese precio promoviendo y votando la recalificación de los terrenos del cuñado del alcalde.

    Que hecatombe si los periodistas escribieran todo lo que saben de los políticos.

    Y aquí aparece Sara Coll otra periodista que no pasó por la Facultad. Toño describe a los periodistas, que sin estudios específicos desempeñan la labor en los periódicos, algo muy común y habitual hasta hace muy poco tiempo.

    Sara se encarga de la sección rosa del periódico tras la experiencia dura de la realidad con los sucesos y casos tan crueles como la muerte de drogadictos.

    Las páginas de esta novela de Toño Blázquez me hacen reflexionar y más concretamente con la labor de esta periodista, Sara Coll, que se encuentra muy a gusto con la crónica Rosa.

    Como si el triunfo actual de los programas rosas fueran una huida hacia delante para no enfrentarse con la realidad del mundo actual lleno de desdichas. Lo importante es no ver la realidad. No pensar.Y mientras perdemos el tiempo con las crónicas rosas.

    Y los fotógrafos........ Una imagen vale más que mil palabras. Una buena foto más. Qué seria de un periódico sin fotografías. Las imágenes venden mucho.

    Cómo iban a faltar en su novela. Son personajes importantes, no escriben, pero forman parte del periodismo.

    Capítulo 4º. La Foto del difunto. El Fotógrafo colaborador, Javier Lima, que se abre hueco con fotos diferentes. Es real la descripción de cómo se llega a ser fotógrafo de un periódico.

    Se describe el momento en que un periodista fotográfico pasa de ser mero espectador, que capta el momento noticioso a ser protagonista luctuoso de la noticia con su muerte buscando un mejor y diferente enfoque por encargo del jefe de local.

    Cuantos fotógrafos han comido de los reportajes de bodas y banquetes, pero lo han postergado para engancharse de una forma u otra en este mundo del periodismo gráfico para ser creativos y satisfacer el ego de ver publicadas sus fotos en portada o en las mejores páginas.

    Es una satisfacción efímera (porque dura un día y permanece para siempre en las hemerotecas). Agrada ver tu obra colgada por un día en la portada del periódico en todos los quioscos que lo exhiben. Un fotógrafo lleva un salvoconducto en su cámara que le permite estar en el filo de la noticia, plasmarla como nadie y verla de manera diferente.

    No faltan los corresponsales a caballo entre el pueblo y la ciudad y el amor en el mundo periodístico, aunque tan difícil de conciliar, a veces.

    Jaime Lima encuentra la muerte buscando un enfoque distinto.

    Y enlazando el capítulo 2º con el 5º que cierra la novela con un título como Lágrimas y lluvia al amanecer. A través de Fran Morcillo, de la sección de deportes se debe preparar un especial, algo tan sencillo y ala vez tan complicado como un embarazo que el lector de un diario ve como algo sencillo, pero que requiere mucho esfuerzo, imaginación y la satisfacción del trabajo bien hecho.

    Aunque a veces no tenga uno muy claro cómo va a resultar.Y como hilo conductor Héctor, un homosexual, en otro tiempo un atleta, apodado “la Gacela de oro” y hoy empleado como relaciones públicas de tres locales gays.

    Y todo aderezado por una serie de descripciones que merece la pena leer tranquilamente, como la estación de trenes que nos recuerda a la de Salamanca en otro tiempo, no a la actual Vialia.

    En pocas páginas Toño Blázquez ha tocado muchos temas, diferentes periodistas de un medio local, situaciones, casos, entramados para conocer más del mundo del periodismo, del que en muchas ocasiones nos gustaría hablar, pero que no tenemos oportunidad, si no es con una formulación como la que presenta Toño en su novela.

    Les garantizo que no van a encontrar todo lo que sucede en el mundo periodístico en un entorno provincial, pero les aseguro que todo lo que van a leer existe, o ha tenido lugar en algún momento.

    Es lo que Toño ha recogido de manera extraordinaria con alma de poeta y con descripciones magníficas, minuciosas y gráficas.

    Página 16.