La aventura del tocador de señoras; Eduardo Mendoza

Literatura española contemporánea del siglo XX. Narrativa. Novela. Humor. Detectivesco

  • Enviado por: Veronica
  • Idioma: castellano
  • País: España España
  • 3 páginas

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LA AVENTURA DEL TOCADOR DE SEÑORAS

CAPITULO 1

El libro comienza cuando el protagonista es llamado por el doctor Sugrañes (Onán Sugrañes) a su despacho. Este acude y le dice que ha llegado el momento de dejar el centro en el que se encuentra (un manicomio) puse decía que s conducta había sido ejemplar desde el día en que entro;(además este doctor se jubila ya) Este hombre la salir a la calle ve una gran diferencia desde la ultima vez que es encontró en ella (años 70, encerrado durante los años 80, y ahora son los años 90) Al salir se encuentra a Cañuto, un hombre de mediana edad que e dedicaba a atracar bancos. Cuando lo cogieron como no sabían que pena imponerle, lo metieron al manicomio, lugar en el que se conocieron. Acabada la conversación el protagonista pretendo ir a Barcelona, su ciudad, a pesar de no saber como llegar y sin que la intención de Cañuto por ver hacia donde soplaba el aire y decirle por que camino llegar le sirviera de mucho. Solo disponía de cien pesetas que le había dado el doctor Sugrañes. Llego a Barcelona y se puso a buscar a u hermana Candida, acudió a donde esta desde pequeña hacia las aceras, el barrio había cambiado mucho, empezó a preguntar a la gente si la conocían y como nadie le contestaba y estaba cansado se durmió entre los cascotes de una obra publica. Por la mañana siguió buscando y cuando se sentó a descansar le fue un niño de unos ocho años, llamado Jamín que le dijo que le había estado siguiendo y por dos talegos le llevaba, el protagonista le dijo que lo llevaría a la policía y diría que había violado al niño, a el lo dejarían en libertad y al niño en un reformatorio, así que no tuvo mas remedio que indicarle el camino. Cuando llego al timbre y le abrió una señora, esta era la suegra de Candida. Cuando vio a su hermana la encontró muy empeorada y simplemente le pregunto por su vida. Le contó que un día hacia poco más de un año vio un anuncio en la calle de un hombre que buscaba una mujer sin importarle la figura, el cerebro ni el dinero, así que le llamo. Y al día siguiente se casaron. Llego Viriato (marido de Candida) y en la cocina le contó su parte de la historia, y es que su madre quería que se casara, y para que le hiciera caso, prendió fuego al piso dos veces, se tiro por el hueco de la escalera y se fue al zoo y entro en la jaula de los leones. Y como Candida y su madre se llevaban bien, por hacerle feliz se casaron. En realidad a Viriato le gustaban los hombres. Viriato le dio trabajo en su peluquería. Llamada el tocador de señoras, pues era unisex (aunque atendían a todos) con lo que obtuvo el primer trabajo honrado de su vida. Los primeros días se dedicaba exclusivamente a limpiar y ordenar. Incluyo lustrar zapatos, ofrecía refrescos, piscolabis…para que dejaran mas propina. Cuando terminaba se iba a un restaurante a cenar pizza. Después dormía en la peluquería y cuando se hacia la hora de abrir salía la calle a anunciar todo lo que hacían, cuando entraba alguien le echaba aerosol en los ojos discretamente y se iba a llamar a Viriato para que hiciera el trabajo hasta que el aprendiera. Consiguió alquilar un apartamento, cercano a la peluquería, mas tarde adquirió una nevera y un televisor de segunda mano. Se inscribió en unos cursos de cultura general por correspondencia, y en varias asociaciones vecinales. Así logro colmar sus necesidades materiales, sus ambiciones sociales y sus aspiraciones intelectuales. En cuanto a mujeres, dejaron de interesarle y así tenía a tantas como quería, es decir, ninguna. Estaba a punto de recibir la Creu de Sant Jordi cuando ella entro en la peluquería.

CAPITULO 2

Entro en la peluquería una mujer (desde su punto de vista) muy guapa. Que le pidió que le lavara la cabeza y le lustrara los zapatos. Esta le empezó a preguntar por su vida, y el contestaba con mentiras, como que se llamaba Onán Sugrañes, realmente no tenia DNI, ni papeles ni nada ya que al nacer no le inscribieron en el registro civil, también le contó que antes de ser peluquero trabajo en un centro de acogida de personas discapacitadas y antes fue monaguillo. Una vez se marcho volvió a la lectura para olvidar el encuentro. Cuando volvió a su casa intento conciliar el sueño a pesar del ruido de la calle, pero pasaban las horas y seguía despierto. Llego el buen tiempo y los sábados por la mañana no iba casi nadie, pero por la tarde se animaba de la gente que volvía de la playa, quienes se mostraban exigentes. Los domingos permanecía cerrada, salvo algún encargo, vísperas de fechas señaladas o el mes el mayo, porque había muchas bodas, aunque nadie fue nunca. Los domingos que no abrían por la mañana visitaba dos o tres museos y luego para no aburrirse iba a un parking a ver entrar y salir coches, a eso de las dos acudía a casa de Candida a la comida familiar, y a las 7:30 se despedía y regresaba a su casa para ver la televisión y acostarse temprano para empezar la semana con energía. A los nueve días la chica volvió pero esta vez para proponerle algo, quedaron en el bar de enfrente al cerrar la peluquería (las 8) Una vez allí, para romper el silencio le dijo que no le gustaba la primavera, ni el verano porque de niña le enviaban siempre a un internado en Suiza, ni el otoño, porque los pasaba en otro internado, en Barcelona. Le dijo que lo que le quería pedir conllevaba un riesgo y rozaba los límites de lo legal, tenía que ayudar al padre de ella (Manuel Pardalot) que era un importante hombre de negocios. Consistía en entrar en una oficina, sustraer unos documentos, salir y dárselos a ella, que le servirían para poner de manifiesto que los negocios de su padre, que habían llamado la atención de la judicatura, se trataba de un error de apreciación. A cambio le daría un millón de pesetas. No acepto, argumentando que era un hombre ejemplar y en que su existencia no discurriera en las afueras de la ley. Por la noche, después de cenar en la pizzería, por la calle la chica en un coche le pidió subir, al momento se percato de que allí dentro había mas gente y un encapuchado le apuntaba con una pistola en la cabeza, y le explico que lo que tenia que hacer no era un robo, y si ocurriera algo así para la policía ellos responderían por el. Que su empresa se llamaba El Caco Español, S.L. y de ella son los documentos que debería sustraer. Que no quería que la conversación fuera en esa situación pero no le había dejado mas remedio. Que llevaban mucho tiempo buscando a alguien como el, con su pasado, pero en realidad su pasado lo dedico sin trabajar honradamente, y cuan do le pillaron, tuvo que hacer servicios a la comunidad, y fue cuando lo mandaron al manicomio, para intentar su pronta reinserción en la sociedad (su abogado se limito a enviar una postal desde Menoría) finalmente acabo cediendo. Los documentos estaban en una carpeta azul en el cajón derecho de la mesa del despacho del jefe. Le explico que entraría por el garaje y subiría unas escaleras (las de emergencia) que tuviera cuidado con el de seguridad y que todas las puertas de los despachos estarían abiertas porque es cuando trabajaban las de la limpieza. A las 00:23 le dejaron en la puerta y le permitieron 25 minutos para la maniobra, por lo que le esperarían en la puerta a las 00:48. Una vez en el garaje, resbalo y cayo, pero con un plano de la empresa siguió, subió las escaleras de emergencia, pero a lo que se dio cuenta no sabia en que piso estaba, por lo que bajo y empezó de nuevo, hasta llegar al 4º Desactivo la alarma, y como vio que la luz roja de la cámara permanecía apagada fue recorriendo el lugar hasta entrar en una sala de juntas. Al fondo, estaba el despacho del director. La puerta estaba cerrada, con cerradura de máxima seguridad y con lo que llevaba en el bolsillo consiguió abrirla (dos horquillas, un peine y unas tijeras) consiguió la carpeta, borro con un pañuelo las huellas de las demás y salio por la escalera de emergencia, no tenia gomas, se le cayo un par de veces y tuvo que recoger todo, llego al lugar de la cita y el coche no estaba. Al momento apareció un taxi con la chica dentro, se la dio y esta se fue respondiendo (a su pregunta) que mañana le darían el dinero. Este hombre se sentía engañado, y con un error en la ejecución, el no cobrar por adelantado.

CAPITULO 3

La mañana en la peluquería la paso durmiendo hasta que entro una señora preguntando si podía teñir de rubio a su husky, la echo fuera y viendo el periódico, que esta había dejado olvidado y lo ojeo, recordando que cuando estaba en el manicomio, cuando les llegaban los periódicos eran atrasados y todos sus compañeros lo relacionaban con el tour de Francia. Una noticia le llamo la atención y decía: asesinato de un pobre hombre de negocios, anoche, era Manuel Pardalot, y fue asesinado en su despacho con siete disparos, se supone, estaba allí para recoger unos papeles necesarios para el día siguiente; pero al menos en ningún periódico ponía nada acerca de algún sospechoso, pues fue cuando el estuvo allí. Después se acerco a la empresa y vio que estaban intentando descubrir al culpable, pero se tuvo que ir para abrir la peluquería, y no fue nadie hasta que a las 7:45 apareció la Sra. Pascuala (pescadera) y este estaba de mal humor así que lo hacia a trasquilones y ni le contestaba por lo que antes de acabar, esta se fue de allí, y al rato la Sra. Margarita, fue a hablar con el y decirle que el problema fue que Pascuala se había ilusionado con el y al ver ese cambio en su forma de ser se enfado y se fue. Al llegar a casa le pidió a su vecina Purines, que estuviera atenta a su piso en su ausencia y le informara si aparecía alguien, le pidió polvos de talco y los echo en el rellano, a la mañana siguiente encontró unas pisadas hacia su puerta, fue a la peluquería, y estaba todo mirado y vuelto a colocar en su sitio, cuando volvía noto a alguien que le seguía, por lo que se escondió y cuando paso por allí le sorprendió, era el chofer (negro) del coche en el que había ido la noche anterior. Y le dijo que tenía un mensaje de la srta. Ivet (la chica) que haga lo que le ordene o el que lleva el mensaje le retorcería el pescuezo, entonces se fueron a hablar, buscaron un sitio para aparcar y el coche no era la limusina del día anterior (era alquilada) sino un coche propio, un SEAT de esa época, y entraron en un bar llamado putos negros al Paredón. Por lo que al entrar le dijo que el negro era sultán de Brunei, bebieron un poco y le contó que se llamaba Magnolio, pero su nombre real era Luís Gonzaga. Que vino de inmigrante y le metieron de chofer porque no entendía el idioma y decía a todo que si (en su idioma significaba no) finalmente se quedo dormido y el protagonista le dijo al del bar que el sultán tenía un yet privado y que se asegurara que no le faltaba de nada cuando despertara. A la mañana siguiente leyó en un periódico del quiosco del sr. Mariano la esquela del Sr. Pardalot y vio que el entierro era a las diez. Cuando llego a la peluquería el candado estaba seccionado y dentro había un gran desbarajuste, lo que significaba que Magnolio no era el único que le seguía. Arreglo todo y abrió pidiéndole al Sr. Boldo, dueño del videoclub que estuviera pendiente y si entraba alguien le dijera que volvía enseguida y si fuera necesario les pusiera una película que luego se la pagaría. Una vez en el entierro fue a 1º fila, donde se encontraba la familia mas cercana, se hizo pasar por agente de seguros y le dijo a una chica que si le decía su grado de parentesco le diría si ha sido beneficiada, a lo que le contesto que era Ivet Pardalot, su hija, y este no lo entendía porque no se parecía en nada a la que estuvo en la peluquería. Fue al final y les pregunto a unos señores si conocían al difunto, dijeron que si y este contesto que eran como uña y carne y amigo de sus cuatro hijas, a lo que contestaron que solo tenia una, este pregunto si era alta, rubia, guapa y piernas despampanantes y le dijeron que no que era morena, baje, feúcha y piernas como un par de zanahorias, y que se había debido de equivocar de entierro. Este se fue y el Sr. Boldo le dijo que no había ido nadie. Por lo que seguramente pensó, había sido victima de un engaño. A media tarde fue a la peluquería su cuñado Viriato, para oír sus quejas sobre el estado del secador eléctrico, pues a 5 clientes se les tuvo que llevar al ambulatorio con lesiones leves. A lo que corto la respuesta de este preguntándole si llevaba marcapasos, al decirle que no dijo que llevaba un rato oyendo un tic-tac, así que salieron corriendo y oyeron a sus espaldas una explosión y vieron volar los objetos a la vez que ellos, estaban bien, y el empezó a recoger todo mientras atendían unos hombres a Viriato, llego la policía que debía haber sido llamada por un transeúnte. Al llegar les explico que tenia la estufa de butano encendida y había sido la causa, por lo que se fueron y Viriato le dijo que porque les había mentido, le contesto que estaban en un buen lió y tenían que resolverlo por sus propios medios, por lo que no le contara nada a nadie de lo sucedido (la bomba) y se alejara de el. Al caer la tarde tenia todo mas o menos recogido y llego un hombre muy pálido y le dijo que se sentara en lo que quedaba de sillón y le dijo que era Magnolio, que se había cubierto de harina para pasar desapercibido, y este iba de negro porque estaba cubierto de hollín, le dijo que la Srta. Ivet quería verle en persona, que sus vidas corrían peligro así que se subió al coche y fue; acudió al piso que le dijo y le contó que como ya sabia, ella no era la verdadera Ivet, que le engaño porque a ellos les hicieron lo mismo, que electa en un mal sitio porque piensan que es el asesino de Pardalot porque las cámaras lo grabaron y aunque fuera ahora a la policía y contara lo ocurrido no lo creerían y l meterían al manicomio un tiempo. Le pidió que vigilara a Ivet y mañana quedarían y se contarían todo. Esa noche para entrar en el despacho se hizo pasar por un vecino de allí y le dijo al guardia que creía que se había dejado la puerta del garaje abierta, cuando se fue, aprovecho para entrar a comprobar si la documentación del director había sido cogida por el juez y así fue, y al oír los ruidos el guardia fue y pregunto para saber si había alguien a lo que este contesto que era Pardalot, y el guardia se fue asustado. Siguió buscando y sin querer acciono el contestador automático y al oír los pasos del guardia salio rápidamente y le pregunto si había visto algo, le digo que no y que si había pasado algo no tenia porque darle detalles que se fuera y como si no hubiera pasado nada. Cuando llego a casa encontró todo patas arriba, por lo que pensó le habían echo un registro, pregunto a Purines si había visto algo y dijo que durante un rato oyó mucho alboroto, pero considero mas apropiado no actuar ni llamar a la policía. Es despidió de ella, se fue a casa y empezó a ordenar todo. A la mañana siguiente fue a un bar y comenzó a llamar a todas las floristerías cercanas para saber quien era la tal Reinona a la que el Sr. Pardalot le hubiera entregado las flores en la cena de esa noche. Cuando dio con la floristería que era le dijo que era su abogado y que por favor le repitiera la dirección de Reinona por asuntos de papeles, esta se lo dijo y lo que pensó fue en acudir porque pensaba que también acudiría el asesino de Pardalot, Magnolio acudió al bar y cuando este le contó que pensaba descubrir al culpable este le dijo que por un lado es lo que debería hacer pero por otro que no contara con el, la salir se encontró con Ivet, (la falsa) y estuvieron hablando pero ninguno había descubierto nada importante; finalmente Magnolio se arrepintió de no ayudarle y fue la dirección de REinona para ver de que se trataba y les contó, que era una mansión y le había abierto el mayordomo, y como pregunto si era el centro para inmigrantes sin papeles este le dijo que si quería fuera esta noche que tenían una cena y que le dejaría trabajar aunque cobrando poco, este acepto y así podría comprobar de que se trataba realmente.

CAPITULO 4

Por la mañana acudió a la tintorería del Sr. Ramachandra, para que le dejara un traje de los que llevaba la gente, pero se lo llevo sucio porque alquilarlo lavado costaba el doble, por si se manchaba y debía volver a lavarlo. El traje era plateado y tenía lamparones. Por la noche acudió a la casa de Reinona y le abrió el guardia de seguridad que estuvo el día que asesinaron a Pardalot, le pidió la invitación y como no tenia le dijo que se la había olvidado en otro traje, no le dejo entrar por lo que acudió otro hombre, que reconoció del día que estuvo por la empresa, le dijo que era el abogado de Pardalot y que Reinona le había mandado personalmente la invitación, y le dejo pasar. Al entrar le condujeron hasta un grupo de personas, a lo que este saludo efusivamente al primer hombre que vio tratándole como si fuera Reinona, este era el alcalde de Barcelona por lo que este se lo aclaro y la mujer que tenia al lado dijo que ella era Reinona, al momento el alcalde empezó a dar un discurso porque pronto comenzarían de nuevo las elecciones y recordar que esperaba ganarlas porque contaba con sus votos. Mientras el alcalde hacia el discurso, este aprovecho para intentar encontrar algo interesante por la casa, de modo que subió las escaleras y comenzó pero pronto tuvo que esconderse porque el recepcionista (el guardia del la empresa la otra noche) pasaba por allí con una botella de champán y una pistola, cuando se fue, entro en una habitación de mujer, por lo que pensó que seria la de Reinona, inspecciono un poco todo y como no tenia mucho tiempo tenia que cambiar de habitación , por lo que fue por el baño, una especie de gabinete o un estudio, estando allí escucho por el conducto del aire acondicionado que estaba concluyendo el discurso por lo que es dispuso a volver al salón antes de terminar, iba a ir por las escaleras pero vio al recepcionista vigilándolas así que fue por las del servicio y sin que se dieran cuenta se volvió a situar tras Reinona y empezó a aplaudir. Entonces esta se giro y le dijo que se fuera si aun valoraba su pellejo, y le explico como salir, también le dijo que se pondría en contacto con el, consiguió salir aunque no entendió como el guardia no le había logrado dar alcance. Llego a su casa y se encontró en el portal a Ivet, que le contó que le habían seguido durante la tarde, y aprovechando un descuido del sujeto en cuestión había ido a su casa para contárselo todo, este le ofreció que se quedara a dormir esa noche para evitar lo que pudiera ocurrir, cuando iba a echarse en la cama con ella sonó el timbre, era la policía por lo que les abrió y metió a Ivet en el armario cerrándolo con llave y dejándola (la llave) en un bote de cucal. Entraron y cogieron un anillo robado del bolsillo de su traje, por lo que se ve Reinona lo había dejado allí y luego llamado a la policía por el robo cometido, se disponían a llevárselo a comisaría cuando apareció un guardia civil, que decía ser el teniente coronel Díaz-Bombona, el cual les ordeno que devolvieran el anillo pero al hombre lo dejaran tranquilo, estos se fueron y entonces apareció Purines agradeciéndole a Marcelino que salvara a su amigo, pues este era un cliente (o su pareja) y como era guardia civil le había pedido el favor y había accedido. Mientras es lo agradecía, llamo el alcalde, por o que no tuvo mas remedio que encerrar a Marcelino en el armario con Ivet, y dejar a Purines en el baño. Entonces apareció simplemente para preguntarle su opinión sobre transportes públicos y acabo diciéndole que si sabía quien mato a Paradalot, en ese momento llamo Reinona por lo que el alcalde pidió que le escondiera así que también lo metió al baño. Esta le pidió ayuda porque decía que corría peligro, pero vamos que acabaron en la cama, a lo que llamo al timbre Abelardo Arderiu (marido de Reinona) por lo que se escondió bajo la cama. Este le pregunto por el paradero de su esposa que creía que el sabría donde estaba, por no decir que imaginaba que estaba con el. Que le salía caro estar casado con ella pero como tenia un gran patrimonio no le importaba que sabia que quedaba con otros hombres y que estuvo apunto de casarse con Pardalot pero finalmente y sin saber porque se caso con el (aunque pensaba que Pardalot le había dejado) le contó que sabia que se seguían viendo porque alguna vez había contratado algún detective para seguir a la gente que le debía dinero y aparecía Reinona en los sucesos. Le pregunto a Arderiu si pensaba que Reinona había matado a Pardalot y cuando le fue a contestar le llamo al timbre Magnolio, así que este se escondió detrás de la cortina porque no quería confraternizar. Este le contó que el personal de servicio estaba formado por un mayordomo, una cocinera, dos chicas para todo y un jardinero. Le contó que el mayordomo fue quien le pago. Le pidió que estableciera amistad con alguien del servicio y el dijo que no le importaría con una de las chicas para todo, dominicana que se llamaba Raimundita, que pensaba pedirle matrimonio. Mientras hablaban volvió a sonar el timbre, era un tal Santi, este dijo que no conocía ninguno y el le contesto que se habían visto en casa de Reinona. Magnolio se escondió tras la cortina izquierda y vio que el tal Santi era el recepcionista (el guardia de la empresa) cuando le vio le dijo que no le iba a dejar entrar pero ya era tarde, y este había conseguido entrar. Le pregunto si había matado a Pardalot ya que toda Barcelona sospechaba de el, le dijo que no y este le mostró una carta, era una confesión en la que solo faltaba su firma. Esta era una confesión se que el había matado a Pardalot, se negó a firmarla por lo que este le apunto con la pistola en la cabeza, tenia interés en culparle porque había arruinado su carrera de segurata, tenia que trabajar ahora de recepcionista, pues la noche del asesinato era su primera semana y encima con contrato temporal. No se oía nada así que dedujo que todos se habían quedado dormidos. Le dio una pluma para que firmara este metió la punta entre los cables eléctricos de modo que se fue la luz este pensaba echarse a un lado pero nota mas presión de la pistola en su cabeza, le dijo que estuviera quieto o disparaba. Finalmente convenció a Santi de que subiera la persiana, y mientras la subía se oyó un disparo y Santi se desplomo sin decir nada. Le pregunto si estaba bien y este con gallardía respondió que solo había sido un rasguño. Le pregunto si había sido el y le dijo que no que había sido un francotirador desde la azotea porque debía de haber confundido la silueta de Santi con la de el. Le pidió que mirara si seguía allí, se asomo y oyó a un hombre grítale que como siguiera espiando a su mujer en la ducha le rompía le crisma. Santi se desplomo dejando una mancha de sangre en la moqueta. A lo que llamo al timbre Candida, por lo que le dejo pasar. Le llevaba un trozo de bizcocho de hierbas que había echo Viriato. A lo que vio el cuerpo de Santi y le pregunto si lo había matado el. Le dijo que no que había sido alguien desde la azotea de la casa de enfrente, y ni siquiera sabía si estaba muerto. Candida vio que respiraba lento y desganado así que le dijo que habría que trasladarlo al hospital. Pero no podía hacer eso porque le pedirían explicaciones, dijo de llevarlo a una farmacia de guardia para que lo vieran allí. Cambiaron la ropa entre Candida y Santi, la dejaron en el portal como si fuera la portera y le dijo a Candida que en media hora diera aviso de ver a una mujer indispuesta. Así Candida se fue a la calle y este empezó a sacar a la gente de su casa. Le fue a devolver el anillo a Reinona y le dijo que lo guardara que era muy importante para ella y que cunado lo necesitara ya enviaría a alguien a buscarlo.

Cuando logro despertar a Magnolio le pidió que vigilara la casa de Ivet, y que si ella no le hacia caso y salía a la calle que le siguiera en todo momento y se fijara si alguien mas le seguía. Bajaron al portal para despedirse y encontraron a la ambulancia, por lo que cada uno se despidió y se fue. Al poco de abrir la peluquería llego Viriato echo una furia, porque Candida le había contado todo, pero realmente iba para preguntarle si le gusto el pastel, le digo que se que mucho (ni siquiera lo había comido) aprovechando que le cambio el humor, le pidió un favor y no pudo negarlo así que se fue a cumplir su cometido.

CAPITULO 5

Estaba el protagonista comiendo en el bar, cuando apareció Viriato para contarle sobre lo que le había pedido, le dijo que la empresa El Caco Español S,L. aparecía inscrita en el registro mercantil desde hacia solo cinco años. Que anteriormente Pardalot había fundado, inscrito y disuelto seis sociedades más de características similares, pero los socios de todas habían sido los mismos: Manuel Pardalot, Horacio Miscosillas, y Agustín Taberner, apodado el Gaucho. Horacio era un abogado de cierto prestigio de la Diagonal, por lo que pensó que seria el hombre maduro y canoso de lacena del otro día, el cual (al igual que el pero siendo cierto) dijo ser el abogado de Pardalot. Agustín (el gaucho) había dejado de ser socio en la última empresa fundada, siendo sustituido por la hija de este, Ivet Pardalot. Con esta información no pudieron deducir nada por lo que acordaron recordar los datos porque al final del proceso seguramente les serian útiles. Regreso a la peluquería y aprovechando que no iba nadie se durmió, cuando despertó todo estaba oscuro, pero ni siquiera había dormido una hora, por lo que debían de ser nubarrones. A eso de las seis, entro una chica, que le dijo que le hiciera lo que quisiera, resulto ser la verdadera Ivet Pardalot. Le contó que no valía nada físicamente, que nadie se fijaba en ella, que era multimillonaria, inteligente y hablaba varios idiomas, que podía ir por el mundo solo porque nada le asustaba ni escandalizaba. A lo que este le contesto que no quería nada con ella, que imaginaba que estaba allí por eso, y que allí únicamente hacían peluquería, y para eso imaginaba que ella iría a los mejores salones de Paris, Londres…..y que por cierto allí no se lo hacían mejor. Ella le dijo que estaba allí porque hoy le habían informado de que Viriato había estado en el registro mercantil y en el de propiedad, en el de autores…por si quería denunciarlo, y como pensaba no sabia si realmente el era el asesino de su padre o no quería estar con un montón de juicios que no sirvieran para nada, así que como creía que estaba investigando sobre quien fue el asesino, imaginaba que no fue el pero igual podía equivocarse y que fuera parte de su objetivo final, por lo que le interesaba proponerle un trato. Consistía en darle dinero a cambio de la información que ella quisiera, y era sobre Ivet (la falsa), pues habían sido amigas de niñas, estudiaron en el mismo internado de monjas, le contó que también se llamaba Ivet, que tenia un año mas que ella, siempre pensó que seria modelo pues cualidades no le faltaban, pero nunca le intereso, además el dinero le hubiera ido bien, pues dejo el colegio un año, es que su familia era pobre. Desde entonces se vieron varias veces pero siempre por casualidad, pero finalmente Ivet (la de verdad) se fue a estudiar al extranjero y dejaron de verse. No le contó nada mas, si el no le contaba lo que sabia sobre la otra Ivet, y como no quería, esta se marcho diciéndole que si cambiaba de opinión se pusiera en contacto con ella. Cuando salio fue a ver a Magnolia, a pesar de la tormenta para que le contara lo que había ocurrido desde que llego allí (esta vigilando por si Ivet (falsa) sale) por la mañana no paso nada, a las 17:22 Ivet salio de casa y este la siguió, sin que se diera cuenta, pero finalmente acabo perdiéndola de vista, la volvió a encontrar cuando bajo a la estación del ferrocarril de la pza Cataluña, se dirigió a información, se dirigió a una maquina expendedora de billetes y miro los precios, y ya regreso a casa. Le dijo que se fuera y mañana a la hora de abrir la peluquería estuviera allí por si había algo más que hacer. Se quedo detrás del árbol en el que estuvo Magnolio, vigilando la ventana de Ivet. Finalmente se quedo dormido y a lo que se despertó, a causa de un gran estornudo, ya era de día. Volvió a casa y pregunto a Purines si había pasado algo esa noche en su casa, le dijo que no y le invito a pasar tras verle calado y estornudando, le invito a que se diera una ducha, desayunar (tres tazones de te) y le dejo un disfraz de mujer, pues le puso su ropa a secar. Se fue a la peluquería y justo apareció Magnolio, muy puntual, le contó que había ido a ver si conseguía nueva información a casa de Reinona, se encontró a Raimundita que salía a comprar pan y cruasanes para el desayuno de Reinona y su marido. Esta le contó que no sabía nada nuevo. Tan solo la tarde anterior Arderiu y el abogado Sr. Miscosillas habían estada hablando, pero desconocía sobre que y que habían recibido una invitación del alcalde para un mitin preelectoral, como todos los censados en Barcelona. Este le pidió a Magnolio que se quedara en la peluquería por si acudía alguien y que los beneficios serian 50-50, que tuviera cuidado con las orejas y en tema de tintes, que echara agua y dijera que volvieran mañana. Mientras el iba a seguir a Ivet, fue a la Pza Cataluña, y estuvo vigilando por si aparecía por allí, la vio y se puso a seguirla, esta compro un periódico, y un billete de ida y vuelta a Mataro, este solo compro de ida, pues no tenia mas dinero. Subieron al tren, y este tuvo que saltar a fuera rápidamente porque Ivet salio y tenia que salir antes de que el tren arrancara de nuevo. Se puso a seguirla, camino por muchas calles hasta coger un taxi, este como no tenia dinero para seguirla, se metió a un bar y pregunto que le daban por 200 pesetas, le dijeron que una bolsa con virutas de porex sabor a gallineja, que le supieron a gloria, mas tarde un moro que regaba unos jardines le permitió beber agua de la manguera, se espero en un banco a que regresara el taxi que había cogido Ivet, y cunado regreso le pregunto al taxista que de donde venia, este le dijo que de la residencia, así que este se puso en camino a pie, y consiguió llegar preguntándole a una señora. Cuando llego la enfermera jefa le confundió con una señora a la que habían abandonado allí para encerrar pero tras aclararle que iba de visita esta se marcho y le dijo que fuera al jardín que era donde estaban todos. Salio y se vio a Ivet hablando con un hombre, cuando esta se fue, se dispuso a marchar también y justo se despertó el abuelo tras el que estaba escondido, el verle lo confundió con una mujer (por el vestido) pero los dos se quedaron mirando y fue entonces cuando saludo al comisario Flores. Se conocieron cuando el era un aprendiz de descuidero y el comisario se iniciaba en su oficio. El destino les unió haciendo de ellos un dúo inseparable. Flores fue el que le enseño todo lo que sabe. Este siempre le engaño y nunca se dejo engañar por el. Flores le pregunto que a que había ido, si le había ido a visitar, este le dijo que no se hiciera ilusiones que no era a el, que de haber sabido que estaba allí no hubiera ido, le contó que le engañaron para entrar allí, un día fueron a comisaría cuatro guardias jóvenes, y le dijeron que había llegado la hora de su retiro, que se fuera a un hotel el cual se lo vendieron divinamente (era la residencia) pues no tenia familia, y le dijeron que se dedicara a escribir sus memorias, pues había visto y oído muchas cosas, así luego se lo publicarían y se haría rico. Le dieron los papeles de entrada al hotel (realmente era la residencia) y este los firmo. Y allí desde ese día, encerrado. Este le pidió a Flores que le ayudaba, pues estaba intentando resolver un caso, le dijo que le contara la vida del hombre al que Ivet acababa de ir a visitar, este no la sabía pero le dijo que la podía averiguar. Le dio el número de teléfono del bar y le dijo que si descubría algo llamara y preguntara por el hombre de la peluquería. Se fue y camino hasta llegar al tren donde lo espero. Subió en el último vagón, y junto a la puerta para poder salir si subía el revisor, pues iba sin billete. Había un gitano tocando el acordeón, le propuso un trato al gitano, le dijo que el le pasaba la gorra y si pasaba el revisor, el gitano le pagaba el billete, este acepto y el negocio le salio muy bien, pues el revisor no paso. Cuando bajaron el gitano le dijo que si le interesaba que se asociaran de forma permanente. Que el pasaría la gorra (el gitano) y el otro haría lo demás, el gitano se llevaba el dinero, y el ganaba la protección de un hombre. Este se negó y marcho a la peluquería donde se encontraba Magnolio, quien le contó que a partir de a clienta numero doce, ya lo dominaba, pues habían ido veintidós, este se asombro pues le dijo que allí no iba tanta gente ni en un año, pero miro la caja y era cierto, allí había mucho dinero. Repartieron a medias y Magnolio le pidió que le contratara, y mas tarde podría incluso llevar a Raimundita para que le ayudara, este le echo de la peluquería y le dijo que si le volvía a ver por el barrio llamaba a la policía y le decía que no tenia papeles, pues no iba a permitir que le quitara el titulo de peluquero. Fue al bar a comer un bocadillo de calamares encebollados, pero tuvo que parar porque vio en la peluquería varias mujeres esperando, acudió y le preguntaron si les podía atender Magnolio, este le dijo que no, pues había estado allí transitoriamente pero que allí estaba el para lo que quisiera, pero se fueron todas, lo que le permitió comer tranquilo pero a la vez sumido en perplejidades. A las 6:30 llego Candida, que había ido por todos los hospitales hasta dar con Santi, para ver en que estado de salud se encontraba, un interno le dijo que ya casi estaba bien, que solo había sido una bala y no era nada en comparación con el trabajo que les estaba dando la salmonera, por lo tanto en dos o tres días podría salir de allí y continuar con sus actividades criminales como le había dicho el enfermo; Candida reconoció que ese muchacho galán había despertado sus instintos maternales. Estuvieron un rato hablando, y cuando se hizo hora de cerrar la peluquería, Candida se fue a su casa, y este a cenar a la pizzería, donde se disculpo a la Sra. Margarita, por no haber ido estos últimos días.

CAPITULO 6

Cuando llego al apartamento lo volvió a encontrar vandalizado, pero solo hecho en falta la pistola de Santi, el anillo seguía allí porque lo puso dentro del trozo de bizcocho que había hecho Viriato. Bajo a la relojería del Sr. Pancracio, para ver que le daba por el anillo, y este le dijo que era falso, y como mucho podía darle alguna botella de plástico, por lo que este volvió a su casa y a lo que se tumbo en la cama, le llamaron al timbre, era Raimundita, que le había enviado Reinona para ir a buscar el anillo, este se lo dio y le dijo si quería que le acompañara, a lo que le contesto que no hacia falta, que Magnolio la estaba esperando. Y este le pidió a Raimundita que le dijera a Magnolio que mañana por la mañana fuera a la peluquería a trabajar, y que ya hablarían de cuanto cobraba. Cuando esta se fue, subieron dos agentes de la policía (uno se llamaba Baldiri) con una orden de registro, para buscar el anillo, este le dijo que ya no lo tenia, y se lo llevaron a comisaría por ocultación de pruebas, al rato le dejaron en libertad porque un hombre que se había presentado como su abogado había pagado la fianza para salir de allí, cuando salio vio al Sr. Miscosillas, le pregunto que por que lo había pagado, y este le dijo que eran ordenes de otra persona, y le pidió que fuera a un coche que había en la otra acera, que le esperaban, cuando llego vio a Ivet (la verdadera) la cual le invito a ir a su casa, esta le contó un poco su vida, como que sus padres estaban separados, y su madre se había ido a vivir a Jaén, su padre había tenido mas mujeres pero siempre acababan separándose, lo que esta quería era que le ayudara a descubrir al asesino de su padre, si no había sido el. A cambio le ofreció acostarse con el, este se negó y se marcho, pero antes cuando Ivet se fue a otra habitación, este la siguió y escucha la conversación, hablaba con alguien al que llamaba tontin, y le explicaba que se había negado a colaborar. A lo que llego a la parada del autobús ya era de día. Fue a la peluquería, y se encontró a Magnolio en la puerta, y le dijo que le había salido un trabajo de chofer y esa mañana no podría estar allí, pero por la tarde volvería y nunca más volvería a dejarle plantado. A lo que se fue aparecieron cuatro guardias urbanos para una inspección rutinaria, porque iba a acudir un persona importante, empezaron a entrar cámaras y realizadores destrozándole algunas zonas de la peluquería, tras retirar el peine y las tijeras ante la justificación de quitar los objetos punzantes, a lo que entro el alcalde de Barcelona, que estaba haciendo campaña, e iba a grabar unas palabras allí, pero se fue la luz (y sin gas) y aprovecharon para ir a tomar algo al bar de enfrente y así acabar la conversación que el otro día se vieron obligados a dejar sin terminar a causa de la interrupción de varias personas. Por lo que le siguió contando que Pardalot y el (antes de que fuera alcalde) hicieron unos negocios y había unos documentos que si ahora salían a la luz, arruinarían su carrera política, pues le resultarían embarazosos. La preocupación venia porque antes de morir Pardalot le había llamado para habar sobre esos papeles, y habían quedado por la noche en su despacho, le explico como llegar y le dijo que la alarma estaría desconectada, a lo que el alcalde llego se lo encontró muerto con varios disparos, y sin pistolas cerca por lo que no se trataba de un suicidio si no de un asesinato, el problema era que el alcalde no había borrado las huellas de los pomo, y si la policía investigaba y las encontraba, se vería implicado como asesino sin tener nada que ver, y eso también le arruinaría su carrera política por lo que la solución era que encontraran al asesino antes de las elecciones municipales. Cuando volvió la luz regresaron a la peluquería pero el realizador había decidido que ya no grababan allí que iban al videoclub del Sr. Boldo, que no era tan cutre. A lo que apareció Ivet (la falsa) y se fueron a hablar al bar, le contó entre lagrimas, que habían secuestrado a su padre, estaba en la residencia de Vilassar, como siempre porque esta invalido, y había desaparecido. Este llamo al comisario Flores, para preguntarle si había descubierto algo sobre el hombre que le dijo la tarde anterior, le contó un poco por encima, y luego Ivet se sinceró y le contó la verdad, a su padre lo inscribió bajo el nombre de Lluis Biosca, pero era un nombre falso, su verdadero nombre es Agustín Taberner, el hombre que había tenido negocios con Pardalot, y en su ultima empresa, El Caco Español, S.L. no formaba parte, porque cuando lo formaron el ya estaba arruinado y enfermo, por lo que prescindieron de el. Este le dijo que posiblemente si le entregaba la carpeta azul igual le devolvían a su padre. Flores le contó que uno de los que lo habían secuestrado, era un negro muy grande, que iba con dos encapuchados, Ivet le dio el número por el que solía localizar a Magnolio, este le dijo a Ivet, que cuando le llamaran los secuestradores no quedara directamente que únicamente intentara ganar tiempo. Le pidió al camarero siete servilletas en lo que escribió lo sucedido, escribí la información que sabia, y más tarde las repartía entre los establecimientos cercanos y les pedía que si le pasaba algo, le hicieran el favor de dárselo a Viriato, al que mas tarde informo por si esto ocurría. Llego al lugar donde le habían dicho que había de acudir Magnolio como cada tarde. Cuando entro vio que en ese sitio, únicamente había negros. Y Magnolio aun no había llegado, se pidió uno chicharrones y una pepsi cola, mientras el que se ocupaba del bar Juan Sebastián Mandanga, le decía que Magnolia pronto llegaría, pues como le había dicho por teléfono siempre iba allí a ver si tenía correo y a estar un rato con la panda, pero desde que estaba con Raimundita iba menos, pero pronto llegaría porque eso además de un bar era una casa de contratación. A lo que este apareció por la puerta, y bajo la mirada de todos fue a reunirse con este asombrado de cómo sabia que estaría allí, el del bar le pregunto si había echo algo a lo que este (peluquero) le dijo que traición, delación y colusión. Le pidió que lo explicara, llamo a su mujer (Loli) que estaba dentro, pues era la cocinera y este con hipótesis lo explico, es que Magnolio no le contó todo lo que sabia, pues la conversación que tuvo el Sr. Arderiu y el abogado Miscosillas fue escuchada por Raimundita, que le contó a Magnolio que ras el asesinato de Pardalot había un gran interés por saber el paradero de un hombre invalido, Agustín Taberner, alias el Gaucho y su hija, una modelo de ropa interior Ivet, Magnolio le dijo al señor Miscosillas que conocía el paradero de ellos, pues antes fue chofer de Ivet y le llevaba a la residencia a ver a su padre. Solo sabían que la vida de Agustín Taberner corría peligro y Magnolio siempre tendría culpa moral de lo que le ocurriera, a lo que miro a Magnolio y lo vio con dos grandes lágrimas y dijo que necesitaba el dinero pero para algo bueno, aunque los fines usados para conseguirlo no fueran los adecuados. Así que dentro de su arrepentimiento, Magnolio dijo que deberían recatarlo, pues el sabia donde estaba. Que les llevaría hasta la puerta, era un lugar peligroso y siniestro, y se llamaba Casteldefels.

CAPITULO 7

Pasada la medianoche Magnolio y el emprendieron el viaje. Le siguió contando lo ocurrido por la mañana, cuando fue a buscar a los dos hombres y los llevo a la residencia, al llegar, la enfermera jefe guardándose el cheque que estos le habían ofrecido, les condujo hasta la habitación del inválido, donde tenía la maleta hecha, y le había dado algún tipo de medicamento para que estuviera dormido. Después le habían llevado a la puerta de un chalet en la zona residencial de Casteldefels, donde ahora llegaban. Magnolio dio varias vueltas tratando de orientarse, y al momento lo dejó en una esquina señalándole el lugar. Se bajo del coche y Magnolio se fue, era un chalet de dos alturas, completamente idénticos, en uno había luz y en el otro no así que dispuso a entrar por el jardín de atrás, cuando oyó algo, levanto la vista y se encontró a un perro (un mástil) llamado Churchill, entonces se acordó de que llevaba en el bolsillo el bocadillo de calamares encebollados que Ivet no se había comido por lo que se lo metió a la boca, este lo comió y se fue. Llego a la puerta trasera del primer chalet, donde se encontraba secuestrado Agustín Taberner. Consiguió entrar, esa habitación era la cocina, miro lo que había encendió una vela y se fue al resto de habitaciones. Encontró la puerta principal del chalet, la cual dejo abierta por si tenia que salir rápidamente. Subió la escalera del piso principal. Tras una puerta oyó un carraspeo, el pomo no giraba por lo que dedujo que allí era donde estaba encerrado, con una cucharilla (cogida en la cocina) la abrió y entró. Le dijo que le iba a rescatar pero no sabía como sacarlo de allí. Este le contó que le llamaban el Gaucho porque era el que mejor bailaba el tango, que estaba inválido por su enfermedad renal y porque Pardalot le rompió las piernas, pues le estafo bastante. Tuvo una buena idea, le dijo que primero le bajara a el y luego bajara la silla de ruedas. Lo consiguió coger, ando unos pocos pasos, y se cayó. Fue al cuarto de nuevo, saco una manta del armario y volvió con el inválido. Sujeto al hombre con ella y lo consiguió empezar a bajar. A lo que golpearon la puerta, como no le oían a causa de la música, entro (estaba abierta) a lo que tapo con la manta al invalido y a el pues en la penumbra apenas era perceptible, entro en la habitación iluminada, y esa voz le resulto conocida pero no sabia de quien era. La otra voz estaba distorsionada, el que acababa de llegar cerro con llave, y reconoció en la penumbra de quien era la voz, era el Sr. Miscosillas, la voz distorsionada le pregunto si la había visto (Ivet “falsa”) le dijo que no que le llamo y luego ella le citaba en otra hora en bares distintos, y al cuarto bar se harto y se fue, pero justo llamaron a la puerta. Era Santi, recién salido de la UVI y en muletas, también invalido debido al disparo en su apartamento. Consiguieron bajar todas las escaleras a lo que el Sr. Miscosillas salio y fue a la cocina, a lo que volvió a la habitación iluminada les dijo que esa puerta también estaba abierta, pero la había cerrado con llave también. Volvió a llegar alguien era el alcalde que llegaba tarde porque estaba en televisión grabando. No habían apagado la vela, por lo que la manta comenzó a arder, este se fue intentado dejar al invalido cubierto con la manta, a lo que al irse corriendo, la manta se le engancho y dejo al invalido al descubierto, por lo que al oír el jaleo se asomaron, y el Sr. Miscosillas apuntaba con la pistola de Santi, por lo que este dijo que se rendía, y le hicieron pasar a la habitación con todos ellos. Santi recupero su pistola y lo apuntaba continuamente. El comenzó a hablar, pues ellos solo se miraban sin saber que hacer ni decir, dijo que pusieran todos las cartas sobre la mesa, al encapuchado de voz distorsionada, le dijo que ya se podía quitar el disfraz que sabia que era Ivet Pardalot, esta le hizo caso. Esta dio la idea de matarlo, pues seria mejor para todos y para cerrar el caso del asesinato de su padre. Ivet le pidió a Santi que acabara con el, pero este le empezó a decir que no le convenía hacerlo, porque en cuanto le matara, le acusarían a el del asesinato, pues estuvo en esa empresa en el momento del crimen y seria para ellos muy fácil hacer eso, también le dijo que el tiro que recibió estando en su casa realmente fue para el pues una de las personas que le dieron la idea de que firmara ese acuerdo, fue quien contrato al francotirador. A lo que interrumpió el alcalde diciendo que entonces quien mato a Pardalot, pues no debió de ser ninguno de los dos. Entonces Santi dijo que como tenia las manos ocupadas con las muletas, no podía pedirle que saliera con el, pues se escaparía. Entonces le pidió al Sr. Miscosillas (era su pareja) que lo hiciera el con ayuda del alcalde, pero los dos se negaron. Por lo que Ivet dijo que lo mataría ella, pero el Sr. Miscosillas le trato de parar, preguntadote de donde la había sacado, por lo que el tema se fue desviando, hasta acabar en que el Sr. Miscosillas, había quedado esa noche con las dos Ivet, y si la falsa le entregaba la carpeta con los documentos el le devolvía a su padre. Pero en realidad los documentos no le interesaban a nadie, solo era una tapadera para los verdaderos propósitos, a lo que llamaron a la puerta. Era Ivet (la otra, la “falsa”) quien entrego la carpeta y pidió que le devolvieran a su padre, pero Ivet Parlador le dijo que no tuviera tanta prisa. Ivet pensaba que Ivet Pardalot no tenía nada que ver con lo de su padre y ni siquiera sabía si estaría por allí. El peluquero trato de explicarle a Ivet lo que allí estaba ocurriendo y como nadie le interrumpió este siguió. Y añadió la historia que tuvo Pardalot con Reinona, y que esa mujer nunca había querido realmente a nadie (pues dejo abandonado a Pardalot poco antes de su boda) pero una voz algo ronca apareció al fondo de la habitación diciendo que esa mujer si que alguna vez había querido a alguien y el podía demostrarlo.

CAPITULO 8

Era Reinona, que en ese momento se encontraba en estado de shock. Pero pronto empezó a contarles todo, como todos sabían ella estaba casada con Arderiu por dinero, no por amor, simplemente porque lo necesitaba y el lo tenia. Lo necesitaba para una niña, estando en planes de boda con Pardalot, esta se enamoro de Agustín Taberner, pero no podía contarle nada a Pardalot, porque si se enteraba Agustín abría perdido toda la confianza que este tenia sobre el y no se lo podía permitir, pues este les estaba estafando y lo hubieran encarcelado. Pero el destino le llevo a quedarse embarazada de Agustín, decidió que abortaría pero tenía que hacerlo en Londres así que se invento una buena excusa para Pardalot, y se marcho. Pero sucedieron muchas cosas, y finalmente tuvo a la niña, a quien llamo Ivet. Como quería que tuviera un buen futuro, considero apropiado volver a Barcelona y meter a la niña a un internado, y entonces se caso con Arderiu, para poder hacer frente a los gastos de la niña. Y así pensaba que cuando la niña creciera, esta podría volver a conseguir su independencia. Cuando el alcalde consiguió serlo (alcalde) Agustín estaba arruinado y enfermo, así que le mandaron ir a romper las piernas, y fue cuando se quedo invalido. Esto no se lo contaron al alcalde, porque había sido victima por parte de este hombre de estafa. Al ocurrir esto, la madre de Ivet le mando una carta a su hija, para contarle quien era su padre y que lo cuidara, que lo necesitaba, entonces estando Ivet en Nueva York perfeccionando su ingles, y siendo modelo de ropa interior, volvió a Barcelona para cuidar a su padre, pero tuvo que meterlo en la residencia, pues estando fuera en Nueva York, había caído en malas compañías: drogas, bulimia….y siempre recaía, incluso en este momento se encontraba en una recaída, por lo que en Barcelona no había podido adquirí ningún trabajo. Ivet Pardalot reconoció que cuando se entero de esto leyendo una revista que se encontró en el parque ya hace unos años no pudo evitar alegrarse, pues ella siempre había querido ser modelo pero como era fea no lo había conseguido. Ivet pardalot se encontraba en Amherst, Massachussets, haciendo un doctorado en bussines administración y un año después, la acabarlo regreso a Barcelona para incorporarse a la empresa de su padre. (El Caco Español, S.L) tras oír esto Ivet comenzó a llorar y a reconocerlo todo, también dijo que no trabajaba pero disponía del dinero que le mandaba Reinona, pues la residencia era mucho mas barata y con lo que le sobraba, lo utilizaba para ella. El dinero que Reinona mandaba a su hija lo conseguía (aparte de lo que le podía sacar a Arderiu) (también uso parte de este dinero para alquilarle un piso a Agustín donde pudiera ir después Ivet a cuidarle) yendo a un joyero, y haciendo falsificar sus joyas, este le daba bastante dinero por ellas y le hacia una copia exacta pero sin apenas valor. A lo que llamaron a la puerta, momento en que el peluquero aprovecho para preguntar a Reinona que al haber entrado estando todo cerrado, si disponía de alguna llave, esta le dijo que tenia una de la cocina, porque Agustín y ella se veían en ese chalet de jóvenes. A lo que llego Arderiu, que dijo que su mujer le había dicho que estaba con unas amigas en un concierto de Renato, pero este hacia más de cuarenta años que no actuaba en Barcelona. Así que con lo que le contó Raimundita, de que su novio (Magnolio) esa misma mañana había cometido un secuestro de un paralítico y algo de un chalet de Castelldefels, así que había llegado a la conclusión de que estaban allí y de que ese paralítico seria Agustín. Este contó que hacia tiempo había descubierto que Reinona tenia joyas falsas, pues había vendido las originales, y este las volvía a comprar y las guardaba en su caja fuerte. Se dio cuenta cuando un joyero tenia un collar exactamente igual al que tiempo atrás el le había regalado, y como sabia que era imposible que existieran dos iguales, lo compro y lo fue a dejar en su sitio, cuando vio que el collar estaba allí, pero era el falso, pues la primera vez que desapareció le culpa cayo sobre la cocinera. Y Arderiu fue quien dijo a la policía que siguieran al peluquero pues era un ladrón. Arderiu sabia que Pardalot y Reinona se veían a escondidas, por lo que le pidió ayuda al alcalde quien le aconsejo un consulting en el que confiaba en periodos electorales, acudió y le mandaron a Santi, quien se dedicaba a seguir a Reinona y escuchar tras las puertas cuando estaban juntos, y solo oía expresiones antitéticas y gritos. El Sr. Miscosillas reconoció que Santi también trabajaba para el, pues estaba interesado en vigilar de cerca a Pardalot. Y le dijeron que por una tarifa extra también le darían información sobre Arderiu, a este Arderiu no le interesaba, pero acepto. El peluquero le preguntó que para que quería vigilar a Pardalot, pues eran socios, y tenia en el toda confianza y si le hubiera preguntado algo Pardalot le hubiera contestado honestamente a lo que este contesto que no estaba autorizado a responder a esa pregunta.

CAPITULO 9

El peluquero pensó lo que había pasado y la aparición de todas las personas y hizo sus conclusiones, las quería contar a todos pero viendo dos pistolas (la de Santi y le de Ivet Pardalot) y pensando que habría por lo menos otras dos escondidas empezó diciendo lo bien que estaba en compañía de todas esas personas, y les agradeció su paciencia. Y comenzó a contarles lo que pensaba haciendo un breve resumen de lo sucedido anteriormente. Y comenzó con sus deducciones, y es que tras la entrada de Ivet Pardalot a la empresa de su padre, esta puso en marcha un plan para apoderarse de la empresa, consistía en reformar estatutos y subrogarse a si misma en lugar de Agustín. Ivet Pardalot siempre había envidiado a Ivet, y un día se puso a buscarla, la encontró e Ivet Pardalot culpaba a Reinona de todos sus males, entonces esta consiguió seducir a Arderiu, para que le diera información sobre Reinona. Y entre este el Sr. Miscosillas y Santi (a este no sabia si lo sedujo o le pago) logro hacerse con la información que le interesaba. Entonces Ivet Pardalot sabia que había unos documentos que no le vendrían bien al alcalde, por lo que esta llamo a Ivet para que le ayudara, para que los cogiera y se los entregara, pero nunca diciendo quien era, sino con esa voz distorsionada. Pero en el fondo sabía que la persona que tenia que hacerlo y por tanto salir en las cámaras de seguridad debía de ser el peluquero así que realmente lo único que tenia que hacer Ivet era convencerlo. Entonces en manos de la justicia el habría inculpado a Ivet, y esta hubiera dicho que había sido un hombre gordo y acaponado (era Ivet Pardalot disfrazada) pero no contaban con que Pardalot estuviera allí esa noche, pues en su vida solo encontraba consuelo en su empresa. Así que viendo todo movido acertó con los documentos que habían desaparecido, entonces fue cuando llego el alcalde por le mismo camino que el y lo había encontrado asesinado, este había ido porque se supone que Pardalot le había llamado pero lo que nadie sabia era si realmente existía esa llamada. El alcalde dijo que eso lo podía comprobar en el registro de llamadas del ayuntamiento, pero este dijo que no era necesario, porque hubo una llamada, pero no de Pardalot, sino de Santi, pues este trabajaba para muchos de los allí presentes. Su teoría era que cuando Pardalot vio que le faltaban los documentos se lo había dicho a Santi, el cual había llamado al alcalde quien le había ordenado que le matara. A lo que el alcalde se defendió diciendo que si no tenia los documentos en su poder (de Pardalot) ya no le servia de anda matarlo. Otra teoría fue que Pardalot se lo contó a Santi, echándole la bronca, el cual sintió miedo de que le despidiera y lo mato. Este se defendió diciendo que no hubiera usado una noche tan concurrida como aquella, que además estando en casa del peluquero alguien le disparo con la intención de silenciarle. Por lo que sacaron otra teoría, que culpaba a Ivet, que como ya tenia en su poder los documentos, para ganar un dinero extra, lo mato. A lo que fue a intervenir esta le fue a interrumpir Reinona, pero justo cuando iba a comenzar a hablar, le interrumpió Arderiu diciendo que el le había matado, decía que iba dando un paseo en coche, y se quedo sin batería, liquido de frenos ni gasolina, por lo que entro para pedirle a Pardalot que le dejara llamar por teléfono y ante su negativa, este lo mato. A lo que le volvió a interrumpir Reinona, diciendo que realmente había sido ella. Y que Arderiu lo hacia por caridad, pero no era necesario, así que empezó a contarles todo. Esa noche le había llamado Ivet contándole lo del robo de los documentos, estaba muy preocupada por lo que había visto que había echo su padre y se había drogado, le pidió que se tranquilizara que ella se ocuparía de todo y llamo a Pardalot, no estaba en casa, por lo que fue a su empresa porque sabia que muchas veces estaba allí o jugando al ordenador o con ella. Al llegar Santi le abrió como hacia siempre que iba, esta hizo una parada que aprovecho Ivet Pardalot para intervenir y decirle que no intentara cargar con la culpa de algo que había echo su hija, que no colaba, que una mujer como ella nunca habría podido hacer algo así, también aprovecho para decir que ella llevaba la idea de matar a Reinona y Agustín, pues les consideraba culpables de sus desgracias y las de su padre. También les contó que viendo como iba la empresa, intento disolverla, a través de unos documentos que consiguió gracias a Miscosillas, Quero engañarles y poder llevar el timón de todo, consiguió que se disolviera, pero no llevar el timón. Una vez concluyo Ivet, y tras la petición de todos, de saber quien lo mato realmente, el peluquero pidió que llevaran a Agustín a la sala. Fueron a buscarlo el alcalde y Miscosillas, al momento volvieron y dijeron que Agustín no estaba en la casa, pero era inválido y no tenía la silla de ruedas así que no podría hacer ido muy lejos. A lo que el peluquero dijo que este tras la paliza consiguió reponerse, pero se mostraba invalido por conveniencia. Mientras Ivet y Reinona lo cuidaban, este continúo con sus actividades fraudulentas. Por lo que consiguió llevar a bancarrota a la empresa. Cuando Ivet fue a ver a su padre a la residencia le contó lo que iban a hacer con los documentos, por lo que esa noche se fue de la residencia a la empresa, llego tarde pues los documentos ya habían sido robados, encontró a Pardalot en su despacho comenzaron a discutir. Lucharon y finalmente Agustín lo mato y regreso a la residencia donde se sentía seguro. Entonces fue cuando llego Reinona, y al encontrarlo muerto pensó que quizás abrió sido Ivet la asesina, por lo que borro las huellas y los videos por si acaso. Por eso no pillaron al peluquero cuando lo llevaron a comisaría por lo del anillo. Reinona reconoció que si fue así, y añadió que llevaba una pistola que le regalaron cuando se caso en el bolso, y la utilizaría contra el (peluquero) si le daba por difamar a Agustín. La saco y se quedo apuntando al peluquero con ella (a la vez que Santi, pues seguía igual desde el principio) el peluquero dijo que Agustín era una mala persona, pues no había echo nada agradable ni por ellas.(Reinona e Ivet) Ivet interrumpió y dijo que ahora que iban a hacer, pues no lo podían denunciar, a lo que Miscosillas añadió que si salían a la luz algunas noticias, perjudicarían al alcalde y a su partido, Ivet Pardalot en este momento interrumpió y les dijo que habían matado a su padre y no se iba a quedar callada, y añadió que hacia unos meses la empresa había dejado de existir, pero no le quería decir nada a su padre para no preocuparle y que el capital de los socios era 0. Decidieron entregarlo a la policía (a Agustín) a lo que una voz a sus espaldas dijo que eso no ocurriría, era Agustín, con una metralleta entre sus manos. Y le dijo al peluquero que deseaba eliminarlo, que lo del a bomba en la peluquería le había salido mal, pero si no hubiera sido por el nadie lo hubiera descubierto. Dijo que como además se habia ido de la lengua, se veía obligado a matarlos a todos. Reinona intento pararle, pero de nada le sirvió, pues le dijo que para el ya no le servia de nada, pues ya había vendido todas sus joyas, Reinona le dijo que su marido las había ido reponiéndolas todas, así que si quería podían empezar de nuevo, pero Ivet le dijo que lo dejara. A lo que Miscosillas le dijo a Santi que hiciera algo que para eso le pagaban tres sueldos a lo que este añadió que eran cuatro, pues Agustín también le pagaba, a lo que añadió el peluquero que Agustín fue quien intento matarle cuando estuvo en su apartamento, este lo reconoció, pues ya no le servia para nada. Agustín cortó la conversación, apunto al peluquero y apretó el gatillo.

CAPITULO 10

Ahora aparecen los pensamientos del peluquero al verse tan cerca de la muerte, en cada instante le cabina miles de momentos, y niega haber visto su vida como en una película. El Gaucho había apretado el gatillo de su metralleta, disparando numerosos proyectiles muchos de los cuales le hubieran alcanzado de lleno, de no ser porque una gran sombra se abalanzo sobre el Gaucho, salvándole la vida, por lo que el peluquero se echo al suelo, justo en el instante en que Santi comenzó a disparar donde este se encontraba al principio, para colaborar en su muerte, y así igual el Gaucho le concedía algún beneficio o quizás para matar a el Gaucho, pues sabia que estaba en sus planes matarle, a lo que Reinona disparo a Santi, como siempre empeñada en salvar a ese hombre, pero su disparo salio desviado, a lo que Ivet Pardalot disparo a Reinona, y el disparo desviado de esta (Reinona) acabo alcanzando a Miscosillas, que se desplomo allí mismo, cayendo sobre el peluquero. Arderiu fue con Reinona, para ver como estaba, cogio la pistola que esta había dejado y disparo a Ivet Pardalot y después a el alcalde, quien intentaba huir por la ventana. Al mismo tiempo disparo Santi contra Arderiu, y se volvió a oír la metralleta del Gaucho. Después de un rato de tiroteo, todo quedo en silencio. El mobiliario también resulto dañado, y no pudiendo desprenderse del abogado, pues en sus últimos momentos había entrelazado sus piernas y brazos con los del peluquero y abrochado varios botones de su camisa en los ojales de este, pregunto si quedaba alguien vivo, al o que una voz a su lado contesto que si, pero a medias, era Magnolio. Este le dijo que había estado bajo la ventana escuchando todo, y al oír los planes del Gaucho decidió pasar a la acción, consiguió entrar derribando la puerta de la cocina. Pero le dijo que no estaba bien, el peluquero le dijo que en cuanto pudiera desprenderse del abogado, llamaría a una ambulancia y en dos días como nuevo, pero este le dijo que no. En breve le dijo que no tenía que haber salido de su tribu, y que ahora estaba allí lejos de casa y desangrándose, finalmente dejo de hablar, por lo que este llego a la conclusión de que había muerto. Era el único superviviente, no podía esperar a que alguien fuera a buscarle, pues a lo que llegaran el también habría muerto, pero sin poder evitarlo se quedo dormido. A la mañana siguiente le despertó alguien tocándole y diciendo que allí había otro que aun respiraba. Eran dos negros, reconoció una cara, era de del Sr. Mandanga (el del bar del otro día) el cual le comunico que el alcalde y el eran los únicos supervivientes, pues al alcalde la bala le entro por el culo y le salio por la boca sin parecer le hubiera dañado los órganos vitales. Se oían y veían a muchos negros allí, y Mandanga le explico que como Magnolio no iba y este recordaba esa zona de Castelldefels por lo que hablaba este, en su disposición de ayudarse entre ellos fueron a buscarle. Una vez le quitaron a Miscosillas de encima, llenaron el camión con lo que habían cogido de allí, subieron al peluquero y al alcalde al camión de donde venían mientras Mandanga rociaba toda la casa con gasolina, se fueron y al volver le vista atrás vio una columna de humo y un resplandor, Mandanga le dijo que seria mejor así, pues no pretendía dar parte a la policía de lo allí ocurrido. A la hora de siempre abrió la peluquería, lo cual le animo un poco. Fue al quiosco del Sr. Mariano, y leyó el periódico, la noticia decía lo del incendio de esa casa y que habían encontrado seis cadáveres pero era imposible saber a quienes pertenecían aquellos cuerpos. Por la tarde acudieron dos viejos que compartían un bisoñe y habían decidido partirlo en dos partes iguales. A lo que llego una furgoneta de la cual salio un hombre con un paquete que contenía un secador eléctrico, el peluquero le dijo que era muy bonito pero no podía pagarlo ni adquirirlo a plazos. A lo que este contesto que ya estaba pagado, únicamente iba a instalarlo y decirle como funcionaba. Como vio que el peluquero no reaccionaba le contó que la tarde anterior lo había comprado un chofer negro, y le había contado que por fin ponía los pies en la tierra, pues se iba a casar y empezaba a trabajar de socio en una peluquería. Al día siguiente paro un coche delante de la puerta, del que descendió el alcalde. El cual le dijo que hoy era el periodo de reflexión, pues mañana eran las elecciones, le dijo que si recordaba lo que sucedió la noche anterior, pues le parecía a verle visto allí y a el se le había olvidado, este contesto que a el también. El alcalde le dijo que era la primera vez que lo veía (tenia problemas de memoria) y se marcho no sin antes decirle que podía darle un toque moderno a la peluquería, aunque no estaba mal de todo, y recordarle donde estaba el ayuntamiento, y que estaba todo el día abierto. Cuando regreso a su casa se encontró con los dos policías, que no tenían orden de registro pero querían interrogarle. Le preguntaron si conocía a Ivet, pues esa noche habían entrado en casa de Reinona y robado todas las joyas, les pregunto que que relación había entre la chica y el robo, y estos dijeron que eso lo decidiría el juez, a lo que este respondió que seria imposible, pues Ivet murió hace dos noches en el incendio de la casa de Castelldefels, pues el fue testigo presente. Al oír esto, le dijeron que es fiaban de el, le dieron la foto de Ivet (se la había pedido) y se marcharon. Hasta el jueves todo permaneció sin incidentes, pero ese día apareció una chica por la puerta que le pidió hablar con el, era Raimundita. Le pregunto si sabia algo de Magnolio, y este le contesto que el tampoco lo había visto desde hace unos días, y que unos amigos comunes le habían dicho que se había ido a su poblado de nuevo, a formar un establecimiento con el dinero que había sacado del Sr. Miscosillas y se casaría con su novia de la infancia. A lo que Raimundita se echo a llorar, pero pronto se seco las lagrimas y le dijo que se alegraba, que solo estaba con el para darle celos al mayordomo con el que acabaría casándose tarde o temprano. Se fue, no sin antes decir que algún día quedarían a tomar unas copas. Pero no volvió a verla, ni a nadie relacionada con el asunto del asesinato, aunque en diciembre, recibió una carta sin saber de quien era, y enviada desde Nueva York, por lo que se puso a leerla. Era una carta de agradecimiento de Ivet, decía que debía haberle escrito hace mucho, para agradecerle que le dijera a la policía que había muerto en el chalet de Castelldefels, pues ella sabia que el la había visto salir a gatas del salón en cuanto comenzó el tiroteo, también le quería aclarar unas cosas, era sobre lo que había dicho Ivet, que no era verdad que lo hubiera pasado tan mal como Ivet Pardalot dijo, pero como había tantas vidas en juego, no quería que saliera todo peor. Esto se lo contaba porque no quería que se hiciera una idea equivocada de ella, ni para bien ni para mal. También decía que sabia que siempre había desconfiado de ella y no por falta de motivos, pero que ella al poco del robo cambio de forma de tenerlo en cuenta pero el no lo vio, le dijo que la noche que fue a su apartamento era mentira que alguien le seguía, solo quería pasar la noche con el y quizás hubiera podido empezar algo entre ellos si el no se hubiera empeñado en resolver el caso. Finalmente se despedía diciendo que como habría visto había vuelto a Nueva York, y esperaba conseguir trabajo pronto, por lo menos antes de que se la acabaran las joyas de su madre, que por fin era feliz porque aunque había perdido a sus padres la misma noche, por fin era dueña de sus actos. Al acabar de leerla oyó un ruido a sus espaldas y se asusto un poco, pero era su vecina, Purines vestida de papa Noel (por orden de sus clientes) pues ya se acercaba navidad, había entrado porque con la prisa de leer la carta había dejado la puerta abierta, esta le dijo que al salir había visto la carta de USA, y le pregunto si eran buenas noticias, a lo que este respondió que si. Le dijo que se iba a coger unos días de vacaciones y se iba a un hotelito de Benidorm, que si quería podía irse con ella. Añadiendo que ella (Ivet) no volvería, así que o se iba a buscarla a Nueva York o se iba con ella unos días a Benidorm. Este no sabia que hacer, pues en la peluquería había perdido mucha ilusión que al principio le rebosaba, y aunque iba algo mejor gracias al secador eléctrico y a que era navidad, lo tenía que pensar pero decidió no hacer nada hasta fin de año. A los días (era el día de los inocentes) entro en la peluquería un mendigo, y este le dijo que no le iba a dar nada para no fomentar la necesidad a lo que este le contesto que si lo hacia era por necesidad, que se llamaba Robert Taylor, era una estrella de la pantalla pero un loco llamado Cañuto se creía que era el y tenia engañadas a las grandes productoras de Hollywood. Entonces una ráfaga de aire le aparto la barba y la melena y lo reconoció, era Cañuto. Dijo que hacia mucho que no se veían, desde la autopsia, el día que les echaron del manicomio. Le pregunto si seguía robando bancos y este le dijo que no, que con las nuevas tecnologías era muy difícil. Por cortesía le lavo el pelo, se lo corto, le afeito y le hizo la permanente en el secador eléctrico, luego aunque quedaban dos horas para cerrar, le llevo a la pizzería con idea de invitarle a una cena, y contarle los proyectos que desde hacia unos días le rondaban en la cabeza, porque llevaba tiempo invirtiendo en la peluquería, y si finalmente daba un cambio a su vida y quizás podría hasta cambiar de residencia, las habilidades de Cañuto podían serle útiles.