La Araucana; Alonso de Ercilla y Zúñiga

Literatura hispanoamericana del siglo XVII. Poesía épica colonial. Biografía. Argumento. Poema épico

  • Enviado por: Arualbis
  • Idioma: castellano
  • País: España España
  • 16 páginas

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“LA ARAUCANA”

ALONSO DE ERCILLA

Introducción:

Ercilla empieza a ser parte y testigo de la guerra en la estrofa 20 del canto 16 y se retira de ella en la estrofa 37 del canto 36, que hacen en conjunto 11256 versos, de los 21160 del total. Hay que descontar de estos 11256 versos las digresiones históricas, geográficas, novelescas... y las reflexiones, moralizadoras o no, que sirven como introducciones a los cantos.

Una sexta parte del total de los versos de la “Araucana” son auténticamente testimoniales. Muchos lo consideraron historia auténtica. Personajes e incluso la tormenta en el mar eran verídicos, aunque son un tópico de la literatura épica.

En lo que se narra desde la estrofa 22 del canto 16 en adelante, el poeta, ya parte de la lucha, se aferra a la primera persona para aseverar la verdad de su relato, o lo alterna con procedimientos verbales que conducen al mismo fin.

Es un poema heroico-histórico, donde el autor una vez en el terreno de los hechos e inspirado por ellos decidió historiar.

... el valor, los hechos, las proezas

de aquellos españoles esforzados

que a la cerviz de Arauco no demalda

pusieron duro yugo por la espada.

El autor quiso también celebrar el denuedo, constancia y firmeza con que los araucanos han defendido su tierra contra “tan fieros enemigos como son los españoles”.

La historia asumía carácter épico. El autor no se proponía contar una historia corriente, sino contar los hechos extraordinarios únicos, inauditos, heroicos en una palabra, de quienes los ejecutaron, no las acciones comunes de los soldados, por eficaces que éstas fueran para el desenlace de la guerra.

Es un poema heroico- histórico porque:

Poema: porque es una obra de arte literario.

Heroico- histórico: porque su tema son las hazañas de unos seres sobrehumanos de existencia histórica cierta: los españoles y los indios.

Para Ercilla, los españoles son personajes históricos, que no encienden la imaginación. Pero los indios son personajes poemáticos por su exotismo.

“La Araucana” fue concebida primero como una especie de diario poético de la guerra contra los araucanos, para llamar la atención del rey sobre sus servicios y obtener recompensas en forma de cargos o empleos en la corte.

Obvio es el carácter autobiográfico que asume el poema en las partes segunda y tercera, siguientes hechos:

  • de la guerra no se narran sino los episodios en que el autor actuó y en los que se presenta a sí mismo como decisivo factor de las victorias.

  • para soslayar acciones muy importantes.

  • por el hecho de que en el extenso relato de la expedición al sur todos los sufridos expedicionarios quedan a la sombra del osado narrador.

  • por la confesión del autor de que pasa por alto.

  • Para Ercilla, pues, lo fundamental del poema residía en lo autobiográfico.

    Allí vio y participó en los hechos hazañosos de los intrépidos españoles a quienes admira sin reservas a lo largo de todo el poema. Aprendió a respetar a los araucanos como guerreros, a admirarlos por su patriotismo. Decidió narrar los hechos como “historia verdadera”.

    En el canto 4 hay dos amargas estrofas, la cuarta y la quinta, que claramente denuncian el agrario de que fue victima por parte de su jefe.

    En el canto 9 y 18 se da la fecha del milagro de la aparición de la Virgen de los araucanos para disuadirles del ataque a la Imperial.

    Aparece claro que Ercilla escribió primeramente y durante la campaña toda la parte testimonial del poema, unos 2800 versos en total divididos entre las partes segunda y tercera. Luego, en las horas de ocio en la Imperial, y en las de su prisión, fue redactando lo que es hoy la primera parte.

    En el canto 12, Ercilla se presenta como testigo y actor de los hechos que va narrando y manifiesta que:

    “Hasta aquí lo que en suma he referido

    yo no estuve, Señor, presente a ello”.

    ¿Qué llevó a Ercilla a dividir el poema en dos partes? Pensar en una desilusión derivada de la falta de compensación de sus servicios. Y por otra parte las urgencias económicas.

    En la segunda parte se suceden los episodios para aliviar la monotonía del tema áspero y de poca variedad de la lucha con los indios.

    Su propósito fue escribir, puesto que no lo tenía escrito, un segundo libro, después de publicado el primero en el que mezclaría con la guerra contra los rebeldes indios, cosas diferentes. Y cosas diferentes son las batallas de San Quintín y Lepanto, porque aunque son “cosas de guerra” “a las cuales hay tantos aficionados”, ellas tienen otros escenarios, otros hombres, otras técnicas... pueden mover el interés de los lectores que las batallas del remoto Arauco contra unos hombres desnudos y sin armas.

    En ésta segunda parte sobre un total de 7824 versos son auténticamente testimoniales sólo unos 1386 versos. Si se considera que ésta parte es la fundamental de la “historia”, se piensa que el fin del poema sería la muerte de Caupolicán o bien la total reconquista de Arauco por las huestes de don García y el fin de la participación del autor en la guerra.

    La organización de la tercera parte es igual que la de la segunda. Por tanto con la segunda parte la Araucana no termina. Porque el rey le llama y por tanto sus ganas por hacer una tercera parte.

    En la tercera parte: ataque araucano a Cañete, persecución de Caupolicán, su prisión, su muerte... de la que el autor ni nadie fue testigo.

    Todo el fragmento de Ercilla aparece en el primer plano. Después menciona muy al pasar y sin quejas mayores su condena a muerte, su prisión y destierro, su vuelta a España y viajes por Europa. Ahora el rey retira su confianza y esto le amarga. Entonces acaba la Araucana... sin terminar.

    En resumen:

    • Ercilla llega al escenario de la guerra de Chile en abril de 1557.

    • Un puñado de asados guerreros españoles se proponen reconquistar un dilatado país defendido por miles de indios que enardecidos por el deseo de no someterse, y con la experiencia de que los invasores no son invencibles, luchan con increíble valor y desprecio de la vida, por conservar su tierra y su libertad.

    • El diario sigue paso a paso la peregrinación de don Alonso y sus compañeros reconquistadores desde Quiriquina hasta Ancud y las sucesivas derrotas araucanas hasta terminar con la resistencia, la muerte de Caupolicán su caudillo y la dispersión de sus huestes.

    • Al no tener el favor real, su estado de ánimo es cada vez mas deprimido, le induce a liberarse de “La Araucana” publicando como tercera parte todo lo que tenía escrito, incluyendo en ella una historia de Dido y una disquisición jurídica sobre los derechos de Felipe II al trono portugués, todo ello entremezclado con quejas del disfavor real y otras demostraciones del abatimiento y depresión que le afligían.

    Todo esto es el fin natural del “diario”.

    “La Araucana”, es la epopeya más famosa del Renacimiento, la escribe Ercilla siendo partícipe en la luchas por la conquista de Chile (virreinato del Perú). Quedó tan impresionado por el valor de los araucanos que las figuras de los caudillos Caupolicán y Lautaro adquieren en su poema una dimensión heroica extraordinaria. Ercilla siguió el modelo de la épica culta en octavas reales de “La Jerusalén conquistada” de Lope de Vega, aunque superó a éste en imaginación y retratos coloristas.

    Ercilla pretende describir su profunda admiración por el glorioso pueblo lleno de virtudes guerreras como es Arauca.

    “La Araucana” tiene un doble mérito: histórico y literario.

    Ercilla presenció gran parte de lo que narra, por eso nos traslada las cosas como las vio, con la rudeza mesetaria con que sus ojos fatigados las contemplaron y ello pertenece a la historia propiamente dicha.

    La descripción de batallas es lo mas brillante de la obra.

    “La Araucana” se divide en tres partes:

  • del canto I al canto XV.

  • del canto XVI al canto XXIX.

  • del canto XXX al canto XXXVII.

  • CARACTERÍSTICAS BREVES:

    - Autor contemporáneo y testigo de su relato.

    - Exageraciones muy grandes, se nota la hiperbolización.

    - Se llega a pensar que alaba a los araucanos, pero cuanto mas los alaba mas valor les da a los españoles.

    - Poema bastante irregular.

    - Influencia de Virgilio, además de referencias autobiográficas.

    - Aparece constantemente el “yo” del poeta.

    - Sustituye los elementos mitológicos por los fantásticos y la morbosidad de lo bélico.

    - También influencia de Juan de Mena.

    - Dedicada a Felipe II, por ello tiene actitud cortesana.

    - También pone de manifiesto la crueldad de los españoles.

    - Aparecen figuras femeninas, pero Ercilla no llegó a conocer a las araucanas, sigue el modelo de mujer grecolatina.

    - En algunos cantos aparece el tema del amor.

    - Elementos exóticos: historia de la reina Dido.

    -No aparece el gobernador Diego de Mendoza, quizá por venganza.

    - La métrica sigue el modelo italiano.

    - Aparece el tema de la Fortuna, por lo que augura un final feliz para los españoles.

    - Sueños para intercalar hechos ajenos a la narración.

    - lenguaje coloquial.

    - Sigue la tesis del Padre de las Casas.

    - Obra artificiosa y acartonada.

    Yo he analizado los cantos I y II. Para ir más deprisa y más organizado he numerado los versos uno a uno ( al final del trabajo añado las fotocopias que he usado como borradores). Los dos cantos ocupan 1276 versos.

    Canto Primero: asiento y descripción de la provincia de Chile y estado de Arauco, con las costumbres y modos de guerra que los naturales tienen; trata en suma la entrada y conquista que los españoles hicieron hasta que Arauco se comenzó a rebelar.

    Del verso 5 al 8:

    “... el valor, los hechos, las proezas

    de aquellos españoles esforzados,

    que a la cerviz de Arauco, no domada,

    pusieron duro yugo por la espada.”

    Me llaman mucho la atención estos versos ya que él mismo, Ercilla, reconoce que los españoles fueron a tomar Arauco por la fuerza. Derrota de los araucanos pero con la crueldad de los españoles en la entrada de la conquista.

    En el verso 17 encontramos el nombre del rey: “... Felipe...” y en el verso 23 y 24:

    “... no despreciéis el don, aunque tan pobre,

    para que autoridad mi verso cobre.”

    Con esto quiere decir que si escribe la Araucana para el rey es a cambio de fama y fortuna.

    En los versos 25 y 31 se dirige al rey Felipe diciéndole que le dedica la obra. Y en el verso 40 admite que de todo lo que se dice en dicha obra ha sido partícipe.

    Verso 38: referencia mitológica, Marte = Dios de la guerra.

    “... la pluma entregaré al furor de Marte...”

    De verso 41 al 88 hace una clara descripción; situación geográfica, atributos descriptivos atribuidos a Chile. (un ejemplo)

    “Chile, fértil provincia, y señalada

    en la región antártica famosa,

    de remotas naciones respetada

    por fuerte, principal y poderosa,

    la gente que produce es tan granada,

    tan soberbia, gallarda y belicosa,

    que no ha sido por rey jamás regida,

    ni a extranjero dominio sometida”.

    Nos habla de dos anchos mares, que pretenden juntarse.

    En el verso 63:nos dice que Magallanes fue el primer hombre que descubrió este camino, por tanto hay una clara referencia histórica.

    Ercilla se refiere del verso 65 al 72 a la imposibilidad para la gente de Chile de utilizar el estrecho de Magallanes para comunicarse directamente con la Metrópoli.

    Verso 79:Marte = Dios de la guerra. Referencia mitológica Venus = Amor. Yo creo que lo dice por lo del refrán “en el amor y en la guerra todo vale, pero predomina la guerra”.

    “... Venus y Amor aquí no alcanzan parte;

    sólo domina el iracundo Marte...”

    Verso 82: “... su grandeza es manifiesta,...”

    Verso 85: “...fiero pueblo no domado...”

    Verso 87 y 88: “... y aquel que por valor y pura guerra

    Hace en torno temblar toda la tierra.”

    Nos dice que Arauco era un pueblo con mucha valentía y que “... puso al español en tal aprieto, cual presto se verá en la carta mía...”.

    A partir del verso 97 nos empieza a describir Ercilla a los valientes guerreros de Arauco: por ejemplo del verso 121 en adelante nos dice que desde la niñez los entrenan con ejercicio y que los apremian por fuerza y los incitan al bélico estudio, y si notan algún tipo de flaqueza los inhabilitan. Con costumbres de los araucanos.

    Versos 129 a 136: los cargos en la guerra no se atribuyen por clases, ni por dinero... sino por la fuerza que tiene cada guerrero.

    A partir del verso 145 nos describe las armas:

    “... las armas de ellos ejercitadas

    son picas, alabardas y lanzones,

    con otras puntas largas enhastadas

    de la facción y forma de punzones:

    hachas, martillos, mazas barreadas,

    dardos, sargentas, flechas y bastones,

    lazos de fuertes mimbres y bejucos,

    tiros arrojadizos y trabucos.”

    Verso 153: han recogido las armas que utilizaban los cristianos y otras son inventadas por ellos.

    “... algunas destas armas han tomado

    de los cristianos nuevamente ahora...”

    Verso 169: dice que cada soldado debe llevar a la guerra solamente aquella arma con la que se ha especializado.

    Luego nos dice que cada guerrero llevará aquella arma con la que se ha ejercitado en la niñez. Luego hacen escuadrones, cada fila de cien soldados.

    Del verso 185 al 192: dice que si el escuadrón primero cae en la lucha el siguiente debe ir a socorrerle, deben cubrirse las espaldad unos a otros.

    Del verso 201 al 208: están deseosos de que los llamen valientes.

    Del verso 209 al 216: van treinta o cuarenta en compañía ambiciosos por ganar. Ercilla nos va demostrando a medida que avanza el poema que el pueblo Arauco era muy valiente.

    Del verso 233 al 256: nos cuenta las trampas para capturar al enemigo: (por ejemplo:)

    “.... suelen hacer hoyos mayores

    con estacas agudas en el suelo

    cubiertos de carrizo, yerba y flores...”

    Del verso 257 al 264: nos dice que tienen como costumbre después de cada combate hacer un convite y borrachera.

    Del verso 313 al 316:

    “... gente es sin Dios ni ley, aunque respeta

    a aquel que fue del cielo derribado,

    que como a poderoso y gran profeta

    es siempre en sus cantares celebrado...”

    Su Dios se llama Eponamon y a aquellos que son valientes se les da éste nombre.

    Del verso 329 al 336: nos dice que tienen hechiceros y que “los futuros adivinan”. Se los tiene como hombres sabios, y no van a la lucha.

    Ahora desde el verso 357 en adelante nos describe cómo son los indios y su reyalgunos ejemplos, pero no están cogidos con orden)

    “... son de gestos robustos, desbarbados,

    bien formados los cuerpos y crecidos,

    espaldas grandes, pechos levantados,

    recios miembros, de nervios bien fornidos;

    giles, desenvueltos, alentados,

    animosos, valientes, atrevidos,

    duros en el trabajo, y sufridores

    de fríos mortales, hambres y calores...”

    “... el potente rey inca, aventajado

    en todas las antárticas regiones,

    fue un señor en extremo aficionado

    a ver y conquistar nuevas naciones...”

    En el verso 409 nos habla de los indios promaucaes que se encontraban a cien millas antes del estado y que eran gente muy brava, soberbia, valiente... y que los españoles habían probado.

    “... pues don Diego de Almagro, adelantando,

    que en otras mil conquistas se había visto,

    por sabio en todas ellas reputado,

    animoso, valiente, franco y quisto,

    a Chile caminó determinado

    de extender y ensanchar la fe de Cristo;

    pero en llegando al fin de este camino

    dar en breve la vuelta le convino.”

    Con estos versos nos quiere dar a entender que los indios eran muy bravos y valientes y que hasta el propio don Diego de Almagro que era muy dado a las conquistas sin temor, tuvo que darse la vuelta.

    “... a sólo el de Valdivia esta victoria

    con justa y gran razón le fue otorgada,

    y es bien que se celebre su memoria,

    pues pudo adelantar tanto su espada....”

    Del verso 457 al 464: nos dice que les costó entrar pero luego lo consiguieron.

    Del verso 465 al 472: perdieron muchas vidas por entrar en la ciudad.

    Del verso 481 al 504: nos cuenta que hubo una batalla muy sangrienta pero que ganaron con la ayuda de Dios. Ercilla mismo nos dice que no quiere detenerse más en la batalla porque fue muy sangrienta.

    Del verso 505 al 512: los indios se creían que los españoles eran gente venida del cielo, inmortales, pero cambiaron de opinión cuando éstos comenzaron a dispararles.

    Del verso 526 a final del canto(verso 576):

    “... siete ciudades prósperas fundaron,

    Coquimbo, Penco, Angol y Santiago,

    La Imperial, Villarrica y la del Lago.”

    “... el felice suceso, la victoria,

    la fama y posesiones que adquirían

    los trajo a tal soberbia y vanagloria

    que en mil leguas diez hombres no cabían...”

    “... crecían los intereses y malicia,

    a costa del sudor y daño ajeno,

    y la hambrienta mísera codicia...”

    Era lo que Valdivia veía por bien, crecían los intereses a causa de la explotación de los indios.

    “... el Padre del cielo soberano

    atajó este camino, permitiendo

    que aquel a quien él mismo puso el yugo

    fuese el cuchillo y áspero verdugo...”

    Dios los castigó. Los araucanos que estaban acostumbrados a sus leyes, a mandar y que otros les temieran se rebelaron para volver a recuperar su libertad. Se vengan matando a dos de los hombres de Valdivia, y comienzan a juntar gente para coger de nuevo las armas.

    Verso 576: nos da la introducción al segundo canto.

    “... segundo canto aquí lo expresa.”

    Canto Segundo: discordia entre los caciques de Arauco hubo sobre la elección de capitán general, consejo del cacique Colocolo, Tucapel, y la batalla que los españoles tuvieron.

    Del verso 577 al 597: la fama y la fortuna alza al hombre muy rápido pero la caída es ídem. Pero aquí la Fortuna aparece para augurar un final feliz para los españoles.

    Del verso 598 al 560:

    “... que en el fin de la vida está la prueba,

    por el cual han de ser todos juzgados,

    aunque lleven principios acertados...”

    Del verso 561 al 576: claras referencias mitológicas.

    Verso 585 a 592: los araucanos al ver a los españoles pensaban que eran dioses pero luego se dieron cuenta que no era así.

    “... Por dioses, como dije, eran tenidos

    de los indios los nuestros; pero olieron

    que de mujer y hombre eran nacidos,

    y todas sus flaquezas entendieron...”

    Del verso 617 al 670: va nombrando a los indios, que compiten para ver quién va a ser el jefe: Tucapel, Ongol, Cayocupil, Paicabí, Lemolemo, Mareguano, Gualemo, Lebopía, Elicura, el anciano Colocolo, Ongolmo, Lincoya, Peteguelén, Tomé, Andalicán... Después de juntarse todos se sientan a comer.

    Verso 681: se pusieron a beber y discutieron cuál era el mejor guerrero. Pelean, y tiran las mesas con la comida.

    Verso 697: Tucapel dice que es él el mejor y reta a quien quiera. Los demás asistentes anteriormente nombrados aceptan el reto.

    Verso 751: Colocolo, es el cacique más anciano; y nos dice en el verso 758 que tiene un pie en el otro mundo y como es el más anciano va a darles consejo, que consiste en que guarden esa furia y la saquen contra el enemigo, que para ello tienen a los cristianos. Todos escuchan al anciano. Por tanto del verso 753 al verso 816 es el consejo que les da Colocolo.

    Verso 833 a 840: por lo visto la tierra de los araucanos nunca había estado sin jefe pero resulta que Penco el Ainavillo que fue el último murió envenenado.

    A partir del verso 841 comienza aquí la competición para ver quién es el más fuerte y así ser el futuro jefe de los araucanos. La competición consiste en ver quién sostiene un madero que pesaba mucho más tiempo:

    • Paicabí lo sostuvo 6 horas.

    • Cayocupil lo sostuvo 5 horas.

    • Gualemo no aguantó nada.

    • Ongol lo sostuvo 6 horas.

    • Purén lo sostuvo medio día.

    • Ongolmo más de medio día.

    • Lebopía lo sostuvo 4 horas y media.

    • Lemolemo lo sostuvo 7 horas.

    • Elicura lo sostuvo 9 horas.

    • Tucapelo lo sostuvo 14 horas.

    • Lincoya lo sostuvo un día entero( hay una referencia mitológica a Diana = luna). Verso 882.

    Verso 889 a verso 892: el público que estaba allí presente enmudecieron al ver su fuerza ( la de Lincoya).

    “... no se vio allí persona en tanta gente

    que no quedase atónita de espanto,

    creyendo no haber hombre tan potente

    que la pesada carga sufra tanto...”

    Verso 905: nos hace una descripción de Lincoya:

    “... era este noble mozo de alto hecho,

    varón de autoridad, grave y severo,

    amigo de guardar todo derecho,

    áspero, riguroso, justiciero,

    de cuerpo grande y relevado pecho,

    hábil, diestro, fortísimo y ligero,

    sabio, astuto, sagaz, determinado,

    y en casos de repente reportado...”

    Verso 917: encontramos una referencia mitológica a Apolo que es el Dios del sol.

    A partir del verso 929 aparece Caupolicán para hacer la prueba. Lincoya duda de su victoria.

    Verso 962: referencia mitológica a la esposa de Titón.

    Verso 968: elementos renacentistas para la descripción, además utiliza elementos de belleza femenina.

    “... cual perlas entre piedras de colores.”

    Verso 969 a 970: referencia mitológica a el carro de Faetón.

    Verso 974 a 975: alusión referida a la noche.

    “... acá y allá se mueve no cansado;

    aunque otra vez la negra sombra espesa...”

    Verso 977 a 984: habla de la luna y nos cuenta que la naturaleza se detiene para admirar la fuerza de Caupolicán.

    “... la luna su salida provechosa

    por un espacio largo dilataba:

    al fin turbia, encendida y perezosa,

    de rostro y luz escasa se mostraba;

    paróse al medio curso mas hermosa

    a ver la extraña prueba en qué paraba...”

    Verso 989: a continuación nos dice que aparece Apolo siguiendo a su amiga la luna, y que sus rayos manda con mucha fuerza pero que Caupolicán, hijo de Leocán está más fuerte y constante que al principio.

    Verso 999 a 1000: el pueblo elige a Caupolicán para que sea su jefe. Y toda la responsabilidad cae sobre él.

    “ ...sobre tan firmes hombros descargamos

    el peso y grave carga que tomamos..”

    Verso 1001 a 1032: describe el día de su coronación como gobernante. A Caupolicán le nombraron capitán, fue muy temido, muchos le temblaron y le respetaron como rey. La gente no daba crédito a lo valiente y fuerte que era. Y como se cuenta se piensa que fue ficción.

    Verso 1033 a 1048: nos cuenta como Caupolicán forma los ejércitos para defenderse o atacar.

    A partir del verso 1073: traman un plan.

    Verso 1097 a 1104: a pesar del cansancio de la batalla los araucanos entraban a su fortaleza con orgullo y confianza, y por supuesto con ganas de venganza.

    Verso 1105 a 1112: los españoles ven la muerte muy cerca, no pensaban que los araucanos eran gente brava y audaz.

    Verso 1116: alusión al Dios de la guerra, Marte.

    Verso 1121: sacan coraje al ver la espada llena de sangre.

    “... la saña y el coraje se renueva

    con la sangre que saca el hierro duro...”

    verso 1131 a 1133: hay ira y furor entre los españoles.

    Verso 1137 a 1140: los españoles mejoran, y hacen pagar a los araucanos su atrevimiento.

    Del verso 1161 al 1276 que ya es el final del Canto II:

    Describe la batalla. Los españoles estaban bien armados. Destacar el verso 1194: Vulcano es el Dios de las armas, del hierro.

    “... en los vulcanos yunques fatigarse...”

    Nos dice que los dos bandos eran de igual número de fuerza. Al llegar la noche paran la batalla.

    Verso 1129: nos cuenta que todo esto ocurre en Arauco, pero en Peuco (Chile) se encontraba Valdivia.

    Verso 1245: nos habla de Valdivia.

    “... Valdivia, perezoso y negligente,

    incrédulo, remiso y descuidado,

    hizo en la Concepción copia de gente,

    mas que en ella en su dicha confiado...”

    Verso 1261: pero Valdivia deja el camino provechoso porque se encuentra una mina de oro, y como el dinero vale mas que otra cosa...

    Verso 1275:

    “... quiero dar fin al canto, porque pueda

    decir de la codicia lo que queda.”

    En el Canto III nos cuenta que Valdivia con unos pocos españoles y algunos indios amigos caminan hacia la casa de Tucapel para hacer el castigo. Pero los indios lo matan a él y su gente.

    A continuación he recogido las biografía de Caupolicán y de Alonso de Ercilla: ( Encarta).

    Caupolicán (fallecido en 1558), caudillo del pueblo mapuche (perteneciente a la familia lingüística araucana), uno de los protagonistas de la obra épica de Alonso de Ercilla titulada La Araucana aparecida entre 1569 y 1589.

    Nacido a principios del siglo XVI en el valle del Pilmaiquén, en 1553 fue elegido toqui (cacique que tomaba la dirección militar de las tropas araucanas). Organizó junto con el caudillo araucano Lautaro la resistencia contra los españoles y ambos llegaron a capturar y dar muerte al conquistador Pedro de Valdivia en diciembre de ese año. Su gran carisma hizo que fuera elegido jefe único tras el fallecimiento de Lautaro en abril de 1557 para enfrentarse a las tropas españolas. No obtuvo ninguna victoria y perdió gran parte de su ejército. Batido en retirada a las montañas cercanas a la recién fundada ciudad de Cañete de la Frontera (la actual Cañete, en la provincia chilena de Arauco) durante el gobierno chileno de García Hurtado de Mendoza, fue apresado por Alonso de Reinoso. A cambio de su libertad, ofreció devolver a los españoles los objetos arrebatados a Valdivia, pero aquéllos no los aceptaron y en 1558 fue condenado y ajusticiado en Cañete.

     
    Ercilla y Zúñiga, Alonso de (1533-1594), poeta y soldado español, autor de la primera gran epopeya americana: La Araucana.
    Nacido en Madrid, de familia noble, entró a servir en la corte como paje del entonces príncipe, Felipe II. En 1556 llegó a Perú con el virrey Hurtado de Mendoza y en 1557 cuando el hijo del virrey, García Hurtado de Mendoza, fue nombrado Gobernador de Chile, Ercilla le acompañó y participó en la expedición contra los araucanos. La campaña duró un año y medio y le supuso tal experiencia que se referirá después a ella como “los más floridos años de mi vida”. Y es que la contemplación del heroísmo y del espíritu indómito de los indígenas araucanos y de los soldados españoles, le inspiraron el poema épico La Araucana (la primera parte se publicó en 1569 y posteriormente, en 1578 y 1589, las dos partes restantes) la gran obra épica culta de la literatura americana, sobre la conquista de La Araucana que formó parte del Virreinato del Perú. En la obra también se habla de intrigas y disputas entre los españoles y que en una de ellas perdió el favor de Hurtado de Mendoza y tuvo que regresar a España en 1562, aunque esto no significa que perdiera los favores reales ya que en 1564 fue nombrado duque de Lerma.

    LA ARAUCANA:  
    Esta obra es la epopeya más famosa del renacimiento español y el primer poema épico americano. Sobre ella se ha escrito mucho y se han extendido numerosas leyendas, como que Ercilla la escribió en el campo de batalla, o en descansos nocturnos y que usaba cuero cuando no tenía papel. En su época se consideró una obra historiográfica, casi una crónica, y no se cuestionó en absoluto nada de lo que en ella se decía. Durante mucho tiempo se tuvo al autor como un gran humanista y erudito, aunque la crítica actual, al rastrear las influencias que en La Araucana se contienen, concluye que se trataba de un hombre culto, sí, pero que su espíritu humanista se formó a su regreso a España.
    Sin embargo, las mayores discusiones sobre esta epopeya se deben al juicio sobre la intencionalidad del autor. Hay quienes consideran que a pesar de estar concebido como un canto nacionalista, se lo dedicó a Felipe II, el protagonista real es el pueblo araucano y sus caudillos, sobre todo, Lautaro y Caupolicán y que por tanto al exaltar el valor y la grandeza de los araucos sería casi un texto indigenista. El otro punto de vista es considerar el poema, según las convenciones del momento, como una glorificación de la gesta conquistadora española que sería mayor cuanto más fuertes, aguerridos y valerosos fueran sus enemigos. Lo cierto es que las páginas más emocionantes y brillantes son las dedicadas a los araucanos y sus caudillos, bien porque el autor quedó prendado del exotismo de todo lo nuevo que veía, o bien porque el descubrimiento de una civilización disímil de la europea renacentista, se prestaba para aplicar a ella los tópicos característicos de la epopeya clásica.

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