Kurdos

Asia. Irak. Conflicto. Kurdistán. Identidad cultural. Violación de derechos. Independencia

  • Enviado por: Eltorieth
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  • Los Kurdos:

Los Kurdos son un pueblo seminómada que habita desde hace siglos una región montañosa del suroeste de Asia. Los kurdos son suníes, musulmanes ortodoxos. La mayoría vive en pequeñas poblaciones y se dedica a la agricultura y a la cría de ovejas. Su principal actividad es la fabricación de alfombras, que elaboran con finos materiales. Hablan una lengua de la rama iraní occidental de las lenguas indoeuropeas. Se calcula que a finales de la década de 1990 la población kurda se aproximaba a los 26 millones de personas, si bien es muy difícil estimar la cifra exacta. Más de la mitad viven en Turquía y el resto en Irán, Irak, Siria y las antiguas repúblicas de la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas (URSS), incluidas Armenia, Azerbaiyán, Georgia, Kazajstán, Kirguizistán y Turkmenistán.

Los kurdos hicieron frente a las invasiones de multitud de pueblos guerreros, pero fueron sometidos por los Selyúcidas en el siglo XI e incorporados al Imperio otomano en el siglo XIV. En el siglo XIX surgió entre muchos kurdos un fuerte sentimiento independentista. En virtud del Tratado de Sèvres, firmado por los aliados con Turquía en 1920, se les prometió un Estado independiente; sin embargo, esta promesa no llegó a cumplirse. El líder Mustafá Kemal (más tarde llamado Atatürk), en su lucha por forjar una fuerte identidad nacional turca, suprimió la cultura e identidad kurdas, lo cual condujo a una serie de levantamientos. Desde 1925 se han sucedido las rebeliones de este pueblo en aquellos países que cuentan con grandes minorías kurdas.

En 1970, después de más de ocho años de guerra casi continua, el gobierno iraquí prometió a los kurdos la autonomía de una región al noreste del país. La puesta en práctica de esta promesa en 1974 no satisfizo las exigencias de este pueblo, por lo que se reavivó la guerra civil. La revuelta fracasó en 1975 al cesar Irán de prestarles apoyo militar después de firmar los Acuerdos de Argel con Irak que delimitaban las fronteras entre ambos estados. En 1988, después de que las guerrillas kurdas se aliaran con Irán en la Guerra Irano-iraquí, miles de kurdos murieron (algunos por armas químicas) y cientos de poblados fueron destruidos por las tropas iraquíes. En los meses de marzo y abril de 1991, inmediatamente después de la guerra del Golfo Pérsico, el gobierno iraquí de Saddam Hussein aplastó otra revuelta kurda. Más de un millón de kurdos huyeron a Turquía, a Irán y a las zonas montañosas del norte de Irak. Se cree que muchos civiles murieron en el curso de los combates o durante su huida de Irak.

Los kurdos pidieron a Hussein el cumplimiento de su promesa de concederles una región autónoma en su territorio como patria kurda, pero el gobierno iraquí fue dando largas a estas negociaciones. A pesar de la existencia de una región kurda en el norte de Irak bajo la protección de las Naciones Unidas, los países vecinos (Irán, Siria y Turquía) apoyaron las demandas iraquíes sobre dicho territorio en contra de los deseos kurdos de establecer en ese lugar un Estado autónomo. En 1992 unos 600.000 kurdos permanecieron en campos de refugiados del norte de Irak bajo la protección y ayuda de las Naciones Unidas. Asimismo, durante la década de 1990 ha seguido existiendo un serio conflicto entre el gobierno de Turquía y los grupos políticos que representan a los ciudadadanos de etnia kurda, en especial el Partido de los Trabajadores del Kurdistán (PKK), que a lo largo de más de 15 años ha llevado a cabo una campaña militar a favor de la independencia en forma de atentados y enfrentamientos armados.

En marzo de 1995 Turquía envió una fuerza de 35.000 hombres al norte de Irak con el fin de reprimir y rechazar a los rebeldes kurdos de las fronteras surorientales de su territorio. Los combates entre Turquía y las guerrillas kurdas habían comenzado en 1984, con el resultado de muchos miles de bajas hasta el momento presente. Se calcula que desde 1984 hasta mediados de 1999 habían muerto unas 30.000 personas, incluidos rebeldes kurdos, tropas turcas y civiles.

“Los Kurdos no son turcos, persas, ni árabes. Son kurdos. Veinticinco millones de personas sin un estado que los represente.”

  • Kurdistán:

El Kurdistán está situado en la estratégica parte septentrional de Medio Oriente cuyas alturas se extienden hasta los ríos Tigris y Eufrates. Los kurdos son los descendientes del pueblo indoeuropeo que habitó la región desde hace cuatro siglos: los Medas. El idioma kurdo está dividido en tres principales dialectos que tienen gran similitud con el farsi y las lenguas indoeuropeas: el kurmanji, el sorani y el zaza. El Kurdistán ha sido ocupado desde el s. VII a.C. por los imperios persa, macedonio, romano, armenio y bizantino. En el s. VII d.C. bajo el impacto de las invasiones árabes, la mayoría de la población kurda se convirtió al Islam sunita. En el s. XI los turcos Seljug, originarios de Asia Central, conquistaron la mayor parte de lo que hoy es la región este de Turquía incluyendo la zona del Kurdistán. Predominantemente nómada, el pueblo kurdo mantuvo cierta independencia bajo el liderazgo de sus propios señores feudales hasta el s. XVI, cuando el territorio se repartió entre los imperios Otomano (turco) y Savafavid (persa). Aunque los sultanes otomanos obligaron a pagar impuestos a la población kurda y reclutaron a su juventud al servicio militar, no interfirieron en su cultura y sus tradiciones islámicas. Durante este periodo, algunos líderes tribales kurdos mantuvieron vivas sus aspiraciones tratando de obtener su independencia política. Después de la derrota de los turcos en la Primera Guerra Mundial, los aliados occidentales se adueñaron del Imperio Otomano. El Tratado de Sevres de 1920, estableció el reconocimiento de un Estado Kurdo Independiente que debía asentarse en la región norte de Kurdistán (Turquía). Sin embargo, la autodeterminación del pueblo kurdo fue ignorada por el Tratado de Lausana de 1923 que da origen a la creación de la República Turca. Gran Bretaña y Francia efectuaron la partición de Kurdistán entre sus protectorados iraquí y sirio y la recién instaurada Turquía. La parte oriental del Kurdistán se mantuvo como parte de la Persia pro-occidental. Desde la perspectiva occidental, Turquía y Persia fueron vistos como estados-tapón contra la Rusia bolchevique, mientras que económicamente, Gran Bretaña tenía acceso a los campos petroleros del sur de Kurdistán. En Turquía desde la instauración de la república fundada por Mustafá Kemal "Ataturk" hasta hoy, a los kurdos les está prohibido ejercer cualquier derecho que exprese su propia identidad cultural.


La flagrante violación de los derechos humanos contra la población kurda denunciada por múltiples organizaciones internacionales defensoras de los Derechos Humanos entre las que se encuentran Amnistía Internacional y los informes presentados ante la Comisión de Derechos Humanos y la Subcomisión sobre la prevención de la Discriminación y Protección de las Minorías de la ONU, diversas instancias internacionales como la Organización de Seguridad y Cooperación Europea, el Parlamente Europeo, el Consejo de Europa y la Internacional Socialista, han exhortado al gobierno de Turquía a:
· Liberar de inmediato a todos los prisioneros de conciencia.
· Levantar las restricciones de libertad de expresión tanto a los ciudadanos turcos como a los kurdos para ejercer sus derechos políticos y culturales.
· Permitir el acceso de la Cruz Roja Internacional y otras organizaciones humanitarias al sudeste de Turquía, para dar apoyo a las víctimas de la guerra.
· Liberar de inmediato a los miembros del parlamento turco presos, acusados de "Alta Traición" por el delito de ser kurdos y defender los derechos de la población kurda ante el parlamento.
· Levantar el Estado de Emergencia que prevalece en la región del Kurdistán, en reconocimiento a la voluntad expresada por el Partido de los Trabajadores del Kurdistán (PKK), que declaró un Cese al Fuego Unilateral, para entablar un diálogo que permita llevar a cabo negociaciones para encontrar una solución política al conflicto. Llevar a cavo reformas legales que incluyan la abolición del artículo 8 de la "Ley Antiterrorista" de 1991, que establece que "todas las formas de propaganda escrita u oral, incluyendo reuniones, manifestaciones o marchas que atenten contra la "integridad territorial o nacional" de la República Turca, quedan proscritas. Cualquier violación a este artículo, implicará una sentencia de 2 a 5 años de prisión y una multa de 50 a 100 millones de liras turcas". (Ley Antiterrorista Nr. 3713, Art. 8).
La Asamblea de la Unión Europea en su sesión del 24 de mayo de 1995, establece en torno a la Cuestión Kurda que: "Si no se resuelve adecuadamente la otorgación de los derechos culturales de los kurdos mediante alguna forma de autonomía política y administrativa que no afecte a la integridad territorial de Turquía, el conflicto continuará amenazando la seguridad turca, y limita las posibilidades de contar con un balance en las políticas de seguridad y defensa que le permitan integrarse en las estructuras intergubernamentales y supranacionales de la Unión Europea".

  • Suecia:

    • Población

La población de Suecia está compuesta principalmente por descendientes de escandinavos y germánicos y la mayoría tienen la piel blanca, ojos azules y pelo rubio. Alrededor de 17.000 saami viven en la Laponia sueca, en el sector septentrional del país. La población inmigrante aumenta rápidamente, con unos 500.000 habitantes (1992) procedentes de Finlandia, Yugoslavia, Irán, Noruega, Dinamarca, Turquía y Chile entre otros países; muchos de ellos llegan a Suecia a trabajar, otros como refugiados. La cifra de inmigrantes se ha incrementado por los refugiados de la guerra de Bosnia-Herzegovina; Suecia ocupa el segundo lugar de asilo de refugiados procedentes de esa región después de Alemania.

  • Características de la población  

Suecia tiene una población de 8.886.738 habitantes (según estimaciones para 1998), con una densidad de 20 hab/km². La esperanza de vida es de 76,5 años para los hombres y de 82 años para las mujeres (datos de 1998), una de las mayores del mundo. La gran mayoría de la población vive en la mitad meridional del país, especialmente en las tierras bajas centrales, en las llanuras de Escania y en las tierras bajas costeras. En las montañas del norte la población está muy dispersa. Aproximadamente el 83% de la población es urbana.

  • Religión

 El luteranismo es la religión de casi el 88% de los suecos. La Iglesia evangélica luterana es la confesión estatal de Suecia. Los niños adquieren la pertenencia a la Iglesia al nacer, pero no se requiere la participación activa. Desde 1952, se permite la renuncia a la Iglesia sin más obligación religiosa. Suecia está dividida en trece diócesis luteranas; cada una dirigida por un obispo. Otras confesiones protestantes en Suecia son la baptista, la metodista, la Iglesia mission covenant de Suecia, el Movimiento Pentecostal y el Ejército de Salvación. Hay pequeños grupos de católicos, musulmanes y judíos.

    • Comentario Personal:

Hechos terribles como el acontecido en Suecia con una joven kurda y su novio, son debidos a una entrega ciega a las creencias religiosas y la exageración de estas (fanatismo), que traen como consecuencia la degradación de las costumbres en un país o región, que en la mayoría de los casos son sumamente injustas y carentes de sentido alguno: familias en las que lo único importante es la buena honra de esta, que se ha de conseguir y mantener al precio que sea.

Pero desgraciadamente es imposible prohibir a miles de creyentes que practiquen su religión, ni tan siquiera es posible convencer a algunos de que sus costumbres no son correctas. Pero quizá esto no se ha intentado mucho... quizá nos conformamos con pensar que nunca podríamos convencer a la gente de que su forma de interpretar y practicar su religión no es acorde con los derechos humanos de cada persona del sexo, raza, nacionalidad o edad que sea. Yo pienso que no hay tiempo de reflexionar si es ético decirle a un grupo de creyentes que sus costumbres son degradantes, porque lo que realmente no es ético es que sucedan hechos como el de la familia kurda de Suecia. Aunque sin duda nunca se puede dejar a un lado la tolerancia ante grupos sociales minoritarios, practicantes de otres religiones, siempre que éstos no pasen por alto unos derechos humanos mínimos.

Podrían existir puntos de información y ayuda, simples folletos que se entregaran en las escuelas, y por supuesto, procesos legales más ágiles y rápidos ante denuncias de niños / as cohibidos por las costumbres y creencias de sus familias .

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