Karl Marx

Economía. Historia. Capitalismo. Trabajo. Socialismo. Demanda. Oferta. Ideología. Teoría. Ganancia. Ocupación

  • Enviado por: Telicia
  • Idioma: castellano
  • País: España España
  • 9 páginas
publicidad
cursos destacados
Executive MBA (Sevilla)
EOI
Alcanzar hoy ciertos niveles profesionales exige un conocimiento más profundo y completo de las organizaciones, así...
Solicita InformaciÓn

Curso Superior de Derecho Empresarial
AFIGE
Si diriges una compañía, gestionas tu negocio o te gustaría emprender una aventura empresarial pero no tienes...
Solicita InformaciÓn

publicidad

TEORIAS ECONOMICAS DE KARL MARX

INTRODUCCION

Marx considera el sistema capitalista, como una fase transitoria entre la economía feudal del pasado y la economía socialista del futuro.

Concibe la vida económica en términos de un conflicto de intereses entre propietarios que no trabajan y trabajadores que nada poseen.

Se propone descubrir y entender el funcionamiento del capitalismo con objeto de precipitar su transformación. Marx era consciente de sus propósitos no así los economistas.

Considera que el sistema capitalista cumple la misión histórica de aumentar la fuerza productiva del trabajo combinado y especializado. Desde su cuna (Europa) extiende sus tentáculos por todo el mundo para buscar sus propios medios de vida. Obliga a la acumulación de capital y desarrolla la técnica productiva, mediante lo cual lleva la riqueza de la humanidad a alturas no soñadas por la economía campesina, feudal o esclavista.

Pero los trabajadores que, bajo la compulsión del capitalismo, producen la riqueza, no se benefician en nada del aumento de su fuerza productiva. Todos los beneficios son para la clase capitalista, pues la eficiencia de la empresa en grande escala suprime y aniquila la competencia del campesino y del artesano, y a todos aquellos que no tienen bastante para incorporarse a las filas de los capitalistas, los obliga a vender su trabajo a cambio de los simples medios de existencia. Toda la concesión que el capitalista hace a sus obreros es la concesión que el hacendado hace a sus bestias: alimentarlas mejor para que puedan trabajar más.

Mientras la lucha por la vida aprieta las filas de la clase trabajadora y la coloca en oposición a la clase propietaria, los progresos de la técnica obligan al capital a concentrarse en empresas cada vez más grandes que empujan a los capitalistas a las prácticas antisociales del monopolio.

Pero la condenación del sistema no solo depende de su repugnancia moral, y la inevitabilidad de su bancarrota final tampoco depende exclusivamente de la determinación de los trabajadores para asegurarse la legítima participación en el producto de su trabajo. El sistema lleva en si contradicciones internas que habrán de llevarlo a su desgarramiento. Las crisis periódicas del ciclo económico son, para Marx síntomas de una profunda, arraigada y progresiva enfermedad de las partes vitales del sistema.

El desarrollo del análisis económico que ha tenido lugar desde los días de Marx nos permite descubrir tres ramas distintas del tratamiento que Marx da a la crisis.

  • La primera es la teoría del ejército industrial en reserva, que muestra como la desocupación tiende a fluctuar paralelamente a la relación entre el volumen de capital que ofrece ocupación a la mano de obra y la masa disponible de esta para ser ocupada.

  • La segunda es la teoría de la tendencia decreciente del tipo de ganancia que demuestra como la voracidad de los capitalistas por la acumulación se torna en locura al reducir el tipo medio de los rendimientos del capital.

  • La tercera es la teoría de la relación entre las industrias de bienes de consumo y las de bienes de producción.

Marx divide el producto neto de la industria en dos partes: capital variable y plusvalía. El capital variable es lo que se paga por salarios. La plusvalía, que comprende la ganancia neta, el interés y la renta, es el excedente del producto neto sobre los salarios. La diferencia entre producto bruto y producto neto es el capital constante, que consiste en el equipo y en las materias primas. Es constante en el sentido de que no añade más valor al producto del que pierde en el proceso de producción: el valor nuevo que se agrega se debe a la fuerza de trabajo comprada en el capital variable.

LA TEORIA DEL VALOR TRABAJO

El capital se esta acumulando, el sistema capitalista esta conquistando nuevas esferas que arrebatan a la economías campesinas y artesanas, la población esta aumentando y los inventos técnicos aumentan. Los salarios reales, permanecen constantes al nivel establecido. La plusvalía total, consiste en la diferencia simple creciente entre producción total y salarios reales totales.

La composición orgánica del capital, es diversa según las diferentes esferas. El tipo de ganancia del capital tiende a ser igual en todas partes. Las diferencias temporales del tipo de ganancia en industrias particulares, puede deberse a la demanda. Estas diferencias tienden a nivelarse gracias a un aumento relativo del capital y de la producción donde la demanda es elevada.

Puesto que la ganancia por unidad de capital tiende a ser igual y el capital por hombre empleado, no es igual, el grado de explotación no es el mismo en las diferentes industrias: tiende a ser superior al promedio cuando el capital por hombre es superior al promedio.

La medida que sirve como patrón es el trabajo de calidad media. El trabajo considerado como trabajo mas complejo, mas elevado que el trabajo social medio, es la manifestación de una fuerza de trabajo que representa gastos de preparación superiores a los normales, cuya producción representa más tiempo de trabajo y por tanto, un valor superior al de la fuerza de trabajo simple…. En todo proceso de creación de valor, el trabajo complejo debe reducirse siempre al trabajo social medio.

El valor de una mercancía comprende no solo el tiempo de trabajo directamente utilizado en producirla, sino también el valor de las materias primas y del equipo que su producción supone. Los valores de los medios de producción absorbidos reaparecen en el producto como partes integrantes de su valor. El valor de los medios de producción, a su vez, se deriva del tiempo de trabajo que se requiere para producirlos y los medios de producción que brinda la naturaleza sin que medie la mano del hombre, no transfieren ningún valor al producto. Por consiguiente todo valor es creado por el trabajo.

El precio es el nombre en dinero del trabajo materializado en mercancía. Los precios relativos pueden diferir de los valores relativos como resultado de una perturbación temporal en el mercado, pero esta desviación no es más que una trasgresión de la ley del cambio de mercancías.

Si los salarios son iguales en todas las industrias, la plusvalía por hombre empleado varia con la productividad neta por hombre empleado y la productividad es mayor en aquellos casos en que el capital por hombre es mayor. El grado alcanzado por la fuerza productiva se manifiesta por la relativa excedencia de la parte de capital constante con respecto a la parte variable… Si por el contrario, la composición del capital en cierta esfera es más alta, esto equivale a un desarrollo de la fuerza productiva por encima del nivel medio. Así, pues el grado de explotación tiende a variar con el capital por hombre empleado.

Marx considera la ganancia como trabajo no pagado, así como todo el aparato de capital constante y variable y el grado de explotación.

LA TEORIA DE LA OCUPACION: El plazo largo.

Para los capitalistas no existe problema del incentivo para invertir en capitales reales. La acumulación es la gran panacea. Los capitalistas no sienten un particular interés por disfrutar objetos de lujo, están interesados en adquirir más capital y mientras tengan algunas ganancias que invertir debe tenerse la seguridad de que las invertirán independientemente de la posible ganancia o del probable tipo de interés.

El volumen de ocupación, en todo momento, depende del volumen de capital existente y de la técnica de producción. A medida que el tiempo transcurre, el capital se acumula y el volumen de ocupación tiende a aumentar.

Las leyes del trabajo limitan la jornada y mejoran las condiciones de trabajo al mismo tiempo que se prohíbe que los salarios caigan por bajo del nivel de subsistencia.

La mala situación de los trabajadores se debe al ejército industrial de reserva. Mientras exista desocupación, su fuerza de contratación será crónicamente débil. En algunas épocas, que gobierna el volumen de ocupación, coincide con la oferta de mano de obra. Su fuerza de contratación se fortalece entonces y los salarios reales tienden a subir.

Bajo el estimulo de altos salarios se hacen inventos que economizan trabajo, de manera que un volumen determinado de capital absorbe, para lo sucesivo, menor volumen de ocupación. Es así como el ejército industrial de reserva se recluta nuevamente por medio de una desocupación tecnológica. Con ello existe un nuevo motivo para que el capitalismo derive hacia nuevas esferas y encuentre nueva mano de obra que explotar. El fortalecimiento transitorio del poder de contratación de los trabajadores es aniquilado de ese modo y los salarios reales tornan a caer.

Marx considera como más favorable para una elevación de salarios, un aumento del volumen de capital sin ningún cambio de los métodos técnicos. La ocupación por unidad de capital constante y a medida que el capital se extiende, la ocupación aumenta y la desocupación disminuye de manera que las escalas se inclinan gradualmente a favor de los trabajadores.

El tipo de ganancia del capital es simplemente una participación media en el total de las ganancias que el sistema produce en su conjunto. El tipo de los salarios reales se mueve, con la diversa fortuna de la lucha de clases, entre el limite inferior vagamente definido en términos del nivel de subsistencia y un limite superior que no se define de ningún modo. El grado de explotación, en cualquier momento, se determina por la diferencia entre salarios reales y producción total.

EL TIPO DECRECIENTE DE GANANCIA

Para la economía ortodoxa de los tiempos de Marx era un principio generalmente aceptado el de que, a la larga, había una tendencia decreciente del tipo de ganancia. Marx lo aceptaba también y se entrego a la tares de explicar el fenómeno. Su explicación no se contrae a la dificultad de realizar la plusvalía, sino que pretende ser valida aun cuando no surja este problema.

La acumulación de capital y el progreso técnico no necesariamente implica un aumento del capital por hombre empleado. Las inversiones, pueden reducir el costo-capital por unidad de producción y el costo-trabajo, pues gracias a ellas se puede aumentar tanto la eficiencia del trabajo destinado a hacer maquinas como el que se destina a hacerlas funcionar.

El abaratamiento de los elementos del capital constante compensa la tendencia ascensional de la composición orgánica del capital. El progreso técnico también puede reducir el periodo de rotación de los bienes de producción. Los procesos químicos como el del blanqueo puede acelerarse y el progreso de los transportes permite reducir las existencias que es necesario mantener en cada etapa de la producción y de la venta.

La ley de la tendencia decreciente de la ganancia consiste, en una simple tautológica: cuando el grado de explotación es constante, el tipo de ganancia cae a medida que el capital por hombre aumenta.

LA DEMANDA EFECTIVA

Nada más necio que el dogma de que la circulación de mercancías supone un equilibrio necesario de las compras y las ventas ya que toda venta es al mismo tiempo compra y viceversa… Nadie puede vender si no hay quien compre. Pero no es necesario comprar inmediatamente después de haber vendido. Cuando cosas que por dentro forman una unidad, revisten al exterior una forma de independencia y esta se agudiza hasta llegar a un cierto grado, la unidad s abre paso violentamente por medio de una crisis.

Para analizar este problema Marx ideo un sencillo y penetrante argumento: en una primera instancia a un sistema en el que no hay inversiones netas, de manera que toda la producción esta destinada al consumo ordinario y a la sustitución del capital preexistente a medida que se desgasta. La totalidad del ingreso neto de los capitalistas, lo mismo que los ingresos provenientes de salarios, se destina, al consumo. Marx considera este supuesto como una drástica abstracción de la realidad, el propósito principal de los capitalistas es aplicar la plusvalía ordinaria a la adquisición de nuevo capital.

Los gastos totales deben ser iguales a los ingresos totales, si bien, en una industria determinada las entradas exceden a los pagos que representan un ingreso para alguien en una cifra igual a la depreciación del capital.

Si el periodo de integración del equipo es de tal naturaleza que sea necesario hacer las renovaciones con un ritmo uniforme, el equilibrio no se perturba. Pero si las maquinas no tienen una duración uniforme, entonces el gasto necesario para hacer las renovaciones será menor que los fondos de amortización. En estos casos el equipo se rompe. Marx sugiere que el hecho de que el ciclo económico tenga un periodo de diez años puede indicar que la duración media de vida del equipo sea de diez años.

Como constantemente se retiran elementos del capital productivo del mercado y se arrojan a el por estos solo un equivalente en dinero, aumenta la demanda solvente, sin que se aporte elemento alguno al abastecimiento del mercado. Se produce, un alza de los precios. A esto se añade que, se practica regularmente el engaño y se verifican grandes transportes de capital. Así se enriquece toda una partida de especuladores. Motivan una gran demanda consuntiva en el mercado, por lo cual suben los salarios.

LA TEORIA ORTODOXA DE LA GANANCIA

La depreciación y los salarios son los únicos costos necesarios de la producción y la renta, el interés y la ganancia son subdivisiones de la plusvalía. El volumen de capital existente en cualquier momento determina el volumen de trabajo empleado. El deseo de poseer capital no tiene que ser explicado y mientras los capitalistas pueden obtener ganancia, no solo preservan la riqueza que tienen sino que acumulan más y más.

La técnica moderna, fomenta la concentración d capital y el nivel de ganancias descansa en la escasez de empresarios, lo cual no se debe al costo real de correr un riesgo, sino a la escasez de individuos que tengan algo que arriesgar.

La propiedad necesaria para entrar a la actividad industrial difiere considerablemente, según sus diferentes ramas y se supone que el mundo estático posee los mismos métodos técnicos y la misma desigualdad de riqueza que existe en la realidad, hay que imaginar que sus industrias se hallan jerarquizadas de tal modo que el nivel de ganancias es más alto en aquellas cuya entrada es más difícil.

Los grandes capitales se hallan en las industrias que disfrutan un alto tipo de ganancia, en tanto que los pequeños se aglutinan en aquellas de ganancias reducidas.

Un mundo estático sería enteramente diferente de lo que es el mundo capitalista en sus aspectos más fundamentales. El análisis de sus condiciones estáticas, si se las toma literalmente, no es más interesante que las especulaciones acerca de la clase de vida en la luna.

La mayor parte de nuestras decisiones de hacer algo positivo, cuyas consecuencias completas se iran presentando en muchos días por venir, solo pueden considerarse como resultado de la fogosidad, de un resorte espontáneo que impulsa a la acción de preferencia a la quietud y no como consecuencia de un promedio ponderado de los beneficios cuantitativos multiplicados por las probabilidades cuantitativas. La empresa se basa en el cálculo exacto de los beneficios probables.

LA TEORIA GENERAL DE LA OCUPACION

Un mayor deseo de ahorrar se manifiesta, en primer termino, en una reducción de lo que se gasta en bienes de consumo. Esto reduce el ingreso de manera que el aumento de ahorros no logra materializarse. Al mismo tiempo se reduce la costeabilidad de las industrias de bienes de consumo de modo que es más probable que el ritmo de las inversiones decline que aumente. En resumen, el ahorro, aunque es una condición necesaria para la acumulación de capital, no es una condición suficiente.

El exceso de la plusvalía sobre el consumo de los capitalistas se halla limitado por el volumen de gastos en nuevos bienes de producción, el excedente de las explotaciones sobre las importaciones y la producción de oro.

La cantidad de dinero en circulación se determina por la demanda de él, esto es, por el volumen de negocios, el estado de la actividad y el nivel de precios. La diferencia entre la cantidad de dinero en circulación y la cantidad en existencias la absorben los atesoramientos. Como la demanda de dinero en circulación aumenta, el atesoramiento se reduce.

El interés es el mecanismo mediante el cual la plusvalía se reparte entre el rentista y el capitalista activo. Es imposible hacer una generalización acerca del comportamiento del tipo de interés, que se determina arbitrariamente por el estira y encoge de la fuerza de contratación entre prestamistas y prestatarios.

El tipo de interés tiende a caer cuando la actividad es escasa y cuando la demanda de dinero en circulación activa es reducida.

El conflicto crónico entre la capacidad productiva y el poder de consumo, es la causa fundamental de las crisis. La mala distribución del ingreso restringe el consumo, aumentando de este modo, el ritmo necesario de las inversiones para mantener la prosperidad, al mismo tiempo que estrecha el campo de las inversiones remuneradoras al restringir la demanda de los bienes de consumo que el capital puede producir.

Los descubrimientos geográficos y los inventos técnicos abren otros campos para la inversión, a la vez que las guerras que se presentan de tiempo en tiempo absorben enormes cantidades de capital.

TEORIAS

ECONOMICAS

DE

KARL MARX