Juventud

Sociología. Psicología. Etnografía Social. Antropología. Comportamientos sociales, morales y éticos

  • Enviado por: Sergio Armando Escobar Arboleda
  • Idioma: castellano
  • País: Colombia Colombia
  • 6 páginas
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EL HOMBRE EN LA JUVENTUD

Profesor

Asignatura

NUEVAS SOCIOLOGÍAS DE LA EDUCACIÓN Y ETNOGRAFÍA ESCOLAR

Fecha de entrega

FEBRERO 06 de 2007

LICENCIATURA EN EDUCACIÓN BÁSICA CON ÉNFASIS EN HUMANIDADES Y LENGUA CASTELLANA

FACULTAD DE EDUCACIÓN

UNIVERSIDAD DE ANTIOQUIA

MEDELLÍN

2007


El HOMBRE JOVEN, El Actuar De Un Ente Mediado Por Los Comportamientos Sociales, Morales Y Éticos. (Una Visión General De Acuerdo A Los Comportamientos De Los Estudiantes De Un Colegio Popular De La Ciudad De Medellín.)


Por: Sergio Escobar

'Juventud'

¿Qué He Observado?

Es importante resaltar que La explicación “normal” del actuar del hombre desde el enfoque tradicional se muestra desde una visión antropológica en la cual se expresa que el ser humano es un ser cuya naturaleza esta determinada por su racionalidad, esta teoría encuentra sus detractores cuando se presentan actos a los cuales no se les puede dar explicación alguna. A partir de lo

anterior presento el siguiente articulo, ejemplificado con una observación etnográfica, realizada en un colegio popular de Medellín, para abrir así la discusión acerca de cuales son en realidad los verdaderos determinantes del comportamiento en estos jóvenes, ya que normalmente se les esta tildando de hiperactivos o como los padres y las madres de familia mal nombrado utilizan este adjetivo “himperactivos”, sin hallar una justificación racional a lo que sobre ellos esta actuando para que su comportamiento sea así.

Para iniciar traeré a colación la siguiente cita: “El hombre no es el problema más antiguo ni el más constante que se haya planteado el ser humano. Al tomar una cronología relativamente breve y un corte geográfico restringido, puede estarse seguro de que el hombre es una invención reciente.

El saber no ha rondado durante largo tiempo y oscuramente en torno a él y a sus secretos. De hecho, entre todas las mutaciones que han afectado al saber de las cosas y de su orden, el saber de las identidades, las diferencias, las carencias, los equivalentes, las palabras -en breve, en medio de todos los episodios de esta profunda historia de lo mismo- una sola la que se inicio hace un siglo y medio y que quizá esté en vía de cerrarse, dejó aparecer la figura de hombre. Y no se trató de la liberación de una vieja inquietud, del paso a la conciencia luminosa de una preocupación milenaria, del acceso a la objetividad de lo que desde hacía mucho tiempo permanecía preso en las creencias o en las filosofías: fue el efecto de un cambio en las disposiciones fundaméntales de un saber.”

Es pues un hecho evidente que nuestra sociedad esta constantemente en un cambio, cambio que últimamente va tomando velocidades inimaginables sumergiéndonos en una amalgama de ideas que nos imposibilitan pensar en puntos importantes como los que circundan nuestro constante devenir. Estamos tomando los cambios, los avances tecnológicos como cosas totalmente normales y ya no prestamos ni el más mínimo interés a todo lo que ello representa; El poder de asombro y estupor que se produjo, simplemente en dos generaciones anteriores, ahora, en la nuestra ya no existe. Nuestra mente se halla preparada para aceptar todos los cambios, los adelantos, la modernidad, e incluso pensamos que en los años venideros la tecnología conseguirá horizontes más vertiginosos aún y pensamos que para eso hemos sido preparados o al menos estamos siendo preparados con todas y cada una de las cosas que a diario se presentan, olvidándonos por completo de aquel reciente invento: el hombre.

Todos y cada uno de nosotros estamos creciendo en los límites del siglo XXI con capacidades insospechadas por épocas pasadas como lo fueron los agradables años sesenta o setenta, nuestras mentes están casi que planificadas para ser unos receptores de ideas hacia el futuro con dirección a los avanzados adelantos tecnológicos, de los que a simple vista parece que ya no nos podremos “safar”, ya que se podría decir que si lo hacemos, nos estaremos haciendo presos nosotros mismos de una relegada y obsoleta minoría raza humana.

Tenemos que ver que los intereses de nuestra humanidad, ya no se encuentran en el pasado de la historia sino en el futuro del computador, las telefonías móviles y las comunicaciones a través del Internet. Podré decir, sin temor a equivocarme, que todo esto, está más cerca de nuestra humanidad que todos aquellos inventos que produjeron en tiempos pasados todas y cada una de las revoluciones, que otorgaron al fin la posibilidad de obtener lo que hoy nosotros tenemos.

“Hay quienes piensan que cada época expresa un aspecto del ser humano, o incluso que la historia como un todo revela dicho ser; esta opinión nace de una forma de ver las cosas de la que puede decirse que exagera lo armónico. Sin duda que los individuos pertenecientes a una época determinada suelen dar muestras de ciertas semejanzas en su constitución psíquica, lo cual hace posible que se establezcan tipos. Se puede hablar con relación del soldado ateniense del siglo V o del grandseigneur francés del ancien régime. Sin embargo, cada uno de dichos tipos no caracteriza sino a grupos particularizados dentro de la sociedad.”

Con en el presente artículo, pretendo pues, dar una visión muy general de lo que percibo cada vez que estoy en un parque, en la universidad, en una calle, o en este caso, en este colegio popular de Medellín, al cual preferiré no mencionarle el nombre; observando a pequeños grupos de personas con determinadas características, características propias de si, que hacen de los mismos, seres representativos en su entorno.

Con éste, también pretendo mostrar mi posición con relación a estos grupos, ya que pienso que cuando actúan en conjunto, impulsados por una sociedad consumista, siento que colaboran sin intensión alguna en la degradación de la calidad humana. Claro está, comprendo que esta es la sociedad que nos ha tocado vivir, (se que suena resignado y hasta un tanto feo) y que no cabe duda, que nos dará como resultado, un hombre distinto al de antaño.

De igual forma se que no pensamos igual, hoy nosotros que nuestros abuelos, por no ir más lejos. Y se que de ello podrá darse toda esta variación en el horizonte de ideas que constantemente a presentado cambios, se que las concepciones las formulamos desde otras premisas, y se de igual forma que los valores han evolucionado, y si no han evolucionado, al menos la escala ha variado. Y como las circunstancias son distintas, el hombre es distinto. Y trato de comprender todo ello, pero no podemos negarnos a la verdad de la sociedad, ya que la misma nos perfila hoy un hombre capacitado netamente para esta modernidad, modernidad con características propias. Vemos pues que el hombre aquí ha cambiado, y ha cambiado radicalmente, tanto que tiende ya a buscar una moral natural y un tanto neutral que no le conlleve concepciones filosóficas que lo amarren, por el contrario, que le otorguen libertad tanto de cuerpo como de mente.

¿Por Qué Se Manifiestan Todas Estas Cosas?

Como creo que ya he abierto de una forma muy general el panorama a lo que pretendo mostrar en el presente artículo, haré entonces mención de algunos factores que rodean el hecho:

Primeramente habría que considerar cual es el proceso que estos muchachos han tenido, cual es la calidad de vida “permitida” y cual es además la historia del barrio que los circunda. Para lanzar de una forma (que aún así, podría decir es desconsiderada) general, apreciaciones que nos encaminaran por una senda lineal a lo que pretendemos mostrar. (No me detendré en detalles)

Estos jóvenes como ya fue mencionado en párrafos anteriores están inmersos en una sociedad que avanza a pasos agigantados prometiendo así nuevas formas de vida, nuevas posibilidades de desenvolvimiento en el campo laboral como en el campo social, entregando una sin número de opciones que para lo presentado en tiempos atrás es casi inimaginable. Menciono que es un tanto inimaginable ya que si bien miramos un poco sus historias, nos percatamos de que el medio hace aproximadamente unos diez (10) años les ofrecía un arma y la posibilidad de tener contacto con las drogas; creando un mundo ficticio en el cual estos tuviesen pocas alternativas ya que propiamente se estigmatizaban.

Luego de ello sobrevino una etapa en la que el mismo municipio fue ofreciendo alternativas de reconocimiento para cada uno de estos jóvenes con planes de desarrollo y posibilidades de inserción en otros campos, campos a los que raramente se les veían posibilidades de acceso.

Y finalmente, desde la misma comunidad se fue creando la posibilidad de que los muchachos propiciaran ambientes alternativos, digo que alternativos porque estos fueron capaces de sobreponerse a toda esta aleada de terrorismo, drogas, etc. Para dar cabida a un sano convivir en medio de los valores.

Lo que es de notar, que es un aspecto ya no dependiente de esta pequeña comunidad educativa sino responsabilidad del estado en general, es que esta expansión en el desarrollo y crecimiento se debe a los cambios tanto económicos, sociales y culturales y que además La visión del hombre de esta modernidad es un hombre regido por comportamientos éticos y morales y no por entidades como la iglesia.

En Conclusión

Es importante resaltar que el hombre es dueño de si, aunque este se sienta regido por dioses que le anteponen un destino. Ello lo vemos desde las propias escrituras, cuando Dios le dio al hombre la posibilidad de elegir sobre “lo bueno y lo malo” al otorgarle el paraíso y la potestad sobre todo lo que en este existía, vemos como este es dueño entonces de todo lo concerniente con su futuro y sólo con este podría depararse todo lo que en adelante encuentre.

Desde tempranas edades se nos ha dado la posibilidad de elegir entonces lo que creemos realmente bueno o malo y ello implica el confiar casi ciegamente en lo esperado, pero hay que tener en cuenta que las sociedades cambian y el ambiente se transforma y ello ocasiona que se establezcan nuevos pensamientos y nuevas formas de vida que vayan en pro de los cambios vertiginosos que siempre encontraremos, logrando que ampliemos horizontes y encontremos nuevos ideales que nos hagan diferentes en cada ambiente.

Estamos pues ante un medio hostil que avanza a pasos agigantados, que permite a la cultura escolar mostrar diferencias en las que pone en primera instancia a la escuela y en segunda instancia a la sociedad como organizadoras de posibilidades de manera homogéneas. Logrando así una estabilización en cada uno de los cambios que a diario se presentan.

Bibliografía

  • RITZER, George. Teoría Sociológica Contemporánea. ED. Mcgraw-hill. México, 1997.

  • RUNGE, Andres Klaus. “formación post-humana en los tiempos de los nuevos medias y de las nuevas tecnologías. Algunas reflexiones antropológico-pedagógicas” en: revista educación y pedagogía. Medellín: Universidad de Antioquia, facultad de educación. Vol. XIV, Nº33 (mayo agosto), 2002 pp. 109-120.

  • Archivos de Internet.

Estudiante de licenciatura en educación básica con énfasis en humanidades, lengua castellana. Universidad de Antioquia. Medellín, febrero de 2007.

BEORLEGI, Carlos. Problematicidad De La Antropología Filosófica en: lecturas de antropología filosófica. Bilbao, Deselée de Bronwer, 1995.

ob.cit. pp. 84