Judaísmo y Cristianismo

Religiones. Ritos: Brit Milá y Pidón Ha-ben. Circuncisión. Rescate del Primogénito. Bar Mitzvá. Matrimonio. Sacramentos. Bautismo. Orden sacerdotal

  • Enviado por: Aintzane
  • Idioma: castellano
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Es importante conocer las celebraciones de la vida de las personas judías que los acompañan desde los momentos más tempranos de su existencia y se prolongan hasta la muerte. Cada una de estas prácticas son celebradas con solemnidad ya que forman parte de la consolidación de la unión con la comunidad judía, de la cual forman parte.

Se describirán estas celebraciones en el orden en que se van practicando:

Primera etapa: El Nacimiento.

Se relaciona con los ritos de Brit Milá y el Pidón Ha-ben para los varones y la postura del nombre en el caso de las niñas.

  • Brit Milá - Circuncisión

La circuncisión es el símbolo de la afiliación al pueblo judío y a la comunidad judía, la expresión corporal de la consagración hacia Dios. Es el símbolo a través del cual el judío se compromete con su vida a vivir según los ideales del pueblo judío.

Todo padre judío tiene la obligación a someter a su hijo recién nacido a los ocho días de vida a la ceremonia de la circuncisión. Quien crece sin circuncisión y tampoco lo hace después está excluido de la comunidad.

  • El Shalom Zajar - bienvenida al varón

Es una ceremonia de origen cabalístico, en que se da la bienvenida al recién llegado. Los sefardíes la hacen la noche antes de la circuncisión y los ashkenazim, la noche del viernes inmediatamente después del nacimiento del niño.

  • Impartición del nombre hebreo

El ingreso de las niñas en la grey judía es celebrado mediante la concurrencia del padre a la sinagoga, quien lo hace en el día de la lectura de la Torá, el rabino o el oficiante pronuncia una bendición especial, mediante la cual se le imparte el nombre hebreo a la recién nacida y se ruega a Dios que Él la bendiga y la proteja junto con su familia.

  • Pidion Haben - Rescate del Primogénito

El Pidion Haben está basado en el concepto de entregar a Dios, en calidad de ofrenda, lo primero, y mejor, de cuanto poseemos. Dios es dueño de la Tierra y de todo aquello que está sobre ella. Tiene derecho a cada niño, como a todo material en el pueblo de Israel. La voluntad de Dios es el indicador de cómo usar las cosas y cómo tratar a los seres. El primero y lo más precioso de todo deberá ser ofrendado a dios. Las primicias de todas las frutas de la tierra, del árbol, del ganado debían ser presentadas y sacrificadas, de lo contrario, debían ser rescatadas según las normas preestablecidas.

Segunda etapa: El Bar Mitzvá

Según la ley religiosa el varón judío alcanza la mayoría de edad a los trece años y se convierte en miembro adulto y responsable de la comunidad. La ceremonia de su incorporación tiene lugar en el templo, no antes del sábado siguiente de su decimotercer cumpleaños. El joven concurre a la sinagoga en compañía de sus padres y familiares; se pone el talit, se le llama a la Torá y pronuncia la bendición a la Torá.

Las niñas alcanzan su mayoría de edad a los doce años y desde entonces son responsables por sus actos y les incumben todas las obligaciones de la mujer judía.

  • Confirmación

En algunas comunidades modernas se celebra la incorporación efectiva de las jóvenes de quince y dieciséis años, como socias juveniles de la vida comunitaria, la que está precedida por un curso acerca de los valores espirituales del judaísmo.

Tercer etapa: Compromiso matrimonial

La tradición antigua prescribe para las parejas que se comprometen en matrimonio la redacción de un contrato de esponsales (Tenaím) firmado por los respectivos padres ante la presencia de testigos y durante la ceremonia se rompe un plato en recuerdo de la destrucción del Santuario. La alegría de un judío nunca podrá ser completa, tiene que pensar en los sufrimientos padecidos por su pueblo.

  • Kidushín unisuin - Matrimonio

Lo importante en el matrimonio es la santificación del mismo. Este se realiza bajo la Jupá (el dosel nupcial) y la ceremonia recibe el nombre de Kidushín.

La ceremonia religiosa del casamiento se divide teóricamente en dos partes: El kirushin y nisuin. La primera es la entrega y aceptación de la mujer por el novio, cuando el novio entrega a su novia, en presencia de dos testigos responsables, un anillo, de metal precioso sin piedras y lo pone en el índice de la mano derecha.

La segunda es el recibimiento de la mujer en la casa del hombre. Con esta recepción se concreta el matrimonio. Simbólicamente este acto se realiza bajo la Jupá, que es el símbolo de la casa del novio.

  • Bodas de Plata y Oro

En tales ocasiones, la pareja acostumbra a comparecer en la Sinagoga para dar gracias a Dios. En algunas congregaciones el marido es llamado a la Torá y el rabino lo saluda e invoca la bendición de Dios para él y para su esposa. En otras comunidades se repite la ceremonia del casamiento bajo la Jupá, pero con algunas diferencias.

Cuarta etapa: La muerte

El libro de Eclesiastés enseña que “hay un tiempo de nacer y un tiempo de morir”. Se debe aceptar que cuando Dios creó al mundo y todo cuanto hay en él, al igual que creó el día y la noche, la luz y las tinieblas, también creó la vida y la muerte.

Los sacramentos se ordenan, a dispensar y desarrollar la gracia de Dios y el nuevo orden de Cristo a través de las diversas etapas, situaciones y tareas de la vida humana.

Sacramento de iniciación:

Se los denomina así por que se reciben al comienzo de la vida de la Fe, y desarrollan progresivamente la estructura sobrenatural del creyente. De los siete sacramentos que posee la Iglesia tres pertenecen a esta clasificación, ellos son:

  • Bautismo:

Es el sacramento de la fe y de la consagración de Dios porque el hombre se incorpora a Cristo y a la Iglesia, muriendo al pecado y naciendo a la vida nueva de los hijos de Dios.

Podrá seguramente objetarse que el niño, a quien suele bautizarse a los pocos días de su nacimiento, carece aún de conciencia y responsabilidad personal y es incapaz de dar respuesta real a Dios y de comprometerse, por la Fe ante Él y la Iglesia.

  • Confirmación:

Es el sacramento del Espíritu Santo que perfecciona el Bautismo vinculado al cristiano más estrechamente con Cristo y la Iglesia, dándole una fuerza especial para el ejercicio activo de su fe.

La Confirmación es el sacramento por el que el bautizado recibe el Espíritu Santo que el Señor derramó sobre los apóstoles, y que perfecciona su ser cristiano vinculándolo más estrechamente a Cristo y a la Iglesia y enriqueciéndolo con una fuerza especial que el ejercicio activo de su fe.

  • Eucaristía:

Es el sacramento de cuerpo y de la sangre de Cristo en el que este actualiza y ofrece al Padre el sacrificio de la cruz y se da en alimento espiritual a su Iglesia.

En la eucaristía culmina todo el orden sacramental. Es el sacramento por excelencia en el que se reconcentra por entero el misterio de Jesús y de la Iglesia, sacramento del cuerpo y de la sangre de Jesucristo, en el que este ofrece al Padre el mismo sacrificio de la cruz y se da en alimento espiritual a la Iglesia.

Este sacramento se toma por primera vez en la Primera Comunión, la preparación puede ser en el colegio o en la Iglesia, esto depende de la edad de la persona y de cuando decida obtener el sacramento. Luego, todos los domingos el cristiano se acerca a la Iglesia a tomar la comunión representando a Cristo presente entre los creyentes. El cristiano siempre debe ser consciente de su preparación espiritual y de los pecados que haya cometido.

Sacramento de curación:

Tiene carácter curativo, medicinal, reconstituyente y se orienta a la recuperación de la vida de la gracia.

  • Penitencia:

Es el sacramento del perdón y de la reconciliación del pecador con Dios.

La Penitencia es el sacramento por el que Jesucristo concede al pecador que se convierte, el perdón y la reconciliación con Dios. Este sacramento suele llamarse también sacramento de la conversión, de la confesión, del perdón o de la reconciliación.

  • Unción de los enfermos

El sacramento de la santa unción alivia y fortalece al cristiano enfermo o próximo a la muerte. Gracias a la ayuda espiritual, éste puede soportar con paciencia y valor las molestias de su enfermedad y las angustias del fin, y resistir eventualmente a las tentaciones del enemigo. Además, ayuda a superar la enfermedad y a vencerla, esta victoria se manifiesta a menudo en la recuperación de la salud física que otorga Dios.

Sacramento de Misiones Específicas:

Es el sacramento que confiere al cristiano una participación específica en el sacerdocio de Jesucristo, por la que queda consagrado al culto de Dios y ejerce un ministerio jerárquico de santificación, a la vez que de enseñanza y gobierno al Pueblo de Dios.

  • Biblioteca de la Comunidad Judía.

  • Hector Valla. Mensaje Cristiano. Ediciones Don Bosco, Argentina, Buenos Aires 1978