Jóvenes y sexo: el estereotipo que obliga y el rito que identifica

Injuve. Construcciones sociales. Sexualidad. Destradicionalización costumbres. Roles de género. Opinión Personal

  • Enviado por: Maribel
  • Idioma: castellano
  • País: España España
  • 28 páginas
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Jóvenes y sexo: el estereotipo que obliga y el rito que identifica”

1.- Introducción

En este primer punto como introducción a la investigación que se realiza en el libro, se reflexiona en lo que ocurre hoy en día en cuanto al sexo entre adolescentes y jóvenes: hay más información a su alcance sobre materia sexual pero a su vez, ocurren más casos de embarazos no deseados, enfermedades de transmisión sexual etc.…entre la población joven de España.

Parece existir un punto ciego que no permite explicar por qué no disminuyen las prácticas de riesgo teniendo los jóvenes hoy en día más información en cuanto a materia sexual ; además, a esto hay que añadir que ha bajado considerablemente la edad con la que se comienzan las relaciones sexuales completas, datos nada tranquilizadores si se considera también que se han tomado medidas para planificar estrategias oportunas : legislación de la asignatura de Educación Sexual dentro de Educación para la Salud, creación de servicios de atención y asesoramiento en materia de sexualidad, campañas de sensibilización e información tanto de carácter estatal como municipal y acceso a máquinas expendedoras de profilácticos en entornos cercanos a los jóvenes.

Los adultos mientras tanto, viven enfrentados en varios sectores sobre que hay que enseñar o no en esta materia, provocando un gran esfuerzo emocional pues están enseñando algo para lo que no han sido educados y estos enfrentamientos provocan avances entrecortados en la política de esta materia. Los adultos deben de analizar y reflexionar qué es lo que no es escuchado o que no influye en los jóvenes a la hora de presentar el tema del sexo.

Se hace hincapié en la idea de que, lo primero ante todo, es descifrar y comprender el significado del sexo para los adolescentes y jóvenes de hoy en día y todo su simbolismo y lo que esto conlleva como identidad de este grupo. Esto es lo que se analizará en todo el libro.

Opinión personal

En cuanto a este primer punto como introducción, me parece muy interesante como nos pone de antemano el tratamiento que va a seguir la investigación de este tema y el problema que se plantea como inicio el cual a mí , personalmente me llama mucho la atención como tema en sí y como joven; siempre se ha hablado mucho sobre este tema pero pocas veces he visto que se pueda reflexionar sobre éste de manera profunda y con otro tipo de perspectiva, pues casi siempre al oír hablar sobre el problema del sexo en los jóvenes de hoy en día, se habla de manera negativa y catastrófica, sin proponer un análisis y solamente haciendo hincapié en temas como los riesgos y en la prevención, es decir, nunca se ha tomado en cuanta la cuestión qué significa el sexo para los jóvenes de hoy en día. Los adultos ( especialmente los padres que son los primeros en llevarse las manos a la cabeza en cuanto ven las cifras de adolescentes de apenas 12 o 13 años que ya han mantenido relaciones sexuales) sólo critican esta manera de vivir la sexualidad a edades tan tempranas pero no se plantean cual es el problema y sobre todo el cómo analizarlo ( qué significa sexo ahora para los jóvenes y por qué comienzan tan temprano), y todo desde la educación sexual que ellos han recibido ( el sexo se consumaba con el matrimonio, la función de los roles de géneros de su generación etc..). Me parece muy interesante y muy positivo que este tema se mira desde otra perspectiva

2.-Aproximación teórica y metodológica del estudio.

2.1-Aproximación teórica

La construcción social del deseo

Para entender el hecho de la relación sexual dentro del campo de las relaciones humanas, se analiza y se reflexiona en este punto sobre la construcción básica del deseo (qué es de lo que se compone básicamente ésta) y empezando por lo más básico, la acción social.

Acción social es cualquier conducta en la que el agente o los agentes le dan un sentido subjetivo a la misma, se refiere al comportamiento que tiene un grupo humano respecto a una situación y le dan un sentido subjetivo a ese comportamiento. La finalidad de todo agrupamiento y de la acción será la interacción social; para algunos autores como Weber “cualquier acción social conlleva una finalidad; una valoración racional, una carga emocional y un influyo de tradicionalidad (entendiéndose como tradicionalidad las normas y valores de la cultura en los que esa acción tiene lugar)”.

Todos coinciden en la implicación del deseo en la acción social como motivación para esta, movido por el principio de placer pero a su vez condicionado por lo social y lo cultural de toda acción cuando se ejecuta.

El deseo por tanto en este punto se analiza como una motivación para la acción que está regulado por la sociedad (por el grupo), en la que se premia o castiga la satisfacción de éste y es diluido a nivel individual por el grupo, que es por tanto quien le da una expresión colectiva por encima de la individual. El deseo erótico también está por lo tanto también medido y moldeado por la cultura, según los valores predominantes y el momento histórico.

El deseo sexual está compuesto por los siguientes elementos en su estructura según Levine: impulso (que viene de los elementos biofisiológicos que predisponen el comportamiento sexual), el motivo (que hace referencia a la disposición psicológica, a la acción) y el anhelo (la representación sociocultural del deseo sexual, influenciado por el contexto determinando así la necesidad de implicarse en experiencias sexuales).

Como cierre a este punto, se menciona la esencia de la sexualidad como un cruce entre la naturaleza con la estructura social, siendo universal ( pues ha existido en todas las sociedades con unas normas para gestionar el deseo erótico o sexual) y conservadora ( se encarga de reproducir el orden social vigente, es decir, en cuanto el deseo erótico pueda alterar el orden establecido en una sociedad, es la sexualidad lo que se encarga de señalar cómo deben de existir las relaciones sin que alteren el orden).

Por lo tanto, hay que analizar la manera de entender la sexualidad de los jóvenes de hoy en día, teniendo en cuenta la dimensión biológica, psicológica y sociocultural de lo que se ah mencionado lo que es el deseo sexual.

¿Cómo ha sido regulada la sexualidad en España?

Conocer la sexualidad en la historia de España supone un recorrido por los valores sociales imperantes en cada época que han ido configurando con el tiempo, la idea de sexualidad en el imaginario colectivo y que es necesario conocer para entender la idea actual de la sexualidad en el mundo juvenil de nuestro país.

Las normas y costumbres relativas a la sexualidad en una sociedad, han ido marcadas entre otros factores, por la moral religiosa imperante en la sociedad, así en España la moral religiosa dominante ha sido la religión católica la cual circunscribe la sexualidad al matrimonio y a la reproducción, con lo cual, quien se saliera de estos patrones era castigado con mayor o menor intensidad moralmente y legislativamente.

Con los siglos XVIII y XIX, se produce un cambio de ámbito en la sexualidad, pues pasa a ser estudio de la Ciencia y Medicina de la época para saber que era lo bueno y lo que no en este campo, estando aún bajo la influencia de la moral religiosa imperante para indicar los comportamientos “contra natura”, por lo que para conocerlos con más exactitud, se encargaron de estudiar y determinar las conductas desviadas.

En este transito, en los países europeos no había mucha diferencia en cuanto a las costumbres sexuales se refiere. Fue en el cambio del siglo XIX al XX cuando se produjo una autentica “ola erótica” al empezar a llegar en la sociedad española y en el resto de Europa conceptos como el “acto” sexual, el goce, el nerviosismo por una malas relaciones sexuales, el arte amatorio etc… se veía la sexualidad por tanto, fuera del aspecto meramente reproductivo. Las obras de Freud sobre este tema en la época, comenzaron a ser traducidas hasta la nefasta Guerra Civil.

Surgieron los médicos, sexólogos e higienistas que querían estudiar este tema desde un aspecto científico aunque aún algo impregnado por la moral vigente y que no igualaba ambos sexos; sólo en ciertos sectores sociales minoritarios, surgió la idea de la mujer moderna interesada por el tema sexual y por la sexualidad femenina hasta comienzos de la Guerra Civil.

Después de este periodo de guerras, se volvió a instalar de manera más rígida la moral imperante de entonces, la religión católica, quedando de nuevo el sexo atado a la reproducción y los miembros de la sociedad de la época tenían unas grandes exigencias por parte de la moral rígidas y la represión tan enorme a las que estaban sometidos; aun así, se saciaba el deseo de manera clandestina, (los hombres en los prostíbulos, con las mujeres del “servicio de la casa” o las estigmatizadas como “fáciles”).

Surgió la doble moral en esta época: cumplir con los mandatos de la moral imperante de cara al público, pero por otro lado, se quería saciar el deseo sexual a espaldas de la sociedad por lo que siempre en el caso de los varones, se daba el caso en las clases mejor situadas del marido con esposa e hijos de cara a la sociedad y una amante o “querida” como se le denominaba en la época. Y en cuanto a educación, los contenidos sexuales y de la higiene sexual eran eliminados y excluidos de lo que era el conocimiento general de la juventud, por lo que el único conocimiento que se tenía era a la hora de consumar el matrimonio; en el caso de lo hombres las experiencias en prostíbulos con chicas “fáciles” y en las mujeres, era el conocimiento que el hombre tenía respecto al sexo en la noche de bodas. La mujer fue una gran desfavorecida en esta época de represión, pues a veces se justificaba el haber infringido la norma moral imperante de no realizar acto sexual ninguno hasta la consumación del matrimonio debido a sus formas, por lo que el hombre no se podía contener y en ellas se depositaba este sentimiento de culpa.

En la década de los 60 comenzó a instaurarse poco a poco una revolución que empezó a afectar a costumbres de la sociedad española de la época. Apareció la “píldora” y con ella el divorcio definitivo entre sexo y reproducción.

Sin embargo la verdadera revolución sexual comienza en la década de los 70 con el proceso de democratización emergente en el que el país resurgiría tras los duros años de dictadura, siendo en esta década cuando se produce el fenómeno de destape en las películas españolas. Después de 30 años España ha cambiado mucho debido a los cambios económicos y técnicos pero desfavoreciendo los sociales, siendo estos primero los que marcan las maneras de vivir hoy en día en al sociedad provocando la destradicionalización de las costumbres.

La destradicionalización de las costumbres.

La vida de los seres humanos ha estado marcada por vínculos de importancia (el sentimiento de apego a la comunidad de pertenencia con sus ritos y tradiciones, a la patria, a la religión etc...) que se han encargado de regular el comportamiento de los individuos así como a su vez garantizar la protección del individuo pero hoy en día en las sociedades actuales debido a factores como la globalización, los progresos tecnológicos, la movilidad poblacional y el proceso de individuación, ha provocado una erosión de los vínculos tradicionales.

La historia de la sexualidad en España no ha sido lineal, sino que con los momentos de avance del siglo XX se ha dejado un rastro entrecortado y contradictorio, dando lugar con el tiempo a que se mezclen dos modelos de sexualidad en el imaginario colectivo: uno proporcionado por la dictadura de un fuerte carácter colectivo y social y otro de libertad sexual individual ; por lo tanto, el proceso de destradicionalización que se está mencionando tiene que ver con el paso de lo colectivo a un proceso de personalización en el que tiene importancia la libertad el individuo y que ahora transciende en las costumbres y comportamientos más cotidianos, como es el sexual.

También se puede observar una cierta retirada de los adultos en cuanto a construcción de ritos iniciáticos de la vida adulta para los adolescentes y los jóvenes, aunque luego más tarde se preocupan de invertir medios en campañas para la prevención de riegos y sensibilización sexual, el colectivo adulto sólo se ha preocupado de advertir sobre los riesgos pero no en la construcción de referentes culturales, ritos y símbolos que pueden dar sentido a ese momento de transcurso entre un ciclo vital y otro superior que es el ser adulto a raíz de la experiencia sexual. Suele ocurrir dentro de los adultos entre lo más supuestamente implicados (los padres), que dejan la labor educativa en materia sexual en terceros como las escuelas, servicios municipales etc… y construyendo así para ellos mismos los jóvenes referentes en al televisión, los amigos, el barrio, la música etc… que tiene una gran influencia sobre ellos, con lo que pueden así construir sus ritos iniciáticos.

Ocurre así que los adultos construyen su propio universo y visión sobre los jóvenes y estos lo acaban asumiendo como suyo propio el mundo proyectado de los adultos, y que además en el campo de la sexualidad suelen tener aspectos identitarios parecidos a los de sus padres en el modelo de socialización sexual pero que también construyen aspectos propiamente suyos.

La sexualidad como rito y como símbolo.

En este punto del libro como aproximación teórica a la investigación, se analiza uno de los puntos básicos de este tema: el simbolismo de la sexualidad así como su naturaleza ritual para los jóvenes. Para estos, el inicio de las relaciones sexuales, significa el paso a la vida adulta y que dicho rito varía de una cultura a otra así como su escenografía y simbolismo , por lo que este rito está arropado por al cultura vigente en cada momento con un ritual en concreto así como religioso y festivo.

Ocurre que en la sociedad actual las edades de los ciclos vitales se están alargando y que el paso a la vida adulta no está del todo claro, por lo que se hace una inserción gradual a este ciclo vital conquistando parcelas del saber adulto, entre ellas la sexual. Para los jóvenes es muy importante el imaginar y proyectar esa “primera vez”. Ocurre que la edad de inicio de las relaciones sexuales en los adolescentes y jóvenes del siglo XXI, está descendiendo quizás debido a que los niños de hoy en día siguen unos modelos de galanteo y escarceos sexuales que encuentran perfectamente en modelos de socialización accesibles a ellos (televisión, cine, revistas etc...) que siguen patrones adultos, por lo que se acorta la infancia y comienzan una adolescencia emulando a los adultos.

Hay que mencionar también que el inicio de las relaciones sexuales es distinto tanto para chicas estando latente la importancia dela elección de “con quién”; en el caso de los chicos, ellos prefieren alguien accesible y en las chicas está la idea de iniciarse con alguien mayor.

La sexualidad en el espacio tiempo de los jóvenes.

La realidad juvenil se organiza, según los autores del libro, en una dualización: el tiempo de trabajo y el tiempo de ocio ambos con grupos de relaciones distintos (el grupo es muy importante para el joven); para el primero, son grupos de relaciones para finalidades instrumentales concretas y el otro principalmente para “salir de marcha” y suelen ser grupos más abiertos en el que prima la diversión.

Aunque la palabra rito tiene connotaciones de tradiciones de carácter mágico o religioso, esto se puede trasladar el carácter lúdico-festivo que es el fin de semana.

En este contexto, en el que se mezclan y se combinan otros símbolos, es por lo tanto el ideal para poder encontrar tiempo para los escarceos y encuentros sexuales ( es un campo de aprendizaje de habilidades entre ellas, las sexuales); algunos de estos elementos como símbolos de identidad son la música, la ropa, las marcas, el alcohol, las drogas etc… y tienen como símbolos dentro un rito las siguientes 3 características: la condensación (agrupación de representaciones o de intenciones en una sola formación como la ropa, música etc...), existencia de símbolos superiores que incluyen a los otros (la diversión, el ligue requieren de ropa, drogas, lugares etc..) y que estos símbolos dominantes ofrecen dos dimensiones: sensorial (el contenido va con la forma externa) y el ideológico (es el orden moral y social de la cultura).

Toda está combinación de símbolos hace (no solamente el consumo de alcohol en este contexto del fin de semana) que el de sexo se transforme, se desinhiben y este toma fuerza, además de que se produce una gran exaltación del “yo” como uno y dentro el grupo, de vivir el momento y banalizar el peligro (por lo que suceden las conductas de riesgo en la conducción de vehículos).

Toda esta exaltación, provoca una en este contexto una ruptura espacio/temporal que predispone a los jóvenes al encuentro sexual, con el que se culmina todo este rito.

La función identitaria de la sexualidad.

En este punto, se llega también a una de las cuestiones más importante del libro que es el sexo como marca de identidad para los jóvenes; se habla de las primeras relaciones sexuales como hecho de repercusión individual pero que también se refleja en el colectivo, que son quienes marcan como ha de ser la primera vez, por lo que se le puede calificar a esto como proceso de retroalimentación.

Dentro de todo esto, hay que decir que unas de las principales metas o aspiraciones del adolescente o joven de hoy en día es la normalidad como integración en un grupo en el que se comportan unos gusto o aficiones para facilitar un sentimiento de pertenencia y de encontrar su lugar, siendo los tachados como “raros” debido a sus singularidades o gustos, los que tienen rasgos de inmadurez o aislamiento.

En otros aspectos como el rol de género, lo individual queda también bajo lo colectivo; así se ven cambios de rol en el varón con cualidades que se asociaban tradicionalmente a la mujer (afectividad, cercanía etc..) y en el de la mujer, ellas ahora quieren disfrutar del sexo ocasional.

Los roles de género.

Hoy en día en el campo de la sexualidad, siguen existiendo ciertas diferencias entre los géneros pero también algunas similitudes entre ambos, pareciendo que hay diferencias pero sin embargo, sieguen latente los estereotipos heredados que marcan la diferencia entre roles; según este punto, el reajuste de roles se está produciendo de manera lenta, así las chicas hoy en día hablan de total libertad sobre el tema pero a “media voz” comparado con los chicos debido a la problemática que les supone para ellas socialmente lo que se espera de ellas, el “deber ser” ( hablan del sexo pero refiriéndose al ámbito de la pareja estable ).

En el juego del galanteo de cualquier sociedad, se siguen unas reglas que están expuestas de manera explícita o no pero que están marcadas por la cultura y que los jóvenes en este juego actúan siguiendo la tradición según la manera más estereotipada del género al que pertenezcan.

Existe pues una lucha por la conquista y el poder; “unos quieren pero no siempre pueden, y otras que pueden siempre pero no siempre quieren”, así se define lo que es la dependencia constante de los chicos por las chicas para satisfacer sus deseos y ellas con el miedo a ser abandonadas si no ceden o criticadas si lo hacen.

2.2 Metodología

Para la investigación de este libro se indica que se ha seguido la siguiente metodología:

  • Grupos de discusión: 8 en total, compuestos por personas que no se conocían entre sí con variables de género, nivel socioeconómico, edad (comprendidas entre 16-19 años) y localidad (en su mayoría eran de la Comunidad Autónoma de Madrid). Se señala el uso de un moderador del mismo sexo en el caso de los grupos pertenecientes a un mismo género para mayor comodidad de los chicos y las chicas.
  • Entrevistas: el guión de éstas se basan en los aspectos centrales de los grupos de discusión (son entrevistas semi-estructuradas). Dichas entrevistas han sido realizadas por 5 entrevistadores elegidos por el equipo de Observación sobre Nuevos Consumos de Drogas en el ámbito juvenil de Cataluña, dos de ellos con edades similares a la de los entrevistados (16 y 18 años). Los entrevistados son chicos y chicas entre 15 y 19 años (siendo la mayoría de 16, 17y 18 años) y en cuanto a su entorno decir que son tanto de ámbitos urbanos como rurales.

Tanto estas entrevistas como los debates de los grupos e discusión, han sido grabados y transcritos en la investigación del libro.

Opinión personal

Este punto del libro resulta crucial para entender la base de la investigación y lo que se verá más adelante en ella, todo desde la construcción básica del deseo desde un punto de vista más sociológico (como fundamento de la sexualidad y de la integración de los miembros de una sociedad al ser la finalidad principal de la acción social), pasando por la historia de la sexualidad en España para poder comprender la situación del imaginario colectivo de ésta en nuestro país (tanto en los avances como en los años de la dictadura), así como la destradicionalización de las costumbres en la sociedad para entender el proceso personalización de la persona respecto al sexo a nivel individual en lugar del aspecto grupal respecto a éste marcado por la rígida moral de los años de la dictadura, hasta llegar al sexo entendiendo lo como símbolo y rito para los jóvenes en un espacio/tiempo propio ( el fin de semana) con su propias características ( los grupos de amigos, la diversión etc…) y como aspiración a llegar al mundo de las adultos a la vez que persiguen la normalidad para sentir la pertenencia a un grupo, siguiendo los estereotipos de actuación según al género al que pertenezcan.

3.-Sexo (como símbolo) e identidad juvenil.

En este apartado es donde se comienza lo que es la investigación de los autores referente al tema del sexo en la cultura juvenil, por lo que exponen las entrevistas y los debates realizados a chicas y a chicos, con la metodología mencionada anteriormente (los grupos de discusión y las entrevistas).

3.1-Desde las chicas

La importancia del sexo como reflejo y respecto a la edad.

Cuando se escucha a los jóvenes hablar de sexo y sexualidad con indiferencia del tono más o menos desenfado con el que lo hagan, se puede entrever la importancia que estos conceptos tienen y cómo los afrontan en sus vidas.

Las chicas en estos aspectos hablan de una cierta “preparación”, por lo que así critican a otras chicas más jóvenes como inexpertas o inmaduras. Así sucede, que la que no ha mantenido relaciones, siente la presión del grupo “para estar preparada” (alrededor de los 16 años), refiriéndose al a madurez y no a una edad en concreto.

Entienden la inmadurez sexual como un tipo de frivolización del sexo, ya que lo entienden como una etapa del desarrollo crucial (que si no se entiende o no se sabe hacer, no hay que darle tanta importancia).

El hablar así de las más pequeñas o no iniciadas de esta manera, les hace sentirse mayores o más maduras, queriendo hacer ver que con el paso del tiempo lo ven de otra manera y no se lo toman tan a la ligera

En el discurso de las chicas, se le da gran importancia a la perdida de la virginidad como paso al mundo adulto, si bien también se respeta a quienes deciden no hacerlo hasta el momento que crean convenientes, se piensa también en que “hay una edad normal” para hacerlo, como entrada a la etapa adulta. Se pone como tope la edad de 18 años ( en al que se hacen cosa de adultos por ley, y la relación sexual sería una de ellas al ser visto el sujeto como adulto, y que tendría que realizar como algo “normal” en esta etapa del desarrollo).

En cuanto a esa pérdida de la virginidad, sele da un carácter idealizado, dándole una gran carga de tipo emocional y a su vez, importa con quien perderla.

Aunque esa persona decepcione, esto se puede interpretar como un forjamiento de la experiencia en la vida sexual, pero se ve que predomina un modelo de pérdida de la virginidad basado en la pareja estable y el amor y aunque en un principio en la práctica no ocurra, no es un modelo que no deja de aspirarse como ideal. Se buscará a alguien con quien se tenga confianza, cariño e intimidad, aunque con el tiempo, vean que no habría sido necesario tomar tantas prevén ticas sentimentales (aunque no de tipo anticonceptiva) debido al grado que la experiencia va dando y lo hacen como algo con naturalidad.

Tiempo para el sexo y expectativas asociadas: sexo en pareja y sexo ocasional.

Desde el punto de vista de las chicas, para que se produzca el encuentro sexual, basta con sentir cierta atracción no solamente física hacía un chico, lo que se denomina por ellas como “chispa” o “química”, donde se señala que puede ser tanto con un chico durante un fin de semana en el que vean algo o un chico que conozcan desde hace tiempo (por ejemplo, un amigo). Se sigue señalando que lo ideal sería realizar el acto sexual en el ámbito de la pareja estable, interpretándose como la forma de culminar una relación en la que se compártela intimidad y la confianza con esa pareja. Amor y sexo son indisolubles, pues es con el sexo como se conoce mejor a al pareja y de ahí vienen por parte de las chicas jóvenes los comentarios en contra de quienes no quieren tener sexo hasta llegar al matrimonio.

Pero todo esto para ellas tiene un lado negativo y es la naturaleza de constante deseo sexual de los chicos, por lo que pueden llegar a sentirse utilizadas y frustradas; se sienten en el dilema de querer iniciarse en el sexo por ser normal a una edad y retener al chico que quieren a través de satisfacer sus deseos. Diferencian entre el goce sexual en pareja (importan los dos) y el ocasional (si disfruta el otro mejor, pero lo principal es uno mismo), aunque no se alcanza un alto grado de conocimiento sexual que en el de pareja.

Viven el estereotipo del hombre egoísta que sólo quiere sexo, inmaduro y frívolo (pervive aún es te este estereotipo junto al de mujer abnegada proporcionadora de placer para el hombre).

Para las que tienen pareja les resulta más importante el amor, llegando a infravalorar las insatisfacciones físicas (que en el caso del hombre no ocurre).

Tras perder la virginidad, están con el tiempo, más dispuestas a encuentros sexuales ocasionales que primara en ellos ante todo, el poder el éxito (por lo que se esquiparan al modelo masculino) para reafirmarse como adultas y dar estas expectativas a las más pequeñas.

También hay que mencionar que dentro de estos encuentros casuales, se da la falta de prevención de riesgos al producirse en un ambiente en el que no encaja (que es el fin de semana y sus elementos), pero sí en la pareja; en este caso lo normal se hace a veces inadecuado (mantener sexo el fin de semana sin prevención).

El papel del grupo

Es en el grupo donde más se dan a ver los estereotipos dependiendo de que se espera del individuo tanto si es chico (que se les pedirá un papel más activo en la conquista) o chica (que tendrán un papel más pasivo; los chicos son quienes “van a entrar”). Es lo que les exigirá el grupo de amigas a una chica (que chicos pueden acercarse a ellas y cuales son unos “pesados”), por lo que según el grupo al que se pertenezca habrá más o menos posibilidad de sexo o según algunas chicas, sólo les puede quedar encontrar pareja en el grupo de amigos si no se frecuenta estos ambientes que propician estos encuentros.

Se les exige “cumplir con el grupo”; si todas las amigas tienen novio, quien no tenga pareja tendrá que estar a la altura para no sentirse aislada y vivir esto de forma “dramática”(los chicos suelen “arrastrar” sus parejas al grupo de amigos, pero ellas no).

En el grupo es donde se habla de sexo, aunque estas conversaciones no salgan de lo frívolo y lo anecdótico sin profundizar en verdaderas preocupaciones o inquietudes respecto a la sexualidad. Pese a esto ellas quieren aconsejar a sus amigas de materia sexual desde su experiencia, algo que tienen muy claro las chicas que tienen dudas sobre esto: prefieren preguntar a su amigas antes que a sus padres o en el caso de no ser muy amiga de una persona, prefieren preguntárselo a un chico (pues consideran a los chicos simples y nobles)

3.2- Desde los chicos.

La importancia del sexo como identificador de género y edad.

Los chicos han resultados muy activos en cuanto a su participación (hablan sobre ello “como una película de acción”, contando anécdotas, bromas, risas etc…) Ellos por su condición de varones y por la edad, se atribuyen el estereotipo de estar siempre pensando en sexo, por lo que ven normal diferenciarse de las chicas o de un hombre o mujer adultos de otra generación. Lo sienten así como impulso y de manera natural y a su vez “social” o grupal dentro del grupo de amigos. Sienten el sexo como un paso a la vida adulta en el que deben darse prisa para saltar esa barrera (poniendo un límite similar al de las chicas: hasta los 18 o 20 años de edad), que al contrario que las chicas, no les supone una carga emotiva el hecho de perder la virginidad (pues solo se mueven por el impulso).

Así justifican ellos su actitud ante el sexo, pero son conscientes que este hecho es solo una etapa, que con el tiempo se les pasará y se podrán plantear el tener una pareja estable (pues creen que habrán crecido y alcanzado la madurez).

Notan el cambio de rol en las chicas (son dominantes y buscan el éxito en el campo sexual como ellos) pero el que lo hagan más que ellos, les da la idea de que “son peores que ellos” o de que “están más salidas” (así ellos justifican el comportamiento de las chicas que reproducen cánones masculinos, calificados de “inmaduros” para poder criticarlas). Para ellos en conclusión, las chicas pueden llegar a “ser peores” porque mantienen relaciones sexuales tanto o más como ellos, pero sin embargo callan, cosa que ellos no (se observan como más nobles a la hora de hablar de sexo).

Tiempos para el sexo y expectativas asociadas.

Los chicos con todo lo anterior mencionado, sitúan dos maneras de entender el sexo: comprometido y ocasional: para ellos en pareja significa implicarse de manera íntima con confianza y cariño y es lo que hace que la relación sea completa, pero no se corresponde con el primer plano de sus expectativas (al contrario que las chicas) ya que las expectativas de ellos se basan e una relación de una noche con un conocimiento nulo de la persona.

Para ellos se les exige grandes esfuerzos para poder practicar sexo, ya que son las chicas las que deciden. Existe una contradicción en eso de las chicas “son peores que ellos” debido a que son ellos quienes las tratan de convencer para mantener relaciones sexuales y que dentro de una pareja, al estar tan ligado al amor en ésta, no se entiende por que hay que esperar “demasiado” para el encuentro sexual.

Para ellos en las relaciones sexuales de pueden ver desde dos punto de vista: uno en el que se busca una pareja estable más íntima en el que la chica les atraiga por su carácter y al confianza que en ella ven y otro, en el que prima es aspecto físico de la pareja para el fin sexual y que con este tipo de parejas para sexo ocasiona, hay que evitar problemas (“quedarse colgado” o “que se cuelgue” la chica etc…). Dejan entrever que no tienen responsabilidades en el sexo ocasional (es más gratificante al eludir miedos de estar o no a la altura de la pareja sexual) pero sí se implican en el de pareja estable, en la que actúan consecuentemente.

El papel del grupo.

En los chicos también se estudia sobre la existencia de una presión en el grupo; se debe de demostrar que un chico “lo ha hecho” cumpliendo con las expectativas del grupo, en el que existe una competición por ver quien pierde antes la virginidad a una edad considerada por ellos como la normal para hacerlo. El hablarlo después con los amigos es una prueba de asimilar este hecho como típico y propio siguiendo una dinámica del “mejor contarlo que hacerlo” como algo típico de ellos como jóvenes y no de los adultos. En resumen hablan con los amigos sobre sexo y en la calle, para darse a notar que han pasado la barrera hacia la vida adulta, siempre en el contexto de la exageración y la fanfarronería para exaltar la potencia que todos ven con naturalidad.

Los comportamientos medidos por un doble rasero.

Aquí se hace una reflexión sobre aspectos variados vistos en puntos anteriores en cuanto a los comportamientos sexuales de los jóvenes según su género dentro de las relaciones de poder.

Los chicos tienen una visión contradictoria en cuanto a las chicas se refiere en varios aspectos: infidelidad y promiscuidad, provocación y las chicas “fáciles”.

En el aspecto dela infidelidad, ellos aseguran no poder contenerse debido al instinto, por lo que si tienen pareja les echarán las culpas a una chica por haberles provocados aún a sabiendas de su naturaleza masculina. Consideran además que las chicas son doblemente perversas: deben respetar la fidelidad de la pareja pues son ellas las que deciden cuando se puede tener sexo y lo hacen para hacerse daño entre ellas al aspirar a tener sexo con un chico con novia (dicen que les gustan “los chicos difíciles”). Así eluden ellos su responsabilidad al ser infiel.

Las chicas son responsables de provocar una infidelidad en una pareja y de realizarla al menor acercamiento con un chico pero estas percepciones del infidelidad varían según los protagonistas (si es un amigo será aplaudido, si es una amiga no les gustará lo ocurrido); las chicas sin embargo tiene un sentimiento de culpa al provocar una infidelidad o al haberla sufrido (algo falla en la pareja aunque sólo la haya realizado uno). En estos conceptos mencionan la provocación de las chicas a sabiendas de que ellos siempre piensan en sexo y que se arreglan de una manera en concreta para el fin de semana para esa finalidad (pero ellas sólo buscan el ir arregladas y pasarlo bien solamente coqueteando sin llegar al acto sexual, sabiendo que ese aspecto pare ese momento lo puede propiciar). Los chicos se sienten descalificados ante los padres de las chicas pues siempre quedan de “malos” ante ellos, sin que estos sepan que es la hija quien provoca al chico al encuentro sexual.

Otra contradicción es el modelo de chica que buscan; por un lado se pone de manifiesto en la publicidad el canon de mujer preocupada por la estética y sensual (que es el modelo de mujer que ellos prefieren para un encuentro ocasional) y por otro su idea de la de mujer para relación estable es más cercano a la de la chica de la calle, de a pie (con las que se plantean salir) aunque siempre está en su fantasía masculina estar con la chica que todos los demás chicos desean. En este punto también se menciona las llamadas chicas “fáciles”, aquellas ideales para el acto sexual y que ellos consideran que van palpando y probando al resto de chicos, por lo que no las ven como para iniciar una relación estable. Por último decir que ellos se contradicen en el hecho de que se quejan de las “chicas cerradas” o “estrechas” pero cuando encuentran una accesible a sus deseos se sienten descolocados a no tener ellos el papel de triunfador, por lo cual es la razón de su visión contradictoria de las chicas y por lo cual las critican.

Opinión personal.

Respecto a este libro, decir que es altamente recomendable para cualquier persona interesada en este tema (como los educadores, padres, los propios jóvenes y adolescentes etc…) tan latente a día de hoy debido a la problemática del sexo en el colectivo juvenil de hoy en día.

En lo referido a los riesgos, se ve que el espacio/tiempo en el que tiene lugar el sexo para los jóvenes ( el fin de semana), es un ambiente en donde se diluyen los riesgos de prevención por lo que no se utilizan las medidas anticonceptivas necesarias que dan lugar a esta problemática en los jóvenes en cuanto a la sexualidad (los embarazos no deseados, enfermedades de transmisión sexual etc..) y que parece que sólo pueden llevarse a cabo estos en el contexto de la relación en pareja, que es en donde hay ambiente de seguridad tanto para las primeras relaciones sexuales como para mantener una relación sentimental con el otro, conociéndolo a través del sexo como manera de culminar una relación amorosa.

Con todo lo analizado se puede deducir que los jóvenes llevan muy a raja tabla unos estereotipos marcados por el género ; estoy de acuerdo en que se vive una época de liberación de roles para la mujer e incluso de equiparación pero sigue estando inmersa en un gran y profundo dilema: si tienen relaciones sexuales (fuera del ámbito de la relación de pareja estable y con amor) son desaprobadas por el grupo de iguales, pero si no lo hacen también son descalificadas por los hombres como mujeres en el aspecto sexual de la conquista.

Creo que son valores estrictamente machistas que siguen latente y que tanto hombres ( que también sienten la presión del grupo de ser lo mejores en las conquistas sexuales y en mandar en una relación sentimental, por lo que atacan de esta manera a las mujeres que se equiparan a ellos en estos comportamientos) como mujeres deben por ello superar, para poder llegar a hablar de una verdadera igualdad de géneros respecto a al sexualidad y no sólo equiparase solamente a nivel de conquistas y de promiscuidad para las consiguientes críticas tan negativas de un género y otro.