José Vasconcelos

Literatura mexicana del siglo XX. Narrativa. Ensayística de México. Ensayo histórico y filosófico. Estética. Conocimiento estético. Monismo. Antiintelectualismo

  • Enviado por: Consuelo Monarrez
  • Idioma: castellano
  • País: Estados Unidos Estados Unidos
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Comprendiendo La Estética de José Vasconcelos

“Los eternos incrédulos alzarán los hombros diciendo: <<¡Bah!, otra fantasía>>; pero pronto, demasiado pronto, verán que tengo razón, descubrirán, como he descubierto yo, que aquí no rigen las leyes corrientes, sino la ley estética, la ley de la más elevada fantasía.” (El Fusilado, José Vasconcelos)

Para Vasconcelos la única manera de hacer filosofía era “partir del átomo para alcanzar… la cumbre del conocimiento divino” (1028). Esta frase se discierne a través de numerosos ensayos entre los cuales la imagen, conocimiento emocional, amor y belleza, arte, los sentidos, entre otros, se vuelven puntos claves, casi arquitectónicos para explicar el sistema vasconceliano de la Estética. El objetivo de este ensayo es entender este sistema filosófico por medio de la interpretación y paralelismos expuestos en su obra.

El sistema escolástico vigente, fue también el usado durante la formación de José Vasconcelos: donde la intelectualidad se basa en esquematizar `verdades,' identificándolas, y describiéndolas para así poder relacionarlas en contextos distintos al primer sujeto-objeto. Este es el método científico de la filosofía de Bacon, de acuerdo a la interpretación de la naturaleza. Sin embargo, Vasconcelos se percató de algo más: “como la actividad estética obedece también a ritmos y regularidades específicos, y que nuestra conciencia goza según cierto apriori mental o espiritual, independiente de la lógica” (1036). Para él, el alma es una estructura que opera por juicios - lógico, ético y estético, como al mismo tiempo es el átomo de la esfera espiritual (1029).

[Conocimiento Estético]

Ya que el esquema estético se basa en una realidad del espíritu, donde el artista toma la idea/objeto para convertirla en imagen/arte, es así como se obtiene el conocimiento emocional. Es decir, el espíritu no trabaja con objetos, sino con la comprensión de éstos, los cuales son construidos por la imaginación. La habilidad para imaginar es transformar lo palpable a un sistema emotivo estético; la yuxtaposición de lo material y lo psicológico forma la última sustancia que es la función del espíritu. “Crea así la posibilidad de la convivencia de lo diverso en un plano que no es el material, sino creación agregada al Universo por obra de la continua actividad de nuestra naturaleza espiritual.” El sentido estético va más allá de la sensación y lo racional, y José Vasconcelos lo explica de una manera sumamente inteligible y hermosa:

La síntesis de lo heterogéneo sujeto-objeto, se nos da en el pensar que torna a ser sensación en cierto sentido, pero una sensación regida en lo íntimo por orden de belleza y amor que se limita a gozar el provisional compuesto, seguro de su íntima unidad, en la alegría de una conciencia en que, por la armonía secreta de las unidades, la singularidad enriquece al conjunto.” (1033)

Es así como Vasconcelos ahonda en qué consiste el conocimiento, basado en el esquema estético. Por medio de las imágenes digeridas, se construye “una síntesis leal en la que cada parte conserva su valor especifico…La síntesis del esteta es como la de la conciencia cuando conoce y además maneja su cuerpo. Así el esteta se informa del mundo, lo conoce en su funcionamiento de órdenes diversos y lo usa para el desarrollo de su exaltación de su alma” y por ende, engendra así una síntesis creadora.

[El Apriori Estético]

El esquema estético concibe una realidad cambiante y más rica que la objetiva, es libre y desinteresado: es la realidad del espíritu. Según Vasconcelos, el apriori estético no contiene realidad total, ya que si pretende englobarla, se anula. Se capta tan solo un momento milagroso de la sustancia del espíritu, pero no todo. Es aquí donde él sitúa al espíritu en la operación rítmico-estética. Los sistemas de la melodía, el ritmo, la polifonía y el contrapunto son verdaderos aprioris estéticos de la mente. Estos no deforman la realidad sino que las colocan en un todo que los trasciende, formando el heterogéneo, ultimadamente la unidad del universo. Mientras el artista maneja imágenes (elementos de ejercicio estético), el a priori estético es la manera de manejar dichas imágenes (1038). Es en la música, la poesía y la plástica donde el uso de estos aprioris se hacen palpables: el fin es lo heterogéneo, donde previamente se ligaron el ritmo y la melodía. - “por ejemplo, una obra escultórica nos parece bella porque la disposición interna de su fluir orgánico despierta un eco en nuestra sensibilidad espiritual” (1039).

El elemento primario de la estética vasconceliana es la melodía, la cual tiene un juicio cualitativo ya que proporciona del gusto de valor espiritual, donde la intelectualidad nada tiene que ver. Puede ser entonces que va más allá de lo sensorial y lo reflexivo, como el concepto del espíritu santo, el acto hacer oración o comprender lo que es el amor verdaderamente.

La estética, deriva sus reglas, de la construcción, por composición de conjuntos espiritualmente organizados para así llegar a una consumación plena. La estética es entonces, una sensación que desea volver a la vida en espíritu, y por ende, sus fines son “el propósito de convivir con las cosas en una condición nueva que las supera junto con el sujeto que las contempla… en esta reconstitución del yo y su cosmos en sustancia y espíritu, esta el secreto de todo hecho estético.” (1042)

Los elegidos tienen la habilidad de plasmar la realidad absoluta por medio de las imágenes y haciendo uso de la fantasía. Mediante sensaciones de goces y dolores expuestos por los elegidos, se elabora entonces un Universo espejo del espíritu mismo.

Es a través de las ideas estéticas ritmo, acorde, melodía, armonía, contrapunto y sinfonía donde la síntesis de los heterogéneos se consagran; siendo “la más misteriosa operación del milagro vivo que es la síntesis de nuestro conocimiento” (1034). Para reiterar lo dicho en ejemplos palpables es necesario reflexionar estos elementos de a priori estéticos de una manera similar como lo hace Vasconcelos:

El artista tiene ritmo, es decir, el latir de su corazón, su respiración, su andar diario. El acorde sería un pensamiento, sentimiento, una vida en formación. La melodía sería la voz del alma, la manera de hacer y deshacer cosas a su derredor, exposición de los sentimientos. La armonía el balance de su vida, rigiéndose en grados de bueno-malo, agradable-desagradable. El contrapunto, unión de dos melodías, dos almas, unión de lo diverso para así lograr la consumación en la sinfonía, que sería el concepto total del universo, lo absoluto, la síntesis de la heterogeneidad donde el máximo contenido se hace palpable.

[El Órgano Estético]

El equilibrio y el rumbo sin imprescindibles para la estética: los colores y la orientación de la obra de arte, para dar un ejemplo. Según Vasconcelos, el órgano de la orientación (rumbo) es el mas importante ya que nos provee de “el concierto de la realidad y nuestro interno existir…La verdad del esteta es la coordinación de seres y cosas, según los rumbos las fuerzas que se disputan la dirección de los Destinos en el seno del Universo” (1047). Por ejemplo, imaginemos que si una persona no tuviese orientación, le seria muy complicado su existir y no sabría el porque y para que se vive: sin orientación, no hay fantasía, deseo, meta, anhelos…contrario de esta persona esta aquella que se encuentra en un estado casi-perfecto, en armonía consigo mismo y su derredor, su equilibrio manifestado en mente, cuerpo y espíritu, mientras su orientación, fija y constante, lo acerca más y más al Universo, lo heterogéneo, y el Absoluto.

Para concluir, es necesario mencionar como el Dr. Haddox interpreta la filosofía Estética vasconceliana: El secreto de la estética se basa en la composición de sus elementos. La estética es el arte de componer cosas heterogéneas de una manera en que toma significado en un mundo de pura felicidad, el cual, es propio del espíritu. Entonces la estética pone el peldaño para el Absoluto. Lo que esta después es indescriptible. Es entonces donde lo estético termina en lo místico. (Haddox, 36).

En realidad, el estudio de la manera en que Vasconcelos concibe el Cosmos, y como a través de la estética se puede llegar a la expresión del Absoluto, y la formación de todo genero heterogéneo, me enseñó lo que era difícil para mí concebir. Esta realidad hace nuestra realidad más palpable y atenible. Su estudio de la vida debería ser difundido aun más, ya que por experiencia propia nunca supe de tan compleja, pero a la vez, tan verdadera filosofía. Tal vez solo así, muchos de nosotros podremos trascender a un plano mas elevado y verdadero que este.

Bibliografía

Haddox, John. Vasconcelos of Mexico: Philosopher and Prophet. Ausin, TX: U of Texas Press, 1967.

Vasconcelos, José. “Estética.” Ed. Jose Gaos. El Pensamiento Hispanoamericano: Antología del Pensamiento de la Lengua Española en la Edad Contemporanea. D.F., Mexico: UNAM, 1993.

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