Jevons, Edgeworth y Menger

Economía. Economistas. Batalla de los métodos. Proporciones. Intercambio. Contrato

  • Enviado por: Juncal Castanedo
  • Idioma: castellano
  • País: México México
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TEMA XIII. JEVONS, EDGEWORTH Y MENGER

Menger

Fue el líder de una verdadera revolución teórica, fundador de una escuela de pensamiento y polemista contra los excesos del historicismo alemán; Menger fue el protagonista principal de la batalla de los métodos, adquirió cierta fama por su defensa del planteamiento austríaco de concentrarse en la naturaleza atomística y subjetiva de la economía. Defendía el propio interés, la maximización de la utilidad y el conocimiento perfecto de los fundamentos de la economía. Las ideas colectivas debían descansar sobre fundamentos individuales.

Menger distinguió entre los bienes y las cosas útiles, para que una cosa sea un bien debe cumplir cuatro condiciones:

  • Tiene que satisfacer una necesidad humana.

  • Debe tener relación causal con dicha necesidad.

  • Debe reconocerse esta relación causal.

  • Debe poderse disponer de ella para la satisfacción de la necesidad.

Menger distinguió los bienes según su orden, los bienes de primer orden deben satisfacer necesidades humanas directamente, mientras que los bienes de orden superior producen bienes de orden inferior y pueden satisfacer necesidades humanas indirectamente; para poder satisfacer necesidades, los bienes de orden superior requieren bienes complementarios (como no puede hacerse pan sin levadura los demás ingredientes no son bienes superiores).

Menger describió como los humanos dirigen los bienes hacia la mayor satisfacción; define los bienes económicos como aquellos de los que existe una necesidad mayor que la oferta, los bienes no económicos son aquellos cuya oferta supera la necesidad (Aire y agua). No existe nada en los bienes que los haga económicos, su carácter puede cambiar.

La utilidad es la capacidad de una cosa para satisfacer necesidades y es un requisito de los bienes.

Menger destacaba que, dentro de la misma clase de bienes, las satisfacciones pueden variar en importancia, la gente intentará satisfacer la necesidad más apremiante, las satisfacciones de consumir dos bienes distintos son independientes.

Para Menger el valor de un determinado bien es igual “a la significación que para él tienen las satisfacciones de necesidades a las que tendría que renunciar si no tuviese ese bien”.

Para Menger las relaciones productivas pueden ser de dos clases:

  • Proporciones variables: Las proporciones de los bienes de orden superior pueden variarse para producir un bien (proporciones de fertilizante)..

  • Proporciones fijas: Cantidades fijas de dos recursos se combinan para producir un bien (H2O).

Menger razonaba que el valor de una unidad de trabajo sería la diferencia entre la satisfacción total cuando se utiliza para producir X y la satisfacción cuando se utilizan todos los recursos, excepto dicha unidad, para producir un bien Y.

Jevons

Para Jevons la economía tenía algo a favor, algunas de sus variables eran susceptibles de medición exacta, eligió, como elemento a maximizar, la utilidad, admitía que el cálculo del placer y el dolor tenían características subjetivas, aunque creía que los efectos de la utilidad podían determinarse; Jevons sostuvo que el valor del placer y del dolor varían según cuatro circunstancias: intensidad, duración, certeza o incertidumbre y proximidad o distancia. Afirmaba que el objeto de la economía es la maximización del placer, Jevons definió la mercancía como un objeto, sustancia, acción o servicio, que puede proporcionar placer o evitar dolor. Debe suponerse que cualquier cosa que un individuo desea, y por la que está dispuesto a trabajar, posee su utilidad; especificó que una función de utilidad es una relación entre las mercancías que consume el individuo y un acto de valoración; distingue entre utilidad total y marginal.

Jevons desarrolló una teoría del intercambio (explicación de cómo y porqué se intercambian bienes), introdujo el concepto de cuerpo comercial: cualquier conjunto de compradores o vendedores y ejemplificó el intercambio como se indica:

“Consideremos el cuerpo comercial A y supongamos que posee una cantidad m de grano. Un aumento en la cantidad de grano poseída por A representa una disminución de la cantidad de carne poseída por A. A gana con el cambio, ¿Porqué?, Porque gana utilidad.

Jevons definía el trabajo como “cualquier esfuerzo penoso de la mente y del cuerpo, experimentado parcial o totalmente con vistas a un bien futuro”; analizando la decisión de trabajar Jevons se centró en tres cantidades: el dolor neto causado por el trabajo, la cantidad de producción y la cantidad de utilidad. La recompensa por el trabajo puede considerarse como la cantidad de producto obtenida y el grado de utilidad. El coste del trabajo es el dolor neto. Jevons suponía que el acto de comenzar a trabajar costaba lo suyo y produce dolor neto, pero a medida que continúa el trabajo va resultando cada vez más agradable, hasta un punto en que el dolor vuelve a superar al placer. Hay un punto donde el dolor neto es equivalente a la utilidad des salario real, en este punto el trabajador dejará de trabajar.

La cadena de la causación: El coste de producción determina la oferta, la oferta determina la utilidad y la utilidad el valor.

Creía que podía construirse una función agregada del grado de utilidad, pero esto es manifiestamente ilegítimo.

Jevons explicó las crisis comerciales sobre la base de la alteración periódica de las manchas del sol. Su investigación meteorológica le convenció de que las manchas solares duraban 11,11 años, duración que se correlacionaba con el ciclo comercial, y Jevons no pudo evitar distanciarse de la teoría de la coincidencia; argumentaba que el impacto en Inglaterra se producía a través de la India, las crisis en las cosechas indias alterarían los precios de las materias primas, y con ello la balanza comercial inglesa.

Edgeworth

Utilizó la ética utilitarista y la teoría matemática de la utilidad para desarrollar la noción de contrato. Introdujo la noción de función de preferencia individual, o curva de indiferencia, (que incluye el número y clase de intercambios que maximizarán su utilidad). En condiciones competitivas cualquier individuo tiene la libertad de recontratar con cualquier otro, o con un número indefinido, sin el consentimiento de terceras partes.

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