Jardín botánico del Instituto de Biología de la UNAM

Botánica. Colecciones de plantas. Universidades mexicanas. Jardines mexicanos. Invernaderos

  • Enviado por: J C
  • Idioma: castellano
  • País: México México
  • 7 páginas
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COLEGIO FEDERICO FROEBEL

Jardín Botánico del Instituto

de Biología de la UNAM

Materia:

Educación Ambiental

12 de abril del 2005

Introducción y un poquito de historia

'Jardín botánico del Instituto de Biología de la UNAM'
Jardines botánicos son aquellos en donde las plantas se cultivan y exhiben con fines primordialmente científicos y educativos. Un jardín botánico es una colección de plantas vivas mantenidas al aire libre o bajo cristal, en invernaderos. Muchos albergan también un herbario o colección de plantas secas, además de salas de lectura, laboratorios, bibliotecas, instalaciones museísticas y plantaciones experimentales o de investigación.

Las plantas pueden organizarse con arreglo a distintas categorías botánicas. Así, la organización puede ser sistemática (es decir, ajustada a la clasificación botánica de los ejemplares), ecológica (en función de su relación con el medio), o geográfica (por regiones de origen). Los jardines botánicos más grandes suelen contener además grupos especiales, como especies de roca, acuáticas, flores silvestres y colecciones de variedades cultivadas obtenidas mediante selección o mejora vegetal, como rosas, tulipanes o rododendros. Cuando la colección contiene sólo árboles, se habla de arboreto.

Uno de los jardines botánicos más antiguos dedicados al estudio de las plantas es el creado hacia 340 a.C. por Aristóteles, mantenido por su discípulo Teofrasto. A lo largo del siglo XVI se crearon los primeros jardines botánicos. En ellos se cultivaban plantas exóticas traídas en los múltiples viajes de exploración que se hacían por América y Asia, estimulados por el descubrimiento de nuevas especies. El naturalista español Francisco Hernández vino a México y redactó la Historia Natural de Nueva España, una gran obra en 17 volúmenes en la que se recogían observaciones sobre la flora mexicana.

Misión del Jardín Botánico del Instituto de Biología de la UNAM

Investigar la utilización, el manejo y los valores culturales de la flora mexicana en general de algunas familias botánicas en particular (Agavaceae y familias afines, Arecaseae, Cactaceae y Orchidaceae) desde el punto de vista histórico, su situación actual y futura. Promover la conservación in situ y ex situ de las plantas basada en la investigación y difundir el conocimiento a la sociedad y la comunidad académica.

Los jardines mexicanos son famosos desde épocas prehispánicas. Los antiguos pobladores, amaban y respetaban la naturaleza, manteniendo grandes jardines con flora de lugares lejanos con plantas que les eran útiles. Entre los más notables, destacan los de Texcoco, fundados por Nezahualcóyotl y el Jardín de Huaxtepec, en Morelos, establecido por Moctezuma Ilhuicamina.

Gracias a su posición geográfica, México ocupa uno de los primeros lugares en el mundo en cuanto a riqueza florística, por lo cual es importante darla a conocer a través de las colecciones de las plantas vivas del J. B. de la UNAM

En la actualidad, los jardines botánicos son centros de investigación biológica así como de enseñanza y apoyo a los programas educativos, además de jugar un importante papel en la conservación de la flora, manteniendo en sus colecciones plantas endémicas, raras o en peligro de extinción.

Breve historia del Jardín Botánico

En 1958, ciando el I. de B. se mudó a la casa del Lago de Chapultepec, en Ciudad Universitaria, se vio la necesidad de contar con instalaciones para el mantenimiento de las plantas sujetas al estudio del Dr. Faustino Miranda, ilustre botánico hispano-mexicano, diseñó un jardín destinado al cultivo y la conservación de la flora mexicana y el Dr. Efrén del Pozo, entonces secretario General de la UNAM, ideó crear un vivero de propagación de plantas ornamentales.

Con la conjunción de ambos proyectos, se funda el 1ª de enero de 1959, el Jardín Botánico de la UNAM, en los terrenos de C. U.

Apoyados por jóvenes entusiastas botánicos, el Dr. Miranda y su colega, el Dr. Manuel Ruiz Oroñóz, se dieron a la tarea de desarrollar las primeras colecciones de plantas vivas que formarían parte del J. B.

Objetivos del Jardín Botánico

Desde su fundación fue creado con el objetivo de facilitar y fomentar la investigación botánica, ya que en ocasiones, los estudios realizados en el campo, tienen que ser complementados con observaciones periódicas y constantes, lo que se facilita al contar con una colección de plantas vivas.

Otro objetivo es la colaboración en la enseñanza y la divulgación de la botánica. Año con año, un gran número de personas acuden al jardín en busca de información sobre diversos temas botánicos. En apoyo a esto, la institución ofrece visitas guiadas, cursos, ciclos de conferencias, talleres, etc.

Es interés primordial del Jardín Botánico el realizar acciones concretas para la conservación de los recursos vegetales, detectando y evaluando la situación de especies endémicas, raras o en peligro de extinción; investigando sus necesidades de cultivo y de propagación con objeto de mantener las colecciones difundiendo los conocimientos sobre dichos recursos.

Aparte de contar con una gran colección de plantas vivas, posee variedad de diapositivas con información sobre la flora.

Invernadero Faustino Miranda

Posiblemente, el Invernadero Faustino Miranda, sea uno de los lugares más apreciables de todo el Jardín Botánico, ya que se le puede observar desde lejos como una cúpula de techo translúcido.

Este gran invernadero de 835 m2, diseñado y construido en 1959, fue levantado con una gran visión sobre una cuenca natural, producto de la desigual distribución de la roca volcánica proveniente de la erupción del volcán Xitle, aprovechada para la distribución interna del invernadero. Pero esta hondonada no era suficiente para lograr el tiempo de clima cálido-húmedo que se deseaba; por ello fue necesaria la construcción de esa gran cúpula de hierro y fibra de vidrio translúcida que abarca toda su superficie y que alcanza en su parte más alta 16 metros, sin utilizar ningún soporte adicional más que las paredes. Al poseer un techo que permite el paso de la luz y la pérdida de calor, se logra mantener una temperatura más elevada que en el exterior, con menos oscilación entre el día y la noche, y adicionalmente, se retiene la humedad para las plantas tropicales.

Éste invernadero lleva el nombre de uno de los miembros fundadores y primer director del Jardín botánico de la UNAM. Nació en Gijón, España, luego de doctorarse en Ciencias Naturales en la Universidad Central de Madrid, llegó exiliado a México en 1939 por la guerra civil española, y se incorporó inmediatamente a la labor de investigación del Instituto de Biología.

Su vasta obra científica, de más de 50 títulos, ha iluminado de manera significativa el conocimiento de nuestra flora, ya que trabajó en diversos lugares de la República, como Chiapas, Veracruz, Puebla, Oaxaca, Yucatán, Nuevo León, Zacatecas y san Luís Potosí, entre otros. Su mayor estudio lo concentró en las zonas tropicales de México, especialmente la selva Lacandona.