Islam en las relaciones internacionales

Ciencias políticas. Demografía. Territorio. Organizaciones islámicas. Contexto internacional

  • Enviado por: Aitor Alonso Belver
  • Idioma: castellano
  • País: España España
  • 21 páginas
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Islam en las relaciones internacionales
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ÍNDICE

Pag. 3 Introducción

Pag. 4 La importancia del Islam en el mundo desde un punto de vista demográfico y territorial.

Pag. 7 El resurgir del Islam y sus causas

Pag. 11 Las organizaciones islámicas

Pag. 17 La significación política del Islam en las Relaciones Internacionales

Pag. 18 El mundo islámico ante los recientes acontecimientos en Nueva York y Washington

Pag. 19 Conclusiones

Pag. 20 Bibliografía

1- Introducción

El Islam es una forma de gobierno que se basa en la religión. Se extiende por África, Oriente Próximo, ex repúblicas soviéticas y el sur de Asia. Tocó techo con los grandes imperios de la antigüedad, pero tras la desaparición de estos y la ocupación de estas tierras por los países occidentales prácticamente llegó a desaparecer. Volvió a florecer a partir de la década de 1960 después del fin del colonialismo. Entre sus características destaca el gran odio que sienten por los países occidentales, sobre todo por Estados Unidos. Este odio se ha manifestado por medio de atentados terroristas que a menudo se pertrechaban dentro de los países islámicos atacando embajadas, barcos, etc.

Pero a pesar de los atentados, en Occidente no se conoce el Islam, su historia ni sus reivindicaciones. Los políticos y los medios de comunicación tan sólo nos los han presentado como una amenaza para todos, sobre todo a partir de los acontecimientos del 11 de septiembre. Los musulmanes han demostrado lo agresivos que pueden llegar a ser cuando se les intenta cambiar sus ideales y creencias, llegando a alistarse en una guerra que ya sabían que iban a perder ante el potencial de EEUU. Mientras tanto a los norteamericanos se les puede acusar de utilizar la fuerza para implantar la democracia en Afganistán. Aunque la guerra en Afganistán ya ha finalizado, se presumen nuevos conflictos en el futuro.

UN PRECEDENTE HISTÓRICO

Islam en las relaciones internacionales
El atentado del 11 de septiembre provocó que por primera vez en la historia de la ONU el Consejo de Seguridad aplicase el artículo de la legítima defensa. La legítima defensa consiste en las acciones dirigidas a repeler un ataque armado y es un derecho que sólo cabe ejercer de manera estrictamente provisional y de forma proporcional.

Los bombardeos a Afganistán constituyen una operación de venganza y castigo y están fundados en la supuesta asistencia y apoyo prestado por el gobierno talibán a grupos terroristas. Pero de acuerdo con reiteradas resoluciones del Consejo de Seguridad, la asistencia y apoyo prestado por un Estado a bandas armadas o grupos irregulares en la forma de suministro de armas o de "santuario" en su territorio no pueden equipararse a un ataque armado. Este criterio fue ratificado por la Corte Internacional de Justicia, cuando declaró probada la participación de los EEUU en los actos de terrorismo de los "contras" pero afirmó que su asistencia y apoyo no eran constitutivos de un ataque armado como sostenía Nicaragua.

Sin embargo, no existe ningún elemento que permita justificar, desde la perspectiva del Derecho Internacional vigente, el uso desproporcionado, innecesario y bárbaro de la fuerza, bombardeando ciudades indefensas y aterrorizando a un pueblo entero que, después de haber sufrido la represión -especialmente las mujeres- del régimen talibán, se ve ahora expulsado de sus hogares y es víctima inocente de una situación que no ha contribuido a crear. Los autores de esta violencia indiscriminada se han situado en el mismo desnivel moral que los responsables de otros actos de terrorismo, como los del 11 de septiembre último. La guerra de agresión que sufre el pueblo afgano es una forma descarada de terrorismo de Estado, que viola los principios básicos del orden jurídico mundial.

2- La importancia del Islam en el mundo desde un punto de vista demográfico y territorial

Aun cuando el mundo islámico no es un bloque homogéneo y está todavía muy lejos de la posibilidad de considerársele como una unidad o comunidad con intereses o acciones coordinadas integrados, existen una variedad de factores, como la religión, que generan afinidades importantes a pesar de las notables diferencias.

En tal sentido, apegándonos a los posibles elementos comunes, dados fundamental­men­te­ por la expansión del Islam como doctrina religiosa, el mundo musulmán es una vasta zona no solamente de carácter geográfico sino también de orden cultural y político-económico. Es decir, que actualmente sus límites van más allá de aquellas fronteras primarias del siglo VII ubicadas entre La Maca y Medina (en lo que hoy es Arabia Saudí), y las cuales tuvo la visión de ampliar desde un primer momento el Profeta Mahoma con su campaña de expansión hacia el norte, donde hoy se encuentran países como Siria, Líbano, el territorio palestino o Israel.

Es muy generalizado asociar al Islam solamente con lo conocido geográficamente como el Medio Oriente y los árabes. Sin embargo, aunque esa zona sea importantísima porque además de ser el punto donde se tocan los tres continentes que constituyen el llamado “viejo mundo” (Asia, África y Europa), se encuentran las reservas petroleras probadas más grandes del mundo.

El credo islámico es una extensa entidad que engloba a una gran cantidad de etnias diferentes a los árabes, más de 70 países en los cinco continentes, y una ingente población de aproximadamente 1.200 millones de personas. A continuación se desglosa cuánta población islámica convive en los países donde representan un porcentaje importante entre las etnias.

País

Población (millones)

Población islámica

% que representan

Afganistán

20,10

19,10

95%

África Central

3,30

0,50

15%

Albania

3,40

2,38

70%

Arabia Saudí

17,90

17,90

100%

Argelia

27,90

27,62

99%

Azerbayán

7,60

6,61

87%

Bahrein

0,56

0,56

100%

Bangladesh

120,40

99,93

83%

Benin

5,40

0,81

15%

Bosnia Herzegovina

3,50

1,40

40%

Brunei

0,29

0,18

63%

Bulgaria

8,80

1,14

13%

Burkina Faso

10,30

5,15

50%

Camerún

13,20

2,90

22%

Comores

0,65

0,56

86%

Chad

6,40

2,82

44%

China

1.200,00

24,00

2%

Chipre

0,74

0,13

18%

Costa de Marfil

14,30

3,29

23%

Djibouti (Yibuti)

0,58

0,54

94%

Egipto

62,90

59,13

94%

Emiratos Árabes U.

1,90

1,82

96%

Eritrea

3,50

1,50

50%

Etiopía

55,10

25,90

47%

Gabón

1,30

0,26

20%

Gambia

1,10

0,94

85%

Georgia

5,50

0,61

11%

Ghana

17,50

5,25

30%

Guinea

6,70

5,70

85%

Guinea-Bissau

1,10

0,33

30%

India

935,70

131,00

14%

Indonesia

197,60

171,91

87%

Irak

20,40

19,79

97%

Jordania

5,40

4,97

92%

Kazajstán

17,10

8,04

47%

Kenia

28,30

1,70

6%

Kirguizistán

4,70

3,29

70%

Kuwait

1,50

1,28

85%

Líbano

3,00

2,25

75%

Liberia

0,67

0,13

20%

Libia

5,40

5,24

97%

Macedonia

2,20

0,57

26%

Madagascar

14,80

0,74

5%

Malasia

20,10

7,04

35%

Malawi

11,10

2,22

20%

Maldivas

0,25

0,25

100%

Malí

10,80

9,72

90%

Marruecos

27,00

26,65

98,7%

Mauricio

1,10

0,19

17%

Mauritania

2,30

2,30

100%

Mozambique

16,00

1,60

10%

Níger

9,20

8,28

90%

Nigeria

111,70

55,85

50%

Omán

2,20

1,65

75%

Pakistán

140,50

136,29

97%

Qatar

0,55

0,52

95%

Senegal

8,30

7,47

90%

Sierra Leona

4,50

2,70

60%

Siria

14,70

13,23

90%

Somalia

9,30

9,21

99%

Sri Lanka

18,40

1,47

8%

Sudán

28,10

19,67

70%

Surinam

0,42

0,08

20%

Tajikistán

6,10

5,49

90%

Tanzania

29,70

10,69

36%

Togo

4,10

0,62

15%

Túnez

8,90

8,72

98%

Turkmenistán

4,10

3,57

87%

Turquía

61,90

61,78

99,8%

Uganda

21,30

3,20

15%

Uzbekistán

22,80

20,06

88%

Vietnam

74,50

14,90

20%

Yemen

14,50

14,36

99%

Yugoslavia

nd

-

19%

Zaire

43,90

4,39

10%

Zambia

9,50

-

Nd

Total para 1995

3.663,81

1.193,00

33%

Los países se pueden ordenar en 3 grupos separados según la proporción de musul­manes en la población total:

1- Mayorías dominantes: Países en que los musulmanes constituyen más del 85% del total y en los que el fundamentalismo se extendió por todas partes en la década de 1970. En países en los que los musulmanes superan ampliamente a los no musulmanes, el sentimiento islámico se suele expresar mediante el legalismo. Como ya hay musulma­nes en el poder, la preocupación principal es la transformación de la sociedad conforme a las directrices de la Sharia. En la década de 1970, musulmanes fervorosos, generalmente fundamentalistas, aunque no siempre, se hicieron con el poder en 2 países, Pakistán e Irán; consiguieron un papel político importante en Libia, Egipto, Turquía, Siria y Arabia Saudita; adquirieron mayor peso en prácticamente el resto de los países predominantemente musulmanes.

2- Mayorías relativas (un mayor deseo de gobierno): En la situación en la que ni los musulmanes ni los no musulmanes pueden conseguir una superioridad política incontestada, la lucha a largo plazo por el poder tiende a colorear todos los aspectos de la vida pública. Durante la década de 1970, ésta fue la preocupación dominante en Chad, Sudán, Líbano y Malasia; si bien, de una forma menos obvia, tuvo también gran importancia en Albania, Nigeria y Etiopía. Estas diferencias cobraron un matiz violento en todos estos países, a excepción de Albania.

3- Pequeñas minorías (mayores demandas de autonomía): En el gran número de países donde los musulmanes constituyen menos de una cuarta parte de la población, los impulsos autonomistas superan con mucho a los legalistas. En los últimos años, el sentimiento autonómico se ha indicado por medio de la secesión (como en Tailandia y Filipinas), la autoafirmación cultural (en Yugoslavia y la Unión Soviética), o una mezcla de las dos (en Israel y la India). A veces los fundamentalistas contaminaban estos esfuerzos autonomistas con una visión de la sociedad enteramente islámica, aunque el legalismo no solía tener mucho impacto en circunstancias en las que la primera preocupación de los musulmanes era, bien librarse del dominio del resto de etnias, o bien, todavía más a la defensiva, defender su herencia cultural.

El grueso de ese mundo Arabo-Islámico se distribuye en una extensa geografía, la cual va desde la costa atlántica, en el antiguo Sahara español, hasta Filipinas en sentido oeste este y, desde los países suroccidentales de la ex URSS y una parte de la China, hasta Somalia en la costa oriental de África.

Adicionalmente la gran extensión territorial, producto de la sumatoria de los países islámicos evidencia las posibilidades marítimas de este conjunto y las aguas inmemo­rable­mente valoradas a las cuales tienen acceso.

El Norte de África es la costa sur del Mediterráneo. La costa oriental está representada por las costas de Siria y el Líbano. De tal manera que el mar Mediterráneo está envuelto al Este y al Sur por países pertenecientes a ese vasto conjunto que se asoma inclusive al Atlántico con la costa marroquí y la del antiguo Sahara español. Igualmente mira al océano Índico a través del cual se ha extendido su influencia religiosa y cultura a lo largo de la costa oriental de África, de toda la costa del continente asiático, para alcanzar hacia el Este el mundo insular de Indonesia y Filipinas.

No hay que olvidar que muchos musulmanes que han tenido que emigrar en busca de una vida más próspera hoy en día viven en Europa, Norteamérica o Sudamérica. Sin duda representan una ínfima parte de la sociedad. Estos musulmanes han adquirido muchos ideales occidentales, aunque algunos de ellos todavía se les resisten como por ejemplo ayunar en el mes del Ramadán o ir a rezar diariamente varias veces en dirección a La Meca. Para sentirse agrupados han construido mezquitas o centro de reunión donde acuden a intercambiar experiencias.

3- El resurgir del Islam

A) EL ESTADO ISLÁMICO

Dos rasgos sorprendentes reflejan el resurgimiento islámico. En primer lugar, afectó a casi todos los musulmanes a medida que los sentimientos integristas y fundamentalistas fueron cobrando un nuevo vigor en casi todos los países. En segundo lugar, el resurgimiento se produjo en el espacio de una década. El Islam tenía un mayor impacto político en 1980 que en 1970.

Tal como escribe Ali. A. Mazrui, “el resurgimiento político de una religión suele producirse cuando la religión está sometida a nuevas formas de inseguridad o cuando sus seguidores están empezando adquirir un nuevo nivel de confianza”. Mazrui argumenta que “en el caso del resurgimiento islámico han operado factores de ambos tipos”. De estos factores, unos cuantos prepararon el marco de los cambios que tuvieron lugar en la década de 1970; y un acontecimiento completó de manera decisiva la vuelta al Islam.

En su más amplia perspectiva, el resurgimiento islámico es producto del declive del poder y prestigio de Occidente. Europa comenzó a imponer su voluntad al resto del mundo en el siglo XV y su predominio fue aumentando regularmente hasta aproximadamente 1900. A medida que Occidente fue renunciando al dominio total, sus instituciones e ideales fueron perdiendo brillo. Los países más avanzados se mostraban confusos en la década de 1960. Estas dudas tuvieron un impacto especialmente fuerte en el mundo del Islam, donde las muchas personas que tenían recelos sobre la occidentalización encontraban ahora apoyo a sus opiniones en el mismo Occidente. En particular, las nuevas religiones y las tendencias místicas de Occidente quitaron atractivo a sus ideologías y confirmaron la renuncia de los musulmanes a abandonar sus tradiciones. El Islam empezó a parecer mucho más atractivo de lo que había sido en décadas anteriores.

El final de la era imperial avivó el resurgimiento del Islam de diversas maneras. En primer lugar, provocó los cambios económicos fundamentales. Los gobiernos que acababan de lograr su independencia levantaron industrias y ciudades, incluso en los cosos en los que no tenía mucho sentido económicamente hablando. Tales esfuerzos obligaron a los campesinos a trasladarse a las ciudades, y crearon poblaciones urbanas gigantescas de individuos pobres y aislados. Expulsados de su entorno familiar, estas gentes buscaron a menudo consuelo en los objetivos y los nexos de unión del Islam, ya que éste era virtualmente el único rasgo de su anterior identidad que podían trasladar de su aldea a la ciudad.

Los cambios educativos reforzaron este énfasis. Para quitarle importancia al autonomismo, las autoridades coloniales no fomentaban la enseñanza del Islam y a veces llegaban incluso a sustituir el Islam por la cultura imperial. Con la independencia, los niños musulmanes volvieron a estudiar sus propias tradiciones y el Islam recuperó en muchos casos su papel clave en el programa de estudios.

Cuando los ideales importados fueron dando cada vez peor resultado en el mundo del Islam que en sus países de origen, los musulmanes se volvieron en ocasiones al Islam, con la esperanza de que su programa, totalmente diferente, les proporcionaría una vía de escape de la tiranía de las costumbres occidentales. El Islam ofrecía respuestas sencillas y seguras a los problemas más acuciantes de la umma.

El gran auge del petróleo fue un acontecimiento de una influencia tan profunda y extensa que proporciona la clave para entender el resurgimiento del Islam como fuerza política durante los años 70. La prosperidad petrolera afectó al Islam de 3 maneras principales:

1- El ascenso de su posición internacional supuso una mejora de las actitudes de los musulmanes hacia el Islam.

2- Arabia Saudí y Libia lograron los medios para promover causas islámicas en todo el mundo.

3- La sociedad iraní se vio alterada, abriendo el camino para la llegada al poder de Jomeini y su experimento con la teocracia islámica, que, a su vez, afectó a los musulmanes más allá de Irán.

Prosperidad, poder y ruptura: la riqueza petrolera reorientó a los musulmanes hacia el Islam como fuente de ideales y nexo de unión. Como la umma sentía que tenía de nuevo la aprobación de Dios, los musulmanes se acercaron a sus tradiciones con una confianza renovada; tras dos siglos de tribulaciones, se regocijaban con la posibilidad de recuperar el camino correcto. Por estas razones, el rápido aumento de los precios del petróleo fue el acontecimiento más importante de la civilización islámica de finales del siglo XX.

ALGUNOS EJEMPLOS DE ESTADOS ISLÁMICOS

Islam en las relaciones internacionales
IRAN: El sah Muhamed Reza Pahlevi dio unicamente muestras formales de reconocimiento al Islam ,durante su reinado, de 1941 a 1979. Hasta sus últimos meses, el gobierno no prestó jamás mucha atención a las cuestiones religiosas, estando mucho más interesado en la consolidación del poder nacional, en los logros militares, la industrialización, las ventas del petróleo y cuestiones similares.

A medida que el desorden económico y la tira­nía del sah fueron provocando desasosiego a finales de los 70, los iraníes encontraron en el Islam una forma de expresión a sus quejas, y sus exigencias políticas fueron gradualmente adquiriendo tintes legalistas o autonomistas.

Los mullahs desempeñaron un papel central en la mayor parte de la historia reciente de su país. Más que en ninguna otra parte, los dirigentes islámicos de Irán eran portavoces populares, además de personalidades poderosas.

A principio de 1978 Jomeini, el más persistente e inflexible crítico del sah, surgió como líder de la oposición. Jomeini representaba los valores islámicos. Desde el exilio supo poner a la población en contra del sah, que se exilió en 1979. Jomeini volvió a Irán y se puso a la tarea de formar un gobierno que reestructurara Irán de acuerdo con las estipulaciones de la Sharia. En el verano de 1981 los mullahs controlaban todo el gobierno. Jomeini instau­ró la teocracia (debían gobernar los estudiosos religio­sos ya que eran quienes mejor cualificados esta­ban para llevar a cabo el mandato de Dios).

PAKISTÁN: Con la creación de Pakistán se produjo un cambio de actitud en los integristas, que veían el nuevo Estado como una oportunidad de poner en práctica sus programas. Mientras que los fundadores de Pakistán tenían motivos autonómicos, los de los integristas eran legalistas. A éstos no les podía bastar nunca con la autonomía, que veían simplemente como un requisito previo para la aplicación de la Sharia.

Desde sus comienzos, la vida política paquistaní se ha visto dominada por la lucha entre fundamentalistas y no fundamentalistas.

Islam en las relaciones internacionales
La presión de los integristas alcanzó tal intensi­dad a partir de 1971, que el gobierno, a pesar de tener una orientación laica, sentía que tenía que acceder. De ese modo, Bhutto intentó darle un tono islámico a todo su gobierno, incluso en cuestiones que no tenían relación con el Islam. Pero los integristas jamás quedaron satisfechos de sus esfuerzos. Tras un golpe de Estado, el gene­­r­al Mohammed Zia-ul Haq accedió al po­der. El general era una persona religiosa, rela­cio­nada desde hacía tiempo con los inte­gris­tas y dependía del Islam para dar legiti­mi­dad a su gobierno. Desde el principio tomó medidas para poner en práctica la Sharia, y nom­bró a destacados integristas para altos cargos.

EGIPTO: Islam en las relaciones internacionales
Los egipcios fueron pioneros en los intentos de desarrollar una respuesta islámica a la modernidad con pensadores que ejercieron una gran influencia mucho más allá de las fronteras de su nación. Como hablantes de árabe, los egipcios emplean el lenguaje del Corán y sus escritos son accesibles a cualquier persona educada en el Islam.

Al igual que en muchos Estados árabes, el movimiento actual de acercamiento al Islam comenzó en los días difíciles posteriores a la derrota sufrida ante Israel en 1967, desgracia que desacreditó la ideología entonces dominante del panarabismo e impulsó a muchos egipcios a buscar consuelo en su fe. El presidente Sadat captó el nuevo clima y fomentó los sentimientos islámicos junto con los fundamentalistas.

En 1980, un referéndum convirtió la Sharia, de una de las principales fuentes de legislación, en la fuente principal. Se creó un Consejo Supremo Islámico en 1979, con el mandato de fomentar la labor misionera islámica en el país. Con el tiempo, más fundamentalistas fueron ocupando puestos ministeriales y administrativos. Pero el gobierno apenas aprobó leyes fundamentalistas, es más dictó otras contrarias a la Sharia.

Los fundamentalistas expresaron su desencanto mediante la violencia y en 1977 el Islam en las relaciones internacionales
gobierno comenzó a tomarse más en serio a estos grupos y en el verano se ese año el gobierno propuso reinstaurar la pena capital por deslealtad al Islam, lo que creó la alarma entre los cristianos. Esta decisión provocó muchos enfrentamientos entre musulmanes y cristianos. En este clima de violencia el presidente Sadat arremetió contra los fundamentalistas, deteniendo a musulmanes extremistas e ilegalizando una organización pro-islámica. Esta decisión encrespó aún más los ánimos.

Sadat fue asesinado y su sucesor, Mubarak, reanudó la estrategia de diferenciar entre grupos islámicos pacíficos y los violentos, intentando hacer las paces con los primeros. Mubarak impulsó un nuevo programa para extender las ideas islámicas reformistas en las escuelas. Igualmente mostró su desencanto con el programa político de los fundamentalistas.

Islam en las relaciones internacionales
LIBIA: El desarrollo moderno de Libia se ha visto profundamente afectado por dos acontecimientos. En 1959 se descubrió petróleo en su subsuelo y de esta forma dejó de depender de Inglaterra y EEUU para pasar a ser un gran productor de crudo. Además, un espectacular golpe de Estado llevó a Gaddafi al poder en 1969.

Durante los años 70, Gaddafi introdujo una serie de reformas que reafirmaron el legado árabe-islámico de Libia y empleó el Islam para afianzar su ideología nacional y el nacionalismo / socialismo árabe. Se introdujeron de repente un montón de leyes islámicas.

Durante la segunda mitad de los años 70, Gaddafi dio a conocer su plan maestro, una visión utópica de la sociedad, el Libro Verde, que es una serie de tres pequeños volúmenes. Se enseñaba en las escuelas, se hizo lectura obligatoria de todos los ciudadanos libios y se propagó por distintos medios. Anunciaba una ideología revolucionaria universal para la creación de un nuevo orden político y social distinto al capitalismo y al marxismo.

Pese a los esfuerzos Gaddafi no se ganó los ánimos de su pueblo. Los libaneses pensaban que Gaddafi subordinaba el Islam para exportar su influencia al mundo musulmán. Tradicionalmente, el criterio admitido para definir a un Estado como islámico era el reconocimiento oficial de la Sharia por un gobernante o soberano musulmán. Gaddafi sustituyó la Sharia por su Libro Verde. Este hecho le llevó a un choque con los líderes religiosos y con algunas organizaciones como los Hermanos Musulmanes.

En 1977 cambió el nombre de República Árabe Libia por el de Jamahiriya Árabe Libia Popular Socialista.

Finalmente, Gaddafi dimitió como presidente para convertirse en el ideólogo de la revolución.

B) LA INFLUENCIA DE LA RELIGIÓN EN LA CONFIGURACIÓN DEL ESTADO ISLÁMICO

No hay que dudar que la religión tuvo una gran influencia en la configuración del Estado islámico. Cuando las metrópolis abandonaron estos países, muchos dirigentes buscaron un sistema político propio que fuese contrario al que les habían impuesto.

Muchos Estados echaron un vistazo hacia el pasado y encontraron en el Islam la forma de gobierno que estaban buscando. Pero no aplicaron un Islam viejo y caduco sino que renovaron muchos aspectos para no quedarse estancados en el pasado y modernizarse algo.

Aceptar el Estado islámico significaba aplicar leyes religiosas en muchos aspectos de la vida ya que el Islam se basa en la fe en un Dios y en el Corán como palabra literal de Dios revelada a los hombres a través de Mahoma. Sólo la aplicación del Corán ya nos tiene que dar una imagen de lo que la religión significaba en el nuevo Estado islámico. Para empezar había que aplicar la Sharia que era la ley sagrada del Islam. La Sharia fue elaborada por los juristas en el transcurso de los siglos y se asentaba en los preceptos del Corán y en los Hadith. Los Hadith es un relato que contiene los dichos y hechos del profeta Mahoma.

La aplicación de las leyes islámicas está controlada por los ulemas que son hombres versados en la tradición islámica. En muchos Estados los ulemas han sido quienes han controlado el gobierno y muchos gobernantes han estado subordinados a sus decisiones. Los ulemas suelen ser muy respetados por la población debido a su conocimiento del Islam.

4- Las organizaciones islámicas

A) ORGANIZACIONES INTERGUBERNAMENTALES

Desde el punto de vista político hay cuatro organizaciones internacionales que han pretendido ocupar, con mayor o menor éxito, el papel del califato otomano abolido por Ataruk en 1924. No todos los Estados islámicos forman parte de ellas pero sí que se encuentra una buena representación de estos. Las cuatro organizaciones son:

- Liga Árabe: Su nombre formal es la Liga de los Estados Árabes, organización voluntaria de países independientes cuyos pueblos son en su mayoría de lengua árabe. Sus objetivos manifiestos son reforzar los vínculos entre los Estados miembros, coordinar sus políticas y promover sus intereses comunes.

La Liga fue creada en El Cairo, en 1945, y sus países fundadores fueron Egipto, Irak, Líbano, Arabia Saudí, Siria, Jordania y Yemen, a los que se uniría más tarde Argelia (1962), Bahrein (1971), Comores (1993), Djibouti (1977), Kuwait (1961), Libia (1953), Mauritania (1973), Marruecos (1958), Omán (1971), Qatar (1971), Somalia (1974), Yemen del Sur (1967), Sudán (1956), Tunicia (1958) y los Emiratos Árabes Unidos (1971). La Organización para la Liberación de Palestina fue admitida en 1976. Egipto dejó de pertenecer a la Liga en 1979 a raíz de la firma del tratado de paz con Israel, con lo que la sede de la organización fue trasladada a Túnez. En 1987 los líderes árabes decidieron restablecer los lazos diplomáticos con Egipto, que fue readmitido en 1989 y la sede de la Liga se volvió a trasladar a su lugar original.

El órgano supremo de la Liga es el Consejo, compuesto por todos los Estados miembros. Cada uno de ellos dispone de un voto y las decisiones adoptadas de forma mayoritaria son vinculantes de forma individual, sólo para aquellos miembros que las han aceptado. El Consejo se convoca dos veces al año, en marzo y septiembre, aunque también se reúne en sesiones extraordinarias a petición de dos miembros siempre que la ocasión lo requiera. La Liga nombra, por una mayoría de dos tercios, a un secretario general, que se ocupa de los aspectos financieros y administrativos. La llamada Secretaría General a su vez está dividida en 14 departamentos encargados de cuestiones políticas, económicas, sociales y legales. Otras agencias especializadas vinculadas a la Liga son la Organización Científica, Cultural y Educativa y la Organización del Trabajo.

La Liga Árabe participa en programas sociales, culturales, económicos y políticos preparados para promover los intereses de los Estados miembros. También sirve de foro para que los países coordinen sus posiciones políticas y deliberen sobre temas de interés común, resolviendo algunos litigios y controlando conflictos como los surgidos durante las guerras civiles del Líbano (1958 y 1975-76). La Liga sirvió de plataforma para la redacción y la firma de casi todos los documentos decisivos para la promoción de la integración económica entre los Estados miembros, como fue el caso de la creación de la Carta de Acción Económica Conjunta Árabe, que establecía los principios por los que se regirían las actividades económicas de la Liga. Ha tenido un importante papel en la elaboración de programas escolares y en la conservación del patrimonio cultural árabe; también ha promovido campañas de alfabetización, reproducido obras intelectuales y traducido terminología técnica moderna. Estimula medidas para luchar contra el crimen y la drogadicción, y se ocupa de temas laborales (en especial de la mano de obra árabe inmigrante). La Liga ha auspiciado intercambios culturales entre los países miembros, ha fomentado programas juveniles y deportivos, ha ayudado a potenciar el papel de la mujer en las sociedades árabes y ha promovido actividades destinadas al bienestar infantil.

- Organización de la Conferencia Islámica: Asociación de 51 Estados árabes establecida para promover la solidaridad islámica entre sus miembros y potenciar la cooperación económica, social, cultural y científica. Pretende además eliminar la discriminación y segregación racial y erradicar el colonialismo en todas sus formas, tomar medidas para apoyar la paz y seguridad mundial, coordinar los esfuerzos dirigidos a salvaguardar los Santos Lugares y respaldar la decisión del pueblo palestino de recuperar sus derechos y liberar su tierra, reforzar la lucha de todos los musulmanes con el fin de defender su dignidad, independencia y derechos nacionales, y crear un ambiente propicio para la promoción de la cooperación y el entendimiento tanto entre los Estados miembros como con otros países.

La OCI fue fundada en 1971. Su órgano supremo es la Conferencia de Jefes de Estado que se celebra cada tres años. Los temas a tratar son el resultado de la labor realizada por la conferencia de ministros de Asuntos Exteriores, que se reúnen una vez al año para preparar informes y discutir el modo de aplicar las distintas políticas. La sede administrativa de la OCI es la secretaría general, que se haya en Jeddah, Arabia Saudí. Una de sus funciones es asesorar y ayudar a los muchos órganos especializados y subsidiarios, como, por ejemplo, el Centro Islámico para el Desarrollo y el Comercio y el Banco Islámico de Desarrollo.

Palestina, Afganistán, las minorías musulmanas, los movimientos africanos de liberación y los Derechos Humanos son algunas de las principales prioridades políticas de la OCI. Uno de sus objetivos económicos primordiales es el establecimiento de un mercado común islámico, que incrementaría la cooperación entre los Estados miembros y mejoraría las negociaciones colectivas que éstos realizan con el resto del mundo. Entre los objetivos sociales están la construcción y el equipamiento de más escuelas, la creación de más universidades y el apoyo económico a organizaciones que se ocupan de la salud pública.

- Liga Islámica Mundial: La Liga Islámica fue fundada en 1962 por Arabia Saudí para dotarse de un instrumento internacional de legitimidad islámica, y así contrarrestar la ideología entonces dominante, el panarabismo de Nasser. La Liga es, ante todo, un puente y un lugar de encuentro de los wahhabíes y los Hermanos Musulmanes. A los primeros les saca de su rincón saudí y les pone en contacto con la intelectualidad moderna islamista, y a los segundos les proporciona el dinero que necesitan.

Su acción principal es la financiación de las actividades de enseñanza, investigación y exaltación del Islam. Su prioridad son las minorías musulmanas sobre todo en Europa, donde financia mezquitas y centros de formación.

La Liga contribuye a despolitizar la propaganda islamista, al tiempo que la encauza hacia un neo-fundamentalismo estricto. Pero los efectos de culturales de la acción de la Liga, que tienden a formar una comunidad con las minorías musulmanas, es hoy el principal obstáculo para la integración de los musulmanes. Los gobiernos occidentales y los musulmanes moderados, que en el momento culminante de la amenaza islámica vieron en la acción de la Liga un aliado, tienen hoy un concepto mucho más negativo de ella.

Otras organizaciones menos importantes dedicadas a asuntos políticos y militares son: Comisión de Cooperación Musulmana, Consejo Europeo Islámico, Organización de Capitales y Ciudades Islámicas, Comisión Internacional de Minorías Islámicas, Instituto Islámico de Tecnología de Defensa, Fondo de Solidaridad Islámico, Tribunal Islámico de Justicia y Consejo Islámico.

Para los asuntos económicos y de negocios, los musulmanes han creado las siguientes organizaciones: Banco de Desarrollo Islámico, Cámara de Comercio Islámica, Unión Internacional de Bancos Islámicos, Banco Islámico de Reembolsos, Conferencia Económica Islámica y Fondo Monetario Islámico.

Desde el punto de vista cultural y de bienestar social hay muchas organizaciones. Algunas de ellas son: Asamblea Mundial de Jóvenes Musulmanes, Unión de Prensa Islámica, Agencia Internacional Islámica de Noticias, Juegos Panislámicos, Confederación de los Juegos Islámicos de Solidaridad, Conferencia Islámica sobre Información y Cultura, Conferencia Mundial sobre Educación Musulmana, Fundación Científica Musulmana, Organización Musulmana de la Salud, Sociedad de la Media Luna Islámica, Federación Internacional Islámica de Organizaciones de Estudiantes, Fundación Cultural Islámica, Conferencia sobre Centros Culturales Islámicos, Consejo de Aviación Civil Islámico, Organización de Emisoras de los Estados Islámicos, Universidad Islámica y Fundación Internacional Islámica para la Ciencia y la Tecnología.

B) ORGANIZACIONES NO GUBERNAMENTALES O FUNDAMENTALISTAS

Las organizaciones islamistas modernas han sido la fuerza propulsora del resurgir islámico. Han sido también el punto focal de la amenaza islámica a los ojos de los gobiernos occidentales. Muchas organizaciones islamistas piden hoy la liberalización y democratización política. Sus miembros participan en elecciones y sirven en cuerpos legislativos y ejecutivos, aunque siempre no ha sido así y el camino recorrido para llegar a esta situación ha sido largo y tortuoso.

Algunas de las organizaciones más importantes dentro de este apartado son las siguientes:

- Hermanos Musulmanes: Es una de las dos organizaciones que dominó el panorama del mundo musulmán en el siglo XX. Fue fundada en Egipto en 1928 por un maestro de escuela llamado Hassan al-Banna. Los Hermanos Musulmanes se desarrollaron a lo largo de las décadas de los años 30 y 40, en una época en que sus comunidades se hallaban en crisis. Hassan al-Banna culpaba al imperialismo europeo y a una dirección musulmana occidentalizada de muchos de los problemas del momento. Hassan al- Banna veía su sociedad políticamente débil y culturalmente a la deriva.

Los Hermanos Musulmanes consideraban el Islam una forma de vida autosuficiente, que lo abarcaba y comprendía todo, una alternativa ideológica al capitalismo y el marxismo occidental. Pero no se replegaron en el pasado y modernizaron el Islam aportando una interpretación moderna del mismo a fin de revitalizar religiosa y sociopolíticamente la comunidad.

Los Hermanos reclutaban adeptos en las mezquitas, las escuelas y las universidades. Éstos eran principalmente urbanos, de clase media y media baja. El objetivo consistía en producir una nueva generación de líderes, de educación moderna pero con orientación islámica, preparados para ocupar su lugar en todos los sectores de la sociedad. Al- Banna trabajaba para crear un movimiento popular.

Para construir un Estado islámico se centraron en hacer que todos aquellos que habían nacido musulmanes se centraran en ser mejores musulmanes.

Las ideas de la Hermandad se difundían por las escuelas y mediante publicaciones, discursos, servicios sociales y organizaciones estudiantiles.

En 1951 Sayyid Qutb se unió a los Hermanos Musulmanes y pronto se va a convertir en uno de sus líderes. Qutb fue encarcelado y torturado en 1954 por su supuesta tentativa de asesinato de Nasser, jefe del gobierno. Este hecho le marcó mucho y le volvió aún más violento.

En la década de los 60 los Hermanos se radicalizaron debido a la represión que sufrían por parte del gobierno y las creencias se Al-Banna se transformaron en un llamamiento revolucionario a las armas. En 1965 los Hermanos Musulmanes, acusados de un atentado de un atentado contra la vida de Nasser, es masiva e implacablemente reprimida por el gobierno. Qutb y otros líderes son detenidos y ejecutados, y miles de Hermanos, detenidos y torturados, mientras que otros se esconden o huyen del país.

Tanto al-Banna como Qutb querían que se les recordase como mártires del renacer islámico.

En 1965 los Hermanos Musulmanes desaparecieron.

- La Hermandad Musulmana: Nace en 1970 de los restos de los Hermanos Musulmanes. Está formado por los miembros más moderados de la anterior organización, ya que los más violentos pasaron a formar parte de organizaciones clandestinas que buscaban el derrocamiento violento del régimen.

A pesar de no estar reconocida como partido político, se le permite hacer propaganda de sus ideas.

Bajo la dirección de Tilmassani sufrió una inequívoca transformación. Optó claramente por la moderación, el pluralismo político y la democracia parlamentaria. Entró en alianzas políticas con organizaciones y partidos laicos y reconoció los derechos de los cristianos. Aunque identificada con muchos de los postulados de los grupos extremistas, se mantuvo firme en su rechazo a la violencia y el terrorismo y permaneció dentro de los límites de la ley egipcia.

En los años 80 se convirtieron en la organización islámica más grande y fuerte. Se unió al partido Wafd en los comicios de 1984 y posteriormente formó una coalición, la Alianza Islámica en las elecciones de 1987. Fueron la segunda fuerza más votada.

- Jamaat-I-Islami: Sus postulados son prácticamente los mismos que los de los Hermanos Musulmanes. Esta organización fue fundada en 1941 en la India por un periodista llamado Malawna Abul Ala Mawdudi.

Su desarrollo está estrechamente ligado al de los Hermanos Musulmanes ya que coincidieron prácticamente en la misma época. Si en algo se diferencias es en que Mawdudi pretendía hacer una organización religiosa de élite cuyo objetivo fundamental era formar líderes capacitados para acceder al poder.

- Organización Islámica de Liberación (también conocida por Shabab Muhammad o Juventudes de Mahoma) y Takfir wal-Hijra (Excomunión y Emigración): Ambas organizaciones están formadas por los jóvenes más radicales que pertenecieron a la Hermandad. Propugnaban una estrategia antigobierno violenta. En abril de 1974, la Organización Islámica de Liberación dio un golpe de Estado que fracasó. Tres años después, en julio de 1977, miembros de Takfir wal-Hijra secuestraron a Husayn al-Dhahabi, un profesor de Universidad y ex ministro de dotaciones religiosas que había sido un severo crítico de los extremistas. Algún tiempo después, al no ser satisfechas sus exigencias, los secuestradores le mataron. Como represalia, los líderes de ambas organizaciones fueron ejecutados por el gobierno, y muchos de sus miembros juzgados y encarcelados. Muchos integristas pasaron a la clandestinidad y continuaron en su afán de derrocar al régimen desde otras organizaciones.

- Jamaat al-Yihad (Sociedad para la Guerra Santa): Es un grupo extremista islámico activo desde finales de 1970, socio cercano de la organización Al-Qaida de Bin Laden. Ha sufrido varios reveses como resultado de operativos de arrestos en el mundo entero, más recientemente en el Líbano y Yemen. Su meta principal es derrocar al gobierno de Egipto y reemplazarlo con un estado islámico; así como atacar intereses israelíes y de Estados Unidos en Egipto y en otros países.

Los miembros de esta organización están especializados en ataques armados contra personal de alto nivel del gobierno egipcio, incluyendo el gabinete de ministro. Ha perpetrado ataques con carros bombas contra oficiales estadounidenses en instalaciones egipcias. El Jihad original fue responsable del asesinato en 1981 del presidente egipcio Anwar Sadat. Se declaró responsable por el intento de los asesinatos del ministro del Interior Hassan a-Alfi en agosto de 1993 y del primer ministro Atek Sedky en noviembre de 1993. No ha conducido ataques dentro de Egipto desde 1993 y no ha tenido nunca como blanco a los turistas extranjeros en este país. Responsable por la bomba en la embajada de Egipto en Islamabad en 1995; en 1998, planeó un frustrado ataque contra la embajada de Estados Unidos en Albania.

Su fuerza es desconocida, pero se cree probablemente varios cientos de miembros incondicionales forman parte de la organización.

Su área de operaciones se sitúa en el Cairo. Tiene una red en las afueras de Egipto, incluyendo Yemen, Afganistán, Pakistán, Sudán, Líbano y el Reino Unido. El gobierno egipcio declaró que Bin Laden y el gobierno de Irán apoyan al Jihad. También puede obtener algunos fondos a través de varias organizaciones no gubernamentales, de negocios encubiertos y de actos criminales.

- Salvación del Infierno: Esta organización fue creada por ex integrantes del grupo Jammat al-Yihad. Declararon la guerra santa contra los gobernantes y los infieles de la sociedad y se propusieron crear un Estado islámico. En septiembre de 1989, miembros de Salvación del Infierno fueron sentenciados por el intento de asesinato de dos ex ministros del gobierno y un periodista.

- Hezbolá: Es un grupo radical Shiad surgido en el Líbano a comienzos de la década de 1980. Desde sus inicios se ha dedicado a incrementar su poder político en el Líbano. Se opone a las negociaciones de paz entre Israel y Palestina ya que es fuertemente anti-israelita. Es uno de los aliados de Irán, de quien recibe asesoría.

Hezbolá es sospechosa de estar envuelta en varios ataques terroristas contra Estados Unidos, incluyendo el camión bomba suicida en la embajada de Estados Unidos. También efectuó un atentado contra las barracas de la Marina de Estados Unidos en octubre de 1983 en Beirut, así como al anexo de la embajada de Estados Unidos en Beirut en septiembre de 1984. Elementos del grupo fueron los responsables del secuestro y la detención de rehenes americanos en oeste de Líbano. El grupo también atacó la embajada Israelí en Argentina en 1992 y es sospechoso del atentado con bomba al centro israelí en Buenos Aires.

Se estima que la organización está formada por varios miles de seguidores y unos varios cientos de comandos terroristas.

Su área de operaciones se centra en el Valle de Bekaa, el suburbio al sur de Beirut, y al sur del Líbano. Ha establecido células en Europa, África, Sudamérica, Estados Unidos y Asia.

- Hamas (Movimiento de Resistencia Islámica): Surgió a finales de 1987 como una creciente rama palestina de la Hermandad Musulmana. Varios elementos Hamas han usado tanto los medios políticos como violentos, incluyendo el terrorismo para conseguir su objetivo de establecer un estado palestino islámico en el lugar de Israel. Débilmente estructurado, con algunos elementos que trabajan clandestinamente y otros trabajando abiertamente en las mezquitas y en instituciones del servicio social para reclutar miembros, obtener dinero, organizar actividades, y distribuir propaganda. La fuerza de Hamas está concentrada en la franja de Gaza y en algunas áreas de la Orilla Oeste. También está comprometido en pacíficas actividades políticas, tales como poner candidatos en las elecciones de la Cámara de Comercio de la Orilla Oeste.

Los activistas de Hamas, especialmente aquellos en la Brigada el Izz el-Din al-Qassan, han dirigido muchos ataques incluyendo una bomba suicida de gran alcance contra blancos civiles y militares de Israel. A principio de los 90, también hicieron blancos de sus ataques a palestinos sospechosos de colaboración y rivales de Al-Fatah. Perpetraron varios ataques durante el 2000.

Su fuerza en cuanto a número de combatientes es desconocida, sin embargo cuenta con miles de simpatizantes.

Primeramente, operaba en los territorios ocupados en Israel. En Agosto de 1999, las autoridades de Jordania cerraron la oficina política del Grupo en Amman, arrestaron a sus líderes, y prohibieron al grupo operar en territorio jordano.

Recibe fondos de palestinos expatriados, así como de Irán, y benefactores privados en Arabia Saudita y otros Estados árabes moderados. Realiza actividades para obtener fondos y para hacer proselitismo en Europa y Estados Unidos.

- Al Qaeda: Fue creado por Osama Bin Laden a finales de 1980 para unir a los árabes que lucharon en Afganistán contra la entonces Unión Soviética. Son ayudados en financiamiento, reclutamiento, transporte y entrenamiento por los islámicos "sunni", extremistas de la resistencia de Afganistán. Su meta es establecer un califato pan-islámico a través del mundo. Trabaja con los grupos aliados de extremistas islámicos para derrocar a los regímenes que considera "no islámicos". Pretende expulsar de los países musulmanes a los ciudadanos occidentales y no afines a su religión. Emiten declaraciones bajo la bandera del "Frente Islámico Mundial por la Guerra Santa contra el deber de todo musulmán de matar a los ciudadanos estadounidenses -civiles o militares- y sus aliados donde quiera que estén".

Sus miembros estaban conjurados para llevar a cabo operaciones terroristas contra Estados Unidos y turistas israelíes que visitan Jordania durante las celebraciones del Milenio. (Las autoridades jordanas frustraron el ataque y pusieron a 28 sospechosos ante los tribunales de justicia). Dirigieron ataques de bomba en agosto de 1998 en contra de la embajada de Estados Unidos en Nairobi, Kenya, y Dar es Salaam, Tanzania. Este atentado mató al menos a 301 personas e hirió a más de 5 mil. Reivindicó el derribo de helicópteros estadounidenses y mató a personal del servicio de los Estados Unidos en Somalia en 1993. También se hizo responsable de dirigir tres ataques de bomba contra las tropas de Estados Unidos en Adén, Yemen, en diciembre de 1992. Esta organización esta relacionada con los planes siguientes que no fueron llevados a cabo: asesinar al Papa Juan Pablo II durante su visita a Manila, en 1994; los ataques aéreos de una docena de vuelos estadounidenses trans-pacíficos en 1995; y matar al presidente Bill Clinton durante una visita a las Filipinas en 1995. Continúa entrenando, financiando, y abasteciendo de apoyo logístico a grupos terroristas para llevar a cabo estas metas.

Pueden tener varios miles de miembros. También sirve como un punto o una organización sombrilla para una red internacional que incluye a muchos grupos de extremistas islámicos Sunnitales como la Guerra Santa de los Islámicos Egipcios, algunos miembros del al-Gamaát al-Islamiyya, el movimiento islámico de Uzbekistán y el Harakat ul-Mujahidin.

Al-Qaeda tiene un alcance mundial: sus células se encuentran en varios países, y se refuerza debido a los lazos que mantiene con redes de extremistas Sunni. Bin Laden y sus lugartenientes residen en Afganistán, y el grupo mantiene campos de entrenamiento de terroristas en ese país.

Bin Laden, hijo de una familia millonaria de Arabia Saudita, se dice que tiene en herencia alrededor de 3 mil millones de dólares que usa para financiar al grupo. Al- Qaeda también obtiene dinero de otras organizaciones, solicita donaciones de seguidores de la misma opinión, y fondos ilícitos de donaciones de organizaciones caritativas musulmanas.

5- La significación política del Islam en las Relaciones Internacionales

El Islam jamás ha sido bien avenido en los países occidentales. Las relaciones hostiles con Europa arrancaron hace muchos siglos y hoy en día todavía perduran. A esto hay que añadir a la mayor potencia mundial, Estados Unidos, con quien tampoco se lleva bien. Todo comenzó cuando los europeos colonizaron las tierras donde actualmente se asientan los países musulmanes. Los ciudadanos reaccionaron mal ante el colonialismo y los cristianos europeos reaccionaron mal ante los musulmanes y sus creencias religiosas.

Los gobernantes musulmanes forman alianzas tácticas con las grandes potencias, aunque mantienen una cautelosa distancia. Los dirigentes musulmanes suelen tratar de aprovecharse de las ventajas de la protección de un país poderoso sin comprometerse con la ideología o el bloque del protector. En relación con las superpotencias, el legado islámico tiende a fomentar tres modelos: neutralismo con cierta inclinación a favor de los soviéticos, alejamiento de las rivalidades soviético-norteamericanas y una masiva oposición nacional a las relaciones excesivamente estrechas con cualquiera de las dos potencias.

Para los países más poderosos del mundo el Islam significa una forma de gobierno bastante arcaica y apenas han fijado sus ojos en esta forma de gobierno. El desarrollo de los países del primer mundo choca con el retraso de estas tierras. Sin embargo, los países musulmanes tienen un producto con el que pueden presionar mucho a los países del primer mundo ya que para ellos es fundamental: el petróleo. Además gracias a la creación de la OPEP han podido presionarles con mucha más fuerza que si lo hubiesen hecho individualmente. Así que podemos que decir que desde el punto de vista de la política económica los países musulmanes han tenido mucha importancia y gracias al petróleo han ingresado grandes cantidades de capitales, el problema es que en muchas ocasiones ese dinero sólo ha llegado a unas pocas manos. Siguiendo con las fuentes de energía se puede decir que en los países musulmanes también hay grandes cantidades de gas natural, la energía del futuro más próximo. Como Europa también tiene que importar también muchas cantidades de gas natural, podrán seguir presionando al viejo continente.

Donde más pierden los países musulmanes con respecto a las primeras potencias es en política militar. Pero gracias a que la gran mayoría de los estados musulmanes forman parte de la ONU, tienen asegurada su seguridad individual a un nivel más que básico. Sin embargo, muchas veces se aprovechan de ellos creando bases militares en sus tierras a cambio de pequeños favores políticos o económicos.

También resulta muy grave para los países desarrollados que en los estados musulmanes no se preste la atención necesaria al cumplimiento de los derechos humanos o perseguir a las organizaciones terroristas. Las acusaciones de falta de colaboración a la hora de detener peligrosos líderes terroristas también han sido motivo de discusión. Numerosos diplomáticos abandonaron en su día los estados en los que estaban en misión por peligro a ser el centro de un ataque terrorista.

6- El mundo islámico ante los recientes acontecimientos en Nueva York y Washington

Los atentados del 11 de septiembre han exaltado los ánimos tanto en los países islámicos como en los países occidentales representados por EEUU.

El ataque contra las Torres Gemelas y el Pentágono colmó la paciencia americana, que decidió intervenir militarmente en Afganistán para derrocar el régimen talibán detrás del cual se encuentra uno de los terroristas más buscados del mundo: Osama Bin Laden. La herida debió escocer aún más a los americanos cuando se descubrió que, aquellos que habían atentado contra el orgullo de la nación más poderosa del mundo, habían sido entrenados en el pasado por el gobierno americano, cuando los afganos se defendieron ante el intento de la URSS de ocupar militarmente el país asiático.

Mientras tanto, en los países islámicos el atentado ha sido acogido con gran aceptación ya que ven a EEUU como un gigante muy poderoso cuyo objetivo en política internacional es implantar sus creencias en todos los Estados. Millones de musulmanes de muchos países ven a Bin Laden como un héroe. Sus actos, sus discursos, sus ideas... han calado en una sociedad que necesitaba un líder que les guiase en la lucha contra EEUU. Por eso ahora se teme una escalada de violencia anti-americana entre los jóvenes musulmanes que idolatran a Bin Laden. Además estos jóvenes no tienen miedo a morir al provocar un atentado. Esta actitud va a ser muy peligrosa para los Estados occidentales ya que no se puede saber si un musulmán va a provocar un atentado o simplemente está haciendo su vida normal.

En los países islámicos ha encrespado muchos los ánimos de las clases populares el apoyo que los gobiernos han proporcionado a EEUU en la intervención militar, y han considerado esta acción como un acto deshonesto al Islam. Pero los dirigentes han preferido apoyar a EEUU antes que provocar un enfrentamiento entre los países islámicos y los occidentales.

Mientras que los políticos americanos insisten hasta la saciedad que la guerra sólo tiene como fin acabar con el terrorismo, el régimen talibán y Bin Laden, desde el mundo islamista se tiene una idea contraria y han declarado en más de una ocasión que esta guerra se ha planteado como una forma de colonialismo americano para implantar sus creencias suplantando de este modo a las creencias islámicas.

La propaganda de guerra ha sido muy importante a lo largo del conflicto. En occidente los medios de comunicación han sacado a relucir las violaciones de los Derechos Humanos que se producen en los países islámicos, poniendo especial atención a la situación de la mujer.

El gobierno de Afganistán ha respondido con la emisión de videos con declaraciones de Bin Laden cada vez que EEUU lanzaba rumores sobre la posible muerte del terrorista. Cada día que pasa aumentan las dudas sobre si el gobierno norteamericano será capaz de apresar a Bin Laden.

Por el momento, EEUU ya ha sido capaz de restaurar la democracia en Afganistán con el apoyo técnico y material de distintos países occidentales. Y aunque haya sido ligeramente ayudado por varios países islámicos no nos debemos llevar a engaño. Las tiranteces continuarán ya que el pueblo llano de los países musulmanes están en contra de EEUU y los atentados no van a parar. Además el apoyo que han prestado a EEUU no significa que se vayan a dejar manipular por EEUU, ya que tratarán de preservar su independencia política y defender sus ideas islámicas.

Quizás en aquellos Estados en los que los musulmanes son minoría, éstos se sientan más perseguidos por las autoridades ante el temor de sufrir un atentado, sobre todo en Occidente, y traten de reprimirlos cortando algunas de sus libertades básicas.

Por otro lado, suponer que el resurgimiento islámico se basa en el auge del petróleo es un espejismo. Los impulsos legalistas y separatistas se fortalecieron y proliferaron durante la década de 1970, en gran parte, porque algunos regímenes musulmanes activistas disponían de cantidades ingerentes de ingresos que podían utilizar como consideraban oportuno y otros podían explotar los efectos del petróleo para revolverse en busca del poder; pero ninguno de estos regímenes puede durar mucho tiempo.

Según vayan declinando las circunstancias económicas de los reinos jeques, se resentirán las esperanzas islámicas de muchos países. La excitación de los primeros años del auge se agriará, señalando el final de una era.

7- Conclusiones

Aunque desde los países occidentales no se le quiera dar al Islam la importancia que realmente tiene en el mundo, en este trabajo ha quedado demostrado que así es. Si calculamos qué porcentaje representan los musulmanes en la población mundial veremos que el resultado es significativo. Además territorialmente se extienden por la mayoría de los países de África, Oriente Próximo y muchos de los del sur del continente asiático.

Los musulmanes están bien organizados, sobre todo por medio de la Liga desde donde se trabaja para potenciar a los países islámicos y ayudar a los musulmanes que han tenido que inmigrar construyendo mezquitas en ciudades occidentales. También pueden ejercer un gran poder económico por medio de la OPEP ya que varios países islámicos son los mayores productores de petróleo del mundo.

Por otro lado, suponer que el resurgimiento islámico se basa en el auge del petróleo es un espejismo. Los impulsos legalistas y separatistas se fortalecieron y proliferaron durante la década de 1970, en gran parte, porque algunos regímenes musulmanes activistas disponían de cantidades ingerentes de ingresos que podían utilizar como consideraban oportuno y otros podían explotar los efectos del petróleo para revolverse en busca del poder; pero ninguno de estos regímenes puede durar mucho tiempo.

Según vayan declinando las circunstancias económicas de los reinos jeques, se resentirán las esperanzas islámicas de muchos países. La excitación de los primeros años del auge se agriará, señalando el final de una era. La confianza que tan importante papel desempeñó en hacer que los musulmanes experimentaran con soluciones fundamentalistas y separatistas se verá destruida.

También los movimientos separatistas perderán moral y vacilarán, aunque no de la misma forma que las causas legalistas.

Cuando disminuyan las rentas del petróleo, la umma se quedará con unas expectativas que superarán sus conocimientos y recursos; el proceso de reajuste a una situación en que tendrán que ganarse sus ingresos destruirá la ilusión de que es posible lograr el éxito de acuerdo con las formas de la civilización islámica.

Los países islámicos siempre tendrán un gran lunar: las organizaciones terroristas. Mientras las organizaciones terroristas continúen golpeando a los países occidentales y sobre todo a EEUU van a seguir sintiéndose perseguidos porque no van a permitir que los atentados queden impunes. Para suerte de estas organizaciones su política de captación está funcionando y nuevos jóvenes se prestan a cometes bárbaros actos terroristas, aunque en ellos tengan que morir porque saben que quedarán en el recuerdo como mártires de la lucha. Todos los esfuerzos que van a realizar las primeras potencias para acabar con el terrorismo fundamentalista puede que acabe en saco roto ante el desconocimiento de muchas organizaciones extremistas. En la mayoría de las ocasiones su fuerza es mucho mayor que lo que uno pensaba.

No hay que olvidar que EEUU tiene ganas de dominar la zona del Golfo Pérsico por la importancia de la zona, tanto estratégica y militarmente como económicamente. A los pozos petrolíferos hay que añadir el control del Canal de Suez. El Canal de Suez es un punto estratégico importantísimo que, en caso de guerra en la zona, permite a los barcos llegar más rápido.

8- Bibliografía

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- http://www.analítica.com/va/economía/dossier/2992337.asp

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EL ISLAM EN LAS RELACIONES INTERNACIONALES

CONSEJO DE SEGURIDAD

JOMEINI

MOHAMMED ZIA-UL HAQ

ANWAL AL-SADAT

HOSNI MUBARAK

MUAMMAR AL-GADDAFI