Isaías único autor de su libro

Religión católica. Isaías. Biblia. Profetas. Investigación

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UNAM - FCA

Principios y Técnicas
de la Investigación

Isaías, un solo autor
para su libro

Tema de investigación.

Probar que el libro de Isaías, parte del Antiguo Testamento de la Sagrada Biblia, tiene un único autor, siendo éste el profeta Isaías, hijo de Amós.

Introducción.

La Biblia (del griego τα βιβλία, "los libros") es un conjunto de 66 libros (capítulos) compilados en un solo tomo. Según las religiones judía y cristiana, transmite la palabra de Dios. Se divide en dos secciones: el Antiguo Testamento (AT), compuesto de 39 libros y el Nuevo Testamento (NT), de 27.

El libro de Isaías está ubicado en el AT, entre los libros Cantar de los cantares y Jeremías. La autoría del libro típicamente se le ha atribuido al profeta Isaías, hijo de Amós (Is 1.1), pero la Alta Crítica1postula que ya que se distinguen tres estilos de escritura distintos, este libro fue hecho por tres autores.

El profeta Isaías nació en Judá, el reino del Sur2, hacia el 765 aC, durante los días de la prosperidad, que fue recuperada bajo la dirección del rey Uzías. Las políticas anteriores del rey Amasías habían hecho a Judá objeto de la invasión y la opresión por parte de Israel desde el Norte, Egipto por el Sureste, Babilonia por el Noroeste y los asiriosdesde el Suroeste. Durante el ministerio de Isaías, los asirios tomaron el reino de Israel (722 aC); 183 años más tarde, Judá fue capturado por el ejército de Babilonia (539 aC). Ambos eventos fueron anticipados por el profeta.

Isaías es el primero de los cuatro profetas mayores de la Biblia. Los otros son Jeremías, Ezequiel y Daniel. Su nombre significa “Dios es salvación” (יְשַׁעְיָה).

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El tema básico del mensaje de Isaías es que la salvación se otorga sólo por la gracia, por el poder de Dios, el Redentor, no por la fuerza humana o por las buenas obras de la carne. Isaías establece la doctrina de Cristo Redentor en tanto detalle que a veces se le llama "el profeta evangélico". El libro es un estudio sobre el pecado, de cómo éste destruyó lentamente a dos naciones Judías (Israel y Judá) y de cómo Dios no permite que la inmundicia continúe en su pueblo, y por tanto, envía castigos para hacerlos aptos para participar en su programa de redención. Eventualmente, Dios eliminará al pecado del mundo por completo. La gran lección en Isaías es el principio básico de que toda nación o individuo que se exalta por encima de Dios, tarde o temprano será destronado por el Señor.

Objetivos.

Es el objetivo de esta investigación probar que el postulado de la Alta crítica es insostenible y que Isaías es el único autor del libro que lleva su nombre. Es de gran importancia probar ésto, ya que si existieran los tres autores, el carácter profético del libro desaparecería.


Se abordarán diferentes perspectivas, estudiando argumentos literarios, geográficos e históricos.

Planteamiento del problema.

El libro de Isaías fácilmente se pueden dividir en dos partes. En los capítulos 1-39, Isaías escribe acerca de su propio tiempo. Este fue el período cuando Asiriaera una amenaza para Judá.

  • Noticias biográficas (Is. 6:1-13; 8:1-4; 7:1-16 y 20:1-6).
  • Promesas y amenazas contra el reino de Judá (Is. 1-12).
  • Oráculos contra pueblos extranjeros (Is. 13-23).
  • Profecías apocalípticas sobre el Juicio Final (Is. 24-27).
  • Más amenazas (Is. 28-33).
  • La sección llamada "Pequeño Apocalipsis" (Is. 34-35).

En los capítulos 40 al 66, el profeta ve más allá de su propio tiempo a la época de la cautividad babilónica. Isaías busca a través de sus mensajes el consuelo y la esperanza para una nación aplastada.

  • Promesas para los exiliados en Babilonia y cánticos del Siervo
    de YHVH3 (Is. 40-55).
  • Promesas para los dolientes de Sión4 (Is. 55-66).

Hay que señalar también que Isaías no sólo profetizó la cautividad babilónica (180+ años más allá de su tiempo); también vio 700+ años adelante, profetizando el nacimiento virginal de Cristo5, y describió el sufrimiento y la muerte del Mesías6.


En los últimos 27 capítulos, Isaías predice la caída de Jerusalén y los 70 años de cautiverio. También profetizó la invasión de los ejércitos de Babilonia, de manera que estos últimos capítulos contienen palabras de consuelo para el pueblo en el exilio de Judá. Además, Isaías profetizó el surgimiento de Ciro el Grande7, que capturó a Babilonia en el 539 aC y luego dio permiso a los judíos exiliados para regresar a su patria.

Si la Biblia es principalmente de origen humano, entonces la única forma de explicar estas predicciones aparentemente exitosas de Isaías, es que fueron escritas despuésde los hechos o al menos a punto de ocurrir. Los estudiosos que luchan contra las convicciones sobrenaturales no creen que Isaías mostró un conocimiento previo de los acontecimientos que iban a pasar más de cien años después de su muerte y por tanto declaran rotundamente que otro Isaías (que vivió mucho más tarde que Isaías, hijo de Amós) debió haber escrito la última parte del libro.

Hipótesis.

Durante casi veinticinco siglos, nadie dudaba que Isaías, hijo de Amós, fuera el autor de todo el libro que lleva su nombre. La unidad literaria de Isaías no se dudaba hasta épocas relativamente recientes. No hay evidencia de que los antiguos, a unos cientos de años después de la época de Isaías, supieran de problemas en relación con los escritos del profeta. Incluso los traductores o la traducción de la Septuaginta8(aprox. 200 aC) no mostraron signos de creer que los 66 capítulos de Isaías no fueran trabajo de él. Tampoco los copistas del texto de Isaías parecieron estar al tanto de cualquier otro autor.

El rabino Ibn Ezra (1092-1167) fue de los primeros que pusieron en duda la unidad de Isaías. Vivió en el siglo XII dC, aunque no se habló mucho de su “perspectiva” sino hasta el siglo XVIII, cuando hubo un aumento de “críticos”. Un supuesto especialista dijo que un “X” capítulo no podría haber sido escrito por Isaías, otro dijo que “Y” versículo no podría haber llegado de la pluma de Isaías, y así sucesivamente. De modo que concluyeron que debió haber habido dos o quizá tres Isaías, conocidos como Deutero-Isaías y Trito-Isaías. Al “primer” Isaías lo referenciaban como “Proto-Isaías”.

Desde finales de 1800, los críticos negativos han aumentado. La razón principal por la cual los críticos declaran que el trabajo de Isaías es el trabajo de al menos dos escritores es porque creen que un profeta no podía ver más allá del horizonte de su propio tiempo. Según ellos, sería imposible para la vida de Isaías (alrededor del 700 aC.) hablar de Ciro el Grande (600/575-530 aC). En consecuencia, Isaías 44:28 y 45:1, serían de fecha muy posterior a 700 aC, y piensan que debieron haber sido escritos después del tiempo de Ciro el Grande por un autor que usaba el nombre "Isaías" como seudónimo. La Alta Crítica procede de la suposición de que la predicción de un futuro lejano, es imposible. Ellos no creen que Isaías haya podido hablar de un cautiverio babilónico y de Ciro el Grande como el libertador de la cautividad. Por tanto, la Alta Crítica dice que estas secciones del libro de Isaías debieron haber sido escritas después de los acontecimientos que realmente ocurrieron, y luego se hicieron aparecer como si fueran profecías.

Verificación de hipótesis.

La Alta Crítica dice que la primera parte del libro es obra de un poeta y está escrita con estilo brillante, precisión, composición armoniosa e imágenes novedosas. Los críticos coinciden en que este autor (Proto-Isaías) redactó con seguridad los capítulos 1 a 12, 15 a 24 y 33 a 35, en tanto que se discute sobre la autoría del resto del libro. Los capítulos 36 a 39 están escritos en tercera persona y posiblemente fueron redactados por discípulos del primer autor. También podrían ser añadidos posteriores los capítulos 13 y 14, 24 a 27 y 33 a 35. La segunda parte del libro, capítulos 44 a 55, es muy diferente al resto. El Trito-Isaías es probablemente un autor postexílico9y se le atribuyen especialmente los capítulos 56, 68 y 66 (después del 538 aC). Ciertos críticos consideran que la introducción y las autobiografías (narradas en primera persona) no pertenecen a ninguno de los tres autores principales, sino que parecen haber sido añadidas por un redactor postexílico.

El sacerdote Pedro Franquesa (1966-), profesor de AT, afirma que los primeros 35 capítulos pertenecen a la pluma del Proto-Isaías, con algunas reservas10. El rabino Joseph Hertz (1872 - 1946) afirmó que la cuestión de la autoría del libro no afecta su interpretación por los judíos, aunque curiosamente, el libro de Isaías es el menos leído por los judíos modernos. Se piensa que los rabinos deliberadamente lo excluyen, ya que su estudio conlleva a la conclusión de que Jesús de Nazaret es el Mesías esperado.

The International Journal of Religious Education (Revista Internacional de Educación Religiosa) en febrero de 1963, publicó:

"Isaías de Jerusalén, que vivió en el siglo VIII antes de Cristo, no escribió todo el libro que lleva su nombre. Muchos capítulos (40-66 ) fueron escritos por un desconocido durante el exilio judío en Babilonia, en el siglo VI aC. Las referencias al rey Uzías (6:1) y Acaz (7:1) ayudan a datar al Isaías de Jerusalén, y el nombre del rey Ciro de Persia (45:1) ayuda a datar al escritor del exilio".


The Church of the Brethren / A Guide for Biblical Studies (Iglesia de los Hermanos / Guía de Estudios Bíblicos), en su edición de diciembre de 1983, dice:

"El libro de Isaías es muy complejo, toda una biblioteca de obra profética que abarca siglos de tiempo. Los capítulos 1 al 39 se atribuyen a Isaías, hijo de Amós, que vivió en Jerusalén durante la segunda mitad del siglo VIII aC. Los capítulos 40 al 55 se establecen en el exilio en Babilonia, después de la caída de Jerusalén en el 586 aC. Los capítulos 56 al 66 reflejan un momento posterior, cuando se está inició el restablecimiento de la vida de los judíos en Jerusalén. No se sabe prácticamente nada acerca de los diferentes escritores del libro de Isaías, excepto que podían traer el mensaje de Dios a la gente, que cada crisis sucesiva exigió”.

Los párrafos citados son sólo algunas de la multitud de declaraciones similares que se hacen una y otra vez en la literatura. Ellos indican que las teorías de los críticos se han vuelto muy arraigadas en las mentes de la mayoría de los pastores y escritores formados en las escuelas más liberales de la Teología.

La respuesta cristiana


A pesar de los cuestionamientos que ha sufrido, la atribución tradicional de toda la obra al profeta Isaías se ve apoyada por diversas fuentes comprobables: la tradición judía, la versión griega de los LXX (Septuaginta) y la afirmación de Eclesiástico11 (48:17-25) y los rollos del mar Muerto (Qumrán12), aunque en estos últimos, el libro de Isaías está seccionado en dos rollos diferentes, uno hasta el capítulo 39 y otros desde el capítulo 4013 hasta el 66. Este manuscrito se realizó hacia el año 100 aC y es el más antiguo que se conoce.

Por otro lado, existen razones de peso para mantener que el libro de Isaías es obra de un solo escritor. Una de ellas es el uso constante de ciertas expresiones. Por ejemplo, el apelativo divino “el Santo de Israel” aparece doce veces en los capítulos 1 a 39 del libro, y trece veces en los capítulos 40 a 66. Sin embargo, en el resto de las Escrituras Hebreas solo se emplea en seis ocasiones. El uso repetido de esta designación, infrecuente en los demás libros, es una prueba a favor de que hubo un único escritor.

Entre los capítulos 1 a 39 y 40 a 66. En ambas secciones se utilizan con frecuencia las mismas figuras retóricas, como la de una mujer con dolores de parto y un “camino” o una “calzada”. También se hace referencia a “Sión” repetidamente: veintinueve veces en los capítulos 1 a 39 y dieciocho en los capítulos 40 a 66. De hecho, en Isaías se menciona a Sión en más ocasiones que en cualquier otro libro de la Biblia. Tales pruebas, según The International Standard Bible Encyclopedia, “imprimen al libro una individualidad que sería difícil de explicar” si hubiera tenido dos, tres o más escritores.

Además, todo argumento basado en el estilo es precario, inestable, ya que el estilo de un autor puede variar según su propósito, su público, su estado de ánimo, su edad y otros factores. Motyer, autor del Nuevo comentario bíblico (Editorial Mundo Hispano, USA, 1996), opina que “Resulta intolerablemente intransigente y falto de imaginación negar que un solo autor no sea capaz de usar diferentes estilos”.

La principal prueba de que Isaías fue obra de un solo escritor se encuentra en otros libros inspirados: las Escrituras griegas cristianas, que son la base del NT. Estas indican claramente que los cristianos del siglo primero creían que el profeta había compuesto la totalidad del libro. Lucas, por ejemplo, habla de un funcionario etíope que estaba leyendo parte de lo que ahora constituye el capítulo 53 de Isaías, el cual, según los críticos modernos, se debe a la pluma del Deutero-Isaías. Pero Lucas dice que el etíope “leía en voz alta al profeta Isaías” (Hechos 8:26-28).

Otro ejemplo lo hallamos en el evangelista Mateo, quien explica que el ministerio de Juan el Bautista cumplió las palabras proféticas que ahora leemos en Isaías 40:3. Mateo identificó al escritor sencillamente como “Isaías el profeta” (Mt 3:1-3). En otra ocasión, y como inicio de su vida pública y ministerio, Jesús tomó un rollo y leyó las palabras que actualmente aparecen en Isaías 61:1-2:

“El espíritu de Jehová el Señor está sobre mí, porque me ungió Jehová; me ha enviado a predicar buenas nuevas a los abatidos, a vendar a los quebrantados de corazón, a publicar libertad a los cautivos, y a los presos apertura de la cárcel; a proclamar el año de la buena voluntad de Jehová, y el día de venganza del Dios nuestro; a consolar a todos los enlutados.”

Al terminar la lectura, Jesús dijo: “hoy se ha cumplido esta escritura delante de vosotros” (Lc 4:21b). Lucas indica en su relato que “se le dio el rollo del profeta Isaías”
(Lc 4:17). En su carta a los Romanos, Pablo cita tanto de las primeras secciones como de las últimas del libro profético, y en ningún momento da a entender siquiera que no las haya redactado una misma persona: Isaías (Romanos 10:16,20;15:12). Es obvio, que los cristianos del siglo primero no creían que el libro de Isaías fuera obra de dos, tres o más escritores.

En el contexto geográfico, el autor menciona cedros, olivos, arrayanes14, cipreses, que descartan Egipto o Caldea (Is. 41.19; 55.13) como su lugar de residencia. Los paisajes o climas que usa en sus metáforas no reflejan el entorno babilónico: montes, bosques, el mar, la nieve, la tierra fertilizada por la lluvia, no por el desbordamiento de ríos o por irrigación (Is 40:12; 41:15; 43:16; 44:27; 48:18).

Veamos también el testimonio de los rollos de Qumrán. Muchos de estos documentos antiguos son anteriores a Jesucristo. En el manuscrito conocido como el Rollo de Isaías, que data del siglo II aC, lo que ahora conocemos como el capítulo 40 empieza en la última línea de una columna, y la oración inicial concluye en la columna siguiente. Está claro que el copista no tenía conocimiento de que en ese punto del libro hubiese un supuesto cambio de escritor o división.

Examinemos ahora el testimonio del historiador judío del siglo I, Flavio Josefo (37-101). Este no sólo señala que las profecías de Isaías acerca de Ciro el Grande se escribieron en el siglo VIII aC., sino también que aquel monarca estaba al tanto de su contenido. “Ciro conoció esto al leer el libro en que Isaías emitió profecías relativas a él y que su autor había legado doscientos diez años antes”, escribió Josefo. Según él, Ciro el Grande quedó tan impresionado por el cumplimiento de la profecía, que permitió el regreso de los judíos a su patria y su posterior reconstrucción. Josefo señala que a este rey “lo embargó una suerte de ímpetu y pasión por cumplir lo escrito” 15

También se menciona a Josías16 y lo que iba a hacer, ¡3 siglos antes! La profecía se cumplió según 1 Reyes 13:2; 2 Reyes 23.15 y 16.

Muchos críticos señalan que del capítulo 40 en adelante se habla de Babilonia como el imperio dominante y de los israelitas como si ya estuvieran en el exilio. Hay que tener en cuenta que aun antes del capítulo 40 se presenta a veces a Babilonia como la potencia mundial dominante. Por ejemplo, en Isaías 13:19 se la llama “Hermosura de reinos y ornamento de la grandeza de los Caldeos”. Estas palabras son claramente proféticas, ya que Babilonia no se convirtió en potencia mundial hasta más de un siglo después. Un crítico “resuelve” esta aparente dificultad afirmando que el capítulo 13 de Isaías pertenece a otro escritor. Pero lo cierto es que en las profecías bíblicas es bastante común que se hable de sucesos futuros como si ya hubieran tenido lugar. Este recurso literario recalca de forma eficaz la certeza del cumplimiento de la profecía en cuestión (Apocalipsis 21:5-6). Además, la cita de Is 13:1 certifica que Isaías es el autor; e Is 39:1 hace mención de que el rey Ezequías recibe a representantes de Babilonia, a cuya alianza Isaías se opuso, pero no fue escuchado y a la postre, produjo el colapso de Judá.

La cita más concluyente del NT es Juan 12:38-41. El versículo 40 cita a Isaías 6:9-10 (de la primera sección del libro de Isaías). El versículo 38 cita a Isaías 53:1 (de la última sección del libro de Isaías) y también el versículo 41: "Estas cosas dijo Isaías, cuando vio su gloria, y hablaban de él". Obviamente, era el mismo Isaías quien vio la gloria de Cristo en el templo de la visión de Isaías 6, tanto como quien también habló de Cristo en Isaías 53:1.

Si no fuera el mismo autor que compuso, tanto el capítulo 6 y capítulo 53 (del libro de Isaías), el escritor del NT debió haber cometido un error. De ello se deduce que los que abogan por la "teoría del Deutero-Isaías" deben reconocer implícitamente la existencia de errores en el NT, y este es un asunto muy serio.

Los detalles de los pasajes de Jerusalén o Palestina en los capítulos 56-66 no armonizan con el período postexílico. Los tipos de pecados asemejan el período pre-exílico y los profetas que hablaron en ese tiempo, como Amós y Miqueas. Isaías habló de:

  • Hipocresía en la religión (Is 29.13; 58:2-4)
  • Violencia (Is 1.15; 59:3-7).
  • Degeneración moral en el reinado de Manasés (Is 59.8).
  • Idolatría, sacrificio a los ídolos (Is 57:4-5; 65:2-3; 66:17).



Conclusiones.

El libro no fue escrito “de un tirón”, sino a lo largo de muchos años. Y así, la respuesta a la pregunta, "¿Qué diferencia hace quién escribió el libro de Isaías?" es de enorme importancia: o Jesús dijo una mentira deliberada, ó Él ignoraba el hecho de que Isaías no escribió la cita, ó Él acomodó y usó la tradición de Isaías a su favor.

El libro de Isaías fue pertinente para los judíos del reino del Norte que habían escapado y se refugiaron en el reino del Sur, y luego para los exiliados. Fue pertinente para el rey Ezequías, ya que confió en la alianza con Babilonia más que en Dios y perdió.

Según Gerhard Von Rad (1901-1971)17 “El propósito de recrear la salida de Babilonia con júbilo y poderío del Señor, y conectarlo con la salida de Egipto, fuerza a recordar o a enfocar al pueblo a mirar hacia lo que Dios ha hecho en el pasado”. Es la insistencia del mensaje de Dios en Isaías:lo que Dios hizo en el pasado garantiza que cumplirá lo que dice que hará en el futuro. Esto es pertinente para nosotros HOY. Quiere decir que si Jesús prometió que vendría por segunda vez, así lo hará, ya que Jesús es Dios.

Von Rad comenta: “En realidad, Isaías plantea con toda crudeza la cuestión de quién es el que decide en la historia del mundo”, y sorprende el modo que tiene de agregar, “Señor del mundo es aquel que puede predecir con exactitud el futuro”.

La afirmación de Jesús acerca de la autoría de Isaías es aceptable, y no las teorías de los estudiosos que la niegan. Las cuestiones en juego son considerables y no van a desaparecer. El método histórico-crítico de la visión de la Biblia es el gran enemigo de la fe evangélica. La manera en que Ud. lea y entienda las Escrituras hará la diferencia en su estilo de vida ahora y afectará su destino eterno.

Referencias bibliográficas.

  1. REINA-VALERA, Biblia del diario vivir, revisión 1960, Editorial Caribe, USA, 1997, p.908-968 y p. 1357.


  2. Wikipedia, “Biblia”, http://es.wikipedia.org/wiki/Biblia, 18 de Abril de 2010, p.1.


  3. Wikipedia, “Libro de Isaías”, http://es.wikipedia.org/wiki/Libro_de_Isa% C3%ADas, 18 de Abril de 2010, p.1.


  4. Wikipedia, “Qumran”, http://es.wikipedia.org/wiki/Qumran, 18 de Abril de 2010, p.1.


  5. MILLER Stephen, Cómo explorar la Biblia, Editorial Caribe, USA, 2004, p.175-181.


  6. The International Standard Bible Encyclopedia, “Isaias 1-7”, http://www.internationalstandardbible.com/I/isaiah-1-7.html 19 de abril de 2010, p.1.


  7. FLAVIO Josefo, Antigüedades Judías, libro XI, cap. I, sec. 2.


  8. RAHLFS-Hanhart, Septuaginta, Editio Altera, Editorial Deutsche Biblegesellschaft, Alemania, 2005, p.566-656.

1 Un movimiento pseudo-científico que pone en duda la veracidad de las Escrituras. Inició a mediados del siglo XIX, cuando algunos pensadores trataron de quitar el carácter divino de la Biblia, empleando descubrimientos arqueológicos (que a la postre confirmaron lo escrito en la Biblia), técnicas literarias de comparación, y análisis a posteriori de los hechos.

2 Luego de la muerte de Salomón (930 aC), Israel se dividió en 2 reinos: el del Norte, que conservó el mismo nombre, y el del Sur, llamado Judá. Tuvieron reyes, templos y profetas diferentes.

3 Algunos lo traducen como Yahvé, otros como Jehová, otros como Señor; pero la idea es la misma, el tetragrama (palabra de cuatro letras) representa el nombre de Dios (יהוה).

4 Es una montaña cercana a Jerusalén. También se refiere al templo allí construido, y a veces a toda Jerusalén.

5 Cfr. Is. 7:14

6 Cfr. Is. 53:1-12, Hechos 8:32-35

7 Rey de Medo-Persia; 600/575-530 aC

8 Traducción al Griego de la Tanaj o Antiguo Testamento por un grupo de eruditos judíos, hecha en Alejandría. Tuvo el propósito de dar a conocer el AT a la comunidad hebrea que había abandonado su lengua y se había helenizado, hacia el 100 aC.

9 Los judíos vivieron en el exilio, lejos de Judea (en Babilonia, esclavizados) por 70 años, desde el 586 aC.

10 Pedro Franquesa y José María Solé, Sagrada Biblia, Edición Manual, editorial Regina, España, 1968. Traducción de los autores citados.

11 Libro o capítulo apócrifo (no inspirado por el Espíritu Santo) incluido en la Biblia Católica.

12 Estos rollos fueron encontrados en las cavernas de Qumrán, cerca del mar Muerto, hacia 1950. Una escuela rabínica estuvo ubicada en Qumrán, de ahí la multitud de rollos que contienen las reproducciones de las Escrituras hebreas o Tanaj más antiguas que se conocen. Han resultado de gran apoyo para comprobar la exactitud de la Biblia, la cual se ha mantenido a lo largo de los siglos.

13 Miller, F.P. Column XXXIII The Great Isaiah Scroll 40:2 to 40:28 http://www.ao.net/~fmoeller/qum33.jpg

14 Árbol compacto, siempre verde, aromático, ornamental, del Norte de África y Sudeste de Europa.

15 Flavio Josefo, Antigüedades Judías, tomo XI, cap. I, sec. 2. Libros escritos en griego, entre el 93 y 94 dC, destinados a narrar la historia de los judíos a los otros pueblos (los gentiles). Cubre desde la Creación hasta la revuelta romana del 66 dC y consta de 20 tomos.

16 Hijo de David, que protagonizó un golpe de estado contra su padre y reinó por 31 años. fue la última oleada de independencia política y nuevo fervor religioso antes de la desintegración del reino del Sur.

17 Teólogo alemán que desarrolló un enfoque del AT llamado “Historia de la Tradición”, que ha dominado el estudio de la Biblia por casi 40 años.