IPC (Índice De Precios De Consumo)

Economía. Macroeconomía. Precios. Consumidores. Factores

  • Enviado por: Tucun
  • Idioma: castellano
  • País: España España
  • 10 páginas

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Índice.

¿Qué es? 3

¿Cómo funciona? 4

Evolución en los últimos años 7

Intervención de los gobiernos en la variación del IPC 8

Influencia del IPC en aspectos tales como los incrementos salariales 9

Conclusiones 10

Bibliografía y referencias 10

  • ¿Qué es?

  • Desde el año 1939 los organismos responsables de las estadísticas nacionales vienen elaborando lo que hasta hace muy poco se llamaba Índices del coste de la vida y lo que oficialmente se llama ahora Índices de precios del consumo familiar.

    El objetivo de estos índices es proporcionar una información acerca de la evolución de los precios de los productos que una familia necesita para desarrollar una vida normal. Se trata de estudiar la evolución de los gastos de una familia media o representativa del país.

    Mide los cambios en los precios del conjunto específico de bienes de consumo que compra regularmente una unidad familiar media o lo que es lo mismo, el estudio del aumento del coste de la cesta de la compra. Las ponderaciones del índice se basan en la información procedentes de estudios por parte del gobierno sobre el gasto familiar y su encarecimiento, que aseguran que concuerda con los patrones de compra corrientes. A aquellos bienes que representan mayores proporciones de gasto se les otorgarán ponderaciones más significativas en el índice.

    Es el índice utilizado para cuantificar la inflación, y sirve de referencia en las negociaciones salariales, en la revisión de los contratos de arrendamientos inmobiliarios, en la fijación de las pensiones, en la actualización de primas de seguro, etc. En España, consta de ocho índices parciales, el detalle de cuya ponderación es el siguiente:

    Base (%)

    Grupo

    29,36

    Alimentación, bebidas y tabaco.

    11,48

    Vestidos y calzado.

    10,28

    Vivienda.

    6,68

    Menaje y servicios para el hogar.

    3,12

    Servicios médicos.

    16,54

    Transportes y comunicaciones.

    7,27

    Esparcimiento, deportes, cultura y enseñanza.

    15,27

    Otros bienes y servicios.

    100,00

    Total

    Su base de referencia es el año 1992.

  • ¿Cómo funciona?

  • Las fases en las que podríamos dividir el proceso de confección de los índices son:

  • definición de la familia media: lo que se hace es promediar los datos del conjunto de todas las familias, cuyo cabeza de familia está considerado como persona activa y cuyos ingresos son superiores al salario mínimo.

  • determinación de su nivel de consumo: consiste en averiguar lo que consumen las familias, es decir, qué bienes y servicios consumen y en qué cantidad.

  • La masa total de bienes y servicios utilizados por el estrato de referencia, dividida por el total de familias de muestra, nos da un promedio del nivel de consumo de la familia media.

    Clasificación de los artículos:

    Los innumerables artículos o servicios que puede consumir o utilizar una familia se clasificaban para el cálculo de los índices del coste de la vida en ocho grupos.

  • Grupo 1: alimentación

  • Grupo 2: vestido

  • Grupo 3: vivienda

  • Grupo 4: menaje

  • Grupo 5: medicina

  • Grupo 6: transporte

  • Grupo 7: cultura

  • grupo 8 : otros

  • En total se controlan los precios de 378 artículos repartidos de la siguiente manera:

    Grupo.

    Cantidad de artículos diferentes.

    1

    141

    2

    48

    3

    25

    4

    64

    5

    19

    6

    33

    7

    27

    8

    21

    Total

    378

  • Cálculos de precios: para obtener el precio de un determinado artículo en un mes concreto, se calcula la media de los diferentes precios que puede haber tenido a lo largo del mes. Con los precios de las diferentes zonas se calcula el precio medio ponderado, utilizando como peso o factor de ponderación la población de las zonas.

  • Según las zonas que consideremos, podemos calcular el precio medio de un artículo a nivel nacional, zona urbana nacional, zona no urbana nacional, o a nivel de cada capital de provincia.

  • Cálculo de “pesos”: suponiendo que conocemos ya los precios en un periodo de referencia y los precios en otro momento cualquiera, podríamos calcular ya un índice conjunto simple promediando los índices elementales que salen de dividir cada precio en el periodo actual por el precio en el periodo de referencia y multiplicarlo por 100.

  • Para dar a cada artículo la importancia y la repercusión en el índice que debe tener, los índices elementales correspondientes a cada artículo se ponderan mediante el valor global de mercado de dicho producto.

    “peso” de producto i = Pi0 Qi0

    siendo Pio el precio del artículo de referencia y Qio la cantidad consumida de dicho artículo durante el periodo de referencia. Los pesos globales para los diferentes grupos a nivel nacional son:

    1

    405

    2

    82

    3

    140

    4

    78

    5

    34

    6

    97

    7

    69

    8

    95

    Total

    1000

  • Cálculo de índice: para calcular los índices se utiliza la fórmula de Laspeyres.

  • El periodo de referencia es el año 1976, por lo que se toma como índice 100 el índice medio de dicho año.

  • Evolución en los últimos años.

  • Grupos

    Índice

    Variación (%)

    Sobre mes
    anterior

    En lo que
    va de año

    En un año

    Andalucía.

    1. Alimentación y bebidas no alcohólicas.

    106,0

    0,2

    4,5

    5,1

    2. Bebidas alcohólicas y tabaco.

    107,3

    0,0

    4,8

    4,8

    3. Vestido y calzado.

    109,9

    10,4

    1,9

    5,2

    4. Vivienda.

    102,3

    -0,2

    1,6

    1,6

    5. Menaje.

    102,0

    0,4

    1,3

    1,7

    6. Medicina.

    102,7

    0,2

    2,0

    2,2

    7. Transporte.

    103,2

    0,5

    5,6

    3,9

    8. Comunicaciones.

    97,3

    -0,1

    -1,7

    -2,9

    9. Ocio y cultura.

    102,0

    -0,3

    0,8

    1,8

    10. Enseñanza.

    107,0

    2,8

    4,5

    4,9

    11. Hoteles, cafés y restaurantes.

    107,3

    0,2

    5,8

    6,1

    12. Otros.

    104,0

    0,1

    3,2

    3,5

    Índice general

    104,9

    1,2

    3,5

    3,9

    España

    1. Alimentación y bebidas no alcohólicas.

    106,1

    0,2

    3,8

    5,1

    2. Bebidas alcohólicas y tabaco.

    106,9

    0,0

    4,6

    4,6

    3. Vestido y calzado.

    110,0

    8,8

    2,0

    5,2

    4. Vivienda.

    103,0

    0,1

    2,7

    2,5

    5. Menaje.

    102,7

    0,5

    1,8

    2,1

    6. Medicina.

    103,1

    0,2

    2,4

    2,5

    7. Transporte.

    103,4

    0,5

    5,8

    4,1

    8. Comunicaciones.

    97,3

    -0,1

    -1,7

    -2,9

    9. Ocio y cultura.

    102,3

    -0,8

    0,9

    2,4

    10. Enseñanza.

    106,3

    2,5

    3,9

    4,1

    11. Hoteles, cafés y restaurantes.

    106,7

    -0,1

    5,5

    5,8

    12. Otros.

    104,7

    0,1

    3,6

    3,8

    Índice general.

    104,9

    1,0

    3,5

    4,0

    FUENTE: INE

    Gráficas representativas de la evolución del I.P.C. en estos dos últimos años en Andalucía y España en general:

    {IPC}

    {IPC}

  • Intervención de los gobiernos en la variación del IPC.

  • La cesta de la compra, a partir de la cual se calcula el IPC, se obtiene básicamente del consumo de las familias en un momento determinado y debe actualizarse cada cierto tiempo. En este caso no sólo se renueva la cesta sino que se introducen novedades en la forma de calcular el IPC por lo tanto el gobierno tiene que estudiar nuevas maneras de calcular y actualizar este sistema de forma más frecuente y así adaptarlo a la evolución del mercado actual.

    Además, al renovarse tan a menudo, se podrán incluir nuevos productos en la cesta de la compra, en el momento en que su consumo comience a ser significativo.

    Las distintas actualizaciones también serán técnicamente más modernas, ya que permitirán la inclusión inmediata de mejoras en la metodología que ofrezcan los distintos organismos nacionales e internacionales, especialmente las decisiones que favorezcan los IPC de los países de la Unión Europea.

  • Influencia del IPC en aspectos tales como los incrementos salariales.

  • La inflación ha vuelto a golpear a la débil coyuntura. Esta vez, los precios de los bienes de mayor consumo han aumentado en agosto un 0, 3%, tanto en España como en Andalucía. Así, la inflación naciones de los últimos doce meses se sitúa en un 3,6% y la regional, en un 3,3%.

    La cuestión en saber si esta cifra es mucho o poco. Es mucho en comparación con Italia, la inflación interanual está en el 2,4%, Alemania (1%), Reino Unido (1,1%) y Francia (1,5%). El IPC español armonizado, realizado para compararlo con los demás países de la UE, se situó en agosto en un 3,7%, casi dos puntos por encima de la media europea (1,8% en julio).

    El diferencial de inflación se va ensanchando desde el segundo trimestre de 2001, con la novedad de seguir caminos opuestos, ya que los precios cada vez crecen menos en el conjunto de la Unión y más en España. Se trata de un importante incremento, que no tiene precisamente consecuencias positivas. Las altas tasas de crecimiento de los precios no son buenas por muchas causas (despilfarro de recursos generado por la necesidad de desprenderse del dinero efectivo, confusión al modificar los precios de referencia, etc.), que no veremos en la economía española porque la inflación no es tan alta. Pero hay otros dos problemas.

    Existe una pérdida de poder adquisitivo para aquellos que no ven aumentados sus salarios. Genera además una falta de credibilidad del Gobierno, siempre que elabore predicciones sistemáticamente erróneas. En España, el continuado desprecio de la política económica con relación a la inflación ha generado predicciones gubernamentales que se ven superadas constantemente.

    Por ejemplo, la predicción para el conjunto de 2002 es del 2% y, a falta de un mes, ya la superamos (2,1% en agosto), los trabajadores incrementan inicialmente sus salarios en función del objetivo de inflación del Gobierno, hasta que pierden poder adquisitivo, porque después realizan sus propias predicciones al alza. Este año los incrementos salariales se sitúan en un 4% y, dado que los salarios son parte de los costes de producción y de los futuros precios, la inflación continuará su escalada.

    Un tercer problema es la pérdida de competitividad de nuestros productos, que aumentan sus precios mientras en el extranjero los mantienen. En los seis primeros meses del año, las exportaciones habían caído un 3,3% y, concretamente en junio, se redujeron en un 6,3% respecto al año anterior.

    El dato es preocupante. Los grupos que han impulsado el crecimiento de los precios han sido alimentación (un 0,5% en agosto) y servicios, tanto hoteles y restaurantes, con un 0,8%, como ocio y cultura, con un 1,2%. Los tres suponen más de la mitad del incremento mensual del 0,3%. En Andalucía son los mismos, aunque sus incrementos son algo inferiores.

    Un buen comportamiento fue el del vestido y calzado, con un descenso del 0,7% como consecuencia de las rebajas. Pero este grupo tiene un gran componente cíclico, por lo que veremos datos negativos los próximos meses. Las comunicaciones son las únicas que han mostrado un buen comportamiento, descendiendo un 2% en los ocho primeros meses, lo que servirá de justificante al Gobierno para permitir un alza de los precios públicos del sector. Sobre las causas de esta tensión en los precios, podemos avanzar algún determinante al observar la evolución de los grupos que integran el IPC, que muestran el mismo comportamiento en Andalucía y en España. Por un lado, los más volubles a cambios externos y de difícil control para nuestra política económica (petróleo y alimentos no elaborados) han mostrado un buen comportamiento a lo largo de 2002, mientras que el vestido y calzado mantiene una variación interanual del 4,9% (4% en Andalucía), por encima del IPC general.

    Los grupos de mayor dinámica competitiva han reducido los precios o los han mantenido a niveles constantes. Mientras, los menos competitivos presentan la evolución opuesta y disparan sus precios aún en coyunturas desfavorables (el turismo aumentó sus precios un 6% en Andalucía durante este año), o bien no descienden (los productos energéticos crecieron un 0,2% en agosto). Esto no es una sorpresa porque el Gobierno ha decidido plantear muchas reformas pero ninguna vinculada con la introducción de competencia en los mercados.

    Los precios públicos son otra causa. El transporte público urbano ha crecido un 6% en Andalucía en los ocho primeros meses y el tabaco, un 9,6%. Este aspecto se mantendrá sin cambios porque una política fiscal basada en la imposición indirecta (sobre las fuentes de consumo) se refleja en la inflación, amén de su injusticia distributiva.

    En definitiva, la poca competencia y el incremento en los precios públicos nos sitúan en una posición incómoda. Nuestro crecimiento actual se basa en la construcción y en el consumo familiar; si los precios siguen en esta coyuntura este segundo motor se puede enfriar e impedir que arranque el sector exterior.

  • Conclusiones.

  • El IPC, en base al cual se calcula la cesta de la compra, se obtiene básicamente del consumo de las familias en un momento determinado y debe actualizarse cada cierto tiempo. Esto es importante en varios aspectos ya que el coste de la vida sube tan a menudo que el cálculo del IPC incide, entre otros, en las subidas salariales y si no se renovara anualmente, habría una pérdida de poder adquisitivo para aquellos que no ven aumentados sus salarios.

  • Bibliografía y referencias.

  • - Libro de texto: estadística (F.P. Administrativo 2º Grado)

    - Biblioteca Provincial de Córdoba:

    • Diario Economía & Empleo 22-09-02

    - Internet: